La Sexta, Más Vale Tarde
Los dulces en Navidad son, sin duda, los protagonistas de la mesa. Compramos muchos dulces y no escatimamos en la cantidad. ¿Es posible tomarlos sin engordar?
El objetivo que nos tenemos que plantear estos días es de no engordar y dejar las dietas para después de las fiestas.
Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) aconsejan hacer un día depurativo tras cada cena de excesos. Además, es importante » comprar las raciones justas y controlar las técnicas de cocinado y cocción, porque si no elegimos bien podríamos multiplicar por tres el aporte calórico de un mismo alimento», señala Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.
Es contraproducente ayunar el día antes o durante el día de la comida navideña, porque induce al atracón posterior y se relentiza el metabolismo.
En el ranking de los postres más calóricos primer lugar ocupa el turrón duro (547Kcal), seguido por el mazapán (500Kcal), turrón blando (490Kcal), polvorón (480Kcal), peladillas (461Kcal) y mantecados (460Kcal).
Desde IMEO recomiendan hacer un postre casero, de un aporte calórico moderado, como un flan casero o unas natillas con galleta, por ejemplo, brindar con cava y cuando desaparece la sensación de hambre finalizar con uno o dos trocitos de turrón.
En cuanto a las copas, hay que saber que apostar por las bebidas menos calóricas. Porque un vaso ron con bebida de cola tiene 293Kcal y equivale a: 2,7 copas de 150ml de vino tinto o blanco; 3,2 vasos de sidra dulce; 4,1 copas de 100ml de champagne y a 4,5 botellas de 200ml de cerveza rubia.
Etiqueta: kcal
Recetas de helados bajos en calorías y muy saludables
Se acerca el calor y cada vez más nos apetece tomar alimentos húmedos y fresquitos que nos ayuden a sentirnos mejor con las altas temperaturas. Para ello los helados son una fórmula muy apetecible de combatir el verano, pero en muchos casos, incompatible con mantener un peso y un estilo de vida saludable si abusamos de ellos, pues suelen ser altos en grasas y azúcares.
Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO y creador de la Dieta de los Días Alternos ha analizado la composición de los helados, las diferentes fórmulas y recetas que hay en el mercado, y los ha reinventado, con unos oportunos retoques, con el fin de ofrecer opciones saludables, bajas en calorías, pero cremosos y con sabor.
Siguiendo estas fórmulas, podemos perfectamente tomar hasta dos helados al día sin temor a los kilos de más. Preferiblemente en la media mañana o en la merienda.
¿Por qué la mayoría de los helados industriales engordan?
Veamos éste pequeño análisis realizado sobre las etiquetas de composición nutricional de varios de los helados que se comercializan en las grandes superficies.
El abuso de las natas y los azúcares o endulzantes en la elaboración de un gran número de helados comercializados, son los verdaderos culpables de que este alimento tenga tan mala fama y se considere un producto que engorda, tachado de todas las dietas y planteamientos saludables o de bajada de peso, y es que sabemos que el exceso de grasas saturadas (natas) y el exceso de azúcares refinados, son dos factores que favorecen el aumento del colesterol malo (LDL), la tendencia a la diabetes y el conjunto de enfermedades incluidas en el síndrome metabólico y enfermedades del corazón.
Helados que nos permiten perder peso y en el mismo tiempo cuidar la salud
Es perfectamente factible buscar sustitutos saludables a los ingredientes que hacen más insanos los helados, obligándonos a comerlos ocasionalmente. «En la Dieta de los Días Alternos os proponemos cambiar la nata por queso batido 0% y el azúcar refinada, colorantes y endulzantes, por estevia, azúcar moreno y fruta natural», explica Rubén Bravo. Con ello podemos incluir una o dos raciones de helado al día, no sólo sin incluir alimentos desaconsejados, sino todo lo contrario, aportando un alimento saludable, rico en proteínas de alto valor biológico, calcio y vitaminas naturales, y con aporte calórico de 60Kcal aproximadamente.
A continuación os ofrecemos algunas recetas baratas, caseras y saludables para elaborar de forma sencilla helados de chocolate, limón y fresas, aunque prácticamente podremos utilizar cualquier fruta como base para conseguir el sabor deseado.
Receta helado de limón
Ingredientes para 1 litro
- 500grs de queso batido 0% (en Mercadona venden uno ideal que se ajusta a la perfección por su cremosidad, sabor y composición nutricional).
- 2 limones
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharada de postre de estevia
- 2 Yogures 0% de sabor limón o lima
- 2 claras de huevo
- Una pizca de esencia de vainilla
Preparación
- Primero pelaremos los limones y los partiremos en cuartos.
- Colocamos los limones en el vaso de la batidora con los 500grs de queso batido 0%, los yogures de limón desnatados, las 2 cucharadas pequeñas de azúcar moreno, la cucharada pequeña de stevia y la pizca de esencia de vainilla. Lo licuamos todo bien y posteriormente lo repartimos en uno o varios moldes y lo metemos en el congelador hasta que esté firme.
- Cuando alcance este punto de firmeza pero aún no esté duro lo retiramos e incorporamos las 2 claras batidas en punto de nieve aplastándolas con un tenedor. Lo mezclamos bien con las claras y lo volvemos a congelar hasta que alcance el punto perfecto de congelación. Entonces ya estará listo para tomar.
