Las mujeres españolas pasan una media de 8 años a dieta

El 44,6% tienen sobrepeso

Europa Press

Woman Eating Apple  Las mujeres españolas pasan una media de ocho años a dieta, lo que equivale a la realización de 94 dietas de cuatro semanas de duración cada una, según ha explicado el experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

No obstante, a juicio del experto, la preocupación por el estado físico es «natural» en las mujeres dado que su peso está destinado a fluctuar debido a los momentos de cambio físico y/u hormonal importantes que experimentan, como tener un hijo, factores emocionales derivados de las relaciones personales, la menopausia o el entorno laboral.

Sin embargo, los datos estadísticos a nivel nacional indican que el 44,6 por ciento de las españolas tiene sobrepeso. Esto demuestra que gran parte de estas mujeres no consigue deshacerse de los kilos de más y el hecho de que se embarquen al menos en dos dietas cada año –en la época posterior a las navidades y en la ‘Operación Bikini’ de verano– sugiere que recuperan cualquier peso que logran perder, debido a una «consecución innevitable» de efectos rebote.

«Si nos proponemos un objetivo real en la dieta, como éste de perder 2 o 3 kilos en un mes en vez de 10, al cabo del año habremos conseguido un avance importante hacia nuestra meta que no nos costaría tanto mantener. Es lógico que, si después de pasar por una dieta baja en calorías, volvemos a los hábitos anteriores, el cuerpo aumente de peso, pudiendo alcanzar hasta un peso mayor al que teníamos antes de empezar la dieta, ya que quiere asegurarse de sobrevivir gracias a las reservas suficientes, cuando vuelva aquella dieta que se le impone», ha explicado Bravo.

Además, algunos estudios alertan que cada vez son menos los españoles que siguen la dieta mediterránea, declarada en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Más que de un régimen, se trata de un estilo de vida saludable con una alimentación equilibrada y variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra y antioxidantes.

Pero en una sociedad azotada por los altos índices de la obesidad y el sobrepeso, las prioridades han cambiado y lo que busca la gran mayoría, sin duda, es una dieta que permite perder peso rápido. De hecho, actualmente hay registradas más de 130 dietas para adelgazar y su número va en aumento.

En este sentido, el experto en Nutrición ha recordado a las mujeres que escoger una diera al azar es «tan malo» como estar constantemente a dieta, al igual que fijarse unos objetivos muy altos a corto plazo, saltarse las comidas, retirar algún grupo de alimento o los que «dan placer», ingerir el mismo menú todos los días, no beber agua durante las comidas, consumir sólo productos ‘light’, cenar sólo fruta, no realizar ejercicio y consultar la báscula de forma compulsiva.

Por ello, ha recomendado acudir a un especialista en el momento en el que se tenga cualquier duda con la dieta y, especialmente, para seguir un programa profesional basado en las características propias de la persona, tanto emocionales, metabólicas como de hábitos y vida social. Además, ha recordado que lo saludable es perder un kilo por semana, realizar cinco comidas al día, reducir la ingesta de algunos alimentos y realizar ejercicio físico.

La obesidad aumenta el riesgo de leucemia, linfoma, cáncer de mama, hígado y colón

Cuatro de cada diez tumores se pueden prevenir

Tendencias Yahoo, The times of India

Numerosas investigaciones científicas afirman que cuatro de cada diez tumores se pueden prevenir. ¿Cómo? Llevando una vida saludable y, por supuesto, acudiendo a nuestro médico para realizar un chequeo cada cierto tiempo.

El 40 por ciento de los tumores podrían evitarse con acciones sencillas (los relacionados con estilos de vida y comportamientos), y el 90 por ciento se curan con una detección temprana y estricto seguimiento del tratamiento médico. Por este motivo, realizar los chequeos médicos rutinarios es la mejor forma de detectar el cáncer desde su etapa inicial.

«Mucha gente todavía piensa que el cáncer no se puede prevenir. Tiene una actitud fatalista hacia la enfermedad y cree que nunca puede ser evitada, que es heredada o que se debe a factores ambientales. Lo cierto es que esta enfermedad es a menudo causada por comportamientos individuales», explica Andreas Ullrich, del programa del control de cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Suiza.

En este sentido, se pueden adoptar algunos cambios fáciles en el estilo de vida, como dejar de fumar, no exponerse al humo del tabaco, llevar una dieta  saludable, mantener el peso adecuado, aumentar la actividad física y, evitar la exposición al sol sin protección.

Con respecto al alcohol, la campaña de prevención de la Unión Internacional contra el Cáncer indica que «consumir un litro de vino o dos litros de cerveza diarios ya supone un riesgo entre 4 y 6 veces mayor de padecer cáncer».

De hecho, un estudio canadiense ha demostrado que tomar una bebida alcohólica al día puede aumentar significativamente el riesgo de cáncer si este patrón se mantiene durante varios años. Además, está comprobado que el cáncer de mama aumenta un 3 por ciento por cada 10 gramos de consumo de alcohol al día.

La obesidad es otro factor fuertemente vinculado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama (después de la menopausia), colon, esófago, endometrio y otros. En ningún caso el índice de masa corporal debería pasar de 28’5.

Los expertos hacen hincapié en la manera correcta de comer: muchas frutas, verduras y granos enteros. Así como la importancia de reducir la ingesta de productos de origen animal (carne roja y procesada) y de sal.

