Suplementos alimenticios: ¿Para qué sirven y quién los necesita?

Suplementos que prometen dotarnos de una energía fuera de serie, aumentar músculo, adelgazar y hasta bajarnos el colesterol. ¿Realmente sirven? ¿En qué casos son necesarios y recomendables?

Qué, por Diana García Bujarrabal
suplementos alimenticios pros y contra Partiendo de la base de que ningún suplemento alimenticio puede sustituir una dieta sana, muchos sí son útiles y hasta necesarios en algunas etapas de la vida. Así nos lo explica Rubén Bravo, presidente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, quien recuerda que «se llevan utilizando desde la antigüedad».

En aquellos primeros tiempos se utilizaban sobre todo plantas y hierbas, tanto para tratar enfermedades como para obtener un mejor desempeño en las labores diarias. Actualmente la mayoría de los suplementos se comercializan en forma de cápsulas y, además de plantas cuya eficacia ha sido probada, incluyen micronutrientes con fines específicos. Pero aún hay una evolución ulterior: hoy podemos encontrar la suplementación incluida en los propios alimentos.

Hace tiempo que vemos en el supermercado las leches enriquecidas. Pero Rubén Bravo menciona como ejemplo otros productos como el Danacol. «Todos los estudios nos indican que puede disminuir el colesterol». También el Densia Forte,  otro producto de la casa Danone ideado en este caso para proporcionar un aporte suplementario de calcio y que puede ayudar a «las personas con osteoporosis o a las mujeres con menopausia».
Pero, ojo, tampoco es oro todo lo que reluce en este mercado:

Suplementos para niños:

Hace unos días el blog de El Comidista criticaba el Meritene; un suplemento alimenticio para niños que, supuestamente, no comen del todo bien. Sin entrar en la polémica en torno al anuncio, ni siquiera en la composición del controvertido producto, Bravo se manifiesta en contra de estos productos en el caso de los niños. «Es una solución fácil para los padres, pero gran parte de los problemas de los niños vienen de una falta de educación alimentaria. La educación alimentaria se puede conseguir; pero hay que dedicarle tiempo», opina. Y añade un dato muy gráfico: «Solo el 13% de los niños en España realizan un desayuno completo».

Suplementos ‘adelgazantes’:

También en este caso recomienda prudencia Rubén Bravo. Algunos productos pueden resultar útiles, como los que combinan el café verde descafeinado con el té verde descafeinado, mientras que otros hay que evitarlos a toda costa. «Los quemagrasas y aceleradores del metabolismo lo que hacen es poner nerviosa a la gente». Por eso hay que evitar todos aquellos que lleven cafeína, taurina, guaraná u otros estimulantes.
Para Bravo tampoco son recomendables los ‘pierdepesos’, esos productos que impiden asimilar parte de los macronutrientes, como el Allí o el XLS. «No son recomendables sobre todo porque no trabajan en el hábito. La gente piensa ‘como me estoy tomando el quemagrasas me tomo un bocadillos'».

Los batidos:

En la misma línea de los suplementos para adelgazar a veces se comercializan batidos que más que suplementos son «sustitutivos de comida». Inicialmente desarrollados para personas por cuestiones médicas solo pudieran hacer una ingesta líquida, su uso como sustituot d ela dieta solo ahonda en los malos hábitos alimentarios.

Suplementos que ayudan a mejorar el sexo y la fertilidad:

Es otro ámbito habitual del uso de estas ‘ayudas’. Bravo menciona algunos de eficacia probada, como la maca peruana o el Aquilea Fértil, que además de estimular la líbido incrementan la calidad del semen, entre otros beneficios.

Suplementos para deportistas:

Los deportistas son grandes consumidores de suplementos alimenticios. Toda ayuda es poca cuando se trata de mejorar los resultados… Explica Bravo que en su caso se utilizan aminoácidos, cada uno de los cuales tienen un trabajo específico en el cuerpo. «Por ejemplo los culturistas utilizan mucho la glutamina y la creatina». También es habitual el uso de hormonas de crecimiento para los músculos, como el AOL.

También se emplean con éxito estimuladores de testosterona como el ‘Tribulus terrestris’ o la ‘mata peruana’.

Suplementos ‘antiaging’:

En los últimos años este segmento de la medicina está experimentando una gran eclosión. Y la llegada de suplementos alimenticios no podía hacerse espera. Bravo destaca el colágeno, que se comercializa en forma de cápsulas, o el Resveratorl, «un antioxidante que se concentra, por ejemplo, en el vino tinto».

Cambio de estaciones:

Es otra de las circunstancias en las que nuestro cuerpo puede necesitar la ayuda de algún suplemento. «Nuestro cuerpo es pura física, los cambios de gravedad y en los campos magnéticos nos afectan; podemos necesitar dos o tres semanas de adaptación». En este caso son buenos tanto los multivitamínicos como productos tradicionales como la jalea real o el Ginkgo Biloba en caso de decaimiento emocional.

ortomolecularEmbarazo y menopausia:

En estas etapas las mujeres necesitan suplementos de algunas sustancias. En el caso de las mujeres en el embarazo está extendido el uso como mínimo del ácido fólico y el yodo. En la menopausia son habituales y recomendables los suplementos de calcio.