Receta helado de chocolate
Ingredientes para 1 litro
- 500grs de queso batido 0% (recomiendo el de Mercadona)
- 2 onzas de chocolate negro puro +70%
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharada de postre de estevia
- 2 Natillas de chocolate sin azúcares añadidos (recomiendo el de Hacendado de Mercadona)
- 2 claras de huevo
- Una pizca de esencia de vainilla
Preparación
- Primero cortamos las onzas de chocolate en 8 partes.
- Añadimos el chocolate negro al vaso de la batidora con los 500grs de queso batido 0%, las natillas de chocolate sin azúcares añadidos, las 2 cucharadas pequeñas de azúcar moreno, la cucharada pequeña de stevia y la pizca de esencia de vainilla. Lo licuamos todo bien y posteriormente lo repartimos en uno o varios moldes y lo metemos en el congelador hasta que esté firme.
- Cuando alcance este punto de firmeza pero aún no esté duro lo retiramos e incorporamos las 2 claras batidas en punto de nieve aplastándolas con un tenedor. Lo mezclamos bien con las claras y lo volvemos a congelar hasta que alcance el punto perfecto de congelación. Entonces ya estará listo para tomar.
Receta helado de fresa
Ingredientes para 1 litro
- 500grs de queso batido 0% (recomiendo el de Mercadona)
- 2 yogures 0% de fresa o de frutas del bosque
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharada de postre de estevia
- 10 fresas de tamaño mediano
- 2 claras de huevo
Preparación
- Primero cortamos las fresas en trocitos pequeños.
- Añadimos la fruta al vaso de la batidora con los 500grs de queso batido 0%, los yogures desnatados de fresa o frutas del bosque, las 2 cucharadas pequeñas de azúcar moreno y la cucharada pequeña de stevia. Lo licuamos todo bien y posteriormente lo repartimos en uno o varios moldes y lo metemos en el congelador hasta que esté firme.
- Cuando alcance este punto de firmeza pero aún no esté duro lo retiramos e incorporamos las 2 claras batidas en punto de nieve aplastándolas con un tenedor. Lo mezclamos bien con las claras y lo volvemos a congelar hasta que alcance el punto perfecto de congelación. Entonces ya estará listo para tomar.
Fuente: http://dietadiasalternos.es/dieta-dias-alternos-2-helados-al-dia-para-perder-peso/
Plan de intercambios saludables para estas Navidades
RNE, Marca España
Estas Navidades nos brindan 17 días no laborables, contados desde 1 de diciembre hasta concluida la semana de Reyes. A seis semanas de posibles excesos gastronómicos, evalúan el riesgo de estas Navidades los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), pudiendo ganar entre 4 y 6 kilos de más. Cada comilona de Navidad o Año Nuevo asciende a unas 3000 Kcal., es decir, al equivalente a dos días de dieta normal. Por esta razón, el Departamento de Nutrición del Instituto ha elaborado un plan de intercambios saludables que nos permitirá reducir las calorías a menos de la mitad.
En esta edición del programa Marca España, del RNE, interviene Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO que nos brina una serie de consejos prácticos que nos permitirán disfrutar las navidades sin kilos de más.
Para escuchar el programa, pulsa play.
Seis semanas de posibles excesos gastronómicos traen las Navidades en España
El Instituto Médico Europeo de la Obesidad aconseja ‘dosificar las Navidades’ optando por un plan de intercambios gastronómicos saludables que nos permitirán reducir a menos de la mitad las calorías sin renunciar la festividad
A seis semanas de posibles excesos gastronómicos, evalúan el riesgo de estas Navidades los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Hasta 17 días no laborales marca el calendario oficial en España este año desde 1 de diciembre hasta concluida la semana de Reyes[1] sumando festivos y fines de semana. Si a ello se añade algún otro día libre, se formarán puentes de hasta cinco días o semanas enteras de vacaciones.
En principio, el espíritu vacacional no tiene por qué suponer un problema de salud, pero si se utiliza la época navideña como válvula de escape a los deseos adictivos de comer, buscando justificación social en la celebración, sí se convierte en un problema.
«Nuestra práctica en consulta indica que es en estas fechas cuando hay un mayor riesgo para descuidar la alimentación, pudiendo ganar 1 kilo por cada semana de excesos y hasta 6 kilos en total«, afirma Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. El ‘legado’ que nos deja cada comilona de Navidad o Año Nuevo asciende a unas 3000 Kcal., el equivalente a dos días de dieta normal.
Con el fin de prevenir excesos sucesivos, los expertos aconsejan ‘dosificar’ las celebraciones, reservando las comidas principales para los días señalados y optando por opciones más saludables que nos permitirán reducir las calorías a menos de la mitad. Para facilitarnos la tarea, los especialistas en nutrición del Instituto han elaborado una tabla de intercambios con sugerencias concretas de aperitivos, entrantes, platos principales, bebidas y postres.
