Confirmado: refrescos de cola contienen cancerígenos

El colorante caramelo que se usa para dar a la Coca-Cola y otros refrescos populares su matiz marrón dorado contiene sobredosis de 4-metilimidazol, un elemente químico con un efecto cancerígeno demostrado en humanos, confirma ‘Consumer Reports’.


RT Actualidad

pepsi, flicrEl nuevo estudio de la revista de la Unión de los Consumidores de EE.UU. publicado recientemente es uno más en una serie de investigaciones realizadas a lo largo de los últimos años que denuncian la presencia de este elemento químico en las bebidas más populares y sus efectos dañinos en la salud humana. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de Salud califica la sustancia de cancerígena, basándose en experimentos con animales.

Los médicos piden una regulación más estricta al respecto y acentúan que los niveles de 4-metilimidazol dependen de las técnicas usadas para fabricar el colorante, en otras palabras, dependen del suministrador de cada productor de refrescos. Aún más: puede ser diferente en lotes de la misma marca. Según ‘Consumer Reports’, una Pepsi adquirida en diciembre en el estado de Nueva York contenía cuatro veces más 4-metilimidazol que una Pepsi comprada el mismo mes en California.

Los especialistas insisten en que es posible minimizar la presencia de la sustancia cancerígena en las bebidas y hacen hincapié en que, a fin de cuentas, el uso del colorante es puramente cosmético y no da ningún sabor. Cabe recordar que recientemente el estado de California obligó a todos los alimentos y refrescos cuyo consumo pueda exponer al organismo a más de 29 microgramos de 4-metilimidazol diarios a advertirlo en sus etiquetas. Para hacerse una idea, una medida de 340 mililitros del refresco Malta Goya, por ejemplo, contiene más de 300 microgramos de la peligrosa sustancia, muy por encima de Coca-Cola o Pepsi-Cola.

En respuesta al estudio, la Asociación de los Productores de refrescos de EE.UU. informó a través de un comunicado: «En contra de las conclusiones de ‘Consumer Reports’, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. ha señalado que no hay razón en absoluto para preocupaciones acerca de la salud, una posición respaldada por las agencias reguladoras de todo el mundo».

 

La obesidad se propaga por el planeta

México ya es líder mundial en obesidad, superando a EEUU. La influencia cada vez más dañina de la industria alimentaria y el cambio en la dieta tradicional permiten el paso a enfermedades como el cáncer o la diabetes.

Telecinco informativos
obesidad-propaga-planetaMéxico ya es líder mundial en obesidad, superando a EEUU
, que hasta entonces ocupaba el primer lugar.Casi una tercera parte de los adultos mexicanos padecen sobrepeso según el último informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
«Por primera vez en nuestra historia vemos que las personas se vuelven obesas en tan sólo unos pocos años. Este es un asunto muy serio», comenta Abelardo Ávila Curiel, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición.

A la obesidad van asociados otros riesgos sanitarios como el aumento de las enfermedades cardiovasculares,algunos tipos de cáncer,la diabetes, las enfermedades de las articulaciones. El problema reside en el cambio de la dieta tradicional de los mexicanos. «Lo que hacen los científicos es ir a un laboratorio y crear mezclas químicas que agraden el paladar, ya sean dulces, saladas o ácidas. A este resultado lo llaman ‘el punto de la felicidad’. Y, en resumen, significa que se ha creado un adictivo que hace que los consumidores se enganchen y vengan a por más y más», denuncia Kristin Wartman, periodista y especialista en nutrición.

Los estadounidenses consumen grandes cantidades de grasas y oxidantes cada día. De tal forma que no resulta casual que enfermedades relacionadas con el sobrepeso estén cada vez más extendidas entre los ciudadanos, que a su vez son presa de las grandes compañías que les suministran su dosis diaria de ‘comida’.

«Tenemos un gran problema en EEUU respecto a lo que se indica en las etiquetas: sobre lo que tenemos y lo que comemos. Es incierto el origen de los alimentos, si son genéricos o si han sido modificados en laboratorios. Es muy difícil saber la verdad solo a través de las etiquetas. Hay un gran retroceso en la industria alimentaria que se traduce en que no quieren reflejar realmente en la etiqueta lo que vamos a consumir«, argumenta Elizabeth Kucinich del Comité de Fisiatras por una Medicina Responsable.Un factor que influye mucho en lo que consumen los estadounidenses, es el marketing. La conocidísima cantante Beyoncé firmó un contrato con Pepsi por 50 millones de dólares para promocionar su producto.

La Asociación Norteamericana para los Problemas del Corazón anunciaba que en el año 2010 unas 25.000 muertes por obesidad estuvieron relacionadas con el sobreconsumo de bebidas azucaradas. Un paso adelante en la preocupación por la salud del consumidor podría haber pasado por la iniciativa del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, que proponía restringir el uso de las bebidas efervescentes tamaño familiar, con el objetivo de aliviar la obesidad en la gran manzana. No obstante, la medida fue rechazada por el Tribunal Supremo, a quien parece no preocuparle demasiado la alta incidencia en la salud de los consumidores del consumo excesivo de estos azúcares.