A nivel nutricional, es importante aumentar el consumo de pescado, tomar exclusivamente aceite de oliva virgen extra (rico en polifenoles), apostar por productos ecológicos libres de pesticidas y añadir a las preparaciones culinarias especies como la cúrcuma, el romero, el ajo y la cebolla.

«La obesidad también aumenta el riesgo de leucemia, linfoma, cáncer de hígado y de la vesícula biliar. La falta de ejercicio regular es responsable principal del cáncer de mama y de colon», matiza el Dr. JD Wig, director del departamento de cirugía general de un hospital privado con sede en Mohali, India.

Para reducir el riesgo se recomienda realizar 30 minutos de actividad física moderada como caminar a paso ligero a diario o realizar 20 minutos de actividad vigorosa como correr tres o más días a la semana.

Otro aspecto a tener en cuenta: hay virus que pueden provocar cáncer de forma directa o aumentar el riesgo de padecerlo. La infección por el virus de las hepatitis B o C causa cáncer de hígado, el virus del papiloma humano está vinculado con el cáncer de cuello uterino y la bacteria Helicobacter pylori aumenta el riesgo de tener cáncer de estómago.

Por eso, es sumamente importante la inmunización y el tratamiento de estas infecciones. Además, un importante porcentaje de tumores (95 por ciento) se puede curar mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.

Por último, los oncólogos aconsejan mantener una actitud positiva ante la vida (meditación, yoga, coaching…) y evitar el aislamiento social potenciando las relaciones interpersonales con la familia y los amigos.

Cáncer de mama: Evitar la obesidad en la menopausia

Ella hoy / American Association for Cancer Research

Cancer de mama y obesidad, Salud 180Uno de los factores de riesgo, el exceso de peso, en el que los especialistas ponen el acento a la hora de reforzar la prevención contra el cáncer de mama y, en concreto, su aparición después de la menopausia. El sobrepeso, tal y como ha constatado un nuevo estudio publicado en Cancer Research, hace a las mujeres más vulnerables a desarrollar este tipo de tumor una vez superada la etapa de la menopausia. Para ello, la prevención y la adopción de medidas deben comenzar mucho antes.

Reducir los riesgos de desarrollar un cáncer de mama después de la etapa de la menopausia controlando factores como el sobrepeso o los problemas de obesidad. Esta es la recomendación avalada por los resultados del estudio publicado en la revista Cancer Research, dependiente de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer. Factores de riesgo que, tal y como señalan los autores del estudio (ensayo realizado con modelos de ratas con cáncer y obesidad), se deben controlar desde la denominada perimenopausia, ya que los resultados obtenidos han constatado un mayor riesgo entre las mujeres con problemas de obesidad posmenopáusicas frente a las mujeres que están más delgadas.

Es un hecho constatado que la mujer, al llegar a la etapa de la menopausia, tiende a aumentar de peso. Una de las causas está en la dieta y en que se suelen ingerir más calorías de las que necesita nuestro cuerpo. Esta tendencia a ganar peso nos hace más vulnerables a uno de los cánceres más frecuentes en la mujer. De hecho, en un ensayo previo, los investigadores ya habían indagado en la relación entre aumento de peso y desarrollo del tumor de mama, cuya aparición después de la ovariectomía quirúrgica confirmó la influencia de la obesidad y la sobrealimentación. En este estudio, realizado también con modelos de ratas, se observó que en los casos de obesidad el organismo se muestra más incapaz de manejar de manera apropiada este exceso de energía en forma de grasa dietética y glucosa cuando éste exceso deriva de la sobrealimentación. Algo que, a su vez, se observó que no sucedía en los modelos de ratas delgadas, las cuales eran capaces de almacenar la glucosa y la grasa en el hígado, músculo y tejido sano del pecho, respuesta metabólica normal a la sobrealimentación.

No fue la única causa, según apuntan los investigadores, que explicaría el crecimiento y desarrollo de los tumores, ya que al comparar los dos grupos de modelos de ratas (obesas y delgadas) también se hallaron perfiles moleculares diferentes en los tumores. Así, en el caso de las ratas obesas aparecían mayores niveles de expresión del denominado receptor de progesterona, relacionado directamente con la proliferación del tumor.

Tal y como concluyen los autores del estudio, si estos resultados se trasladan a humanos, se puede afirmar que durante la etapa de la perimenopausia es esencial promover medidas de prevención para determinar los riesgos de desarrollar cáncer de mama tras la menopausia. Medidas preventivas como modificar el estilo de vida y adoptar una serie de hábitos más saludables, cuidando especialmente la alimentación. Los investigadores aconsejan restringir el consumo de determinados alimentos y aumentar la práctica de ejercicio físico. En algunos casos, se puede recurrir a fármacos como la metformina para el control metabólico.

La menopausia, asociada al incremento de la grasa corporal

Múltiples estudios demuestran que la MENOPAUSIA se asocia a un incremento del 17% de la masa grasa

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad leva desde el 2006 tratando a mujeres que según se van acercando a la menopausia comienzan a coger kilos, perdiendo el control sobre su peso.

¿Qué es la menopausia?

El comienzo de la menopausia marca irremediablemente el final del periodo fértil de la mujer y en consecuencia la función de sus ovarios.

