Los retos de hoy ante el cáncer de mama: más prevención e investigación y menos recortes

  • Este sábado, día 19 de octubre, es el Día Mundial contra el Cáncer de Mama.
  • En España la incidencia de esta enfermedad se estima entre 20.000 y 25.000 casos al año; el 85% de las pacientes diagnosticadas en fase precoz se curan.
  • A nivel mundial, desde los 90, cuando se generalizaron las campañas de detección precoz, la mortalidad por esta enfermedad no deja de bajar.

Mirentxu Mariño / 20 minutos
Dia Mundial Cáncer de mamaLa supervivencia al cáncer de mama en España aumenta cada año un 1,4%. Son buenas noticias, pero no son las únicas. En las últimas décadas, las campañas de detección, el diagnóstico temprano, los nuevos tratamientos sistémicos y el «enfoque global» a la hora de afrontar médicamente un tumor han logrado que hoy en nuestro país el 85% de las pacientes diagnosticadas en fase precoz se curen.

Son datos a tener en cuenta en el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra este sábado, 19 de octubre. Y todos los días del año, también. La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) apunta que a principios de los años 80 las mujeres diagnosticadas tenían un 70% de posibilidades de no recaer a los cinco años, mientras que en la actualidad el porcentaje ha subido al 90%.

Las mujeres, además, están más concienciadas. Hoy es algo «excepcional» detectar un cáncer de mama en fase avanzada, explica a 20minutos Jesús García Mata, portavoz de SEOM y Jefe del Servicio de Oncología Médica Complejo Hospitalario de Ourense, a partir de los 45-50 años se realicen las mamografías periódicas, ya que en cuanto las mujeres notan algo, acuden inmediatamente al médico, «y eso es muy bueno». Entre el 95% y el 98% de los cánceres de mama se detectan en fase inicial, añade.

No hay un registro nacional

La incidencia del cáncer de mama en España se cifra entre 20.000 y 25.000 casos nuevos anuales. Son estimaciones que, según la asociación o el organismo consultados, varían. «Uno de los problemas que tenemos es que, en el mejor de los casos, la información viene partida en 17», explica García, «no hay un registro nacional de tumores», algo que ayudaría mucho a combatir la enfermedad.

Este tipo de datos «son preciosos para plantearse algunas cosas», argumenta. Aun así, dice, los profesionales se «organizan mejor» que hace unos años, hay un «manejo más multidisciplinar» de la enfermedad. La mayoría de los casos de cáncer de mama se diagnostican en edades comprendidas entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65; los médicos recomiendan que a partir de los 45-50 años se realicen las mamografías periódicas.

El concepto de la prevención, asociada antes de forma inevitable a la palabra muerte, ha cambiado por completo. «Algunos autores», explica el doctor, opinan que hay un «sobrediagnóstico» de tumores, de ahí que la incidencia del cáncer de mama no deje de subir en todo el mundo, pero él no comparte esta tesis: «Mientras tengas un 15% de pacientes que no se curan», hay que seguir peleando.

Los efectos de la crisis

El cáncer de mama es la novena causa de muerte en mujeres en el mundo, según la OMS: se diagnostican al año 1,38 millones de casos y hay 508.482 muertes, según datos de 2011. En Europa, el de mama es el cáncer más común entre mujeres, aunque en 2015 podría pasarle el de pulmón, según datos del estudio European cancer mortality predictions for the year 2013, publicado en febrero en Annals of Oncology.

En España, 6.314 mujeres y 85 hombres murieron en 2011 por tumores de mama, según el INE. El estudio citado pronostica para 2013 un total 88.886 muertes en Europa por cáncer de mama —un 15% del total de muertes por cáncer— y 6.616 en España, pero certifica que desde los años 90 —cuando se generalizaron las campañas de detección precoz— la tasa de mortalidad asociada al cáncer de mama no deja de bajar.

Los retos que plantea hoy el cáncer de mama a la sociedad y al colectivo médico actuales pasan, recuerda García, por avanzar en «el conocimiento de las células tumorales» y en la eficacia de los tratamientos, pero también por conseguir que, una vez curadas, las mujeres que han sufrido esta enfermedad vuelvan a llevar una vida normal, vuelvan a ser «personas normales». «Hay miles de mujeres curadas que tienen secuelas no físicas. Yo lo llamo el bendito problema, pero hay mucho que hacer en esto, hay que lograr que vuelvan a ser mujeres», dice el doctor.

