El chocolate, bueno para el corazón y el cerebro

Las cosas claras y el chocolate espeso. O líquido. O en tableta. O como tú lo prefieras, porque además de ser uno de los alimentos que más locos nos vuelven a nivel mundial, resulta que el chocolate nos depara una multitud de cualidades y virtudes beneficiosas para nuestra salud.
Mucho más que una golosina o un placer culpable, el chocolate es uno de los alimentos más antiguos registrados por la humanidad y son cada vez más los médicos, nutricionistas y dietistas que recomiendan su consumo. Eso sí, sin pasarse y con moderación.
 
A los múltiples beneficios que se le han ido encontrando a lo largo de los años, ahora hay que sumarle uno nuevo y sorprendente: los consumidores habituales de chocolate tienen menos riesgos de padecer enfermedades cardíacas e ictus.

Este no es un estudio tomado a la ligera. Nada menos que doce años han estudiado sus propiedades en la Universidad de Aberdeen, siguiendo detenidamente los progresos de más de 20.000 personas.

Ahora sabemos que la planta del cacao contiene flavonoides, unos pigmentos vegetales que en los humanos tienen propiedades antioxidantes que afectan beneficiosamente a los vasos sanguíneos y al corazón.
Con los números en la mano, aquellas personas que consumen unos 100 gramos de chocolate al día tienen un 11% menos de posibilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular y tienen un 25% menos de riesgo de morir por problemas de corazón.
En cuanto a nuestro cerebro, los consumidores de esa misma cantidad diaria tienen un 23% menos de posibilidades de sufrir un ictus o infarto cerebral.
sexy-girl-eating-chocolateHasta ahora, la creencia era que tan sólo el chocolate negro mostraba estas propiedades beneficiosas, pero una de las novedades de este estudio acaba por incluir también al chocolate con leche en el grupo de alimentos saludables.
En los últimos años, tanto científicos como nutricionistas nos han revelado nuevas cualidades beneficiosas de esta planta. Nos han desmentido que un exceso en el consumo de chocolate provoque el temido acné, nos han demostrado que es un alimento rico en magnesio (que fortalece nuestros músculos y nos aporta energía), en hierro (más incluso que las legumbres) y en antioxidantes (que nos ayuda a prevenir el envejecimiento), o que su alto contenido en ácido oleico nos sirve para reducir el colesterol.
En resumen: el chocolate es un alimento altamente beneficioso siempre que lo consumamos con moderación. Para celebrarlo, vamos a empezar esa tableta.
Fuentes: Castilla la Mancha Tv, Cosmopolitan

7 síntomas de que tienes el colesterol por las nubes

La producción natural de colesterol por parte del hígado no supone un factor de riesgo, pero el proveniente de una dieta con elevados niveles de colesterol sí que lo es.
prevenir el colesterolDiario Panorama
Puedes vivir contento y feliz y, de repente, en la revisión de la empresa o en una analítica de control sin importancia descubres que tienes hasta el último vaso sanguíneo del organismo tapado con tanta grasa que estás a los pies de la tumba. Estos son los pistas e indicios para saber sobre el colesterol antes de que te den una pésima noticia.

Ya se sabe que más vale prevenir que curar. Para ir actuando contra las enfermedades coronarias, además de cuidar la dieta, hacer ejercicio moderado y demás consejos que todos sabemos ya, conviene conocer las pistas que deja en nuestro organismo, como por ejemplo el hecho de tener una alta concentración de colesterol plasmático. Poder vitar complicaciones y disfrutar de una mejor calidad de vida depende de saber interpretar los signos que nos deja nuestro cuerpo. Pero debes saber que el colesterol alto no tiene síntomas como tales, sino que deja pistas e indicios. Un análisis de sangre es la única forma certera de detectar un alto nivel de colesterol.

El colesterol es una sustancia vital para nuestro organismo ya que contribuye a la producción de hormonas y de vitamina D, además de ser un componente integral de las membranas celulares. La producción natural de colesterol por parte del hígado no supone un factor de riesgo, pero el proveniente de una dieta con elevados niveles de colesterol sí que lo es.

En realidad los signos de colesterol elevado están emparentados con los síntomas propios de una enfermedad vascular, ya que recordemos que una de las causas del origen de esta enfermedad es la concentración elevada de colesterol LDL -colesterol llamado malo producido por al dieta- en sangre. Te brindamos información sobre cuáles pueden ser los síntomas en la hipercolesterolemia.

1.- Adormecimiento de las extremidades: Puede deberse a causas neurológicas, como la migraña, pero conviene saber que puede deberse también a un problema circulatorio que no sea asociado, necesariamente, con el colesterol alto. Por ello, es muy difícil establecer si este síntoma es consecuencia de ello. Desde el punto de vista de la influencia de la nutrición, los problemas de circulación se pueden deber a falta de vitamina E, el exceso de sodio, la falta de potasio, el abuso de alimentos ácidos, poca fibra en la dieta o deshidratación.