Medicina ortomolecular:

Los suplementos se utilizan también en la prevención y el tratamiento de determinadas enfermedades. «Se trata de ayudar al cuerpo en la base del problema, y no solo en la manifestación de los síntomas». En este sentido Bravo cita como ejmplo el Omega 3 o la grasa de hígado de bacalao para la artrosis.

Consejos para evitar la obesidad

Los nutricionistas y diferentes organizaciones insisten en la necesidad de controlar el sobrepeso y la obesidad para evitar las enfermedades cuyo porcentaje aumenta considerablemente por cada kilogramo de más. Las principales consecuencias, según la Organización Mundial de la Salud, son la diabetes, trastornos del aparato locomotor como la osteoartritis, una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares e, incluso, algunos cánceres como el de mama, colon, esófago, riñón o endometrio, principalmente.

Salamanca 24horas, por Javier Vicente

04_obesidadLa llaman la epidemia del siglo XXI. Es una enfermedad no dolorosa que puede traer otras mucho más peligrosas. Es un multiplicador de problemas. Por ello, todos los nutricionistas y diferentes organizaciones como la Organización Mundial de la Salud o el Instituto Médico Europeo de la Obesidad realizan una serie de consideraciones a tener en cuenta para evitar este problema cada vez más común.

A las ya conocidas medidas como la de comer equilibradamente y hacer ejercicio habitualmente, la OMS también pide a las diferentes administraciones que se involucren para promover los hábitos de vida más saludables haciéndolos más accesibles y baratos, y a la industria alimentaria que colabore reduciendo la grasa, azúcar y sal de los alimentos elaborados. Pero lejos de esto, ¿qué puedo hacer yo para evitar la obesidad?

Evita el exceso de cantidad y las comilonas. Cuanto más comas, más elástico se hará el estómago por lo que la sensación de saciedad llegará más tarde y cada vez se necesitarán mayores cantidades de comida.

Muchas veces, poca cantidad. Es preferible comer muchas veces a lo largo del día, de cinco a siete, que hacer solo tres comidas. Se evitará llegar con mucha hambre a las comidas.

No es lo mismo hambre que ansiedad. Hay que aprender a diferenciar el hambre fisiológico del psicológico. Puede aparecer hambre por estrés, depresión o aburrimiento, entre otros.

Combinar los nutrientes. Las dietas faltas de alguno de los llamados macronutrientes no son buenas. Hay que conseguir una dieta equilibrada que incluya hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables.

Grasas saludables no son grasas saturadas. Hay que evitar, en la medida de lo posible, todo tipo de dulces e hidratos de carbono que no sean integrales.

Haz una planificación. Si sigues una dieta escrita, será más fácil evitar comer a deshoras algo que no debes.

Llévate comida de casa. Una pieza de fruta, un yogurt, una barra de cereales… Así evitarás las tentaciones de comprar a media mañana ese dulce.

La cafeína no es buena. Las sustancias psicoactivas no ayudan para adelgazar como se tiene pensado en algunas dietas. Estas sustancias, como también el té o las bebidas energéticas, provocan estrés, lo que aumenta la ansiedad y el hambre psicológico.

Chocolate, en su justa medida. No todas las sustancias malas son realmente malas. El chocolate puro puede ser consumido en muy poca cantidad, dos o tres onzas por día, por la misma razón que hay que evitar la cafeína. Produce bienestar y evita el estrés.

La relación entre dormir y comer existe. Cuanto menos se duerme, más horas de hambre hay al día y más hambre tienes. Numerosos estudios indican que hay que dormir de siete a ocho horas al día. Esto evitará ansiedad y quitará hambre.

Agua para el deporte. Para la sed, agua. La moda actual de tomar bebidas isotónicas después de practicar deporte no es buena desde el punto de vista de la obesidad. Las bebidas azucaradas suponen un importante aporte de calorías.

Nada de sedentarismo. Correr, nadar, bicicleta o incluso andar, pero algo. Los expertos cifran en mínimo 20 minutos diarios de deporte como forma imprescindible de rebajar las altas cifras de obesidad que existen. Unos 150 minutos a la semana es suficiente.

Razones para no comer sopas de sobre

Las sopas de sobre deshidratadas son una opción rápida para cenar o comer en invierno pero, ¿sabemos realmente lo que comemos? Te contamos por qué no son nada saludables.

QUÉ, por Elsa Jiménez
sopasEl frío, la lluvia y el mal tiempo han llegado casi de improvisto a toda España, dejando atrás los calurosos meses de verano  que hemos vivido. Ya no apetecen ni helados, ni sentarse en una terracita a beber una cerveza fresquita, ahora lo mejor es quedarse en casa y prepararse una buena sopa, ¿verdad que sí?

El único problema llega cuando no tenemos tiempo para cocinar un buen caldo de verduras naturales y recurrimos a las de sobre preparadas, ya sean deshidratadas, caldos o cremas de distintos sabores. Pero, ¿son realmente saludables?

