La dieta de los ‘ángeles’ de Victoria’s Secret

Los ángeles de Victoria's Secret / G3onlineLas modelos de la famosa firma de lencería gozan de tener ‘cuerpos perfectos’ y para mantenerlos, además de ejercicio, siguen una estricta alimentación

La Vanguardia
Las modelos deslumbran allí donde van con sus espectaculares figuras pero si hay algunas que ostentan el título de ‘cuerpo perfecto’, esas sin duda son los ángeles de Victoria’s Secret. Las tops de la conocida firma de lencería seducen en catálogos y desfiles con sus estilizadas y tonificadas siluetas, pero para ello deben ‘sudar’ lo suyo. Más allá de la buena genética que tengan, y de rutinas de ejercicio, todas ellas se someten a una dieta estricta para mantener su delgado cuerpo. ¿Qué comen los ángeles?

Comer, sí que comen, a pesar de los regimenes que pueden seguir días antes del famoso desfile anual de la marca. Muchas de ellas han asegurado que 48 horas antes del VS Secret Fashion Show tan solo beben líquidos y que las horas previas no toman nada para lucir el vientre lo más plano posible. Pero el resto de los días del año se alimentan como todo ser humano, aunque eso sí, siguiendo una pauta fijada por profesionales de la nutrición.

Alessandra Ambrosio, Adriana Lima, Karlie Kloss o Candice Swanepoel son algunas de las que siguen el ejemplo, así como también hicieron ángeles anteriores como Tyra Banks, Miranda Kerr o Gisele Bündchen. Cada una adapta la dieta a sus necesidades y sigue sus particulares trucos, pero a rasgos generales todas siguen una alimentación basada en cinco comidas al día para mantener el metabolismo activo, compuesta de mucha fruta y verdura y raciones de proteína, para mantener el músculo. Además, evitan alimentos con altos contenidos en grasa y para nada se acercan a la comida precocinada:

Desayuno: es la ingesta más importante en sus días, ya que les aporta gran parte de la energía que necesitarán para su trajín diario. Deben tomar clara de huevo cocinada al gusto -revuelta, horneada o cruda en algún brebaje-, una ración de fruta, una ración de verdura, cereales y un yogur.

Almuerzo: la base de esta comida es la ensalada, a la que añaden la proteína del pollo o del pescado, según la preferencia. Se completa con una pieza de fruta y un snack sano -como una barrita de cereales, crudités de verduras o una ración de frutos secos, entre otros-.

Cena: para concluir el día, siempre ingieren arroz integral combinado con verduras y pollo, pescado cocinado o sashimi (pescado crudo). De postre, una pieza de fruta.

Aunque la mayoría de nutricionistas no recomiendan el exceso de frutas, sobre todo por la noche, debido a la cantidad de azúcares que contienen, en el caso de las modelos esto es distinto. Los expertos recomiendan a las tops que ingieran altas cantidades de frutos rojos como fresas, frambuesas o granadas ya que su azúcar les aportará energía extra y además contienen propiedades antioxidantes.

¿Caprichos? Sí, las modelos también los tienen. Los nutricionistas recuerdan a los ángeles que dos veces por semana deben comer chocolate y/o helado, siempre procurando que la ‘tentación’ no se les vaya de las manos.

Baja de peso con la dieta del jamón y vino

El jamón ibérico y el vino tinto, dos componentes estrella de la gastronomía mediterránea, pueden ser grandes aliados para perder los kilos de más acumulados durante la época fría, reforzando la salud del corazón y alegrando el paladar.

EFE / El Universal
dieta_vino_tinto-webCon la llegada de la primavera y el buen tiempo, que invitan a usar ropas más ligeras y exponer más partes de nuestro cuerpo y más centímetros de piel, al aire libre, la mayoría queremos lucir una buena silueta.

Una de las ecuaciones para recuperar la figura y desprenderse del exceso de peso acumulado en el cuerpo durante el otoño y el invierno, es «Vino + Jamón = + Salud y – Sobrepeso», es decir que consumiendo estos alimentos se gana en salud y se pierde peso si se toman con moderación, regularidad y control, de acuerdo al Instituto Médico Europeo de Obesidad, IMEO.

«El vino tinto y el jamón ibérico son dos alimentos muy presentes en el modo de vida mediterráneo en sus aspecto social y gastronómico y podrían ser dos abanderados de la buena alimentación, junto a otros alimentos como las legumbres, las frutas, las verduras y los productos del mar», según Rubén Bravo, experto en Nutrición del IMEO (www.imeoobesidad.com).

Hombres dos copas, la mujer una

Bravo, autor de la ‘Dieta del Vino y el Jamón’ (DVJ), que está centrada en esos dos ingredientes, opina que son claves, por sus beneficios para la salud de los sistemas circulatorio y nervioso, su aporte nutritivo y su contribución al control del peso.

La DVJ dura 4 semanas y permite una pérdida aproximada de peso de entre 4 y 6 kilos, dependiendo de la composición corporal, sexo y actividad física de la persona que la siga. Puede descargarse de forma gratuita y, como muestra, se ofrecen los menús diarios para 7 días, desde la web el IMEO (www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php) .