A lo largo de varios años, tendrán lugar cambios profundos en el plano físico y emocional:

Alteraciones del sueño.
Aumento de peso (entre 5Kg a 20Kg).
Sofocos.
Disminución de la masa muscular.
Palpitaciones.
Cuadros de ansiedad y depresión.
Redistribución de las grasas corporales.
Retención de líquidos.
Aumento de la grasa corporal.
Posible debilidad o caída de pelo.

Programas Menopausia de PERDIDA DE PESO

Programa MenopausiaLight -11Kg

Duración: 8 Semanas

Estudio de Evaluación inicial, control y final compuesto de:

3 Estudio Antropométrico y distribución de contornos.
2 Analizador Hormonal y Emocional EIS.
8 Analizador Corporal y Metabólico TANITA Advance.
1 Scanner Corporal iDEXA de localización y análisis de la grasa corporal, agua y masa muscular.
1 Scanner Corporal iDEXA Densitómetro. Análisis de la densidad ósea Osteopenia/Osteoporosis.
1 Estudio Intolerancias Alimenticias por Biorresonancia MedTronik.

Tecnología Reducción y Reafirmación:

8 Sesiones de VelaSmooth (Reafirmación y tonificación).
8 Sesiones de Presoterapia (Masaje linfático mecánico / Retención de líquidos).
6 Sesiones de LipoContour MD (Reducción de grasas localizadas).
8 Consultas de Nutrición.
PlanSport Training adaptado a su capacidad cardiorespiratoria.

Programa MenopausiaAdvance -26Kg

Duración: 36 Semanas

Estudio de Evaluación inicial, control y final compuesto de:

7 Estudio Antropométrico y distribución de contornos.
7 Analizador Hormonal y Emocional EIS.
36 Analizador Corporal y Metabólico TANITA Advance.
1 Scanner Corporal iDEXA de localización y análisis de la grasa corporal, agua y masa muscular.
1 Scanner Corporal iDEXA Densitómetro. Análisis de la densidad ósea Osteopenia/Osteoporosis.
1 Estudio Intolerancias Alimenticias por Biorresonancia MedTronik.
Tecnología Reducción y Reafirmación:

20 Sesiones de VelaSmooth (Reafirmación y tonificación).
20 Sesiones de Presoterapia (Masaje linfático mecánico / Retención de líquidos).
10 Sesiones de LipoContour MD (Reducción de grasas localizadas).
36 Consultas de Nutrición.
PlanSport Training adaptado a su capacidad cardiorespiratoria.

Causas del Aumento de Peso en la Menopausia

Disminución de los Estrógenos y la Progesterona, facilitando la acumulación de grasas.
Disminución de la Leptina, su principal función es distribuir el gasto metabólico, potenciando el gasto calórico y controlando la sensación de hambre.
Disminución de la Hormona de Crecimiento, provocando un descenso en la masa muscular, responsable del 70% del gasto energético.

Perder grasa y no masa muscular

Los hombres comienzan a coger kilos a partir de los 35 años, a un ritmo aproximado de 0,5Kg por año, principalmente en forma de grasa visceral, aún manteniendo sus hábitos comunes.

En cambio, la mujer está protegida de éste deterioro hasta que comienza con su periodo de perimenopausia normalmente entre los 45 y 50 años…

Para más información:
Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)
Tle. 917 45 17 96
E-mail: consultas@imeoobesidad.com
Horario de Atención al cliente 24h llamando al telefono 902104050
http://www.imeoobesidad.com

Hacer ejercicio y controlar el peso reduce un 40% el riesgo de cáncer

Un estudio en pacientes murcianos detecta que uno de cada cuatro tumores de riñón está asociado a la obesidad

A. Garcia / La opinión de Murica

Seguir una dieta equilibrada, controlando el peso y haciendo ejercicio físico permite reducir hasta un 40% el riesgo de tener cáncer. Este es uno de los resultados del estudio internacional EPIC –European Prospective Investigation into Cancer–, en el que han participado pacientes murcianos, y en el que se recoge que aquellas poblaciones que tienen un alto seguimiento de la dieta mediterránea presentan menos casos de cáncer en general, y sobre todo, de los cánceres relacionados con el tabaco, que aquellas que tienen menos similitudes con esta alimentación.

La doctora Pilar Gómez Enterría, coordinadora del área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, afirmó que «el seguimiento a lo largo de estos años de la cohorte del estudio EPIC está permitiendo establecer relaciones causales ente dieta/estilo de vida y la incidencia del cáncer, determinando qué factores dietéticos pueden favorecer el riesgo de padecer ciertos tipos de cánceres y cuáles en cambio pueden tener un efecto protector».

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y el Instituto Nacional del Cáncer destacan la asociación existente entre la obesidad y el cáncer, con un aumento del riesgo de contraer cáncer de mama tras la menopausia. Así, «uno de cada tres cánceres de endometrio y de esófago, y uno de cada cuatro de riñón están asociados con la obesidad», según explicó la doctora. Respecto a la actividad física, asegura la experta que la realización de ejercicio habitual disminuye el riesgo de padecer cáncer de colon, mama, próstata y pulmón. También hay que destacar que la ingesta excesiva de alcohol se asocia a mayor incidencia de cáncer de boca, mama, hígado y estómago.