“No hay que renunciar a la Navidad, hay que saber disfrutarla con moderación», resalta Bravo. El problema no son los días de festividad concretos, sino la tendencia a seguir comiendo igual en los días que las rodean, repitiendo el mismo patrón permisivo una y otra vez. El exceso de alcohol deshibe y reduce nuestro autocontrol y fuerza de voluntad, aumentando el riesgo de glotonería excesiva e ingestas desmesuradas, que tendrán efectos negativos no sólo en los kilos de más, sino también en nuestra salud y equilibrio emocional. Obrar con moderación nos asegurará un buen sueño y descanso y nos librará de caer en la tendencia depresiva tras el fin de las fiestas por haber engordado varios kilos.
Aunque las navidades no son la fecha más indicada para ponerse a régimen, sí son idóneas para plantearse un objetivo real, como mantenerse en el peso actual o intentar no coger más de un kilito, que luego no sería tan difícil perder. Para una persona que está en el límite, los 6 kilos cogidos a lo largo de este mes pueden significar traspasar la barrera del sobrepeso a la obesidad y esto acarrea serios problemas para la salud.
Por esta razón, el Departamento de Nutrición del IMEO ha elaborado un plan de intercambios saludables que realiza algunos retoques sobre lo que podría ser nuestro menú de Navidad. En aperitivos y entrantes se recomienda sustituir los fritos (croquetas, empanadillas, tempuras), quesos y pastas para untar (foie gras, patés, sobrasada) por fiambres magros (jamón, lacón, cecina), marisco y pescados (gambas, langostinos, mejillones, boquerones, pulpo, sepia o calamares).
En la comida, se recomienda sustituir las fuentes de proteínas grasas (cochinillo, cordero, cabrito, pato, salmón) con otras de proteínas magras (ternera, pavo, pulpo, besugo o lubina). «Las proteínas magras son el macronutriente que mayor gasto calórico provoca al digerirse y sólo aportan 4 Kcal por gramo», puntualiza el experto del IMEO. Al aumentar el consumo de proteínas magras, contribuimos a reducir la sensación de hambre, ya que la metabolización de las proteínas genera un alto consumo calórico, ayuda a mantener niveles apropiados de azúcar en sangre y nos ayuda a mantener el apetito a ralla en estas fechas.
La presencia de frutas y verduras en el menú navideño es de primordial importancia, por su aporte en fibra. Consumidas preferentemente antes de la comida o cena, favorecerán el proceso digestivo y disminuirán la absorción de grasas, previniendo el aumento del colesterol.
En cuanto a las bebidas, los expertos en nutrición se declinan por el consumo moderado de vino tinto, rosado y cava en lugar de bebidas espirituosas de alta graduación (ginebra, ron, whisky y vodka).
En el postre, el plan de intercambios saludables sustituye o limita el consumo de los clásicos dulces navideños elaborados a base de frutos secos, azúcares, grasas y harina refinada (turrón, mazapán, polvorones, roscón relleno de trufa o nata) con postres tradicionales caseros (flan de huevo, natillas, roscón sin relleno).
[1] En la mayoría de comunidades autónomas de España tienen 5 días festivos oficiales: el día de la Constitución, la Inmaculada, Navidad, Año Nuevo y Reyes. En Cataluña y Baleares también es declarado fiesta oficial el 26 de diciembre, San Esteban.
Macarrón con albahaca: la receta original del chef ALbert Adrià
MACARRÓN DE ALBAHACA A LA CREMA FRÍA DE PARMESANO
Creada por Albert Adrià, chef al mando de Tickets bar de Barcelona y definida por el experto de nutrición Rubén Bravo como la tapa de “planta sagrada” con beneficios para cuerpo, mente y estado de ánimo
Ingredientes: Albahaca fresca, piñón salvaje, parmesano Reggianno.
Condimentos y aliños: Agar-agar, nata culinaria, aceite de oliva virgen extra, sal fina y pimienta negra.
Propiedades destacadas por los expertos en nutrición del Instituto Médico Eurpeo de la Obesidad (IMEO):
- Los quesos grasos como el parmesano están censurados en muchos platos de estilo saludable, y es porque aquellos que lo determinan así, dan demasiado peso en su evaluación, a su alto contenido en grasas saturadas y sodio, no recomendable para personas con altos niveles de colesterol e hipertensos. ¿Y qué hay de su elevada composición en vitamina A, retinol, calcio y fósforo? Los quesos grasos son grandes aliados para nuestros huesos y masa muscular, pero siempre en un consumo moderado y esta tapa utiliza esa cantidad moderada a la que nos referimos.
- La albahaca es considerada por muchas culturas como una planta sagrada por sus potentes cualidades beneficiosas, con usos para estimular la memoria, reducir la fiebre, aliviar el picor de garganta, reducir el dolor de cabeza y mejorar el equilibrio emocional tanto en periodos de depresión como de ansiedad.
| INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS | ELABORACIÓN |
| Para el agua de albahaca500gr de albahaca fresca1000gr de agua mineral
1 superbag o estameña
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| Para el baño de albahaca500gr de agua de albahaca (elaboración anterior)
15gr de agar-agar 5gr de sal fina
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| Para hacer el macarrón de albahaca*500gr de baño de albahaca (elaboración anterior).Macarrón Kit
c/s Agua mineral c/s Hielo
*(Cantidad mínima para obtener un buen resultado).