Independientemente de que siga la DVJ, de acuerdo a Bravo, «muchas personas pueden beneficiar su salud y silueta, simplemente incorporando el jamón ibérico y el vino tinto, de forma regular y moderada, a su alimentación del día a día».

«Las recomendaciones sobre el consumo del vino tinto son muy diversas entre unos estudios y otros, pero un buen equilibrio es tomar dos copas diarias distribuidas en ingestas diferentes para los hombres, y una copa, a ser posible en la hora de la cena, en el caso de las mujeres», explica este experto.

En cuanto al jamón ibérico, para Bravo son recomendables unos 120 gramos diarios, tanto para hombres como para mujeres, distribuidos en desayuno y cena, y unos 150 gramos diarios para quienes practiquen deporte.

De acuerdo a este profesional, estos alimentos ofrecen, por separado, una ayuda frente a varias patologías gracias a su composición y, si están juntos en la alimentación, «su potencial terapéutico aumenta, por ejemplo frente a las dolencias cardiovasculares y porque son unos «multivitamínicos reconstituyentes», que benefician el organismo por diferentes vías», indica el dietista.

El vino tiene que ser tinto

«Por eso no es de extrañar que sean dos alimentos recomendados frecuentemente por endocrinólogos, cardiólogos y expertos en nutrición, a aquellos pacientes que padecen enfermedades del corazón o tienen cierto riesgo de padecerlas», recalca.

«El vino tiene que ser tinto, ya que la potencia terapéutica del resveratrol y los taninos, dos compuestos saludables de la uva, se encuentra principalmente en la piel de esta fruta, y en el vino tinto la maceración en su proceso de elaboración se realiza con la uva completa», según Bravo.

En cuanto a la calidad del vino, su añada o sus características organolépticas, para este experto «es suficiente con elegir vinos de calidad media, ya sean jóvenes, reserva o gran reserva y, si cuenta con denominación de origen aún mejor, pues estará asegurada su calidad en todo el proceso de elaboración y embotellado».

En cuanto al jamón, para Bravo es indispensable que sea ibérico y, preferiblemente, ‘de bellota’, pues su contenido en polifenoles, compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, es superior en esta variedad y posee un mejor perfil de grasas saludables.

Este especialista destaca que «un reciente estudio del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid (España) concluye que el consumo moderado, regular y controlado de jamón ibérico tiene efectos beneficiosos en la salud cardiovascular».

Bravo recomienda tomar el vino tinto al menos en la cena, pues «actúa a favor del sueño reparador y el reposo profundo, al producir una ligera disminución de la presión arterial y de la actividad del sistema nervioso central, aportando una leve cantidad de melatonina, neurotransmisor involucrado en el sueño profundo».

Por otro lado, Bravo señala que su DVJ propone «un desayuno completo, saludable y contundente, que podemos incorporar a nuestros desayunos diarios, eligiendo el jamón ibérico como protagonista».

«Una rebanada de pan integral, con un poco de tomate triturado o entero, un chorrito de aceite de oliva extra, y unos 50 gramos de jamón ibérico», son una buena propuesta, para este experto.

Por otra parte, «el jamón ibérico se puede añadir de forma habitual como ‘picoteo’ o aperitivo en las cenas, una costumbre que se observa cada vez en las personas muy ocupadas y con falta de tiempo preparar platos más elaborados», finaliza.

DIETA IDEAL PARA PRIMAVERA

Según Rubén Bravo del IMEO, seguir la ‘Dieta del Vino y el Jamón’ o simplemente incorporar esto dos alimentos a nuestra alimentación habitual en Primavera, sería un acierto, porque:.

A) Muchas personas comienzan con lo que comúnmente conocemos como «operación bikini» (ponerse en forma y recuperar la silueta de cara a la temporada calida) y esta dieta está diseñada para perder entre 4 kilos y 6 kilos al mes de una forma sencilla y saludable.

B) Algunas personas padecen una astenia que les provoca somnolencia y perjudica su sensación de vitalidad, equilibrio emocional y sistema inmunitario, y el jamón ibérico y el vino tinto son reconstituyentes, al aportar vitaminas, minerales y antioxidantes, que favorecen la vitalidad diurna y el descanso nocturno.

C) Con la retirada del frío cobran auge los encuentros gastronómicos de índole social y esta dieta encaja con estos hábitos, tanto mediterráneos como latinos, ofreciendo combinaciones de raciones frías y templadas como el pulpo, la sepia y el jamón ibérico… aderezadas con una copa de tinto.

Cómo bajar hasta 6 kilos en un mes, con Rubén Bravo de IMEO

Radio Inter Málaga


En este programa de Aquí y ahora, de Radio Inter Málaga, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos ofrece algunas pautas a nivel nutricional que nos ayudarán bajar entre 4 y 6 kilos al mes comiendo de forma equilibrada.

Una alimentación dentro de la línea de la Dieta Mediterránea favorece la salud cardiovascular, siempre cuando comemos de forma variada y equilibrada y hacemos deporte al menos unas tres veces a la semana.