El estudio recoge que las necesidades nutricionales de estos pacientes son, en general, superiores a las de una persona sana, debido en parte a los trastornos metabólicos que produce el propio cáncer y al tratamiento que se aplica. «No hay ningún alimento ni ningún tipo de dieta milagrosa que curen el cáncer», aseguró Gómez Enterría. «Como en cualquier situación, fisiológica o patológica, lo adecuado es realizar una dieta equilibrada, variada y ajustada a las necesidades nutricionales de cada enfermo, procurando incluir todos los grupos de alimentos y rotando la elección de los alimentos incluidos en cada grupo», subrayó. En el estudio participan 520.000 sujetos sanos de diez países europeos y en España se han seleccionado pacientes de Murcia, Asturias, Granada, Guipuzcoa y Navarra.

La barriga envejece y resta felicidad

Las personas con mucha grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con cambios del estado de ánimo

Foto y texto EFE / Madrid

Las personas con obesidad visceral o elevada acumulación de grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo, ha explicado hoy el doctor Rubén Bravo, especialista en nutrición y obesidad visceral. Este experto ha indicado que la grasa visceral aumenta la producción de la hormona del estrés, el cortisol, y reduce los niveles de endorfinas, que son las hormonas que facilitan la sensación de felicidad y bienestar.

Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ha comentado que el déficit de la dopamina en el organismo favorece la depresión, mientras que la disminución de serotonina eleva los niveles de ansiedad. Ambas carencias indican aumento de riesgo de infarto de corazón -3,4 veces mayor-, problemas de hipertensión, cáncer de próstata y colon, hipercolestoremia o una tendencia para desarrollar enfermedades degenerativas, como párkinson o demencia senil.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un «alto riesgo» para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Bravo ha explicado que un estilo de vida sedentario seguido por estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Más difícil de perder

«En el 82% de los hombres que acuden al Instituto Médico Europeo de la Obesidad, la principal grasa corporal es la visceral. Respecto las mujeres, este porcentaje asciende a un 34%, con una prevalencia de las que están en la edad de la menopausia, donde se observa esta migración de la grasa hacia el abdomen», ha subrayado. El doctor ha apostado por una medicina preventiva, porque los riesgos de salud relacionados con la grasa abdominal extra aumentan con la edad, a partir de los 35 años en los hombres y de los 55 años en las mujeres.

El especialista en Nutrición ha recordado que la grasa visceral se puede acumular rápidamente y es más difícil de perder que la subcutánea, ya que rodea los órganos internos y sirve como reserva de energía. Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta apropiada y se combina con ejercicios adecuados. «Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos», ha explicado Bravo.

Ejercicio aeróbico

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, «al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral«. Estos ejercicios se pueden complementar con una dieta antiinflamatoria que ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas y alivia el trabajo del páncreas, el intestino y el hígado graso.

Bravo ha apuntado que la grasa visceral es muy activa y genera un constante bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, un proceso que conduce a la acumulación de ácidos grasos libres en el hígado y otros órganos, desequilibrando la regulación insulínica del organismo, el azúcar sanguíneo y el colesterol.

Publicado en ABC

Punto de vista: Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición de IMEO

Los casos de niños obesos son cada vez más frecuentes en España, que ocupa el segundo lugar en la Unión Europea, detrás de Malta, con mayor número de niños obesos o con sobrepeso entre 7 y 11 años de edad, según revela un estudio realizado por la Comisión Europea. La solución, para los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), está en manos de los padres y empieza desde el hogar con cambios en las practicas de alimentación incorrectas. El especialista en nutrición de IMEO, Rubén Bravo, nos cuenta en esta entrevista cómo combatir esta situación, qué alternativas existen en el mercado actual de la nutrición y qué grupos tienen más riesgo y deben vigilar más su dieta.

Por: Patricia Ojeda
REVISTA SALUD ESTÉTICA, Nº de noviembre – diciembre 2010

“Un niño que tenga problemas de obesidad en la infancia será un adulto obeso. Los datos que tenemos de adultos con obesidad son muy altos y empiezan a equipararse con los de Estado Unidos, en una generación de 10 o 15 años quizás puedan hasta duplicarse los datos actuales”.

¿Qué abanico de tratamientos ofrecéis en el centro?
Tratamos todos los tipos de trastornos de la alimentación ya sea por anorexia o por obesidad mórbida. Con un grupo de 32 especialistas, desde cirujanos bariátricos hasta un equipo de nutrición, cirugía plástica para el ‘lifting corporal’, medicina interna, biomedicina y también contamos con terapias de grupo e individual con un psicólogo. De aquí los pacientes salen delgados y recuperando su salud, pero también equilibrados psicológicamente.

¿Qué factores están afectando a los niños para que las estadísticas por obesidad infantil sean tan altas?
En el IMEO estamos observando que los padres no dedican demasiado tiempo a la comida de sus hijos, se autoalimentan demasiado y hay dejadez por parte de los progenitores. Las rutinas habituales de los padres, el trabajo, está generando en un claro desarrollo de la comida rápida y pre-cocinada como pizzas, hamburguesas, etc. Esto se nota a la hora de la alimentación. Estamos recibiendo incluso casos alarmantes, niños con 13 y 14 años que llegan a los 150 – 180 kilos y tiene principios de diabetes.

¿Qué patologías puede desarrollar un niño obeso?
El cuerpo del niño obeso está muy protegido por su sistema de crecimiento hormonal. Normalmente los niños se convierten en adultos a los19-20 años, las niñas quizás un poco antes, por lo que el cuerpo no está preparado en estos casos de obesidad tan altos. Es verdad que este crecimiento les favorecen para que no desarrollen problemas cardiovasculares, problemas de diabetes que son degenerativos de la edad. Al fin y al cabo, un niño que tenga estos problemas a lo largo de la infancia será obeso cuando sea adulto.

