La fecha de nacimiento puede determinar el riesgo de obesidad

Los factores ambientales marcan la relación entre una variante genética del gen de la obesidad FTO y el índice de masa corporal.
ABC, por S. Gutiérrez
reloj obesidadLa fecha de nacimiento puede ser determinante en el riesgo de ser obeso. Resulta que los investigadores que trabajan para desvelar el impacto de la genética frente al medio ambiente en la obesidad han identificado ahora un nuevo factor: la fecha de nacimiento. Según se detalla en el último número de la revista «PNAS», el impacto de una variante genética de un gen ligado con el riesgo de obesidad, FTO, depende en gran medida de año de nacimiento. De hecho en su estudio han hallado una fecha clave, 1942: en los nacidos antes de ese año no había relación alguna entre la variante genética del gen FTO y la obesidad, pero muy relevante para aquellos nacidos en los años posteriores.

Los investigadores han utilizado la base de datos del Estudio del corazón Framingham y gracias a ellos han visto que existía correlación entre la variante genética asociada a la obesidad más conocida y el índice de masa corporal. «Éste aumentaba significativamente a medida que el año de nacimiento de los participantes era mayor», explica James Rosenquist Niels, del Hospital General de Massachusetts (EE.UU.) y autor principal del informe. «Estos resultados –continúa- son los primeros que han observado esta relación y sugieren que probablemente existan otras relaciones entre las variantes genéticas y los rasgos físicos que pueden estar mediadas por la fecha de nacimiento, incluso para aquellos nacidos en la misma familia».

Debido a que la mayoría de los estudios sobre las interacciones entre los genes y el medio ambiente han analizado las diferencias dentro de cohortes con una fecha de nacimiento específica -grupos nacidos durante un periodo determinado de años-, que no tiene en consideración los cambios en un entorno más amplio temporal, los investigadores, para investigar si las diferentes condiciones de los distintos grupos de edad podrían alterar el impacto de una variante genética, analizaron los datos de los participantes en el Framingham Offspring Study -que sigue a los hijos de los participantes del estudio original- obtenidos entre 1971, cuando los participantes oscilaron en la edad 27 a 63, y 2008.

Año clave

Así, al investigar las relaciones entre el índice de masa corporal de los participantes, medido en ocho ocasiones durante el estudio, las variantes del gen FTO que habían heredado y su fecha de nacimiento encontraron que la asociación ya notificada anteriormente entre una variante específica del FTO y el IMC, únicamente estaba presente en los participantes nacidos más tarde. De esta forma, no existía dicha relación entre la variante genética y el IMC para aquellos nacidos antes de 1942, pero sí en los nacidos después de 1942. De hecho, la relación era dos veces más fuerte como ya se había visto en estudios anteriores.

Y aunque este trabajo no ha sido capaz de identificar las diferencias ambientales que se combinaron con la variante del gen FTO para aumentar el riesgo de obesidad, los autores creen que algunos factores relacionados con la II Guerra Mundial, como el aumento de la dependencia de la tecnología en el lugar de trabajo físico y la disponibilidad de dietas altas en calorías procedentes de alimentos procesados son probables contribuyentes.

Respuesta genética

«Sabemos que el medio ambiente juega un papel muy importante en la expresión de los genes, un hecho que se puede ver incluso entre hermanos nacidos durante diferentes años, implica que los factores ambientales tales como las ‘modas’ de los productos alimenticios y la actividad laboral pueden afectar las características genéticas», asegura Rosenquist. Y añade: «nuestros resultados subrayan la importancia de la interpretación de los estudios genéticos y dejan abierta la posibilidad de que nuevos factores de riesgo genético puedan aparecer en el futuro debido a las diferentes respuestas genéticas impulsadas por nuestro entorno en constante cambio».

La diabetes tipo 2 está dejando de ser un problema sólo de adultos

Desde que se diagnosticara en Europa el primer caso hace más de dos décadas, la prevalencia ha ido creciendo. Dos estudios presentados en la Asociación Americana de Diabetes ahondan en la naturaleza de este fenómeno.
Correo Farmacéutico, por Elena Alonso

obesidad mundialUn 90 por ciento de diabetes en niños y adolescentes es de tipo 1, de origen genético. Sin embargo, desde que en 1993 se diagnosticara en Europa el primer caso de diabetes tipo 2 en menores, la prevalencia de ésta ha ido aumentando.

Paralelamente, ante el hecho de que esta patología está dejando de ser exclusivamente de adultos, se ha ido generando literatura científica sobre el tema. En el marco del 74 Congreso de la Sociedad Americana de Diabetes, que se está celebrando en San Francisco (Estados Unidos), se han presentado dos estudios que ahondan en el conocimiento de cómo el cuerpo de los niños procesa la comida y cómo la obesidad y la diabetes empiezan a desarrollarse en edades tempranas.

El primero de ellos, presentado por la Escuela de Medicina de Yale, en Estados Unidos, comparó el cerebro de un grupo de adolescentes con otro de adultos para registrar sus diferentes respuestas a la ingestión de bebidas con glucosa. En los jóvenes la glucosa aumentaba el flujo sanguíneo en las regiones cerebrales implicadas en la motivación y en la toma de decisiones, mientras que en el segundo grupo disminuía el flujo.

Pilar Martín Vaquero, directora del Centro Médico D-médical, considera que «es un estudio preliminar pero muy representativo. Que un cerebro en formación es mucho más susceptible a la toma de azúcares que un cerebro bien formado es muy intrigante, aunque sea una hipótesis».

Para Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), «se confirman las sospechas de los últimos años que vemos en consulta en cuanto a comportamiento infantil y adolescente.»

El segundo estudio, del Hospital Universitario Infantil de Leipzig (Alemania), analizó cómo los niños que son obesos en edades muy tempranas (6 años) experimentaban un incremento en el número y tamaño de las células adiposas, y que son mayores en tamaño que las células encontradas en los niños delgados. También detectaron ciertas disfunciones, como signos de inflamación, que pueden llevar a la resistencia a la insulina, diabetes o hipertensión.

La diabetes tipo 2 aumenta de forma paralela, aunque más lenta, al incremento de casos de sobrepeso y obesidad. Actualmente, el 26 por ciento de la población pediátrica tiene sobrepeso, y el 19 por ciento, obesidad. En Estados Unidos en el periodo 2009-2011 las tasas de diabetes tipo 2 en niños crecieron un 30,5 por ciento, mientras que la subida en tipo 1 fue del 21 por ciento.

