Comer manzana cada día es bueno para la salud y ayuda a depurar el organismo

Antidiarreica, laxante, diurética, depurativa, hipolipemiante, colerética, tonificante del sistema nervioso, alcalinizante, mineralizante, antioxidante, hipotensora, reductora de ácido úrico, desintoxicante, anticancerígena. Es la reina de las frutas, por su versatilidad en la cocina y porque combina con la totalidad de los alimentos.

Noticias Castilla la Mancha Tv / Nutriterapia

Después de los excesos cometidos durante las fiestas navideñas, toca limpiar nuestro organismo. Hay una fruta que nos puede ser de gran ayuda: se trata de la manzana. Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y experto en nutrición, ha explicado que «la manzana tiene una fibra que ayuda a que no abosbamos en el intestino gran parte de la grasa que ingerimos, pero tampoco hace milagros, de modo que nos irá bien si la inlcuimos dos o tres piezas en nuestra dieta de compensación y comerla siempre con la piel, proque es donde están sus propiedades nutritivas».

«ONE APPLE A DAY, KEEP A DOCTOR AWAY»

Un 85% de su composición es agua, por lo que resulta muy refrescante e hidratante. Sus azúcares, están compuestos en mayor parte de fructosa (azúcar de la fruta) y en menor proporción, glucosa y sacarosa, de rápida asimilación en el organismo, son los nutrientes más abundantes después del agua.

  • En pequeña cantidad posee Vitamina E y Vitamina C. Es rica en fibra, que mejora el tránsito intestinal y entre su contenido mineral sobresale el potasio y el hierro, aunque en pequeña proporción. La vitamina E posee acción antioxidante, interviene en la estabilidad de las células sanguíneas (glóbulos rojos) y en la fertilidad. El potasio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
  • Esta fruta es una de las más ricas en Boro, mineral que participa en numerosas funciones del organismo, entre ellas, facilita la asimilación del calcio y magnesio, lo que podría ser un factor de prevención de osteoporosis.
  • Los radicales libres aumentan el daño causado por el colesterol LDL, dando origen a la aterosclerosis, alteraciones genéticas, deterioro de las proteínas y grasas corporales, reducción de la funcionalidad de las células y aumento del riesgo de cáncer.
  • Los antioxidantes neutralizan los radicales libres, reduciendo o incluso evitando parte de los daños que estos provocan en el organismo. La manzana es antioxidante, capaz de neutralizar radicales libres, especialmente por su contenido de flavonoides como la quercetina. Las manzanas, junto con las cebollas, son los vegetales con mayor contenido de quercetina. La quercetina contribuye a evitar el depósito de colesterol en las arterias y su estrechamiento. Por tanto, dada su composición en sustancias antioxidantes, las manzanas están especialmente recomendadas en dietas de prevención de riesgo cardiovascular, enfermedad degenerativa y cáncer El consumo habitual de manzanas, previene el estrechamiento de las arterias coronarias que favorece los infartos al miocardio.
  • Las extraordinarias propiedades saludables de esta fruta se deben en gran medida a la sinergía de todos sus componentes y no a la acción individual de la quercetina.

Test de tolerancia alimenticiaEstudios realizados en Instituto de Ciencias Químicas. Facultad de Agronomía y Agroindustrias. Universidad Nacional de Santiago del Estero, investigaron la capacidad inhibitoria de radicales libres de diferentes alimentos y plantas. En el caso de las frutas analizadas, las manzanas presentaron alta actividad antirradicalaria. Entre las frutas estudiadas, los mayores valores obtenidos fueron para kiwi seguido de manzana roja y el menor valor para pera, naranja y plátano, siendo todas efectivas como antioxidantes.

  • Su contenido moderado en potasio, le confiere características de diurética. No obstante, que el aporte de este mineral está restringido en caso de insuficiencia renal por lo que el consumo de manzanas en estos casos se ha de tener en cuenta.
  • Posee ácidos orgánicos, (1% a 1.5% de su peso) con efecto antiséptico y de regeneración de la flora intestinal, entre ellos el más abundante es el ácido málico, además contiene cítrico, succínico, láctico, salicílico y oxálico. Al metabolizarse, estos ácidos orgánicos su efecto es alcalinizante (antiácido), en sangre y tejidos, reduciendo el daños producido por la acidosis. Los ácidos orgánicos benefician la flora intestinal y evitan las fermentaciones. El ácido oxálico que contiene la manzana puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y originar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales. No obstante, gran parte de dicho ácido se pierde mediante el cocinado de la manzana.
  • La manzana es, después del membrillo, una de las frutas más ricas en taninos, sustancias con propiedades astringentes y antiinflamatorias, que desinflaman la mucosa gástrica y paredes intestinales. Algunas de las acciones de los taninos son secar y desinflamar la mucosa intestinal (capa que tapiza el interior del conducto digestivo), por lo que resultan eficaces en el tratamiento de la diarrea. Los taninos se reconocen rápidamente por la sensación áspera que producen al paladar. Los taninos pardean la manzana pelada y rallada, dándole color oscuro.
  • Su contenido en pectina, le permite actuar indistintamente como alimento astringente o laxante según cómo sea consumida. Tiene acción reguladora intestinal.
  • Si se come cruda y con piel, es útil para tratar el estreñimiento, ya que se aprovecha la fibra insoluble presente en la piel, que estimula la actividad intestinal. La manzana cruda y con piel es laxante, es decir, útil para tratar el estreñimiento. Si se come una o dos manzanas en ayunas, mejora el estreñimiento.
  • Es muy rica en fibra soluble (pectina), capaz de retener agua y sustancias de desecho, lo que es beneficioso en tratamientos de diarrea. Hace más lento el tránsito intestinal y facilita la eliminación de toxinas en las deposiciones. Si la manzana se consume pelada, rallada y oscurecida tiene el efecto contrario en nuestro organismo, resulta astringente y se puede utilizar en casos de diarrea.
  • Estudios hechos en Japón, muestran que la pectina de la manzana, en pacientes con riesgo de cáncer de colon, es un buen preventivo y aún en personas diagnosticadas, o intervenidas, puede evitar las recidivas.
  • El consumo de 2 a 3 manzanas diarias, reduce el colesterol, por efecto de la pectina, que absorbe a nivel intestinal, las sales biliares, que son materia prima para la formación del colesterol.
  • Tiene efecto colerético (mejora producción de bilis en el hígado). Estudios realizados en la Universidad de Toulouse, Francia, señalan que la manzana es un colerético, que descongestiona el hígado, reduciendo la tendencia a formar cálculos biliares. Esta propiedad la hace un alimento recomendable en personas con colelitiasis o en quienes ya han sido operados de la vesícula. También es recomendable en casos de hepatitis crónica, hígado graso y cirrosis hepática.
  • Posee efecto hipoglicemiante. Una parte importante del azúcar de la manzana está constituida por fructosa, que necesita menos insulina que la glucosa para ser metabolizada, y transformada en energía. La pectina actúa como un regulador de la liberación de los azúcares, permitiendo que pasen lentamente a la sangre.
  • Estudios e investigaciones científicas publicadas en la revista Nature, plantean que la manzana posee propiedades anticancerígenas y antioxidantes. Se explicaría por la combinación de sustancias que le otorga a esta fruta la actividad contra el cáncer, y no la acción individual de las mismas. Su función anti-cancerígena, se debería a la presencia, especialmente en la cáscara, de dos sustancias fitoquímicas que actúan conjuntamente.
  • El equipo liderado por el profesor Rui Hai Liu, dividió la manzana en piel y pulpa, los resultados arrojaron que el extracto de piel de manzana inhibía en un 43 por ciento el cáncer y la pulpa en un 29 por ciento. En el caso de cáncer de hígado, el extracto de piel inhibía las células cancerígenas en un 57 por ciento y el extracto de pulpa en un 40 por ciento. Estos resultados fueron recibidos con optimismo por la Sociedad Americana del Cáncer, aunque prefirieron tomar con cautela estas conclusiones. Consideran que es demasiado pronto para decir exactamente qué sustancias de las manzanas otorgan esta protección, afirmando que por el momento que «la mejor manera de disminuir el riesgo de cáncer es comer suficientes y variadas frutas frescas y verduras».
  • La pepita o semilla de manzana, así como la de damascos, ciruelas o mandarinas, es rica en una Vitamina hidrosoluble, la Vit. B 17, denominada además Laetril o amigdalina. Esta vitamina contiene una molécula de benzaldehido y otra de cianuro. Se ha descubierto propiedades curativas de la vitamina B-17, específicas en contra del cáncer, lo que se explica porque en presencia de agua y de la enzima beta-glucosamidasa, la molécula de B-17 genera cianuro y benzaldehido, compuestos que individualmente son sumamente tóxicos, pero funcionando en simbiosis se multiplican sus efectos hasta 100 veces. Lo positivo de stos es que la enzima beta-glucosamidasa, se encuentra especialmente, en altas cantidades en las células cancerosas, y en cantidades ínfimas en el resto de las células del cuerpo, Por consiguiente, estas sustancias tóxicas destruyen únicamente a las células cancerosas. Una verdadera quimioterapia, natural, específica, localizada y muy eficaz.
  • Por otra parte, las células sanas, contienen una enzima, denominada rodanasa (tiosulfato de transulfurasa), «protectora» del organismo. La rodanasa neutralizaría al cianuro y lo transformaría en subproductos no tóxicos. Las células cancerosas no contienen rodanasa, por lo que se encuentran indefensas.
  • El autor del libro. «World Without Cancer», recomienda a las personas que tienen cáncer, masticar lentamente 3 a 5 semillas de estos frutos cada hora, y conservarlas en la boca hasta que se licuen. Para acción preventiva, se indican 7 a 10 semillas diarias. Por lo anterior, es conveniente entonces, comer la manzana y sus semillas.
  • Algunas personas piensan que si se come como postre, contribuye a reducir la formación de placa y evitar la caries, limpiando los dientes, pero los azúcares y ácidos que contiene pueden deteriorar el esmalte, por lo que no puede sustituir al cepillado de los dientes.