Muchas personas pueden pensar que son una comida completa, pues algunas llevan incluidas la pasta, y otras algunas verduras necesarias para el organismo, pero hay que mirar la etiqueta nutricional muy bien para saber si tienen un alto aporte calórico, en sal o llevan incluidas muchos aditivos artificiales. Hay muchas marcas que las comercializan, por lo que el experto en nutrición y presidente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, recomienda valorar la composición escrita de todas ellas para elegir cuál es más conveniente.

Caldos y sopas  hay de toda clase; pollo, carne o verduras, y cremas preparadas también. Pero, ¿qué opción es la mejor y más saludable?

Según el experto consultado, hay caldos sanos y otros no tanto, dependiendo de la marca, pero «sopas deshidratadas no. Son la peor opción». Los sobres que vienen en polvos para echarlos al agua hirviendo, junto con la pasta de estrellitas, fideos o lo que corresponda, no son la cena más adecuada si queremos llevar una vida sana y saludable. Te damos algunas razones para que no vuelvas a comprarlos.

Tienen mucha sal

Está claro que si vamos a consumir este tipo de comidas prefabricadas se debe escoger antes un sobre que ponga que es bajo en sal, así como en el caso de los caldos, pues el propio alimento y sus aditivos podrían llevarla ya en grandes cantidades. «Se deben elegir las que tengan 0% de sal añadido por los niños y también porque pueden provocar hipertensión, sobre todo si se consumen con mucha frecuencia», asegura Rubén Bravo.

Está claro que la sal  no es nada saludable para el organismo y no se puede abusar de un alimento que contiene  potenciadores de sabor y aditivos que la llevan por sí mismos.

Tienen añadidos artificiales

Bravo, experto en nutrición del IMEO, nos alerta sobre el peligro que tienen estas sopas de sobre que contienen muchos potenciadores de sabor, similares a las pastillas que se usan en algunas comidas, conocidas popularmente por el nombre de la marca ‘avecrem’.

«Contienen altos niveles calóricos y añadidos artificiales que también están en estas pastillas y no son nada recomendables para las comidas, ya que además de lo nada saludables que son, todas las comidas tendrán un sabor igual al final», explica. Además, este tipo de sopas de sobre deshidratadas son muy grasas precisamente por los potenciadores de sabor.

Otro de los componentes que deben evitarse al leer la etiqueta nutricional es la manteca de cerdo que se incluye en algunas de las marcas que elaboran este tipo de sopas. Contiene mucha grasa y no es adecuada para personas que pretenden perder peso.

No aportan los nutrientes necesarios

Hay muchas personas que toman este tipo de alimento a la hora de la comida o de la cena, pensando que es completamente sano y que con él se van a llenar la tripa, sin necesidad de comer más en un segundo plato. Pero esto no es realmente efectivo si se pretende adelgazar, ya que es importante comer un poco de todo y alimentarse de forma correcta durante todas las comidas del día.

Las sopas son  «mucho agua y potenciadores de sabor», dice el experto del IMEO, por lo que nuestro cuerpo no tendrá suficientes vitaminas y minerales para mantenerse equilibrado.

«Nunca deberían ser un sustituto de ningún otro plato, y mucho menos de verduras o de carnes», apunta Rubén Bravo, que después explica que sí pueden usarse «muy ocasionalmente» en forma de «apoyo».

Sopas de sobre VS caldos preparados

sopas y caldosMientras que las sopas de sobre  no son nada recomendables para tomarlas como comida o cena, los caldos preparados que venden algunas marcas de alimentos son mucho más sanos.  «Se pueden tomar un par de veces a la semana, pero siempre y cuando sean con 0% de sal añadida», explica Rubén Bravo.

El especialista del IMEO señala que en el mercado hay caldos»100% naturales»  que, aunque son mucho más caros, está comprobado que son más sanos siempre y cuando se escoja bien la marca después de mirar la etiqueta nutricional y la composición. Aunque su sabor nunca va a ser como el de un caldo casero preparado en casa, lo cierto es que son la mejor opción para añadir a nuestra comida, aunque Bravo enfatiza en que «siempre de apoyo, nunca como sustitución de otras comidas».

La dieta del apio

Cómo depurar durante la semana y ponerse púa el sábado

HOY.es, por J. R. Alonso de la Torre

Productos necesarios para una dieta depurativaEstoy haciendo ‘la dieta de los días alternos’, que debe de ser buenísima porque me duele la cabeza todas las tardes, orino cada 30 minutos, duermo siestas de dos horas, estoy en la cama a las once de la noche y, sobre todo, no paso hambre. Además, he recuperado una costumbre de la infancia: me llevo las once al trabajo en una bolsita. ¡Y qué onces! Hoy he tomado una manzana y una nuez, aunque ayer fue mucho mejor: un kiwi y dos nueces.

