La paradoja de la obesidad tan sólo beneficiaría a unas pocas personas

Existe un pequeño grupo de población que es obesa y metabólicamente sana. En el resto de los casos el exceso de peso sólo sería cardioprotector si va acompañado de un índice de masa muscular magra alto.

Elena Alonso | Correo Farmacéutico

Tener sobrepeso u obesidad, históricamente relacionados con el síndrome metabólico, la hiperlipidemia y la enfermedad coronaria, podría tener también sus contrapartidas positivas. Así lo defienden dos estudios publicados este mes en Mayo Clinic Proceedings. Ambos han ahondado en el fenómeno que se conoce como paradoja de la obesidad.

Los datos obtenidos tras el examen, por parte de científicos del Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York (Estados Unidos), de 36 metaanálisis determinaron que existe una mayor mortalidad global y CV e infarto de miocardio después de la resvascularización coronaria en los pacientes con bajo IMC y viceversa.

El porqué de momento pertenece en gran parte al terreno de la especulación.  Los autores señalan como principales explicaciones a este mejor pronóstico de los pacientes severamente obesos a ser más jóvenes que los de peso normal, o a que haya una mayor prevalencia de otros factores de riesgo asociados y susceptibilidad genética.

Francisco J. Rodríguez Rodrigo, profesor de Cardiología de la Universidad CEU San Pablo, advierte de que «no se debe confundir  un factor de riesgo con un marcador de riesgo. La obesidad estaría considerada como un factor de riesgo de desarrollar IC (Insuficiencia Cardiaca), pero no como un marcador de riesgo, ya que en estos pacientes mejorarían la evolución, al menos en el corto plazo».

Una de las razones aducidas para entender la paradoja de la obesidad ha sido el atribuirla a la inexactitud del IMC a la hora de estimar la composición corporal. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), cree que se debería optar por herramientas antropométricas que relacionan masa ósea, muscular y cantidad de agua. «Un culturista, según el IMC, tendría obesidad. Un obeso no tiene necesariamente que estar bien nutrido». Rodríguez Rodrigo considera que es necesario mirar más allá del IMC y parámetros antropométricos: «Se requiere una mejor caracterización de la composición corporal (en especial de los individuos que se encuentran en los extremos de los valores de peso), mayor estudio de las ciocinas y adipocinas, y utilizar instrumentos de investigación como la absorciometría de rayos X de energía dual, la impedancia bioeléctrica o la espectroscopia».

Parece ser que lo que realmente marca la diferencia es la cantidad de masa corporal magra (LMI, en sus siglas en inglés) que haya en el sujeto, independientemente de las grasas corporales y presente tanto en delgados como en obesos. Rodríguez Rodrigo explica que «la LMI mejoraría el rendimiento cardiorespiratorio y muscular con el consiguiente beneficio sobre el sistema cardiovascular».

OBESIDAD ‘BUENA’

«La obesidad, en las primeras etapas prehistóricas, era un seguro de supervivencia, pero ahora se ha convertido en una desventaja porque tenemos el alimento a mano», comenta Bravo.

Otro caso, no menos paradójico, es el pequeño porcentaje de obesos metabólicamente sanos (un 20 por ciento del total de población con obesidad mórbida). «Este paciente tiene una serie de proteínas que ayudan a su tejido celular, y actualmente están siendo estudiadas como dianas terapéuticas», explica Francisco Tinahones, del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn).

Estos casos son excepcionales y en ningún caso se debe creer que estar con sobrepeso u obeso es bueno. Enrique Galve, presidente de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la SEC, compara la relación entre salud CV y obesidad con la existente en el tabaco: «Al fumador que le da un infarto puede mejorar dejando el hábito. Sin embargo, el que no fuma no tiene ese mecanismo, haciéndolo, paradójicamente, más vulnerable».

De estos estudios se extraen tres conclusiones de las que da cuenta Galve: «Si se es obeso, mejor que sea a cuenta del peso magro; estar muy delgado conlleva un mal pronóstico y, pese a todo, estar muy obeso siempre conlleva riesgo».