Los colores de la salud. Los pigmentos son algo más que color

Hay alrededor de 4,000 pigmentos de plantas conocidos en nuestros alimentos. Cada grupo de colores representa diferentes fitoquímicos. Los fitoquímicos comprenden un grupo de más de 600 químicos naturales se hallan en las plantas comestibles y están relacionados a la menor incidencia de cáncer, enfermedades coronarias y otras enfermedades. La organización Produce for Better Health Organization, ha creado una lista de los beneficios de cada color en la salud, mencionando las frutas y verduras que pertenecen a cada uno de los grupos de colores.

Esos pigmentos hacen más que darle color a los alimentos; también nos protegen contra las enfermedades.

Las manzanas rojas pertenecen a un grupo que ayuda a la salud de la memoria, el corazón, el tracto urinario y protege contra algunos tipos de cáncer. Este grupo contiene los fitoquímicos licopeno y antocianinas, compuestos fenólicos, flavonoides y ácido elagico. Las frutas y verduras rojas incluyen además de las manzanas rojas, las naranjas de interior rojo, cerezas, uvas rojas, toronja rosada/roja, peras rojas, granadas, frambuesas, frutillas, sandía, betarragas, pimientos rojos, rábanos, cebollas moradas, papas rosadas y los tomates.

En las manzanas amarillas, el color se relaciona con la protección contra algunos tipos de cáncer, la vista (especialmente la visión nocturna), protección cardiovascular, y del sistema inmune. Los alimentos de color amarillo o anaranjado brillante contienen Vitamina C y los fitoquímicos: carotenoides (entre otros el beta-caroteno), quercetina, luteína, zeaxantina, limoneno y terpenos. Este grupo incluye las manzanas amarillas, melón, lima, mangos, nectarines, naranjas, papayas, duraznos, peras amarillas, piña, mandarinas, zanahorias, pimientos amarillos, papas amarillas, calabaza y zapallo amarillo, choclo, camotes y tomates amarillos y anaranjados.

La manzana verde se relaciona con la protección de algunos tipos de cáncer, mantención de huesos y dientes fuertes, beneficios a la vista. Las frutas y verduras verdes contienen los fitoquímicos: indoles, polifenoles, isoflavonas, luteína y beta sistosterol. Mientras más oscuro es el color verde, tendrá mayor contenido de sustancias protectoras. Algunos alimentos verdes son las paltas, las manzanas verdes, uvas verdes, kiwis, limones, peras verdes, brócoli, rúgula, alcachofas, espárrago, coliflor, col de Bruselas, col china, porotos verdes, repollo verde, apio, calabaza verde, pepinos, verduras de hojas verdes como el perejil, el cilantro, entre otros, puerro, lechuga, cebollines, pimiento verde, espinacas y el berro.

Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo

Así podría resumirse el consejo de los nutricionistas para la distribución de la alimentación diaria de las personas

Por María García, La Voz del Tajo

El verano se caracteriza por ser una época de excesos, de nuevos ritmos de vida, de cambios en los horarios provocados por la ruptura con la rutina, y como consecuencia de las actividades que desarrollamos. Se trata de un periodo en el que descuidamos nuestro cuerpo. Salimos más, bebemos y comemos tapas en abundancia, nos exponemos más al sol. Son unos días, semanas o meses, para quienes pueden, que se caracterizan por cometer los típicos abusos del periodo vacacional y que posteriormente pueden pasar factura a nuestra salud. Por todo ello resulta necesario seguir unas pautas básicas que nos ayuden a llevar un verano más sano.

El verano avanza y con él llegan las ansiadas vacacionreportaje-nutricion-fotoes, para muchos las siestas interminables, las citas con amigos y familiares en una terraza. En definitiva, descuidamos nuestros hábitos con actividades que poco tienen que ver con la práctica deportiva y una correcta alimentación. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrece algunos consejos básicos para sentirnos más ligeros durante y tras el verano, así como para proteger nuestra salud frente a las indigestiones veraniegas, manteniendo nuestra masa muscular y los niveles habituales de grasa.