La fase de la dieta en la que me encuentro es la depurativa. Parece ser que mi organismo está expulsando toxinas y líquidos a toda máquina y ese trabajo lo deja tan exhausto que me paso el día medio dormido o dormido entero. Hoy he desayunado un té sin azúcar, un vasito de kéfir y un zumo de pomelo. Para comer, caldo de apio y perejil, que parece ser que te deja el hígado y no sé cuántas cosas más en estado de revista, medio quesito blanco desnatado y un zumo de zanahoria que sabía a gloria. Ahora estoy deseando acabar este escrito para merendar. ¡Mmmmm! Otro kiwi y otra nuez. Y perdonen que no les relate la cena porque para ello tendría que levantarme del ordenador e ir a la cocina para mirarlo en la pizarrina dietética… Y ya les he dicho que tengo las fuerzas justas.

No crean que me quejo de la dieta. Al revés. Da gusto comer y descubrir sabores nuevos como el del caldo de apio, que está exquisito, lo digo en serio. O unos zumos de frutos rojos alemanes que venden en el Aldi o en el Lidl y que son mano de santo desintoxicante. Esos dos supermercados están haciendo mucho por nuestra salud a base de zumos extraños, lácteos impensables y comidas como el salvado de avena y otros salvados, que antes solo comían las vacas y ahora me como yo dos días a la semana sin que se me ponga cara de rumiante.

Sabía que debía depurarme y por eso sobrellevo el plan con entusiasmo y convicción. Está avalado por Rubén Bravo, prestigioso especialista en nutrición, tiene una página en Internet (dietadiasalternos.es) y un ebook que me he bajado al teléfono.

La verdad es que este verano ha sido tremendo y la coda llegó el fin de semana, cuando me fui a Portugal a comer para después contarlo. Sé que a los lectores de esta página les gusta que les descubran restaurantes portugueses de comidas contundentes y baratas, esas casas de comida donde la carne y el pescado llegan en fuentes inmensas, en porciones gigantes y acompañadas por montones de patatas fritas, de arroz con alubias y de ensalada. Y servidor, que procura dar gusto, se ha sacrificado la pasada semana para comer mucho y rico por menos de 15 euros e ir contándoselo de sábado en sábado. Pero en el pecado está la penitencia y ahora, ya me ven, abonado al pan de centeno (solo para desayunar), al té sin teína y al queso batido sin grasa.

Mi dieta se salva porque ofrece dos consuelos de mucho peso: puedo comer jamón ibérico, aunque solo sean dos lonchas seis veces al mes, y los fines de semana reciben el nombre de días sociales porque la dieta permite cierto despendole para no hacer el ridículo cuando sales con los amigos o meriendas con la familia.

Cuando lean mañana mi recomendación sobre un restaurante de Estremoz, donde ponen de comer tan bien y tan barato que los sábados hay que hacer cola desde las 12.30 (hora española), entenderán por qué hago dieta: la hago por ustedes, para poder dedicarme los fines de semana de dieta social a buscar casas de comida del Alentejo y de la Beira y recomendárselas el sábado siguiente. El resto de la semana, apio, salvado y kéfir. En fin, me voy a por el kiwi y a por la nuez, a seguir depurándome.

Las grasas saturadas no aumentan el riesgo cardiovascular, según estudio

  • El consumo de grasas ‘trans’ se asocia con un aumento del 34% de la mortalidad por cualquier causa, según datos de un estudio realizado por investigadores de la Universidad McMaster, en Canadá.
  • También suponen un riesgo importante cardiovascular, como éste de «sufrir un accidente coronario o elevar los niveles de colesterol», recalca Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Investigadores canadienses han descubierto que las grasas saturadas no se asocian a un mayor riesgo de muerte, enfermedad cardiaca, ictus o diabetes tipo 2, según los resultados de un estudio que, sin embargo, corrobora como las grasas ‘trans’ si pueden asociarse a un mayor riesgo cardiovascular.

El trabajo, cuyos resultados publica la revista ‘British Medical Journal’, confirma así los estudios previos que apuntaban que las grasas ‘trans’ pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, pero en cambio sugiere una revisión de las recomendaciones nutricionales para las grasas saturadas.

«Durante años se ha recomendado a todo el mundo que limiten el consumo de grasas. Las grasas ‘trans’ no tienen beneficios para la salud y suponen un riesgo importante para la enfermedad cardiovascular, pero en el caso de las grasas saturadas queda menos claro«, ha explicado Russell de Souza, profesor de Epidemiología Clínica y Bioestadística en la Facultad de Medicina Michael G. DeGroote.

Actualmente, se aconseja que estas grasas no superen el 10% de las calorías ingeridas a diario con la dieta, mientras que el de grasas ‘trans’ no sea de más del 1%, con el objetivo de reducir el riesgo de enfermedad coronaria y accidentes cerebrovasculares.

Las grasas saturadas provienen principalmente de productos de origen animal, como la mantequilla, la leche de vaca, la carne, el salmón y las yemas de huevo, y algunos productos vegetales como aceites de chocolate y palma. Por su parte, las grasas ‘trans’ se producen principalmente de forma industrial, a partir de aceites vegetales (un proceso conocido como hidrogenación) para su uso en margarina, bollería y productos envasados.