DIANAS TERAPÉUTICAS

En un estudio llevado a cabo por el departamento de Bioquímica y Fisiología  de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Rey Juan Carlos se señalaban algunas de las claves de las dianas terapéuticas obtenidas del análisis de los obesos sanos. Los autores, Gema Medina Gómez y Antonio Vidal-Puig, explicaban que esto es debido a que el adipocito está involucrado en una larga lista de procesos fisiológicos y, además, es el centro de disregulación de vías en distintas enfermedades: obesidad, diabetes mellitus, cáncer y estados de inflamación o infección. Muchos de estos procesos pueden explicarse según los distintos factores o adipocinas segregados por el adipocito. Francisco Tinahones, investigador del Ciberobn que ha estado varios años trabajando en este tema, explica que «tenemos previsto analizar alrededor de 40.000 genes, para poder extraer entre 80 y 90 dianas a fin de testarlas en modelos experimentales con animales». El investigador considera que se trata de un campo de trabajo muy interesante, dado que no ha sido abordado aún en profundidad, y fuente de investigación de nuevos fármacos.

 

Conoce el impacto de la ansiedad en cada órgano

La tensión que produce afecta a nuestro cuerpo emocional y físicamente.

El Nuevo Día, por Francisca Vargas V./ El Mercurio, GDA

stop_ansiedad“La ansiedad es una respuesta fisiológica y emocional frente a un evento que interpretamos como amenaza y vendría a estar en la línea de lo que conocemos por miedo”, define la psicóloga Betania Cohen.

Explica, que es una respuesta de sobrevivencia que activa nuestro sistema hormonal y nervioso para poder escapar o hacer frente a una situación que es leída como una “amenaza”.

El problema está en que nuestro sistema nervioso ni nosotros dejamos de diferenciar las situaciones reales de las imaginarias, generando ansiedad crónica o patológica y ejemplifica diciendo que nos podemos poner tan ansiosos conversando con nuestro jefe, tal y como si estuviéramos en una guerra.

Por otro lado, la doctora Nelly Baeza, del programa de Salud Pública de la Universidad Central afirma que una persona con ansiedad, le invadirá una sensación de irrealidad, se sienten fuera de la situación, teme perder el control, conocimiento o enloquecer. Es decir, lo que sucede es que desencadena fuertes estados de estrés y éste a su vez, generan depresión o bien, se gatillan síntomas y enfermedades fisiológicas.

Aunque también es frecuente que induzca el vicio por la comida. Así de problemática es la ansiedad y lo peor, es que no se reconoce como una enfermedad ni como una reacción inadecuada.

¿Qué pasa en nuestro cuerpo? 

“Los síntomas clásicos son manos sudorosas, aumenta la velocidad de las palpitaciones del corazón y se produce un estado generalizado de alerta, respiración agitada y en algunos casos mareos y temblores”, enseña la psicóloga.

Pero además, la ansiedad puede afectar gravemente nuestro cuerpo. ¿Qué ocurre realmente? Toma nota:

1. Garganta: La voz se vuelve ronca, pero también se produce tensión y rigidez, que resecan la garganta y dificultan el tragar.

2. Hígado: El sistema suprarrenal producirá en exceso cortisol, que a su vez, causará que el hígado genere más glucosa, generalmente se puede absorber esa cantidad extra de azúcar, pero para quienes tienen riesgo de sufrir diabetes, es grave.

3. Piel: Como respuestas al estrés se produce un cambio de flujo sanguíneo y aparece sudor frío o las mejillas se enrojecen. Además, el sistema nervioso simpático envía más sangre a los músculos, acelerando el envejecimiento de la piel, eccemas, aumenta la transpiración y la histamina, dando paso a inflamaciones, entre otras reacciones.

4. Bazo: Para distribuir más oxígeno al cuerpo y para enfrentar la ansiedad, el bazo libera glóbulos rojos y blancos adicionales y se incrementa el flujo sanguíneo entre un 300 y un 400% durante este proceso.

5. Músculos: El cuerpo se tensa creando presión en los grupos musculares grandes. Pero también, si la ansiedad es crónica la tensión provoca dolores de cabeza, rigidez en los hombros, dolor de cuello, incluso se corre el riesgo de trastornos osteomusculares crónicos.