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Para la crema de Parmesano150g Parmesano Reggianno400gr de nata 18% mg (nata culinaria). 150gr de agua mineral 5gr de sal fina
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| Para tostar los piñones20gr de piñón salvajeGel de sílice
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| Para el crujiente de parmesano50gr Parmesano ReggiannoGel de sílice
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| Otros 24 brotes de germinado de albahacac/s pimienta negrac/s aceite de oliva virgen extra |
ACABADO Y PRESENTACIÓN
- Para una ración necesitamos 4 cilindros de albahaca.
- Con la ayuda de un cuchillo hacer cortes sesgados de 4 cm de largo para obtener la forma de macarrón.
- Disponer en el fondo de un plato 50 gr de crema de parmesano.
- Sobre la crema colocar 16 macarrones con volumen y desordenadamente.
- Repartir alrededor del plato 6 brotes de germinado de albahaca y 6 piñones rotos.
- Colocar 4 trozos de crujiente de parmesano dando volumen sobre los macarrones.
- Terminar con pimienta negra recién molida y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
Tartare de tomate: la receta light de Albert Adrià
Se estima que de media los españoles consumen entre 1 y 5 tapas por persona y tapeo. Esta cantidad se dispara durante el fin de semana a 10 tapas por cabeza cuando se acude con amigos o en familia. El tiempo que pasamos de tapas y cañas ronda desde los treinta minutos hasta las dos horas, coincidiendo con los horarios de comida o cena.
«No hay que tener miedo a la tapa», apostilla el experto en nutrición Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Si seleccionamos bien, su aporte calórico puede ser relativamente bajo –entre 30 y 150 Kcal/unidad–, y puede servirnos para “matar nuestro apetito” antes de comer. Pero eso sí, debemos recordar que el consumo calórico recomendado al día para las mujeres oscila los 1500Kcal., mientras que para los hombres ronda los 2000Kcal.
A continuación, ofrecemos la receta original de Albert Adrià de una tapa light, ideal para este verano, poniendo especial hincapié en su riqueza nutricional y su beneficio para nuestro cuerpo, mente y estado de ánimo: tartare de tomate.
TARTARE DE TOMATE © TICKETS
La tapa para los que están a dieta y buscan la eterna juventud

Calorías: 33 Kcal
Ingredientes: Tomate y láminas de pan.
Condimentos y aliños: Albahaca, aceite de oliva virgen extra, orégano, salsa de chile habanero, mostaza de Dijon, pimienta negra, salsa Worcestershire.
Propiedades destacadas por los expertos en nutrición de IMEO:
• 33Kcal cargadas de antioxidantes y beneficios como la prevención del cáncer por su aporte en vitamina C, E y carotenos.
• Perfecta para los que están a dieta, pues aporta una gran sensación de saciedad, nos ayuda a ir mejor al baño y posee propiedades diuréticas contra la retención de líquidos y, por supuesto, de un aporte calórico muy bajo.
| INGREDIENTES 4 PERSONAS |
ELABORACIÓN |
| Para los dados de tomate 350 g de tomate Para el tartar de tomate 200 g de tomate a dados (elaboración anterior) 25 g de Néctar de tomate (Travol) 12 g de mostaza de Dijón 8 gr de salsa Worcestershire (perrins) 3 g de salsa Hp 3 de sal fina 0´3 gr de orégano seco 3 g de albahaca picada 0´7 g de salsa de chile habanero |
* es muy importante probar el tartar cada vez que se
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| Para las laminas de pan 20 laminas de pan (Gutiattu) |
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| Otros 15 g de aceite de oliva virgen extra 5 g de alcaparras 12 germinados (Sakura mix)4 hojas de albahacac/s de pimienta negra |
ACABADO Y PRESENTACIÓN
- Disponer 50 gr de tartar de tomate en el centro de un plato, y extenderlo de forma circular con un diámetro de 16 cm.
- Dar dos vueltas con el molinillo de pimienta sobre el tartar.
- Poner un hilo de aceite de oliva virgen extra alrededor del tartare.
- Disponer 3 alcaparras y sobre estas disponemos dos hojas de germinado de sakura morada y una hoja de germinado de sakura verde.
- Cortar una hoja de albahaca en tiras finas y disponer bien repartida por toda la parte superior del tartar
El bioayuno, ideal para la Semana Santa
Una propuesta nutricional de IMEO para esta Semana Santa que incorpora las últimas tendencias en dietoterapia favoreciendo la detoxificación y el equilibrio emocional
Según la tradición católica, el próximo 18 de abril, Viernes Santo, es día de procesiones, ayuno y abstinencia. Algunas de las recomendaciones que recoge la «ley del ayuno» de la Constitución Apostólica son: abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día, siendo permitidos los lacticinios, huevos y productos de grasa animal. Desde un punto de vista nutricional el ayuno, igual que la alimentación, requiere obrar con medida y control para evitar problemas digestivos, astenia, hipoglucemia, mareos y desmayos. Por ello, los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han elaborado un menú completo, indicado para este día que cubre las necesidades bionutricionales de los que guardan ayuno y, además, favorece la detoxificación y el equilibrio emocional.