Isabel G. Casado, del Hospital Infantil de La Paz (Madrid), advierte de que, «aunque aumenta mucho la obesidad, en España no se corresponde en proporción con el aumento de diabetes tipo 2, si consideramos de manera estricta los criterios para la misma. Si es cierto que esos niños están en una situación de prediabetes y si no cuidan sus hábitos de vida en edad adulta terminarán siendo diabéticos». En Estados Unidos, donde la relación numérica es mucho más clara, posiblemente se deba «a factores raciales. Se sabe, por ejemplo, que los afroamericanos tienen más disposición a la diabetes tipo 2 que nosotros». G. Casado insiste en la prevención, en evitar dar pie a estas situaciones. «Hace falta hacer una campaña de prevención más agresiva, insistiendo en que hay que comer bien e inculcando el deporte».

Psicoterapia cognitivo-conductual para cambiar el estilo de vida

Los mecanismos de adicción del azúcar funcionan de manera similar a los que aparecen en casos de dependencia a las drogas.

Una investigación de la Universidad de Connecticut (Estados Unidos) demostró que las galletas que habían sido elaboradas con mucha grasa y azúcar generaban la misma o incluso mayor adicción que la cocaína en ratas.
Es difícil cambiar el patrón alimenticio cuando se presenta una adicción fuerte, pero hay que tener en cuenta que la diabetes tipo 2 se transmite a los hijos, no a través de la genética, como ocurre con la tipo 1, sino a través de los hábitos de vida. Los hijos de padres obesos tienen 7 veces más de probabilidades de que terminen siendo obesos ellos también.
En alguna ocasión se ha señalado la Psicoterapia Cognitivo-Conductual (TCC) para cambiar definitivamente el estilo de vida, ya que el seguimiento de una dieta sería ineficaz a largo plazo.
La Psicoterpia Cognitivo-Conductual se basa en aumentar o reducir conductas específicas, como ciertos sentimientos, pensamientos o interacciones funcionales, poniendo énfasis en el que hay que hacer para cambiar.

Obesidad y asma, una relación vieja pero no del todo entendida

El exceso de grasa acumulada en ciertas partes del cuerpo influye en el control del centro respitario. Más allá de esta evidencia, no está lo suficientemente claro si la relación se debe más a cuestiones genéticas o factores ambientales.

Correo Farmacéutico, por Elena Alonso

Los niños obesos tienen más probabilidad de desarrollar asmaDurante las últimas décadas los investigadores han documentado las asociaciones entre obesidad y asma en adultos. Sin embargo, los mecanismos subyacentes de esta relación permanecen a día de hoy sin ser esclarecidos cabalmente. Los estudios en curso están también detectando este vínculo entre la población pediátrica, lo que ofrece nuevos enfoques a la hora de entender dicha correspondencia. En estos términos se expresa un artículo publicado la semana pasada en JAMA que hace repaso completo de la conexión entre ambas enfermedades.

Los expertos en la materia sí han logrado entender la parte superficial del mecanismo que hace que la obesidad genere asma (no al revés).

En el cerebro se establece la forma de respirar, es decir, la frecuencia y la duración que se dedica a cada ciclo respiratorio (inspiración y expiración). La obesidad influye en el control que ejerce el centro respiratorio general. Aquélla, por tanto, se relaciona con otras enfermedades respitorias, además del asma.

Ferrán Barbé, nuevo director del Ciber de Enfermedades Respiratorias, explica que, por lo menos, «hay tres enfermedades respiratorias afectadas por la obesidad: el ya citado asma, el síndrome de obesidad-hipoventilación (niveles bajos de oxígeno y de anhídridos alto) y la apnea del sueño. Los obesos tienen un depósito de grasa en la zona del cuello y ello provoca que la vía respiratoria tenga un calibre menor y sea más fácilmente colapsable».

En la lenta tarea de descubir más implicaciones precisas entre ambas patologías, Antonio Nieto, jefe de Neumología y Alergia infantil del Hospital La Fe (Valencia) saca a colación una tesis que se está preparando en su departamento que analiza la resistencia insulínica y las alteraciones en obesos y asmáticos. Sugiere que podría haber cientos de genes comunes entre obesidad y asma.

Sin embargo, Nieto no cree que el problema sea fundamentalmente genético. El aumento de casos de obesidad, tanto en edad infantil como adulta, ha crecido casi paralelamente al aumento de los casos de asma, especialmente en los países industrializados. «Pueden existir factores ambientales, como el bisfenol A, que actúan en el envoltorio del ADN, por decirlo de algún modo inteligible, e inducir que determinados genes se enciendan o se apaguen en las siguientes generaciones«.

El efecto de la obesidad en el asma difiere en función del sexo de la persona. Las mujeres adultas normalmente presentan una prevalencia mayor, pero esta característica no se extrapola a las niñas. La explicación parece residir en el cambio hormonal de las mujeres.

Perder peso puede convertirse en una ardua tarea, especialmente para los obesos. En los niños, la actividad física es importante para su correcto desarrollo, socialización y salud general, pero el miedo a que sufran un ataque de asma provocaría que se limitara su capacidad física. «Es un error que los padres impidan al niño con asma hacer deporte. Siempre y cuando se respete una intensidad moderada, es altamente recomendable. Deportistas de élite son asmáticos, y eso no les impide ganar medallas», aconseja Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de Obesidad (Imeo).

Es necesario, pues, romper ese círculo vicioso. Más de un vez los investigadores han señalado que la inactivadad del niño, unida a los complejos sociales que le pueda generar su obesidad, llevaría a casos de depresión infantil.

El óptimo manejo del tratamiento del asma es deficitario

Aprovechando el Día Mundial del Asma, celebrado el pasado martes, un editorial de la revista The Lancet insistía a los médicos, padres y políticos para que se implicaran más en la prevención y tratamiento de esta enfermedad, ya que varios estudios han detectado que los adultos y, consecuentemente, los niños no lo manejan bien, pese a que en un alto porcentaje de los casos se pueden resolver las molestias con el uso adecuado de inhaladores.