Cuatro formas de poner freno a la obesidad antes de que nos ‘aplaste’ a todos

Expertos coinciden en que se necesita tomar acciones urgentes y que todo el mundo debe hacer algo para buscar una solución

BBC Mundo / Periodista Digital

del homo sapiens al homo gordoLa obesidad es un problema mundial causado por una variedad de factores.

Expertos coinciden en que se necesita tomar acciones urgentes y que todo el mundo, no sólo la persona o las familias afectadas, debe hacer algo para buscar una solución.

Pero, ¿qué acciones tendrán mayor impacto?

La BBC consultó a cuatro expertos para que dieran cuatro respuestas a un asunto global. También puede dar su opinión al final de la historia.

Compradores expertos

Terry Jones, director de la Federación de Alimentos y Bebidas de Reino Unido, considera que los consumidores deben ponerse al día en sus conocimientos de salud y comprar con más sabiduría.

«No existe una solución sencilla o simple para enfrentar la obesidad, y todos debemos jugar un papel. De parte nuestra, los fabricantes debemos cambiar las recetas de los productos, para crear opciones más saludables, debemos invertir en educación al consumidor y ofrecer una información nutricional clara que permita tomar decisiones más sanas».

El experto señala que la industria debe ayudar a los consumidores a entender mejor lo que comen y toman, y cómo estos productos pueden encajar en una dieta saludable. «Hacer un mejor uso de las etiquetas nutricionales nos puede ayudar a administrar nuestra ingesta calórica y algunos nutrientes en un día.

«Estamos de acuerdo en que se necesita hacer más para asegurarnos de que tanto niños como adultos se aprovechen de las oportunidades para incluir el ejercicio en el día a día».

Prohibición de anuncios

La profesora Sheila Hollins, presidenta del comité de ciencia de la Asociación Médica Británica (BMA, por sus siglas en inglés), asegura que la prohibición completa de anuncios de comida basura es lo que hará una verdadera diferencia.

«Factores medioambientales, incluyendo la promoción de comida que no es sana, y la poca infraestructura para tener un medio de transporte activo, han tenido un impacto negativo en los hábitos alimenticios de las personas y en sus niveles de actividad», algo que según la experta ha exacerbado los problemas de obesidad.

«Con un alarmante aumento de los niveles de obesidad en niños, la BMA urge la introducción de una prohibición completa en la publicidad de alimentos poco sanos, y que haga un mejor uso de los medios para promover mensajes por un estilo de vida sano.

«Un mejor y consistente etiquetado de las comidas es fundamental para permitir a los consumidores que tomen una decisión informada de sus opciones dietéticas. Razón por la cual hemos hecho repetidos llamados para que se introduzca un enfoque consistente y estandarizado donde en la parte delantera exista un etiquetado basado en el principio del semáforo».

Esto es algo que organizaciones como la Campaña para la Comida Infantil también tiene de primero en la lista.

«Es poco probable que se produzca una merma significativa de la obesidad si no se asegura que todas las empresas cambien sus hábitos de mercadeo, de una forma más rápida y profunda de lo que lo harían».

Simples cambios

El organismo de Salud Pública británico cree que iniciativas como pedir a las personas que hagan cambios simples (una gaseosa con azúcar por una alternativa dietética o sin azúcar) ayudará a reducir la crisis de obesidad.

Estos cambios de algo que gusta por otra cosa que también gusta podrían ahorrarles a las familias hasta tres cuartos de un kilo de azúcar en cuatro semanas, según la campaña Cambios Inteligentes de Change4Life.

La idea no es privarse de los sabores o alimentos, sino de buscar alternativas que eviten el sobrepeso y, por consiguiente, disminuyan los riesgos a desarrollar enfermedades cardíacas o diabetes.

Programas de ayuda

La asociación para el Estudio de la Obesidad considera clave una mayor disponibilidad de intervenciones que ayuden a la gente a perder y controlar el peso.

Esto varía desde programas sencillos y económicos para la mayoría de las personas, hasta ayuda más intensiva disponible a aquellos con una obesidad más aguda y compleja.

La asociación insiste en que en las localidades se deberían crear grupos de apoyo que estén en contacto con las clínicas y ambulatorios, de manera tal que cuando un doctor trate a un paciente con sobrepeso, pueda referirlo, siempre y cuando lo desee la persona.

Existen muchos programas con base científica para tratar la obesidad, lo que falta es que estén disponibles en todas partes.

Por otra parte, la asociación señala que «se debe detener la fuerte promoción de alimentos y bebidas con alto contenido energético, a fin de apoyar los esfuerzos de pérdida de peso y de prevención del desarrollo de obesidad en personas que actualmente tienen un peso saludable».

La obesidad infantil, una epidemia que distingue entre clases sociales

Un estudio confirma que, al menos en EE.UU., los jóvenes con un menor nivel socioeconómico, son más susceptibles a tener sobrepeso o a ser obesos.
ABC
obeso-infantilParece que la obesidad también es una cuestión de clases. Algunos estudios, como el que se acaba de publicar en «PNAS», sugieren que, al menos en EE.UU., país en donde la obesidad constituye un verdadero problema de salud pública, la obesidad, especialmente entre los jóvenes y niños, estaría directamente relacionada con el estatus socieconómico. El estudio ha constatado que mientras que en EE.UU. se ha producido un estancamiento en la epidemia de la obesidad infantil, parecer existir una brecha de clases importante y creciente entre los jóvenes con un nivel socioeconómico inferior y los de un estatus mejor.

