Edulcorantes artificiales: con moderación hasta que se conozcan mejor sus efectos fisiológicos

A pesar de que todavía no se sabe a ciencia cierta (y con evidencia científica) cómo actúan los edulcorantes de origen artificial en el organismo y si acarrean riesgos o no, los expertos consultados por CF aconsejan una ingesta controlada de estas sustancias. Algunas investigaciones apuntan que las bebidas edulcoradas artificialmente podrían traer consigo riesgos antes achacados al propio azúcar, como es la obesidad. Así que, contención hasta nueva orden.

Correo Farmacéutico (número 2-9 de agosto), por Ana Callejo Mora

Para algunas personas un sobre de ázucar va acompañado de una señal de stop. En su lugar suelen elegir entre las variantes que existen en el mercado de edulcorantes artificiales (ver cuadro). Si estos productos son más sanos o no es algo que ha sido, y será, ampliamente debatido. Ahora, un artículo de opinión publicado en la edición electrónica de Trends in Endocrinology&Metabolism y firmado por Susan E. Swithers, profesora de Neurociencias del Comportamiento de la Universidad de Purdue, en Indiana (Estados Unidos), revisa -lo que la autora llama- “el lado oscuro” de los edulcorantes artificiales.

“El consumo de bebidas endulzadas con azúcar ha sido ligado a obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Como resultado, la mayoría de estadounidenses ha pasado a consumir edulcorantes artificiales. Sin embargo, algunos estudios en humanos han mostrado que las bebidas con estos edulcorantes también se asocian a estas patologías”, destaca la  profesora de la citada universidad.

Los expertos consultados por CF afirman no tener una opinión completamente conformada al respecto, puesto que es un tema controvertido y sobre el que todavía no existe evidencia científica. Además, “el de los edulcorantes dietéticos es un asunto muy nuevo como para poder hacer una recomendación. Sí podemos decir que debemos tomarlos con moderación hasta que se conozcan mejor sus efectos fisiológicos”, comenta Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición de la Universidad de Murcia.

“Son necesarios ensayos clínicos prospectivos bien controlados en los que se demuestre con mayor nivel de evidencia que las bebidas con edulcorantes artificiales son nocivas”, añade Dolores Corella, catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia. Es más, un artículo publicado el pasado julio en Nutrition Reviews por un grupo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, “concluye que no existe mayor riesgo para la salud debido al consumo de bebidas edulcoradas con edulcorantes artificiales”, dice Corella.

Otro estudio de este año, publicado en American Journal of Clinical Nutrition por la científica española Carmen Piernas junto con el profesor Barry Popkin, en la Universidad de Carolina del Norte, “ha demostrado que si se sigue una dieta para adelgazar controlada en calorías, aquellos individuos a los que se les permite ingerir bebidas edulcoradas toman menos energía en forma de postre que aquellos que sólo pueden beber agua”, resume Garaulet.

En el caso de los diabéticos y prediabéticos, el uso de edulcorantes bajos o sin calorías “puede facilitarles el control de sus niveles de glucosa y la pérdida de peso”, según plasma Craig Johnston, de la Facultad de Medicina de Baylor (Houston), en un artículo publicado en el último número de US Endocrinology.

ALTERACIÓN CEREBRAL

Volviendo al lado oscuro, “las personas que regularmente consumen edulcorantes artificiales muestran patrones de activación alterados en los centros de placer del cerebro en respuesta al sabor dulce, lo que sugiere que estos productos no satisfacen el deseo de dulces”, explica Swithers. Igualmente, apunta, “estudios en ratones y ratas han demostrado que el consumo de edulcorantes no calóricos disminuye la respuesta fisiológica al sabor dulce, provocando que los animales se atiborren de comida rica en calorías y dulce”. Dicho esto, quizás en el día a día, señala Garaulet, “en la dieta habitual, las bebidas edulcoradas no sean de utilidad, ya que a la larga sí producen una compensación de la ingesta energética”.

Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad  (IMEO), también da la razón a este razonamiento del artículo de opinión de Trends in Endocrinology&Metabolism. “Vivimos en una sociedad con sobresaturación gustativa alimentaria, que ha educado a nuestras papilas gustativas a que todos los alimentos posean un sabor intenso y predominante, que ha anestesiado el gusto por los matices y el sabor de un alimento natural”.