2.- Hinchazón de extremidades: Es una consecuencia natural. La inflamación es un proceso de nuestro organismo que nos ayuda a defendernos cuando se ve agredido por un golpe o un traumatismo, o bien por la afección de una toxina o un agente infeccioso. A la hinchazón le suele acompañar el dolor y el enrojecimiento, como procesos naturales de reparación del daño.

Esta sería la inflamación aguda, pero el problema viene cuando esta inflamación en principio natural y buena, no sirve para eliminar el proceso que lo produce, aquí empiezan la Inflamación Silenciosa, asociada a problemas circulatorios en los que puede concurrir el colesterol alto.

Este tipo de inflamación no causa dolor por lo tanto no haces nada para detenerlo y está asociado a los hábitos alimenticios inadecuados por excesivo consumo de hidratos de carbono de absorción rápida y cereales refinados. O también al excesivo consumo de ácidos grasos omega 6, aceites de cómo el de girasol, soja, coco o maíz, el abandono de la dieta mediterránea y el consumo de comida industrializada y preparada que comemos y que contiene demasiado omega 6. Y Como resultado de este exceso de omega 6 los tejidos se taponan y se inflaman. La inflamación es el síntoma principal de muchas enfermedades, desde la enfermedad cardiovascular hasta la artritis, alergias o el asma.

3.-Mareos: El colesterol alto es el preludio de las enfermedades coronarias. De este modo,los mareos y dolores de cabeza son síntomas de que algo no marcha del todo bien en nuestro corazón. Además, niveles altos de grasas en el plasma son un factor de riesgo de accidente cerebrovascular. Los mareos suelen concurrir unidos a una sensación de falta de fuerza, falta de equilibrio y visión difusa.

La razón es muy sencilla: La sangre no circula de manera fluida. Además, tu hígado esta inflamado, al inflamarse evita que la sangre que transporta la vena fluya de forma adecuada.

4.- Pérdida de equilibrio y problemas de oído: A veces se confunde con el vértigo, pero son situaciones distintas que vendrían definidas por mareos, inestabilidad y en ocasiones, desfallecimientos muy puntuales. Además de los problemas circulatorios en pequeños vasos sanguíneos que riegan el cerebro, esos problemas de equilibrio que a veces se confunden con los famosos vértigos, tienen que ver con problemas en el oído. ¿En el oído? Sí, y están relacionados también con el altos niveles de colesterol en sangre.

Y es que elevadas cifras de glucosa, colesterol y triglicéridos son responsables de diabetes, infartos y daño en el riñón, pero también es cierto que antes de que se presente cualquiera de estos problemas, su primera víctima puede ser el oído. Y con ello, el equilibrio. Además, antes provocaría ruidos o zumbidos en el oído (acúfenos) y disminución en la capacidad de distinguir sonidos (hipoacusia), todo provocado por los hábitos alimenticios que llevamos.

5.- Visión borrosa: Más de 153 millones de personas sufren defectos o errores de refracción como hipermetropía, miopía y astigmatismo. El 75% de las causas de ceguera son prevenibles o tratables lo señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). ¿Por qué? Es sencillo: Factores como los valores altos del colesterol y de los triglicéridos elevados pueden dar síntomas de visión borrosa, por ello es importante tener un control médico y oftalmológico.

Ocurre por una leve arteriopatía carotídea, es decir, cuando las arterias carótidas resultan levemente estrechas y el riego sanguíneo principal al cerebro disminuye levemente por una ateroesclerosis por tabaquismo, hipertensión y lo que nos ocupa, colesterol alto. Hay que tener cuidado, puede ser un aviso de que puede ocurrir un accidente cerebral.

6.- Dolor en el pecho: No es lo mismo el dolor de pecho con 20 años que con 65. Así, existen una serie de factores denominados de riesgo, que en el caso de estar presentes cuando una persona sufre dolores en el pecho suponen mayor peligro. Entre estos factores se encuentran la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaco, así como el sobrepeso-obesidad y el sedentarismo.

Si se tratase de un dolor que persistiera más de tres minutos, se extendiese por casi toda la zona central del pecho y se presenta en una persona hipertensa y/o diabética, sedentaria y con sobrepeso entorno al 15% tendríamos que pensar en una consulta con su médico en cuanto tuviese ocasión, incluso aunque el dolor se hubiese producido en una ocasión aislada.

7.- Xantomas y agitación al caminar o realizar las actividades físicas diarias: Comenzamos por lo último. Si tras los días intensos en que se ha caminado más de la cuenta o se ha tenido más actividad laboral observas que te es difícil volver a la calma o continúas con cierta excitación podríamos pensar en el colesterol, aunque ya sabes que este factor descrito, por si mismo no significa mucho.