6. Corazón: Aumenta la probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares dado el aumento constante del ritmo cardíaco, la elevada presión sanguínea y la sobreproducción de cortisol. Como consecuencia, puede ser causante de hipertensión, arritmia, derrames y ataques al corazón.

7. Pulmones: Existe evidencia que hay una relación entre la ansiedad y el asma, ya que las personas con asma tienen más probabilidades de experimentar ataques de pánico.

8. Cerebro: Se afectan las áreas del cerebro que influyen en la memoria a largo y corto plazo y en la elaboración de sustancias químicas que pueden dar lugar a un desequilibrio. Además, puede activar de forma constante el sistema nervioso, que a su vez puede afectar a otros sistemas del cuerpo, generando reacciones físicas, como fatiga y desgaste, entre otras.

9. Sistema inmunitario: Es el que más sufre debilitándose sus funciones, dando paso a gripes y ser más susceptible a infecciones e inflamaciones.

10. Estómago: La digestión se desregula pudiendo tener efecto a largo plazo problemas en los intestinos y en la absorción de nutrientes, produciendo ardores, hinchazón, colitis y a veces, pérdida del control de esfínteres.

11. Metabolismo: Se desequilibra y puede causar sobrepeso y obesidad. Esto por la liberación constante de cortisol en el flujo sanguíneo que hace reducir la sensibilidad a la insulina. Además, de generar úlceras.

¿Qué hacer? 

La doctora Nelly Baeza propone comenzar desde la infancia y que como padres nos hagamos responsables de la ansiedad de los hijos y enseñarles que la vida es más que responsabilidades y éxitos.

“Debemos aprender a manejar el estrés, ya que a las personas ansiosas les paraliza, las llena de temores, pensamientos y no les permite actuar”, aconseja.

Para la psicóloga Betania Cohen lo importante es empezar a diferenciar situaciones reales de las imaginadas y poner acción frente a los problemas, en vez de quedarse en un estado de paralización, en la que a veces sólo deja ansiedad y miedo.

“También sirve aprender ejercicios de respiración, que contribuyen a inducir tranquilidad y mantener hábitos saludables, como hacer ejercicio, dormir entre 6 a 8 horas diarias, alimentarse de manera correcta, suplementarse naturalmente en caso de que exista ya un desgaste del organismo”, recomienda.

Esto es, porque de lo contrario se inducirá un círculo vicioso, donde si el organismo está descuidado, habrá cansancio u otra enfermedad lo que hará que no se podrá enfrentar de manera óptima los desafíos de la vida y eso generará más ansiedad.

“La clave está en tomar conciencia y despertar del automatismo en el cual la mayoría estamos, porque eso nos enferma y a la larga trae sufrimiento”, señala la psicóloga.

Por lo tanto, el tener conciencia de todos los daños que se producen en nuestro cuerpo a causa de la ansiedad y el estrés se puede tratar de elegir otro camino, lo que no quiere decir que sea más fácil, pero valdrá la pena vivir sin esos ataques de ansiedad que paralizan y enferman.

Un molécula podría explicar la ‘paradoja de la obesidad’

ABC, por E. Ortega
fat chanceCasi una cuarta parte de las personas que se encuentran definidas como obesos están metabólicamente sanas y no tienen un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Aunque la obesidad es un importante factor de riesgo para la diabetes, las dos condiciones no están siempre ligadas. Ahora un estudio que se publica en «Cell» parece haber determinado cómo y porqué se produce está paradoja.

Los investigadores de la Universidad de Medicina de Viena (Austria) sugieren que la responsable de esta paradoja es una molécula llamada hemo oxigenasa-1 (HO-1), que está vinculada a la mala salud metabólica y un mayor riesgo de diabetes tipo 2 en obesos. Sin embargo, se ha visto que la inhibición de HO-1 mejora la salud metabólica en ratones obesos, lo que sugiere que fármacos dirigidos a bloquear la HO-1 podrían representar una nueva estrategia prometedora para el tratamiento de la enfermedad metabólica.