Bravo prosigue diciendo que “si nos centramos en los sabores dulces y en las bebidas edulcoradas, rápidamente me viene a la cabeza la tendencia de encontrarnos en consulta a pacientes a los que no les gusta el agua y necesitan que todas sus bebidas y comidas del día lleven uno u otro sabor. De aquí, las frecuentes dicciones hacia las bebidas de cola o similares en personas con sobrepeso u obesidad”.

El miembro del IMEO comenta que los estudios que muestran la repercusión que determinados alimentos tienen sobre las hormonas y neurotransmisores “comienza a evidenciar cómo el abuso de los edulcorantes y endulzantes de sabores intensos provocan picos de insulina y dopamina en el consumidor, sumiéndole, durante un breve periodo de tiempo, en una sensación agradable de plenitud y actividad, que se tornará en fatiga y tristeza en cuanto la insulina y dopamina caigan vertiginosamente, obligando al consumidor a buscar una nueva dosis”.

En definitiva, para Garaulet, “hay muchos factores que pueden estar influyendo en la respuesta a las bebidas edulcoradas. En la Universidad de Harvard estamos viendo que la hora a la que se consumen podría cambiar su efecto sobre nuestra fisiología”.

EN 5 IDEAS

1. SUPLANTAR EL AZÚCAR

El consumo de bebidas con azúcar se ha ligado a obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Por ello, la mayoría de estadounidenses consume ahora edulcorantes artificiales.

2. ASUNTO AÚN MUY ‘VERDE’

El asunto de los edulcorantes dietéticos es todavía muy nuevo como para poder hacer una recomendación. Son necesarios ensayos clínicos prospectivos con más evidencia.

3. POSIBLE UTILIDAD EN DIETA

Según la Universidad de Carolina del Norte, en una dieta para adelgazar controlada en calorías los individuos que pueden ingerir bebidas edulcoradas toman menos postre.

4. RESPUESTA ALTERADA

Los que suelen tomar edulcorantes artificiales muestran patrones de activación alterados en los centros de placer del cerebro en respuesta al sabor dulce, no satisfaciendo su deseo.

5. SATURACIÓN DEL GUSTO

La sobresaturación gustativa educa a las papilas gustativas a que todos los alimentos posean un sabor intenso, lo que anestesia el gusto por el sabor de un alimento natural.

CÓMO Y CUÁNTO ENDULZAN LA VIDA LOS SUSTITUTOS DEL AZÚCAR

Tipos de edulcorantes artificiales que se utilizan en lugar de los endulzantes con azúcar.

El aspartamo es una combinación de fenilalanina y ácido aspártico, que son dos aminoácidos.
El aspartamo es 220 veces más dulce que el azúcar y pierde su dulzor cuando se expone al calor. Se ha estudiado bien y no ha mostrado ningún efecto secundario serio.

La sucralosa es 600 veces más dulce que el azúcar.  Es termoestable, lo cual significa que no se descompone al cocinarse u hornearse. Se emplea en muchos alimentos y bebidas dietéticas.
La sucralosa también se encuentra en la goma de mascar, postres de leche congelados, jugo de fruta y gelatina. También se utiliza como un edulcorante para agregar a los alimentos en la mesa.

La sacarina es de 200 a 700 veces más dulce que el azúcar.
Se emplea en muchos alimentos y bebidas dietéticas. Puede tener un sabor amargo o saborcillo metálico en algunos líquidos.
No se utiliza para cocinar ni para hornear.

La stevia, un edulcorante no calórico, se obtiene de la planta Stevia rebaudiana, que se cultiva por sus hojas dulces.
Comúnmente se conoce como hierba dulce, hierba de azúcar o simplemente estevia.
El extracto de la stevia rebaudiana está aprobado como un aditivo para alimentos y se considera un suplemento dietético.

El acesulfamo K es un edulcorante artificial.
Es termoestable y puede usarse para cocinar y hornear. También está disponible como edulcorante de mesa.
Está aprobado por la FDA y se usa junto con otros edulcorantes, tales como la sacarina, en bebidas carbonatadas y otros productos bajos en calorías.

El neotamo es un edulcorante artificial usado en muchos alimentos y bebidas dietéticas.

Los ciclamatos son 30 veces más dulces que el azúcar.
Están prohibidos en Estados Unidos debido a que en el año 1970 se demostró que causaban cáncer de vejiga en animales.

Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo

Así podría resumirse el consejo de los nutricionistas para la distribución de la alimentación diaria de las personas

Por María García, La Voz del Tajo

El verano se caracteriza por ser una época de excesos, de nuevos ritmos de vida, de cambios en los horarios provocados por la ruptura con la rutina, y como consecuencia de las actividades que desarrollamos. Se trata de un periodo en el que descuidamos nuestro cuerpo. Salimos más, bebemos y comemos tapas en abundancia, nos exponemos más al sol. Son unos días, semanas o meses, para quienes pueden, que se caracterizan por cometer los típicos abusos del periodo vacacional y que posteriormente pueden pasar factura a nuestra salud. Por todo ello resulta necesario seguir unas pautas básicas que nos ayuden a llevar un verano más sano.

El verano avanza y con él llegan las ansiadas vacacionreportaje-nutricion-fotoes, para muchos las siestas interminables, las citas con amigos y familiares en una terraza. En definitiva, descuidamos nuestros hábitos con actividades que poco tienen que ver con la práctica deportiva y una correcta alimentación. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrece algunos consejos básicos para sentirnos más ligeros durante y tras el verano, así como para proteger nuestra salud frente a las indigestiones veraniegas, manteniendo nuestra masa muscular y los niveles habituales de grasa.

En este sentido, para lograr un equilibrio perfecto entre una buena dieta y el ejercicio resulta aconsejable realizar alguna actividad física a diario que no suponga grandes esfuerzos. Basta con pasear, nadar o jugar a nuestro deporte favorito mientras nos divertimos. El objetivo es mantener nuestro cuerpo activo, evitando pasar las horas muertas tumbado. Si hemos realizado alguna pequeña actividad matutina podemos aprovechar las horas centrales del día, aquellas en las que la exposición al sol resulta más perjudicial, para echarnos una pequeña siesta y descansar.

Además, durante el periodo estival resulta especialmente necesario que aportemos a nuestro cuerpo alimentos con mucho líquido para hidratar de forma continuada las células. Un menú a base de vegetales y frutas aportará las vitaminas indicadas para sacar partido a la exposición al sol e incrementará nuestras defensas frente a los excesos cometidos.

Los zumos son algunas de las bebidas más recurrentes para los días de calor sofocante. Sobre todo los zumos de tomate o zanahorias, ambos hidratantes y antioxidantes. Pero la bebida reina durante el verano es la cerveza, aunque las versiones light o cero alcohol suelen tener entre un 30 o 40 por ciento menos de calorías, incluso podemos decantarnos por un refresco cero. Dentro de esta misma línea, otros alimentos que resultan recomendables en esta época del año por su alto contenido líquido, son los gazpachos o las sopas y cremas frías.

Por otro lado, la combinación de altas temperaturas acompañadas por sol y alcohol no resultan la mejor de la combinaciones, ya que pueden conducirnos a la deshidratación. Por este motivo resulta recomendable beber una abundante cantidad de agua, al menos dos litros al día, a pesar de no sentir sed.

Asimismo resulta indispensable una buena ensalada, el producto estrella del verano. Según el portal web de consultas ‘Tu centro médico online’, patrocinado por NATALBEN Supra, entre las propiedades de estos alimentos se encuentra la mejora de la hidratación corporal, ya que más del 90 por ciento de sus ingredientes son verduras y el componente mayoritario de éstas es el agua, por lo que se trata de un producto con bajo contenido calórico, dejando todo el papel a los nutrientes. Igualmente, el aporte de vitaminas y minerales es su fuerte. Entre sus beneficios también se encuentra la protección ante el sol, y es que el contenido de las verduras crudas impide una aceleración en el envejecimiento de las células. Además, depuran y ayudan a eliminar residuos, así como a regular la función intestinal.

Respecto a los platos principales o segundos platos, dependerán del tipo de día y las actividades que desarrollemos durante la jornada. Para aquellos días en los que realizamos bastante ejercicio será más recomendado comer pastas o arroces. En caso de optar por carnes o pescados es aconsejable tomarlo con salsas ligeras, con aderezos de hierbas como el eneldo, tomillo, perejil, o sencillamente a la plancha o al horno y mejor acompañado de una guarnición a base de vegetales.