Otra cosa es la presencia de xantomas, que son afecciones cutáneas por las cuales ciertas grasas se acumulan debajo de la superficie de la piel. Son comunes, especialmente entre los adultos mayores y entre las personas con niveles altos de lípidos en la sangre. Los xantomas varían en tamaño. Algunos son muy pequeños, mientras que otros son mayores a 7.5 cm de diámetro. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero se observan con mayor frecuencia en los codos, las articulaciones, los tendones, las rodillas, las manos, los pies o los glúteos.

Un xantoma aparece como una inflamación o protuberancia bajo la piel y generalmente es plano, suave al tacto y de color amarillo, con bordes claramente definidos.

Los 10 grandes errores que se cometen al tratar de reducir el colesterol ‘malo’

  • Muchos ignoran el azúcar en la dieta por pensar que no tiene nada que ver con el colesterol LDL.
  • Si se está tomando estatinas, mucho optan por saltarse los consejos médicos sobre la dieta.
  • Eliminar toda la grasa de la dieta tampoco es recomendable.
  • No realizar ejercicio es otro factor clave para que el colesterol no disminuya.

20 minutos/ Infosalus
colesterol maloAquellos que tratan de reducir el nivel de colesterol LDL (el conocido como ‘malo’) puede estar realizando un esfuerzo sin caer en la cuenta de otros errores que provocarán que dicho esfuerzo pueda ser en vano.

El doctor Pablo Pérez Martínez, especialista en Medicina Interna del Hospital Reina Sofía de Córdoba, miembro de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (enfermedad asociada a niveles muy elevados de colesterol LDL), explicaba recientemente en Infosalus varios de los errores que llevan a que un reducido número de pacientes cumplan o alcancen los objetivos deseados de colesterol, lo que han confirmado estudios recientes como el Codimet.

Los principales errores se resumen en los siguientes diez ejemplos:

Ignorar el azúcar en la dieta

Aunque el azúcar de la dieta tiene poca repercusión directa sobre los niveles de colesterol en la sangre, los alimentos ricos en azúcares simples suelen ser también ricos en grasas perjudiciales para la salud como son las grasas saturadas o trans. «Limitar el consumo de azúcares simples en la dieta indirectamente favorecerá que consumamos menos grasas perjudiciales», señala Pérez Martínez.

Centrarse sólo en el colesterol malo (LDL)

El colesterol es un componente graso de nuestro organismo y se encuentra repartido en varias fracciones. Una de ellas, el colesterol LDL, es la perjudicial ya que favorece el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y se considera un factor de riesgo de la arteriosclerosis junto a la hipertensión, la diabetes mellitus y el consumo de tabaco. Por el contrario, el colesterol HDL es una fracción beneficiosa y reduce el riesgo de dichas enfermedades. El colesterol de nuestro organismo es producido en parte en el hígado y otra fracción procede de la dieta, por lo que evitando su absorción en el intestino se puede reducir el nivel de colesterol LDL en la sangre.

«No es suficiente con disminuir el consumo de alimentos ricos en colesterol en la dieta, pues parte del colesterol lo produce nuestro organismo. A la disminución del consumo de aquellos alimentos ricos en colesterol LDL hay que añadir el de aquellos ricos en grasas saturadas y trans que producirán un efecto perjudicial sobre la salud», apunta el especialista.

No seguir el plan médico

La barrera principal que argumentan los pacientes para abandonar el tratamiento suele ser la intolerancia a estos fármacos, aunque en la actualidad existen estatinas con menos efectos secundarios, más potentes y que precisan menos dosis para alcanzar los objetivos. «Sin embargo, la realidad es que las estatinas son fármacos seguros con pocos efectos secundarios», apunta Pérez Martínez, profesor de Medicina.

Otras barreras para su uso es la falta de respuesta a la estatinas por parte de algunos pacientes, lo que se denomina ‘hiporrespondedores’, aunque esto no depende directamente de ellos.

Comer de todo

La dieta es una herramienta eficaz para controlar el colesterol y siempre debe ser la primera medida a tener en cuenta. «Un ejemplo de ello es la dieta mediterránea, cuyo consumo se vincula a mayor longevidad, calidad de vida y menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, cáncer o deterioro cognitivo, a pesar de su elevado contenido en grasas, en contraste con las dietas recomendadas durante décadas por los nutricionistas anglosajones», aclara Pérez Martínez.

Se ha demostrado además que el consumo de una dieta mediterránea modula de forma positiva múltiples mecanismos como la inflamación, el estrés oxidativo, la hemostasia o la función endotelial. «Por tanto no es una estrategia inteligente el abandonarse a una dieta poco saludable a cambio de tomarse un medicamento para controlar el colesterol», concluye.