En este sentido, para lograr un equilibrio perfecto entre una buena dieta y el ejercicio resulta aconsejable realizar alguna actividad física a diario que no suponga grandes esfuerzos. Basta con pasear, nadar o jugar a nuestro deporte favorito mientras nos divertimos. El objetivo es mantener nuestro cuerpo activo, evitando pasar las horas muertas tumbado. Si hemos realizado alguna pequeña actividad matutina podemos aprovechar las horas centrales del día, aquellas en las que la exposición al sol resulta más perjudicial, para echarnos una pequeña siesta y descansar.

Además, durante el periodo estival resulta especialmente necesario que aportemos a nuestro cuerpo alimentos con mucho líquido para hidratar de forma continuada las células. Un menú a base de vegetales y frutas aportará las vitaminas indicadas para sacar partido a la exposición al sol e incrementará nuestras defensas frente a los excesos cometidos.

Los zumos son algunas de las bebidas más recurrentes para los días de calor sofocante. Sobre todo los zumos de tomate o zanahorias, ambos hidratantes y antioxidantes. Pero la bebida reina durante el verano es la cerveza, aunque las versiones light o cero alcohol suelen tener entre un 30 o 40 por ciento menos de calorías, incluso podemos decantarnos por un refresco cero. Dentro de esta misma línea, otros alimentos que resultan recomendables en esta época del año por su alto contenido líquido, son los gazpachos o las sopas y cremas frías.

Por otro lado, la combinación de altas temperaturas acompañadas por sol y alcohol no resultan la mejor de la combinaciones, ya que pueden conducirnos a la deshidratación. Por este motivo resulta recomendable beber una abundante cantidad de agua, al menos dos litros al día, a pesar de no sentir sed.

Asimismo resulta indispensable una buena ensalada, el producto estrella del verano. Según el portal web de consultas ‘Tu centro médico online’, patrocinado por NATALBEN Supra, entre las propiedades de estos alimentos se encuentra la mejora de la hidratación corporal, ya que más del 90 por ciento de sus ingredientes son verduras y el componente mayoritario de éstas es el agua, por lo que se trata de un producto con bajo contenido calórico, dejando todo el papel a los nutrientes. Igualmente, el aporte de vitaminas y minerales es su fuerte. Entre sus beneficios también se encuentra la protección ante el sol, y es que el contenido de las verduras crudas impide una aceleración en el envejecimiento de las células. Además, depuran y ayudan a eliminar residuos, así como a regular la función intestinal.

Respecto a los platos principales o segundos platos, dependerán del tipo de día y las actividades que desarrollemos durante la jornada. Para aquellos días en los que realizamos bastante ejercicio será más recomendado comer pastas o arroces. En caso de optar por carnes o pescados es aconsejable tomarlo con salsas ligeras, con aderezos de hierbas como el eneldo, tomillo, perejil, o sencillamente a la plancha o al horno y mejor acompañado de una guarnición a base de vegetales.

En cuanto a las comidas entre horas, es aconsejable tomar alimentos saciantes que resten nuestro apetito para las principales comidas del día. Ingerir a media mañana y a la hora de la merienda una pieza de fruta o fiambre bajo en grasa sería lo adecuado.

Diez consejos

Hidratación, con o sin sed
Tomar alimentos más saciantes
Controlar los condimentos
La comida nocturna la más ligera
Reducir consumo de azúcar y sal
La fibra como aliada de la digestión
Incrementar consumo de antioxidantes
Sustituir los postres dulces por fruta natural
Evitar bebidas alcohólicas con las altas temperaturas
Realizar ejercicio y estiramientos ligada a una dieta equilibrada

Evita intoxicaciones

La Consejería de Sanidad aconseja extremar en verano los hábitos de higiene y de manipulación de alimentos para evitar infecciones alimentarias o intoxicaciones. El pasado año se registraron 102 brotes de origen alimentario, con un total de 2.928 personas afectadas. Los expertos recuerdan que con el clima caluroso las bacterias se multiplican rápidamente, por lo que debemos extremar los cuidados y no dejar alimentos fuera del frigorífico por un período superior a una hora. Asimismo, advierten que los alimentos más ricos en nutrientes como carnes, pescados, mariscos, lácteos o huevos son los más propensos a contaminarse, así como la necesidad de tomar precauciones con el consumo de alimentos crudos, insuficientemente cocinados o con una refrigeración inadecuada una vez cocinado.

Las 10 tapas y bebidas más saludables para este verano

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) clasifica los diez aperitivos y bebidas más nutritivas y menos calóricas para alternar en las terrazas éste verano

  • Si en el año 2009 en España existía un bar o restaurante por cada 461 habitantes, el año pasado había un local por cada 166 habitantes, según el Anuario Económico de España para 2009 y 2012 elaborados por La Caixa[1].    
  • Entre 1 y 5 tapas por persona y día de tapeo se consumen en nuestro país, según datos de la cadena de restauración Lizarrán[2].
  • Con 47,5 litros per cápita, España se sitúa entre los países europeos con un consumo de cerveza más moderado, según Cerveceros de España[3].
  • En España, el 53,7 % de los adultos y el 27,8% de los niños entre 2 y 17 años tiene sobrepeso u obesidad, según la Encuesta Nacional de Salud de España del INE (marzo 2013).

Two Couples at Beach BarAperitivo, pincho, montadito, canapé, bocado, tentempié… Son algunos de los nombres propios de la tapa que solemos acompañar con caña, copa o refresco. La tomamos indiferentemente de la hora del día, solos o en buena compañía. Esta costumbre tan arraigada en el carácter español es un punto de partida en el menú de cualquier restaurante, terraza o bar.

Varios estudios muestran que, pese a la crisis económica, la actividad de restauración en nuestro país resiste. La gastronomía se ha ganado fama de reclamo turístico y nacional, abanderando como un valor añadido impermutable la Marca España. Así lo manifiestan los datos: en los últimos tres años en nuestro país casi se han triplicado los establecimientos que se dedican a este sector y esto indica un aumento en la demanda. «En términos macro económicos podemos decir que el turismo y la restauración hoy por hoy son como un salvavidas para España, pero en términos de salud no somos precisamente entre las naciones que más cuidan la alimentación», reafirma Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad recordando que uno de cada dos adultos y tres de cada diez niños tiene sobrepeso u obesidad.

Por esta razón y en pleno período vacacional, el equipo de nutricionistas del IMEO ha decidido sacar a la luz un ranking en el que clasifican de uno a diez, en función de su valor nutricional y calórico, las tapas y bebidas más saludables para alternar éste verano en las terrazas. «Así, a la hora de sentarnos en el chiringuito de la playa o en el bar de siempre, sabremos qué tomar y en qué cantidades, sin riesgo de engordar», resume el experto. En consulta a menudo observamos que cuesta más compaginar la dieta con las vacaciones y, a la hora de pedir el menú, la gente se deja llevar por lo que piden los demás, porque «huele bien» o apetece, sin pensar en las consecuencias que a la larga puedan ejercer sobre la salud.