Utilizando los datos de dos amplias Encuestas Nacionales de Salud de EE.UU., el National Health and Nutrition Examination Survey y la Encuesta Nacional de Salud Infantil, los investigadores Carl Frederick, Kaisa Snellman y Robert Putnam, de la Universidad de Harvard, muestran que sí bien es cierto que las tasas de obesidad aumentaron en cifras similares para todos los adolescentes entre 1988 y 2002, sin embargo, desde entonces, los investigadores ha observado que la obesidad ha comenzado a disminuir entre los jóvenes que tienen un mayor nivel socieconómico, pero ha seguido incrementándose entre los jóvenes con menores recursos.

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más importantes en EE.UU., pero también en otros países, como España. Los últimos datos sobre obesidad y sobrepeso en menores demuestran que la incidencia de este problema de salud sigue siendo «peligrosamente» elevada en España y nos sitúa a niveles muy próximos a los de Estados Unidos. De hecho, algunos estudios nos sitúan como «líderes europeos» en obesidad infantil, aunque en los últimos años la cifra de menores que tienen problemas con la báscula se han mantenido estable en los últimos cuatro años, según los datos de la Encuesta Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad.

Un reciente informe realizado por la Escuela Andaluza de Salud Pública junto con otros organismos públicos, mostraba que el 26% de los niños españoles de entre 8 y 17 años presenta sobrepeso y el 12,6% sufre obesidad. Si se comparan estos resultados con los de otros países, aseguró José Juan Sánchez Cruz, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y uno de los autores del estudio, «en relación a los demás países europeos, España presenta valores de los más altos o incluso similares a los de Estados Unidos, paradigma de la pandemia mundial de la obesidad, cuya prevalencia de exceso de peso es del 37,1% en los niños de entre 6 y 11 años y del 34% en los niños de entre 12 y 19 años, según los últimos datos publicados en 2012 por el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD). Esto significa que la siguiente generación podría tener una esperanza de vida menor que la actual, debido a esta obesidad».

La obesidad durante la infancia puede dejar secuelas difíciles de revertir. Según los autores del estudio que se publica en «PNAS», la obesidad en niños y adolescentes aumenta el riesgo de una variedad de situaciones adversas para la salud: diabetes tipo 2, apnea obstructiva del sueño, hipertensión, dislipidemia, síndrome metabólico, problemas cardiovasculares e incluso cáncer y problemas de relaciones sociales.

Por ejemplo, según los datos del estudio de la Escuela Andaluza de Salud Pública, aproximadamente cuatro de cada diez jóvenes españoles están expuestos desde etapas muy tempranas a factores de riesgo cardiovascular que son potencialmente modificables y que tendrán un efecto negativo sobre su salud, tanto a corto como a largo plazo, ya que en muchos casos la persona lleva padeciéndolos desde la infancia».

En la prevención de la obesidad intervienen muchos factores, destaca Snellman: alimentación, estilo de vida, sedentarismo, genética, etc. Y casi todos son modificables. Y si bien es cierto que en los últimos años, especialmente en EE.UU., se han lanzado campañas masivas para prevenir la obesidad infantil y se ha declarado la guerra a los azúcares o a las grasas, a tenor de los datos de este trabajo, los mensajes no parecen llegar a todos los grupos poblacionales.

Los investigadores han analizado factores claves relacionados con la obesidad: la excesiva ingesta de alimentos y la falta de ejercicio físico. Así han visto, por ejemplo, que mientras que durante muchos años la ingesta de alimentos era uniforme en todas las poblaciones, no lo es desde hace unos años: «los niños con un mejor nivel socieconómico comen menos alimentos calóricos». Y lo mismo se puede decir del ejercicio físico.

Los investigadores creen que este hallazgo puede ayudar a explicar la creciente disparidad socioeconómica en la obesidad entre los adolescentes. Los resultados, concluyen, subrayan la necesidad de orientar las intervenciones de salud pública hacia los jóvenes más desfavorecidos que permanecen en riesgo de obesidad, además de examinar cómo la información médica es sesgada en función de la clase social.

El trabajo realizado por este grupo de investigadores no deja de hacer palpable que la obesidad se ha convertido en uno de los problemas de salud pública más preocupantes en todo el mundo y también en nuestro país. Según la OMS, la pandemia del sobrepeso y la obesidad es ya el quinto factor principal de riesgo de defunción en el mundo, responsable de que cada año más de 2,8 millones de personas adultas fallezcan como consecuencia de este trastorno.

Sedentarismo

El aumento en la prevalencia de la obesidad se vincula a hábitos alimenticios poco saludables. Sin embargo, tal y como se recoge en el estudio de «PNAS», los niños de EE.UU., independientemente de su clase social, consumen menos calorías que hace años. Pero, a pesar de estos cambios saludables en el consumo de energía, algunos niños continúan aumentando de peso. «Nuestros hallazgos sugieren que las disparidades de salud provienen de las diferencias tanto en la ingesta de calorías como en la actividad física. Así –señalan los expertos-, aunque la ingesta media de energía ha disminuido en todos los niños, ha caído más entre los niños con un mayor nivel social».

