Obesidad incide en rendimiento de niños en la escuela

Preste atención al menú que deben comer
Prensa libre/EFE Reportajes, por Omar Goncebat

La obesidad lastima la autoestima del niñoTener un desayuno equilibrado, controlar las cantidades de azúcar, realizar una hora de actividad física diariamente, beber abundante agua, reducir el tiempo delante de la pantalla y preparar un menú saludable adecuado a los requerimientos de la edad.

Estos son algunos consejos prácticos para combatir ‘desde casa’ la obesidad  de los niños durante su etapa de crecimiento que proporcionan expertos en nutrición y psicólogos del  Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

«La obesidad infantil, que antes era considerada algo propio de los países desarrollados, cobra cada vez más fuerza en los países de ingresos bajos y medianos, debido al sedentarismo y la mala alimentación que acompañan los procesos de globalización», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición  y portavoz de este instituto (www.imeoobesidad.com) .

Una de las claves para reducir este problema es «predicar con el buen ejemplo y hacer las cosas bien en casa, para asentar las bases de una saludable relación con la comida a lo largo de nuestra vida», apunta Bravo.

La etapa más crucial de la infancia

“Desde los 2 a los 12 años, los niños aprenden los hábitos alimentarios que les influenciarán, de forma consciente e inconsciente, el resto de su vida, estableciendo unos complejos puentes neurales que les harán profundizar en sus gustos hacia unos u otros alimentos que, a partir de la adolescencia, será más complicado cambiar», señala Bravo a Efe.

«Una educación activa alimentaria en la época de la infancia es fundamental, al igual que lo es el inculcar hábitos hacia la actividad física y la práctica del deporte», añade.

Según Bravo, los estudios indican que el 60 por ciento de los niños obesos mantendrá su obesidad en su edad adulta, por lo que «es importante que en esta etapa de la niñez los padres se centren en el aprendizaje a través de la práctica repetida y a través del ejemplo por parte de los adultos, para formar a la larga unos hábitos saludables instaurados en el niño».

Para combatir la obesidad infantil desde casa, la nutricionista del IMEO, Andrea Marqués, recomienda tomar un desayuno equilibrado, que priorice alimentos de absorción lenta y asegure un flujo de energía suficiente para el rendimiento escolar durante toda la mañana, en vez de uno rico en azúcares y grasas y escaso de nutrientes, que proporciona energía rápida, pero poco duradera, seguida por un bajón en el estado de ánimo.

“Respecto al azúcar, un niño con una dieta de 1.750 calorías no debería sobrepasar los 37 gramos de esta sustancia al día (unas 9 cucharitas de café), aunque lo ideal es que esta cantidad se redujera a la mitad, según esta nutricionista.

Los niños pasan una media de dos horas y media delante de la tele y el ordenadorSin embargo “el problema no es el azúcar añadido, sino el oculto que figura en el etiquetado con los «sobrenombres» de jarabe de maíz de alta fructosa, concentrado de zumo de fruta, sacarosa, glucosa, dextrosa, jugo de caña, malta, melazas, lactosa, miel, etil maltol y maltodextrina”, añade Marqués.

“Pasear al perro, ayudar con la compra, jugar en el parque o montar en ‘bici’, son hábitos que ayudan a combatir al sedentarismo, pero no es suficiente para estar en buena forma física”, agrega la experta.

“Hace falta que el niño realice actividad física deportiva al menos una hora a diario, unas cuatro veces a la semana, enseñándole  que puede entrenar por diversión jugando al fútbol, baloncesto o voleibol, deportes de equipo que contribuyen a la socialización y son beneficiosos para la autoestima”, explica.

Además, según Marqués, el ejercicio físico requiere de buenos niveles de hidratación y abundantes cantidades de agua, así como dormir entre 9 y 10 horas al día para la reparación celular.

“Correr, nadar, hacer caminatas, montar en ‘bici’ y estar físicamente activos, ayuda a mantener a los niños alejados de las pantallas del televisor, el ordenador o los dispositivos electrónicos inteligentes como tabletas o ‘smartphones’,  ante las que apenas ‘queman’ aproximadamente una caloría por minuto, casi lo mismo que durmiendo”, de acuerdo a Marqués.

“Asimismo, enseñar a un niño por qué le conviene más un alimento que otro y en qué momento del día,  le dará claves para gestionar su estado físico y emocional en el futuro», según Bravo.

Añade que se debe enseñar a degustar las cantidades justas en casa y fuera, así como “nunca emplear alimentos como premio o castigo, porque podrían asociar los dulces como alimentos buenos y las frutas o verduras como alimentos malos”.

“La mayoría de los niños en edad escolar necesitan entre 1.600 y 2.200 calorías al día para crecer, aunque esta cantidad puede variar en función de su edad y la actividad física realizada”, según Bravo.

¿Cómo inculcar buenos hábitos?

“La mejor manera de persuadir a los niños es predicar con el ejemplo de tener unos hábitos saludables, ya que los padres son los principales modelos de referencia de los hijos, que imitan sus acciones en la infancia”, explica a Efe Alejandra Alonso, psicóloga del IMEO.

Si esto no fuera así o para reforzar aún más el aprendizaje, Alonso aconseja “utilizar algún ídolo de su hijo/a como ejemplo y modelo saludable a seguir: un superhéroe, un deportista conocido o alguien cercano como un tío, una prima o el abuelo”.

Alonso considera de vital importancia dar al niño la información nutricional, ya que así se le aportan conocimientos necesarios para que participe y sea responsable de su comportamiento alimentario.

Enseñar a los niños tener una realción saludable con la comida es clave para mantener el sobrepeso a ralla como mayores«Proponer un listado de alimentos para que el menor elija los que desea durante esa semana, le hará participar de la elaboración del menú y la compra semanal, y fomentará su responsabilidad frente a su alimentación, aumentando su autonomía y autocontrol y crecerá habiendo elegido qué comer», señala.

La psicóloga Alonso recomienda «aplicar esto mismo con la actividad física, dejándoles elegirla y/o realizándola en familia» y también sugiere: «durante el fin de semana sería conveniente realizar, al menos, una actividad lúdica en familia que implique estar físicamente activo, para facilitar que los niños den un sentido positivo al ejercicio».

Lo que debe incluir en el menú de los niños

La nutricionista Andrea Marqués enumera algunas claves, basadas en la Pirámide Nutricional del IMEO, para configurar un menú infantil equilibrado y saludable:

*Cinco comidas al día.
Distribuidas en las tres principales (desayuno, comida y cena) y 2 secundarias (media mañana y merienda).

*Cinco raciones diarias de frutas y verduras.
Incluyendo hortalizas, preferiblemente de agricultura ecológica cultivada en las proximidades y de temporada.

*Cuatro raciones diarias de carbohidratos.
Cereales, pan, pasta, arroz, legumbres o patatas, tomadas en todas las comidas excepto en la cena.

*Tres raciones diarias de proteínas y lácteos.
Pescado, huevos, carnes y lácteos, ricos en calcio y vitamina D que participan en la formación de estructuras óseas durante el crecimiento.

*Dos raciones diarias de grasas saludables.
Frutos secos y aceite de oliva.