Se estima que de media los españoles consumen entre 1 y 5 tapas por persona y tapeo. Esta cantidad se dispara durante el fin de semana a 10 tapas por cabeza, cuando se acude con amigos o en familia. El tiempo que pasamos de tapas y cañas ronda desde los treinta minutos hasta dos horas, coincidiendo con los horarios de la comida o cena. No hay que tener miedo a la tapa, ya que si seleccionamos bien, su aporte calórico puede ser bajo y hasta “matar nuestro apetito” antes de comer –entre 50 y 100 Kcal/unidad–. Pero eso sí, debemos recordar que el consumo calórico recomendado al día para las mujeres es entre 1300 y 1400 Kcal., mientras que para los hombres éste varía entre 1500 y 1800 Kcal.

Las tapas de verduras frescas y mariscos son la mejor opción por su alto valor nutritivo y omega 3. Los montaditos con pan y mayonesa y los fritos son los que más engordan. Como regla general se recomienda «utilizar los hidratos de carbono en la cerveza y el vino tinto, y las proteínas en las tapas”, sugiere Bravo. La cerveza es mejor tomarla por el día, ya que nos abre el apetito y a la noche tomar la tapa con una copa de vino tinto porque favorece el descanso.

Para ver la lista de bebidas haz clik en este enlace: Top 10 de las tapas más saludables
Para ver la lista de tapas haz clik en este enlace: Top 10 de las bebidas más saludables


[1] Por cada 1000 habitantes en España existen 6 establecimientos de restauración, según el informe del año 2012. El  mayor índice de actividad registrado en Cataluña (16,3%), Comunidad Valenciana (15,9%) y Madrid (15,5%).

[2] Estudio sobre los Hábitos del Tapeo en España (2011) realizado por la cadena de tapeo Lizarrán. Datos basados en 27.548 personas encuestadas en unos 200 locales en el territorio español.

[3] Basados en cifras de consumo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del  año 2011 y 2012.

Ensaladas que ayudarán a protegerse del sol este verano

EROSKI Consumer/20 minutos

  • El b-caroteno y el licopeno, colorantes de zanahoria y tomate, protegen la piel contra las quemaduras solares.
  • Frutas, hortalizas, la yema del huevo, aceites vegetales, cereales o el maíz contienen elementos fotoprotectores.
  • No quiere decir que sustituyan a las cremas protectoras, que habrá que usar igualmente.
  • Se aconseja comenzar con una dieta rica en antioxidantes al menos un mes antes de la exposición al sol.
  • Ensaladas: cómo evitar que listeria, E. coli o Salmonella te amarguen la comida.

foto GtresYa está aquí el verano, las altas temperaturas y el sol. Factores, los últimos, que obligan a poner especial cuidado en nuestra piel. Una buena dieta ayuda, con ingredientes ricos en antioxidantes, aumentará la defensa cutánea contra la radiación UV y contribuirá al cuidado de la buena apariencia de la piel, tal y como aconsejan desde Consumer.

En los tejidos expuestos al sol y al aire (como la piel de los brazos, las piernas y la cara sobre todo), la luz del sol induce procesos de oxidación y envejecimiento. Por eso es preciso aportar, con la alimentación, compuestos antioxidantes como refuerzo a los sistemas de protección endógenos, es decir, los propios del organismo. Los carotenoides, pigmentos colorantes dispersos en multitud de vegetales (principalmente en frutas y hortalizas), presentan actividad antioxidante específica a nivel celular.

El b-caroteno y el licopeno, los respectivos colorantes de zanahorias y tomates, se encuentran entre los compuestos más destacados de este grupo y son los predominantes en la sangre y en los tejidos humanos. Ambos compuestos modulan propiedades de la piel cuando se ingieren como parte de los alimentos o como complementos dietéticos. Hay evidencia de que protegen la piel contra las quemaduras solares (eritema solar) mediante el aumento de la defensa contra el daño de la luz UV, aunque su eficacia fotoprotectora no es comparable con el uso de un protector solar.

No obstante, los vegetales comprenden una mezcla compleja de componentes, de manera que en conjunto ejercen un efecto sinérgico a la reconocida actividad antioxidante y fotoprotectora observada en los carotenoides. Como ejemplo; las moléculas como el fitoeno y fitoflueno son precursores de los carotenoides mayores (beta-caroteno o licopeno) y se producen en diversas frutas y hortalizas. Su espectro de absorción cubre el rango UVB y UVA, de manera respectiva, lo que podría contribuir a los efectos fotoprotectores de alimentos ricos en carotenoides.

Junto a ellas están la luteína y xeaxantina, abundantes en la yema de huevo y en el maíz, que han mostrado su rol protector en enfermedades oculares por su capacidad de absorber el espectro de luz dañina para el ojo. También se discute el potencial fotoprotector de la vitamina E, muy abundante en el germen de trigo u otros cereales y frutos secos (pipas de girasol, avellanas y almendras), alimentos fáciles de añadir a las ensaladas. Los aceites vegetales (de girasol, de maíz, de oliva virgen extra) también son fuente concentrada de dicha vitamina.

Ejemplos de ensaladas

  • Ensaladas ricas en b-caroteno. Para asegurarse de la presencia de b-carotenos, no pueden faltar las zanahorias, las espinacas y frutas de color naranja como la mandarina, la naranja y la papaya.
  • Ensaladas ricas en licopeno. Además del tomate bien maduro (es más rico en licopeno), otros alimentos interesantes son la sandía, las fresas, el pomelo de pulpa rojiza y la granada.

Todas estas ensaladas deberían acompañarse de un alimento energético para que la receta sirva de plato único. La pasta (macarrones, espaguetis, espirales…), el arroz integral, el cuscús o diversas legumbres son el complemento idóneo.

La renovación fisiológica de la piel requiere su tiempo, por lo que se precisan varias semanas para conseguir los efectos protectores derivados de la ingesta de carotenoides. Por esta razón, se aconseja planificar menús ricos en antioxidantes al menos un mes antes de la exposición más prolongada al sol, un mes antes del verano.

Un estudio firmado por investigadores de la Heinrich-Heine-Universität en Düsseldorf (Alemania) advierte que la fotoprotección a través de los componentes de la dieta tales como b-caroteno o licopeno es mucho más baja que la que se consigue mediante el uso de filtros solares de uso tópico. Sin embargo, aseguran que el aporte dietético óptimo de micronutrientes antioxidantes aumenta la defensa cutánea contra la radiación UV, compatible con la protección a largo plazo. Además, contribuye al mantenimiento de la salud de la piel y de su apariencia, más hidratada, tersa y brillante.

Chocolate negro, tableta de salud

Los flavonoides contenidos en el chocolate parecen jugar un efecto protector frente a enfermedades cardiovasculares por sus efectos antioxidantes

por Jordi Montaner, Eroski Consumer

Woman showing chocolatebarDurante años el chocolate ha sido objeto de un sinfín de acusaciones. Desde fuente de vicio hasta origen de caries infantiles, pasando por adicciones incontrolables, problemas metabólicos, cefaleas o sobrepeso. De un tiempo para esta parte, sin embargo, el chocolate se está reivindicando como fuente de salud. Si los resultados de distintas investigaciones acaban confirmándose, pronto podría figurar entre las prescripciones de todo médico de cabecera.