La Organización Mundial de la Salud ha confirmado que es la séptima enfermedad más relevante del mundo, con cerca de 235 millones de afectados. Dependiendo del momento y la persona, los ataques de asma pueden ser leves y cortos y, en otros casos, largos y recurrentes, agravándose los cuadros en determinadas personas ante, por ejemplo, la actividad física, la exposición a alérgenos como los ácaros del polvo doméstico, la caspa de los animales de compañía, pólenes o los hongos, la contaminación, el humo del tabaco, entre otros.

DESDE LA FARMACIA
Desde el sector farmacéutico se ha elaborado el Punto Farmacológico nº 84 Asma. El objetivo es actualizar los conocimientos de estos profesionales sanitarios. El informe aborda los aspectos clínicos del asma, la etiopatogenia y factores de pronóstico.El farmacéutico tiene un papel relevante también en la detección del paciente asmático para aliviar a sintomatología respiratoria.

Obeso a los 25 años, problemas de salud a los 35

El Impulso

ObesosSer obeso a los 25 años aumenta el riesgo de tener serios problemas de salud relacionados con el exceso de peso a los 35 años de edad. Un estudio ha visto que la obesidad en la veintena es probablemente uno de los mejores indicadores del riesgo cardiovascular y síndrome metabólico que hay. Publicado en «American Journal of Preventive Medicine», el estudio ha analizado la relación entre el índice de masa corporal (IMC) a los 25 años y el riesgo de obesidad a 10 años y cómo se relaciona con determinados parámetros asociados a la salud. Y los resultados muestran que las personas que ya eran obesas a los 25 años tenían una mayor probabilidad de seguir siéndolo de mayores. Los investigadores han analizado los datos del Estudio Nacional de Salud y Nutrición de EE.UU. 1999-2010 (NHANES ) y así han visto encontró que los hombres que eran obesos a los 25 años tenían una probabilidad de un 23.1 % de tener de obesidad clase III (que se define como un IMC superior a 40) después de los 35 años, mientras que los esta cifra era del 1,1% en aquellos peso normal esa edad. En cuanto a los mujeres, la probabilidad era de 46,9% en las mujeres obesas a las 25 años y de un 4,8% en las que no lo eran.

Reversible

Pero el estudio tiene una parte positiva, aseguran los investigadores. Un análisis de los efectos de la obesidad a largo plazo mostró que ésta es uno de los mejores indicadores del riesgo cardiovascular y metabólica. Es decir, explican, esto significa que la pérdida de peso en cualquier etapa puede ayudar a reducir el riesgo, independientemente del tiempo durante el cual una persona ha tenido sobrepeso . «Los resultados sugieren que los riesgos biológicos de la obesidad a largo plazo se deben principalmente a la probabilidad de ser obeso de adulto y no al tiempo durante el cual se ha sido obeso», explica Jennifer B. Dowd , de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (EE.UU.). Y, añade, «esta es, en cierta medida, una buena noticia ya que muestra que los jóvenes con sobrepeso y obesidad que tomen medidas para dejar de serlo pueden prevenir sus factores de riesgo biológicos». Sin embargo, el trabajo deja patente el hecho de que los obesos a los 25 años son más propensos a tener obesidad mórbida en la treintena. Y solo por ello, señalan los investigadores, son más susceptibles a complicaciones como la hipertensión, la inflamación y la diabetes. Además, reconocen los investigadores, la obesidad a largo plazo puede tener un papel en otras enfermedades crónicas. Por todo ello, asegura Anna Zajacová, de la Universidad de Wyoming (EE.UU.) la prevención de la obesidad a cualquier edad debe «ser una prioridad de salud pública y clínica».

La obesidad amenaza la vida sexual de los españoles

El incremento del sobrepeso en la población amenaza la vida sexual de los españoles porque este factor reduce la producción de testosterona, afecta a la libido y multiplica los casos de disfunción eréctil, según un análisis del Instituto de Medicina Sexual.

Noticias La Información, por Almudena Domenech

obesidad y sexoEl incremento del sobrepeso en la población amenaza la vida sexual de los españoles porque este factor reduce la producción de testosterona, afecta a la libido y multiplica los casos de disfunción eréctil, según un análisis del Instituto de Medicina Sexual.

La última Encuesta Nacional de Salud revela que el 17 % de adultos sufre obesidad, es decir, tiene un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 30 kg/m2, lo que representa casi un 10 % más que hace 25 años. Si se tiene en cuenta también el sobrepeso el porcentaje de afectados alcanza el 53,7 %.

Se estima que el 79 % de los hombres que presentan disfunción eréctil tienen un IMC de 25 kg/m2 o mayor. Un IMC en el intervalo de 25-30 kg/m2 se asocia a 1,5 veces más riesgo de disfunción sexual, y en el rango de más de 30 kg/m2, a 3 veces mayor riesgo.

Los hombres con exceso de peso suelen sufrir «una reducción en la producción de testosterona, lo que afecta a la libido y a la calidad de la erección, además de que suelen llevar asociados otros trastornos que también contribuyen a la disfunción eréctil», advierte a Efe Mariano Rosselló, director del Instituto de Medicina Sexual de Madrid y del Centro de Urología de Palma de Mallorca.

Se calcula que más de 2 millones de españoles sufren disfunción eréctil, aunque la prevalencia aumenta con la edad. Así, entre los 18 y los 40 años afecta al 17 % de los hombres; entre los 40 y los 70 años, al 47 %, y a partir de los 70 años, al 72 %.

Se considera impotencia sexual «cuando en la mitad de las tentativas no se consigue una erección suficiente para iniciar, mantener y terminar una relación sexual con penetración, satisfactoria para los dos miembros de la pareja», indica el doctor.

Para el diagnóstico de estos problemas, se requiere de «un estudio multidisciplinario que abarca una minuciosa historia clínica para detectar factores de riesgo físicos y psicológicos con la participación de un especialista en medicina sexual o andrología que determinará el tratamiento adecuado para cada paciente», añade.

Una de las pruebas necesarias son los test vasculares con los que se mide la rigidez. Los factores que más influyen son la hipertensión, alteraciones de los lípidos plasmáticos, diabetes, obesidad y el aumento de la masa grasa, sobre todo abdominal.