Los datos que tenemos de adultos con obesidad son muy altos y se empiezan a equiparar con los de Estado Unidos, en una generación de 10 o 15 años los datos que tenemos ahora quizás puedan hasta duplicarse. Son problemas muy alarmantes. Los niños en concreto tienen problemas de motricidad, no pueden realizar las actividades físicas de un niño como correr o ducharse solos. Por ejemplo, en adolescentes el olor corporal es más fuerte, la ropa… esto provoca sobre todo problemas emocionales. Se vuelven más introvertidos, por lo que estamos hablando no sólo de niños que de adultos tendrán problemas en su salud física por la obesidad, sino también problemas para relacionarse.

Entonces, ¿qué medidas se deben tomar para frenar este creciente problema en la sociedad?
Todos los apoyos son importantes. La mayoría de los niños comen en el colegio, te encuentras menús de todo tipo, algunas escuelas sí tienen dietas más equilibradas, pero otras van a lo fácil y lo barato, como pasta, arroz, patatas frítas en vez de ensaladas, bollería en vez de un sándwich. Los especialistas tenemos que tener en cuenta que tampoco podemos discriminar a los niños poniéndoles en el colegio una dieta muy estricta porque si ya de por sí tienen problemas emocionales y de socialización, esto agravaría esta situación. Todos los movimientos de regulación que hagan tanto el Ministerio de Sanidad, como la Comunidad de Madrid son muy positivos, entre las empresas privadas y la pública podemos conseguir bajar estas estadísticas, sin duda, es el reto que tenemos ahora mismo.

“Los especialistas tenemos que tener en cuenta que tampoco podemos discriminar a los niños poniéndoles en el colegio una dieta muy estricta, porque si ya de por sí tienen problemas emocionales y de socialización, esto agravaría la situación”

¿Qué dietas habría que ponerle a un niño o a un adolescente obeso?
Hay que tener cuidado con las dietas de los niños porque están creciendo y no pueden ser muy restrictivas, hay que calcular que sean dietas completas. En el IMEO no hacemos dietas difíciles, sobre todo intentamos enseñar a comer. Cuando se come saludablemente, es decir, con porciones de fruta, huevos, verduras, pescado, carne bajas en grasa, se disminuyen los hidratos de carbono, en general con una dieta equilibrada y combinando todo esto, tanto niños como adultos lograrán perder peso. Intentamos salir de una dieta que se pierdan kilos rápido, pero que luego se recupera rápidamente. Esas dietas también suelen hacer que se pierda mucha masa muscular, que es el motor de quema de calorías.

En el otro lado, tenemos a adolescentes que dejan de comer para adelgazar y tienen trastornos alimentarios, ¿está creciendo también esta tendencia?
Estamos empezamos a encontrar en la consulta a adolescentes obsesionados con el culto al cuerpo, que van mucho al gimnasio y que, a veces, son seducidos por monitores mayores que les incitan a introducirse en el círculo de ciclos hormonales y esteroides para conseguir un efecto rápido. En estos casos se generan problemas hormonales para toda la vida, como impotencia o problemas en la voz, hasta mamas como una mujer o un exceso de granos.

Los deportistas necesitan dietas específicas ¿qué barómetros tenémos que barajar a la hora de ponerles una dieta?
Cuando incorporamos el deporte a la vida diaria o una vez a la semana es importante que toda la alimentación gire entorno al deporte. Por ejemplo, en el caso de deportes de una hora y media o dos horas de entrenamiento tenemos que combinar hidratos de carbono de lenta asimilación (como la pasta, el arroz, las patatas) con hidratos de carbono de rápida asimilación, que aportarán energía en el primer periodo y luego van entrando los más lentos en el segundo periodo, así evitamos la fatiga.

Los niveles de proteínas también son fundamentales. Los gastos en articulaciones y musculares se efectúan de una forma más acelerada en la gente que hace deporte, los niveles de oxidación también, por eso las comidas deben ir controladas y la ingesta de alimentos tienen que ser superiores. El tener los niveles de proteínas bajos lleva a lesiones, roturas de fibra, deterioro de huesos, etc., esto les creará en vez de fortaleza, debilidad. El exceso de proteínas, como hemos hablado antes en el caso de los adolescentes, crea sobrecarga en el hígado y riñón, favorece el desarrollo de numerosos problemas como hepatitis, transaminasas altas, colesterol, entran en cetosois, que las células cetónicas estén muy altas, se produce una intoxicación o que los Ph del cuerpo se vuelvan muy ácidos, por eso los cálculos alimentarios deben estar regulados por especialistas.

Cómo configuramos entonces nuestra alimentación, ¿deberíamos apoyarnos en suplementación alimentaria para cubrir los niveles a los que no llega nuestro cuerpo?
Debe de estar recomendado por un especialista, es tan malo que te falten vitaminas como que te sobren. Por ejemplo, ahora la vitamina C de cara al invierno, 1 gr de vitamina C en ayunas ayuda a prevenir los resfriados, para tomar 1 gr de vitamina C deberíamos de tomar 2 kilos de naranja, un Redoxon nos quitaría el problema. La suplementación es muy buena pero hay que saber utilizarla. El consumidor lo que no debe es guiarse por lo que lee o ve en los medios de comunicación y en los anuncios, es necesario que consulte con un especialista que los analice y vea que problemas tenemos y nos aporte las soluciones que necesitamos desde la suplementación como, por ejemplo, bajar el colesterol con Omega3, no dar tanta medicación sino hacer una valoración y aplicarles las mejores respuestas.

