Las banderillas, el gazpacho, el salpicón de marisco y la sepia a la plancha con ajo son las tapas más saludables

Ranking del Instituto Médico Europeo de la Obesidad
Europa Press

in restaurantLas banderillas de pepinillo, anchoa o boquerón, cebolleta y aceituna; el gazpacho; el salpicón de marisco y la sepia a la plancha con ajo son las tapas más saludables, según el ránking de las mejores tapas y bebidas para la salud, elaborado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

A estas tapas le siguen los mejillones a la vinagreta; el revuelto de champiñones o setas con ajo y una rebanada de pan; el pimiento relleno de bacalao; la tapa de atún con pimiento de piquillo y pan; y el jamón con tomate.

«Gracias a esta tabla cuando nos sentemos en el chiringuito de la playa o en el bar de siempre, sabremos qué tomar y en qué cantidades, sin riesgo de engordar. Y es que, en consulta a menudo observamos que cuesta más compaginar la dieta con las vacaciones y, a la hora de pedir el menú, la gente se deja llevar por lo que piden los demás, porque huele bien o apetece, sin pensar en las consecuencias que a la larga puedan ejercer sobre la salud», ha comentado el presidente de IMEO, Rubén Bravo.

De hecho, se estima que de media los españoles consumen entre 1 y 5 tapas por persona y tapeo, aunque esta cantidad se dispara durante el fin de semana a 10 tapas por cabeza. El tiempo que pasamos de tapas y cañas ronda desde los treinta minutos hasta dos horas, coincidiendo con los horarios de la comida o cena.

«No hay que tener miedo a la tapa, ya que si seleccionamos bien, su aporte calórico puede ser bajo y hasta ‘matar nuestro apetito’ antes de comer –entre 50 y 100 kilocalorías la unidad–. Pero eso sí, debemos recordar que el consumo calórico recomendado al día para las mujeres es entre 1.300 y 1.400 kilocalorías, mientras que para los hombres éste varía entre 1.500 y 1.800 kilocalorías», ha apostillado el experto.

Por ello, ha aconsejado consumir las tapas de verduras frescas y mariscos por elevado valor nutritivo y omega 3 y ha recordado que los montaditos con pan y mayonesa, así como los fritos, son los que más engordan. En este sentido, el experto ha informado que, como norma general, se recomienda consumir los hidratos de carbono en la cerveza y el vino tinto y las proteínas en las zapas. «La cerveza es mejor tomarla por el día, ya que nos abre el apetito y a la noche tomar la tapa con una copa de vino tinto porque favorece el descanso», ha apostillado.

LAS 10 MEJORES BEBIDAS PARA EL VERANO

Por otra parte, IMEO ha elaborado un ránking con las diez mejores bebidas para el verano. Así, ha colocado en el primer escalón al té con hielo y limón por sus propiedades antioxidantes, seguido del zumo de tomate comercial y la cerveza con casera y con limón.

Asimismo, el vino tino, que mejora la salud cardiovascular; la tónica, que favorece la digestión; el zumo de melocotón comercial; la coca-cola, que mejora la atención ante un largo viaje; el gin tonic, es el combinado menos calórico; y el ron con coca-cola, completan la lista de las bebidas recomendadas por le instituto.

Onda Madrid visita el Insituto Médico Europeo de la Obesidad

Este lunes el programa Hoy en Madrid de la Radio Onda Madrid ha visitado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) para realizar un reportaje in situ.
En esta edición del programa –dedicado a la obesidad, las dietas y los hábitos de los españoles de cara a la época estival– intervienen Rubén Bravo, portavoz del IMEO y Andrea Márquez del Departamento de nutrición. Ambos analizan el por qué del bum de las dietas de verano, objeto de una reciente encuesta realizada por el centro. Los resultados fueron más que sorprendientes. Ni la salud, ni el miedo a las enfermedades relacionadas motivan tanto a seguir un régimen como el «miedo» a la prueba del bañador, en el caso de las mujeres, o la espectativa de ligar con más facilidad, en el caso de los hombres.
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7 de cada 10 españoles sigue una dieta estival

Un estudio realizado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) revela que la masificación de las dietas en verano se debe a la prueba del bañador y al deseo de aumentar el atractivo sexual

• Las mujeres jóvenes, de edad entre 17 y 31 años, sin hijos a cargo y con más tiempo de ocio y deporte, son las que más se cuidan el aspecto físico, según el estudio del IMEO ¿Quién y por qué se pone a dieta en verano?
• El 80 por ciento de los españoles cree que en verano es más fácil ligar que en otras épocas del año, según datos de la red social de singles Clan 2000.
• Más del 60 por ciento de las mujeres que deciden llevar a cabo una dieta para perder peso lo hacen por razones estéticas y no por adoptar hábitos de vida saludables, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE, 2011).