«Nuestros resultados indican que la HO-1 es de hecho necesaria para el desarrollo de la enfermedad metabólica y exigen una reevaluación de los numerosos hallazgos en el campo», destaca el autor principal del estudio, Harald Esterbauer, que añade que el trabajo también revela a HO-1 como un «biomarcador candidato para la catalogación de la obesidad metabólicamente saludable y no saludable, además de proporcionar un marco para una terapia personalizada más selectiva».

Inflamación

Todavía hoy día no están demasiado definidos los factores que determinan si la obesidad conduce a la mala salud metabólica, pero las evidencias sugieren que una respuesta inmune desadaptativa llamada inflamación metabólica juega un papel importante. Sin embargo, los estudios que examinan la relación entre una molécula supuestamente anti-inflamatoria llamada HO-1 y la enfermedad metabólica han generado resultados contradictorios.

Para abordar esta cuestión, Esterbauer, en colaboración con Andrew J. Pospisilik del Instituto Max Planck de Inmunobiología y Epigenética, encontraron que, en contraste con los resultados anteriores, había mayores niveles de HO-1 en biopsias de hígado y grasa de personas obesas resistentes a la insulina en comparación con los individuos obesos metabólicamente sanos. Y cuando los investigadores suprimieron el gen HO-1 en las células inmunes –macrófagos-, se redujeron las señales moleculares de la inflamación en los ratones, lo que sugiere que la HO-1 en realidad promueve la inflamación, contrariamente a la creencia generalizada. Por otra parte, la deleción del gen HO-1 específicamente en el hígado o en los macrófagos de ratones alimentados con una dieta alta en grasas condujo a una mejor función hepática y a un aumento de la sensibilidad a la insulina, un signo claro de mejora de la salud metabólica.

Predictores

«Nuestros hallazgos muestran que HO-1 es uno de los predictores más fuertes de la obesidad metabólicamente poco saludable en los seres humanos, y que podría tener un alto valor pronóstico para la detección de la enfermedad», asegura Pospisilik. El experto cree que esto podría permitir a los médicos aplicar intervenciones específicas para «prevenir la progresión de la enfermedad específicamente en los individuos obesos que presentan signos tempranos de la diabetes tipo 2».

Cómo bajar hasta 6 kilos en un mes, con Rubén Bravo de IMEO

Radio Inter Málaga


En este programa de Aquí y ahora, de Radio Inter Málaga, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos ofrece algunas pautas a nivel nutricional que nos ayudarán bajar entre 4 y 6 kilos al mes comiendo de forma equilibrada.

Una alimentación dentro de la línea de la Dieta Mediterránea favorece la salud cardiovascular, siempre cuando comemos de forma variada y equilibrada y hacemos deporte al menos unas tres veces a la semana.

El experto en nutrición del IMEO apunta algunas claves para perder peso de forma saludable, como vigilar las cantidades (sobretodo de aceites, pan, pasta, cereales y carnes), evitar los dulces, pero sin renunciar al chocolate negro –2 onzas al día ayudan a reducir la ansiedad–, hacer entre 5 y 7 comidas al día para evitar comer con demasiado apetito, y a la hora de la cena limitarnos con un picoteo saludable variado (caldos, gazpacho, jamón, verduras y copa de vino).

Para los amantes del vino y el jamón, Bravo recomienda la Dieta del Vino y el Jamón, una verión gurmé que se puede descargar desde la web del IMEO: http://www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php  

Para escuchar el programa entero, pulsa Play.

8 químicos en los alimentos que pueden hacerte daño

A simple vista, muchos alimentos pueden parecer saludables, pero la mayoría de las personas no tiene grandes conocimientos acerca del tema de nutrición, y termina perjudicándose. Cuidado con estos 8 químicos en los alimentos que pueden hacerte daño.

Informe 21
8-quimicos-en-los-alimentos-que-pueden-hacerte-daño-5Hay muchas comidas que parecen saludables a simple vista, pero para cuidar tu salud es necesario ir más allá. Mientras la comida chatarra la reconocemos fácilmente, otras esconden su capacidad de dañar tu organismo. Los fabricantes utilizan diversos conservantes y químicos que son nocivos y que en muchos casos no conocemos. Mira a continuación estos químicos en los alimentos que pueden afectar tu salud.