Otro reto es, sin duda, combatir los efectos de la crisis. La Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) ha difundido un manifiesto en el que muestra su preocupación por los recortes y porque «las dificultades presupuestarias» puedan «repercutir en retrasos en el acceso a la innovación a los pacientes oncológicos». Según un estudio de la Asociación Española Contra el Cáncer, los recortes multiplican por tres el gasto oncológico de las familias con menos recursos.

En varias comunidades autónomas, como Aragón o Baleares, se han registrado quejas de asociaciones y partidos por los recortes en prevención. En la Comunidad de Madrid, 30.000 mujeres se han quedado sin sus mamografías preventivas en los últimos siete meses por una suspensión del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama, derivado de un problema en la prórroga del contrato con las clínicas privadas a las que se paga para que presten este servicio.

Reducir el riesgo

Una de cada 8 mujeres presentará un cáncer de mama a lo largo de su vida en nuestro país, según la AECC, que explica que «cada mujer puede reducir su riesgo de forma individual con pequeños cambios en su estilo de vida», como prevenir la obesidad con una dieta adecuada y realizar ejercicio diario. Existe, no obstante, el componente heredirario, aunque la Asociación mantiene que poseer un riesgo mayor «no implica la certeza de que se vaya a padecer la enfermedad, sólo indica cierta predisposición».

El cáncer de mama hereditario representa el 5-10% del total de esta patología, según explicaba Teresa Ramón y Cajal, responsable del Servicio de Oncología Médica del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, en la I Jornada Multidisciplinar de la Mama. Allí se ha revelado que un 30% de mujeres de alto riesgo en nuestro país se han sometido a una doble mastectomía como consecuencia del denominado efecto Angelina Jolie.

¿Por qué las mujeres sufren en mayor grado que los hombres de estrés?

Radio Aragón
¿Sabían que el 71 por ciento de las mujeres con obesidad padecen problemas emocionales y que su exceso de kilos podría estar relacionado con la ansiedad?


En este programa de Radio Aragón interviene como invitado especial Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que analiza los resultados de un reciente estudio de opinión realizado por el centro.  Según indica la encuesta, los hombres no se libran de la ansiedad y a ellos también les provoca problemas de obesidad, aunque en una menor medida. Un 49 por ciento de los representantes del sexo masculino entrevistados reconocen la importancia del factor emocional en el aumento de sobrepeso.
«Vivimos en una sociedad donde los niveles de estrés son muy altos y existe una tendencia sobre todo en las mujeres de buscar un refugio del malestar emocional en los ansiolíticos o alimentos antidepresivos», señala Bravo.  De esto existe una explicación bioquímica en el cuerpo. El desgaste de algún neurotransmisor, como el serotonina que controla los niveles del estrés, sobre todo a partir de la tarde nos impulsa a buscar determinados alimentos, como l chocolate o el dulce, para aumentar los niveles de esta hormona y así recuperar la sensación de bienestar. Si nos acostumbramos a comer estos alimentos de forma abundante y descontrolada, es muy probable que a la larga nos enocntremos con problemas de sobrepeso u obesidad.
A diferencia de las mujeres, que son mucho más sensibles y alertas de cara a los posibles problemas que puedan surgir en la familia o el entorno laboral, los hombres emocionalmente son más lineales, más estables en los niveles de acetilcolina. Este neurotransmisor, dicho de otra forma, es el que marca la tendencia de «darle vuelta a las cosas» que en los varones no es tan acentuada. Los hombres no perciben las preocupaciones del mismo modo que las mujeres, ni les multiplican a niveles tan altos, por tanto tienen menos incidencia de trastornos alimenticios y obesidad a causa de problema emocional.
El IMEO, junto con el Instituto de Biomedicina, ha traído de Estados Unidos varios sistemas que, en parte, puedan contribuir en la solución del problema de ansiedad y estrés. El Electro intersticial escáner, por ejemplo, permite hacer un estudio de nuestros neurotransmisores emocionales en tiempo real y nos ayuda a visualizar los niveles de estrés, hambre y depresión. El Sistema de Biocoherencia Cardíaca, a cambio, consiste en trabajar sobre el corazón a través de la respiración para influir positivamente sobre la mente y así reducir los niveles de estrés en cuestión de 5 – 10 minutos. Éste último no es un tratamiento psicológico, pero sí es un entrenamiento, una forma de actuar donde estamos monitorizados por un ordenador que nos indica cómo lo estamos haciendo, de modo que a largo plazo podremos conseguir un control óptimo sobre nuestras propias emociones.