*Una ración semanal.
El consumo de bollería, dulces, refrescos y chips (aperitivos), debe limitarse a una a dos raciones semanales, por su poder adictivo y elevadas dosis de azúcar.

Un desayuno infantil ha de ser equilibrado y saludable

 

10 argumentos para desmontar la absurda moda “sin gluten”

20minutos / La Sexta Noticias

¿Padeces enfermedad celiaca? ¿Has sido diagnosticado con intolerancia al gluten? En ese caso, eliminar esta proteína de tu dieta no es una opción. Se calcula que el 1% de la población está en este grupo, aunque la cifra posiblemente sea mayor dado que existe un gran número de casos sin detectar.

¿Pero qué ocurre con las personas que no sufren esta intolerancia y están convencidas de que eliminar el gluten de su alimentación es una buena idea? Pues que son víctimas de una absurda moda promovida por charlatanes, vendehúmos, famosos desinformados e iluminados intentando hacer negocio con la salud.

Mentira-gluten-portadaAsí de claro y duro se muestra Alan Levinovitz, autor de La mentira del gluten, recién editado en castellano por Planeta, y que desmonta los mitos que han convertido a esta proteína en el nuevo enemigo número uno de la alimentación para muchas personas.

“Prescindir del gluten no es divertido. No es el nuevo modo de perder peso. No es lo que la evolución nos dice. No existe ninguna prueba concluyente de que prevenga el cáncer, el Alzheimer o el autismo. Puede conducir a desórdenes alimentarios y puede ocasionar que empieces a manifestar síntomas que antes no existían”, alerta el autor. Y deslegitima, además, la verdadera enfermedad celiaca que muchos pacientes sufren.

Y para desmontar esta nueva moda -muchas veces alimentada por los propios medios de comunicación- nada mejor que repasar los argumentos que Levinovitz expone en esta recomendable obra. A modo de aperitivo, aquí van algunas pistas que merece la pena tener a mano para cuando toque salir en defensa del gluten.

1. A mi me funciona. Mantra omnipresente de dietas y medicinas alternativas, La mentira del gluten deja las cosas claras con un principio básico que habría que tener siempre presente: “Los testimonios personales por si mismos no establecen la eficacia de un medicamento o una dieta”.

2. El guión de siempre. Ahora es el gluten, ayer la grasa y antes fue el glutamato monosódico. Culpar a un producto de los males alimenticios del mundo, señalarlo como responsable de numerosas enfermedades, desatar la histeria y comenzar a ver etiquetas que presumen de no contener ese nuevo diablo es parte del guión habitual de estas historias. Tampoco pueden faltar insinuaciones sobre la vinculación y los oscuros intereses de la industria, claro.

3. El mito. La alimentación siempre ha tenido una relación muy próxima a los mitos y la religión. De hecho, la mala fama de los cereales se remonta a un cuento sobre ciertos monjes taoístas que rechazaban su consumo y vivían centenares de años, recuerda el autor de libro. Detrás de esta idea no hay nada nuevo, el viejo cuento de la vuelta al paraíso pasado frente a los riesgos de los alimentos nuevos.

4. Las cifras. Centrándose en el caso de Estados Unidos, 1 de cada 100 personas padece enfermedad celiaca. A esta cifra habría que sumar los casos no diagnosticados y la intolerancia al gluten, pero con todo sorprende comprobar que, en recientes encuestas, 1 de cada 3 personas estaría dispuesta a eliminar el gluten de su dieta. Está claro que la maquinaria de comunicación de los apóstoles del anti-gluten y sus negocios funciona mejor que la ciencia a la hora de tumbar mitos.

5. El miedo. Todo villano tiene que dar miedo. Y el gluten, según muchos autores, es un gran malvado. William Davis y David Perlmutter son dos de los principales impulsores e ideólogos del antigluten, relacionando el consumo de cereales con todo tipo de enfermedades: déficit de atención, cáncer de mama, esquizofrenia, o pechos en los hombres. “Cada vez que comes pan te estás envenenando con una toxina más peligrosa y adictiva que la cocaína”, llegaron a escribir.

6. Respuestas fáciles a problemas complejos. Es una de las mejores armas de la llamada mala ciencia, de las dietas y de la medicina alternativa: dar una respuesta muy simple a un problema complejo. “Las curas milagrosas no existen y las respuestas no son fáciles”, recuerdan en este libro. ¿Pero quién puede resistirse a escuchar y creer un “deja el gluten” como solución a todo tipo de problemas y síntomas para los que no hay una respuesta concreta? De hecho -recuerdan en La mentira del gluten– algunos autores y defensores de esta dieta pasaron por malas experiencias a causa de celiaquías no diagnosticadas. En su caso dejar el gluten fue la solución y les salvó la vida, pero de ahí a aplicar ese tratamiento para todo hay una gran diferencia.

7. Los síntomas. El libro recuerda un fenómeno tan sorprendente como real: las personas expuestas a mucha información y alertas sobre el potencial peligro de algo pueden llegar a presentar síntomas de una enfermedad aunque no la padezcan o hayan sido expuestas a la causa. Cuando ocurre de forma generaliza ante, por ejemplo, una crisis alimentaria o una intoxicación, se conoce como enfermedad psicogénica masiva. Y si somos capaces de mostrar esta especie de falsos síntomas, por supuesto adoptar la que creemos la solución acabará con ellos. Dicho de otro modo, si estamos convencidos de que el gluten nos está haciendo mal, dejar el gluten nos “curará”.

8. Que vienen los famosos. No hay dieta que se precie ni moda alimentaria que no cuente con unos cuantos famosos ejerciendo de apóstoles. La popularidad de los alimentos sin gluten se dispara en 2010 cuando se apuntan Oprah, Victoria Beckham o Gwyneth Paltrow, entre muchos otros. Miley Cyrus llegó a tuitear: “Todos deberíamos evitar el gluten durante una semana. El cambio en tu piel y en tu salud física y mental es asombroso”.

9. Una dieta peligrosa. Mención aparte merecen los que defienden que prescindir del gluten es una buena idea para adelgazar. Igual que cualquier otra dieta de eliminación es peligrosa, alerta el autor. “La ansiedad por lo que se come puede producir los mismos síntomas que se le atribuyen a la sensibilidad al gluten. Satanizar la comida puede contribuir al desarrollo de desordenes alimentarios”.

10. Un buen diagnóstico. Ponerse en manos de los médicos y rehuir de los alergólogos no tradicionales de diagnóstico fácil y rápido es el único camino seguro. “No más gluten, no más lácteos… Cuando te dices esas cosas a ti mismo es una profecía que se autocumple”, explica Levinovitz.

Dieta Hipocalórica

Revista Belleza Médica, número de abril -mayo 2016
Carmen Escalada del IMEOCarmen Escalada es nutricionista clínica del Instituto Medico Europeo de la Obesidad (IMEO). En su consulta emplea la dieta hipocalórica como herramienta de pérdida de peso, con una serie de claves que aumentan su eficacia: la personalización y el apoyo a través de ejercicio físico y tratamientos medico-estéticos.

