Los expertos se pronuncian sobre la polémica dieta de la sonda. ¿Solución o problema??

La dieta de la sonda es un nuevo método adelgazante que según sus defensores puede hacer que se pierdan 10 kilos en 10 días, mientras que sus detractores lo consideran una «aberración»
Antena3

El artífice de la polémica dieta de la sonda es un médico italiano llamado Gianfranco Capello. Según asegura puede llegar a quitar hasta 10 kilos en 10 días. El doctor Capello no es endocrino sino cirujano y en una declaración a Antena3 asegura que no hace pruebas médicas a sus pacientes. «Si les tengo que hacer un análisis antes y después del tratamiento nos sale carísimo, pero puedo garantizar que con la sonda se puede acabar con la obesidad en el mundo». En seis años han pasado por la consulta del doctor Capello 37.000 pacientes y ha llegado a recaudar más de 7 millones de euros.

En este programa aparece el testimonio de María José, una malagueña de 50 años, que pesaba 75 kilos midiendo 1,55m. Se somete a la dieta de la sonda con el objetivo de perder el máximo prometido, los 10 kilos. El régimen que comienza es hipocalórico, de unas 350 Kcal diarias. Estimando que el cuerpo «gasta» unas 1800 Kcal al día, la pérdida de peso queda garantizada, según el médico del centro que le vende la dieta. En una semana María José ha perdido 6 kilos, algo menos que promete la sonda, quedándose en 69 kilos de peso. Asegura que le gustaría repetir la dieta, para así cumplir con su objetivo, aunque si, reconoce, le cuesta mucho sacrificio mantener el peso perdido.

Por su parte, los críticos con esta dieta la consideran muy arriesgada para la salud. «No podemos tomarnos las dietas como si fuera una moda. Yo cojo tantos kilos en verano y voy y los pierdo después. No, la nutrición es algo muy serio y si se come bien, no debe costarnos ningún sacrificio», sostiene en el plató de Espejo Público Elisabeth González, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
Para seguir el debate integro del programa de Antena3, Espejo Público, pulsa play del video.

El sobrepeso hará aumentar la diabetes un 250% en 2030

EFE, La Razón

image_content_medium_992338_20130920123109Con un 80% de la población actual con sobrepeso, la prevalencia de la diabetes crecerá un 250% en el año 2030, según ha advertido el doctor Luís Gutiérrez, que ha señalado que una alimentación equilibrada y hacer ejercicio son la base para el control eficaz de esta enfermedad.

Gutiérrez, médico de Atención Primaria y colaborador habitual desde hace 17 años en programas de TVE, ha impartido en Barcelona una conferencia dirigida a las personas con diabetes y sus familiares, organizada por la Associació de Diabètics de Catalunya (ADC), la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) y DiaBalance.

La falta de tiempo para cocinar, la pérdida de hábitos saludables, las restricciones alimenticias y, muchas veces la desinformación, llevan a muchas personas con diabetes a descartar la práctica de ejercicio o a descuidar su dieta, ha señalado el doctor.

«Es vital evitar el sedentarismo y perder peso si es necesario», ha comentado Luís Gutiérrez, que ha señalado que la clave para aprender a llevar una vida sana sin complicaciones es conocer bien el papel que desempeñan los hidratos de carbono en el organismo y saber cómo preparar y tomar los alimentos que son ricos en estos nutrientes.

Durante su conferencia, el doctor Gutiérrez también ha ofrecido algunos consejos prácticos en este sentido como el uso de alimentos específicos para diabéticos en los que la información acerca de su contenido en hidratos de carbono está detallada.

«Es importante evitar la sal y los alimentos con índice glucémico alto, pero la dieta de una persona con diabetes no difiere apenas de la dieta de quienes no son diabéticos», ha explicado.

La conferencia impartida en Barcelona forma parte de la campaña «Tú también puedes», una iniciativa de DiaBalance y la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) que nace con vocación de ayudar e informar a las personas con diabetes y de concienciar a la sociedad de que esta enfermedad no es ningún impedimento para poder realizar cualquier tipo de actividad.