Y, muy importante, «muchos niños tienen un estilo de vida sedentario que hace que sea difícil que consuman las calorías suficientes para quemar lo que consumen». Especialmente, según el trabajo, los jóvenes de las clases más bajas, ya que muchos de ellos no hacen ningún tipo de actividad física a la semana. Claro, que el informe también reconoce que en barrios en donde no hay instalaciones deportivas o zonas verdes es complicado hacer ejercicio. «En los barrios ricos es más sencillo», reconocen.

Los niños gordos entran en quirófano

Los cirujanos han comenzado a operar a niños de 12 años con más de 140 kilos, que de no ser intervenidos, morirían en el plazo de una década

Hoy.es, por Fermín Apezteguia

DOCU_GRUPO– 16% de los niños presenta obesidad y un 13%, sobrepeso.

– 16% de los niños de hasta 15 años reconocen que no hacen ningún ejercicio en su tiempo libre.

– 38 kilos es, aproximadamente, el peso ideal de un niño o una niña de 12 años, con una altura media de 143 centímetros.

Las puertas de los quirófanos se han abierto para intervenir a los primeros niños con obesidad enfermiza. El problema del exceso de peso en la infancia comienza a tomar tintes dramáticos. Una rutina diaria cada vez más sedentaria, sustentada en la triada escuela- actividades extraescolares-videojuegos, está poniendo en peligro la vida de un número creciente de menores, debido a las graves enfermedades que conlleva el exceso de peso.

Hace años, los niños dejaron de moverse y quemar calorías; ahora se encienden las alarmas. A los cirujanos llegan, de momento, los casos más graves. Son críos de doce o catorce años a quienes les quedan por delante diez años de vida, «o poco más»; una década quizá larga, que vivirán amenazados por la hipertensión, la diabetes, la apnea del sueño y el riesgo permanente de un infarto cerebral o un fallo cardiaco.

«Estamos operando niños y, aunque menos, también niñas, a partir de 12 años con pesos de 140 y hasta 150 kilos. Algunos de ellos engordaron por razones genéticas, pero son los menos. Un 1% o, como mucho, el 2%. La práctica totalidad de nuestros pacientes infantiles, el 98%, son chavales que han llegado a esta situación por tener unos hábitos de vida poco saludables. Por comer mal y por puro sedentarismo». Así de claro se explica el especialista vallisoletano Miguel Ángel Carbajo, pionero en España de la cirugía bariátrica.

La obesidad infantil se ha convertido ya en una auténtica epidemia que, si no se le pone freno, según pronostica el experto, provocará en un futuro próximo graves problemas sociales.

La infancia de los niños de hoy no tiene nada que ver con la que vivieron sus padres. Ni juegan en el río, ni roban manzanas, ni corren delante del aldeano que las cultiva. Tampoco tienen una madre pendiente a diario de la alimentación de sus hijos, porque la vida de su familia es distinta.

Ambos padres trabajan fuera de casa y cinco de cada siete días los chavales comen en el comedor del colegio, que está bien, pero no es lo mismo. El exceso de tareas escolares, el abundante tráfico que puebla las calles y un tiempo de ocio presidido por la televisión y la consola hacen el resto. Total, una dieta desequilibrada y una vida demasiado sedentaria, dos enemigos de la salud que han comenzado a cobrarse sus primeras víctimas infantiles.

Aislados en sus casas

La obesidad infantil afecta en España al 13,9% de la población, pero si a esa cifra se suma la de los chavales que están por encima del peso adecuado para su salud, la tasa alcanza ya el 26,3%, una de las más altas de Europa. El problema es mayor en las comunidades de Canarias y Andalucía, por ese orden. La clínica de Miguel Ángel Carbajo, donde se han operado de obesidad mórbida miles de españoles en los últimos años, es testigo del amenazante fenómeno en que se han convertido las gorduras de los chiquillos.

«Si un niño no va a clase, Educación se pone en contacto con los padres y lo recupera rápidamente para el aula. Pero comunidades como Canarias eso no siempre sucede así. Nosotros hemos atendido a chavales que tenían tal complejo de peso que habían abandonado los estudios. No iban a clase porque les daba vergüenza», relata el experto. No se trata sólo de un problema físico y de salud, sino también social. «Los críos pueden ser muy crueles. Les llaman gordos, tienden a quedarse sin amigos y acaban aislados».

La obesidad enfermiza o mórbida no es un simple problema de exceso de peso. Los kilos de más, cuando alcanzan estas dimensiones, favorecen la aparición de lo que se llama síndrome metabólico, un conjunto de complicaciones y dolencias que van apareciendo una tras otra a causa de la grasa acumulada.

La tensión se dispara, el colesterol ‘malo’ se pone por las nubes y las dificultades para respirar se convierten en apnea del sueño. Muy frecuentemente aparece la diabetes y el paciente acaba viviendo en un permamente riesgo de infarto, tanto cardiaco como cerebral. «La cirugía les recupera para la vida, cura la diabetes y los riesgos se reducen drásticamente o desaparecen». La alternativa a no operarse «es la muerte en diez años, a lo sumo quince».

Prevención

«Recuerdo a un chaval de Salamanca que suspendía todas las asignaturas», añade el especialista. «Lo operamos, comenzó a verse bien y acabó el curso con sobresalientes y matrículas». El reto en todo caso, antes de llegar a la cirugía, está en la prevención. «Los niños necesitan más calle», advierte Miguel Ángel Carbajo.