En cuanto a las comidas entre horas, es aconsejable tomar alimentos saciantes que resten nuestro apetito para las principales comidas del día. Ingerir a media mañana y a la hora de la merienda una pieza de fruta o fiambre bajo en grasa sería lo adecuado.

Diez consejos

Hidratación, con o sin sed
Tomar alimentos más saciantes
Controlar los condimentos
La comida nocturna la más ligera
Reducir consumo de azúcar y sal
La fibra como aliada de la digestión
Incrementar consumo de antioxidantes
Sustituir los postres dulces por fruta natural
Evitar bebidas alcohólicas con las altas temperaturas
Realizar ejercicio y estiramientos ligada a una dieta equilibrada

Evita intoxicaciones

La Consejería de Sanidad aconseja extremar en verano los hábitos de higiene y de manipulación de alimentos para evitar infecciones alimentarias o intoxicaciones. El pasado año se registraron 102 brotes de origen alimentario, con un total de 2.928 personas afectadas. Los expertos recuerdan que con el clima caluroso las bacterias se multiplican rápidamente, por lo que debemos extremar los cuidados y no dejar alimentos fuera del frigorífico por un período superior a una hora. Asimismo, advierten que los alimentos más ricos en nutrientes como carnes, pescados, mariscos, lácteos o huevos son los más propensos a contaminarse, así como la necesidad de tomar precauciones con el consumo de alimentos crudos, insuficientemente cocinados o con una refrigeración inadecuada una vez cocinado.

La Noche Temática: «La epidemia de la obesidad»

La Noche Temática, Canal 2 de RTVE

  • En Estados Unidos la obesidad mata a 400.000 personas al año
  • Los políticos empiezan a impulsar iniciativas para ponerle freno
  • La Noche Temática aborda este sábado la lucha contra la obesidad
  • Nos sumerge también en el modus operandi del lobby azucarero

La obesidad mata a 400.000 personas al año en Estados Unidos y está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país. La Noche Temática aborda la ‘epidemia’ de obesidad en la sociedad norteamericana y la lucha por combatirla a través de dos documentales.

“Estados Unidos contra la obesidad”

En el país de la hamburguesa los niños están cada vez más gordos, los obesos mueren cada vez más jóvenes y el sobrepeso se ha convertido incluso en la primera razón de expulsión del ejército. Pero la guerra contra la obesidad ya ha comenzado. Los políticos tratan de hacer cumplir las leyes que prohíben incluir juguetes en la comida rápida para niños, o crean aceras para animar a la gente a caminar. Los campamentos de vacaciones para perder peso aumentan su popularidad entre los jóvenes obesos. Sin embargo, también están los que glorifican la obesidad, aclamando que “lo grande es bonito”.

«La obesidad mata a tantas personas como el tabaco»

Estados Unidos se ha dado cuenta de que está gravemente enfermo. La obesidad está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país, ya que hoy en día mata a tantas personas como el tabaco. Cada día 1.100 personas mueren en Estados Unidos a causa de enfermedades relacionadas con la obesidad.

Camp Shane es un campamento de vacaciones para jóvenes obesos. En el programa se incluye deporte, musculación, ocio y relax. A 1.000 dólares la semana, el régimen de Camp Shane garantiza resultados espectaculares. Más de 500 jóvenes pasan cada verano por este campamento deportivo. Janaia y Brandon asistirán durante tres semanas a este campamento.

Para Janaia Clarke, adelgazar también podría ser sinónimo de alargar su esperanza de vida. A los 15 años, esta adolescente del Bronx de Nueva York pesa 118 kilos. Tiene quince años pero ya es prediabética y es muy probable que sufra enfermedades cardiovasculares en el futuro si no pierde peso inmediatamente.

Brandon tiene 13 años y pesa 82 kilos, 32 más de lo que le correspondería por su edad. La obesidad le impide ya llevar una vida como la de los demás niños de su edad. Todos los miembros de su familia están gordos.

En San Francisco se ha creado una comunidad obesa alrededor de una sencilla idea: es posible estar gordo y ser feliz entre gordos. A los 36 años, Tigress adora sus curvas y sus michelines. Hace campaña a favor de los derechos de los obesos. Junto con un amigo fotógrafo y otras dos top models con curvas, prepara una exposición un poco provocadora.