Con la llegada del verano nos centramos más en la imagen corporal. Y no puede ser de otra manera, el calor obliga a ir ligero de ropa y ‘sintonizar con la onda vacacional’. Sin duda, es la época protagonizada por el bañador que, por mucho que varía según las piezas que lo componen, no deja de cumplir su principal función: enseñar el cuerpo que reviste, con todas sus peculiaridades, atractivos y desperfectos. Suele ser allí, en la playa, alrededor de la piscina o dentro del complejo vacacional donde el espíritu playero nos delata, sacando a la vista los kilos que nos sobran o nos faltan, como si de un certamen de belleza popular se tratase.
Hasta qué punto nos motiva la cita anual con el bañador a la hora de ponernos a dieta, es una de las preguntas que se hacen los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) al detectar la necesidad de realizar un estudio a fondo de perfil. Bajo el formato de encuesta, han sido entrevistadas cien personas que viven en la capital Madrid, de ellas 55 mujeres y 45 hombres, quienes pudieron manifestar su opinión de forma anónima. El trabajo titulado ¿Quién y por qué se pone a dieta en verano? acierta con 9 preguntas en la diana que tratan de hábitos, dieta, actividad física, deporte, ocio e incluso indagan en el proyecto vacacional de los españoles para este verano.
Para las mujeres la cita anual con el bañador es el motivo principal para ponerse a dieta
“Tras cruzar las respuestas obtenidas con variantes de perfil –sexo, edad, condición física, situación familiar y ocupación laboral–, hemos llegado a interesantes conclusiones”, revela Rubén Bravo, portavoz del IMEO y encargado de presentar el estudio. Según los resultados de la encuesta, que el IMEO hace públicos en ésta nota, el 68% de los españoles ha hecho, está haciendo o hará alguna dieta para el verano, pero sólo un 11% admite haber consultado un endocrino o dietólogo. En el análisis de datos se ha visto de forma clara que las mujeres jóvenes, de entre 17 y 31 años de edad, son las que más cuidan su aspecto físico. El perfil que más se repite, en este sentido, es de una mujer ocupada, que tiene un trabajo estable o fijo a tiempo completo, que es soltera o convive en pareja y no tiene hijos a cargo.

Los problemas de sobrepeso y obesidad aumentan considerablemente en las representantes del sexo femenino a partir de 46 años de edad, según señala la encuesta y en un 20% de los casos observamos una falta de tiempo para actividades físicas por dar prioridad a los hijos, la familia y el trabajo.

En el caso de los hombres, se da un perfil parecido: los que son solteros jóvenes o viven en pareja y no tienen hijos a cargo se cuidan más, pero sin llegar a los extremos que son capaces las mujeres, por sentirse presionadas para adelgazar. Eso sí, la motivación de los varones jóvenes varía y tanto la dieta, como la actividad deportiva están orientadas al deseo de aumentar su atractivo sexual con el fin de poder ligar con más facilidad.

De forma casi unánime, los participantes opinan que la masificación de las dietas de verano en gran parte se debe a la prueba del bañador (un 96%), y al deseo de aumentar el atractivo sexual (un 89%).
Los hombres solteros se cuidan más para aumentar su atractivo sexual y para ligar más fácil
En cuanto a la actividad física que debería acompañar todo régimen, apenas el 37% afirma ser constante con el gimnasio, frecuentándolo tres veces a la semana. Sin embargo, cuando se trata de actividad rutinaria que no se contempla como deporte –caminar hasta el lugar de trabajo, pasear con la familia, ir al mercado de pie o llevar a los niños al colegio–, un 72% de las personas asegura que reúne más de 5 horas caminando a cabo de la semana.

“Un paseo a buen ritmo, realizado de forma regular, tiene múltiples beneficios que a la larga se traducen en más calidad y años de vida”, recalca Bravo. El simple hecho de caminar entre 30 y 60 minutos al día disminuye la incidencia de enfermedades cardiovasculares, la aparición de diabetes u obesidad, que hoy en día marcan las principales causas de mortalidad. Además, durante el proceso de ejercicio físico descienden los niveles de adrenalina y aumenta la liberación de endorfinas que, a su vez mejoran el bienestar general de la persona. En el caso de la mujer, debido a los cambios hormonales que se producen en su cuerpo y que provocan hiperglucemia, varices u osteoporosis, “el hábito de caminar se ha relacionado con una menor incidencia de osteoporosis, al aumentar la masa ósea”, concreta el experto.