La experta explica que “la base de la dieta hipocalórica es establecer un plan de alimentación que aporte menos calorías que las que el paciente va a quemar, de modo que pierda peso por un balance energético negativo. Por mucho que modernicemos el sistema, este planteamiento debe mantenerse”.

La nutricionista destaca que “estas dietas siempre deben ser supervisadas por un especialista en Nutrición que las adapte al gasto energético, ritmo de vida, ejercicio físico que practica el paciente y patologías que tenga asociadas a su sobrepeso. Esta supervisión, que en las dietas hipocalóricas tradicionales no se hacía, sirve para evitar deficiencias de distinta índole que pueden llegar a ser graves si no se controlan”.

Una buena comunicación con el paciente, fundamental para el éxito

Carmen Escalada destaca que “cuando se pauta una dieta es fundamental explicar al paciente que no se trata solo de bajar de peso, sino de disminuir la grasa corporal, que es la que realmente produce enfermedades.

El paciente debe contarnos sus hábitos, su forma de vida, que alimentos le gustan… y en función de todo eso planear la dieta”.

La experta aclara que “hay que tener muy en cuenta el ritmo de trabajo que lleva el paciente (si come o no en casa, si va a diario a un restaurante o se lleva comida al trabajo…). Otros elementos que hay que considerar son la cantidad de fibra que la dieta aporta y la consistencia de los alimentos, ya que los más consistentes aumentan la sensación de saciedad, así como la temperatura (lo alimentos calientes retrasan el vaciado gástrico), el agua, la sal…”.

Herramientas de apoyo

Para el seguimiento de la dieta, la nutricionista explica que “realizamos análisis de composición corporal para comprobar que el paciente pierde grasa además de peso, y saber si está debidamente hidratado o si

retiene líquidos. También hacemos diversas pruebas para comprobar su situación hormonal, ya que influye en el hambre y la saciedad y el estrés que le puede generar la dieta”.

Otras herramientas de apoyo que emplean son la psicoterapia, el entrenamiento físico personalizado y los tratamientos medico-estéticos. También ofrecen la opción de la cirugía bariátrica “para pacientes que

necesitan perder mucho peso, quienes son resistentes a las dietas o aquellos que tienen mucha sensación de hambre, ya que la intervención actúa sobre la grelina y logra disminuirla mucho”, añade.

En cuanto al ejercicio físico, Carmen Escalada apunta que “hemos comprobado que ayuda mucho a la pérdida de peso, pero sobre todo al mantenimiento del musculo. Esto es muy positivo a largo plazo, para el bienestar general del paciente (físico y anímico) y para el mantenimiento del peso perdido”.

Los tratamientos medico-estéticos de apoyo que emplean son “el LipoContour, un sistema laser para tratar la grasa localizada; el Vela Smooth para ablandar y movilizar la grasa; la radiofrecuencia INDIBA

para reafirmar y regenerar el tejido, y la termoestimulación, un tratamiento de gimnasia pasiva para la reafirmación del musculo que combina calor con corrientes”, concluye la experta.

Las dietas veganas son seguras con planificación

Las personas que siguen un patrón dietético vegano -con menús bien planificados y adaptados a sus características corporales- cuidan su corazón e incluso puede que aumenten su longevidad. Esto sucede porque, al suprimir la carne, hay un menor aporte de grasas saturadas y colesterol y también de sodio. Además, como ingieren una mayor cantidad de frutas y verduras, disponen de más antioxidantes y fibra. Sin embargo, al evitar los lácteos, sus huesos podrían sufrir.

Correo Farmacéutico, Enrique Mezquita, Valencia

piramide nutricionalLas dietas veganas son motivo de debate sobre sus beneficios e impacto sobre la salud. Según los expertos consultados por CF, una correcta planificación y diseño dietético a cargo de profesionales especializados -incluyendo su adaptación a las características de cada individuo- y el control analítico de micronutrientes séricos para valorar suplementación y evitar carencias vitamínicas, proteicas y lipídicas perjudiciales para la salud, son fundamentales para conseguir beneficios.

Para Carlos Morillas, endocrinólogo del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia y presidente de la Sociedad Valenciana de Endocrinología, Diabetes y Nutrición (Svedyn), «aquéllos que sigan una dieta vegana bien planificada y ajustada a los requerimientos nutricionales individuales tendrán menos riesgo cardiovascular». De los beneficios derivados de las dietas veganas, los más relevantes son: menor aporte de grasas saturadas y colesterol, consumo más bajo de sodio derivado de carnes procesadas y mayor consumo de antioxidantes y fibra. De hecho, recuerda Marián García, farmacéutica y doctora en Nutrición, incluso «la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo de carne roja y evitar los productos cárnicos procesados».

En esta línea, Rubén Bravo, experto en Nutrición, naturópata y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), añade que los estudios y evidencias científicas realizadas hasta el momento sobre la exclusión total de cualquier tipo de carne o producto de origen animal, «nos indican que la dieta vegana bien planificada aporta una importante prevención frente a enfermedades del corazón y patologías degenerativas y un posible aumento de la longevidad». Además, estas dietas suelen estar asociadas a un aumento del consumo de frutas y verduras, «lo cual es beneficioso por su alto contenido en vitaminas y minerales», expone García. En cambio, matiza que no existe evidencia suficiente que «justifique el beneficio de suprimir los lácteos de la dieta, ya que la grasa saturada que contienen podría no ser tan perjudicial como tradicionalmente se ha pensado».

RIESGOS POTENCIALES
¿Cuáles son los riesgos potenciales de esta dieta? Según Bravo, todos los posibles perjuicios que pueda ocasionar una dieta vegana serán producidos por una falta de conocimiento o de planificación activa de los menús, «para cubrir las necesidades mínimas diarias en micro y macronutrientes». Uno de esos riesgos, apunta el portavoz del IMEO, es la anemia megaloblástica y deterioro del sistema nervioso, producido por la deficiencia de la vitamina B12 (cianocobalamina). Según Morilla, ese déficit es el más común al seguir este patrón dietético, ya que las fuentes principales de esta vitamina son aportadas con productos de origen animal, como la carne, el pescado y el huevo. No obstante, sería adecuado el consumo de algunos productos de origen vegetal que presentan cierto contenido en esta vitamina, como son cereales integrales (además, pueden seleccionarse enriquecidos) y las algas (kombu, nori, wakame), «aunque de dudosa biodisponibilidad en humanos».

CARENCIA DE POLIINSATURADOS
Con frecuencia, coinciden los expertos, la suplementación con cianocobalamina es indispensable. La carencia de ácidos grasos poliinsaturados puede provocar falta de memoria, cambios de humor, riesgo de aumentar triglicéridos y colesterol LDL, sequedad cutánea o envejecimiento prematuro; y, por ello, destaca Bravo, «es importante aportar en la dieta vegana aceite de oliva, aguacate y cacahuetes». También existe riesgo de anemia ferropénica por una carencia de hierro. «La biodisponibilidad de hierro en alimentos vegetales es menor, por lo que existe riesgo de anemia si el vegano no consume frecuentemente legumbres, tofu y quinoa, junto con alimentos ricos en vitamina C (zanahoria, naranja o coliflor) y en taninos (cúrcuma o uvas negras)», comenta el experto del IMEO.