El factor emocional, causa principal del sobrepeso en mujeres

Actualidad gastronómica

comida-basuraSegún el dicho popular, somos lo que comemos. Pero si a esta creencia le damos la vuelta tendremos que, según como seamos, así comeremos. Y eso precisamente es lo que muestran los resultados de un estudio realizado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) sobre cerca de un centenar de pacientes y que pone en evidencia la importancia del factor emocional como detonante para generar el sobrepeso en personas adultas.

Los encuestados, residentes en España y escogidos al azar, son 45 mujeres y 37 hombres que han sido invitados a identificar y enumerar por orden y importancia las posibles causas de los kilos de más: el estado emocional, la falta de planificación a la hora de comer y la tendencia genética. El 71 por ciento de las mujeres y un 49 por ciento de los hombres han señalado en su respuesta el factor emocional como principal desencadenante del sobrepeso.

La ansiedad, el estrés o el descontento con la propia imagen corporal son, a veces, los detonantes que nos impulsan a comer más de la cuenta o de forma compulsiva. Es un patrón conocido entre los expertos como sobrepeso emocional. La falta de planificación a la hora de comer ocupa segundo lugar en las respuestas de los hombres donde el 35 por ciento le dan una mayor importancia.

Las mujeres lo sitúan en tercer lugar, ya que tan sólo un 9 por ciento de ellas considera que la ausencia de hábitos saludables a la hora de comer -horarios fijos, menú variado, alimentos nutritivos y de calidad y un racionamiento adecuado- a la larga nos puede pasar factura en términos de ‘sobrepeso ocasional’.

“Si una persona no planifica con tiempo las comidas que corresponderían a una alimentación equilibrada y saludable, se vería obligado a improvisar, preparando lo que haya en la nevera, comiendo cuando y de lo que más le gusta o apostando por comida rápida, rica en grasa y azúcares que nos proporcionaría demasiada energía de golpe”, señala Rubén Bravo, portavoz del IMEO.

Entre las soluciones a este sobrepeso emocional está el Sistema de Entrenamiento de Biocoherencia Cardíaca, un método de control del estrés que el IMEO, en colaboración con el Instituto de Biomedicina, ha traído de EEUU y ha comenzado a aplicar con el fin de combatir la ansiedad, que en muchos casos, es la principal causa de la obesidad.

Un hombre de 160 kg logra convertir su grasa en puro músculo

Bajó más de 80 kilos en un año y medio gracias a una exigente rutina de entrenamiento que él mismo planificó

Daily Mail / El intransigente
1Mike Waudby quiso terminar con su vida a los 21 años, ya que su estado depresivo, por pesar 160 kilos, había llegado muy lejos.
Más allá de esto, logró ser salvado. Desde ese día, pudo ver que tenía una segunda oportunidad para vivir y tomó la decisión de dar un vuelco a su vida.
“Una noche, mientras escuchaba Guns N ‘Roses, me dije a mí mismo: ‘¿Qué clase de vida es ésta?’”, contó Mike al diario Daily Mail.
Entonces, el joven, hasta ese momento obeso, pidió un equipo de entrenamiento por Internet, lo instaló en su habitación y rápidamente se puso a entrenar. Él mismo construyó poco a poco su resistencia a tres sesiones por hora, y dejó de tomar alcohol.
De manera increíble, Mike Waudby logró bajar más de 80 kilos y ahora todos lo conocen como “Mr. Músculo”.
Contó que le tomó año y medio perder ese peso, sin embargo, le quedaba un problema importante: su piel estirada. Por lo que tuvo que realizar diversos entrenamientos más fuertes para endurecer esa flacidez. Con esto, sus músculos comenzaron a crecer y así quedó.