Sólo un 24% de los encuestados practicará durante sus vacaciones de verano juegos como tenis, fútbol, baloncesto, bailes, senderismo, deportes acuáticos, o juegos al aire libre con los niños. La gran mayoría, representada por un 79%, define su proyecto vacacional de verano como “más bien sedentario”.

“La actividad física es la forma natural que tenemos para combatir la ansiedad, la depresión y el estrés”, destaca Rubén Bravo y añade que “cuando el 81% de los encuestados reconoce que come para reprimir sus estados depresivos o ansiedad, algo habrá que hacer”. En este sentido, el abandono de un estilo de vida sedentario es lo primero que debemos hacer, si nos proponemos un cambio, como perder peso y dejar o reducir algunas adicciones nocivas, como son el alcohol o el tabaco. Los hábitos deportivos, además de mejorar la condición física, juegan un papel importante en la rehabilitación y aumentan en buen grado la autoestima.

“Otro dato que queremos resaltar es que en los últimos años las mujeres se ponen a dieta en edades más tempranas, desde hace dos años nos encontramos en consulta con casos de niñas de 10, 11 y 12 años”, apunta Bravo y advierte que habituarse al hambre a la larga conlleva riesgo de trastornos de desorden alimentario como son la anorexia, ortorexia, bulimia o, como puede suceder en ocasiones, “la obsesión por la extrema delgadez” deriva en otras adicciones nocivas para la salud (alcohol, droga, dependencia de Internet). En España la mayoría de edad para casarse y trabajar ya se fija en 16 años, mientras que para beber cerveza o conducir coche basta con tener 18, según los cambios que contempla el Código Civil. “A la hora de diferenciar los diferentes perfiles según la edad, hemos tenido en cuenta estos cambios, así como el aumento de la edad media en España para tener el primer hijo, que para las mujeres se sitúa en los 31,5 años, siendo la más tardía de Europa”, especifica el portavoz del IMEO.

LOS PELIGROS DE LA “DIETA VERANIEGA”

En los meses que preceden y marcan el verano presenciamos un verdadero bum de dietas estivales. Las hay “para todos los gustos”: desde las dietas exprés para perder peso rápidamente, las indicadas para esculpir la musculatura, combatir la retención de líquidos o las hay hasta para fijar el bronceado (a base de alimentos ricos en betacarotenos). Debido a su masificación entre la población y los peligros que pueden acarrear, los especialistas del IMEO recomiendan estar alerta ante fórmulas mágicas y dietas no equilibradas, evitar el tratamiento no supervisado o la autoindicación de suplementos, tener cuidado con ayunos prolongados, así como “no comer” o la restricción de ciertos grupos de alimentos.

“Los profesionales sabemos que seguir una dieta no es cuestión de pasar hambre, sino de plantear una fórmula personalizada donde reduzcamos los niveles de grasa, mantengamos o aumentemos el tono muscular y cubramos todas las necesidades nutricionales diarias, manteniendo el apetito a raya y favoreciendo el equilibrio emocional. Éste planteamiento no se encuentra en internet o en una revista, sino en la consulta de un especialista”, apunta Bravo, también experto en nutrición. Es natural que el cuerpo tenga hambre, por esto la alternativa saludable sería aumentar el consumo de ciertos alimentos que nos aporten los nutrientes necesarios y que, a su vez, generen saciedad. Lo peor de una dieta malsana no es su efecto rebote, sino las consecuencias que puede acarrear en nuestro organismo: déficit de vitaminas y minerales que puede derivar en anemias, osteoporosis y calambres; déficit de rendimiento (dificultades de concentración, cansancio y debilidad); malhumor (afecta el entorno inmediato de la persona, sus relaciones sentimentales e interpersonales).

Expertos en nutrición del IMEO y amas de casa enseñan a comprar barato y de manera saludable

La Sexta Noticias

Con esta iniciativa, estas amas de casa se han propuesto que podemos llenar el carro de la compra de alimentos sanos y con el mismo presupuesto. Se pretende acabar con la obesidad, ya que uno de cada seis españoles es obeso, y más del 37% de la población sufre de sobrepeso.

«La crisis ha hecho que el presupuesto para alimentación se reduzca, y compremos productos más económicos pero menos sanos», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Ajustar el presupuesto no es incompatible con comer mejor. Esta es la forma de pensar de un grupo de amas de casa, que se han propuesto enseñarnos como llenar el carro de la compra de alimentos sanos y sin gastar tanto dinero. Lo más importante es planificar las comidas, ya que de esta manera se compra lo justo y no se acaba tirando comida.