El experto en nutrición del IMEO apunta algunas claves para perder peso de forma saludable, como vigilar las cantidades (sobretodo de aceites, pan, pasta, cereales y carnes), evitar los dulces, pero sin renunciar al chocolate negro –2 onzas al día ayudan a reducir la ansiedad–, hacer entre 5 y 7 comidas al día para evitar comer con demasiado apetito, y a la hora de la cena limitarnos con un picoteo saludable variado (caldos, gazpacho, jamón, verduras y copa de vino).

Para los amantes del vino y el jamón, Bravo recomienda la Dieta del Vino y el Jamón, una verión gurmé que se puede descargar desde la web del IMEO: http://www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php  

Para escuchar el programa entero, pulsa Play.

Destierre el hambre psicológico

‘Para muchas personas con sobrepeso la cuestión no es qué comer, sino cuándo parar de comer’, recalcan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, que explica cómo controlar el hambre psicológico, aquel que no surge de la necesidad fisiológica sino de la ansiedad.
EFE, Vanguardia de México

48534_1Madrid, España.- “La proliferación de la denominada ‘comida rápida’, no es el único indicador de que algo falla en nuestra relación con la comida”, según Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y experto en nutrición.

Para este especialista “la clave está en cuándo parar de comer, ya que hoy en día consumimos muchas más calorías de las que necesitamos, unas 3.437 calorías de media por habitante, pero la mayoría de las mujeres y los hombres no necesitan más de 2 mil o  2 mil 500 calorías al día, respectivamente”.

Según Bravo, “es muy importante saber distinguir entre el hambre que surge a raíz de una necesidad fisiológica y la ansiedad, que podemos describir como un ‘hambre psicológico’, nutrido muchas veces por el estrés, la tendencia depresiva, la glotonería o el simple aburrimiento”.

“Por esta razón, lo mejor es asegurarnos de no tener hambre realizando entre cinco y siete ingestas diarias”, sugiere el experto del IMEO, que explica que una ingesta es el conjunto de sustancias que se ingieren en un lapso determinado.

“Las personas que por motivos de trabajo se ven obligados a desayunar o cenar, respectivamente, muy temprano o muy tarde, deberían aumentar las ingestas habituales con una ‘post cena’, que puede consistir en un yogurt antes de ir a la cama, y un segundo tentempié a media mañana”, añade.

“El hambre producido por realizar pocas ingestas al día es el aliado perfecto para la ansiedad y los atracones psicobioquímicos”, destaca este experto.

PLANIFICAR LA ALIMENTACIÓN: ALGO ESENCIAL

Incluir siempre proteínas, carbohidratos y grasas saludables en cada comida principal, es otra forma de asegurarnos que, a lo largo del día, no tengamos hambre, según Bravo quien, sin embargo, recomienda “evitar los dulces y los hidratos de carbono simples o refinados que no sean integrales o con alto contenido en fibra”.

Para este nutricionista, “es esencial planificar nuestra alimentación. Así evitaremos improvisar cuando sentimos hambre. Siempre es mejor llevarnos la lonchera, la pieza de fruta, el bocadito o el yogur al trabajo, que sacar chocolatinas, dulces, panadería industrial y otros productos de la máquina expendedora”.

Para rebajar la ansiedad, el IMEO recomienda no saltarse las comidas y evitar dietas impersonales, demasiado estrictas o que limiten nuestra vida social, porque a largo plazo fracasan, y dormir de siete a ocho horas al día, lo que favorece el biorritmo de vitalidad diurna y descanso nocturno.

“Eliminar la cafeína -presente en el café, en el té o en las bebidas energéticas- también es positivo para disminuir el estrés, así como tomar todos los días de dos a cuatro onzas de chocolate con 70 por ciento de cacao puro o más, porque potenciará nuestro bienestar emocional”, según este experto en nutrición.

“Las personas que intuyen que comen por ansiedad es recomendable que se hagan un control de serotonina, acetilcolina y dopamina cerebral, ya que estas tres hormonas son habitualmente las responsables del estrés y la ansiedad y, si sus niveles están bajos, pueden corregirse  mejorando los hábitos nutricionales y de actividad física» , de acuerdo a Bravo.

“Si seguimos con ansiedad, podemos utilizar productos de fitoterapia como el frijol terciopelo (Mucuna Pruriens), una planta cuya semillas favorece el buen funcionamiento del sistema nervioso,  o la Griffonia, unas semillas africanas que contribuyen a reducir los estados ansioso y depresivos sin afectar al funcionamiento del cerebro ni crear adicción”, según el experto.

ALGUNAS CLAVES PARA PARAR DE COMER TANTO

Rubén Bravo ofrece a Efe, algunas sencillas pautas  para poder controlar la sensación de hambre incontrolable y la ansiedad.

¿Cómo nos damos cuenta de estamos comiendo por hambre psicológico?

El indicativo más claro de una ingesta compulsiva consiste en comer rápido, sin saborear la comida y terminar en pocos minutos con nuestro plato. Otras pistas del hambre psicológico son ingerir cantidades excesivas de alimentos y picotear en exceso antes de los platos principales, algo común en la gente de la gran ciudad cuando llega a su casa por la noche.

¿Por qué cuando comemos por ansiedad solemos elegir la comida rápida?

Estamos hablando de un trastorno de adicción a la comida. En cuanto dejemos de comer la ‘fast food’, tendremos una etapa de síndrome de abstinencia y, al superarla, irá disminuyendo la necesidad irrefrenable de tomar ese tipo de comida.