Televisa: Síndrome postvacacional en España

Cuando terminan las vacaciones es complicado aceptar el regreso al trabajo, pero para quienes no tienen uno, esa vuelta a la realidad puede traer nerviosismo

Televisa, por Yolanda Fernández


Fatiga, falta de sueño, irritabilidad, tristeza o nerviosismo. Son algunos de los síntomas que se presentan tras el período de descanso veraniego conocido como síndrome postvacacional.
Sin embargo, la crisis que sufren los españoles ha cambiado el perfil de los que padecen estos síntomas de adaptación.
Con un 27% de la población activa sin encontrar trabajo, son los desempleados los más afectados.
«Esa sensación negativa de no tener trabajo a la vuelta de las vacaciones se agrava aún más y se suma a esa tendencia depresiva, a estar intranquilo, agobiado, a no dormir bien y entonces es mucho más fuerte en estas personas», explica Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
Un 65% de los españoles sufre alguna de las dolencias relacionadas con la vuelta laboral.
Menos derrotista es la actitud de la vuelta a la rutina tras el período vacacional de los que sí conservan su empleo.
La sensación de poder reincorporarse a un puesto de trabajo ha provocado que se reduzcan los síntomas depresivos.

Al respecto, la psicóloga Elisa Sánchez señala: «Valoramos el trabajo de una forma distinta, ya no lo vemos como un castigo, como algo que nos cuesta mucho levantarnos por la mañana para ir a trabajar, si no que lo vemos como una posibilidad, como algo muy positivo, el tener trabajo es una suerte ahora mismo».
Disminuye la sintomatología adversa de la vuelta al trabajo pero aumenta la ansiedad provocada por el temor a perderlo.
«Aparecen más bien síntomas asociados al estrés, preocupación, sobrecarga de trabajo, insomnio más relacionado con síntomas de activación, que de desactivación o desmotivación», añade la psicóloga.
La inestabilidad laboral y las pocas expectativas para encontrar un empleo han provocado que para muchos volver al trabajo se convierta en un lujo.

AAE

Vino y jamón ibérico, ayudan a cumplir la dieta

Europa Press

jamón jamónEl Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha desarrollado una dieta que incluye el vino y el jamón ibérico y que permite perder una media de cinco kilos de peso en un mes de forma saludable, y es que «complace al paladar y al corazón».

Aunque las bebidas alcohólicas y los productos de porcino, «generalmente, son desaconsejados en las dietas indicadas para perder peso», estudios recientes «atribuyen por persona y año una media de 3,2 kilos de jamón y 21 litros de vino» de consumo, indican.

A juicio de los miembros del IMEO, estos dos productos pueden ser beneficiosos tomados con moderación y dentro de una tabla de alimentos compatibles debido «a su riesgo cardioprotector». Así lo señala el portavoz de este instituto, Rubén Bravo, que añade que la prohibición de comer ciertos alimentos presentes en los actos sociales «casi siempre conlleva el rechazo de la dieta o un posterior efecto rebote».

Por contra, manifiesta que si se sigue un régimen que gusta y no aburre, donde la comida es variada y destaca por su sabor, textura, aspecto y olor, «es mucho más probable que ésta se lleve a cabo con éxito».

En cuanto a los beneficios de ambos productos, desde el IMEO se destaca que el vino tinto «puede reducir considerablemente el riesgo de enfermedad coronaria, arterioesclerosis, Alzheimer o demencia senil», además de que provoca «capacidad de retrasar el envejecimiento celular del organismo».

EL JAMÓN AYUDA AL FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO

El jamón ibérico, que es consumido en el hogar por 9 de cada 10 españoles, es «la fuente perfecta de hierro y vitaminas del grupo B», indican. Estos elemento son necesarias «para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y el cerebro, y para mantener la masa muscular sin carencias en aminoácidos esenciales», señalan.