España está a la cabeza de obesidad infantil en Europa, y los expertos recuerdan que las legumbres son más saludables que la pasta y el arroz, e incluso y más económicas. Los pacientes con sobrepeso han dado el paso a la obesidad, ya que han sacado de la lista de la compra frutas y verduras sustituyéndolas por productos precocinados y comida rápida.

Este grupo de amas de casa aseguran que los productos a un euro parecen más baratos, pero el formato familiar suele ser más económico. También aconsejan a que se hagan dos compras pequeñas a la semana que una grande al mes. Así lo asegura Gema, una de las integrantes de este grupo de amas de casa, ya que «antes compraba más solomillo, ahora compro pollo que es más barato y tiene menos grasa».

Especialistas en nutrición y amas de casa se unen en la iniciativa “Compra sano Low Cost”

Carne, pescado, lácteos, fruta y verdura fresca son entre los alimentos que no deben faltar en la mesa, recuerdan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad y sugieren cómo reducir el coste del carrito, sin mermar la salud

  • La crisis dispara la obesidad a nivel mundial, ya que empuja a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos, según el informe Generación XXL[1]
  • En España, el 53,7 % de los adultos y el 27,8% de los niños (de 2 a 17 años) tiene sobrepeso u obesidad, según la última Encuesta Nacional de Salud de España[2].
  • La tasa de paro en España alcanzó el 27,16% en el primer trimestre de 2013[3].
  • Carnes, frutas, productos lácteos, quesos, huevos, pan y cereales son entre los alimentos más afectados por la subida de precio debido al aumento anual del IPC[4]. Un grupo de amas de casa junto con el IMEO crean la iniciativa Compra Sana Low Cost

De cara al Día Europeo de la Obesidad que la UE celebra el próximo sábado18 de mayo[5], el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hace pública la iniciativa “COMPRA SANO LOW COST”, un trabajo realizado con la ayuda de un grupo de amas de casa que se centra en el ahorro responsable en la cesta de compra. Qué alimentos comprar, dónde, cuándo, en qué cantidades, bajo qué criterio y en qué circunstancias son algunas de las preguntas que se han puesto a debate en un foro de ayuda para personas con problemas de obesidad (www.bandeados.es). «Es inevitable que en una situación de crisis económica nos mostremos más susceptibles al precio, nos fijamos más en lo que cuesta un producto, y a menudo apostamos por el formato «pack familiar», «segunda unidad a mitad del precio» o los cupones con descuento promocionales, olvidando que el precio no es lo único que importa cuando se trata de comer bien», indica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y moderador del debate. Los cambios desfavorables en nuestro inmediato entorno–más obesidad, pobreza y sedentarismo y menos recursos para deporte, ocio y tratamientos médicos– requieren nuevas políticas en defensa del consumidor y más control sobre aquellos alimentos poco saludables que originan obesidad. Es un reto inminente que las administraciones gubernamentales europeas y las compañías del sector de la alimentación deben resolver. Porque las estadísticas son concluyentes: uno de cada dos personas en nuestro país sufre problemas de obesidad o sobrepeso; más de una cuarta parte de la población encuentra dificultades para llegar a fin del mes; incrementa el sedentarismo entre las personas desocupadas; y, a la vista de los recortes sanitarios y el cese del crédito bancario, se hace más difícil acceder a un tratamiento médico especializado.

Se consume menos carne, verdura y frutas frescas

En Europa la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos. Según testifica el informe Generación XXL de IPSOS, en el Reino Unido las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado de forma considerable, mientras que productos envasados como las galletas o la pizza han crecido en los últimos 5 años. Actualmente Gran Bretaña está a la cabeza de Europa en cuanto a obesidad: el 23% de los ingleses son obesos y el 61% tiene sobrepeso. España se sitúa muy cerca de estos datos, con un 53,7% de la población afectada por el lastre del exceso de peso.

El creciente número de parados en nuestro país impulsa a muchas familias a recortar del presupuesto destinado a la comida, basando su dieta en productos baratos y básicos. «En muchos casos se trata de pizzas, zumos envasados y refrescos con altos niveles de azúcar, bollería industrial y precocinados de poco precio, pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados, lo que puede repercutir en un incremento de los casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares», señala el experto. Además, la presencia de sobrepeso y obesidad en una persona no significa que es exenta a carencias nutricionales. La deficiencia de hierro, calcio, zinc y vitaminas en combinación con una grasa predominante visceral (en la zona del abdomen) favorece los males de corazón e hígado graso. La insuficiencia de vitamina D, por ejemplo, en combinación con obesidad, eleva el riesgo de estrés oxidativo, lo que favorece el desarrollo de células anormales que en algunos casos pueden derivar en cáncer.