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foto antes y después

El 71% de las mujeres españolas señalan como principal causa del sobrepeso el factor emocional

Una técnica de adiestramiento del sistema cardiorespiratorio implementada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ayuda a combatir la ansiedad que en muchos casos es la principal causa de obesidad

  • El 53% de las personas que se ponen a dieta muestran síntomas de ansiedad, según un estudio elaborado por Nutrición Center.
  • El perfil asociado con mayores niveles de estrés es el de las mujeres, los separados, los estudiantes  y los desempleados, según la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés.
  • Según una encuesta realizada por el IMEO, el 71% de las mujeres españolas señalan como principal causa del sobrepeso el factor emocional, opinión que comparten el 49% de los hombres.

Un reciente estudio de opinión realizado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) pone en evidencia la importancia del factor emocional como detonante para generar el sobrepeso en personas adultas. El descubrimiento, aunque sólo confirmara algo que ya intuíamos, ha dado lugar a una búsqueda de soluciones científicas que podrían ser aplicadas en la práctica. Fruto de estos esfuerzos es el Sistema de Entrenamiento de Biocoherencia Cardíaca, un eficaz método de control del estrés que el IMEO, en colaboración con el Instituto de Biomedicina, ha traído de EEUU con el fin de combatir la ansiedad, que en muchos casos, es la principal causa de la obesidad.

BioFeedbackLa técnica consiste en adiestrar nuestro sistema cardiorespiratorio, para de forma inversa, crear una reacción positiva sobre nuestro cerebro emocional, desbloqueando el cerebro racional y propiciar una claridad mental superior junto a la estabilidad emocional, permitiéndonos enfrentarnos a situaciones de estrés y adversidad con una firmeza superior. El método compagina tres disciplinas: diagnóstico de los neurotransmisores que regulan el estrés, la ansiedad y el apetito; fórmula de bionutrición para regular el biorritmo y una serie de sesiones de adiestramiento tutorizadas con diferentes niveles de ejercicios que se pueden practicar desde casa o el trabajo a diario hasta conseguir un control óptimo sobre nuestras emociones.

Hasta el momento, la coherencia cardíaca se utilizaba en el ámbito militar y empresarial con el fin de mejorar el rendimiento físico de soldados americanos y para adiestrar la inteligencia emocional de altos cargos directivos para poder actuar en situaciones críticas evitando una reacción temporal de bloqueo. Es ahora cuando el método cobra fuerza en el tratamiento de personas con problemas de obesidad relacionada con el estrés y la ansiedad, pero también será de gran ayuda para deportistas, ejecutivos, opositores, amas de casa o personas con una autoexigencia superior.

El término Biocoherencia Cardíaca describe un estado de alta eficiencia psicológica, donde nuestros sistemas neurovegetativo, hormonal, inmunitario y cardiovascular están interrelacionados entre sí para trabajar de forma coordinada y equilibrada. El cerebro humano, como un verdadero maestro de orquesta, controla la parte fisiológica, pero también la emocional, afinando los diferentes sistemas para luchar y conseguir una armonía completa entre ritmo cardiaco, respiración, glándulas hormonales, sistema nervioso, etc. El problema se plantea cuando por causas internas o externas, sentimos “emociones dañinas”, como son la ansiedad, el estrés, depresión, exceso de hambre o insomnio. En estas circunstancias el cerebro emocional influencia de forma negativa sobre nuestro cuerpo, creando reacciones que perjudican nuestra salud a medio plazo, produciendo un desorden en el ritmo cardiorespiratorio y en el sistema nervioso que conducirán al bloqueo del cerebro racional, perdiendo por lo tanto la Biocoherencia Cardíaca.