Eliminar toda la grasa de la dieta

«Se ha tardado varias décadas en demostrar con sólidas evidencias científicas, lo que ya sabíamos en los países mediterráneos y es que la grasa puede ser sana, si se consume con la moderación adecuada», explica Pérez Martínez.

Estos trabajos respaldan el nuevo paradigma de la dieta saludable, el de que moderando el consumo de calorías, lo importante no es la cantidad de grasa que consumimos sino su calidad. Los alimentos contienen una mezcla de los diferentes grasas, incluyendo las saturadas, las monoinsaturadas y las poliinsaturadas omega 6 y omega 3. De ellas se deben limitar especialmente las saturadas, porque aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Desconocer tus niveles de colesterol

La hipercolesterolemia o los niveles elevados de colesterol en sangre o la dislipemia es una enfermedad que «no duele». Esto influye en que el paciente muchas veces no sea consciente de la enfermedad que tiene y, lo que es más preocupante, del riesgo que tiene de sufrir una enfermedad cardiovascular.

«En este hecho el médico juega un papel fundamental para sensibilizar al paciente. Toda persona sana por encima de los 40 años si es hombre y de los 50 si es mujer, debería pasar por un análisis para controlar su colesterol. Si existen antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular o diabetes, o enfermedades concomitantes en esa persona se debe de adelantar dicho screening», aclara el especialista.

Culpar a los alimentos equivocados

El colesterol es una sustancia grasa natural presente en todas las células del cuerpo humano necesaria para el normal funcionamiento del organismo. Una persona sana precisa consumir 250-300 mg al día. El efecto real que ejerce el colesterol procedente de la dieta, y en concreto del huevo, sobre los niveles de colesterol en la sangre es escaso y en gran parte está influenciado por factores individuales como la genética, el peso corporal o los hábitos de vida.

En cuanto a los lácteos, hoy se dispone de productos desnatados o semidesnatados que permiten que nos beneficiemos de su riqueza en calcio sin la limitación de sus potenciales perjuicios derivados de las grasas saturadas.

No realizar ejercicio

Tomar la medicación no exime de realizar ejercicio. El ejercicio físico tiene un efecto muy interesante sobre el colesterol y especialmente sobre el C-HDL o colesterol bueno. «Realizar ejercicio aeróbico entre tres y cinco veces por semana, adaptado a la situación biológica de la persona, permite aumentar los niveles de nuestro colesterol bueno, además de controlar nuestro peso, algo fundamental para controlar los triglicéridos y nuestros niveles de azúcar», apunta Pérez Martínez.

Pasar de una dieta milagro a otra

Además de seguir una dieta lo más ajustada posible a la mediterránea, desde el punto de vista práctico para controlar el colesterol LDL debemos reducir el consumo de grasa animal o saturada. Las dietas milagro para perder peso han demostrado que a la larga no son efectivas e incluso algunas de ellos son perjudiciales para la salud.

«Si queremos perder peso debemos personalizar a cada individuo, detectando dónde debemos incidir. Si existe un elevado consumo de grasa saturada, algo frecuente en el paciente obeso, se recomienda seleccionar carnes magras, aves sin piel, quesos bajos en grasa, leches y yogures desnatados, evitar alimentos fritos y consumir alimentos cocinados a la plancha, horno o al vapor», aclara el especialista.

Tomar las estatinas con zumo de pomelo

Las estatinas se absorben por vía oral, lo que hace muy importante la ingesta a la hora de la administración para alcanzar un adecuado efecto terapéutico. Muchas de sus interacciones residen en el citocromo P-450 que facilita su posible interacción con alimentos como el zumo de pomelo. Por tanto se debe evitar el consumo de estatinas y el zumo de pomelo.

Un nuevo estudio arroja esperanza a los afectados de obesidad severa

La cirugía laparoscópica sumada al seguimiento multidisciplincar en un alto porcentaje de los casos ayuda a lograr un peso saludable disminuyendo la incidencia de riesgo cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos

La epidemia de obesidad sigue en aumento, según las últimas estadísticasCon el motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra este miércoles, 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad hace públicos los resultados de un esperanzador estudio para los afectados en mayor grado por la enfermedad. En señal de su apoyo, el Instituto organiza la tradicional semana dedicada a la obesidad. Durante su transcurso, del 10 al 14 de noviembre, el IMEO ofrecerá en su centro en Madrid 50 estudios gratuitos que consisten en un análisis metabólico personalizado y un estudio emocional y hormonal completo. Para evitar saturación o largas colas en las consultas, el centro pide a los interesados reservar cita en el teléfono 91 737 70 70.