   La reciente subida del IVA a nivel general también afecta de forma indirecta la cesta de compra, ya que, después de hacer frente a los diferentes gastos del hogar, se dispone de menos dinero para «ir al super». Algunos productos de primera necesidad, como carnes, frutas, lácteos, quesos, huevos, pan y cereales han visto incrementado su precio por el aumento anual del IPC.«Nos ha sorprendido gratamente, en este sentido, la conciencia ahorradora que mostraba un grupo de amas de casa en un foro de personas con obesidad, buscando ayuda nutricional. Por esta razón hemos decidido apoyar su iniciativa y llevarla más allá de esta web, porque sabemos que, aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo, como para la salud», explica el portavoz del IMEO y asegura que en breve “ésta iniciativa estará disponible en nuestra web para que de ella se puedan beneficiar el mayor número de amas de casa en nuestro país”.

El IMEO impulsa la iniciativa Compra sano Low cost para reducir las incidencias de obesidadCompra Sano «Low cost»
Lista de consejos elaborada por amas de casa y supervisada por expertos en nutrición del IMEO

1. Buscar un supermercado económico cerca de casa hace que podamos prescindir del coche y ahorrar en gasolina. Además, es bueno para el medioambiente.

2. Llevar siempre la lista de compra hace que nos centremos en lo que necesitamos. Nos lo agradecerá el bolsillo y también la salud.

3. Ir sin hambre hace que se nos antojen menos cosas y ayuda a resistir a la compra compulsiva. Cuando el apetito manda, solemos decantarnos por comida rápida de preparar, como pizzas, bollos, bebidas azucaradas o alimentos precocinados de poco precio pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados.

4. Ir sin prisa es primordial para poder procesar mejor la información del etiquetado –cantidad, precio, marca, fecha de caducidad, contenido y valor nutricional, calorías, grasas, etc.– y escoger el producto más indicado para nuestras necesidades.

5.Planificar la compra para los menús de la semana para no tirar las sobras. Si la unidad familiar se compone por una o dos personas, no necesitamos grandes cantidades. Podemos dar un buen uso de las monodosis y comprar packs de tres o cuatro lonchas de embutido o postres unitarios. Las tostadas integrales duran mucho más que una barra de pan y, además, nos permite controlar las cantidades.

6. Comprar la verdura y la fruta a última hora de la tarde. En algunos mercados o supermercados suelen hacer muy buenas ofertas a éstas horas para no tirar el sobrante y lo podemos aprovechar.

7. Comprar los yogures de medio litro en lugar de en raciones individuales. Este envase sale más económico, siempre y cuando no lo comamos de una sola vez.

8. Comprar los no perecederos –leche, aceite, latas de pescado, botes de verdura, galletas…– en gran cantidad cuando hay buenas ofertas.

9. Comprar los productos frescos por unidad. Si necesitamos dos manzanas o dos filetes, ¿porque llevarnos un kilo o más? A fin y al cabo comprar un producto fresco tiene sentido sólo cuando se consume al poco tiempo.

10. A veces el formato ahorro «50% mas», o familiar no es más barato que los envases más pequeños.
11. Ojo con las cosas de 1 euro. Muy probable el kilo sale a 10 euros, que no es nada barato. El mismo truco utilizan y para «abaratar visualmente» los productos de panadería, con precio de 100 gramos.

12. Las legumbres engordan menos que los hidratos y cuestan más o menos lo mismo. La regla de oro que debemos utilizar, si no se quiere engordar, es más lentejas y menos arroz.

13. El pescado es caro, pero necesario porque es fuente de Omega 3 y previene de enfermedades del corazón. Los nutricionistas recomiendan comer pescado 2 o 3 veces a la semana. Si no se quiere gastar en jurel, salmón, arenque, bacalao y mariscos, se puede optar por pescados asequibles como la panga o el atún enlatado.

14. Cuidado con el envase antes de pesar el producto. Estos papeles tan gruesos de estraza pesan unos 20 o 30 gramos, y según lo que uno compra, le puedan cobrar el papel o el envase de plástico a precio de embutido, carne o pescado.

15. Llevar siempre la bolsa de la compra. Es quizás el ahorro menos significante, ya que se ahorran sólo unos céntimos, pero la sensación de que cuidas el planeta no tiene precio.


[1] Elaborado por IPSOS, compañía líder de investigación de mercado a nivel mundial (Octubre, 2012).