Asimismo, según un estudio publicado por la Universidad de Oxford en 2007, el riesgo de osteoporosis es mayor en los veganos por la carencia de vitamina D y calcio presentes en pescados azules y lácteos, respectivamente. Para Bravo, «es posible conseguir cubrir las necesidades mínimas de estos dos micronutrientes tomando al menos tres porciones de bebida de soja enriquecida con calcio, frutos secos, brócoli o coles. La vitamina D o se toma a partir de un complemento alimenticio o de una bebida de soja enriquecida». García también señala la importancia de alcanzar niveles adecuados de calcio con combinaciones de vegetales de hoja verde (espinacas o berza); legumbres (garbanzos); frutos secos (almendras o avellanas), y semillas (sésamo).

Una vez interiorizados los principios básicos que deben regir su dieta, el vegano debe someterse a controles rutinarios para vigilar que no hay déficit de ningún nutriente y también que su estado de salud es correcto.

Variabilidad individual

Las cantidades recomendadas en una dieta vegana variarán dependiendo de las características de cada seguidor, como estatura, actividad, edad, objetivo de mantenimiento o pérdida de peso. A Rubén Bravo, del IMEO, le convencen las que indica el estadounidense Joel Fuhrman, médico de familia y uno de los grandes precursores modernos de esta dieta, en su libro Comer para Vivir. En él apunta una cantidad ilimitada de verduras crudas o cocidas (de 450 a 500 g como mínimo), «llegando a un máximo de una taza diaria en el caso de las verduras ricas en almidón o cereales integrales, como calabaza, calabacín, maíz, patata, arroz, boniato o pan integral». Además, de forma diaria, se incluye una taza de legumbres, brotes o tofu; cuatro piezas de fruta fresca; 30 g de frutos secos y/ semillas naturales; 55 g de aguacate; una cucharada sopera de semillas de lino molido, y un complemento de vitamina B12. Otra de las opciones es seguir las recomendaciones de la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos en su Pirámide Alimentaria Vegana (ver cuadro), que incide en el manejo de grasas, frutas, vegetales, cereales y alimentos ricos en proteínas y calcio.

En 5 ideas

  1. Menos riesgo cardiaco
    Las personas que sigan una dieta vegana bien planificada y ajustada a los requerimientos nutricionales del individuo tendrán menos riesgos de desarrollar patología cardiovascular.
  2. Beneficios
    De los beneficios derivados de las dietas veganas, los más relevantes son: menor aporte de grasas saturadas y colesterol, consumo más bajo de sodio y más elevado de antioxidantes y fibra.
  3. Toman más vegetales
    Las dietas veganas suelen estar asociadas a un aumento del consumo de frutas y verduras, lo cual es beneficioso por el alto contenido en vitaminas y minerales de estos alimentos.
  4. Más osteoporosis
    El riesgo de osteoporosis es mayor en los veganos, debido a la carencia de vitamina D y calcio presentes, principalmente, en pescados azules y lácteos, respectivamente.
  5. Controles rutinarios
    Tras interiorizar los principios básicos de una dieta de tipo vegano, el seguidor de este patrón debe hacerse controles rutinarios para vigilar que no hay déficit de ningún nutriente.

Claves para abordar la obesidad infantil desde casa

Los índices de obesidad infantil requieren respuesta rápida a nivel gubernamental, pero también soluciones desde la familia, subrayan desde IMEO con el motivo del Día Europeo de la Obesidad recalcando sobre la importancia del menú infantil saludable

  • En España uno de cada diez niños tiene obesidad y dos sobrepeso[1].
  • Un 32% de la población infantil no come una pieza de fruta al día, un 41% no tiene en su plato verdura diariamente y un 36,5% casi no realiza actividad física, según datos de la Fundación Thao.
  • El 60% de los niños con sobrepeso lo serán de mayores. La obesidad infantil es asociada con factores de riesgo cardiovascular, diabetes tipo 2, desordenes mentales y baja autoestima, recuerdan de la OMS.

La obesidad infantil aumenta en los paises de Asia y Africa«La obesidad infantil, que antes era considerada algo propio de los países desarrollados, cobra cada vez más fuerza en los países de ingresos bajos y medianos, debido al sedentarismo y la mala alimentación que acompañan los procesos de globalización», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. Un hecho que corroboran los últimos datos de la OMS[3] que sitúan el 73% de los niños con exceso de peso y menores de cinco años en Asia y África.

La situación actual requiere respuestas rápidas a nivel gubernamental, como gravámenes a las bebidas azucaradas y medidas para frenar la publicidad y comercialización de alimentos malsanos, pero también hace falta buscar soluciones desde el núcleo familiar. «La clave para reducir los niveles de obesidad infantil es predicando con buen ejemplo y hacer bien las cosas en casa, para asentar las bases de una saludable relación con la comida con la que debemos lidiar a lo largo de nuestra vida», apunta Bravo.

La obesidad lastima la autoestima del niñoPor otra parte, desde el IMEO advierten que las ofertas hoteleras destinadas a niños con sobrepeso u obesidad, lanzadas por algunas cadenas de cara al período estival y llamadas con el eufemismo «retiro saludable» no son una buena opción. «Estamos de acuerdo que los niños deben jugar, aprender a divertirse sin el ordenador, hacer deporte y tener una dieta saludable, pero no aislados de su habitual entorno y bajo vigilancia, porque a la larga esto no funciona», señala el experto. Se trata de un lucrativo concepto de marketing, similar al de los campos para adelgazar para adultos, con el agravante añadido sobre la autoestima del menor el hecho que lo envían a pasar sus vacaciones en un centro de niños obesos. Lo mejor en estos casos es acudir a un especialista en nutrición infantil, seguir una dieta personalizada, invertir en un deporte de agrado para el menor y fomentar la cultura nutricional en el ceno de la familia.

5 consejos prácticos para combatir la obesidad infantil desde casa

Un desayuno infantil ha de ser equilibrado y saludableTener un desayuno equilibrado y saludable. Un desayuno equilibrado que prioriza alimentos de absorción lenta y asegura flujo de energía suficiente para un rendimiento escolar correcto durante toda la mañana, a diferencia de un desayuno rico en azúcares y grasas y escaso de nutrientes que proporcionaría energía rápida de golpe, pero poco duradera, seguida por un bajón en el estado de ánimo, explica Andrea Marqués, nutricionista del IMEO.

Controlar las cantidades de azúcar ingeridas. Según la OMS, el azúcar no debe aportar más del 10% de las calorías diarias tanto en niños como en adultos y «para proporcionar beneficios adicionales para la salud» debe quedar por debajo de los 5%. Por tanto, un niño con una dieta de 1.750 calorías, no debería sobrepasar los 37 gramos de azúcar al día (unas 9 cucharitas de café), siendo lo ideal que esta cantidad se redujera a la mitad (a 18,5 gramos). En este sentido, el problema no es el azúcar añadido, sino el oculto que figura en el etiquetado con los «sobrenombres»: jarabe de maíz de alta fructosa, concentrado de zumo de fruta, sacarosa, glucosa, dextrosa, jugo de caña, malta, melazas, lactosa, miel, etil maltol y maltodextrina.