La iniciativa de celebrar semana dedicada a la obesidad surge hace cinco años a raíz del preocupante aumento del número de personas que padecen esta patología y que cada año engrosan las estadísticas creando alarma social. Se estima que hoy en día en el mundo hay 1429 millones de personas con sobrepeso y 671 millones obesos que suman el 29 por ciento de la población actual; más de la mitad de ellos viven en tan sólo 10 países, entre ellos Estados Unidos, China, Brasil y México. En nuestro país los índices están muy por encima de la media europea y de cada 100 adultos 17 padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso. El gasto destinado por la sanidad española a esta tendencia en aumento ronda los 7 por ciento, unos 5.000 millones de euros anuales del presupuesto total, difícil de sostener a largo plazo y también insuficiente para solventar el problema.

La Organización Mundial de la Salud prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Las previsiones para la próxima década no son nada favorables: se estima que dos de cada tres personas serán obesas[1].

Resultados del estudio médico con pacientes operados de Manga Gástrica

la cirugía de la obesidad reduce la incidencia de la diabetes tipo 2De cara al Día Mundial de la Obesidad, el IMEO presenta los resultados de un estudio esperanzador llevado a cabo durante los dos últimos años con 150 personas con obesidad importante que se han sometido a una operación de reducción de estómago con manga gástrica. Los datos fueron concluyentes: en el 92% de los casos fue lograda la pérdida total del sobrepeso. En el seguimiento de 24 meses que se realizó de forma quincenal se ha podido demostrar que esta técnica laparoscópica de mínima invasión tiene 0% de mortalidad, debido a los avances tecnológicos en la medicina y a las sofisticadas tecnologías que permiten profundizar en el diagnóstico de la obesidad. Además de ofrecer una solución en el tratamiento de obesidad, este tipo de cirugía también contribuye a la disminución del riesgo cardiovascular y en la incidencia de comorbilidades como la hipertensión y la diabetes tipo dos.

El estudio se basa en el seguimiento continuado de 36 hombres y 112 mujeres, entre 25 y 55 años de edad. Todos empezaron el tratamiento con un elevado peso inicial: 128 kilos de media para los varones y 103 kilos de media para las mujeres. «Los índices más altos de obesidad entre los representantes del sexo masculino se dieron alrededor de los 30 años de edad, mientras que los casos de obesidad más impactantes entre las representantes del sexo femenino se manifestaban a partir de los 37 años», explica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y coordinador del estudio. Esto nos hizo reflexionar sobre el origen de la obesidad en ambos sexos. En la mujer se da una relación más directa con los cambios hormonales, coincidiendo con el período de la transición a la menopausia o con un período posterior al embarazo. Hecho que explica, pero no justifica su grado de obesidad. En los hombres, sin embargo, la causa suele ser la misma de siempre: vida sedentaria y un patrón alimentario no saludable.

La reducción del estómago es la solución definitiva de la obesidad mórbida«Muchos pacientes que acaban en nuestras consultas confiesan que están hartos de la dieta del déficit calórico, se quejan que han probado varias y ninguna les ha funcionado», explica Bravo. Esto pasaría, porque no se les enseñó a comer y cuando acudían a especialistas que no podían dedicarles más de 10 minutos por consulta, se les entregaba una hoja con una dieta estándar de 1000, 1200 o 1500 Kcal. No se tiene en cuenta si el paciente come en casa sólo o con otras personas en restaurante, si cena con amigos los fines de semana o viaja a menudo. Tales condicionantes sociales pueden sabotear la buena intención y voluntad de cualquier persona en régimen. Un buen plan nutricional debe adaptarse a las características sociales y personales del individuo. Por supuesto, se restringirán algunos alimentos, pero sin instaurar la sensación de estar a dieta todo el tiempo.

Cuando se trata de una obesidad severa y no de simple sobrepeso, no es suficiente como correctivo hacer dieta y deporte. Hay que profundizar en el diagnóstico, realizar numerosos estudios, estudiar el estado hormonal y emocional del paciente, ver si tiene ansiedad, algún trastorno de la alimentación, herencia genética o problemas con la glándula toroide.

La cirugía se utiliza como último recurso para solucionar un problema de obesidad complejo que acaba perjudicando otras funciones del organismo y amenaza con recortar la expectativa de vida hasta en 15 años. «Cuando se necesita perder entre 50 y 80 por ciento del peso corporal, no queda otra que reducir la capacidad del estómago para así evitar la ingesta de grandes cantidades de alimentos», sostiene Bravo. Está demostrado que al intervenir en una disfunción del fundus gástrico mediante la manga gástrica, se elimina la mayor fuente de producción de grelina, la hormona responsable de la sensación de hambre, y esto permite que el paciente se sacie comiendo el 25% de lo que comía antes.

reducción de estómagoCon este tratamiento se suele perder la mayor parte del sobrepeso durante los primeros seis meses, a un ritmo estable donde la media pérdida de peso es de 7 kilos al mes, disminuyendo la cifra con 1,5Kg en cada siguiente semestre. Una vez logrado el objetivo, se continúa con dieta equilibrada y plan de entrenamiento para mantener el peso y establecer un nuevo modo de vida saludable.