[2] Encuesta Nacional de Salud de España, publicada por el Instituto Nacional de Estadística en marzo 2013, de periodicidad quinquenal. Datos correspondientes a 26.502 entrevistas realizadas hasta el junio de 2012.

[3] Según la Encuesta de la Población Activa del INE del primer trimestre del 2013.

[4] El Índice de Precio de Consumo cerró el año 2012 con una subida del 2,9%, según datos del INE.

[5] El Día Europeo de Obesidad se celebra el tercer sábado de cada mes de mayo desde el año 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

The 10 Biggest Weight Loss Mistakes

Ehow blog
Weight-LossDiet, beyond an effort to reach your ideal weight, it has become a frequent companion of the modern woman throughout her life, from 18 to 65 years old. According to nutrition expert Ruben Bravo Medical Institute and spokesman for European Obesity (IMEO), “if we make an estimate, we surprised them the time they spend watching what they eat: they are able to perform an average of 94 diets, 4 each week, equivalent to a total of eight years. This concern of staying fit naturally, as the weight of women is bound to fluctuate due to moments of physical change and / or hormonal important, like having a child, emotional factors derived from personal relationships, menopause or the environment labor.

Better to lose weight slowly

However, national statistics indicate that 44.6% of Spanish overweight. This shows that most of these women do not get rid of the extra kilos and the fact they are loaded at least two diets every year, especially in the post-Christmas and known as ‘Operation Bikini’ of summer, suggesting that recover fail to lose any weight.”If we set a real goal in the diet, as it lost two or three kilos in one month instead of ten, at the end of the year we will have achieved an important step towards our goal that would not cost us much to maintain,” says Bravo. It is logical that if, after passing through a low calorie diet, return to previous habits, body weight gain, weight can reach up higher than we had before starting the diet, and you want to ensure survival through sufficient reserves when it returns this diet that is imposed.

Some studies warn that increasingly fewer Spanish who follow the Mediterranean diet in 2010 declared Intangible Cultural Heritage of Humanity. More than a system, it is a healthy lifestyle with a balanced and varied diet, low in saturated fat and rich in fiber and antioxidants. But in a society plagued by high rates of obesity and overweight, priorities have changed and what you are looking for the most part, no doubt, is a diet that allows you to lose weight fast.

The 10 most common mistakes
1. Choosing random diet is just as bad to be a ‘perpetual diet’: often forgotten that diet, like a suit, must be as. “Jumping from one diet to another to try to lose weight is a big mistake, because in the end just slowing down our metabolism, increasing cortisol levels thus so will the stress, anxiety and our tendency to store fat,” says Bravo. If we want to lose weight, it is essential to consult a specialist.

2. Set ourselves very high targets in the short term many people are entering the rush on certain occasions, either to ‘look little guy at a wedding’ or to ‘stand the test of swimsuit’, pretending to lose 10kg in a month. A goal so high in such a short time jeopardizes the success of the mission. “The healthy and effective is to lose 1kg a week, 1.5 Kg if we perform physical activity, weight above it run the risk of rebound effect, losing mostly water and muscle mass, and a few days to find irritable, apathetic and weaknesses, “says the expert IMEO.

3. Skipping meals: is shown to perform about five meals a day helps monitor the diet.Food intake should be every three or four hours. This favors an increased metabolic rate and helps to prevent anxiety and less hungry to get to the next meal.

4. Remove any food group or that give us pleasure: “to lose weight effectively, avoiding the rebound effect in the medium and long term, do not remove or proteins or fats, and carbohydrates; simply to reduce food intake and increase some other, leaving pleasure objects except for the weekend, “advises the specialist.

5. The same menu every day: the lack of variety in a diet makes us bored and tired of it after a while.

6. Do not drink water during the meal: nothing is further from reality, for drinking water in our food not only slimline, but increases levels of satiety and make us eat less. “Water denatured food when metabolize and slows our digestion, focusing directly on the digestive acidity levels, so it is essential in the intake,” says Bravo.

7. The “light” too fat: it is common that when we introduce a diet food with fewer calories or Light in the diet.However, many times to know that these less fattening foods, we tend to consume more. In the end, the result may be in a caloric equal to the original food.

8. Dinner only fruit: although fruits provide us with plenty of water and vitamins, you should also keep in mind that contain simple sugars that are digested quickly and precisely give us energy we do not need to last the day.The ideal is to eat the fruit alone, so nutrients are better absorbed, or half an hour before meal for their satiating effect.