Bioayuno del IMEO de 1020Kcal
Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un chorrito de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.
Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.
Comida: De primer plato, un caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y media de cebolla, una cucharadita de diente de león y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.
Merienda: 2 nueces, infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro.
Cena: Caldo de verduras depurativas como plato único. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 1 onza de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.
«El menú del bioayuno que hemos elaborado para este Viernes Santo incorpora las últimas tendencias en dietoterapia, pero respetando las tradiciones centenarias de la Constitución Apostólica. Se puede practicar, una vez concluida la Semana Santa, con cierta regularidad –un día a la semana y nunca más de dos días seguidos– con fines terapéuticos y depurativos», comenta Rubén Bravo, portavoz del centro y experto en nutrición. Su aporte calórico es de unas 1020Kcal y, por tanto, no conviene realizar mucha actividad física, para evitar posibles bajadas de tensión o azúcar.
Las raciones están distribuidas en cinco comidas diarias y se toman en pequeñas cantidades para asegurarnos suficiente energía que nos permitirá concluir la jornada sin incidentes. Es muy importante la toma de azúcares, de modo que hemos incorporado al menú miel, naranja, mosto sin alcohol y chocolate negro. Los lácteos como el kéfir, con demostradas propiedades sobre el sistema inmunitario, ayuda a mejorar la flora y prevenir desequilibrios intestinales. Los caldos de verduras depurativas, como el apio y la cebolla, contribuyen a reducir los niveles del colesterol y propician la detoxificación del hígado y del sistema linfático.
Incorporar una onza de chocolate negro en la merienda y en la cena favorece el aumento de los niveles de serotonina y la dopamina en el cerebro proporcionándonos una sensación de bienestar, y una reducción de la ansiedad o el estrés.
El Bioayuno también cuenta con algunos alimentos con pronunciado efecto anti estrés, como son las nueces, los garbanzos presentes en el hummus griego, la infusión de azahar y la levadura de cerveza.
Además, para facilitar el proceso de depuración del organismo, necesitamos dormir las ocho horas diarias, beber entre 2 y 3 litros de agua y olvidarnos de los cigarrillos y las bebidas graduadas.
La meditación, el organizar las ideas y el “ruido mental” es altamente recomendado, ya que “influye positivamente sobre el buen humor y el equilibrio, además de mejorar el optimismo en cuanto a la perspectiva de vida”, recuerda el especialista.
BOTIQUÍN NATURAL CONTRA LAS ENFERMEDADES DEGENERATIVAS
Zumo natural de naranja y zanahoria. Este elixir de tinte naranja arma nuestras defensas con grandes cantidades de vitamina C y fotoquímicos que aumentan el sistema inmune. Por un lado tenemos la naranja que es un potente antioxidante, beneficiosa para nuestra vista, piel y aparato respiratorio. La zanahoria, por otra parte, es un alimento alcalinizante que ayuda a depurar la sangre. Favorece la limpieza hepática, mejora la estructura muscular, de huesos y dientes. También es un aliado contra la diabetes, al equilibrar los niveles de azúcar en la sangre. «Por esta razón, recomendamos tomar dos vasos a lo largo de la mañana para asegurarnos un punto de partida cargado de suficiente energía para la larga jornada de ayuno a la que haremos frente», concluye Bravo.
Kéfir. Este hongo digestivo de propiedades milenarias aumenta el valor biológico de las proteínas de la leche y tiene múltiples virtudes curativos. Es rico en calcio, magnesio, vitaminas del grupo B y triptófano, con alta concentración de bacterias intestinales. Se emplea generalmente para mejorar la digestión y en casos de estreñimiento o enfermedad inflamatoria del intestino. En el período de astenia primaveral ayuda a estimular el sistema inmunológico y controlar el estrés.
Miel. Desde tiempos remotos, la miel es apreciada por su naturaleza antimicrobiana y cicatrizante. Es recomendada por la OMS como remedio natural contra la tos, resfriados e infecciones de garganta. Una o dos cucharitas en el desayuno ayuda a comenzar el día con energía, gracias a sus azúcares de rápida asimilación.
Levadura de cerveza. Este suplemento, muy completo en su composición y rico en vitaminas del grupo B, es imprescindible para el buen funcionamiento del sistema nervioso y recomendado contra depresión, ansiedad o estrés.
Nueces. Las propiedades de estos frutos secos son tantas que han pasado a recetarse en las consultas de los cardiólogos. Sus ácidos grasos Omega 3 juegan un papel importante en la prevención de enfermedad cardíaca, pudiendo reducir el riesgo hasta un 50%. Asimismo se toman como un alimento anti estrés, debido que contribuyen para el aumento de melatonina en sangre, favoreciendo el descanso y el equilibrio emocional.
Caldo de verduras depurativas. Conocido coloquialmente como sopa anticelulitis o ‘quemagrasas’, este plato de sabor potente tiene mucho que ofrecer a los que se proponen a perder peso. Según la leyenda urbana, la mismísima Marilyn Monroe seguía una dieta basada en verduras depurativas para evitar la retención de líquidos y mantenerse en forma.