Un artículo publicado hace unos meses en la revista Nature (424:1013, 28/8/2003) despejó toda incógnita acerca del papel protector de los flavonoides del cacao y del chocolate frente a la enfermedad cardiovascular. Un equipo dirigido por Mauro Serafini, del Instituto Nacional Italiano para la Investigación de los Alimentos y la Nutrición (Roma), han identificado al flavonoide responsable, la epicatequina, que actúa como antioxidante en los vasos sanguíneos y previene la formación de placas de ateroma (arteriosclerosis). No obstante, los investigadores transalpinos subrayan que el efecto antioxidante del cacao se inhibe normalmente por acción de la leche con la que se acompaña tanto su presentación soluble como buena parte de las pastillas de consumo más extendido. En otras palabras, que para que el chocolate resulte verdaderamente sano, le sobra la leche.

Serafini llevó a cabo un estudio con 12 voluntarios sanos, a quienes hizo probar distintas variedades de chocolate y observó que la absorción de epicatequina en el organismo se veía dificultada en los chocolates que incluían leche o derivados lácteos en su composición. «Este hallazgo alimenta la controversia de que las acciones antioxidantes de determinados productos que ingerimos puede contrarrestarse mediante la acción de otros componentes de la dieta, al mismo tiempo que apoya el concepto de que los flavonoides desempeñan un papel esencial frente a las enfermedades del corazón y degenerativas», señala el investigador.

Carl Keen (Universidad de California) va más lejos aún y sostiene que la epicatequina podría actuar «como una aspirina de baja dosis» en el organismo, ejerciendo una actividad antiplaquetaria y protegiendo frente al ictus o el infarto. «Nuestro grupo no sólo observó un incremento de la capacidad antioxidante tras el consumo de chocolate, sino una variación de ciertos componentes que afectan a los vasos sanguíneos». El especialista estadounidense midió el efecto de los flavonoides en 25 voluntarios que habían ingerido 25 gramos de chocolate, y lo comparó con otros voluntarios que habían comido sólo pan. «Entre dos y seis horas después de haber tomado chocolate, la sangre de los voluntarios registró una disminución de la agregación plaquetaria que no se dio cuando el producto consumido era el pan», relata.

Una pequeña tableta de chocolate negro (sin leche) aporta al organismo, según Keen, tantos flavonoides como seis manzanas, algo más de cuatro tazas de té o dos vasos de vino tinto.

Néctar de los dioses

La acción antioxidante del chocolate podría verse limitada por otros componentes de la dieta, en especial de la leche Cristóbal Colón no sólo descubrió América. De vuelta a España, en 1502, trajo consigo algunas semillas de cacao que los indígenas utilizaban como moneda de cambio; aunque el almirante ignoró siempre su cotización en cuanto a salud. En la sociedad azteca, por contra, se atribuían al chocolate cualidades místicas (su nombre botánico, Theobroma cacao significa en griego «alimento de los dioses»). Hernán Cortés atestiguó cómo Moctezuma bebía con asiduidad un raro néctar que los aztecas denominaban xocalt (agua amarga), elaborado a base de cacao, maíz triturado, especias y agua. «Esta bebida le hace a uno más fuerte y resistente a la fatiga», relataba el conquistador.

Hasta su utilización industrial, el chocolate gozó durante siglos de un cierto halo de alimento exquisito y reconstituyente, que nuestro ecléctico recetario introdujo como condimento en determinadas salsas, como desayuno y merienda, o como acompañante del café en la sobremesa. Su pasta de sublime y fácil fusión acabó, sin embargo, relegando el chocolate a la categoría de golosina con la que alimentar múltiples caprichos. Y acabó generando adicciones tan insidiosas que pronto mereció casi el apelativo de pecado, colmo de vicios «sin virtud alguna», en opinión de algunas voces.

La ciencia, sin embargo, acabó jugando a favor de los partidarios del placer y, puestos a indagar en cosas buenas del chocolate, científicos californianos publicaron en 1996 un artículo en The Lancet, en el que se dejaba constancia de que las catequinas (flavonoides) del chocolate superaban a las del té en su acción antioxidante. Los autores no proponían introducir más cacao en la dieta, pero recordaban que «combinar algo de chocolate con una taza de té es sabroso y sano a la vez».

Desmitificación de una culpa

Como por arte de birlibirloque, en los últimos 10 años han proliferado trabajos científicos que podrían parar los pies a los padres o educadores que intenten frenar el consumo de chocolate por parte de los adolescentes. Pues bien, resulta que la grasa saturada de la manteca de cacao, el ácido esteárico, no aumenta el colesterol malo (LDL). Al contrario, parece ayudar al hígado a eliminar el exceso de este lípido de la sangre. Tampoco salen más granos en la cara por abusar del chocolate; aunque una dieta sana mejora siempre el estado de la piel, el acné se debe a una producción excesiva de sebo causada por factores hormonales, y no dietéticos. Con respecto a la migraña, un trabajo publicado en Cephalalgia concluyó recientemente que el chocolate no provocaba los dolores de cabeza del grupo que lo tomó en gran cantidad, comparado con otro que consumió una bebida con sucedáneo (algarrobas).

De las caries, es cierto que existen alimentos más cariógenos que otros y que el chocolate, por su contenido en azúcares, se encuentra entre los de mayor peligro. Sin embargo, si éste y otros alimentos cariógenos se consumen con las comidas y antes del cepillado, el riesgo desaparece. Además, el chocolate se disuelve rápidamente y no está mucho tiempo en contacto con el esmalte dental (los caramelos blandos y pegajosos son mucho más dañinos).

A propósito de la adicción al chocolate no existen datos definitivos. Tres son las sustancias del chocolate que pueden incidir en el estado de ánimo (muchos le atribuyen cualidades antidepresivas). Su contenido en cafeína y teobromina lo convierten en un estimulante leve. La feniletilamina produce un efecto placentero a nivel cerebral y la anandamida causa relajación y sensación de bienestar. Estos dos últimos compuestos también están en el hachís, por lo que algunos trabajos sugirieron que el chocolate podría tener efectos adictivos similares a los del cannabis y justificar, de este modo, su apelativo polpular. Sin embargo, se ha demostrado que la concentración de estas sustancias en una tableta es insuficiente para que el chocolate provoque efectos adictivos.

LA CATEQUESIS DE LA CATEQUINA

Educar a comer bien no es cuestión de prohibir. En una cultura cada vez más inclinada a lo orgánico y lo funcional en los alimentos, nuestras generaciones emergentes deben conocer las cualidades de cuanto se llevan a la boca y recomponer su selección de gustos en torno al valor de lo ingerido. Como los bífidus activos, las vitaminas o los minerales, los más jóvenes tienen derecho a conocer que los flavonoides incluidos en algunas frutas, el té o el vino tinto mejoran, como en el caso del chocolate, los niveles de antioxidantes en la sangre hasta en un 20% y reducen el colesterol LDL.