¿Qué ejercicios ayudan a controlar la alimentación compulsiva?

El ejercicio aeróbico divertido, grupal y con música es la mejor actividad física reguladora del perfil emocional, ya que trabaja directamente sobre el estrés, la ansiedad e incluso la depresión. Ejercicios como la zumba, el baile de salón, el aerobic o el spinning, son los más indicados.

¿Qué podemos hacer si nos acomete un ansia irresistible de comer?

Intentar comer despacio, mientras luchamos por controlar la situación, escogiendo primero alimentos proteicos, que tienen mayor poder saciante.

¿Qué podemos hacer para saciarnos antes y así parar de comer?

Evitando el exceso de cantidad y las comilonas favorecemos la rigidez gástrica. Cuando se ingieren  alimentos, el estómago se dilata y estimula una serie de mecanismos situados en sus paredes que transmiten información a una zona llamada “centro de la saciedad”, que es una de las encargadas de indicarnos que ya hemos comido bastante. Si acostumbramos al estómago a recibir las cantidades justas de comida, se volverá más rígido y nos será mucho más fácil controlar el apetito.

Las dietas de 4 famosas: Gwyneth Paltrow, Jennifer Aniston, Britney Spears y Sharon Stone

Terra Mujer / Amalia Panea

El cuerpo que lucen las famosas sólo tiene dos secretos: dieta y ejercicio. Pero por dieta no nos referimos solamente a pasarse la vida a régimen sino a adoptar nuevos hábitos alimenticios. Dieta mediterránea, macrobiótica, de la Zona, vegetariana, basada en las proteínas… Con el asesoramiento adecuado, tú también puedes seguir un plan de este tipo. Además, te recomendamos el ejercicio que mejor combina con cada dieta.

Añade a tus nuevos hábitos alimenticios dosis de ejercicio y algunos tratamientos de belleza o salud, y estarás perfecta para las vacaciones de Semana Santa.

Gwyneth Paltrow: macrobiótico y bio

gwyneth-paltrow_by ForbsA sus 36 años, Gwyneth no aparenta más de 30 y es la mejor exponente de un estilo de vida saludable y ecológico. Entre sus hábitos de vida saludables están el ejercicio y seguir la dieta macrobiótica, de la que es auténtica fan.
En qué consiste. Esta dieta, creada por el japonés George Oshawa, se basa en equilibrio entre alimentos, entre ying (frutas, verduras, energía caliente) y yang (cereales integrales, energía fría). La carne está prohibida y el pescado se come de forma ocasional.
Cómo seguirla. Los alimentos que consumas deben ser ‘bio’. Prepara tus platos a base de cereales integrales (arroz, cebada, trigo, avena), ricos en proteínas y que combinan bien con verduras, legumbres y semillas; verduras (combina las de raíz y las de hoja verde en cada comida); legumbres (por su aminoácidos); y frutas de estación mejor que tropicales.
Evita. La dieta macrobiótica recomienda eliminar los lácteos, demasiado grasos (si los tomas, mejor los de cabra); la carne (a veces se puede tomar pollo y huevos ecológicos); azúcar, casi un veneno para los macrobióticos (sustitúyelo por siropes de cereales o frutas cocinadas); cafeína (nada de café, té negro o refrescos, sólo té verde e infusiones).
Deporte. La dieta macrobiótica es perfecta para quienes practican yoga, pilates, tai chi o body balance, disciplinas que buscan el equilibrio cuerpo-mente y requieren menos energía física.
Nos encanta. La clínica wellness Sha, en Altea, a cargo del naturalista japonés Michio Kushi, padre de la macrobiótica moderna. En este centro, único en España, podrás adelgazar y mejorar tu salud a base de cocina macrobiótica, medicina antiaging y terapias naturales como la hidroterapia de colon, tai chi, yoga y meditación. www.shawellnessclinic.com

Jennifer Aniston: siempre en zona

Jennifer Aniston recienteLa guapa actriz, una de las que más se cuida en Hollywood, es amante de la dieta de la Zona, del doctor Barry Sears. Tras años de programas de ejercicio y planes de alimentación, este método le permitió adelgazar siete kilos y rejuvenecer su imagen. Cindy Crawford, Sandra Bullock o Madonna también han seguido esta dieta.
En qué consiste. Su creador, Premio Nobel de Medicina, versiona la tradicional dieta mediterránea defendiendo una alimentación variada y equilibrada (30% de grasas insaturadas, 30% de proteínas y 40% de hidratos de carbono). El aceite de oliva es la estrella de una dieta en la que se reduce el consumo de hidratos como el pan.
Cómo seguirla. Debes hacer cinco comidas diarias sin que pasen más de cinco horas entre ellas para mantener estables tus niveles de insulina (esto evita picos de hambre y mantiene tu energía arriba). Según Barry Sears un plato en zona incluye: un tercio de proteínas bajas en grasa (calcula una cantidad similar a la palma de tu mano), y otros dos tercios de frutas y verduras aliñadas con unas gotas de aceite de oliva. Los hidratos de carbono estarían presentes a través de las verduras, frutas o legumbres.
Evita. Los hidratos de carbono rápidos (como azúcar refinada y bollería industrial) y controla su consumo general (pan, pasta, arroz). Reduce al máximo el consumo de carne roja, embutido y grasas saturadas.
Deporte. Puedes practicar el deporte que quieras, ya que si sigues esta dieta siempre tendrás energía disponible. Nuestra recomendación es apuntarte a un gimnasio y realizar entre dos y tres sesiones semanales de ejercicio aeróbico, dos de tonificación y una de cuerpo-mente.
Nos encanta. La web Enerzona, dedicada íntegramente a esta dieta y a su creador. www.enerzona.net