Además, su perfil lipídico «destaca por su bajo contenido en grasas saturadas y alto en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico», explican al tiempo que afirman que el jamón de bellota «es la mejor opción entre los ibéricos». Por todo ello, se ha desarrollado este régimen, el cual consta de estos elementos «todos los días».

Para desayunar, los expertos afirman que «no puede faltar el pan y el jamón, ni la fruta»; aunque de ésta se desaconseja «el plátano, el mango y el melón». Por su parte, el café se debe tomar «sólo o con leche desnatada», señalan.

A la hora de comer, destacan el consumo de verdura, «ya sea en forma de ensalada o puré, rehogada o al horno», y la presencia de un plato principal consiste en pescado o carne. En este último se pueden incluir «salmón, anchoas, rape, merluza, panga, sepia, almejas, bacalao, atún, pollo, pavo, conejo, ternera y solomillo de buey o carne magra de cerdo», pero hay que evitar el pan.

Para beber, el patrón de consumo diario recomendado de tinto «es de una copa de 150 miligramos en el caso de las mujeres y hasta dos copas de la misma cantidad en los hombres». Estas cantidades deben repartirse entre la comida y la cena.

Precisamente, en la última toma del día, se aconseja un caldo, dos lonchas de jamón ibérico y una cantidad de entre 80y 150 gramos de carne o pescado. Por último, se puede consumir una onza de chocolate negro puro sin azúcar.

La primera semana de la dieta del vino y el jamón ahora en el blog del IMEO

dieta del vino y el jamon del IMEO

Esta dieta, buena no sólo para el paladarm sino también para el corazón, está avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y permite perder entre 4 y 6 kilos en 4 semanas. Aquí os presentamos los primeros 7 días de la dieta del Vino y el Jamón. La dieta íntegra se puede descargar desde la página web del IMEO: http://www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php

¡Buen provecho!

DESAYUNO

Desayuno para deportistas

  • Café con leche desnatada.
  • Una rebanada de pan integral con una tortilla francesa de 1 huevo entero y dos claras de otro huevo con 2 lonchas de jamón ibérico picaditas.
  • Una pieza de fruta.

Desayuno para hombres

  • Café con leche desnatada.
  • Una rebanada de pan integral con un chorrito de aceite de oliva extra virgen y 2 lonchas de jamón ibérico.
  • Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón).

Desayuno para mujeres

  • Café con leche desnatada.
  • 2 biscotes de pan integral tostado con un chorrito de aceite de oliva extra virgen y 2 lonchas de jamón ibérico.
  • Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón).

MEDIA MAÑANA

  • Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón).
  • 2 nueces.


PRIMER DÍA

Comida
1,1Berenjena rellena de carne picada (mitad ternera, mitad pollo) rehogada con tomate natural triturado y gratinado con una loncha de queso Light.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.


Cena

1,2Un tazón de caldo de verduras, dos lonchas de jamón ibérico, 100grs de sepia a la plancha con ajito y perejil.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

SEGUNDO DÍA 

Comida
2,1
Acelgas rehogadas con aceite de oliva, ajo y 10 piñones. Cuarto de pollo al horno (sin piel) con un toque de limón.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
2,2Un tazón de caldo de puchero, dos lonchas de jamón ibérico, una lata de atún en aceite bien escurrida.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

TERCER DÍA

Comida
3,1
Crema de calabacín y puerro con un quesito Light y hamburguesa de pavo a la plancha.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

 

 

Cena
3,2Un tazón de caldo de pollo, dos lonchas de jamón ibérico, 100grs de lacón con pimentón y un chorrito de aceite.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

CUARTO DÍA

Comida
4,1
Pimientos rellenos de carne picada (mitad ternera, mitad pollo) y cebolla al horno.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
4,2Un tazón de caldo de verduras, dos lonchas de jamón ibérico, emperador a la plancha (150grs).
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.