«Por eso, para prevenir la aparición y tratar este trastorno es clave llevar una dieta sana, practicar ejercicio y mantener un peso saludable», asegura a Efe por su parte la doctora Josefina Olivares, endocrinóloga de la Unidad de Nutrición Salud-10, especializada en Metabolismo y Nutrición para la salud.

Esta situación constituye una oportunidad para tratar el sobrepeso, ya que la presencia de la disfunción eréctil en sujetos obesos podría ayudar a los profesionales sanitarios a convencerlos de iniciar un «círculo virtuoso» en que la corrección de la disfunción sexual será la recompensa para un mejor comportamiento de estilo de vida.

De hecho, una de las primeras medidas que recomiendan los expertos para disfrutar de la vida sexual es perder peso. Una investigación de la Universidad de Duke (en Estados Unidos) mostró que el 68 % de las mujeres con sobrepeso no se sentía atractiva sexualmente. Un año después de emprender una dieta, sólo un 26 % seguía pensando así.

Al principio, el 63 % no quería que las vieran desnudas, pero sólo un 34 % opinó igual un año después. Al comenzar el estudio, un 21 % de las mujeres dijo que no disfrutaba de las relaciones sexuales y sólo 11 % respondió así después de un año.

«Los pacientes con exceso de peso nos aseguran que cuando consiguen librarse de algunos kilos se sienten 10 a 20 años más jóvenes en su vida sexual», destaca Rosselló.

El sobrepeso afecta a la autoestima y al deseo sexual pero lo hace de manera diferente en hombres y mujeres, según el doctor. «Los varones son más propensos a sufrir de impotencia sexual y las mujeres a padecer falta de deseo», explica.

Algunos estudios han mostrado que el 68 % de las mujeres obesas sufren insatisfacción sexual, porcentaje que se reduce al 46 % en las féminas de peso normal. (Agencia EFE)

Guerra a la comida rápida: el plan de la OMS para prevenir la obesidad

Mil millones de adultos tienen sobrepeso, y más de 300 millones son obesos. Cada año mueren, como mínimo, 2,6 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso

E. Ortega/ ABC

obesidad mundialControlar la obesidad es posible. Así lo establece un informe que acaba de hacer público la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que se subraya que para evitar la cifra de 1.500 millones de obesos prevista para 2015 es necesario hacer un cambio de políticas relacionadas con la alimentación y la agricultura de los gobiernos. Los autores del documento creen que sólo se podría frenar, e incluso revertir, la creciente epidemia de obesidad adoptando medidas para combatir el consumo de comida rápida. Eso es lo que asegura un estudio publicado en el «Bulletin of the World Health Organization», realizado por un equipo de investigadores de EE.UU. e Irlanda, el primero en examinar los efectos de la desregulación de la economía, incluidos los sectores de la agricultura y alimentación, y el consiguiente aumento de las transacciones de comida rápida, en la obesidad a lo largo del tiempo. El estudio sugiere que si los gobiernos toman medidas, pueden prevenir el sobrepeso y la obesidad, dos situaciones que tienen graves consecuencias para la salud a largo plazo, como diabetes, enfermedades cardíacas y cerebrovasculares e incluso el cáncer.

Los investigadores en esta ocasión, en lugar de examinar la cantidad de puntos de venta de comida rápida o el consumo de fast food reconocido por los consumidores, adoptaron un enfoque innovador: calcularon el número de compras de comida rápida por habitante entre 1999 y 2008 en 25 de países de ingresos altos y los compararon con las cifras de índice de masa corporal (IMC) en los mismos países durante el mismo periodo de tiempo. (Se considera que una persona con un IMC de 25 o más tiene sobrepeso y con un IMC de 30 o más obesa).
Los resultados mostraron que mientras que el número medio de compras anuales de comida rápida por habitante aumentó de 26,61 a 32,76, el IMC promedio se incrementó de 25,8 a 26,4. Por tanto, cada aumento de 1 unidad en el número medio de compras de comida rápida por habitante se asoció con un incremento del 0,0329 en el IMC durante el periodo de estudio.

«A menos que los gobiernos tomen medidas para regular sus economías, la mano invisible del mercado continuará promoviendo la obesidad en todo el mundo, con consecuencias desastrosas para el futuro de la salud pública y la productividad económica», señala el coordinador del trabajo, Roberto De Vogli, de la Universidad de California-Davis, EE.UU.

El estudio se centra en los países de altos ingresos, pero los resultados también serían de utilidad para los países en desarrollo, ya que «casi todos han experimentado un proceso de desregulación de los mercados y globalización, sobre todo en las últimas tres décadas», dice De Vogli.

Las cifras del IMC también indican hasta qué punto los problemas de sobrepeso y obesidad se han generalizado y que, por término medio, las personas que viven en los 25 países tienen sobrepeso y lo han tenido en los últimos 15 años.

Los datos muestran que la compra comida rápida por habitante aumentó en los 25 países. Canadá tiene el dudoso honor de encabezar esta lista (16,6 compras por habitante), Australia (14,7), Irlanda (12,3) y Nueva Zelanda (10,1), mientras que Italia (1,5), Holanda (1,8), Grecia (1,9) y Bélgica (2,1) son los países en los que el incremento ha sido más bajo. (España se encuentra en una tasa de consumo de fast-food por ahbitante del 3,9).

Utilizando los datos de la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas, los autores han visto que la ingesta de grasas animales disminuyó levemente de 212kcal por persona y día en 1999 a 206kcal en 2008, y que el consumo de calorías aumentó levemente en seis de esos años con 3.432 calorías por habitante y día en 2002, en comparación con 3.437 en 2008. Sin embargo, señalan, la mayoría de los hombres y las mujeres no necesita más de 2.500 y 2.000 calorías al día, respectivamente.

«El estudio muestra la importancia de las políticas públicas para hacer frente a la epidemia de la obesidad», reconoce Francesco Branca, Director del Departamento de Nutrición para la salud y el desarrollo en la OMS. «Se necesitan políticas dirigidas a la alimentación y la nutrición desde varios sectores como la agricultura, la industria, la salud, el bienestar social y la educación», afirma Branca, quien advierte que «los países donde la dieta está cambiando de una rica en cereales a una alta en grasa, azúcar y alimentos procesados deben tomar medidas para que el suministro de alimentos esté en consonancia con las necesidades de salud de la población».