En casi todos los casos estudiados se observó una mejora de la tasa metabólica[2], es decir, la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía. Los índices iníciales eran realmente bajos, de 1,8 de media en el caso de las mujeres y 2,1 de media en el caso de los hombres, correspondiendo a metabolismo lento e inefectivo. Finalizado el tratamiento, los parámetros mejoraron considerablemente, pasando a 7,1 de media en el caso de las mujeres, y a 7,7 de media en el caso de los hombres, alcanzando unos niveles equilibrados.

El estudio también evaluó el riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos, medidos a través del factor de grasa visceral que nos marca un índice de intervalos desde 0 a 40, siendo a partir del factor 11 cuando comienza a dispararse el riesgo para el corazón y los peligros del síndrome metabólico. El factor medio de grasa visceral inicial en los hombres antes de someterse al tratamiento de manga gástrica era de 24,9; en las mujeres, de 12,1. Pasados los dos años de tratamiento este factor de riesgo se estabilizó en cuotas saludables, obteniendo unas medias de 7,6 en hombres y de 3,2 en mujeres.

La obesidad tiene múltiples consecuencias negativas sobre la saludSegún el equipo médico, el éxito de ésta intervención se debe a tres factores fundamentales: seguimiento multidisciplinar, reducción en la ingestas de comida y disminución en la sensación de hambre. «Para conseguir un cambio profundo en los hábitos del paciente con obesidad severa, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad aunamos, además de la gran ayuda de la manga gástrica, los esfuerzos de un amplio equipo de especialistas, entre ellos nutricionistas, endocrinos, psicólogos, fisioterapeutas, preparadores físicos y entrenadores profesionales, esteticistas, médicos internistas, cirujanos bariátricos y plásticos», señala Carmen Arribas, Directora Técnica y Asistencial del IMEO.

Además de favorecer la pérdida de peso, disminuir la diabetes y mejorar la hipertensión, la manga gástrica produce una serie de efectos endocrinos beneficios para la salud. Regula el metabolismo de la glucosa, la secreción de insulina y la función del páncreas. Aumenta la secreción de la hormona de crecimiento y ralentiza el vaciado gástrico. Reduce tanto el apetito, como la sensación de hambre y es un gran avance en la lucha contra la obesidad severa.

Los estudios de seguimiento se han realizado a través de ElectroImpedancia TANITA Medical Multifrecuencial, evaluando en cada paciente metabolismo basal, composición corporal total y segmental, índice de grasa visceral, tasa metabólica, equilibrio del agua y distribución corporal.

[1] Obesity: update 2012 de la OCDE.

[2] Se mide en una escala de 0 a 15, determinando si un metabolismo es lento e inefectivo (de 0 a 5), equilibrado (de 5 a 9), activo o hiperactivo (de 9 a 15).

Día Mundial del Corazón: radiografía de la salud del corazón de los españoles

En España, la enfermedad cardiovascular causa el 30,3% de las muertes. En los últimos 30 años la esperanza de vida ha crecido en 6,4 años, el 63% gracias a los avances en las enfermedades cardiovasculares. La crisis: tras veinte años de descensos consecutivos, la mortalidad por causa cardiovascular aumentó en 2012. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

20 minutos / EFE

dia mundial del corazon 2014Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, responsables de más de 17 millones de defunciones cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, en 2012, las enfermedades cardiovasculares fueron las causantes del 30,3% de las muertes, lo que supone algo más de 122.000 fallecimientos. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

Como recuerda el doctor Leandro Plaza, presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), debido al crecimiento de la esperanza de vida actual, cada vez aumenta más el número de personas mayores en nuestra sociedad. En concreto, se calcula que en 2025 uno de cada cinco ciudadanos de la Unión Europea tendrá más de 65 años; en España y, según los últimos datos del INE, a día de hoy el 18% de la población actual posee más de 65 años y el 5,7% supera los 80 años.

En este sentido y fruto de las campañas preventivas que ya hace años vienen llevándose a cabo, un reciente estudio español, publicado en Revista Española de Cardiología, constató que en los últimos 30 años la esperanza de vida de la población española ha crecido en 6,4 años, de los que 3,8 años (un 63% del total del aumento) se deben a los avances en las enfermedades cardiovasculares y la mayor parte de ellas son debidas a la prevención de las mismas.

Pero la crisis también ha distorsionado esta mejora. La FEC constata que los programas de prevención cardiovascular han sufrido recortes y eso ha tenido consecuencias. Los datos del último informe del INE (análisis de las defunciones del 2012) muestran como, por primera vez, se ha observado un aumento en la mortalidad por causa cardiovascular tras veinte años de descensos consecutivos.

Prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en la población española

  • El 71,3% de los pacientes atendidos en los servicios de cardiología y el 40% en atención primaria son hipertensos. Cuanto mayores son las cifras de presión arterial mayor es el riesgo de presentar una enfermedad cardiovascular y el de muertes causadas por la hipertensión arterial.
  • Uno de cada dos adultos españoles tiene las tasas de colesterol elevadas (por encima de 220ml/dl). Las personas con niveles de colesterol en sangre de 240 mg/dl tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200 mg/dl.
  • El 36,65% de la población adulta española sufre sobrepeso y el 17,03% obesidad. Existe una relación directa entre el índice de masa corporal (IMC) y la mortalidad, de manera que a mayor IMC mayor la mortalidad, especialmente por motivos cardiovasculares.
  • El 35,86% de los hombres y el 46,64% de las mujeres son sedentarios. El sedentarismo, además de provocar por sí mismo un importante daño a nuestro sistema cardiovascular (alto riesgo de cardiopatía isquémica), contribuye a acentuar los efectos de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o la hipercolesterolemia.
  • El 4,54% de los mayores de 15 años toman alcohol, de manera intensiva, al menos una vez al mes. El abuso del alcohol tiene efectos graves en el cuerpo y un impacto particular sobre la presión arterial alta.
  • El 26,96% de los españoles fuma diaria u ocasionalmente (casi 12.600.000 personas). La incidencia de la patología coronaria en los fumadores es tres veces mayor que en el resto de la población. La posibilidad de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene este hábito nocivo.
  • Más de 4.500.000 de españoles padecen diabetes tipo 2, el 12% de la población total de España. La diabetes está estrechamente ligada a las enfermedades cardiovasculares; se calcula que las personas con diabetes son de dos a cuatro veces más propensas a desarrollar este tipo de enfermedades.

Para concienciar a la población sobre la importancia de prevenir estas enfermedades y promover unos hábitos de vida cardiosaludables, la Fundación Española del Corazón creó hace ya 30 años la iniciativa “Semanas del Corazón”, que ha recorrido estos días distintas ciudades españolas organizando varias actividades enfocadas a la prevención.

La paradoja de la obesidad tan sólo beneficiaría a unas pocas personas

Existe un pequeño grupo de población que es obesa y metabólicamente sana. En el resto de los casos el exceso de peso sólo sería cardioprotector si va acompañado de un índice de masa muscular magra alto.

Elena Alonso | Correo Farmacéutico

Tener sobrepeso u obesidad, históricamente relacionados con el síndrome metabólico, la hiperlipidemia y la enfermedad coronaria, podría tener también sus contrapartidas positivas. Así lo defienden dos estudios publicados este mes en Mayo Clinic Proceedings. Ambos han ahondado en el fenómeno que se conoce como paradoja de la obesidad.

Los datos obtenidos tras el examen, por parte de científicos del Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York (Estados Unidos), de 36 metaanálisis determinaron que existe una mayor mortalidad global y CV e infarto de miocardio después de la resvascularización coronaria en los pacientes con bajo IMC y viceversa.

El porqué de momento pertenece en gran parte al terreno de la especulación.  Los autores señalan como principales explicaciones a este mejor pronóstico de los pacientes severamente obesos a ser más jóvenes que los de peso normal, o a que haya una mayor prevalencia de otros factores de riesgo asociados y susceptibilidad genética.

Francisco J. Rodríguez Rodrigo, profesor de Cardiología de la Universidad CEU San Pablo, advierte de que «no se debe confundir  un factor de riesgo con un marcador de riesgo. La obesidad estaría considerada como un factor de riesgo de desarrollar IC (Insuficiencia Cardiaca), pero no como un marcador de riesgo, ya que en estos pacientes mejorarían la evolución, al menos en el corto plazo».

Una de las razones aducidas para entender la paradoja de la obesidad ha sido el atribuirla a la inexactitud del IMC a la hora de estimar la composición corporal. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), cree que se debería optar por herramientas antropométricas que relacionan masa ósea, muscular y cantidad de agua. «Un culturista, según el IMC, tendría obesidad. Un obeso no tiene necesariamente que estar bien nutrido». Rodríguez Rodrigo considera que es necesario mirar más allá del IMC y parámetros antropométricos: «Se requiere una mejor caracterización de la composición corporal (en especial de los individuos que se encuentran en los extremos de los valores de peso), mayor estudio de las ciocinas y adipocinas, y utilizar instrumentos de investigación como la absorciometría de rayos X de energía dual, la impedancia bioeléctrica o la espectroscopia».