8. Nitratos de la carne procesada

¿Te parece que naturalmente una salchicha podría tener ese color durante tantos días? El nitrato es utilizado comúnmente para mantener el color y sabor de las carnes procesadas, ya sea pescado, panchos o tocino. Este elemento es uno de los principales causantes de problemas al corazón y la diabetes. Para disminuir el riesgo es mejor consumir carnes no procesadas, o reducir su consumo.

7. Mercurio

El mercurio está presente sobre todo en el pescado, el cual es muy bueno para nuestra salud en otros sentidos, pero que gracias a este elemento debemos limitar en nuestras comidas. Algunos de los problemas que causa son la sensación de debilidad en los músculos, problemas de audición y visión y falta de coordinación. Sin embargo, no todos los peces tienen alto contenido de mercurio, solamente algunos entre los que se encuentran el tiburón y el pez espada.

6. Arsénico

El arsénico se encuentra naturalmente en las aguas subterráneas, desde donde llega a las plantas. Aunque la mayoría no tienen un alto índice de arsénico, el arroz es diferente porque requiere más agua para su crecimiento. De esta manera quienes consumen arroz más seguido (veganos y celíacos sobre todo), deben tener cuidado al comer estos alimentos, porque pueden causar problemas cardiovasculares y cáncer de piel.

5. Colorantes artificiales

Si tu hijo sufre de falta de atención, quizás quieras saber que los colorantes artificiales causan hiperactividad en la niñez y están relacionados con el Desorden de Déficit de Atención. Los padres deben limitar el consumo de productos con colorantes en sus hijos para no fomentar problemas en la educación y la vida diaria del niño.

4. Edulcorantes artificiales

Si tomas edulcorante artificial seguramente sea para adelgazar, pero no te engañes, en la mayoría de los casos solo hace que ganes más peso. Los edulcorantes no generan una sensación de saciedad, como lo hace el azúcar, lo que lleva a tener hambre más seguido. Además, son extremadamente dulces, lo que lleva a la dependencia y necesidad constante de consumirlos.

3. Colorante caramelo

Cada vez que tomas un refresco cola estás ingiriendo colorante caramelo, que contiene componentes de amoniaco que causan cáncer. En los últimos tiempos, el nivel de las sustancias cancerígenas ha aumentado por lo que es recomendable tener cuidado con estos productos.

2. Dioxina

La dioxina está presente en la carne y el pescado, así como otros alimentos, y es difícil saber cuánto consume cada persona. Este componente es altamente tóxico, pero todos estamos expuestos a él debido a que está presente en nuestra vida diaria.

1. Organofosfatos

Las plantas no crecen sin ayuda, y para esto los dueños de las granjas utilizan pesticidas que protegen sus productos. Los organofosfatos son uno de los tipos de pesticidas más utilizados en la actualidad, y está ligado al Desorden de Déficit de Atención en niños. Este pesticida llega a las frutas y verduras desde donde lo consumimos. Es por esto que se recomienda comer alimentos orgánicos o plantados en zonas libres de este elemento.

 

California rechaza colocar advertencia por obesidad y diabetes en refrescos

Un proyecto de ley que buscaba obligar a las marcas de refrescos a colocar una advertencia sanitaria en sus productos fue rechazado por legisladores de California, informó la prensa local.

AFP / Prensa Libre

Bebidas-refrescantes-San-Francisco-marzo_PREIMA20140618_0113_32El texto habría impuesto a los productores de bebidas azucaradas advertir a sus clientes el peligro que representa consumir una bebida con alto contenido de azúcar, como la diabetes y la obesidad.

El proyecto, que había sido aprobado por el Senado de California en mayo, fue rechazado el martes último por la comisión de Asuntos de Salud de la Asamblea del estado, según el diario Los Angeles Times.

«Estamos en el corazón de una epidemia de diabetes y obesidad que hace estragos en la población y provoca un incremento de los costos de atención», declaró el senador Bill Monning, autor del texto, ante la comisión.

Según sus detractores, el mensaje con la advertencia habría permitido informar mejor a los consumidores pero el poderoso sector de los refrescos consideraba injusto responsabilizar sólo a sus productos por diabetes y obesidad.