Medidas a seguir

El informe sugiere asimismo algunas medidas que los gobiernos podrían adoptar para revertir la epidemia de obesidad al impedir la difusión de los productos alimentarios ultraprocesados. Dichas medidas incluirían:

-Incentivos económicos para los productores que venden alimentos saludables y alimentos frescos en lugar de alimentos ultraprocesados, así como ayudas para cultivar frutas y hortalizas.

-Desincentivar económicamente a las industrias que venden comida rápida, alimentos ultraprocesados y refrescos e imponer un impuesto a los alimentos ultraprocesados.

-Un control más estricto de la publicidad de comida rápida y refrescos, especialmente la dirigida a los niños.

-Regulaciones comerciales que disuadan de la importación y el consumo de comida rápida, alimentos ultraprocesados y refrescos.

-Sistemas de etiquetado más eficaces, sobre todo para los alimentos ultraprocesados, que incluiría la comida rápida y los refrescos.

Los 194 Estados miembros de la OMS acordaron el Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2013. Uno de los nueve objetivos voluntarios del plan es «frenar el aumento de la diabetes y la obesidad». Además, propone medidas que los países pueden adoptar para combatir la obesidad, como aumentar el consumo de frutas y verdura, o gestionar subsidios e impuestos alimentarios para promover una dieta saludable.

Las cifras de la pandemia

– Mil millones de adultos tienen sobrepeso. Si no se actúa, esta cifra superará los 1500 millones en 2015.
– En el mundo hay más de 42 millones de menores de cinco años con sobrepeso.
– A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que la insuficiencia de ingresos.
– La obesidad suele ser el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas.
– Una dieta saludable puede contribuir a prevenir la obesidad.

La obesidad se triplica en países en vías de desarrollo

Alt1040, por Santi Araujo
Obesidad McUn reciente estudio muestra la catastrófica alimentación que sigue el Planeta Tierra. La obesidad sigue en aumento, llegando a triplicarse el número de personas afectadas en países en vías de desarrollo.
Uno de los problemas a los que se enfrenta la sociedad moderna es la obesidad. Irónicamente, mientras medio planeta carece de alimentos para sobrevivir, la otra mitad sufre las consecuencias de vivir en un sistema alimenticio industrializado, expandiéndose esta enfermedad a una velocidad vertiginosa.
En un reciente estudio publicado por ODI, se puede comprobar que la obesidad ya no es algo que deba asociarse automáticamente a Estados Unidos, ya que el resto de países parecen estar en una carrera para alcanzar esos porcentajes, estando cada vez más cerca. En dicho estudio, se puede comprobar (en una serie de infografías) cómo esta enfermedad se está expandiendo rápidamente a otras áreas del planeta.
En dos décadas (entre 1980 y 2008) el porcentaje de adultos que sufre de sobrepeso / obesidad creció de un 23% a un 34%, siendo responsables de ese crecimiento los países con ingresos económicos bajos. Los países en vías de desarrollo vieron como esa cifra aumentaba casi en cuatro veces (de 250 a 904 millones de personas), mientras que en los países «desarrollados» el aumento fue de un 1,7%.
Obesidad-mundialPaíses de Latinoamérica, Oriente Medio y África del Norte ya presentan niveles de obesidad similares a los que tenemos en Europa: sobre un 58% de la población. Como siempre, el pódium lo tendría Norteamérica, donde un 70% de los habitantes sufren de sobrepeso, una cifra que me parece impresionante. Las áreas del planeta donde más se expandió desde 1980 fueron Latinoamérica y Asia Oriental (en China, por ejemplo, se dobló el número de personas).

Dulces vs frutas

Dulces máquinaObviamente, se achaca a la «alimentación basura» como máximo culpable. Se afirma que de 1960 a 2009 se aumentó un 20% el consumo de dulces y azúcares por persona, algo que si no se modifica, seguirá causando estragos en la salud de las mayoría de las personas de la Tierra y que, aparentemente, sigue en continuo aumento.
De todos modos, también se nombran casos contrarios. Como buena noticia, se pone como ejemplo a Corea del Sur, donde una serie de campañas públicas de concienciación por la comida saludable han conseguido que consuman un 300% más de fruta y un 10% más de verduras (comparado con 1980).
Como vemos, los algunos gobiernos se resisten a tomar medidas o una posición clara sobre este tema. La comida es un tema delicado y que está directamente relacionado con el placer, pero tampoco debemos olvidarnos que antes está relacionado con nuestra propia salud. A pesar de los intereses industriales y empresariales, tendrá que llegar un momento (no muy lejano) en el que se ponga freno a este serio problema. De lo contrario, seguirán apareciendo víctimas de este sistema goloso y sin escrúpulos.

12 de noviembre: Día Mundial de la Obesidad

Logo Dia Obesidad 2013Como cada año, con el motivo del Día Mundial de la Obesidad que se celebra el 12 de noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hace un repaso y resumen de las estadísticas más relevantes de obesidad difundidas en el transcurso del año pasado por los organismos más reconocidos a nivel mundial en términos de salud: la Organización Mundial de la Salud (OMS), laOrganización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización de Naciones Unidas sobre la Alimentación y la Agricultura(FAO),el Centro Nacional para Estadísticas de Salud de EEUU (NCHS),el Centro de Información de Atención Social de Gran Bretaña (HSCIC), el Instituto Nacional de Estadísticas de España (INE) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), recogiendo también algunos datos estadísticos que han sido titulares durante el período XI.2012 – XI.2013.

A continuación, ponemos a la disposición de los Medios este breve recopilatorio con sus acentos y matices que muestran la evolución de la obesidad tanto en España, como en el Mundo, y su preocupante aumento durante los últimos años. De modo que ya podemos trazar algunas previsiones sobre la futura expansión de los casos de obesidad en las próximas décadas.