QUINTO DÍA

Comida
5,1Cocido madrileño completo, garbanzos, caldo de jamón desgrasado, ternera y chorizo desgrasado.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena

5,2Un tazón de caldo de puchero, dos lonchas de jamón ibérico, 5 palitos de cangrejo a la plancha.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

SEXTO DÍA

Comida
6,1
Ensalada templada de lechuga, tomate cherry y una lata de atún con calabacín rehogado y 3 palitos de cangrejo (servir templado el calabacín).
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
6,2
Un tazón de caldo de puchero, dos lonchas de jamón ibérico, un gallo pequeño a la plancha con ajito.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.
SÉPTIMO DÍA

Comida
7,1Setas rehogadas con taquitos de jamón ibérico y bistec de ternera a la plancha con una pizca de mostaza de Dijon.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
7,2
Un tazón de caldo de verduras, dos lonchas de jamón ibérico, 100grs de pulpo con sal gorda, pimentón y un chorrito de aceite de oliva.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

La Dieta del Vino y el Jamón

El vino tinto y el jamón ibérico protagonizan esta ‘dieta delicatessen’ desarrollada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) que permite perder una media de 5Kg en un mes, de forma saludable complaciendo tanto al paladar como al corazón

  • Cada español consume al año cerca de 3,2kg de jamón, siendo la mayor demanda dentro del hogar (un 76% del total), según un informe del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino[1].
  • Este año los españoles tomarán una media de 21 litros de vino por persona, según estima la Federación Española del Vino (FEV) para el 2013. 

Para los amantes del vino el mes de Septiembre es relacionado con la fiesta de la vendimia donde cobran protagonismo los productos estrella más degustados: el vino y el jamón. Su maridaje es tan remoto como su existencia y tiene fundamento en la creencia que acompañar un tinto de barril con carne de cerdo realza el sabor del plato. También hay quienes creen que tomar la copa con un taco de queso impide sentir el sabor del elixir, o incluso puede ‘tapar’ una deficiente calidad. Sea cual sea la preferencia y el aperitivo, hay un acierto: pese a la crisis, los españoles no hemos dejado de consumir estas dos delicatesen, aunque lo hacemos cada vez más en casa. Estudios recientes atribuyen por persona y año una media de 3,2 kilos de jamón y 21 litros de vino.

dieta vino y jamon imeoLas bebidas alcohólicas y los productos de porcino generalmente son desaconsejados en las dietas indicadas para perder peso, pero ¿incluye esta regla el vino tinto y el jamón ibérico? Tras estudiar el tema a fondo desde un punto de vista médico nutricional, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha concluido que tomadas con moderación y dentro de una tabla de alimentos compatibles, estos dos productos delicatessen pueden complacer no sólo nuestras papilas gustativas, sino también al corazón por su efecto cardioprotector. «Nuestro equipo de especialistas no se limita con pregonar las bondades del vino y el jamón, sino va más allá, desarrollando una dieta hipocalórica basada en su consumo diario, rica en frutas, verduras y proteínas saludables», comunica Rubén Bravo, portavoz del Instituto. En consulta tenemos comprobado que la prohibición de comer ciertos alimentos presentes en los actos sociales –aquí suele entrar lo que más nos gusta, como carnes rojas, pan, bebidas que contienen alcohol, dulces o aperitivos- casi siempre conlleva al rechazo de la dieta, a su pronto abandono o a un posterior efecto rebote. En cambio, si se sigue un régimen que gusta y no aburre donde la comida es variada y destaca por su sabor, textura, aspecto, olor, permitiendo disfrutar de nuestra vida social, es mucho más probable que ésta se lleve a cabo con éxito.
Los amantes del vino y el jamón podrán descargar de forma gratuita los primeros 7 días de esta original y saludable dieta desde la página web del IMEO (http://www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php). Próximamente su descarga integra estará disponible en aplicación para móviles y tablets.

Bondades del vino y el jamón

Está demostrado que tomar vino tinto con moderación puede reducir considerablemente el riesgo de enfermedad coronaria, arterioesclerosis, Alzhéimer o demencia senil. Su consumo durante miles de años le ha atribuido los efectos de elixir de larga vida, gracias a su capacidad de retrasar el envejecimiento celular del organismo. 