Hay que subrayar que dicho efecto está presente de igual forma en cebollas, manzanas, judías, soja y zumos de naranja o uva, y que es mejor comer de forma extensiva (muchos alimentos distintos) que intensiva (más de lo mismo). La ventaja de frutas y verduras es que, además de flavonoides, contienen fibra, vitaminas y minerales. La ventaja del chocolate es su inigualable sabor (y mejor, cuanto más amargo, cuanta menos leche o azúcar).

«Es posible que a partir de ahora podamos pecar con un poco menos de remordimiento», comenta Franz Messerli, un experto en hipertensión de Nueva Orleáns que centra el poder curativo del chocolate en los polifenoles. «Los polifenoles son unos componentes químicos que también se encuentran en otras sustancias, como el té verde; son flavonoides, concretamente catequinas, y los científicos creen que son dichas catequinas las que más efectos antioxidantes y antitumorales poseen». Cuatro son las principales catequinas que se dan cita en el chocolate: EC (epicatequina), ECG, EGC y EGCG.

La dieta mediterránea ayuda a prevenir la aparición de asma y obesidad infantil

La Razón / EP

la dieta mediterránea ayuda a combatir la obesidad infantilLa Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) ha asegurado que una alimentación basada en el equilibrio óptimo en la ingesta de antioxidantes, mediante el consumo de alimentos frescos como sucede en la dieta mediterránea, ayuda a prevenir enfermedades como la obesidad entre la población infantil y, de forma relacionada, a disminuir la prevalencia del asma.

Y es que, los datos que existen en la actualidad sugieren que el aumento del peso corporal y el asma se desarrollan en paralelo en la pubertad, períodos de rápido crecimiento y maduración. Además, se ha demostrado también que con la pérdida significativa de peso, el control del asma se ha mejorado significativamente en los individuos asmáticos.

Por este motivo, la asociación ha destacado la importancia que tiene que los padres conozcan y sean «conscientes» de la importancia que tiene el adecuado desarrollo físico y psíquico en los niños pequeños y ha asegurado que, con ello, la prevención de futuras enfermedades será «más eficaz», especialmente cuando los niños tienen sobrepeso, son asmáticos y llevan una vida sedentaria.

«La clave para obtener resultados favorables es centrarse en la población adulta para la promoción y divulgación de la dieta mediterránea entre los más jóvenes. Una alimentación basada en el equilibrio óptimo en la ingesta de antioxidantes mediante el consumo de alimentos frescos como verduras, hortalizas, carne, pescado y fruta», ha comentado la sociedad.

Por último, la SENP ha destacado la importancia que tiene la práctica de ejercicio físico de forma regular, sobre todo en los niños con problemas asmáticos, ya que, a su juicio, es básica para la expansión de los pulmones y para la prevención de futuros problemas en las vías aéreas.

Para combatir el colesterol «malo»: dieta mediterránea y ejercicio físico regular

El doctor Muñiz Grijalvo, especialista del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, explica en diez pasos los aspectos que debemos tener en cuenta sobre el colesterol y sus efectos

ABC Sevilla / Por Cristina Aguilar

Un estilo de vida saludable es el secreto para mantener a raya el colesterol «malo». Y es que, el ejercicio físico moderado y regular, acompañado, preferentemente, de una dieta mediterránea evita o retrasa que en un futuro tengamos problemas. El doctor Ovidio Muñiz Grijalvo, especialista en Medicina Interna y perteneciente a la Unidad Clínico-Experimental de Riesgo Vascular del hospital Virgen de Rocío de Sevilla, desgrana todos los aspectos importantes que debemos conocer sobre el colesterol y sus efectos, cómo prevenirlo y combatirlo.

–¿Qué es el colesterol?

–Los lípidos se dividen en esteroles y grasas. El colesterol es un esterol de origen animal – hay otros vegetales– que tiene muchas funciones fisiológicas esenciales para la vida, entre otras formar parte de las membranas celulares y servir de base para la síntesis de determinadas hormonas.

–¿Qué se entiende por colesterol «bueno» y «malo»?

–Casi todas las células de nuestro cuerpo necesitan «importar» colesterol para completar sus funciones. El hígado es capaz de sintetizar el colesterol necesario y enviarlo por el torrente circulatorio, pero el colesterol es insoluble en el plasma y necesita unirse a proteínas que funcionan como «taxis» de colesterol y que lo llevan de un sitio a otro por la sangre. Cuando el colesterol va transportado desde el hígado a los tejidos se llama LDL –lipoproteína de baja densidad–, que cuando está en exceso se deposita en la pared de las arterias y produce arteriosclerosis, por eso se llama «malo». Por el contrario, la partícula de HDL –lipoproteína de alta densidad– o colesterol «bueno» extrae colesterol de los tejidos periféricos, también de las arterias y lo lleva al hígado para degradarse –llamado transporte reverso–.

–Una analítica que revele que una persona tiene el colesterol en el límite o alto, ¿cómo puede combatirlo?

–Lo fundamental es llevar un estilo de vida saludable con ejercicio físico moderado y regular para conseguir y mantener un peso corporal adecuado. Esa actividad física debería acompañarnos toda la vida, adaptándose a las circunstancias de cada uno. El ejercicio aeróbico, sobre todo, eleva la fracción HDL o colesterol «bueno» y puede bajar ligeramente los triglicéridos y el colesterol «malo». También debe incluir una dieta, fundamentalmente la mediterránea; evitando, en cualquier caso las «dietas milagro» que suelen tener efecto rebote y pueden ser peligrosas.

–¿De qué forma podemos prevenir que suba el colesterol?

–Hay una parte que no podemos prevenir que es el componente familiar o hereditario, presente en ciertas formas de hipercolesterolemia. Estas personas van a necesitar tratamiento médico, pero en todos los casos el estilo de vida es fundamental para ayudar a controlar el colesterol, evitando los hábitos dietéticos inadecuados, como la comida rápida y los alimentos elaborados con alto contenido en grasas saturadas, y el sedentarismo. Por otro lado, el metabolismo basal y los requerimientos calóricos van decreciendo a partir de los 30 años, es decir, a medida que vamos cumpliendo años debemos hacer una dieta igualmente variada pero reduciendo paulatinamente las calorías. Si existe obesidad o sobrepeso, la dieta inicialmente debe ser hipocalórica, disminuyendo las raciones de los alimentos permitidos y evitando las comidas hipercalóricas.

–Si le detectan a una persona que tiene el colesterol alto, ¿qué nivel, en nuestro análisis de sangre, tendría que superar? ¿Cuándo debemos iniciar tratamiento médico?

–Los objetivos de colesterol de cada persona son diferentes según el riesgo cardiovascular que tenga. Por ejemplo, un paciente diabético que ha tenido un infarto de miocardio debe tener el colesterol LDL por debajo de 70 mg/dl, mientras que una mujer joven no fumadora y activa físicamente, sin otros factores de riesgo como hipertensión o diabetes, no necesita tratamiento salvo que reiteradamente el colesterol LDL sea superior a 160 mg/dl, siguiendo un estilo de vida saludable.

–¿Qué otras enfermedades pueden derivar de tener un colesterol alto o muy bajo?