Para tratar de aclarar el riesgo cardiovascular asociado a ambas, De Souza y su equipo analizaron los resultados de diferentes estudios observacionales que analizaban su consumo con diferentes indicadores de salud entre la población adulta.

No es malo, pero tampoco reduce el riesgo

De este modo, no encontraron ninguna relación clara entre una mayor ingesta de grasas saturadas y un aumento de mortalidad por cualquier causa y una mayor incidencia de enfermedad coronaria, enfermedad cardiovascular, ictus isquémico y diabetes tipo 2. En cambio, no quedó claro si podía asociarse a una mayor mortalidad por enfermedad coronaria, así como tampoco encontraron que una dieta rica en grasas saturadas se asociara a un menor riesgo cardiovascular.

Asimismo, el consumo de grasas ‘trans’ sí se asoció con un aumento del 34% de la mortalidad por cualquier causa, un riesgo un 28% mayor de mortalidad por enfermedad coronaria y un aumento del 21% en el riesgo de enfermedad coronaria. No se observó una asociación clara con el ictus, mientras que el único factor que no pudo confirmarse fue su asociación con la diabetes tipo 2, por falta de estudios consistentes.

Los investigadores señalan que los resultados se basan en estudios observacionales, por lo que no ofrece conclusiones definitivas sobre una posible relación causa-efecto. No obstante, han precisado, «confirma las conclusiones de cinco revisiones sistemáticas previas sobre los efectos de las grasas saturadas y ‘trans’ en las enfermedades del corazón».

Fuentes: Europa Press, Noticias Castilla la Mancha Tv

Gazpacho, sandía y melón, entre los alimentos que más se consumen en verano

Las ventas de gazpacho, sandía y melón están batiendo récords en verano. Algunos estudios apuntan que son entre los alimentos más consumidos en Castilla la Mancha.
Además de ser una agradable manera de combatir el calor, el gazpacho –que ha aumentado sus ventas un 56% este año– es de lo más saludable.
«Al utilizar el gazpacho como una base a la hora de la comida o bien en cantidades más moderadas en la cena,  nos va a ayudar mucho a protegernos frente a los daños adversos de la exposición excesiva frente al sol», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
Además del gazpacho, otros productos estrella castellano-manchegos como la sandía y el melón han aumentado sus ventas en un 8% este año. Productos azucarados y frescos que los expertos recomiendan comer hasta cierta hora.
«Nuestro metabolismo tiene, digamos, dos niveles de funcionamiento. Empezamos con actividad de las seis de la mañana hasta las 18h de la tarde y a partir de esta hora debemos centrarnos más en pescados y carnes, es decir en grasas saludables. Todas las frutas hay que centrarlas desde el desayuno hasta la hora de la comida», aconseja Bravo.
Fuente: Noticias Castilla la Mancha

Alimentos que ayudan a regular la tensión arterial

https://youtu.be/cS_tVY38pl0

En este programa Más Vale Tarde, de la Sexta, es tratado el problema de las bajadas de tensión que a veces se dan con el aumento de las temperaturas en verano. «El calor puede producir una pérdida de líquidos considerable y deshidratación, igual que una circulación más lenta que contribuirán a la bajada de la tensión arterial», apunta Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Algunos de los síntomas que podemos sentir en estos casos son mareo o debilidad. Es una una clara señal que algo pasa con nuestra tensión arterial y habríamos que tomar algunas medidas de emergencia.

Toma nota de estos alimentos que te ayudarán a subir la presión arterial de forma natural. De igual modo, es importante que recurras al médico para establecer las causas que pueden estar provocando esta presión baja.

Alimentos para subir la presión arterial baja

Si tu presión se encuentra por debajo de 60 mmHg y de 100 mmHg, se puede decir que la tensión se encuentra baja. Por ello, para tratar de subirla de manera natural es necesario saber cómo hacerlo, y qué alimentos consumir para lograrlo.
Mucho se habla de la presión arterial alta, pero la tensión baja también puede traer complicaciones en la salud. Por ello, si la padeces, es importante que conozcas qué alimentos te pueden ayudar a subirla de manera natural.

Alimentos para subir la presión arterial baja

Agua, el alimento que no debe faltar es el agua. En ocasiones la hipotensión arterial y la deshidratación se relacionan, por ello no olvides tomar dos litros de agua por día.
Las bebidas con electrolitos son sumamente efectivas para elevar la tensión arterial, ya que contienen diferentes minerales como potasio, magnesio y especialmente sodio (mineral sumamente importante y necesario para subir la presión).
Sal, añade sal a tus comidas, no es necesario exagerar, sólo añade un poco más a lo que consumes habitualmente.
Elige alimentos ricos en vitamina B, ya que el déficit de alguna de las subespecies puede provocar hipotensión arterial.
Consume alimentos frescos como vegetales y frutas. Estos alimentos son ricos en vitaminas y minerales que mejoran la circulación de la sangre y mantienen su volumen en condiciones equilibradas.
Bebe zumos de frutas y vegetales frescos y naturales como por ejemplo el zumo de remolacha o el zumo de naranja, toronja, mandarina, kiwi o tomate por su alto contenido en vitamina C.
Toma un vaso de agua con el agregado de 1 cucharadita de sal. Este remedio casero y natural puede ser efectivo.
Consumir una porción de chocolate amargo. Aunque lo recomiendan también para tratar la hipertensión arterial, este alimento contiene cafeína y teobromina, dos sustancias naturales que pueden aumentar levemente la tensión arterial.
Bebe café o té en forma moderada, también puede ayudar a subir un poco la presión, aunque no es bueno abusar, especialmente del café.
Fiambres o embutidos. Estos alimentos pueden ser útiles, especialmente cuando ante un episodio agudo de hipotensión; aunque no hay que abusar de su consumo ya que tienen altas concentraciones de grasas saturadas y colesterol.