Britney Spears: dieta hipocalórica

britneyspearsLos constantes vaivenes de la cantante y sus etapas de euforia y depresión la obligan a recurrir a dietas bajas en calorías para volver a ponerse a punto. Incapaz de adoptar unos buenos hábitos alimenticios permanentes (de todos es sabida su afición a la comida basura), Britney necesita programas intensos y rápidos de dieta y ejercicio.
En qué consiste. Las dietas hipocalóricas se basan en la reducción de la ingesta de calorías (a unas 1.200 calorías diarias) pero buscando un equilibrio entre nutrientes y dando prioridad a las frutas y verduras.
Cómo seguirla. Haz cinco comidas diarias pero reduce las cantidades en todas ellas. Elimina la fast food, la bollería industrial y los alimentos grasos. Tus platos deben contener una gran cantidad de verduras, proteínas cocinadas al vapor o a la plancha, e hidratos de carbono de digestión lenta (legumbres, arroz y pasta integral). Entre horas, fruta, yogures o infusiones.
Evita. Reduce las cantidades de pan y de lácteos, y elimina el embutido, alcohol, los dulces, los zumos envasados, los snacks salados y los refrescos.
Deporte. Para potenciar los efectos de esta dieta procura hacer ejercicio aeróbico (footing, spinning, aeróbic, body combat) y combínalo con alguna actividad suave y relajante, como el stretching.
Nos encanta. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad, donde te diseñan programas de adelgazamiento y ejercicio adaptados a tus necesidades, a tu forma física y a tu estado de salud. www.imeoobesidad.com

Sharon Stone: el código genético

sharon stoneLa medicina antienvejecimiento es el secreto de la eterna juventud de muchos famosos, como Rania de Jordania, Geena Davis y muchos millonarios anónimos. Dentro de la medicina antiaging son fundamentales los test genéticos, que también se emplean como herramienta para diseñar planes de adelgazamiento y contra la obesidad.
En qué consiste. En realizar un estudio molecular de los nueve genes implicados en la obesidad para determinar la incidencia genética en los problemas de sobrepeso. Cómo seguirla. Una vez hecho el test genético, se hace una dieta a medida según los resultados, se prescribe ejercicio y, si es necesario o hay un problema grave de sobrepeso, se prescribe farmacología.
Evita. Seguir dietas desequilibradas pobres en nutrientes o poco variadas, y saltarte comidas. Según Leticia B Carrera, responsable del Departamento de Nutrición de los centros Felicidad Carrera, los dos errores que se suelen cometer al intentar perder peso son: eliminar comidas, ya que sólo consigues tener más hambre en la siguiente y potencias los picos de insulina; e intentar adelgazar solo a base de ensaladas y fruta, lo que provoca la pérdida de masa muscular y deriva en un problema de flaccidez.
Nos encanta. El Departamento de Nutrición de los cetros Felicidad Carrera (www.felicidadcarrera.com), que trabaja con el Laboratorio de Genética Molecular.

Top 10 de IMEO de las mejores dietas para perder peso en 2014

Top 10 de IMEO de las mejores dietas para 2014Se proponen una pérdida de peso moderada, fácil de mantener en el tiempo y sin efecto rebote. Se sirven de casi todos los grupos de alimentos, aunque restringen las cantidades. Suelen especificar para quien son indicados o qué problemas vienen a tratar (mujeres en menopausia, vegetarianos, personas con hipertensión o retención de líquidos). Ayudan a reeducar los hábitos alimentarios y llevar una vida saludable.

Vivimos en un mundo donde la abundancia y variedad de comestibles ha llegado a un extremo de saturación, donde elegir el menú no es fácil. Qué comer, en qué cantidad y con qué frecuencia son preguntas que nuestros antepasados no se han tenido que hacer o, al menos, no del mismo modo que lo hacemos nosotros.

La obesidad, la anorexia o la bulimia nerviosa son trastornos de la conducta alimentaria y también un aviso que nuestra sociedad precisa un cambio de hábitos y dieta saludables. El ranking de IMEO, respaldado por más de 30 expertos en el cuidado de la salud, la dietética y la nutrición, que reúne las 10 mejores dietas para perder peso, está pensado expresamente para cubrir esta necesidad.

Las dietas que son indicadas para ti_IMEO1. Dieta del vino y el jamón

Dieta del vino y el jamón o como perder entre 4 y 6 kilos en un mes y sin sentirnos a dieta. Se trata de una dieta hipocalórica equilibrada basada en el consumo de frutas y verduras y proteína magra. Además, añade las bondades del vino tinto como antidepresivo y protector cardiovascular en cantidades moderadas (una copa al día en caso de las mujeres y dos copas en el caso de los hombres) y del jamón ibérico, proteína magra de alta calidad.