A nivel mundial

  • Cada año mueren en el mundo 2,8 millones de personas debido al sobrepeso o la obesidad.La OMS prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad.Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS
  • Las personas severamente obesas mueren 8 a 10 años antes que las de peso normal, al igual que los fumadores. Cada 15 kg extras aumentan el riesgo de muerte temprana aproximadamente 30%. Datos de la OCDE
  • Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo. En 2008 murieron por esta causa 17,3 millones de personas, lo cual representa un 30% de todas las muertes registradas. Se calcula que en 2030 morirán cerca de 23,3 millones de personas por ECV. La mayoría de estas defunciones se puede prevenir actuando sobre los factores de riesgo, entre ellos las dietas malsanas, la obesidad, la inactividad física y el aumento de los lípidos. Informe de la OMS del marzo del 2013
  • Más de una tercera parte de las personas mayores de 65 años en EEUU eran obesos en 2007-2010. Se estima que en 2050 el número de estadounidenses mayores de 65 años sería más del doble, aumentando de 40,2 millones a 88,5 millones. Encuesta NHANES
  • Una persona obesa incurre un 25% más en el gasto de salud que una persona con normopeso. La obesidad es responsable del 5-10% del gasto sanitario total de los países de la OCDE (5-10% en EEUU). «Obesity: update 2012″ de la OCDE
  • Una de cada dos personas tiene sobrepeso u obesidad en más de la mitad de los países de la OCDE. Se prevé que esta tendencia siga en aumento y en algunos países dos de cada tres personas tendrían obesidad dentro de diez años. «Obesity: update 2012» de la OCDE
  • El 26% de los niños del mundo padecen retraso del crecimiento, 2 000 millones de personas sufren  de carencia de micronutrientes (uno o más) y 1 400 millones de personas tienen sobrepeso, de los cuales 500 millones son obesos. Informe de la Organización de Naciones Unidas sobre la Alimentación y la Agricultura(FAO)[1]
  • Los últimos datos muestran una desaceleración de la epidemia en varios países, con las prácticamente estable tasas de Corea, Suiza, Hungría e Inglaterra en los últimos diez años, y un leve incremento en Francia y España. Sin embargo, los mayores incrementos se registraron en Irlanda, Canadá y los Estados Unidosos.  Obesity: update 2012

Estadísticas comparativas de obesidad en España  y Europa

  • De cada 100 adultos en España de 18 y más años, el 17 padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso. La obesidad ha aumentado del 7,4% al 17,0% en los últimos 25 años. De cada 10 niños y adolescentes de dos a 17 años, dos tienen sobrepeso y uno obesidad. El 41,3% de la población se declara sedentaria, algo menos de la mitad de las mujeres (46,6%) y más de un tercio de los hombres (35,9%). Encuesta Nacional de Salud 2011-12 del INE del marzo del 2013
  • Dos de cada tres personas tienen sobrepeso en nuestro país, una de cada seis es obesa, además uno de cada tres niños entre 13 y 14 años tiene sobrepeso. Datos del informe Obesity and the Economics of Prevention: Fit not FAT de la OCDE
  • En España, la obesidad como factor de riesgo que se asocia a un aumento de la mortalidad y la morbilidad alcanzaba en el 2008 en adultos mayores de 20 años, según estimaciones de la OMS, el 24,9% en hombres y el 23% en mujeres[2]. Ambas cifras siguen siendo muy altas, comparadas con los índices en países como Alemania (23,1% hombres y 19,2 %mujeres), Francia (16,8 hombres y 14,6 mujeres), Grecia (18,8 hombres y 16,1 mujeres) o Japón (5,5 hombres y 3,5 mujeres) y están superadas sólo de países como EEUU (30,2% hombres y 33,2% mujeres) o Arabia Saudita (29,5% hombres y 43,5% mujeres). Global status report on noncommunicable diseases 2010, Organización Mundial de la Salud
  • El 24,1% de los adultos españoles sufren problemas de obesidad. La cifra media del nivel de obesidad en Europa Occidental es de 18,5%. Países de nuestro entorno como Francia (15,6%), Italia (17,2%), Grecia (17,5%), Alemania (21,3%) o Portugal (21,6%) tienen menos índices de obesidad, mientras que otros países, como Reino Unido (24,9%) o Irlanda (24,5%), tienen porcentajes de obesidad adulta ligeramente superiores a los de España. El Estado de la Comida y la Agricultura: sistemas de alimentación para una mejor nutrición, informe de la FAO
  • Gran Bretaña es el país con más obesos en Europa según la Academia Real de Medicina. El 65% de los hombres y el 58% de las mujeres tiene sobrepeso u obesidad en el país. Health and Social Care Information Centre, febrero 2013

Estadísticas de obesidad de Estados Unidos y México

  • La obesidad en Estados Unidos está detrás del 18 por ciento de las muertes de la población adulta de entre 40 y 85 años. Estudio de la Fundación Robert Wood Johnson, 2013
  • En EE UU cerca de 78 millones de personas padecen de obesidad: 50 millones de blancos; 14,4 millones de hispanos; 12,2 millones de afroamericanos y 1,2 millones de asiáticos. Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
  • La obesidad sigue aumentando en las mujeres estadounidenses. En 2010, el 35,8% de ellas la padecía, y en 2012 el dato ha subido a un 36,1%. Mientras que entre los hombres, disminuyó un 2% en el mismo periodo de tiempo. Los más propensos a padecerla son las personas en los 40 y los 59 años. CDC
  • En la actualidad aproximadamente el 17% (12.5 millones) de los niños y adolescentes estadounidenses en edad de 2—19 años son obesos. Desde 1980 la prevalencia de obesidad en los menores de edad se ha triplicado. CDC
  • En 2050 se espera que el número de adultos estadounidenses mayores de 65 años fuese más del doble, aumentando de 40,2 millones a 88,5 millones. Tanto el envejecimiento, como la obesidad —actualmente uno de cada 3 estadounidenses mayores de 65 años la tienen—contribuirán a un mayor uso de los servicios de salud y también al gasto. NCHS Data Brief,Number 106, September 2012 Número 106, septiembre 2012
  • El índice de obesidad entre adultos en EEUU en el 2010 era de 35,7%. Si se suman los datos de obesidad con el sobrepeso de entonces, darían la cifra del 68,8%. Encuesta Nacional de Salud de Estados Unidos de 2010
  • El índice de obesidad en México es del 32,4% y el de sobrepeso del 38,8%. Si se suman los datos de obesidad con el sobrepeso, la cifra será del 71,3%. Así el número de afectados, en edad entre 20 y 79 años, alcanzará los 48.6 millones de personas en este país. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de México del 2012
  • Más del 28% de los niños mexicanos entre 5 y 9 años de edad y un 38% de los menores y adolescentes de edad entre 10 y 19 años tienen sobrepeso u obesidad. Datos del Instituto Mexicano de Seguro Social
  • El sistema de salud mexicano está colapsado por el aumento del gasto en obesidad y diabetes que se calcula que a la fecha de hoy supera los 3,4 mil millones de euros. De 1988 a 2012, el sobrepeso en mujeres de 20 a 49 años de edad se incrementó de 25 a 35,3 por ciento y la obesidad de 9,5 a 35,2 por ciento. Datos de la Comisión de Salud del Senado