Realizar 1 hora de actividad física a diario y beber abundante cantidad de agua. Pasear el perro, ayudar con la compra, jugar al parque, montar al bici son hábitos que ayudan para combatir al sedentarismo, pero no suficientes para estar en buena forma física. Hace falta realizar actividad física deportiva, al menos una hora a diario unas cuatro veces a la semana. Sería contraproducente obligar al niño a practicar un deporte que no le gusta y, mucho menos, apuntarle a una escuela de competición que requiere mayor grado de implicación y esfuerzo. Bastaría con enseñarle que puede entrenar por diversión jugando al fútbol, baloncesto o voleibol, deportes de equipo que contribuyen a la socialización y son beneficiosos para el autoestima. El ejercicio físico requiere de buenos niveles de hidratación y abundantes cantidades de agua, así como dormir entre 9 y 10 horas al día para la reparación celular.

Reducir el tiempo que los niños pasan delante la pantalla. Algunos estudios señalan que los niños pasan una media de dos horas y media sentados delante del televisor, el ordenador o jugando con los dispositivos inteligentes como tabletas o smartphones. Sabiendo que viendo la televisión se quema aproximadamente una caloría por minuto –casi lo mismo que durmiendo–, conviene estar físicamente activo al menos una hora al día. Actividades como correr, nadar, hacer caminatas en familia o montar en bici mantendrían alejados los más pequeños de los malos hábitos y los kilos de más.

Inculcar desde la infancia una cultura nutricional. «Enseñar a un niño porque un alimento le conviene más que otro y en qué momento del día, no tiene precio, porque le dará claves para gestionar su estado físico y emocional también en el futuro», apostilla Bravo. Comer las cantidades justas en casa y fuera, ni más, ni menos. Nunca emplear alimentos como premio o castigo, porque podrían asociar los dulces como alimentos buenos y las frutas o verduras como alimentos malos. Son algunas reglas que ayudan para una relación saludable con la comida. La mayoría de los niños en edad escolar necesitan entre 1.600 y 2.200 calorías al día para crecer, aunque esta cantidad puede variar en función de la edad y la actividad física realizada.

Lo que debe incluir el menú de un niño cada día

Piramide_completa_IMEOCon el fin de ayudar a los padres en la tarea el IMEO ha configurado, basándose en la pirámide nutricional y los requerimientos propios de la edad de crecimiento, un patrón de menú que determina las raciones de fruta, verdura, proteína, lácteos y pan que los niños han de tomar a diario. En general, se recomienda que el 55% de la energía provenga de los carbohidratos, el 25% de las grasas y el 25% de las proteínas. «No hay que olvidar los aportes necesarios de fibra, vitaminas del grupo C, D y B, o minerales como calcio, hierro, zinc, fósforo y magnesio, relacionados con el crecimiento y el sistema nervioso», añade A. Marqués y enumera algunas claves para configurar un menú infantil equilibrado y saludable.

5 comidas al día5 COMIDAS AL DÍA

Distribuidas en 3 principales (desayuno, comida y cena) y 2 secundarias (media mañana y merienda).


5 RACIONES DIARIAS DE FRUTAS Y VERDURAS

Incluyendo hortalizas. Preferiblemente de agricultura ecológica de proximidad y de emporada.

4 RACIONES DIARIAS DE CARBOHIDRATOS

Cereales, pan, pasta, arroz, legumbres o patatas, tomadas en todas las comidas excepto en la cena.

3 RACIONES DIARIAS DE PROTEÍNAS Y LACTEOS

Pescado, huevos, carnes y lácteos, ricos en calcio y vitamina D que participan en la formación de estructuras óseas durante el crecimiento.

2 RACIONES DIARIAS DE GRASAS SALUDABLES

Frutos secos y aceite de oliva.

1 RACIÓN SEMANAL

Limitar de una a dos raciones semanales el consumo de bollería, dulces, refrescos y chips, por su poder adictivo y elevadas dosis de azúcar.

[1] La prevalencia de obesidad infantil se mantiene relativamente estable en España donde un 27,8% de los niños entre dos y 17 años padecen obesidad o sobrepeso, según la Encuesta nacional de salud 2011-2012 del INE.

[2] El Día Europeo de Obesidad se celebra el tercer sábado de mayo desde 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

[3] Datos de la Comisión para acabar con la obesidad infantil y de la OMS.

Food trucks: una nueva oleada de comida rápida

Una «nueva oleada» de comida rápida irrumpe en España «sobre ruedas» bajo el nombre food trucks. Se trata de comida de la calle vendida en furgonetas en eventos, festivales y ferias. Un nuevo americanismo que amenaza con engrosar los índices de sobrepeso y obesidad en España con su amplia oferta de comida rápida y asequible, pero desmesurada en calorías y de escaso valor nutricional. Fomentar su consumo supondría una nueva zancadilla a la dieta mediterránea y sería un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria, alertan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
En este programa de la «Alpispa», de la Radio Autonómica de Canarias, interviente como invitado Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO para explicar los posibles efectos negativos en la salud que puede tener el consumo frecuente de este tipo de manjares, que deleitan más que nutren.
Para escuchar la entrevista integra, pulsa play.

5 razones para comer fruta en ayunas

Vida y Estilo, Terra
2530_estrenimientoverano785x480La fruta, considerado como uno  de los alimentos básicos en toda dieta, es principalment fructosa, que puede ser transformada con facilidad en glucosa, en la mayoría de las veces es 90-95% agua y permite tanto nutrir, como depurar el organismo, una de las razones para comerlas en ayunas.
De hecho, de acuerdo con especialistas en nutrición, como los del European Food Information Council, para que realmente nuestro organismo pueda aprovechar sus nutrientes, su consumo debe ser previo a cualquiera de las comidas principales, como en ayunas, debido a que permite una mejor asimilación.
Es uno de los mejores alimentos debido a que requiere de poca energía para su digestión, pero los beneficios que brinda son mayores, por lo que muchos recomiendan comer las frutas en ayunas, entre otras razones porque:

1. Es más digerible. Se deben comer con el estómago vacío preferentemente. Ya que la fruta se digiere en el intestino delgado, y si el estómago está lleno, comienza a fermentar antes de ser digerida, lo que causa gases e inflamación.

2. La glucosa es uno de los principales combustibles para el cerebro. Según científicos de la Universidad de Ottawa, Canadá, cerca de dos terceras partes del total de la glucosa que recibe el cuerpo se destinan a las diversas funciones cerebrales y su compleja red neuronal. Comer fruta, luego de un ayuno de más de 7 horas tras dormir, es una de las maneras más eficaces de brindarle los niveles de glucosa que requiere el cerebro.

3. Tiene funciones cognitivas. Un estudio publicado en el British Journal of Nutrition revela que ciertas partes del cerebro experimentan bajadas de glucosa a corto plazo, lo que podrían afectar a diversas funciones cognitivas como la atención, la memoria y el aprendizaje. Por lo que éstas pueden evitarse al comenzar el día con una buena porción de fruta , además de ingerir alguna más durante el día.