2. Dieta DASH

Esta dieta diseñada especialmente para pacientes con hipertensión puede resultar idónea para la pérdida de peso. Prima el consumo de frutas, verduras y lácteos desnatados; la proteína debe ser magra y los carbohidratos están restringidos y siempre deben ser integrales. Además limita el consumo de sal y también hace hincapié en la importancia de la hidratación. Ideal para perder el peso, reducir los niveles de presión arterial y además reeducar hábitos alimentarios.

3. Dieta bioproteinada

Partiendo de que la dieta hiperproteica tiene hoy en día muy mala fama, aquí tenemos una dieta proteinada (normoproteica) adecuada para la pérdida de peso. Beneficiosa sobre todo en mujeres con menopausia en las que el consumo abundante de verduras no siempre permite obtener la pérdida de peso deseada. Debemos entender la dieta proteinada como una pauta en la que se limita el consumo de hidratos de carbono y se consume proteína, pero siempre sin sobrepasar las cantidades diarias recomendadas. Es decir, no consumimos más proteína de la debida (como suele ser el caso de una Dieta Dukan no controlada), sino que restringimos ciertos hidratos de carbono de elevado índice glucémico y elegimos en qué momento del día consumir los carbohidratos permitidos y el resto del día lo cubrimos con proteína de alto valor biológico.

4. Dieta disociada

Otro claro ejemplo de dieta que emplea una distribución adecuada de los alimentos a lo largo del día. Restringidos los carbohidratos de elevado índice glucémico y consumiendo las proteínas en la segunda mitad del día conseguimos deshincharnos de retención de líquidos y ayudar a que nuestro organismo consuma nuestros depósitos de grasa. Ideal para una operación bikini sin efecto rebote y también muy beneficiosa para mujeres en edad de menopausia.

5. Dieta mediterránea

Como todos hemos leído muchas veces, ejemplo claro de dieta variada y equilibrada. Bien es cierto que para perder peso necesita algunas restricciones, sobre todo en cantidades de cereales. Sin embargo las recomendaciones de consumo de frutas, verduras y proteínas animales son adecuadas. Sobre todo ideal para mantener un estilo de vida saludable una vez que perdamos esos kilos de más.

6. Dieta depurativa

Ideal para eliminar esa retención de líquidos que nos trae de cabeza a muchas mujeres. No se recomienda mantenerla en el tiempo ya que el aporte calórico es bastante restringido. Lo que buscamos son alimentos diuréticos y beber mucho líquido en forma de caldos, agua e infusiones para reducir la hinchazón que nos provoca la retención de líquidos. Recomendada uno o dos días a la semana intercalada con nuestra dieta de pérdida de peso.

7. Dieta de índices glucémicos

Destacada por la importancia que da al control de los índices glucémicos y a los biorritmos. En general adecuada para perder peso de forma saludable y buscando siempre la pérdida de masa grasa. Beneficiosa para perder peso en un plazo medio sin efecto rebote y equilibrar nuestros biorritmos para mejorar nuestro estado general de salud.

8. Dieta de la zona

La dieta antiinflamatoria por excelencia. Muy equilibrada en cuanto a cantidades de macronutrientes pero bastante complicada de seguir de forma habitual. Requiere combinar cantidades muy concretas de alimentos variados en cada comida lo que resulta difícil sobre todo en las comidas fuera de casa. Ideal para los amantes de las proporciones, la distribución de macronutrientes en 40% de hidratos de carbono, 30% proteínas y 30% de grasas regula los niveles de insulina y glucagón reduciendo la producción de sustancias proinflamatorias.

9. Dieta de la enzima prodigiosa

Probablemente la dieta más popular del año 2013. Similarmente a la macrobiótica maligniza la leche y sus derivados, lo que puede conllevar a largo plazo déficit de calcio. Su punto positivo como dieta para la pérdida de peso es que se basa fundamentalmente en el consumo de frutas y verduras frescas y carne y pescado como fuente proteica. Además, destaca la importancia del consumo de agua, aunque aclarando que debe ser agua mineral. Y elimina completamente el alcohol y los excitantes para mejor la salud digestiva.

10. Dieta vegetariana

Para pacientes vegetarianos que quieran perder peso. La ovolactovegetariana es la más equilibrada desde el punto de vista nutricional. Teniendo en cuenta los hábitos alimentarios de los vegetarianos para conseguir la pérdida de peso habría que reducir el consumo de hidratos de carbono de elevado índice glucémico y sustituirlos por verduras, reducir el consumo de quesos grasos o lácteos enteros y aumentar el consumo de proteína a través de legumbre, proteína vegetal y clara de huevo.

Para ver el Top 10 de IMEO de las dietas menos indicadas para la salud, haz clic en este link: https://stopalaobesidad.com/2014/01/28/top-10-de-imeo-de-las-dietas-menos-indicadas-para-perder-peso-para-el-2014/

2014

Las mujeres españolas pasan una media de 8 años a dieta

El 44,6% tienen sobrepeso

Europa Press

Woman Eating Apple  Las mujeres españolas pasan una media de ocho años a dieta, lo que equivale a la realización de 94 dietas de cuatro semanas de duración cada una, según ha explicado el experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

No obstante, a juicio del experto, la preocupación por el estado físico es «natural» en las mujeres dado que su peso está destinado a fluctuar debido a los momentos de cambio físico y/u hormonal importantes que experimentan, como tener un hijo, factores emocionales derivados de las relaciones personales, la menopausia o el entorno laboral.