–El colesterol muy bajo es excepcional en nuestro medio y debe ser valorado individualmente en una Unidad de Lípidos por si se trata de algún déficit congénito. Casi todo el problema derivado del colesterol es cuando está elevado y su consecuencia fundamental es la enfermedad cardiovascular, sobre todo coronaria: infarto, angina de pecho…

–A diario nos bombardean con publicidad que promete reducir el colesterol «malo», ¿debemos fiarnos de estos productos?

–Los únicos productos o suplementos dietéticos que lo bajan son los esteroles y estanoles vegetales, que compiten con el colesterol por su absorción intestinal y que mayoritariamente se comercializan en forma de lácteos bebibles, como el Danacol, Benecol, etc. En este caso, hay que destacar el esfuerzo realizado por determinados fabricantes, en particular los de la industria láctea. Por otro lado, los ácidos grasos omega 3 procedentes de aceite de pescado son útiles para bajar los triglicéridos, además de tener otras propiedades beneficiosas.

–Muchos alimentos están «condenados» por el colesterol, ¿cuáles debemos desterrar de nuestra dieta y en cuáles debemos confiar?

–El colesterol de los alimentos no es el principal determinante de la dieta en elevar el colesterol que vemos en nuestros análisis, además de que su absorción es muy variable dependiendo de la persona. Son las grasas de la dieta el principal enemigo, en concreto las grasas saturadas que pueden ser de origen animal pero también vegetal. Hay que evitar las grasas saturadas de origen animal: mantequilla, tocino, beicon; y vegetal: palma, palmiste, coco. Estas últimas suelen utilizarse en la elaboración de bollería industrial, galletas y alimentos precocinados. Se debe desconfiar de las grasas vegetales no especificadas en el etiquetado de los alimentos. El aceite de oliva virgen extra es la grasa dietética más sana. Otros aceites vegetales como el de girasol o maíz también son recomendables. Las margarinas vegetales que no se endurecen en el frigorífico son menos perjudiciales. Se deben moderar también el consumo de grasas si se tiene sobrepeso ya que todas las grasas, también las saludables, aportan muchas calorías. Por su parte, el cerdo ibérico alimentado adecuadamente –no con piensos artificiales– tiene un contenido en ácido oleico muy superior al de otras carnes y por tanto se puede consumir con moderación.

–¿Es cierto que tomar una manzana y una copa de vino al día, como muchos estudios han publicado, evita que en un futuro tengamos problemas con el colesterol?

Todas las frutas, no sólo la manzana y la uva, son una fuente importantísima de antioxidantes y vitaminas, por lo que debe favorecerse su consumo diario. En cuanto al vino, parece que su consumo moderado –un máximo de dos copas al día, sobre todo de vino tinto– también pueden tener un efecto beneficioso por lo que a estos niveles no debe prohibirse si no hay otros problemas de salud. Recomendar su consumo de forma general tampoco es adecuado, ya que en exceso es causa de diversas enfermedades.

–En internet existen páginas donde se recomienda una «limpieza de hígado» para mantener el nivel de colesterol, hablándose de «lavativas», ¿qué hay de cierto en esto?

–No hay ninguna evidencia de sustancias que «limpien» el hígado y por tanto deben evitarse por publicidad engañosa cuando no por riesgos para la salud.

Una nutrición adecuada ayuda a aprobar los exámenes

En época de exámenes los estudiantes se encuentran sometidos a una serie de factores poco favorables para el estado general de la salud: presión constante, muchas horas de estudio, estrés, un intenso esfuerzo psíquico e intelectual que no tarda a pasar factura al cuerpo. ¿Qué podemos hacer para amortiguar estos efectos negativos y qué remedios naturales nos conviene tomar para mejorar la memoria o la concentración? Para contestar a estas preguntas, la revista Gaceta ha acudido a Rubén Bravo, especialista en nutrición y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Eva Costo, La Gaceta

– ¿Qué tipo de alimentación básica debe llevar una persona que se encuentre en un periodo de esfuerzo intelectual intenso? ¿Existe algún alimento o vitamina que ayude a mejorar la memoria? ¿Y la concentración?

Rubén Bravo: Tenemos que tener en cuenta que la glucosa es la principal fuente de energía de nuestro cerebro, y ésta proviene principalmente de los hidratos de carbono simples y complejos, y las frutas.

La alimentación indicada debería contener por un lado hidratos de carbono polisacáridos de bajo índice glucémico para proporcionen al intelecto una entrada continua pero estable de glucosa, como son los cereales integrales, avena o centeno. Y en momentos donde se requiera un esfuerzo excepción las frutas o dulces son un importante aliado.

Por otro lado sugerimos una dieta equilibrada rica en macronutrientes y micronutrientes, como es la dieta mediterránea, completa y variada. La correcta alimentación es básica para conservar la memoria activa y mantenerla en condiciones durante muchos años. La toma de algunas vitaminas en concreto asegura que las neuronas tengan un funcionamiento adecuado. Los alimentos ricos en vitamina B y ácido fólico, por ejemplo, ayudan a conservar la memoria y estimulan la capacidad de concentración. Mientas que la colina -que se encuentra en el ajo, la cebolla, los espárragos, el arroz, la soja, las habas y las judías- ayuda a combatir los problemas emocionales y desajustes en el cerebro.

La presencia de alimentos antioxidantes, ricos en vitamina C en el menú diario, como son las frutas, hortalizas y verduras, ayudan a evitar la oxidación de las células y su posterior envejecimiento. 

La toma de omega 3 también es muy importante, ya que ayuda a prevenir la mala circulación, disminuye el colesterol y la alta presión arterial. Por esta razón, una dieta rica en aceite de sésamo o soja, pescado azul, nueces, espinacas o lechugas nos ayudará a estar en condiciones a nivel mental y también nos permitirá disfrutar de una buena salud.

El tomar algún multivitamínico específico que contenga estas vitaminas fundamentales como la Vitamina C, las del grupo B, la E, el oligoelemento Selenio, el Mineral Quelado Zinc y el Ácido Graso Omega 3. En fitoterapia es conocida la eficacia del Wild Yam y la Acerola.

– ¿Qué opinión tiene de los estudiantes que recurren a las bebidas energéticas en época de exámenes?

RB: En éste caso, debemos plantearnos la pregunta de otra manera: ¿se puede estudiar de forma efectiva con sensación de taquicardia, euforia e hiperactividad?

Al contrario de lo que creen los adictos, las bebidas energéticas no mejoran el rendimiento físico e intelectual y no ayudan a aprobar un examen. Es verdad que a primera vista se siente un subidón, de golpe desaparece la somnolencia, pero esto tiene su explicación lógica y es debido a la alta dosis de azúcares simples, cafeína y taurina ingeridos con la bebida. Una vez pasado su efecto, llegan los efectos secundarios, un cansancio agotador, baja anímica, temblores o incluso arritmias. Todo esto puede resultar dañino para nuestro cuerpo, si se registra una sobredosis. Por esta razón la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado a los fabricantes denominar a estas bebidas estimulantes, en lugar de energéticas. De todas formas, aconsejaría que no se tomen por personas con problemas cardíacos o un alto nivel de hipertensión.