Algunos titulares con hincapié en la obesidad del 2013

  • Los adolescentes con sobrepeso tienen el doble de probabilidades que sus padres de peso normal de desarrollar cáncer de esófago, según un estudio publicado en la revista de la Sociedad Americana del Cáncer
  • La obesidad suprime un importante proceso celular que previene el daño celular en el riñón, según un estudio publicado en el ‘Journal of American Society of Nephrology’
  • Mas del 40% de los españoles adultos no hace ninguna actividad física, según la Fundación Española del Corazón (FEC) y la European Heart Network (EHN)
  • Las personas obesas son más propensas a sufrir migrañas, según una publicación en ‘Neurology’

Para datos estadísticos de períodos anteriores, consultar el Blog Corporativo del IMEO:

2012
https://stopalaobesidad.com/2012/11/08/estaditicas-de-obesidad-2012/

2011
https://stopalaobesidad.com/2011/12/07/resumen-de-estadisticas-de-obesidad-2011/

2010
https://stopalaobesidad.com/2010/11/15/la-obesidad-en-espana-y-en-el-mundo/
https://stopalaobesidad.com/2010/11/18/la-obesidad-afecta-cada-ano-400-mil-ninos-mas-en-la-ue/

2009
https://stopalaobesidad.com/2012/10/27/estadisticas-obesidad-2009/

Noticias del Instituto Médico Europeo de la Obesidad
Canal IMEO TV News

Home page del IMEO
www.imeoobesidad.com


[2] Porcentaje de la población de 20 años en adelante con un IMC≥30,00 kg/m2.

Vino y jamón ibérico, ayudan a cumplir la dieta

Europa Press

jamón jamónEl Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha desarrollado una dieta que incluye el vino y el jamón ibérico y que permite perder una media de cinco kilos de peso en un mes de forma saludable, y es que «complace al paladar y al corazón».

Aunque las bebidas alcohólicas y los productos de porcino, «generalmente, son desaconsejados en las dietas indicadas para perder peso», estudios recientes «atribuyen por persona y año una media de 3,2 kilos de jamón y 21 litros de vino» de consumo, indican.

A juicio de los miembros del IMEO, estos dos productos pueden ser beneficiosos tomados con moderación y dentro de una tabla de alimentos compatibles debido «a su riesgo cardioprotector». Así lo señala el portavoz de este instituto, Rubén Bravo, que añade que la prohibición de comer ciertos alimentos presentes en los actos sociales «casi siempre conlleva el rechazo de la dieta o un posterior efecto rebote».

Por contra, manifiesta que si se sigue un régimen que gusta y no aburre, donde la comida es variada y destaca por su sabor, textura, aspecto y olor, «es mucho más probable que ésta se lleve a cabo con éxito».

En cuanto a los beneficios de ambos productos, desde el IMEO se destaca que el vino tinto «puede reducir considerablemente el riesgo de enfermedad coronaria, arterioesclerosis, Alzheimer o demencia senil», además de que provoca «capacidad de retrasar el envejecimiento celular del organismo».

EL JAMÓN AYUDA AL FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO

El jamón ibérico, que es consumido en el hogar por 9 de cada 10 españoles, es «la fuente perfecta de hierro y vitaminas del grupo B», indican. Estos elemento son necesarias «para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y el cerebro, y para mantener la masa muscular sin carencias en aminoácidos esenciales», señalan.

Además, su perfil lipídico «destaca por su bajo contenido en grasas saturadas y alto en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico», explican al tiempo que afirman que el jamón de bellota «es la mejor opción entre los ibéricos». Por todo ello, se ha desarrollado este régimen, el cual consta de estos elementos «todos los días».

Para desayunar, los expertos afirman que «no puede faltar el pan y el jamón, ni la fruta»; aunque de ésta se desaconseja «el plátano, el mango y el melón». Por su parte, el café se debe tomar «sólo o con leche desnatada», señalan.

A la hora de comer, destacan el consumo de verdura, «ya sea en forma de ensalada o puré, rehogada o al horno», y la presencia de un plato principal consiste en pescado o carne. En este último se pueden incluir «salmón, anchoas, rape, merluza, panga, sepia, almejas, bacalao, atún, pollo, pavo, conejo, ternera y solomillo de buey o carne magra de cerdo», pero hay que evitar el pan.

Para beber, el patrón de consumo diario recomendado de tinto «es de una copa de 150 miligramos en el caso de las mujeres y hasta dos copas de la misma cantidad en los hombres». Estas cantidades deben repartirse entre la comida y la cena.

Precisamente, en la última toma del día, se aconseja un caldo, dos lonchas de jamón ibérico y una cantidad de entre 80y 150 gramos de carne o pescado. Por último, se puede consumir una onza de chocolate negro puro sin azúcar.

La Dieta del Vino y el Jamón

El vino tinto y el jamón ibérico protagonizan esta ‘dieta delicatessen’ desarrollada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) que permite perder una media de 5Kg en un mes, de forma saludable complaciendo tanto al paladar como al corazón

  • Cada español consume al año cerca de 3,2kg de jamón, siendo la mayor demanda dentro del hogar (un 76% del total), según un informe del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino[1].
  • Este año los españoles tomarán una media de 21 litros de vino por persona, según estima la Federación Española del Vino (FEV) para el 2013. 