«El concepto generalizado de estrés y ansiedad que teníamos ha evolucionado con el tiempo», señala Rubén Bravo, portavoz del IMEO y técnico en Biocoherencia Cardíaca por el Instituto de California Hearthmath, especializado en Neurocardiología. Ahora, gracias a los avances de la biomedicina y la tecnología aplicada a la salud podemos evaluar mejor los efectos negativos que sufre nuestro cuerpo como consecuencia del desgaste emocional. Una persona sometida a estrés no tarda en percibir en un período de tiempo corto los síntomas que se manifiestan a nivel fisiológico y afectivo: ansiedad hacia la comida, irritabilidad, dolores de cabeza, hinchazón abdominal, problemas de sueño, falta de vitalidad o disminución del deseo sexual. A medio plazo, los efectos se presentan a nivel cognitivo y conductual, traduciéndose en problemas de memoria, déficit de atención, trastornos alimenticios, aumento de peso y obesidad, disfunción eréctil en los hombres y una mayor exposición a enfermedades. A largo plazo, el estrés y la ansiedad pueden acarrear serios problemas de salud, como el cáncer, Alzheimer, demencia senil, mal de Crohn, fibromialgia, depresión, problemas del sistema inmune o accidente cerebrovascular.

Young woman seen through heart shaped graphic.Por todo ello, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha instaurado en su centro de Madrid esta puntera tecnología en tres grados –básico, medio y avanzado– que corresponden a un nivel de dominio en la gestión de las propias reacciones, emociones, impulsos o pasiones. Cualquier persona puede someterse a un control de evaluación para obtener su certificado. Este singular título cobra cada vez más importancia en los procesos de selección para puestos directivos y ejecutivos en las principales empresas y multinacionales de nuestro país.

Hombres versus Mujeres: ¿Por qué ganamos peso?        

Business PresentationEn un estudio de opinión, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad recoge la opinión de 82 personas sobre los ‘culpables’ habituales del sobrepeso en nuestro día a día. Los encuestados, residentes en España y escogidos al azar, son 45 mujeres y 37 hombres que han sido invitados a identificar y enumerar por orden y importancia las posibles causas de los kilos de más: el estado emocional, la falta de planificación a la hora de comer y la tendencia genética.

El 71 por ciento de las mujeres y un 49 por ciento de los hombres han señalado en su respuesta el factor emocional como principal desencadenante del sobrepeso. La ansiedad, el estrés o el descontento con la propia imagen corporal son, a veces, los detonantes que nos impulsan a comer más de la cuenta o de forma compulsiva. Es un patrón conocido entre los expertos como ‘sobrepeso emocional’.

La falta de planificación a la hora de comer ocupa segundo lugar en las respuestas de los hombres donde el 35 por ciento le dan una mayor importancia. Las mujeres lo sitúan en tercer lugar, ya que tan sólo un 9 por ciento de ellas considera que la ausencia de hábitos saludables a la hora de comer –horarios fijos, menú variado, alimentos nutritivos y de calidad y un racionamiento adecuado– a la larga nos puede pasar factura en términos de ‘sobrepeso ocasional’. «Es un patrón que reincide más en hombres que en mujeres, porque suele ser la madre la que se encarga de hacer la comida para toda la familia, de modo que si se diera el caso de sobrepeso, sería un problema de falta de educación nutricional», señala Bravo. Si una persona no planifica con tiempo las comidas que corresponderían a una alimentación equilibrada y saludable, se vería obligado a improvisar, preparando lo que haya en la nevera, comiendo cuando y de lo que más le gusta o apostando por comida rápida, rica en grasa y azúcares que nos proporcionaría demasiada energía de golpe».

La incidencia genética en la obesidad es otro de los factores sugeridos en la encuesta que ocupa inmerecidamente el tercer lugar en las respuestas de los entrevistados, siendo de primordial importancia sólo para el 20 por ciento de las mujeres y el 16 por ciento de los hombres. La sensación de hambre, el deseo de picar entre comidas, la dificultad para utilizar la grasa como fuente de energía o la predisposición a recuperar el peso perdido son parte del ‘sobrepeso que heredamos’ en nuestro ADN.

Ansiedad y depresión, un cóctel con las peores enfermedades mentales

En el Día Mundial de la Salud Mental, los expertos alertan de los más de un 20% de afectados por un trastorno ansioso-depresivo y piden mayor inversión en la salud mental

Hechos de Hoy / Carmen Rodríguez Campos

10 de octubre dia_mundial_de_la_salud_mental_foto_fbCifras alarmantes para un futuro no muy lejano. Expertos de todos los rincones de España confirman que al menos el 20% o 25% de la población llegará a padecer un trastorno ansioso-depresivo, una patología que alberga tanto ansiedad y depresión. Por ello, se lanzan a las calles para pedir mayor inversión en la salud mental.