Fuentes: La Sexta / Innatia

Pierde peso sin riesgos

Revista Clara, número 276

revista clara agosto 2015Perder peso en poco tiempo y sin mucho esfuerzo. Este es el objetivo de uno de cada cuatro españoles, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y esa es la causa por la que las dietas milagro están de moda. ¡Que levante la mano la que no se ha dejado seducir por las promesas de una de ellas!

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De la alcachofa, el pomelo, a las Atkins o la Zona… Estas triunfaron hace unos  años y todavía tienen un nombre, pero cada verano parece tener sus dietas “infalibles”. Hoy son los zumos detox, la paleo, la sin gluten o la 5.2. Y es que la lista es interminable y cada año se les añaden nuevas revolucionarias fórmulas a cuenta del consumo de un determinado alimento, de la prohibición de otros, o de la manera de cocinar los platos, o del orden o el momento del día en el que se consumen, etc. , prometen una drástica pérdida de peso en tiempo récord.

LO QUE NO TE CUENTAN

Todas estas dietas milagrosas prometen resultados que al principio parecen cumplirse de forma muy llamativa, pues en corto plazo consiguen que el cuerpo pierda líquidos y masa muscular, lo que se traduce en algunos kilos menos.

Pero no se pierde grasa, así que uno de los principales problemas es el “efecto rebote”. Según advierte la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), “las situaciones de ayuno ponen en marcha potentes mecanismos nerviosos y hormonales que se oponen a la pérdida de peso. Estos mecanismos conducen a una rápida recuperación del peso perdido en cuanto se vuelve a comer de forma habitual”.

La mayoría de estos regímenes alterar nuestro organismo por la restricción de alimentos y por seguirlos durante un tiempo prolongado, lo que también puede “provocar deficiencias de proteínas, vitaminas o minerales” e, incluso, pueden llegar a dañar el hígado o el riñón.

¿CÓMO IDENTIFICARLAS?

La Dra. Irene Bretón, miembro del área de Nutrición y Obesidad de la SEEN, lo describe: “La promesa de una pérdida de peso rápida (más de cinco kilos al mes), sin esfuerzos y sin “riesgos” para la salud son los tres signos que permiten reconocer una dieta milagro. Otra característica que las define es que suelen ir avaladas por personajes populares o suelen también estar respaldadas por argumentos seudocientíficos”.

¿POR QUÉ CAEMOS EN LAS DIETAS EXPRÉS?

Alejandra Alonso, psicóloga de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), describe muy bien este fenómeno: ”Un gran número de personas están enganchadas a las dietas milagro, porque las eligen como una forma de castigarse o premiarse”.

Según explica, “este perfil de pacientes no tiene problema en aguantar varios días con ayunos o alimentándose a base de un solo producto, como pueden ser las uvas o las manzanas. Se autoconvencen con el argumento de que tras pasar unas semanas de restricción y necesidad, podrán posteriormente dar rienda suelta a su “adicción” por la comida”.

Además de una relación poco saludable con la comida, el ciclo nunca se cierra, pues dice la psicóloga que “en cuanto recuperan el peso perdido, caen de nuevo en el proceso de castigo con otro plan insano de alimentación, pero de rápida pérdida de kilos. Al final, con el paso del tiempo, se dan cuenta de que tanto las dietas milagro como los atracones posteriores son dos formas diferentes de castigarse y suele ser el momento en que acuden a un especialista en nutrición”.

DIETA DEL TÉ VERDE: anemia y debilidad

En este régimen es fundamental tomarse tres tazas de té diarias.

Cuándo tomarlas. La primera, en ayunas, lo más caliente que se pueda, exprimiendo el zumo de un limón. La segunda, 20 minutos después de la comida principal, sin endulzar y se debe evitar comer nada después. Y la tercera, después de la cena y una hora y media antes de acostarse.

Para comer, ni proteína, ni grasa. Los menús diarios se dividen en tres comidas que se basan exclusivamente en el consumo de verduras y frutas. Las proteínas (carne, pescado, huevo), los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz) y las legumbres están prohibidos, así como los azúcares y las grasas. ¿Tiempo de realización? Hasta que la báscula indique la pérdida de peso deseada.