El apio y la cebolla son diuréticos naturales por excelencia con múltiples propiedades terapéuticos. Ayudan a reducir los niveles del colesterol en el cuerpo y favorecen la detoxificación del hígado y del sistema linfático. Además, relajan el sistema nervioso y ayudan a reconciliar el sueño.
Hummus griego. Tomado en los banquetes fúnebres de la antigua Grecia fue trasladado posteriormente a las celebraciones del Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Se trata de un puré consistente preparado de garbanzos machacados, aceite de oliva y pimentón rojo. «Este legumbre, rico en magnesio, folatos, zinc y triptófano, ayuda a disminuir el estrés y, en este sentido, incide directamente en el estado de ánimo», explica el especialista en nutrición.
Por su composición en ácidos grasos, el aceite de oliva virgen o extra es el alimento más similar a la leche materna. Su consumo moderado favorece la salud cardiovascular, el funcionamiento del hígado y la vesícula biliar. La elevada cantidad de polifenoles (un antioxidante natural) que contiene este ‘oro verde’ ayuda a prevenir enfermedades degenerativas como el Alzheimer, el cáncer o la diabetes, y actúa contra el envejecimiento celular.
Mosto tinto. En esta bebida encontramos los beneficios del vino tinto sin fermentar con 0% alcohol. Gracias a su alto contenido en polifenoles y taninos, actúa como antinflamatorio y reductor del colesterol malo LDL.
Infusión de Azahar. Posee propiedades calmantes, hipnóticas e inductoras de la relajación, recomendada en períodos de nerviosismo, insomnio o calambres musculares.
Chocolate negro. Este ‘dulce amargo’ es capaz de desatar una cadena de reacciones químicas en el organismo humano, aumentando la producción de feniletilamina, serotonina y dopamina, creando así una sensación de placidez que dura horas. Es por ello que en la antigüedad fue considerado «comida de los dioses» y los Incas, los Mayas y los Aztecas lo utilizaron como fuente de poder, energía y curación.
Hoy en día sabemos a qué se debe la sensación de «subidón» que experimentamos tras consumirlo: es debido a una alteración en la función de un neurotransmisor, denominado anandamida –derivado de la palabra ‘felicidad’ en Sánscrito–, que a nivel cerebral y de forma temporal bloquea los sentimientos de depresión y dolor. Por esta razón es muy importante controlar las cantidades para evitar a caer en una necesidad adictiva.
No obstante, en el IMEO a la hora de diseñar una dieta personalizada, a menudo recurrimos al chocolate negro, recomendable en merienda y cena, para disminuir posibles cuadros de ansiedad y facilitar la sensación de bienestar y relajación en el paciente. Además, este manjar amargo, rico en flavonoides, actúa como un potente antioxidante y protege al organismo frente a las enfermedades cardiovasculares y degenerativas, frenando el envejecimiento de las células.
¿Cuánto engorda una copa?
Huffington Post, por Margarita Lázaro
«El alcohol engorda». Vale, pero ¿cuánto? Por muchas vueltas que le des a la lata de cerveza que guardas en la nevera no hay rastro de las calorías que aporta. Tampoco en la etiqueta de la botella de vino se indica nada parecido. Por no hablar de otras bebidas como el ron, el vodka o la ginebra.
Mientras en la caja de galletas sí encuentras todos esos datos, las bebidas alcohólicas están exentas de dar esta información. Ni siquiera la nueva normativa europea de etiquetado ha determinado si los nuevos envases deberán aportar datos nutricionales. Por ahora, la legislación solo obliga a indicar su graduación.
«Es verdad que la mayoría de la gente sabe que el alcohol engorda pero quizá no sabe en qué medida. Cada gramo de alcohol aporta ni más ni menos que 7 Kcal, valor muy por encima del que aportan los hidratos de carbono o las proteínas (4 Kcal/gramo) aunque inferior a las 9 Kcal/gramo en el caso de las grasas», aclara la nutricionista Vanesa León, miembro de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas de Madrid (Addinma).
Este elevado aporte calórico tiene una explicación. «La mayorías de las bebidas alcohólicas se obtienen de la fermentación de azúcar», explica Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Cuantos más azúcares tenga el producto a partir del que se obtiene la bebida, más graduación tendrá y por tanto más calorías aportará. «Esto significa que engordan más 100 ml de vodka que 100 ml de cerveza porque en cada mililitro de cerveza hay menos gramos de alcohol», continúa Bravo.
El principal problema es que las calorías del alcohol son vacías. «Este concepto se refiere a alimentos que aportan una cantidad importante de energía, pero muy pocos nutrientes o ninguno. Esto significa que la fuente de energía no es utilizable para el trabajo muscular», explica Vanesa León quien añade que «el alcohol requiere grandes cantidades de vitaminas del grupo B para su degradación y su consumo en exceso llevaría al organismo a un estado de déficit nutricional». Quedarían excluidos vino y cerveza «que sí aportan algunos nutrientes importantes para el organismo».