En Estados Unidos, la obesidad afecta a cerca de un tercio de los adultos y es el principal detonante de la diabetes de tipo 2. Cerca del 8% de los estadounidenses son diabéticos.

En Nueva York, el exalcalde Michael Bloomberg había intentado limitar el tamaño de los envases de refrescos hace dos años, pero se enfrentó al sector de la alimentación, cines y productores de estas bebidas.

A principios de junio, la ciudad bajo la batuta de su nuevo alcalde Bill de Blasio, volvió a intentarlo ante una corte de apelaciones.

Obesidad, futbol y alimentación: los mundiales de todo lo demás

WSJ

el mundial de futbol y la obesidadEn plena fiebre mundialista, los chicos de The Wall Street Journal decidieron hacer un ejercicio interesante para ilustrar algunos de los datos más sabidos y otros más bien desconocidos de este extraño lugar al que llamamos nuestro planeta. El ejercicio consistió en comparar a los países participantes del torneo en aspectos que van desde el peso medio de los equipos nacionales de futbol, pasando por cuestiones geográficas y sociales, hasta otros que respectan la salud, como la tasa de obesidad o el consumo de frutas y vegetales.
En el Mundial de Brasil, el país con equipo de futbol más pesado es Nigeria, con 79,6 kilos de media per cápita. México, a cambio, es el país con la selección más liviana con una media de 70,7 kilos por jugador. Sin embargo, la población de éste último resultaría semifinalista en un torneo de tasa de obesidad.
Estados Unidos tiene medalla de oro en esta disciplina, ya que el 33 % de la población americana adulta es considerada obesa.
EEUU también ganaría el primer lugar en Índice de masa corporal más alto, con 27,8 promedio del IMC por habitante. Los americanos, asimismo, son los mayores consumidores de azúcar en el mundo, con 569 kilocalorías per cápita por día y también tienen más establecimientos de McDonald’s per cápita, unos 4,48 locales por cada 100.000 personas.
El Mundial de Todo lo demásLa sorpresa en este peculiar mundial, organizado por el WSJ, ha sido Bélgica que resulta Bélgica el mayor consumidor de grasas animales, unos 432 kilocalorías per cápita por día.
Entre los países que se llevan «la palma de Oro» en términos de mayor consumo de alimentos saludables son Japón, como mayor consumidor de comida de mar (138 kilocalorías per cápita por día), Corea del Sur, como mayor consumidor de vegetales (179 kilocalorías per cápita por día) y… Ghana, como mayor consumidor de fruta (350 kilocalorías per cápita por día).
Aquí te dejamos algunas de estas comparaciones. Para conocerlas todas, visita el sitio de WSJ.

Cáncer, la mortalidad aumenta en los pacientes obesos

Evolución

En este contexto, la doctora Yolanda Escobar, del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, añade que «la obesidad puede tener influencia en la evolución de los cánceres que sean hormonodependientes y, en concreto, estrógenodependientes porque hay una relación entre la grasa y la síntesis de los estrógenos». Esta misma opinión la comparte la doctora Mónica Jorge, oncóloga médica del Hospital de Vigo, quien añade que «en la mayor parte de los cánceres, sobre todo en los de digestivo, uno de los factores de riesgo es la obesidad».

Para conocer cómo influye el exceso de peso en los pacientes oncológicos, el doctor Jesús García-Foncillas, jefe de Oncologia de la Fundacion Jiménez Díaz de Madrid, explica que «cuando hay obesidad se producen una serie de cambios metabólicos que conllevan la activación o cambios en la regulación de unas hormonas como la insulina. Las células tumorales tienen receptores para factores de crecimiento que se asemejan a la insulina, lo que significa que cuando hay una alteración en este equilibrio podemos estar poniendo en marcha mecanismos de activación de la célula tumoral que si hay un normopeso no suele estar alterado». Dado que las dosis que se emplean en el tratamiento contra la enfermedad «se administran en función de la superficie corporal, es decir, que están calculadas según el índice de masa corporal (IMC) del paciente. Por tanto, ahora mismo hay un debate sobre de qué forma y de qué manera se deben determinar la dosis más adecuada en pacientes oncológicos con un cierto grado de obesidad de cara a buscar el maximizar la eficacia y minimizar, por tanto, los efectos secundarios». Hay que tener en cuenta, según Jorge, que «la distribución de los fármacos en estos pacientes no es la misma porque si tienen mucha grasa, se deposita más ahí y el metabolismo es diferente».