Actualmente se calcula que más de diez millones de personas sufren algún trastorno mental como depresión, ansiedad, esquizofrenia o bipolaridad. Por ello, con motivo del Día Mundial de la Salud Mental que se celebra el 10 de octubre, la Asociación Española de Psiquiatría Privada (Asepp) hace hincapié en los derechos fundamentales de todas las personas con algún trastorno mental.

Dichas personas “tienen derecho a recibir el mejor tratamiento, a la reinserción laboral y social, a la seguridad física y a la privacidad, y al acceso a información sencilla y entendible, entre otras cosas”, comentaron desde la asociación. Asimismo destacan el incremento del acoso en los colegios así como de suicidios entre los adolescentes que vinculan al estilo de vida actual.

Estas patologías se multiplican desde hace cuarenta años y la causa fundamental es el estilo de vid. “Es, en cierta manera, el precio que tenemos que pagar por el estilo de vida que llevamos. Vivimos más deprisa, dormimos pocas horas estamos más cansados y sufrimos más estrés”, señalaron.

Por otra parte, exigen una mayor inversión en salud mental y recuerdan que España está por debajo de los países de su entorno en inversión en estas patologías, sólo por delante de Letonia, Francia, Portugal, República Checa y Eslovaquia.

La obesidad suprime un proceso celular clave para la salud renal

Ep/ La Razón

insuficiencia renal en obesosLa obesidad suprime un importante proceso celular que previene el daño celular en el riñón, según un estudio que aparece en el próximo número de ‘Journal of American Society of Nephrology’. Los resultados sugieren que la restauración del proceso podría proteger la salud de los riñones de las personas obesas, ya que la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar insuficiencia renal.

Kosuke Yamahara, Takashi Uzu, de la Universidad de Ciencias Médicas de Shiga, en Japón, y sus colegas sospecharon que la disminución del funcionamiento de un proceso llamado autofagia podría desempeñar un papel importante en esta cuestión. La autofagia es un sistema de degradación dentro de las células que elimina las proteínas dañadas y otros componentes celulares defectuosos y, en los individuos obesos, es común que se dé una autofagia insuficiente.

Los investigadores encontraron que en ratones de peso normal con enfermedad renal, la autofagia era activa en las células de riñón, pero que en los roedores obesos con enfermedad renal, la autofagia se suprimió y permitió que las células del riñón se dañaran. Los ratones de peso normal con enfermedad renal y autofagia defectuosa (debido a una deleción del gen) también experimentaron daño de las células renales.

Los científicos también descubrieron que un potente supresor de la autofagia (llamado mTOR ) se hiperactiva en los riñones de los ratones obesos y el tratamiento con un inhibidor de mTOR mejora la insuficiencia de autofagia. Además, se vio tanto hiperactivación de mTOR como supresión de la autofagia en las muestras de riñón de pacientes obesos con enfermedad renal. «La obesidad suprime la autofagia a través de una activación anormal de la nutrición de las señales de detección en el riñón –resumió Yamahara–. Nuestros resultados sugieren que la restauración de la acción protectora del riñón autofagia puede mejorar la salud de los riñones en los pacientes obesos».

Los alimentos que previenen la depresión

Las frutas, cereales, legumbres, frutos secos, pescado y verduras, propios de la dieta mediterránea, puede reducir el riesgo entre un 40% y un 50%

Gonzalo Cruz, ABC

alimentos-previenen-depresion--644x362La obesidad mantiene una peligrosa relación con la depresión, ya que está demostrado que el exceso de peso se asocia con un mayor riesgo de sufrir cuadros depresivos y, a su vez, éstos se relacionan con una mayor probabilidad de desarrollar obesidad. Una correcta alimentación, basada en la dieta mediterránea, puede ser clave para prevenir la depresión.