9. Many diet, but little exercise: lose weight is to get to spend more calories than our body needs for it to turn to fat stores for energy. When we are on a diet restrict energy intake, but what happens when we turn to diet and increase your daily calories?Physical activity makes our caloric expenditure is greater and, therefore, that consuming the same calories not fatten. It also promotes the metabolism and releases endorphins that make us feel better.

10.  Check compulsive scale: impatience often quick weight loss plays a trick on us. Hunger spent a day out is not reflected immediately in the scale and, therefore, no cause for despair if today we weigh the same as yesterday or even a few grams more, after taking a lot of water. Nutritionists advise weighed not compulsively, much less every day or excessively. The ideal would be to check the scale once a week, to be possible in the morning and always at the same time.

Nutricionista afirma que sería positivo mostrar cómo quemar las calorías ingeridas en los restaurantes

Europa Press Televisión

Rubén Bravo del IMEO ante Europa Press Tv   El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha afirmado este sábado que sería una «buena idea» que los menús de los restaurantes mostrasen el ejercicio necesario para quemar las calorías ingeridas ya que, «de un primer vistazo», el consumidor podría elegir la comida más apropiada a su actividad física diaria.

En declaraciones a Europa Press Televisión, el experto en Nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo, ha argumentado que se trataría de una «buena iniciativa» de concienciación de cara a una alimentación más saludable que en las cartas de los restaurantes se mostrara no sólo las calorías, como ya exhiben algunos establecimientos, si no que también enseñaran el tiempo necesario para quemarlas.

«Actualmente al ver el etiquetado de las calorías de los alimentos muchas personas se pierden, se confunden e intentan predecir si ese alimento engorda o no. Pensar que ese alimento que voy a comer me va a requerir de cierta actividad física es una forma muy visual para ver si merece la pena o no comer un alimento muy calórico«, ha explicado.

No obstante, Bravo ha matizado que se trataría de «pautas generales» que no «siempre» valdrían igual para todos los clientes. Por ello, ha afirmado que si realmente una persona se plantea perder peso se deje recomendar por un especialista que le elabore un plan «personalizado» y concreto para su edad, actividad física y adaptado a sus gustos alimentarios.

Además, desde IMEO han afirmado que esta iniciativa debería de estudiarse con «más profundidad», analizando el tipo de ejercicio adecuado para cada edad, sexo, peso y estatura de cada individuo. «A mayor edad se gasta menos calorías, aún con la misma actividad física«, ha ejemplificado Bravo.

Así se ha referido el nutricionista sobre la investigación de la ‘Texas Christian University’ (TCU) que señala que mostrar en el menú de los restaurantes los minutos de ejercicio necesarios para quemar las calorías que se ingieren en los alimentos da buenos resultados.

Las mujeres españolas pasan una media de 8 años a dieta

El 44,6% tienen sobrepeso

Europa Press

Woman Eating Apple  Las mujeres españolas pasan una media de ocho años a dieta, lo que equivale a la realización de 94 dietas de cuatro semanas de duración cada una, según ha explicado el experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

No obstante, a juicio del experto, la preocupación por el estado físico es «natural» en las mujeres dado que su peso está destinado a fluctuar debido a los momentos de cambio físico y/u hormonal importantes que experimentan, como tener un hijo, factores emocionales derivados de las relaciones personales, la menopausia o el entorno laboral.

Sin embargo, los datos estadísticos a nivel nacional indican que el 44,6 por ciento de las españolas tiene sobrepeso. Esto demuestra que gran parte de estas mujeres no consigue deshacerse de los kilos de más y el hecho de que se embarquen al menos en dos dietas cada año –en la época posterior a las navidades y en la ‘Operación Bikini’ de verano– sugiere que recuperan cualquier peso que logran perder, debido a una «consecución innevitable» de efectos rebote.

«Si nos proponemos un objetivo real en la dieta, como éste de perder 2 o 3 kilos en un mes en vez de 10, al cabo del año habremos conseguido un avance importante hacia nuestra meta que no nos costaría tanto mantener. Es lógico que, si después de pasar por una dieta baja en calorías, volvemos a los hábitos anteriores, el cuerpo aumente de peso, pudiendo alcanzar hasta un peso mayor al que teníamos antes de empezar la dieta, ya que quiere asegurarse de sobrevivir gracias a las reservas suficientes, cuando vuelva aquella dieta que se le impone», ha explicado Bravo.

Además, algunos estudios alertan que cada vez son menos los españoles que siguen la dieta mediterránea, declarada en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Más que de un régimen, se trata de un estilo de vida saludable con una alimentación equilibrada y variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra y antioxidantes.