Según estudios, 9 de cada 10 españoles acostumbran a comer jamón ibérico en el hogar. Los momentos de consumo más habituales para este producto son el aperitivo y la cena, ya que suele asociarse a un entorno distendido, como “ir de tapas” o atribuir a las comidas y cenas «más nivel». Unas cuantas lonchas al día de este producto sería la fuente perfecta de hierro y vitaminas del grupo B, tan necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, el cerebro y para mantener la masa muscular sin carencias en aminoácidos esenciales. Además, el perfil lipídico del jamón ibérico destaca por su bajo contenido en grasas saturadas y un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, también beneficioso para nuestra salud cardiovascular.

El jamón de bellota es la mejor opción entre los ibéricos, ya que es un alimento bajo en grasas insaludables, con un complejo vitamínico muy elevado y con un 50 por ciento más de proteínas de alta biodisponibilidad que el resto de carnes frescas.

Dieta del Vino y el jamón: particularidades

Es una dieta diseñada para perder entre 4Kg y 6Kg en 4 semanas, dando instrucciones nutricionales individuales para mujeres, hombres o deportistas.

Todos los días durante las 4 semanas de la dieta se incluye el vino tinto y el jamón ibérico, al mismo tiempo que una gran variedad de alimentos nacionales preparados, en su mayoría, de manera tradicional.

El desayuno en un régimen es tan importante, como necesario y no conviene omitirlo, ya que nos proporciona energía suficiente para empezar el día con buen pie. Hay que tener en cuenta que los ingredientes y la cantidad varían en función del sexo y la condición física de la persona y no es lo mismo si se toma por una mujer o un deportista. Eso sí, en la mesa no puede faltar el pan y el jamón, ni la fruta. El café siempre se toma sólo o con leche desnatada. Por regla general en esta dieta se evitan el plátano, el mango y el melón, porque aportan más calorías por 100 gramos que la mayoría de las frutas. A cambio, son especialmente recomendadas la manzana, la naranja, la pera, las fresas o el melocotón.

A la hora de la comida no puede faltar la verdura, ya sea en forma de ensalada o puré, rehogada o al horno. El plato principal consiste en pescado o carne, de lo más variado: salmón, anchoas, rape, merluza, panga, sepia, almejas, bacalao, atún, pollo, pavo, conejo, ternera y solomillo de buey o carne magra de cerdo.

Se aconseja evitar el pan en la comida y cena. Este alimento queda reservado para el desayuno.

Para beber, agua sin límite en la cantidad y vino. El patrón de consumo diario recomendado de tinto es de una copa de 150ml en el caso de las mujeres y hasta 2 copas de la misma cantidad en los hombres, repartida en la comida y la cena.

En la cena no puede faltar el caldo (de puchero, de verdura o pollo), dos lonchas de jamón ibérico (unas 15 gr cada) y una cantidad determinada (80-150gr según indica la tabla) de carne (pollo, pavo, cerdo o ternera) o pescado/marisco (emperador, boquerones, sardinas, melva, ventresca de bonito, atún, palitos de cangrejo, mejillones, pulpo, sepia). Para finalizar el día los expertos del IMEO sugieren tomarse una onza de chocolate negro puro (sin leche, ni azúcar), ya que sólo así podemos beneficiarnos de su efecto antioxidante y anti arteriosclerosis.

Descafeinado con leche, yogur y dos nueces son el compuesto perfecto de la merienda.

Los lácteos en esta dieta siempre son desnatados (0% grasa).

Se adjunta el régimen integro de la primera semana de la Dieta del Vino y el Jamón con las cantidades recomendadas del vino y el jamón, así como los distintos platos compatibles, repartidos en 5 comidas diarias (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena).


[1] Monográfico sobre carne y embutidos, Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, Dic. 2010. Las diferencias regionales en la demanda suponen una divergencia de 2kg per cápita entre los individuos con un mayor consumo (Asturias) y los que tienen el menor (Islas Baleares). Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, La Rioja y Navarra están por encima de la media nacional en el consumo de jamón, mientras que Comunidad de Madrid, Extremadura, Castilla y León, Galicia, Cantabria, País Vasco y Canarias están por debajo.