«La dieta mediterránea podría tener un papel preponderante en la prevención de la depresión y abre una vía importante al conocimiento, con el objetivo de anticiparse a este grave problema de salud pública», asegura Miguel Ángel Martínez González, miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo) que acaba de publicar un artículo en la revista médica BMC Medicine bajo el título «Dieta, ¿una nueva forma de prevenir la depresión?».

Precisamente un estudio reciente dirigido por el doctor Martínez González ha revelado que la dieta mediterránea no sólo protege de las enfermedades cardiovasculares y de algunos tipos de cáncer, sino que, además, puede reducir el riesgo de depresión entre un 40% y un 50%. ¿Los alimentos clave en la prevención? Frutas, cereales, legumbres, frutos secos, pescado y verduras.

«Mientras que el consumo de ácidos grasos trans, la comida rápida y los productos de bollería industrial se asocian con un mayor riesgo de depresión, el de ácidos grasos omega3 (procedentes del pescado) y el de aceite de oliva, por ejemplo, muestra asociaciones inversas, influyendo en la estructura de las membranas de las células nerviosas y mejorando el funcionamiento de la serotonina, un neurotransmisor implicado en la depresión», explica el especialista de la Seedo.

De los 10.000 voluntarios que participaron en esta investigación, en aquéllos que más se ajustaron al modelo alimentario tradicional del sur de Europa la incidencia de depresión tras cuatro años de seguimiento resultó considerablemente menor que en el resto, lo que sin duda redundó en su felicidad, ya que Martínez González recuerda que los cuadros depresivos son una de las principales causas de suicidio.

El riesgo de padecer depresión es un 55% mayor en las personas obesas, mientras que el riesgo de obesidad aumenta un 58% entre quienes tienen depresión. Teniendo en cuenta que el exceso de peso no es un trastorno psiquiátrico, muchos de los episodios depresivos que sufren las personas con obesidad se deben al hecho de que estar obesos les deprime. Esto es, la depresión es consecuencia de la obesidad, muchas veces debido a la presión social y casi siempre más profunda en el caso de las mujeres.

Buenos hábitos alimentarios para prevenir

Por su parte, las personas deprimidas sufren ansiedad, lo que a menudo causa un trastorno por atracón que se traduce en una necesidad imperiosa de comer hasta que el cuerpo no puede más. De hecho, está comprobado que algunas personas pueden ingerir más de 5.000 calorías en un atracón. Cuando ocurre esto las personas lo que buscan es sentirse saciadas, por lo que comen muchos hidratos de carbono, dándose en algunos casos una auténtica adicción a la comida con el fin de calmar la ansiedad, pudiendo derivar en obesidad.

En este punto el especialista de la Seedo recuerda que la depresión «puede conducir a hábitos dietéticos más pobres», lo que también está demostrado que deriva en un exceso de peso. De hecho, varios estudios indican que la incidencia de la obesidad es mayor en las clases más desfavorecidas porque comen menos carne y pescado, comen más grasas poco saludables y realizan menos deporte.

Mejorar la educación en los hábitos alimentarios es clave, ya que prevenir a tiempo es el mejor tratamiento. De hecho, la psicoterapia cognitivoconductual indicada para las personas obesas que sufren depresión se centra precisamente en aprender pautas alimenticias, además de mejorar la autoestima, desarrollar habilidades sociales, favorecer la motivación para bajar de peso y adquirir pautas para hacer ejercicio.

ADN triste y obeso

La Seedo también avala diferentes investigaciones previas sobre la existencia de un componente genético común a los trastornos del estado de ánimo y a la obesidad. Así, una de las más recientes, realizada por la Universidad de Granada, sostiene que el gen responsable del exceso de peso, el FTO, también es el responsable de la depresión.

Este trabajo, pionero a nivel mundial, indica que la depresión modifica el efecto del FTO sobre el índice de masa corporal de un individuo. Los resultados han sido confirmados en dos muestras independientes, una de ellas de unas 18.000 personas procedentes de 21 países de todo el mundo y de diferentes grupos étnicos.

En este punto, el doctor Martínez González destaca en su artículo que varios estudios también sugieren que la depresión parece compartir mecanismos comunes no sólo con la obesidad, sino también con las enfermedades cardiovasculares. «De hecho, hay varios factores de riesgo cardiovascular que son más frecuentes entre los pacientes con depresión», explica.