Para los amantes del vino el mes de Septiembre es relacionado con la fiesta de la vendimia donde cobran protagonismo los productos estrella más degustados: el vino y el jamón. Su maridaje es tan remoto como su existencia y tiene fundamento en la creencia que acompañar un tinto de barril con carne de cerdo realza el sabor del plato. También hay quienes creen que tomar la copa con un taco de queso impide sentir el sabor del elixir, o incluso puede ‘tapar’ una deficiente calidad. Sea cual sea la preferencia y el aperitivo, hay un acierto: pese a la crisis, los españoles no hemos dejado de consumir estas dos delicatesen, aunque lo hacemos cada vez más en casa. Estudios recientes atribuyen por persona y año una media de 3,2 kilos de jamón y 21 litros de vino.

dieta vino y jamon imeoLas bebidas alcohólicas y los productos de porcino generalmente son desaconsejados en las dietas indicadas para perder peso, pero ¿incluye esta regla el vino tinto y el jamón ibérico? Tras estudiar el tema a fondo desde un punto de vista médico nutricional, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha concluido que tomadas con moderación y dentro de una tabla de alimentos compatibles, estos dos productos delicatessen pueden complacer no sólo nuestras papilas gustativas, sino también al corazón por su efecto cardioprotector. «Nuestro equipo de especialistas no se limita con pregonar las bondades del vino y el jamón, sino va más allá, desarrollando una dieta hipocalórica basada en su consumo diario, rica en frutas, verduras y proteínas saludables», comunica Rubén Bravo, portavoz del Instituto. En consulta tenemos comprobado que la prohibición de comer ciertos alimentos presentes en los actos sociales –aquí suele entrar lo que más nos gusta, como carnes rojas, pan, bebidas que contienen alcohol, dulces o aperitivos- casi siempre conlleva al rechazo de la dieta, a su pronto abandono o a un posterior efecto rebote. En cambio, si se sigue un régimen que gusta y no aburre donde la comida es variada y destaca por su sabor, textura, aspecto, olor, permitiendo disfrutar de nuestra vida social, es mucho más probable que ésta se lleve a cabo con éxito.
Los amantes del vino y el jamón podrán descargar de forma gratuita los primeros 7 días de esta original y saludable dieta desde la página web del IMEO (http://www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php). Próximamente su descarga integra estará disponible en aplicación para móviles y tablets.

Bondades del vino y el jamón

Está demostrado que tomar vino tinto con moderación puede reducir considerablemente el riesgo de enfermedad coronaria, arterioesclerosis, Alzhéimer o demencia senil. Su consumo durante miles de años le ha atribuido los efectos de elixir de larga vida, gracias a su capacidad de retrasar el envejecimiento celular del organismo. 

Según estudios, 9 de cada 10 españoles acostumbran a comer jamón ibérico en el hogar. Los momentos de consumo más habituales para este producto son el aperitivo y la cena, ya que suele asociarse a un entorno distendido, como “ir de tapas” o atribuir a las comidas y cenas «más nivel». Unas cuantas lonchas al día de este producto sería la fuente perfecta de hierro y vitaminas del grupo B, tan necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, el cerebro y para mantener la masa muscular sin carencias en aminoácidos esenciales. Además, el perfil lipídico del jamón ibérico destaca por su bajo contenido en grasas saturadas y un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, también beneficioso para nuestra salud cardiovascular.

El jamón de bellota es la mejor opción entre los ibéricos, ya que es un alimento bajo en grasas insaludables, con un complejo vitamínico muy elevado y con un 50 por ciento más de proteínas de alta biodisponibilidad que el resto de carnes frescas.

Dieta del Vino y el jamón: particularidades

Es una dieta diseñada para perder entre 4Kg y 6Kg en 4 semanas, dando instrucciones nutricionales individuales para mujeres, hombres o deportistas.

Todos los días durante las 4 semanas de la dieta se incluye el vino tinto y el jamón ibérico, al mismo tiempo que una gran variedad de alimentos nacionales preparados, en su mayoría, de manera tradicional.

El desayuno en un régimen es tan importante, como necesario y no conviene omitirlo, ya que nos proporciona energía suficiente para empezar el día con buen pie. Hay que tener en cuenta que los ingredientes y la cantidad varían en función del sexo y la condición física de la persona y no es lo mismo si se toma por una mujer o un deportista. Eso sí, en la mesa no puede faltar el pan y el jamón, ni la fruta. El café siempre se toma sólo o con leche desnatada. Por regla general en esta dieta se evitan el plátano, el mango y el melón, porque aportan más calorías por 100 gramos que la mayoría de las frutas. A cambio, son especialmente recomendadas la manzana, la naranja, la pera, las fresas o el melocotón.

A la hora de la comida no puede faltar la verdura, ya sea en forma de ensalada o puré, rehogada o al horno. El plato principal consiste en pescado o carne, de lo más variado: salmón, anchoas, rape, merluza, panga, sepia, almejas, bacalao, atún, pollo, pavo, conejo, ternera y solomillo de buey o carne magra de cerdo.

Se aconseja evitar el pan en la comida y cena. Este alimento queda reservado para el desayuno.

Para beber, agua sin límite en la cantidad y vino. El patrón de consumo diario recomendado de tinto es de una copa de 150ml en el caso de las mujeres y hasta 2 copas de la misma cantidad en los hombres, repartida en la comida y la cena.

En la cena no puede faltar el caldo (de puchero, de verdura o pollo), dos lonchas de jamón ibérico (unas 15 gr cada) y una cantidad determinada (80-150gr según indica la tabla) de carne (pollo, pavo, cerdo o ternera) o pescado/marisco (emperador, boquerones, sardinas, melva, ventresca de bonito, atún, palitos de cangrejo, mejillones, pulpo, sepia). Para finalizar el día los expertos del IMEO sugieren tomarse una onza de chocolate negro puro (sin leche, ni azúcar), ya que sólo así podemos beneficiarnos de su efecto antioxidante y anti arteriosclerosis.

Descafeinado con leche, yogur y dos nueces son el compuesto perfecto de la merienda.

Los lácteos en esta dieta siempre son desnatados (0% grasa).

Se adjunta el régimen integro de la primera semana de la Dieta del Vino y el Jamón con las cantidades recomendadas del vino y el jamón, así como los distintos platos compatibles, repartidos en 5 comidas diarias (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena).


[1] Monográfico sobre carne y embutidos, Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, Dic. 2010. Las diferencias regionales en la demanda suponen una divergencia de 2kg per cápita entre los individuos con un mayor consumo (Asturias) y los que tienen el menor (Islas Baleares). Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, La Rioja y Navarra están por encima de la media nacional en el consumo de jamón, mientras que Comunidad de Madrid, Extremadura, Castilla y León, Galicia, Cantabria, País Vasco y Canarias están por debajo.