«Hoy en día, 1 de cada 3 niños estadounidenses tiene sobrepeso»

Eric Mar, primer teniente de alcalde en San Francisco, ha declarado la guerra a la comida basura. Quiere impedir que las cadenas de comida rápida incluyan juguetes en los menús infantiles. Hoy en día, 1 de cada 3 niños estadounidenses tiene sobrepeso, y 1 de cada 5 está obeso.

“Sobredosis de azúcar”

El 80% del azúcar que consumimos está oculto en los alimentos cotidianos, como los “saludables” cereales de desayuno, yogures, refrescos o comidas preparadas. Según los expertos el consumo de azúcar se puede convertir en una adicción. Para algunos médicos, el azúcar es tan peligroso como los cigarrillos, y la causa principal de una serie de enfermedades graves, como la obesidad infantil, la diabetes, enfermedades del corazón, hipertensión y muchos cánceres comunes. Sin embargo el lobby del azúcar niega cualquier relación entre azúcar y enfermedades.

Antes se ponía azúcar en el té, en el café o en los pasteles. Pero después de la guerra la industria se dio cuenta que podía fabricar dulces para comer entre horas. Al hacer las pruebas de sabor, los fabricantes se dieron cuenta de que a la gente le gustaban las cosas dulces. Con la mezcla de materia grasa y azúcar encontraron el producto ideal. Hoy en día todo tiene azúcar. En cantidades industriales. En Francia se consume millón y medio de toneladas de azúcar al año, más de la mitad en productos procesados. Y no sólo en productos dulces. En alimentos preparados, en todo tipo de refrescos. Así es como la industria nos ha hecho adictos poco a poco.

«Se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad»

n 1990 Un informe encomendado por la Organización Mundial de la Salud concluye que se podía dejar de añadir azúcar a los alimentos. En el 2003 otro informe para la OMS refuerza la teoría anterior y establece una relación directa entre la obesidad y el consumo de azúcar. Según el informe, se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad. Estas conclusiones no sentaron nada bien a los fabricantes de refrescos. El entonces Ministro de Sanidad estadounidense fue a la OMS a decir que el informe no decía más que disparates, que ni la Coca-cola, ni los refrescos y ni el azúcar eran responsables de ningún problema relacionado con la salud.

La primera industria del mundo es la comida, el sector agroalimentario. Es un lobby ultra-poderoso. Y si te enfrentas a ellos puedes tener problemas. Sólo en Francia, la alimentación es la primera industria del país. Un peso pesado de la economía. Francia es el primer productor de azúcar en Europa. En los últimos años la industria azucarera ha estado a la ofensiva y ha minimizado los efectos del azúcar.

Serge Ahmed es un especialista en adicciones del Centro Nacional de Investigación Científica en Burdeos. Sus ratas de laboratorio no estaban destinadas a investigar sobre el azúcar. Su droga es más bien la cocaína, en forma líquida. Un día, Serge Ahmed para medir mejor la adicción les ofrece probar también agua azucarada, en principio una sustancia neutral e inofensiva. Entre la jeringuilla de cocaína líquida de la derecha y el agua azucarada de la izquierda, las ratas adictas deberían elegir la cocaína. Pero, sorpresa…aproximadamente entre el 80 y 90 por ciento de las ratas del experimento se decantaron por el agua azucarada en el lugar de la cocaína.

El azúcar es tan adictiva como la cocaína. Serge Ahmed es uno de los primeros en publicarlo. Desde entonces, otros científicos lo han confirmado. Según sus investigaciones, es como si el azúcar produjera un delicioso cosquilleo en las neuronas de la recompensa y motivación del cerebro.

Para ver el programa entero, ir en la página fuente del programa: Noche tématica de la 2, RTVE, 15 de abril 2013

¿Es posible adelgazar sin dieta?

Consejos para la báscula
Pequeños cambios en la alimentación logran reducir peso

Las Provincias / Unimedia

Elimina la palabra dieta de tu vocabulario. Con unos pequeños cambios en nuestra alimentación es posible perder esos kilos de más que tanto nos incomodan sin tener que someternos a las exigentes y aburridas dietas. Ahí van unos consejos:

Aumenta el consumo de cereales integrales: estamos acostumbrados a tomar cereales refinados que no sólo nos aporta un aumento de peso, sino que, a la larga nos puede producir una diabetes del tipo 2.