El sobrepeso asociado a la menopausia se puede evitar

Sustituir los hidratos y azúcares por el pescado en las cenas y hacer ejercicio suave por las mañanas ayuda
Correo Farmacéutico, por Joanna Guillén Valera

Uno de los mayores temores de la mujer cuando entra en la menopausia es el aumento de peso que experimenta progresivamente, estimado entre el 6 y el 17 por ciento (peso y grasa), según datos de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia. Este sobrepeso se debe a cambios hormonales que, aunque no se pueden modificar, sí se puede contrarrestrar con una dieta pautada y equilibrada y más ejercicio físico.

«Las mujeres en la menopausia son un grupo muy amplio que visita con frecuencia la farmacia», informa Aquilino García, vocal de Alimentación del Consejo. Por este motivo, y para ayudar a los farmacéuticos a mejorar el consejo nutricional a estas mujeres, el Consejo General de COF ha centrado su quinto Plenúfar (Plan de Educación Nutricional por el Farmacéutico) en la menopausia. La documentación recogida en este documento, adelantado en exclusiva a CF, estará en las farmacias desde octubre y en ella se describen «los cambios fisiológicos de la mujer, sus necesidades y los suplementos que puede tomar», detalla García.

Como informa a CF Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición en la Universidad de Murcia, «este sobrepeso, de entre dos y tres kilos, se debe a un cambio importante de las hormonas. La disminución de estrógenos y de la leptina (hormona que quita el hambre), la pérdida de beta endorfinas (que disminuye el efecto de recompensa de la comida), el aumento de la galanina (una molécula que hace que crezca la ingesta de grasa) y la disminución de la colecistoquinina (que afecta al apetito específico por la grasa) son alteraciones que hacen que la mujer tenga más hambre y coma más», explica.

CUÁNDO Y CÓMO
«Una mujer no entra en la menopausia de un día para otro sino que su cuerpo va dando señales entre dos y cinco años antes», informa Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). «Ahí es cuando hay que comenzar a realizar los cambios en los hábitos», apunta. Según él, el planteamiento debería tener dos partes: plan nutricional y deportivo.

En primer lugar, «es importante distribuir los alimentos a lo largo del día adaptándolos a los ciclos hormonales diurno/nocturno», detalla Bravo. Así, «se aconsejará e ingerir los hidratos de carbono en forma de pan o cereales integrales en el desayuno para aportar el mayor número de energía cuando la demanda es superior; hacer comidas ricas en proteínas y verduras y cenas muy ligeras donde el alimento principal será el pescado, como fuente de omega 3 que potenciará la hormona de crecimiento y el sistema inmunitario».

El empeoramiento del sueño en esta etapa de la mujer también repercute en el peso, informa Garaulet. «Nuestros resultados publicados en la revista AGE en 2012 muestran que con la menopausia se produce un cambio en los ritmos circadianos y dormimos peor». En concreto, «se produce una caída brusca de la temperatura corporal a las siete de la mañana que se suele acompañar con un despertar brusco y un acortamiento de sueño».

Para mitigar esto y mejorar el sueño, en el Plenúfar se recomienda «un aporte de triptófano por la tarde o la noche que permite la síntesis de serotonina y melatonina favoreciendo la relajación y la preparación al sueño. Ambos compuestos se encuentran en la leche, el arroz o la avena, las nueces, las cerezas, los plátanos y los dátiles».

En cuanto al ejercicio, «fundamental», indica García, éste debería estar adaptado a las características de la mujer. «No son necesarias las estrictas clases de spinning o body pump», indica Bravo, «pero sí andar, pilates o yoga por las mañanas», apunta Garaulet.

CONSEJOS A NIVEL GENERAL

  • Consumo prioritario de omega 3 y 6.
  • Educación nutricional.
  • Comer de forma equilibrada y ejercicio físico moderado
  • Ingesta de complementos alimenticios con polen y vitaminas que va muy bien y calma los sofocos y mejora considerablemente el sueño de las mujeres.
  • Tomar algunos productos para la retención de líquidos, complejo natural con algún principio activo quemagrasa y, además, complementos con soja que ayudan a dezmar los síntomas de la menopausia.