La homeopatía, que en otros países como Francia, Inglaterra o EEUU los médicos están formados en estos aspectos, ahora está tomando más importancia en España. Poco a poco está entrando la biomedicina, una medicina más biológica que intenta utilizar la alimentación, esos niveles de vitaminas, omegas o aminoácidos en formas altas para conseguir un efecto terapéutico. Ayudarnos de la micronutrición y utilizándola de forma específica y en altas dosis consigues un efecto terapéutico igual de bueno que un medicamento concreto, pero sin los efectos secundarios de esos medicamentos.

“Lo más nuevo en tratamientos para la menopausia es desde el punto de vista de la biomedicina, cuidar la alimentación es fundamental”

La mujer tiene un riesgo añadido cuando está en la menopausia o tiene un embarazo tardío, ¿qué efectos tienen en el cuerpo y cómo combatirlos?
Los efectos secundarios de la menopausia ocupan una lista enorme de problemas. Podríamos decir que el hombre a partir de los 35 se va deteriorando lentamente, los riesgos cardiovasculares van aumentando cada cinco años. La mujer está muy protegida por sus hormonas hasta que empieza la menopausia. En dos años sufre un cambio hormonal tremendo que le produce todos estos efectos secundarios de golpe. Pasa de tener un más uno en la tabla de riesgo cardiovascular a tener un menos cinco. El riesgo cardiovascular, la osteoporosis, los problemas de huesos, reuma, artrosis, el deterioro de todo el sistema circulatorio, los cambios de humor, los sofocos, que la grasa corporal migre hacia la tripa, la decadencia de la masa muscular…. Todos esto síntomas sino se controlan vienen de golpe. Dependiendo de la mujer, es más progresivo y suave o más severos.

Al disminuir los estrógenos la mujer, por un lado, tiene tendencia a almacenar más grasa, por otro, la hormona de crecimiento disminuye también, con lo cual la masa muscular. Esto nos indica que el 80% de las calorías que quemamos al día es por la masa muscular, si esta disminuye, nuestro metabolismo se ralentizará. A veces esta ralentización del metabolismo lleva a una hipofunción en tiroides, esto hay que controlarlo con analíticas. La leptina que regula los niveles de hambre también se dispara por lo cual también hace que tengan más apetito. Todo esto unido genera que en cuestión de dos años puedan coger 10 o 15 kilos, comiendo lo mismo y haciendo el mismo deporte.

“Ahora está muy estudiado que tomar omega 3 por la noche ayuda mucho a la reparación celular que se compone en gran parte de esta grasa. Ayudará a que el cuerpo se repare bien y se mantenga más joven”

Por todo esto, lo principal es llevar un tratamiento de regulación de las hormonas con un endocrino, ginecólogo o internista especializado en esta regulación, que es muy difícil y compleja. Hay que ir a un especialista que conozca el transcurso de la menopausia, si se debe realizar alguna Terapia Hormonal Sustitutiva que no nos de miedo, hay muchos estudios que han dicho que puede ser precursora del cáncer, pero si se hace de forma controlada y con analísticas no tiene porque haber ningún problema y, sin embargo, bajará los porcentaje de padecer esas enfermedades antes citadas.

Y ¿algún tratamiento nuevo para paliar estos síntomas?
Lo más novedoso es desde el punto de vista de la biomedicina. Por ejemplo, una medicina alopática unida a unas determinadas vitaminas que le faltan a la mujer ayuda a estimular las glándulas suprarrenales. Hace que esa falta de vitalidad o bajada de energía no se pierda y se mantengan activas. Por otro lado, también se puede hacer un tratamiento con ácido fólico o con multivitamínicos específicos para mujeres en menopausia, o para perder grasa localizada como puede ser el CLA combinada con L-carnitina, por ejemplo.

Como he comentado antes, si hay que tomar alguna hormona no pasa nada, por supuesto, siempre controlado por el especialista. Hablar de cuidar la alimentación es fundamental, reducir los hidratos en las primeras horas del día y por la noche un menú basado en verduras. El deporte también es importante, a parte de quemar grasa y darnos un buen tono muscular, va a equilibrar mucho esas subidas y bajas de humor emocional de la bioquímica.

¿Cuál es la mejor dieta para prevenir el envejecimiento?
Principalmente todos los antioxidantes, hay muchas frutas que son muy antioxidantes y nos ayudan a que envejezcamos menos. Ahora se está investigando mucho los ritmos del día y cómo influyen en las diferentes etapas del día y además afectan a los cambios hormonales en el cuerpo. El cuerpo va cambiando a lo largo de las etapas del día, lo mismo que ocurre al mes, cada 28 días, anualmente o en las estaciones determinadas. Está muy estudiado que tomar omega 3 por la noche ayuda mucho a la reparación celular que se compone en gran parte de esta grasa. Ayudará a que el cuerpo se repare bien y se mantenga más joven. El omega 3 por la mañana ayuda a toda la parte inflamatoria, después de todo el trabajo nocturno el cuerpo se levanta con inflamación, que en el caso de artrosis o de retención de líquidos, beneficiará mucho tomar omega 3. Se podría decir que es un ‘tres en uno’ para todas las articulaciones. Por ejemplo, con omega 3 y cartílago de tiburón se reducen mucho los dolores de la artrosis y los articulares.