Cambia los refrescos azucarados por aguas aromatizadas, por ejemplo con lima, con frambuesa o con cualquier otra fruta, que nos saciará y nos evitará ingerir un extra de azúcar. Puedes hacerlas en casa de forma muy sencilla. Introduce un poco de fruta en un vaso y sácale un poco de zumo. Luego añade un poco de hielo y agua. Reemplazar una bebida con azúcar por agua nos ahorra ingerir 10 cucharaditas de azúcar.

Potencia el consumo de legumbres, puesto que tienen alto contenido en fibra y muchas proteínas. Cambia el café por una infusión de té verde, te ayudará a estimular el metabolismo. Come con tiempo. Saborear cada bocado y haz que dure, porque las señales que nos indican que ya estamos saciados son un poco lentas y si comemos rápido podemos llegar a comer más de lo que necesitamos.

Come más verduras. El alto contenido de fibra y el agua que te sacia con menos calorías. Cocinar sin grasa añadida. Y sazonar con jugo de limón y hierbas en lugar de ahogar la comida en salsas altas en grasa. Procura caminar 20 minutos al día: no sólo adelgaza, sino que también reduce el apetito.

¿Cuánto engorda el alcohol?

 Acabamos con la duda que os reconcome todos los fines de semana cuando tomáis una copa

Reista GQ / por David López Palomo

Seguramente algún fin de semana, mientras bebías una copa de terraceo, te has preguntado: «¿Cuánto engorda el ron-cola que me estoy bebiendo?». De hecho, es muy probable que alguno de tus amigos listillos se haya lanzado a sentar cátedra sobre la relación entre el consumo de alcohol y la grasa que acumulamos: «Cené cerveza durante un mes y perdí siete kilos». Cuidado.

Pues bien, para que nadie se lleve a engaño, le hemos pedido a Rubén Bravo (especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad) que nos explique cuál es la bebida que más calorías tiene, cómo afecta a nuestro cuerpo y de qué manera se puede eliminar lo acumulado durante la noche del sábado.

Empecemos pues por lo primero: lo que más engorda son los licores dulces (383 kcal), seguidos del whisky y el ron (244 kcal ambos); el coñac (243 kcal), el aguardiente (222 kcal), el vino blanco (85 kcal), el rosado (74 kcal) y por último el tinto y el cava (65 kcal ambos). Un escalón por debajo estarían la cerveza, el vino seco y la sidra, que son las que menos alcohol tienen y por tanto menos calorías aportan (todos los datos corresponden a consumos de 100 ml). Para que os hagáis una idea el cuerpo necesita entre 2.000 y 2.500 calorías al día (no confundir con Kcal).

Explicado esto, la otra gran pregunta que cabe hacerse es: ¿por qué engorda tanto? Pues bien, el alcohol, por su alto valor calórico,nos hace recibir muchísima energía de golpe. Una energía que, según explica Rubén Bravo, «si no quemamos en las horas próximas a la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa. A esto hay que añadirle que las espirituosas normalmente se mezclan con bebidas carbonatadas que contienen gas y azucar; y además por la noche, que, para más INRI, es cuando nuestro cuerpo necesita menos energía.”.

Por menorizando el tema de los refrescos, una Coca-Cola o una Fanta tienen unas 110 calorías por cada 100 ml. Es decir, mucho más que el vino rosado o el blanco, pero menos que el whisky o el ron. «El problema de muchas de estas bebidas, entre las que se incluyen las light y las zero, es que muchas llevan cafeína, teína o taurina, que obligan a crear insulina; y por lo tanto aceleran en un 32% la velocidad en que el hidrato se convierte en grasa», ratifica el nutricionista del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO).

Además, este tipo de grasas son muy perjudiciales para el cuerpo humano. Rubén Bravo las denomina grasa visceral: «Son de alto riesgo para la salud porque generan un continuó bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, lo que se traduce en que pueden provocar enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, colesterol e incluso algunos tipos de cáncer».

En última instancia y siempre con precaución, la única forma de eliminarlas es haciendo deporte. Para acabar con este tipo de grasas que rodean a los órganos internos del cuerpo deberíamos llevar una dieta adecuada y hacer ejercicio (subir cuestas, nadar o correr) al menos cuatro días a la semana.

Para acabar, acabemos con una cita resumen de Bravo que sirva para ser recordada a la hora de beber: «Consume alcohol con moderación, despacio, disfrutando e intentando no mezclarlo con bebidas que contengan demasiada azúcar». Palabra de un nutricionista.