RIESGOS

Rubén Bravo, naturopata y experto en nutrición del IMEO señala: “En esta dieta existe una gran carencia de proteínas e hidratos de carbono, por lo que la mayoría del peso que perdemos es a costa de reducir masa muscular y agua”. Además, subraya que “la teína que contiene el té verde es un excitante. Al disparar esta sustancia los niveles de insulina dificultará a nuestro cuerpo que utilice la grasa como fuente de energía, mermando a su vez el glucógeno muscular, y provocando que orinemos en exceso, por lo que los niveles diuréticos nos pueden reducir en exceso los minerales, creando mareos y sensación de debilidad.” Además,  ”tomar un excitante de teína en la cena provocará que no durmamos correctamente, pues alterará nuestro sistema nervioso”.

Por su parte, la Dra.  Irene Bretón indica que en este régimen de adelgazamiento “faltan los macronutrientes que nos proporcionarán las proteínas de la carne, los huevos y el pescado y los hidratos de carbono. Si se mantiene en el tiempo esta pauta alimentaria puede provocar importantes estados de gran debilidad”.

Dieta de zumos detox: efecto rebote inmediato

EN QUÉ CONSISTE

Las dietas a base de jugo de frutas y verduras están en auge. El objetivo principal es ayudar al organismo a expulsar toxinas consumiendo estas bebidas. Se trata de alimentarse únicamente a base de zumos de frutas y verduras (unos 5 batidos diarios). Puede seguirse durante un par de días, aunque hay dietas que propugnan llevar esta clase de alimentación durante una semana o más, combinada o no con cremas y ensaladas.

RIESGOS

La Dra. Gómez Candela, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario La Paz, afirma que estas dietas «se pueden considerar peligrosas para la salud, ya que ocasionarían déficits importantes. El resultado es que solo ayudan a perder líquidos, no grasa, y el efecto rebote una vez las abandonamos es inmediato».
Rubén Bravo, naturopata-experto en nutrición y portavoz del IMEO, insiste además en que «alteran el metabolismo, dificultando aún más la pérdida de peso tras tanta subida y bajada de kilos» y que provocan «debilidad e irritabilidad porque faltan nutrientes».

DIETA 5.2: muy desequilibrada
De los siete días  de la semana, en cinco se puede comer lo que se quiera y las restricciones se reservan para las otras dos jornadas, que no tienen por qué ser consecutivas. Durante los días de ayuno, se aconseja tomar mucho líquido en forma de caldos, infusiones y frutas, donde el aporte calórico diario recomendado es de apenas 500 calorías.

RIESGOS

Para la Dra. Irene Bretón, «la reducción drástica de calorías durante dos días de ayuno priva al cuerpo de la energía suficiente que necesita para emprender la vida cotidiana, provocando que la persona se fatigue, esté irascible y sienta mucha debilidad». Y el efecto rebote está asegurado, porque lo que pierde es líquido, no grasa».  Además, una dieta por debajo de 800 calorías diarias puede provocar «hipoglucemia o una bajada de tensión», explica Bravo.

Para leer el reportaje completo, así como la dieta más saludable sugerida por la Revista CLARA, ver la edición impresa, número 276 de agosto 2015.

Los ‘smoothies’ son recomendables para mantener una adecuada hidratación, cuando aumentan las temperaturas y la sudoración

Terra Estilo y Vida, por Omar Segura

smoothie saludable foto istockHan sido bautizados como «smoothies» (derivado de ‘smooth drink’ o bebida suave, en inglés) y se han puesto de moda entre los amantes de la vida saludable. Para los expertos en nutrición, son una excelente opción para hidratarse y asegurar el buen funcionamiento del organismo, sin descuidar la línea, cuando arrecia el calor.

«En verano, debido a las altas temperaturas y la sudoración abundante perdemos más líquidos y sales minerales que habitualmente, y los ‘smoothies’ o combinados naturales de frutas, verduras y vegetales con un toque de hielo, son muy apetecibles y recomendables para mantener una adecuada hidratación», según Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad .

“Su nombre se le atribuye a la nutricionista norteamericana Kimberly Snyder , que inventó un preparado para que la gente que no era muy amante de la fruta y la verdura pudiera cubrir las cantidades diarias necesarias, al que denominó ‘Glowing Green Smoothie’ y que consistía en una mezcla de verduras y frutas de color verde brillante que prometía mejorar la piel, el pelo y el tránsito intestinal», señala Bravo.

Añade Bravo que ese término «después se generalizó y los ‘smoothies’ también han ganado fama gracias a las celebridades, estrellas de cine y supermodelos que se han dejado ver en la calle con un ‘smoothie’ en la mano, como Dakota Johnson, Irina Shayk , Alessandra Ambrosio, Anne Hathaway, Reese Witherspoon o Rosie Huntington».

EXCLUYA LOS INGREDIENTES QUE ENGORDAN

«Existen muchas recetas de ‘smoothies’ y no son, precisamente, indicadas para todo el mundo. Si se quiere perder peso o mantener el que ya se tiene, se deberían descartar, de entrada, ingredientes como azúcar, miel, sirope, cacao en polvo, lácteos enteros como leche o yogur griego, nata o mantequilla de maní”, señala Rubén Bravo.