¿Hacia dónde caminará el futuro?
La tendencia será muy parecida a Estados Unidos, como en casi todo, allí hay muchos contrastes, gente muy obesa o al revés, gente muy cuidada y preocupada por el físico. El futuro de la obesidad en España caminará hacia esta evolución, sino ponemos medios y la sociedad se empieza a concienciar que la base para tener una buena salud es una dieta equilibrada.

La obesidad se nutre de los rayos X para determinar la composición corporal

A este paso, los rayos X serán más numerosos que los de sol. La aplicación de la radiación en el diagnóstico se está extendiendo al estudio de cada vez más patologías.

David Rodríguez Carenas – Viernes, 26 de Noviembre de 2010
DIARIO MÉDICO

La última ha sido la obesidad, y así lo ha confirmado Pedro Priego, biotecnólogo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que ha explicado cómo el Escáner Corporal Lunar enCore, de la compañía General Electric Healthcare, está empleándose en el IMEO:»Se trata de un escáner de composición corporal que emplea tecnología de rayos X, pero con una baja frecuencia de radiación -por lo que se puede llevar a cabo la prueba en más ocasiones-, y que además es muy sencillo de utilizar».

Además del análisis de la densitometría ósea, la novedad está en la posibilidad de clasificar los tejidos según la proporción de grasa. «A partir de un 60 por ciento se considera que un tejido es graso. Gracias a la imagen se pueden acometer los grandes acúmulos para cirugía y realizar tratamientos focalizados. En liposucción, por ejemplo, el escáner delimita mucho las zonas de grasa». Al igual que se pueden ver los huesos, al atravesar el cuerpo, los rayos obtienen la composición corporal, en forma de porcentaje de grasa.

«Se trata de un gran avance. Antes contábamos con valores de porcentaje sobre el peso total y ahora tenemos la imagen real del cuerpo y la distribución de la grasa; pasamos de trabajar sólo con un número a hacerlo también con una imagen», ha dicho Priego.

«Nosotros estamos empezando a utilizarlo ahora, y creo que en el futuro su aplicación será muy importante en el estudio de la menopausia y en la evolución del paciente en la pérdida de grasa, sobre todo en el caso concreto de la grasa visceral, que es donde hay más riesgo saludable».

Por último, Priego ha confirmado que «la importancia de la obesidad en los últimos años ha llevado a la aparición de tecnologías que utilizan no sólo los rayos X sino también el aire».

Consejos prácticos a la hora de entrenar

La fuerte concentración en los gimnasios que se produce cada año durante el mes de septiembre, además de ser un fenómeno que describe el life stile de la urbe moderna, hace de termómetro social que registra un notable aumento en la actividad física de las personas. Esta tendencia no es constante, según observan en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ya que un gran porcentaje de los individuos –todos adultos y en edad activa– que se inician en esta época en algún deporte, lo hacen con el fin de adelgazar y suelen fracasar en el intento. El error capital en estos casos es prescindir de la ayuda de los especialistas, nutricionistas y entrenadores personales, que puedan guiar al principiante en la alimentación y los ejercicios adecuados para su edad, sexo y condición física. Al no ser así, se corre el riesgo de cometer una serie de errores que acaban con el entusiasmo de cualquiera y al término de un tiempo llevan al abandono de la práctica deportiva.

Empezar con 15 minutos al día, 3 veces a la semana e ir aumentando poco a poco

“El principal error que se comete es intentar hacer en dos días lo que no se ha hecho en mucho tiempo, en años, e incluso nunca”, señala Ángel Nogueira, especialista en nutrición humana y dietética del IMEO, que ha pasado 17 años de su vida laboral trabajando como monitor y entrenador personal. Como en un mes no se consiguen los objetivos, se abandona la práctica deportiva. Se suele empezar con muchas ganas, practicando de forma intensa o a un nivel no apropiado. Un leve trauma, lesión muscular o simplemente agujetas, son otro motivo más para abandonar. No hay que olvidar que el ejercicio físico con todos sus beneficios y adaptaciones fisiológicas es algo que se adquiere con el tiempo. Es mucho más efectivo cuando se practica poco tiempo al día y muchas veces a la semana, que mucho rato una vez a la semana.

En la práctica deportiva hay que seguir un patrón bien definido: empezar con un calentamiento de 5 a 10 minutos, después proseguir con la sesión principal, dependiendo del tiempo del que se disponga, terminando con unos estiramientos de mínimo 10 minutos. Una persona que nunca ha hecho deporte de forma sistemática, subraya el especialista, debería empezar muy suave al principio y no exceder los 15 min la primera vez, sin llegar a intensidades elevadas. Lo principal es ser constante y acudir al gimnasio entre 3 o 4 veces por semana, aumentando cada día con 2 o 3 minutos el tiempo. A las dos semanas, se podría optar por una clase colectiva de mínima intensidad o un circuito en maquinas de tonificación. También es importante dar al cuerpo un descanso de dos días seguidos, por ejemplo, el fin de semana. En el gimnasio se queman más calorías en las clases colectivas como spinning, aerobox, aeróbic, step o en las clases de tonificación muscular. En la vida cotidiana, no hay nada mejor que subir escaleras o correr al aire libre.