Vino tinto y jamón ibérico, una «dieta delicatessen» para adelgazar

Efe, Audio de Radio Aragón, texto La Razón

Una «dieta delicatessen» que incluye vino tinto y jamón ibérico desarrollada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) permite perder una media de cinco kilos en un mes de forma saludable.

Un equipo de especialistas ha concluido que esos dos productos tomados con moderación y dentro de una tabla de alimentos compatibles «pueden complacer no solo nuestras papilas gustativas, sino también al corazón por su efecto cardiovascular», ha informado el Instituto en un comunicado.

Por ello, han desarrollado una dieta hipocalórica basada en el consumo diario de vino tinto y jamón ibérico y rica en frutas, verduras y proteínas saludables.

La dieta está diseñada para perder entre 4 y 6 kilos en 4 semanas e incluye instrucciones nutricionales individuales para mujeres, hombres y deportistas.

Todos los días se incluye vino tinto y jamón ibérico, junto a una gran variedad de alimentos nacionales preparados en su mayoría de manera tradicional.

El patrón de consumo diario recomendado de tinto es de una copa de 150 ml en el caso de las mujeres y hasta dos copas de la misma cantidad en los hombres, repartida entre la comida y la cena.

La máquina que detecta el síndrome postvacacional

Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, cuenta como cada vez, son más las personas que acuden al médico a la vuelta de vacaciones porque su estado de ánimo es distinto al habitual. Tras la realización de diversas pruebas, se les detecta el llamado síndrome postvacacional. Prueba que tan sólo dura unos minutos y concluyente en el diagnóstico.

El Confidencial Digital, video realizado por Natalia Ortiz Iniesta

El Electro Interstitial Escáner (E.I.S.) es un sistema eléctrico médico que nos permite medir la actividad en determinadas zonas del cuerpo humano, de modo que podemos analizar los distintos neurotransmisores que se encargan de transmitir información entre las distintas partes del cuerpo. En función de sus niveles en nuestro organismo, podemos experimentar estados del ánimo muy distintos; desde bienestar y sensación de plenitud o felicidad hasta un estado de malestar o desequilibrio, debido por su notable efecto sobre las funciones mentales, el comportamiento y el humor.
Muchas veces en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) utilizamos la prueba del E.I.S. con el fin de detectar los niveles de ansiedad en una persona que explican la tendencia de ganar peso. Es un estudio muy efectivo también en los casos patológicos de Síndrome Postvacacional, ya que nos permite literalmente medir los parámetros de una posible baja del rendimiento intelectual o, en el caso que se da, el grado de un desajuste emocional.
«Es una prueba inocua que dura apenas 10 minutos», señala Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. A través de ciertos electrodos que se colocan en determinadas partes del cuerpo lanzando una carga eléctrica podemos obtener un detallado análisis. De esta manera podemos detectar zonas que están funcionando por debajo de su rendimiento y zonas que están muy por encima. Una vez que hemos introducido los datos de una persona –edad, altura, peso actual, actividad física–, colocamos electrodos en los pies y en las manos, en el pecho (para obtener una cardiograma) y también sobre la cabeza, para así analizar la actividad cerebral.
Es muy importante antes de realizar la prueba que el paciente venga en ayunas, habiendo tomando mucha agua y sin tomar su café o té, ya que la presencia de cafeína o teína puede impedir la correcta toma de datos.
En unos pocos minutos se establecen las mediciones de la actividad cardíaca y cerebral, el pulso y también «la edad del corazón», por así llamarlo.  Una vez realizado el análisis, el EIS nos proporciona por separado todos los datos que ha captado en el aparato digestivo, corazón, cerebro, sistema nervioso, sistema endocrino, sistema respiratorio, riñones, columna vertebral, etc.  El software se encarga de analizar y «traducir» estos datos  en unos parámetros que podamos entender.
En el caso de la paciente en concreto que parece en el video, se observan unos niveles de serotonina algo bajos. Sus niveles de dopamina (la hormona de la felicidad, del bienestar y plenitud) se encuentran muy a la baja y esto nos puede servir de indicador sobre su estado anímico actual en el que predomina la sensación de tristeza. En los cuadros de la imagen también se puede leer que han bajado considerablemente los niveles de acetilcolina, hormona que nos permite rendir mejor en el trabajo e influye sobre la creatividad y en la capacidad de solucionar problemas. Es un cuadro habitual en las personas que acaban de volver de sus vacaciones de verano que mucho tiene que ver con el denominado síndrome postvacacional. Si comparamos los resultados del análisis obtenidos con los datos tomados antes del comienzo del período de descanso, veremos una diferencia importante.  Lo que ha cambiado en la paciente es la percepción de la realidad, que en las personas que sufren en mayor grado el síndrome postvacacional la parte emocional es acentuadamente negativa.