El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer depresión

Los especialistas destacan la importancia de una buena alimentación para prevenir estados depresivos y proponen a la dieta mediterránea como la alternativa más recomendable
El Dia
la dieta meditarránea favorece la saludEl riesgo de padecer depresión es un 55% mayor en las personas obesas, mientras que el riesgo de obesidad aumenta en un 58% entre quienes tienen depresión, según datos que aporta la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Esta entidad señala que muchos de los episodios depresivos que sufren personas con obesidad se deben a que su exceso de peso les deprime.
Por su parte, las personas deprimidas sufren ansiedad, que a menudo se traduce en una necesidad imperiosa de comer. De hecho, algunas pueden ingerir más de 5.000 calorías en un atracón, subraya. La SEEDO explica que estas personas “buscan sentirse saciadas, por lo que comen muchos hidratos de carbono. En algunos casos, se produce una auténtica adicción a la comida con el fin de calmar la ansiedad, lo que puede derivar en obesidad”.

Esta organización pone de relieve la importancia de la nutrición en la prevención primaria de la depresión y defiende la dieta mediterránea como el patrón alimentario más recomendable. “La dieta mediterránea podría tener un papel preponderante en la prevención de la depresión”, sostiene Miguel Angel Martínez-González, miembro de la SEEDO. La dieta mediterránea se caracteriza por la abundancia de alimentos de origen vegetal como el pan, la pasta, el arroz, las verduras, las hortalizas, las legumbres, las frutas y los frutos secos. Además, se emplea el aceite de oliva como fuente principal de grasa; se da un consumo moderado de pescado, mariscos, aves de corral, productos lácteos y huevos; comprende, asimismo, la ingesta de pequeñas cantidades de carnes rojas y un aporte diario de vino, consumido generalmente durante las comidas, indica la Fundación Dieta Mediterránea.

Según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es un trastorno mental frecuente que afecta a más de 350 millones de personas en el mundo. “Es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye, de forma muy importante, a la carga mundial de morbilidad”, añade. La OMS recalca que la depresión es distinta a las variaciones habituales del estado de ánimo y a las respuestas emocionales breves ante los problemas de la vida cotidiana. “Puede convertirse en un problema de salud serio, causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos, puede llevar al suicidio”, destaca este organismo. Asimismo, la OMS precisa que la depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. A su vez, esta patología “puede generar más estrés y disfunción, empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión”, puntualiza.
Por su parte, el doctor Martínez-González recuerda que la depresión “puede conducir a hábitos dietéticos más pobres” lo que puede acabar derivando en un exceso de peso. “En este sentido, varios estudios indican que la incidencia de la obesidad es mayor en las clases más desfavorecidas porque comen menos carne y pescado, ingieren más cantidad de grasas poco saludables y realizan menos deporte”, refleja la SEEDO. De ahí la importancia de mejorar la educación en lo que a hábitos alimentarios se refiere pues, según indica esta entidad, “la prevención es el mejor tratamiento”.
No en vano, la psicoterapia cognitivo-conductual indicada para las personas obesas que sufren depresión se centra en enseñar pautas alimenticias, además de en mejorar la autoestima, ayudar a desarrollar habilidades sociales, favorecer la motivación para bajar de peso y dotarles de pautas para hacer ejercicio.

La obesidad provoca 13 veces más muertes que los accidentes de tráfico

Con el motivo del Día Mundial contra la obesidad, que el mundo celebra  hoy 12 de noviembre, el IMEO inicia una semana de concienciación con estudios gratuitos y bonos de ayuda en tratamientos para personas con obesidad y escasos recursos

la obesidad mataLas últimas estadísticas de obesidad son desalentadoras. Se estima que el gasto en salud de una persona obesa incurre un 25%[1] más que una persona normal. Por tanto, reducir la incidencia de la obesidad es un reto apremiante para las Administraciones y el sistema sanitario. En EEUU, un país con cerca de 78 millones de afectados[2], la obesidad ya ha sido catalogada como enfermedad, termino en el que coincide el IMEO y que debería seguir tanto España, como el resto de países europeos. En nuestro país, de cada 100 adultos 17 padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso[3].

En la actualidad, las armas biológicas son las que más miedo y preocupación desencadenan en las noticias. Sin embargo, la sociedad no se muestra tan sensible con el tema de la obesidad que, más allá de una deformación estética, representa una enfermedad con graves consecuencias biológicas y que cada año cobra la vida de 2,8 millones de personas en todo el mundo[4]. Es el equivalente al total de fallecimientos provocados por catástrofes naturales y accidentes de tráfico durante los últimos dos años. Sólo en España se estima que la obesidad provoca trece veces más muertes que los accidentes viales. A nivel mundial en un sólo año este mal causa 1,7 veces más defunciones que el SIDA[5] por el mismo tiempo. La OMS prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030[6], debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como son el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Las previsiones para la próxima década no son nada favorables: se estima que dos de cada tres personas serán obesas[7].