Sin embargo, los datos estadísticos a nivel nacional indican que el 44,6 por ciento de las españolas tiene sobrepeso. Esto demuestra que gran parte de estas mujeres no consigue deshacerse de los kilos de más y el hecho de que se embarquen al menos en dos dietas cada año –en la época posterior a las navidades y en la ‘Operación Bikini’ de verano– sugiere que recuperan cualquier peso que logran perder, debido a una «consecución innevitable» de efectos rebote.

«Si nos proponemos un objetivo real en la dieta, como éste de perder 2 o 3 kilos en un mes en vez de 10, al cabo del año habremos conseguido un avance importante hacia nuestra meta que no nos costaría tanto mantener. Es lógico que, si después de pasar por una dieta baja en calorías, volvemos a los hábitos anteriores, el cuerpo aumente de peso, pudiendo alcanzar hasta un peso mayor al que teníamos antes de empezar la dieta, ya que quiere asegurarse de sobrevivir gracias a las reservas suficientes, cuando vuelva aquella dieta que se le impone», ha explicado Bravo.

Además, algunos estudios alertan que cada vez son menos los españoles que siguen la dieta mediterránea, declarada en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Más que de un régimen, se trata de un estilo de vida saludable con una alimentación equilibrada y variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra y antioxidantes.

Pero en una sociedad azotada por los altos índices de la obesidad y el sobrepeso, las prioridades han cambiado y lo que busca la gran mayoría, sin duda, es una dieta que permite perder peso rápido. De hecho, actualmente hay registradas más de 130 dietas para adelgazar y su número va en aumento.

En este sentido, el experto en Nutrición ha recordado a las mujeres que escoger una diera al azar es «tan malo» como estar constantemente a dieta, al igual que fijarse unos objetivos muy altos a corto plazo, saltarse las comidas, retirar algún grupo de alimento o los que «dan placer», ingerir el mismo menú todos los días, no beber agua durante las comidas, consumir sólo productos ‘light’, cenar sólo fruta, no realizar ejercicio y consultar la báscula de forma compulsiva.

Por ello, ha recomendado acudir a un especialista en el momento en el que se tenga cualquier duda con la dieta y, especialmente, para seguir un programa profesional basado en las características propias de la persona, tanto emocionales, metabólicas como de hábitos y vida social. Además, ha recordado que lo saludable es perder un kilo por semana, realizar cinco comidas al día, reducir la ingesta de algunos alimentos y realizar ejercicio físico.

Comer por la nariz: una dieta cara, peligrosa e ilegal

Astrid Garcia / Blogs Antena3
Sus resultados son inmediatos pero no permanentes. Comer exclusivamente a través de una sonda durante diez días para perder peso puede acarrear serias complicaciones y va en contra del Real Decreto 1901/2000, que limita esta práctica a enfermos con problemas para alimentarse de otra forma.

Después de cuatro meses de cañas, tapitas y helados, llegan los remordimientos. Hemos recuperado todo lo perdido durante la ‘operación bikini’ y, si no nos damos prisa, el turrón conseguirá conquistarnos antes de lograr quitarnos de encima los kilitos del verano.

Tras el fracaso comprobado de los regímenes proteicos, tipo Dukan, que terminan aburriendo por la falta de variedad de sus menús, los más impacientes se apuntan este otoño a la ya conocida como ‘dieta de la mochila’.

Promete una elevada pérdida de peso (unos diez kilos) en tan sólo diez días, con el único sacrificio de llevar contigo una mochila a todas partes. Como si estuvieras hospitalizado, la ingestión de calorías se realiza exclusivamente a través de una sonda nasal, que te aporta todos los nutrientes para un día (glúcidos, grasas, proteínas y vitaminas).

Quienes se han sometido a esta dieta aseguran que la sensación de apetito es inexistente, debido a que el cuerpo recibe alimento de manera constante. Sin embargo, no todo son maravillas.

Además de que no es apta para todos los bolsillos, pues supone un desembolso inicial de entre 3.000 y 5.000 euros, las asociaciones de nutricionistas advierten de que esta práctica puede ocasionar complicaciones, como la obstrucción de la sonda, deshidratación y diarreas, e incluso infecciones por contaminación bacteriana.

Debemos tener también en cuenta que la legislación española limita este modo de nutrición a pacientes que tengan problemas para «ingerir, digerir, absorber, metabolizar o excretar alimentos normales», algo que las clínicas que ofertan esta dieta se saltan por completo. La ingestión de calorías a través de una sonda se utiliza para enfermos en estado de coma, algunos casos de anorexia o para pacientes con cáncer, que reciben quimioterapia y tienen dificultades para comer. Nada que ver con un capricho estético.