PONGA MÁS FRUTA QUE VERDURA Y TRITÚRELAS CON PIEL

Bravo recomienda preparar los ‘smoothies’ mixtos, con un 60 por ciento de fruta y 40 por ciento de verdura, y “puesto que el 80 por ciento de los micronutrientes se encuentran en la pulpa y en la piel, es muy importante triturarlos, siempre que sea posible, enteros y consumirlos en los siguientes 20 minutos”.

LA FRUTA CONGELADA, MÁS ECONÓMICA

“Las espinacas y las frutas del bosque se conservan muy bien en el refrigerador, y en algunos establecimientos los arándanos, que son cardioprotectores, se venden congelados a precio económico, preservando todas sus propiedades y sin contener bacterias debidas al mal estado, lo que es una ventaja», añade Bravo.

NUNCA MÁS DE 150 KILOCALORÍAS POR VASO

“Las frutas son más calóricas que las verduras y hay que vigilar las proporciones. Unos 250 mililitros (ml) de esta bebida tendrían alrededor de 150 kilocalorías ( Kcal), algo aceptable en un desayuno, merienda o como un tentempié de media mañana”,  según Bravo, que aconseja no tomar más de 3 vasos diarios, para no incurrir en una hipervitaminosis o un exceso de calorías.

“Cada 100 gramos (grs), los lácteos desnatados 0%  contienen unas 50Kcal;  las verduras frescas contienen 30 Kcal y las frutas contienen 60 Kcal, mientras que una unidad de fruto seco crudo contiene alrededor de 30 Kcal”, explica este experto.

ADEMÁS DE HIDRATAR SON PROTECTORES

“Aunque no resolverán ningún problema por sí solos, ciertos jugos pueden beneficiar la salud si se toman con regularidad: los de color verde (espinacas, apio, pepino, puerro) tienen más fibra y calcio y pueden ayudar frente a enfermedades degenerativas, y ejercer un efecto depurativo. Los de un color rojo  (sandia, fresas, frambuesas, arándanos) son antioxidantes y favorecen la salud cardiovascular, y los de color naranja (naranjas, zanahorias, mango) ayudan a prevenir el cáncer”, señala Bravo.

NO SUSTITUYEN A LAS COMIDAS

“Los ‘smoothies’ no son un comida líquida para adelgazar  ni cumplen con los requerimientos nutricionales y proteicos de una comida principal. Al ingerir la fruta y verdura trituradas omitimos la masticación y la insalivación, una parte del proceso digestivo que puede influir en el afecto de saciedad y acentuar la sensación de hambre», apunta este experto en nutrición.

SABORICE CON ESPECIAS

«La forma más saludable para endulzar el ‘smoothie’ es añadiéndole azúcar moreno, estevia o especias con un toque dulce, como jengibre, vainilla, té verde o canela, o también se les puede conferir un sabor  picante, con la cúrcuma, ingredientes todo ellos, cuyos fitocompuestos  aportan distintos beneficios específicos para la salud, como ayudar a regular los niveles de las grasas y azúcares en la sangre», según Bravo.

ESPECIALES CONTRA EL CALOR

Bravo sugiere este ‘smoothie’ para favorecer el sistema inmunitario, estimular las funciones cerebrales y, durante el verano, ayuda a la buena salud de la piel frente a la exposición solar, además de mantener un buen equilibrio entre vitaminas, proteínas y grasas saludables: 5 uvas rojas, 1/4 de boniato, 3 zanahorias, 2 nueces y 150grs de queso batido 0% de grasa.

¿Es bueno para la salud tomar leche?

Telemadrid


La mayoría de nosotros tomamos leche a diario, ya sea con el café o un vasito antes de ir a dormir. Siempre nos han dicho que es buena para la salud, que tiene mucho calcio, etc. Algunos expertos sostienen que este producto no es tan bueno de lo que parece para nuestra salud y le contribuyen problemas de acné, obesidad o incluso osteoporosis . Un equipo del programa Aquí en Madrid, de Telemadrid, se ha propuesto comprobarlo.
Tomar o no leche puede ser una decisión o incluso una obligación. Uno de cada tres españoles sufre intolerancia a la lactosa.
Para los ganaderos hay solo un tipo de leche, lo demás –como leche de soja o leche de almendras– son derivados y poco tiene que ver con lo que proviene de las vacas.
¿Qué opinan los nutricionistas? Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), defiende que «a los que le sienta bien la leche, no tienen por qué dejar de tomarla; es un alimento muy nutritivo, con muchas propiedades que nos aporta la cantidad de calcio que necesitamos cada día». Normalmente la intolerancia a la leche suele producirse por la lactosa. En este caso, el primer paso sería elegir una leche que no contiene lactosa y suplir la necesidad de calcio con el consumo de otro tipo de alimentos ricos en calcio y también en vitamina D, como son las sardinas, los berberechos, las anchoas y las espinacas. Algunas bebidas, como la leche de soja, también nos servirán, siempre y cuando están enriquecidas con calcio y vitamina D. La soja tiene cinco veces menos calcio que la leche de vaca. Cuanto menos tratamientos químicos le hayan hecho, mejor sería la leche que tomamos. El debate no ha hecho más que empezar.