Son muchas las razones que nos alertan que hay una necesidad urgente de cambio en la mentalidad, recalca Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Cuando una sociedad es mermada por enfermedades como la obesidad, se reduce su potencial y avanzamos ante una sociedad enferma. Es hora de ver la obesidad como una amenaza real. Es un ataque a la salud que prácticamente afecta todos los órganos y sistemas del cuerpo humano. Actúa a modo de caballo de Troya que se cuela en nuestra casa de forma sigilosa e inadvertida. Adormece nuestros instintos de supervivencia con placeres baratos que endulzan al paladar, con un cierto poder adictivo, hasta que un día nos damos cuenta que nos enfrentamos a un problema que nos supera. Cuando los índices de obesidad alcanzan los niveles de pandemia, ya no se trata de casos aislados. «Estamos ante un enemigo público y tenemos el deber de emplear todo el ‘arsenal de armas’ que tenemos al alcance para neutralizarlo: información nutricional, educación alimenticia, tecnología aplicada a la salud y soluciones médicas, como son la cirugía bariátrica y la endoscopía», resume Bravo.
tabla


[1] Obesity: update 2012 de la OCDE.

[3] Encuesta Nacional de Salud 2011-12 del INE del marzo del 2013. Porcentajes de personas adultas de 18 y más años.

[4] Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS.

[5] En el 2012 el SIDA causó 1,6 millones de muertes, según informe de la ONU.

[6] Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS.

[7] Obesity: update 2012 de la OCDE.

Diagnósticos gratuitos y bonos de ayuda del IMEO en el Día Mundial de la Obesidad 2013

Dia de la Obesidad 2013
Con el motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra este martes 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) inicia una campaña de una semana en señal de apoyo a las  personas afectadas bajo el lema La obesidad es un enemigo público, detenla antes de que acabe contigo.

Con este fin, del 11 al 15 de noviembre el IMEO ofrecerá dos tipo de aportaciones:

Sede del IMEO en MadridDe cara al público general, se ofrecerán en la sede del centro en Madrid (Paseo de la Habana, 63) 250 estudios gratuitos que consisten en un diagnóstico exhaustivo que incluya análisis profundo del metabolismo, perfil emocional con relación a la comida y perfil hormonal. A ello pueden acceder aquellas personas que lo reserven del 11 al 15 de noviembre, ambos incluidos, llamando al 91 737 70 70.

De cara al paciente, el IMEO propone un tratamiento multidisciplinar que englobe nutricionistas, endocrinos, psicólogos, entrenador personal, y en algunos casos soluciones bariátricas o endoscópicas que faciliten la pérdida y mantenimiento del peso. Este año IMEO ofrecerá 10 bonos ayuda de 2.200 euros para aquellos pacientes con pocos recursos que lo acrediten sobre el tratamiento de Manga Gástrica, como la mejor solución a largo plazo de Obesidad Severa, Diabetes tipo 2 e hipertensión.

La Manga Gástrica ha demostrado ser muy efectiva en casos de obesidad severa, diabetes 2 e hipertensión

  • Esta técnica laparoscópica de mínima invasión tiene 0% de mortalidad y muestra excelentes resultados a largo plazo: en el 72% de los casos se logra la pérdida total del sobrepeso; en un 81%, la completa remisión de la diabetes 2 y en un 62% se observa una mejora en la hipertensión[1].

El éxito de ésta intervención se debe a tres factores fundamentales: seguimiento multidisciplinar, reducción en la ingestas de comida y disminución en la sensación de hambre. «Para conseguir un cambio profundo en los hábitos del paciente con obesidad severa, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad aunamos, además de la gran ayuda de la Manga Gástrica, los esfuerzos de un amplio equipo de especialistas, entre ellos nutricionistas, endocrinos, psicólogos, cirujanos bariátricos y plásticos», señala Carmen Arribas, Directora Técnica y Asistencial del IMEO. Además de favorecer la pérdida de peso, disminuir la diabetes y mejorar la hipertensión, la Manga Gástrica produce una serie de efectos endocrinos beneficios para la salud. Regula el metabolismo de la glucosa, la secreción de insulina y la función del páncreas. Aumenta la secreción de la hormona de crecimiento y relentiza el vaciado gástrico. Reduce tanto el apetito, como la sensación de hambre y es un gran avance en la lucha contra la obesidad severa.

El diagnóstico es clave en tanto en la prevención, como en el tratamiento del sobrepeso y la obesidadHoy en día se trabaja en varios frentes, todos en proceso y abiertos, con el fin de detener el aumento de la obesidad. Se investiga la hormona que nos hace engordar. Desde los medios de comunicación se insiste sobre la necesidad de cambiar los hábitos que nos han llevado a esta situación. Ésta es una cuestión de largo plazo, pero también se buscan soluciones a corto plazo. Las últimas investigaciones en el sector están relacionados con el desarrollo de la tecnología inteligente aplicada a la salud. Los diagnósticos de última generación nos ayudan dar las claves con cada uno de los pacientes y nos permiten establecer una relación directa entre la causa y la solución personalizada.
¿Cómo se determina el perfil emocional de un paciente?

eis_emocionalRealizando un análisis transversal del sistema cerebral, cruzando datos de perfusión tisular, presión sanguínea, rigidez capilar, pH y oxigenación tisular de los lóbulos frontales y temporales tanto derechos como izquierdos, podemos concretar un perfil bastante exacto del paciente, cuantificando:

  • Serotonina cerebral: controla los niveles de ansiedad y a saciedad principalmente a partir de las 16:00h-17:00h. Su secreción irregular marcaría una tendencia a la ansiedad en la franja horaria de tarde/noche, con episodios de atracones hacia el dulce.
  • Dopamina cerebral: fundamental como percepción de bienestar, felicidad y ansiedad. Un secreción irregular o escasa nos indicaría tendencias depresivas o hacia la tristeza.
  • Adrenalina/Noradrenalina cerebral: capacidad de respuesta y alerta. Pudiéndonos mostrar el exceso o carencia de preocupaciones, o sensación de miedo/estrés.
  • Acetilcolina: involucrada en aprendizaje y memoria a corto plazo. Uno de los indicadores para determinar los niveles de estrés.
  • Cociente de actividad SNA: indicador de actividad del sistema nervioso autónomo.