Evita el efecto rebote de las dietas milagro

Las dietas milagrosas restrictivas en las que, de un día para otro, pasas a consumir una ínfima parte de las calorías, suelen alterar tu metabolismo.

MDZ Online

LAS DIETAS MILAGRO ALTERAN EL METABOLISMOEvidentemente, una dieta de este estilo es muy difícil de mantener y, para desgracia de muchos, suelen terminar mal, confirmándose que, en estos casos, el remedio es peor que la enfermedad debido a la aparición de ese efecto yo-yo.

¿Es peligroso el efecto rebote?

El efecto rebote o ‘efecto yo-yo’ es el fenómeno que teme todo aquel individuo que sigue una dieta milagrosa: es el proceso por el cual se recupera el peso perdido durante la dieta, incluso ganando una mayor cantidad de kilos de los que se tenía anteriormente, hasta un 20% más.

El efecto rebote en sí no es peligroso, a no ser que se aumente en mucha proporción el peso perdido y que te hundas en la depresión por no haber conseguido tus objetivos. Lo realmente peligroso son las dietas restrictivas y desequilibradas que disminuyen el aporte calórico necesario en tu día a día y que eliminan nutrientes indispensables en tu dieta.

¿Por qué aumentamos de peso?

La respuesta, si lo piensas, es bastante lógica. Un cambio en tu dieta habitual supone una modificación en tus hábitos alimenticios cotidianos, y si es una dieta restrictiva y exhaustiva en la que se pasa hambre es todavía más complicado asimilar que se pueda mantener durante toda la vida. Por esa razón, si no adelgazas siguiendo una modificación saludable de tus hábitos, será muy difícil poder mantener tu propio peso y, por tanto, terminarías recuperando todo lo que habías perdido durante el periodo que estuviste aplicando tan “milagrosa” dieta.

El cuerpo humano es muy inteligente y está preparado para cualquier amenaza, poniendo siempre en acción sus propios recursos para sobrevivir. Si sometes a tu cuerpo a una dieta hipocalórica, éste reduce el gasto calórico para limitar el uso de reservas y poder sobrevivir y, además, almacena una mayor cantidad de nutrientes por si volvemos a aplicarle otra jornada “a pan y agua”. Esto significa que el cuerpo responde almacenando la mayor cantidad de nutrientes por si se le volviera a aplicar semejante dieta restrictiva, es decir, serás más propenso a asimilar una mayor cantidad de comida.

En resumidas cuentas, si pasas por una dieta baja en calorías y posteriormente vuelves a comer como lo hacías antes, ganarás peso. Tu cuerpo quiere asegurarse la supervivencia teniendo suficientes reservas de energía.

¿Cómo evitar el efecto rebote?

El efecto rebote es más acusado en aquellas personas que hayan padecido de obesidad antes de los 5 años, en personas sedentarias y en aquellas personas que hayan sufrido subidas de peso sin razón aparente.