Otro aspecto relevante se halla en los procesos inflamatorios asociados a la obesidad y que, según García-Foncillas, «la inflamación conlleva la producción de una serie de sustancias que son, a su vez, capaces de inducir al tumor o cambiar su entorno. Todo ese conjunto de situaciones hace que, sobre todo en situaciones donde esa obesidad llega a lo que clásicamente conocemos como patología de obesidad mórbida, pueda tener más derivaciones y consecuencias en todo el contexto del perfil y del comportamiento biológico del cáncer». Esta situación complica, según Escobar, el tratamiento, porque «a veces no pueden entrar en los estudios clínicos, no reciben la terapia a dosis plenas y si, además, presentan alguna patología asociada a la obesidad como cardiovascular, renal o diabetes descompensada todo se vuelve más difícil».

Post terapia

Hay tumores que conllevan una pérdida importante de peso. «En el caso de los cánceres de cabeza y cuello es muy frecuente que adelgacen un porcentaje importante de kilos. En este caso, los obesos se quedan no obesos y los que no tenían un exceso importante de peso se quedan muy delgados durante el tratamiento», advierte Escobar. Sin embargo, los expertos coinciden en que durante la terapia oncológica no se debe exigir a los pacientes que pierdan peso. «No es el momento porque a veces les cuesta, incluso, ingerir lo básico», recuerda Escobar.

Desnudo y exuberante, Depardieu se mete en la piel de Strauss-Khan para protagonizar una cinta de escándalo

El actor francés que ha actuado en más de 180 películas y fue nominado a un Oscar dijo en un programa de la BBC que no le importaba en lo absoluto su peso. “Estoy maravilloso como estoy”, aseguró Gerard Depardieu y pese su visible obesidad entró en el papel de Dominique Strauss-Kahn –el exdirector del FMI envuelto en escándalo sexual– para protagonizar la película «Welcome to New York» presentada en el festival de Cannes.

EFE / El País
welcome-cartelNo hubo alfombra roja en el Festival de Cannes para la esperada película «Welcome to New York», en la que el director Abel Ferrara relata, en versión libérrima, la lujuriosa vida y el escándalo sexual que apartó del Fondo Monetario Internacional a Dominique Strauss-Kahn (Gerard Depardieu).

«No es porno en absoluto, para que sea porno tienes que ver una gran polla levantada así (brazo en alto)», dijo Depardieu al comentar la cinta tras su estreno.

El filme, mediatizado desde su génesis, no se proyectó en el programa del certamen, sino en el Mercado de Películas, la plataforma aledaña al festival donde la industria cinematográfica hace negocio.

Simultáneamente, la película se estrenó internacionalmente a través de internet, un modelo de explotación global y directo para distribuir una historia de desenfreno brutal en la cúspide del poder financiero que ha dado la vuelta al mundo.

«Nunca me cuestioné la moralidad de mi personaje. Lo que vi es que este hombre no es como yo en absoluto, pero puedo entenderle. Y puedo entender cómo se vuelve cada vez más y más loco», agregó el francés, que se dejó guiar por la «improvisación».

El resultado, buscado o no, es un filme despiadado contra Strauss-Kahn en el que un Depardieu valiente se muestra desnudo artísticamente y que deja que la cámara se entretenga alrededor de su obesidad.

«Sabes que estás enfermo, pero no quieres ir al doctor», comentó el intérprete, que reconoció saber lo que es entrar en «una dinámica de autodestrucción».

La cinta, que emplea siempre nombres ficticios y que ha encontrado incontables obstáculos para llegar al público, según denuncian sus autores, se estrena exactamente tres años después de la demanda por agresión sexual. El procedimiento civil se cerró con una indemnización millonaria por su parte a favor de Nafissatou Diallo, la camarera que le acusó de intentar violarla.

Aunque finalmente fue desestimada, la demanda precipitó la salida de Strauss-Kahn del FMI, aireó su libérrima vida privada y desencadenó una serie de diferentes denuncias relacionadas con asuntos de cama y poder, de las que solo una sigue pendiente.