¿En qué consiste el perfil hormonal/endocrino?eis_endocrinoA través del análisis transversal de los tejidos de diferentes glándulas endocrinas como el tiroides, paratiroides y las glándulas adrenales, evaluamos los niveles de las siguientes hormonas:

  • Cortisol: incide en el metabolismo de hidratos de carbono, proteinas y grasas. Sus niveles elevados nos podrían indicar una mayor tendencia a almacenar grasas en los adipocitos corporales.
  • DHEA: involucrada en la producción del estrógenos, y un indicativo para evaluar los niveles generales de vitalidad.
  • Tirotropina TSH: estimulante del tiroides y gran reguladora metabólica, sus niveles elevados podrían indicarnos hipotiroidismo clínico o subclínico, traduciéndose en una excesiva complicación para perder peso, caída del cabello, sensación de cansancio…
  • Hormona paratiroidea: control de la homostasis del calcio y del fósforo, imprescindible su control en mujeres con menopausia.
  • Renina: control del consumo proteico y reguladora de la homeostasis o temperatura corporal.

Funciones MetabólicasCruzando el análisis transversal del hígado, vesícula biliar, páncreas y niveles de masa grasa, el sistema nos ofrece indicadores de:

  • Resistencia a la insulina: como perfíl fundamental de la glucosa, que podría marcarnos una tendencia a la diabetes tipo II.
  • Leptina: hormona implicada en la sensación de saciedad y hambre.
  • Indicadores de colesterol: LDL con posibilidad de hígado graso o ácido úrico elevado, a contrastar con analítica sanguínea.
  • Indicadores de triglicéridos: en el balance de lípidos como marcadores de riesgo cardiovasculares.

[1] Según resultados mostrados en un estudio realizado por el Instituto Clínico de Florida durante 5 años sobre 730 pacientes intervenidos de Manga Gástirca.

 

5 razones para comer fruta en ayunas

La fruta, considerado como uno de los alimentos básicos en toda dieta, es principalmente fructosa, que puede ser transformada con facilidad en glucosa, en la mayoría de las veces es 90-95% agua y permite tanto nutrir, como depurar el organismo, una de las razones para comerlas en ayunas

En forma 180 / Por J. Manuel Reyes

comer fruta en ayunasLa fruta, considerado como uno  de los alimentos básicos en toda dieta, es principalmente fructosa, que puede ser transformada con facilidad en glucosa, en la mayoría de las veces es 90-95% agua y permite tanto nutrir, como depurar el organismo, una de las razones para comerlas en ayunas.

De hecho, de acuerdo con especialistas en nutrición, como los del European Food Information Council, para que realmente nuestro organismo pueda aprovechar sus nutrientes, su consumo debe ser previo a cualquiera de las comidas principales, como en ayunas, debido a que permite una mejor asimilación.

Es uno de los mejores alimentos debido a que requiere de poca energía para su digestión, pero los beneficios que brinda son mayores, por lo que muchos recomiendan comer las frutas en ayunas, entre otras razones porque:

1. Más digerible. Se deben comer con el estómago vacío preferentemente. Ya que la fruta se digiere en el intestino delgado, y si el estómago está lleno, comienza a fermentar antes de ser digerida, lo que causa gases e inflamación.

2. La glucosa es uno de los principales combustibles para el cerebro. Según científicos de la Universidad de Ottawa, Canadá, cerca de dos terceras partes del total de la glucosa que recibe el cuerpo se destinan a las diversas funciones cerebrales y su compleja red neuronal. Comer fruta, luego de un ayuno de más de 7 horas tras dormir, es una de las maneras más eficaces de brindarle los niveles de glucosa que requiere el cerebro.

3. Funciones cognitivas. Un estudio publicado en el British Journal of Nutrition revela que ciertas partes del cerebro experimentan bajadas de glucosa a corto plazo, lo que podrían afectar a diversas funciones cognitivas como la atención, la memoria y el aprendizaje. Por lo que éstas pueden evitarse al comenzar el día con una buena porción de fruta, además de ingerir alguna más durante el día.

4. Mejoran la digestión. La fibra de la fruta es la pectina, soluble en agua, y la mayor parte se encuentra en la cáscara, por eso, se recomienda que las frutas no sean peladas, como en el caso de la manzana. Consumir una porción una hora antes de desayunar permitirá una mejor digestión durante el resto del día. Además, el potasio que contienen muchas de ellas mejora el funcionamiento intestinal, según investigadores del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

5. Optimiza el metabolismo. El consumo de fruta en ayunas, por sus aportes de en vitaminas y minerales, permite optimizar el metabolismo e incluso puede acelerar la quema de grasas, según un estudio de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, ya que mantiene y regula niveles de insulina.