El principal consejo que debes tener en cuenta para evitar el tan temido efecto rebote es no restringir tanto tu dieta, básicamente, que no te haga pasar hambre. Sigue una dieta que cumpla con las necesidades de tu organismo y equilíbrala con un poco de actividad física.

Una dieta adecuada para perder peso debe incluir las proteínas, fibra, vitaminas, minerales e hidratos necesarios y esenciales para poder afrontar tú día a día. Una dieta hipocalórica equilibrada debería disminuir tu aporte calórico en no más de 700 calorías al día, escogiendo lácteos bajos en grasa, reemplazando las carnes grasas por carnes blancas, pescados y legumbres, consumiendo frutas y verduras frescas, distribuyendo las comidas en varias tomas al día y eliminando de tu dieta aquellos alimentos que sabes que pueden ser perjudiciales (embutidos, bollería, etc.).

De esta manera, la pérdida de peso será más lenta y progresiva, pero no será tan radical y poco saludable como aquellas dietas en las que pasas hambre y, además, te asegurarás de no sufrir el tan temido efecto rebote.

Fuente: JM Prieto / Foroatletismo

El «efecto postre», culpable de la epidemia de obesidad

El incremento mundial de la obesidad se asocia al consumo de alimentos más allá de la necesidad fisiológica, afirmó hoy el doctor estadounidense Stephen Benoit, quien atribuyó el fenómeno a factores psicológicos, emocionales e incluso sociales, algo que llamó «efecto postre».

Efe.  México / La Razón

El experto en mecanismos neuroendocrinos Stephen Benoit presentó este jueves una ponencia en el simposio «Cambios de Conducta», que reúne en Ciudad de México a expertos de diversos países para analizar el impacto de los hábitos alimentarios y de la actividad física en la salud.

Benoit, del departamento de Psiquiatría y Neurociencias del Comportamiento en la Universidad de Cincinnati, hizo énfasis en el hecho de que la incidencia de la obesidad en el mundo se ha incrementado en las últimas décadas.

Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad mundial casi se ha duplicado desde 1980 y en 2008 había más de 1.400 millones de adultos con sobrepeso, de los cuales 200 millones de hombres y casi 300 millones de mujeres eran obesos.

Este aumento, «que ha sido llamado epidemia», está estrechamente asociado a un incremento de la ingesta de alimentos por motivos distintos a la necesidad de regular los múltiples sistemas corporales con el fin de mantenerlos estables.

Explicó que existen otros factores que llevan a las personas a consumir alimentos, entre los que mencionó la simple búsqueda de placer. «Muchas veces podemos comer un litro de helado, aunque no necesitemos calorías», apuntó.

También mencionó la necesidad de recibir una recompensa dulce después de pasar un mal rato. «Sabemos que hay una relación entre ingesta calórica y un sistema de recompensa emocional», dijo el especialista.

Otros factores, indicó, son los hábitos, la oportunidad y las razones sociales. Citó por ejemplo el hecho de que los individuos suelen comer más en situaciones como reuniones familiares que cuando están solos. «A esto se le ha llamado efecto postre», explicó.

Benoit citó estudios según los cuales un importante componente en la alteración de los mecanismos internos de regulación en el consumo de alimentos y peso corporal tiene que ver con el valor hedonístico de alimentos «sabrosos», frecuentemente de un elevado nivel calórico.

Un estudio publicado en 2007 señala que los humanos tienen una preferencia innata por los sabores dulces que es al menos en parte genéticamente determinada.

«Muchos investigadores piensan que el aumento de la incidencia de la obesidad refleja una falla de regulación generalmente asociada a una mayor ingesta de alimentos. Probablemente se relaciona también con la disponibilidad de alimentos agradables al paladar», puntualizó.

Benoit destacó que el hecho de que «alimentos de calidad estén disponibles para todos debería ser una preocupación de los Gobiernos».

El simposio «Cambios de Conducta», que concluirá mañana viernes, es organizado por la Serie Científica Latinoamericana, una iniciativa que promueve la discusión de temas fundamentales de salud en la región.