Proteger el sistema cardiorespiratorio y el articular

A la hora de hacer deporte, lo más importante es proteger el sistema cardiorespiratorio y el articular. Cuando se utilizan máquinas en el gimnasio –cinta de correr, stepper, bicicleta elíptica o de spinning–, hay que tener en cuenta que la frecuencia cardiaca incrementa proporcionalmente a la intensidad del esfuerzo, hasta alcanzar un nivel máximo. Una persona con sobrepeso suele tener, ya de por sí, una frecuencia cardiaca en reposo bastante elevada, con lo cual si se comienza con ejercicios muy intensos, se podría elevar dicha frecuencia a valores peligrosos. Como ocurre con la frecuencia cardíaca, los pulmones –además de todos los músculos que ayudan en la respiración como, por ejemplo, el diafragma– deberán trabajar a mayor velocidad conforme aumenta la intensidad del ejercicio. Su “trabajo” se verá dificultado, si hay un porcentaje elevado de grasa, lo que llevará a que se produzca el cansancio más rápido, flatos, respiración ruidosa, falta de aliento y sensación de pesadez en el pecho.

Hay que proteger también las articulaciones y sus estructuras como tendones, ligamentos y músculos. El tren inferior (rodillas y tobillos), que es el que sostiene la gran parte del peso corporal, suele ser el más perjudicado cuando se trata de un peso importante. Con el fin de proteger las articulaciones, las personas con problemas de sobrepeso u obesidad deberían comenzar con intensidades cardiovasculares más suaves como caminatas o trotes, ejercicios en el agua que “reduce” de forma natural el peso corporal, o haciendo circuitos en maquinas cardiovasculares y de tonificación muscular.

Riesgo de perder masa muscular en la menopausia

Las mujeres en edad de menopausia o con menopausia adelantada deberían tener cuidado a la hora de adelgazar. Su sistema endocrino empieza a situarse en hipofunción en algunas de sus glándulas generando la disminución de varias hormonas, como la leptina por ejemplo, que controla nuestro gasto metabólico, o como puede ser la hormona del crecimiento, donde empieza a disminuir la masa muscular. En esta etapa, los estrógenos y la progesterona, dos principales hormonas femeninas, disminuyen en la mujer, por lo tanto la tendencia de acumular grasa se empieza a notar cada vez más. Por esta razón, hay que hacer una dieta orientada a mantener esta masa muscular que se sirva de más proteínas y reduzca determinados hidratos de carbono. Se desaconseja realizar dietas milagrosas y se recomienda acudir a un nutricionista especializado en menopausia.

Tomar líquidos antes, mientras y después del ejercicio, en pequeños sorbos y nunca muy fríos

Los líquidos hay que reponerlos antes de que aparezca la sensación de sed, en el caso contrario ya existe un cierto grado de deshidratación. Se recomienda tomar líquidos antes, durante y después de la práctica deportiva, en pequeñas tomas o sorbos y nunca a temperaturas extremas (en este caso muy fríos). Hay que tener cuidado con el exceso de agua con el fin de evitar pérdidas de electrolitos y minerales. Una opción interesante son las bebidas isotónicas que además de agua contienen minerales en cantidades significativas. Suelen incluir en su composición glucosa u otros hidratos de carbono (fructosa o dextrinas) que aseguran las reservas de glucosa en el músculo y el hígado. Este proceso es muy importante, ya que cuando caen dichas reservas, aparece la sensación de cansancio, dificultad para “arrancar”, etc.

Llevar una dieta equilibrada

Cuando no se busca una importante pérdida de peso, sino bajar algunos kilos que se tienen de más, lo ideal es consumir todos los grupos de alimentos. Frutas y verduras intentando que sean lo más variados posibles. Si se producen calambres musculares, puede ser indicativo de una deficiencia del potasio, tomando protagonismo el plátano, aunque habría que consumirlo con moderación. Obligatorios para la dieta son los cereales integrales y legumbres, ricos en carbohidratos complejos; las grasas y aceites vegetales, sobre todo el aceite de oliva virgen extra; los pescados y las carnes blancas (aves). Se aconseja limitar el consumo de carne roja por la carga en grasa saturada que contiene; azúcar, cereales y harinas refinados; alcohol, grasas saturadas y aceites hidrogenados. Las técnicas culinarias por excelencia son los cocidos, al vapor, horno. Se deben evitar los fritos, los rebozados y los empanados.

Algunos trucos para cargar las pilas y alejar el hambre

“Un truco para recuperar la energía y alejar la sensación de hambre, cuando se termine de hacer el ejercicio, es tomar algunos alimentos de bajo índica glucémico  y de lenta asimilación”, aconseja Rubén Bravo, experto en dietética y nutrición del IMEO. Este tipo de hidratos de carbono se encuentran en la leche, el yogur y algunas frutas, como la manzana, el pomelo y el melocotón. En cambio, “si en vez de estos comestibles tomamos otros que contienen hidratos de carbono de rápida e intermedia asimilación –unas barritas de cereales, un bocadillo o un plátano, por ejemplo–, pararemos en este momento la quema de grasa, pues creará un pico de insulina que priorice en la recuperación energética a través de la glucosa ingerida y no de la grasa acumulada”, añade el especialista.