Me oriento más hacia una alimentación equilibrada y de incisión en la insulina estable.

– Los estudiantes abusan del café para aguantar despiertos más tiempo, ¿qué aporta de bueno y de malo esta sustancia?

RB: El efecto es muy similar al experimentado por la bebidas estimulantes, pues la cafeína produce una estimulación directa en la insulina provocando una subida exponencial de glucosa, que deriva en un aumento del ritmo cardiaco, sensación de excitación, euforia… lo bueno es que nos puede mantener despiertos durante bastante tiempo funcionando a un ritmo superior, pero el cuerpo siempre tiende a compensar las sobrestimulaciones con caídas en picado que derivan en los efectos contrarios a los experimentados como la hipotensión, sensación extrema de fatiga, tendencia depresiva, aspecto emocional negativo, falta de retención y concentración, sueño…

– Se suele aconsejar a los que se enfrentan ante grandes esfuerzos intelectuales beber dos o tres litros de agua al día. Sabemos que el agua es buena para la salud, pero ¿por qué es buena en este caso?

RB: No se trata sólo de beber agua, sino de hidratarse, bebiendo 2 o 3 litros de líquidos al día, lo que ayuda a conservar fresca la memoria y aumentar la capacidad de concentración. Además de agua y sobretodo en la época de verano, recomendaría tomar más zumos naturales recién exprimidos, té frío, infusiones y lácteos que ayudan a estar bien hidratados no sólo para rendir intelectualmente, sino porque favorecen la salud en general.

El líquido cefalorraquídeo se compone principalmente de agua, y es el encargado de transportar los nutrientes al cerebro, eliminar los desechos que la actividad de éste produce, y soportarlo en un medio acuoso, hidratándolo, nutriéndolo, refrescándolo…

Los estudiantes, que se están preparando para los exámenes, deben prestar especial atención a su nivel de hidratación, ya que a medida que el cuerpo pierde líquido se reducen las funciones cognitivas que afectan el desempeño mental. Con pérdidas de líquidos del 1% en nuestro cuerpo disminuye la memoria, a partir del 2%, además, disminuye la atención, las respuestas reflejas, la coordinación psicomotriz, la voluntad y pensamiento, la coordinación visual y motora. Superando el 3% de pérdida de líquidos corporales, aparecen dolores de cabeza, desorientación y disminuye drásticamente el funcionamiento mental. Por eso, es recomendable tomar de 2 a 3 litros de líquidos al día, no esperar a tener sed, descansar 5 minutos cada hora de estudio o trabajo intelectual para despejar la mente.

– Las épocas de exámenes traen consigo episodios de estrés y ansiedad. ¿Se pueden combatir con alimentación? ¿Cómo?

RB: Simplemente manteniendo una alimentación equilibrada como hemos indicado anteriormente, evitando los excitantes que alimentarán aún más nuestros niveles de estrés y ansiedad, y proporcionando al cuerpo una ingesta de hidratos de carbono integrales que favorecerán el bienestar y la estabilidad emocional.

Por otro lado recomiendo ingerir un puñado de frutos secos al día, pues son una fuente muy rica de magnesio. Las almendras sin cáscara, pistachos y avellanas nos proporcionarán un gran aliado contra el estrés, ya que el magnesio actúa directamente sobre nuestro sistema nervioso central, relajando los músculos y equilibrando nuestra actividad emocional, combatiendo ansiedad, insomnio, estrés y miedos, sin atenuar nuestras capacidades cognitivas como la memoria, la concentración o la atención.

La dieta antiinflamatoria

Un menú sano y sencillo: carnes blancas, pescado azul, verdura y cereales

La modificación de la dieta diaria contribuye a disminuir los procesos inflamatorios de cualquier clase y también ayuda a reducir el consumo de medicamentos antiinflamatorios, recuerdan los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

«La dieta antiinflamatoria se basa, por un lado, en la eliminación de alimentos proinflamatorios como carnes rojas, leche de vaca, harinas refinadas, azúcares sencillos y grasas trans», explica el Dr. José Francisco Tinao del IMEO. Estos últimos habitualmente se encuentran en snacks y aperitivos salados, productos precocinados, galletas, margarinas y bollería industrial. Por otro lado, este tipo de dieta requiere más consumo de alimentos ricos en ácidos omega 3, que no se producen internamente en el organismo y se encuentran especialmente en el pescado azul y en las nueces. Su función es mejorar el rendimiento del organismo y reducir la inflamación. En este tipo de menú prevalecen las verduras y cereales complejos, las semillas sin tostar y las carnes blancas. El modo de cocinar es muy sencillo: a la plancha, al vapor y al horno.

Las fibras solubles, que se encuentran en las manzanas, las nueces y la avena, reducen los procesos inflamatorios que provocan las enfermedades asociadas con la obesidad y fortalecen el sistema inmunitario. Este tipo de fibras, además de captar agua, son capaces de disminuir y hacer más lenta la absorción de grasas y azucares de los alimentos, por lo que contribuyen a regular los niveles de colesterol y de glucosa en sangre.

El plan de tratamiento, implementado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, proporciona mejoras evidentes a los pacientes. El objetivo de este proceso terapéutico es evitar la cirugía y prescindir de los medicamentos que puedan tener efectos secundarios.

El apoyo y la estimulación del sistema inmune son básicos para la pronta recuperación. Es recomendable suplementar el tratamiento con aminoácidos como glutamina, prolina, lisina u omega 3, sin descuidar los probioticos. El uso de dosis farmacológicas requiere que esta acción terapéutica se realice bajo un control médico. Antioxidantes como la cúrcuma, recibidas en cantidades adecuadas, no tardan en mostrar su efecto aliviante incluso en situaciones graves.

Las enfermedades intestinales no son un proceso banal. Las medidas que se tomen deben ser balanceados con las farmacológicas habituales y personalizados en cada caso.

Las técnicas mente-cuerpo ayudan al paciente para gestionar el estrés

El principal culpable de estas enfermedades, según los profesionales, es el estrés. Esto explica por qué entre los afectados a menudo se encuentran directivos o gente que generalmente trabaja bajo presión, entre 30 y 50 años de edad. Las situaciones repetitivas de estrés inciden sobre los que padecen estas enfermedades inflamatorias intestinales de forma negativa. “Por esta razón, las técnicas mente-cuerpo deben incorporarse al tratamiento”, subrayó el Dr. Tinao del IMEO. “Hay que dar instrumentos a los pacientes para que sean capaces de gestionar su estrés, así como lograr que fases de descanso o el sueño sean reparadores”, añadió.

Hay numerosas publicaciones sobre estas relaciones y la medicina occidental en general está concienciada cada vez más de ello. Programas como visualización,  relajación  o la realización de técnicas de coherencia cardiaca son instrumentos útiles para abordar el problema, sin tener que recurrir al uso obligatorio de tranquilizantes.

Imágenes de evolución de un paciente con inflamación intestinal

El tratamiento ayuda al paciente a pasar de una situación de proceso inflamatorio (señalado con color rojo, rosa y amarillo) a los valores de funcionalidad correcta (verde, gris y azul).