Estas son algunas razones para comer frutas en ayunas, no obstante, diversos especialistas, como los de la Escuela de Medicina de Harvard, recomiendan que su consumo sea básicamente la pulpa, ya que brinda mejores beneficios y nutrientes.

La nutrición reclama atención en los restaurantes

El Pais / Efe / Pilar Salas

Alrededor del 80 % de los españoles trabajadores come fuera de casa y lo hace mal. Expertos en nutrición y reputados cocineros se han unido en un congreso para intentar que la gastronomía vaya unida a una correcta alimentación, con más protagonismo del mundo vegetal y menos grasas.

En las cartas de los restaurantes «faltan vegetales en los entrantes y como guarnición, se sobrepasan las proporciones adecuadas de grasa y se ofrecen más proteínas animales de las necesarias», según ha criticado hoy Ana Luzón, directora médica del I Congreso Internacional de Gastronomía y Nutrición, que se celebra en Madrid.

Y no sólo en los de menú del día. La experta en nutrición ha dado un tirón de orejas a los grandes chefs, algunos ponentes en el congreso: «Los menús degustación no tienen por qué no mantener las proporciones de los nutrientes. No se trata de poner a prueba la capacidad de resistencia del comensal: se pueden alternar dos o tres menús por temporada en vez de uno que incluya todas sus creaciones».

Joan Roca, del considerado mejor restaurante del mundo, El Celler de Can Roca, ha reconocido que la alta cocina es «hedonista» y se busca «hacer feliz» al comensal viviendo «una experiencia», si bien ha apuntado que «cada vez hay más conciencia en que sea lo más sano y digerible posible».

Por ello en los menús degustación «aumenta la proporción del mundo vegetal, se aligeran salsas y se ajustan al máximo los procesos de cocción», de forma que se pueda disfrutar «de muchas cosas distintas en pequeñas proporciones, dando mucha importancia al sabor y permitiendo una buena digestión».

Martín Berasategui, con seis estrellas Michelin y coautor del libro «Cerebro saludable», ha subrayado que «todos los cocineros piensan en la salud» y, al igual que Roca, ha reclamado la necesidad de educar en alimentación y nutrición en las escuelas, punto que ha sido reclamado por muchos de sus colegas y los expertos en nutrición participantes.

La cocinera con más estrellas Michelin, Carme Ruscalleda, que junto a su hijo Raúl Balam y un experto elabora menús antienvejecimiento en Moments (Barcelona), ha defendido que la cocina «es sana cuando el producto está lo menos manipulado posible» y se basa en el mercado y el terruño, así como en el cuidado «de los devorados».

No obstante, ha reconocido que no se plantea «el nivel de calorías de un menú gastronómico», ya que comerlo es una experiencia que se sale de lo habitual y cuyo objetivo es el máximo disfrute.

De esta opinión es Paco Roncero (La Terraza del Casino, Madrid), quien ha recordado que pasó de pesar 118 kilos a 78 «sin hacer dieta», sólo cuidando la alimentación y haciendo ejercicio.

«Nunca pensamos en el valor nutricional de un plato o del menú degustación, porque hay 365 días para alimentarse y a nuestros restaurantes se viene a disfrutar, aunque cada vez cocinamos con menos grasas y de forma más saludable», ha dicho el cocinero madrileño.

Elena Arzak ha referido que los menús «deben estar equilibrados», pues, aunque «uno no va a hacer dieta» a un restaurante como el que lidera junto a su padre Juan Mari, «los hábitos han cambiado y se usan menos grasas y más vegetales». Además, cada vez son más los chefs que trabajan con expertos en nutrición.

Por su parte, Rodrigo de la Calle, impulsor de la revolución verde y la gastrobotánica, una línea de cocina en la que el mundo vegetal es el protagonista y que ahora desarrolla en el Hotel Villamagna de Madrid, ha sido crítico con «un país de asadores y freidoras» y ha asegurado a Efe que «hay poco donde comer barato y sano hoy en día».

Andoni Luis Aduriz, con dos estrellas Michelin en Mugaritz, ha presentado varias de sus creaciones, que demuestran que hortalizas y vegetales no tienen por qué quedar relegados a un segundo plano en el plato y que, con el debido tratamiento y una atractiva presentación, convencen al comensal más exigente.

Por su parte, Sergi Arola ha dicho que «todo no se puede solucionar desde la cocina» y ha achacado los altos índices de sobrepeso de la población española -un 45 % de los niños lo padece- a «hábitos extremadamente sedentarios».

«El 99,9 % de chefs son sensibles y montan menús equilibrados; hemos sido los primeros en eliminar mitos que había en el oficio, como cocinar con mantequilla clarificada», ha mantenido.

«La tendencia actual es hacer una cocina más saludable, desde la alta gama a la baja, porque la gente se cuida mucho y está muy informada», ha sostenido el cocinero Mario Sandoval, al frente de Coque en Humanes (Madrid) y con una estrella Michelin.

Con el mismo reconocimiento en Casa José (Aranjuez, Madrid), Fernando del Cerro ha reclamado que en las escuelas de hostelería se enseñe nutrición para «saber los porcentajes de nutrientes que debe tener un plato».