No olvidemos además que, siempre que se pierde peso a gran velocidad, se recupera igual de rápido. ¿Cuántas veces estarías dispuesto a pasar por este proceso, con el correspondiente gasto de 5.000 euros? Probablemente, lo único que te lleves de esta experiencia serán unas cuantas estrías más.

En verano la población se olvida la ‘operación bikini’ y engorda una media de entre 2 y 3 kilos

Fuentes: La información / Europa Press/ Radio Inter

Con la llegada del buen tiempo, pensando en las vacaciones, la población se prepara durante la primavera para perder aquellos kilos que les sobran y poder lucirse en playas y piscinas. Sin embargo, lo nutricionistas advieten de que, tras unos días de vacaciones, la población se olvida de la ‘operación bikini’ llegando a engordar entre 2 y 3 kilos de media.

Con la llegada del buen tiempo, pensando en las vacaciones, la población se prepara durante la primavera para perder aquellos kilos que les sobran y poder lucirse en playas y piscinas. Sin embargo, lo nutricionistas advieten de que, tras unos días de vacaciones, la población se olvida de la ‘operación bikini’ llegando a engordar entre 2 y 3 kilos de media.

«La gente pierde un poco la conciencia de que tiene que seguir haciendo una vida sana», explica a Europa Press la doctora María Ballesteros, miembro del área de nutrición la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), quien señala que en verano «se pierden los buenos hábitos que se llevan el resto del año».

El peso que se suele aumentar oscila entre 2 y 3 kilos de media, lo que significa que hay gente que no engordará durante las vacaciones y quien si lo hará pudiendo llegar hasta los 5 kilos. El problema, explica, es que «existe últimamente mucha conciencia de cuidarse justo antes de las vacaciones de verano, pero una vez que ha empezado parece que todo vale, lo que conlleva unos kilos de más».

Este peso no se pierde con la misma facilidad que se recupera, además Ballesteros advierte de que, «al igual que las pérdidas, las ganancias de peso rápidas son muy perjudiciales para el organismo desde el punto de vista metabólico».

«Cuando uno gana muy deprisa lo que gana es sólo grasa, con lo cual lo que estamos haciendo es empeorar nuestra composición corporal. Es decir, si cogemos 3 kilos en verano y luego los perdemos muy deprisa, metabolicamente reducimos masa corporal con lo que el porcentaje de grasa es mayor, lo que a largo plazo favorece que uno gane peso con mayor facilidad», explica.

El hecho de que aumenten las comidas fuera de casa y el tiempo que se pasa con la familia y los amigos, para esta experta deberían ser un problema «relativo». Si bien admite que comer fuera de casa puede ser negativo, puesto que «en bares y restaurantes la comida suele ser cocinada con más grasa», recuerda que «siempre hay alternativas».

«Si uno quiere se puede mantener, más o menos, el hábito de comer bien, el problema es que cuando uno sale de casa ya no tiene conciencia de que debe comer bien», reafirma, por este motivo el mayor incremento del peso se produce cuando uno se desplaza unos días de su vivienda habitual.

Esta experta recomienda evitar los postres excesivamente elaborados, los cocinados que puedan tener mucha grasa, como son los fritos, los rebozados y las salsas, y recomienda eliminar el consumo de alcohol en exceso; todas recomendaciones que se incluyen en cualquier dieta sana y equilibrada.

Ballesteros, que es especialista en Endocrinología y Nutrición del Complejo Asistencial Universitario de León, admite que los buffet son una «tentación» para gran parte de la población pero «no son un problema», ya que «en la mayor parte hay comida sana y equilibrada».

«El problema es la selección de alimentos que hacemos, la gente que no tiene ningún problema tiene derecho a comer lo que quiera», explica. No obstante, la población con problemas de salud debe de tener en cuenta ésta cuestión en su destino vacacional.

«Si uno sigue diariamente unos hábitos de alimentación más correctos porque tiene un problema de salud como es un problema cardiovascular, el colesterol o la diabetes, tiene que saber que las vacaciones no lo son para la enfermedad», añade.

En cualquier caso, señala, se trata de mantener una dieta equilibrada lo que no supone «privarse» de aquello que se considera alimento menos saludable. «Una dieta adecuada no supone una dieta restrictiva», afirma, tras aconsejar el consumo de frutas y verduras; una hidratación adecuada; y, como no, «aprovechar que se tiene más tiempo en vacaciones para practicar algo de deporte».

«NEVERITA CARDIOSALUDABLE»

No obstante, si aún existe alguna duda la experta en salud y nutrición del Programa NUSA, Meritxell Gómez, apunta algunos sencillos consejos que permitirán preparar una «neverita cardiosaludable» para disfrutar de la comida en la playa o, en general, fuera de casa.

Así, su primer consejo es beber mucha agua y aprovechar la gran variedad de alimentos saludables que ofrece la dieta mediterránea. Además de aportar vitaminas y antioxidantes, ayudan a estar hidratados durante los días de más calor.

A la hora de salir de casa, recomienda bocadillos de pan integral con alimentos bajos en grasas saturadas como es el queso fresco, las carnes blancas, embutidos magros o atún; y complementarlos con verduras y hortalizas crudas.

En los aliños, destaca el uso del tomate y aceite de oliva para; como tentempié los frutos secos para picar entre horas; y señala el uso de yogures bebibles como una buena opción para este verano.