Pero en una sociedad azotada por los altos índices de la obesidad y el sobrepeso, las prioridades han cambiado y lo que busca la gran mayoría, sin duda, es una dieta que permite perder peso rápido. De hecho, actualmente hay registradas más de 130 dietas para adelgazar y su número va en aumento.

En este sentido, el experto en Nutrición ha recordado a las mujeres que escoger una diera al azar es «tan malo» como estar constantemente a dieta, al igual que fijarse unos objetivos muy altos a corto plazo, saltarse las comidas, retirar algún grupo de alimento o los que «dan placer», ingerir el mismo menú todos los días, no beber agua durante las comidas, consumir sólo productos ‘light’, cenar sólo fruta, no realizar ejercicio y consultar la báscula de forma compulsiva.

Por ello, ha recomendado acudir a un especialista en el momento en el que se tenga cualquier duda con la dieta y, especialmente, para seguir un programa profesional basado en las características propias de la persona, tanto emocionales, metabólicas como de hábitos y vida social. Además, ha recordado que lo saludable es perder un kilo por semana, realizar cinco comidas al día, reducir la ingesta de algunos alimentos y realizar ejercicio físico.

Un ayuno que podemos realizar una vez a la semana

Saber Vivir de TVE

Nos acordamos del ayuno en los dias que rodean la Cuaresma, en Miércoles de Ceniza o en Viernes Santo, cuando nos ponemos a pensar «y ahora, ¿qué toca comer?». Ni carne, ni alimentos sólidos. Eso si, no nos pueden faltar el zumo natural, la sopa de verduras o pescado y los lácteos para disponer de suficiente energía que nos permita afrontar el día.
Fuera de la época de Semana Santa, se aconseja hacer el ayuno para descongestionar el aparato digestivo, pero el período de ayunar nunca debería superar las 48horas, aconseja Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
En un especial de Saber Vivir de la TVE, dedicado a la Semana Santa, Bravo da un ejemplo de menú para esta ocasión. Tomen nota:

DESAYUNO
Batido de piña compuesto de 2 rodajas de piña y 2 yogures 0%. El objetivo es añadir una fruta diurética que ejerce una función purificadora tanto en vías urinarias como intestinales, añadiendo un aporte proteico con el yogur.

MEDIA MAÑANA
Zumo de tres naranjas. Ricas en vitaminas A y C. Para mantener fuerte el Sistema Inmunitario y que no descienda por el ayuno.

COMIDA
Sopa de verduras con salmón. 1 cebolla, 2 zanahorias, 1 puerro, 1 pimiento verde, apio, 100grs guisantes, medio morrón rojo, aceite de oliva, sal, 4 hojas de albahaca y 200grs de salmón. Rica en Omega3 y con potente acción antioxidante por las vitaminas A y E que aportan la zanahoria y el pimiento.

MERIENDA
2 Yogures 0% y 2 onzas de chocolate puro. Potentes estimuladores de la Serotonina y la Dopamina.

CENA
Repetimos sopa de verduras y salmón.

Las raciones se deben distribuir en pequeñas cantidades y tomarse frecuentemente a lo largo del día. Podemos concluir el día con un batido de yogur y chocolate. De este modo aumentarán los niveles de serotonina del cerebro proporcionándonos sensación de bienestar. Además, para facilitar el proceso de depuración del organismo, necesitamos dormir las ocho horas diarias, beber entre 2 y 3 litros de agua y dejar de fumar. «En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de las 1000 – 1100 Kcal diarias», indica Bravo. Por tanto, no conviene realizar mucha actividad física para evitar posibles bajadas de tensión o azúcar.

Si se hace de forma saludable, el ayuno sirve para limpiar y descongestionar nuestro aparato digestivo, pero si se lleva al extremo y sin conocimiento, puede ocasionar cuadros de males gástricos, hipoglucemia y hasta desmayos. El período de ayuno recomendado no debería superar las 48 horas, ya que estamos sometiendo al  cuerpo a niveles altos de abstinencia y debilidad, poniéndolo al límite de sus capacidades de subsistencia. La práctica del ayuno está desaconsejada en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de edad o en periodo de crecimiento y gente mayor de 65 años. Son grupos con una salud más frágil y tienen mayor riesgo de deshidratación y desórdenes metabólicos. Tampoco estaría indicado para personas con síntomas de desnutrición, los enfermos de tuberculosis, cáncer o SIDA, los pacientes con insuficiencias cardiaca, de riñón o hepática y los que padecen trastornos psiquiátricos, entre otros. En los demás casos, el ayuno se debería interrumpir, si aparece alguno de los siguientes síntomas: sensación de debilidad, desmayos, sudoración profusa, temblor, taquicardia o fatiga.

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