4. Mejora la digestión. La fibra de la fruta es la pectina, soluble en agua, y la mayor parte se encuentra en la cáscara, por eso, se recomienda que las frutas no sean peladas, como en el caso de la manzana. Consumir una porción una hora antes de desayunar permitirá una mejor digestión durante el resto del día. Además, el potasio que contienen muchas de ellas mejora el funcionamiento intestinal, según investigadores del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

5. Optimiza el metabolismo. El consumo d fruta en ayunas , por sus aportes de en vitaminas y minerales, permite optimizar el metabolismo e incluso puede acelerar la quema de grasas, según un estudio de la Universidad de Pittsburgh , Estados Unidos, ya que mantiene y regula niveles de insulina.

‘Food Trucks’, la «nueva oleada» de comida rápida que aleja de la dieta mediterránea

Europa Press
fotonoticia_20160504140120_1280Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han avisado de que los ‘Food Trucks’, es decir las furgonetas donde se venden alimentos preparados en la calle, es una “nueva oleada” de comida rápida que aleja a la sociedad de los patrones de la dieta mediterránea.

Y es que, el 90 por ciento de la oferta culinaria de los ‘Food Trucks’ son en hamburguesas, sándwiches, perritos calientes con salsas, patatas fritas, chips, helados, crepes, muffins, pizza, pasta precocinadas y platos de cocina nacional, criolla y asiática a base de fritos, empanados o rebozados.

Aunque en España este movimiento “no tiene los permisos necesarios” para vender comida en la calle, pueden ejercer su actividad en eventos privados, mercados o festivales de música. Normalmente es competencia de los ayuntamientos regular los ‘Food Trucks’ en su espacio público y no hace mucho París aprobó una normativa que les permite ejercer de forma rotatoria en medio centenar de puntos en la capital francesa.

“Los ‘Food Trucks’ encajan perfectamente en el estilo de vida americano que tan bien nos ha vendido la industria cinematográfica, pero distan mucho de la realidad de una sociedad castigada por altas tasas de obesidad e índices de mortalidad en materia de cáncer, enfermedad cardiovascular y respiratoria, Alzheimer o la diabetes”, ha comentado el experto en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

Una situación que, a su juicio, podría mejorar “mucho” si cambia el patrón alimentario actual hacia uno más saludable, dando prioridad al consumo de frutas, verduras y legumbres frente al de carnes procesadas, grasas saturadas, azúcares y harinas refinadas.

APORTAN “DEMASIADAS” CALORÍAS

“En temas gastronómicos no deberíamos dejarnos influenciar del país que ha creado e implantado con tanto éxito conceptos como ‘comida rápida’ y ‘comida basura’, configuradas íntegramente de alimentos que componen la lista de los 35 más adictivos. Fomentar su consumo supondría un cortapisas para la dieta mediterránea y sería un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria”, ha detallado el experto.

No obstante, tal y como ha puntualizado la nutricionista Estefanía Ramo, el principal problema de estos productos es que aportan “demasiadas” calorías y favorecen el exceso de peso entre quienes los consumen con cierta frecuencia.

De hecho, la experta ha asegurado que con sólo una comida se podría ingerir la totalidad de energía diaria necesaria. Por ejemplo, si una persona de 60 kilos toma un menú común de ‘Food Trucks’ compuesto por hamburguesa completa, patatas fritas, cola y muffin, equivalente a unas 1761,24 kilocalorías (Kcal), para quemarlo necesitaría caminar durante 8 horas y 20 minutos o jugar a fútbol 3 horas y 30 minutos.

En este sentido, los nutricionistas han avisado también de que el consumo frecuente de alimentos fritos, rebozados y empanados, que tienen más cantidad de grasas saturadas, podría incrementar los niveles de colesterol “malo” aumentando el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Asimismo, según han advertido, los productos preelaborados y precocinados también llevan más sal, lo que influye negativamente en la hipertensión arterial y en la retención de líquidos. Otro inconveniente son los aditivos o condimentos fuertes que les añaden para estimular el apetito que con el tiempo pueden crear hábito.

TUPPER CONTRA ‘FAST FOOD’

Por todo ello, los expertos del IMEO han propuesto comparar una fiambrera preparada en casa con ensalada de pasta con verduras y un plato precocinado de macarrones a la boloñesa obtenido en un establecimiento de comida rápida.

“Aunque ambos platos tienen cantidades iguales (325g) y niveles de carbohidratos similares, ya que utilizan como ingrediente principal la pasta, la diferencia en calorías es significativa, teniendo casi el doble el plato de comida rápida”, ha enfatizado la experta en nutrición y gastronomía, Andrea Marqués.

En concreto, la ingesta recomendada diaria de una persona oscila entre 1800 y 2200 Kcal y puede variar según sexo, edad, peso o actividad física realizada. Si en algún momento dado uno se excede con ingestas pesadas o comida no tan saludable, convendría tomar medidas inmediatas, realizando una cena muy ligera o día siguiente depurativo para que la excepción no se convierte en regla, o realizar actividad física durante las próximas 24 horas.

Se estima que para eliminar el rastro de un helado (360Kcal) tendríamos que correr 30 minutos; de un chocolate de 100gr (522Kcal), hacer una hora de bicicleta; de una bolsa de chips (626Kcal), dos horas de remo; de una hamburguesa (633Kcal), un maratón de 10 kilómetros; y por cada ración de pizza (252Kcal), una hora de pesas.

2o Fast Food populares y su orientativo aporte calórico

Fomentar el consumo del fast food es una zancadilla a la dieta mediterránea y un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria, apuntan los expertos en nutrición del IMEO. 

La ingesta recomendada diaria de una persona oscila entre 1800 y 2200 Kcal y puede variar según sexo, edad, peso o actividad física realizada. Si en algún momento dado nos excedemos con ingestas pesadas o comida no tan saludable, convendría tomar medidas inmediatas, realizando una cena muy ligera o día siguiente depurativo para que la excepción no se convierte en regla», recomienda Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

Otro forma de neutralizar las calorías de los excesos es realizando actividad física durante las próximas 24 horas. Se estima que para eliminar el rastro de un helado (360Kcal) tendríamos que correr 30 minutos; de un chocolate de 100gr (522Kcal), hacer una hora de bicicleta; de una bolsa de chips (626Kcal), dos horas de remo; de una hamburguesa (633Kcal), un maratón de 10 km; y por cada ración de pizza (252Kcal), una hora de pesas.

Con el fin de abordar el problema de fondo, el Instituto Médico Europeo de Obesidad ha clasificado los 20 fast food más populares en función de su orientativo aporte calórico.

Clasificación de los 20 fast food más populares según su aporte calórico

11 famosas a las que solo un mundo enfermo llamaría «gordas». Y ese mundo es el nuestro

El País/Buenavida, por Beatriz de Vera

1460628462_068234_1460714827_album_normalLa fama no es únicamente un medio de alimentar el ego y la cuenta corriente. Esta tribuna puede servir para poner de manifiesto la disconformidad con el sistema establecido y crear tendencia. En una sociedad hiperconectada y que rinde culto al ego, no son pocas las estrellas, normalmente mujeres, que han sufrido la dictadura de la belleza en sus carnes y, pese a mantener su anatomía en rangos objetivamente saludables, han sido criticadas por su peso.