EL PELIGRO DE LAS COPAS
Queda claro que el alcohol tiene un importante aporte calórico, especialmente en el caso de las copas. Éstas suelen además consumirse en exceso porque de noche el subconsciente pierde fuerza y tendemos a descontrolar. El cuerpo nos pide azúcar y nosotros se lo damos en forma de alcohol. Así mientras llamamos atracón de pipas a comernos una bolsa de una sentada, nos parece normal tomarnos cinco copas en una noche. Y es verdad que las pipas son ricas en grasas pero «cinco copas aportan 1000 calorías», insiste Rubén Bravo quien matiza que además las grasas de la pipas son cardiosaludables.
Sí, has leído bien y sí, has hecho bien los cálculos. Una copa aporta aproximadamente 200 kcal. Piensa que el alcohol, ya de por sí calórico, se mezcla con refrescos altamente azucarados. Una sola lata excede en 15 gramos la cantidad de azúcar diaria recomendada por la OMS. «Si estas calorías no se queman en una hora y media o dos, la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa visceral, detrás de la pared abdominal», explica Bravo. «Es la grasa de la barriga dura, no el clásico michelín blandito». Ésta resulta poco estética y también es peligrosa ya que rodea los órganos vitales lo que implica un riesgo cardiovascular.
Más allá del aporte calórico, el exceso de alcohol produce otros daños en el organismo. Vanesa León insiste en que «lo que más preocupa no es que engorde sino su efecto tóxico y nocivo» por eso aplaude la que la cadena británica de supermercados Sainsbury haya decidido incluir los datos nutricionales en las botellas de vino como medida persuasiva para reducir el consumo de alcohol. Para ella habría que «dar información sobre qué significa un consumo responsable y la dosis diaria tolerada de ciertas bebidas». Porque no hay que ser radical y dejar de tomar un par de copas el fin de semana o un par de cervezas cuando el miércoles quedas con tus amigos para ver el partido de Champions: el organismo de un adulto sano tolera sin problema un consumo moderado. «La capacidad del hígado de degradar el alcohol puro es de 7,5 gramos por hora, el problema sería cuando esta cantidad es mayor porque el alcohol no metabolizado circula dentro de la sangre», explica Vanesa León.
¿Y cómo solucionamos el tema de las calorías? Rubén Bravo insiste en que no debemos seguir una dieta rigurosa al día siguiente, «lo que tenemos que hacer es ser constantes el resto de la semana». El especialista en nutrición recomienda realizar 35 minutos de actividad física diaria y no darnos una paliza de tres horas el día después. «Para reducir la grasa generada por el consumo de alcohol, lo más efectivo es practicar un ejercicio aeróbico moderado porque es cuando el uso de la grasa como fuente de energía es más alto», explica Bravo. Se trata de trabajar a un ritmo de 125-135 pulsaciones por minuto con actividades como la natación o el zumba. Siempre sin olvidarnos de que «lo mejor para no engordar es reducir el consumo».
Un cubata50 ml de ron + 200 ml de refresco de cola = 200 kilocalorías
330 ml de cerveza = 148,5 kilocalorías
Un whisky con hielo
Una copa de blanco
Una copa de tinto
Un culín de sidra
Una copa de champán
Epidemia de obesidad por los refrescos
Tres nuevas investigaciones apoyan las medidas de control de consumo impuestas en Nueva York
ABC, por Rafael Ibarra
Las bebidas azucaradas están «bajo sospecha» desde hace tiempo. En algunas ciudades de EE.UU., como Nueva York, están en el punto de mira como uno de los desencadenantes de la pandemia de obesidad. Ahora, tres investigaciones que se publican en The New England Journal of Medicine (NEJM), aportan nuevos datos que engrosan la lista de evidencias científicas que las señalan como uno de los factores más influyentes en el incremento de la obesidad entre los niños, adolescentes y adultos. Dos de los estudios, en los que se analizan los efectos de un programa basado en la reducción de la ingesta de bebidas azucaradas, proporcionan una sólida base científica para reclamar un mayor control en el consumo de bebidas azucaradas para tratar de revertir esta epidemia.
La obesidad se ha convertido en uno de los mayores retos de la salud mundial para el siglo XXI. Su aumento entre los niños y adolescentes es particularmente alarmante, dado que está íntimamente relacionada con complicaciones cardiovasculares y el desarrollo de diabetes tipo 2. España es, a nuestro pesar, uno de los países con una tasa más elevada de obesidad infantil: un 19% de niños obesos frente al 16% de los EE.UU., un porcentaje que triplica al de hace 30 años. Además, casi un 39% de la población adulta tiene sobrepeso y un 14,5% obesidad.
Cambios en nutrición
Se sabe que uno de los factores más determinantes en esta epidemia han sido los cambios en la nutrición. Y se considera que el aumento del consumo de bebidas azucaradas es uno de principales factores: en EE.UU. se han convertido en el primer alimento de aporte calórico –en algunos casos el 15% de la ingesta de calorías diarias se hace a través del azúcar que contienen estas bebidas y se calcula que los adolescentes consumen una media de 375 kcal por cada bebida-. Además, según el artículo publicado en NEJM, las bebidas azucaradas son pobres en nutrientes y, a menudo, se asocian con el consumo de alimentos salados y comidas rápidas. Y, lo más preocupante, dice Sonia Caprio, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, es que se sabe que promueven enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad coronaria.