Tras el estreno de la película, el abogado de Strauss-Kahn anunció que presentará una demanda por difamación por las insinuaciones que contiene la cinta.

El filme, que mete a Depardieu en la piel de Strauss-Khan aunque le llama “Deveraux”, retrata la insaciable sed sexual del protagonista. Nada más llegar a un hotel de Nueva York le esperan tres prostitutas en su suite, a las que luego sustituyen otras dos. Tras una noche de pasión, la mañana siguiente, Deveraux se abalanza sobre la camarera que acude a limpiar su habitación e intenta abusar de ella.

El actor con más caché de Francia cobró solo 100.000 euros por la interpretación de un hombre al que desprecia profundamente. No lo esconde y se ofreció a rodar gratis.

A partir de un guión trabajado por un psiquiatra y psicoanalista, se limita a describir el estilo de vida del político.

Se va adentrándose lentamente en la mente del que fue un brillante idealista sumido en una espiral de egoísta: el todopoderoso que prefería las orgías a jugar al golf.

«Perdí 50 kilos en tres años aprendiendo a comer sano»

La zaragozana María Corbacho es autora del blog de recetas ‘1reflejo en el espejo’, donde busca concienciar a la sociedad de la importancia de llevar una alimentación saludable sin rendirse a las dietas milagro.

Heraldo.es
maria corbachoAdelgazar comiendo sano es posible. Y si no, que se lo digan a la bloguera zaragozana María Corbacho, quien en apenas tres años pasó de llevar una talla 48 a usar una 36 con tan solo «cambiar de hábitos».

Así lo cuenta en su blog ‘1reflejo en el espejo’, donde ha decidido volcar toda su experiencia y conocimientos sobre dietas para ayudar a otras personas que, como ella, luchan a diario contra la obesidad y el sobrepeso.

«Llegué a pesar 105 kilos. Tenía el colesterol y los triglicéridos por las nubes, me dolían las articulaciones, no podía casi caminar y a los 20 pasos me tenía que sentar porque no podía con el dolor de rodillas», relata esta joven veinteañera.

Precisamente esta semana, el delegado de la ONU Olivier de Schutter, relator especial de Naciones Unidas para la Alimentación, alertaba sobre los riesgos que conlleva para la salud la mala alimentación comparándola con el tabaco y ponía de relieve la necesidad de actuar en este aspecto para combatir las elevadas tasas de obesidad que se registran desde hace unos años en los países desarrollados.

María, por su parte, lo tuvo claro y hace tres años decidió replantearse su estilo de vida para dejar atrás el sedentarismo y la malnutrición. «Antes me alimentaba a base de pasta, fritos y comida rápida, no bebía apenas agua, solo refrescos con gas y, en el momento en que empecé a dejar atrás esas cosas adelgacé muy rápido», recuerda. En tres años consiguió perder 50 kilos con el aliciente añadido de haber aprendido a comer bien. «Volví a comer frutas y verduras que hacía tres años que no probaba, empecé a hacer deporte y cambié totalmente de hábitos», cuenta orgullosa de este gran reto personal que inició hace tres años.

No obstante, para quienes estén en su misma situación, María da un sabio consejo en contra de las llamadas ‘dietas milagro’: «Mucha gente se mete en estas cosas pensando que en un mes se puede quitar 40 kilos y no es verdad. Tienes que poner tu salud por delante a la hora de hacer dieta y para ello lo importante es ser constante haciendo ejercicio y comiendo sano», cuenta.

«Mente sana, en cuerpo sano»
Ahora, a través de su blog, trata de concienciar a otras personas que pasen por su misma situación «para que la gente deje de maltratar su cuerpo con dietas imposibles y empiece una vida saludable». No obstante, advierte de que no es un camino fácil y que en cuestión de adelgazar no existen los «milagros».

«Las cosas se pueden hacer bien y con cabeza, no es necesario hacer dieta Dukan, etc.», defiende ella. Y, sobre todo, que nadie se obsesione: «mente sana, en cuerpo sano, porque si tu cabeza se va por otro lado no sirve de nada estar delgado», concluye.