Jennifer Lawrence ha sido la última salir a la palestra, pero no la primera. Antes de ella, muchas otras ‘celebrities’ han denunciado que una sociedad tirana las ha tachado de ‘gordas’ sin razón alguna. Vaya por delante que nadie merece un insulto a causa de su peso. Pero el asunto se vuelve delirante cuando una actriz con una talla 36 se nos antoja redondita. Las féminas que verá a continuación son algunos de los ejemplos más disparatados.

Ashley Benson (actriz y modelo, 26 años)

Ashley BensonLa actriz de ‘Pequeñas mentirosas’ ha revelado a la revista ‘Health’ que múltiples productores, directores de ‘casting’ y otros miembros de la despiadada Hollywood le siguen pidiendo que adelgace, pese a que ella mantiene que está flaca:»No quiero perder 10 kilos, fundamentalmente porque no lo necesito. Tengo una talla 36 [en Estados Unidos equivale a una talla 2], pero creo que la 38 es la verdaderamente sana».

Las medidas que corresponden a la talla 36 no están estandarizadas, de modo que varía dependiendo de las marcas. Las medidas que usa la empresa española Inditex, por ejemplo, son 90 centímetros de pecho, 66 de cintura y 94 de cadera. Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y experto en nutrición, anima a olvidar estas cifras, pues ser delgado no implica, necesariamente, estar sano. “Una persona flaca, sobre todo si lo es a causa de un metabolismo acelerado, puede tener muchos problemas de salud, como insomnio, debilidad o migraña”. Prioridad: sentirse bien.

Scarlett Johansson (actriz, 31 años)

Scarlett JojanssonAlgo parecido ha sucedido con la protagonista de ‘Lost in translation’. En una entrevista para la revista de estilo del periódico británico ‘Times’, declaró haber perdido algunos papeles porque parecía demasiado ‘sexy’, por su figura voluptuosa, para el personaje. La actriz se queja de que adjetivos como ‘normal’ o ‘sana’ tengan connotaciones negativas. “La gente está obsesionada con las curvas. Es una locura. Yo tengo mi propio estándar de cómo me gusta ser. Me cuido”.

Los hábitos saludables han de marcar la pauta, por encima del contorno de la figura. Para Steve Blair, profesor de la Universidad de Carolina del Sur, «hay obesos en forma que pueden ser más sanos que los delgados que no hacen ejercicio físico». El Índice de Masa Corporal (IMC), indicador que tiene en cuenta los datos que conforman la apariencia física (peso, edad y altura) es una fórmula anticuada, según Bravo: “Por este índice un culturista estaría obeso. Y alguien que según esta medición está en los niveles adecuados e incluso por debajo puede ser que, en realidad, tenga un porcentaje de grasa corporal elevado, lo que puede tener riesgo cardiovascular, hipertensión o diabetes. Ahora usamos la antropometría, aparatos que midenla grasa, la masa muscular y el agua, de tal modo que saben si existe retención de líquidos o si la grasa está localizada y provoca riesgo cardiovascular”.

Gigi Hadid (modelo, 20 años)

Gigi HadidEl pasado septiembre de 2015, durante la semana de la moda de París, esta modelo recibió un aluvión de críticas negativas en su cuenta de Instagram por poseer una anatomía algo más curvilínea que la que, por norma general, desfila por esta pasarela. Por esta razón, publicó una carta abierta en la misma red social, en la que tiene 16 millones de seguidores, defendiendo su imagen: “Solo estoy haciendo mi trabajo. Tengo un tipo de cuerpo que antes no estaba representado en la moda, y me siento afortunada por ser apoyada por diseñadores, estilistas y editores que sé que saben muy bien que esto es arte y no puede ser siempre igual”.

Internet no solo expone a estas personalidades al juicio que emita cualquier usuario, también las convierte en un referente, sobre todo para muchas adolescentes. Según Sara Ibáñez, psicóloga clínica especialista en trastornos alimenticios en la clínica Campo-Optimage de Barcelona, “parece que lo que digan los medios de comunicación es siempre ‘la verdad’. Que a una persona famosa que está claramente en su peso, e incluso delgada, se le cuelgue el sambenito de ‘grande’ o ‘entrada en carnes’ destroza horas de terapia”. Sin embargo, considera positiva esta ola de reivindicación de la variedad de cuerpos. “Nos ayuda mucho en consulta”, zanja.

Jessica Alba (actriz, 34 años)

Jessica AlbaAlba fue la protagonista del calendario Campari (marca de licor que elabora anualmente un almanaque con fotos de famosas) en 2009, unos meses después de haber dado a luz. Cuando se filtró una imagen original, se pudo comprobar el evidente retoque al que había sido sometida la fotografía, algo de lo que se quejaron tanto la artista como sus ‘fans’. “Nunca podré volver al peso que tenía antes de tener a Honor [su hija], por mucho que lo intente”, dijo en una entrevista para la revista ‘Rolling Stone’.

Bravo habla sobre el aspecto del cuerpo femenino después de la maternidad: “Es probable que se quede algo de pellejo en la zona abdominal y que los pechos pierdan volumen, sobre todo si se ha dado de mamar». El cuerpo cambia con los años, pese a que su configuración se mantenga. «La cantidad de grasa corporal aumenta de manera constante después de los 30 años. Las personas mayores pueden tener casi un tercio más de grasa que cuando eran jóvenes», explica la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Jennifer Lawrence (actriz, 25 años)

Jennifer LawrenceLa intérprete, que saltó a la fama con la saga ‘Los juegos del hambre’, ha sido la última en protestar por la imagen extremadamente escueta que promueve la industria para la que trabaja. “No creo que tenga un cuerpo normal”, dijo a la revista ‘Harper’s Bazaar’, en respuesta a la opinión de los que piensan que es la representante de la mujer de a pie. “Hago pilates todos los días. Como, pero entreno mucho más que cualquier persona normal. Creo que nos hemos acostumbrado tanto a la delgadez desorbitada que cuando tienes un peso normal es como ‘Oh, Dios mío, tiene curvas’. Es bastante horrible».

El fin primero de la actividad física es ganar en bienestar. El yoga y el pilates queman entre 88 y 120 kcal por cada media hora de práctica, según explicó a BUENAVIDA Ignacio Gómez, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Pero sus beneficios son insondables: un artículo realizado por la Universidad de Florida y publicado en ‘The Archives of International Medicine’ en 2012 asegura que los estiramientos para ganar flexibilidad ayudan a reafirmar los músculos y mejoran la resistencia y la capacidad aeróbica, lo que a su vez disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas.

Jennifer López (actriz y cantante, 46 años)

Jennifer LópezLas curvas de la cantante probablemente han allanado el camino para las famosas de apariencia más rotunda de la meca del cine. Pero no se ha librado de los comentadores: tras las críticas que suscitó su físico por la publicación de una foto suya en bikini, realizó estas declaraciones a la versión británica de la revista ‘Elle’: “Tengo las curvas de una mujer. De ninguna manera me gustaría que desaparecieran. Odio ver en las revistas a chicas tan delgadas que transmiten infelicidad y que parecen necesitar un buen plato de comida”.