Huella en el ADN
La publicación de estos tres nuevos trabajos parece señalar inequívocamente a los refrescos como uno de los culpables de esta epidemia. Uno de ellos, realizado en la Escuela de Salud Pública de Harvard, proporciona una fuerte evidencia de que existe una interacción entre la ingesta de bebidas azucaradas y una predisposición genética a la obesidad y al riesgo de obesidad. El informe afirma que aquellas personas con una mayor predisposición genética pueden ser más susceptibles a los efectos adversos de las bebidas azucaradas, un claro ejemplo de la interacción entre genes y medio ambiente.
En los otros dos trabajos se describen los efectos de un programa diseñado para reducir el consumo de bebidas azucaradas y sus consecuencias sobre el peso en grupos de niños con peso normal y adolescentes con sobrepeso y obesidad. El primero, realizado en la Faculty of Earth and Life Sciences de Amsterdam (Holanda), analizó a 641 niños con peso normal a los que se controló desde los 4 a los 11 años. Aunque el 26% de los participantes no completaron el estudio, una limitación importante del trabajo, no obstante, los resultados sugieren claramente que la sustitución de una bebida que contiene azúcar (104 Kcal.) por una bebida sin azúcar redujo significativamente el aumento de peso y la acumulación de grasa en los niños con un peso normal.
Reducir masa corporal
Por su parte, el ensayo de la New Balance Foundation Obesity Prevention Center (EE.UU.) asignó de forma aleatoria a 224 adolescentes con sobrepeso y/o obesidad a un programa en el que durante un año se sustituyeron las bebidas azucaradas por otras sin azúcar. Los datos mostraron que, aquellos que participaron en el programa, redujeron su índice de masa corporal.
En conjunto, los tres estudios sugieren que las calorías que aportan las bebidas azucaradas son importantes. Pero, no hay que olvidar, señalan, que no basta con una decisión política que limite el consumo de estas bebidas. La estrategia, dicen, debe ser global, y debe incluir otras líneas de actuación, como el fomento de la actividad física.
¿Cuánto engorda el alcohol?
Reista GQ / por David López Palomo
Seguramente algún fin de semana, mientras bebías una copa de terraceo, te has preguntado: «¿Cuánto engorda el ron-cola que me estoy bebiendo?». De hecho, es muy probable que alguno de tus amigos listillos se haya lanzado a sentar cátedra sobre la relación entre el consumo de alcohol y la grasa que acumulamos: «Cené cerveza durante un mes y perdí siete kilos». Cuidado.
Pues bien, para que nadie se lleve a engaño, le hemos pedido a Rubén Bravo (especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad) que nos explique cuál es la bebida que más calorías tiene, cómo afecta a nuestro cuerpo y de qué manera se puede eliminar lo acumulado durante la noche del sábado.
Empecemos pues por lo primero: lo que más engorda son los licores dulces (383 kcal), seguidos del whisky y el ron (244 kcal ambos); el coñac (243 kcal), el aguardiente (222 kcal), el vino blanco (85 kcal), el rosado (74 kcal) y por último el tinto y el cava (65 kcal ambos). Un escalón por debajo estarían la cerveza, el vino seco y la sidra, que son las que menos alcohol tienen y por tanto menos calorías aportan (todos los datos corresponden a consumos de 100 ml). Para que os hagáis una idea el cuerpo necesita entre 2.000 y 2.500 calorías al día (no confundir con Kcal).
Explicado esto, la otra gran pregunta que cabe hacerse es: ¿por qué engorda tanto? Pues bien, el alcohol, por su alto valor calórico,nos hace recibir muchísima energía de golpe. Una energía que, según explica Rubén Bravo, «si no quemamos en las horas próximas a la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa. A esto hay que añadirle que las espirituosas normalmente se mezclan con bebidas carbonatadas que contienen gas y azucar; y además por la noche, que, para más INRI, es cuando nuestro cuerpo necesita menos energía.”.
Por menorizando el tema de los refrescos, una Coca-Cola o una Fanta tienen unas 110 calorías por cada 100 ml. Es decir, mucho más que el vino rosado o el blanco, pero menos que el whisky o el ron. «El problema de muchas de estas bebidas, entre las que se incluyen las light y las zero, es que muchas llevan cafeína, teína o taurina, que obligan a crear insulina; y por lo tanto aceleran en un 32% la velocidad en que el hidrato se convierte en grasa», ratifica el nutricionista del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO).
Además, este tipo de grasas son muy perjudiciales para el cuerpo humano. Rubén Bravo las denomina grasa visceral: «Son de alto riesgo para la salud porque generan un continuó bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, lo que se traduce en que pueden provocar enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, colesterol e incluso algunos tipos de cáncer».
En última instancia y siempre con precaución, la única forma de eliminarlas es haciendo deporte. Para acabar con este tipo de grasas que rodean a los órganos internos del cuerpo deberíamos llevar una dieta adecuada y hacer ejercicio (subir cuestas, nadar o correr) al menos cuatro días a la semana.
Para acabar, acabemos con una cita resumen de Bravo que sirva para ser recordada a la hora de beber: «Consume alcohol con moderación, despacio, disfrutando e intentando no mezclarlo con bebidas que contengan demasiada azúcar». Palabra de un nutricionista.



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