La grasa localizada en las caderas y en el vientre que dan lugar a esta figura típicamente femenina que luce López están ahí con un fin: proteger la salud. Bravo explica que la configuración corporal de cada persona, es decir, en qué partes del cuerpo se va a acumular principalmente la grasa, se decide después de la adolescencia y ya solo se modifica durante el embarazo o la menopausia. «Evolutivamente, almacenarla en el estómago, el trasero o las caderas es algo positivo, porque si la mujer da a luz y amamanta al bebé, necesitará 750 kilocalorías extra que puede coger de ahí», contó a BUENAVIDA el biólogo y zoólogo David Bainbridge. Pero incluso para las que no contemplen la maternidad entre sus metas, el experto afirma que este elemento visceral almacenado y acumulado ejerce una función protectora del corazón y previene la diabetes.

Jessica Biel (actriz. 34 años)

Jessica BielEn el caso de Biel, el ‘problema’ no son unos invisibles kilos de más, las lenguas viperinas atacan a su altura y a su imagen deportiva, y las etiquetas que le atribuyen son ‘grande’ o ‘demasiado musculada’. Ella ha contestado en el periódico ‘The indepent’ que trabaja duro para conseguir esa imagen: “Hay mucha presión para lucir de un modo concreto, pero está bien tener algo de ‘carne’ y espero inspirar a alguna mujer a apreciar su musculatura”. En la misma publicación, la artista afirma que uno de los pilares de su figura es hacer ‘crossfit’.

Esta actividad, que se ha puesto de moda, no es un deporte para todo el mundo. El fisioterapeuta David González Arribas lo aclaraba en un artículo de BUENAVIDA: “Debido a la explosividad de sus ejercicios, afecta a músculos y articulaciones. Si no se controla la fuerza muscular, la articulación sufrirá”. El entrenador personal y nutricionista Alejandro Valero aseveraba: “Siempre y cuando hablemos de un individuo sano, todo deporte provoca un bienestar general, pero no debemos olvidar que estamos ante una práctica bastante lesiva y al alcance de pocos, pues a veces entraña más problemas que beneficios”. Es decir, estamos ante una heroína de la actividad física, aunque a algunos les indigne.

Drew Barrymore (actriz, 41 años)

Drew BarrymoreEsta artista ha recibido críticas constantes por su peso desde que, de muy pequeña, se convirtió en la amiga terrícola del entrañable extraterreste ET en la pantalla. En una entrevista a la revista ‘Elle’, habló sobre lo que es sentirse constantemente en el punto de mira: “Si eres demasiado delgada te ‘matan’, pero también si eres muy gorda. No existe la perfección y no me vale la definición de otra persona”.

Lo hemos definido como «la maldición de la carita de muñeca»: personas con unas facciones redondas que le hacen parecer más joven, pero, a su vez, ofrecen una imagen más oronda de lo que realmente son. “La explicación es sencilla: el cerebro tiende a interpretar una mayor redondez también en lo corporal”, señaló a BUENAVIDA el doctor José Vicente Lajo Plaza, especialista en medicina estética. Pasa algo parecido con los rasgos demasiado delgados o cuando se baja muy rápidamente de peso, que el efecto también es engañoso: en este caso, sensación de envejecimiento. Pero Drew está joven y fantástica.

 

Rihanna (cantante, 28 años)

RihannaA colación de las opiniones que origina su figura, la cantante dijo a la revista ‘Vogue’: “Me he dado cuenta de que me gusta mi cuerpo, incluso si no es perfecto según la norma. Me siento ‘sexy’. Por primera vez, no quiero reducir las curvas, sino tonificarlas. Mi cuerpo es sano, así que estoy orgullosa de él”. Como para no estarlo… su figura es tan perfecta como inalcanzable para la mayoría. Pero no todo el mundo se lo transmite así.

Las críticas que acechan a Rihanna se centran en la robustez de sus piernas y caderas. ¿Y qué pasa con las mujeres que vemos ee volumen… y lo doblamos? “El muslo tiene mucho de músculo y reducirlo es muy complicado”, ha precisado a BUENAVIDA Mar Mira, doctora especialista en medicina estética y codirectora de la Clínica Corporal M+C. Si quiere bajar de talla, consúltelo con un nutricionista. Habla Bravo: “Perder peso no es el objetivo que ponemos a nuestros pacientes, sino adelgazar, lo que significa perder grasa. Muchas de las dietas milagro se basan en una pérdida rápida de agua y masa muscular, con efectos muy negativos sobre la salud. Para mujeres anchas de cadera, recomendamos una rutina de musculación de piernas y ejercicio aeróbico moderado”.

Demi Lovato (actriz y cantante, 23 años)

Demi LovatoLa también compositora es famosa por haber sido una cara habitual en la compañía Disney. Ha confesado en más de una ocasión haber tenido problemas con la comida cuando era más joven. Tras colgar una foto en Instagram en la que posaba en pantalones cortos y animaba a la gente a mostrarse tal como es, tuvo que soportar comentarios de seguidores del tipo “sigues gorda”. Ella, en la misma publicación, decía haber odiado su cuerpo en un pasado, pero haber aprendido a quererlo.

Saber recuperarse de los problemas y aprender de ellos es una de las claves para la felicidad, según la Universidad de Harvard, que no habla de los kilos, sino de la resilencia. «Expresa la capacidad de un individuo para enfrentarse a circunstancias adversas, condiciones de vida difíciles, o situaciones potencialmente traumáticas, y recuperarse saliendo fortalecido y con más recursos”, afirmó el médico psiquiatra Roberto Pereira, director de la Escuela Vasco-Navarra de Terapia Familiar. La psicóloga Ibáñez añade que el problema que arrastran las modelos, bailarinas o deportistas que ha tratado en la clínica es «la exigencia extrema de algunas empresas, que puede con la autoestima de estas personas, a las que les hacen sentir que solo valen por su cuerpo y que este está fallando”.

Cristina Pedroche (presentadora, 27 años)

Cristina PedrocheDentro de las fronteras españolas también existen historias de acoso a personas famosas por las mismas razones peregrinas. Uno de los casos más sonados lo ha sufrido la presentadora de televisión Cristina Pedroche. Tras la polémica que provocó que vistiera un vestido con transparencias para conducir una gala de Nochevieja, escribió en su blog un artículo dedicado a todos aquellos que vertían opiniones malintencionadas sobre ella: «No me importa nada en absoluto que algunos digan que estoy gorda. Estoy muy feliz con mi cuerpo, con mi constitución y con mi genética. Muy orgullosa de ser como soy y me encantaría que vosotros también lo estuvierais, que nunca nadie os haga sentir pequeños o débiles por un comentario».

La madrileña es una de las caras nacionales más conocidas en las redes sociales. Publica con asiduidad ‘posts’ sobre su vida cotidiana y comparte una gran cantidad de imágenes haciendo deporte, sobre todo ‘running’. Un estudio publicado en ‘Journal of the American College of Cardiology’ muestra que aquellas personas que corren a velocidad reducida y moderada, o caminan rápido, reducen su riesgo de mortalidad hasta en un 30%. ¿Por qué no comentamos eso? Desde luego, es más relevante que su talla de pantalón, que, por cierto, parece bastante escueta.