Parece ser que lo que realmente marca la diferencia es la cantidad de masa corporal magra (LMI, en sus siglas en inglés) que haya en el sujeto, independientemente de las grasas corporales y presente tanto en delgados como en obesos. Rodríguez Rodrigo explica que «la LMI mejoraría el rendimiento cardiorespiratorio y muscular con el consiguiente beneficio sobre el sistema cardiovascular».

OBESIDAD ‘BUENA’

«La obesidad, en las primeras etapas prehistóricas, era un seguro de supervivencia, pero ahora se ha convertido en una desventaja porque tenemos el alimento a mano», comenta Bravo.

Otro caso, no menos paradójico, es el pequeño porcentaje de obesos metabólicamente sanos (un 20 por ciento del total de población con obesidad mórbida). «Este paciente tiene una serie de proteínas que ayudan a su tejido celular, y actualmente están siendo estudiadas como dianas terapéuticas», explica Francisco Tinahones, del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn).

Estos casos son excepcionales y en ningún caso se debe creer que estar con sobrepeso u obeso es bueno. Enrique Galve, presidente de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la SEC, compara la relación entre salud CV y obesidad con la existente en el tabaco: «Al fumador que le da un infarto puede mejorar dejando el hábito. Sin embargo, el que no fuma no tiene ese mecanismo, haciéndolo, paradójicamente, más vulnerable».

De estos estudios se extraen tres conclusiones de las que da cuenta Galve: «Si se es obeso, mejor que sea a cuenta del peso magro; estar muy delgado conlleva un mal pronóstico y, pese a todo, estar muy obeso siempre conlleva riesgo».

DIANAS TERAPÉUTICAS

En un estudio llevado a cabo por el departamento de Bioquímica y Fisiología  de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Rey Juan Carlos se señalaban algunas de las claves de las dianas terapéuticas obtenidas del análisis de los obesos sanos. Los autores, Gema Medina Gómez y Antonio Vidal-Puig, explicaban que esto es debido a que el adipocito está involucrado en una larga lista de procesos fisiológicos y, además, es el centro de disregulación de vías en distintas enfermedades: obesidad, diabetes mellitus, cáncer y estados de inflamación o infección. Muchos de estos procesos pueden explicarse según los distintos factores o adipocinas segregados por el adipocito. Francisco Tinahones, investigador del Ciberobn que ha estado varios años trabajando en este tema, explica que «tenemos previsto analizar alrededor de 40.000 genes, para poder extraer entre 80 y 90 dianas a fin de testarlas en modelos experimentales con animales». El investigador considera que se trata de un campo de trabajo muy interesante, dado que no ha sido abordado aún en profundidad, y fuente de investigación de nuevos fármacos.

 

El sobrepeso o la obesidad están detrás del 75 % de los infartos

El perfil de una persona que sufre un síndrome coronario agudo es el de un varón (el 75 % de los casos son hombres) de 66 años y con factores previos de riesgo que aumentan la probabilidad de sufrir un infarto, como obesidad o sobrepeso, hipertensión, colesterol alto y tabaquismo.

EFE.
golpe-de-corazón-humanoEl sobrepeso o la obesidad están detrás del 75 % de los infartos, según revela el análisis anual de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias. El informe ha recogido en el año 2013 los datos de 2.343 pacientes que llegaron a ingresar en la UCI de 61 hospitales de toda España.

La hipertensión (en 62 % de los casos), el colesterol alto (53 %) y el tabaco (36 %) siguen confirmándose como los otros grandes factores de riesgo del Síndrome Coronario Agudo.

Para la doctora Ana Rosa Ochagavía, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cuidados Intensivos Cardiológicos, «es fundamental reducir el tiempo de apertura de la arteria responsable de un infarto porque cuanto más tiempo está cerrada más daño se produce en el corazón y existen más probabilidades de sufrir complicaciones de riesgo vital».

Actualmente el tiempo transcurrido entre la llegada del paciente infartado al hospital y la apertura de la arteria obstruida mediante la realización de un cateterismo cardíaco es de 108 minutos. Y aunque, según señala la misma facultativa, estos tiempos de asistencia se han reducido en los últimos años, «los profesionales sanitarios debemos seguir trabajando, a nivel tanto hospitalario como extrahospitalario, para disminuir el retraso en la reperfusión».

En cualquier caso, solo el 5,1 % de los pacientes infartados que han ingresado en la UCI fallece, lo que evidencia que, pese a las posibles y deseables mejoras, la asistencia sanitaria alcanza «altas cotas de éxito y calidad».

Un 50% de los pacientes que sufren el fallo cardíaco tiene sobrepeso y un 25 % tiene obesidad. Los datos también certifican que la un 62 % de los casos muestran hipertensión y un 53% colesterol alto. También se constata que el 36 % de los pacientes con síndrome coronario agudo son fumadores.

Ochagavía explica que estos factores de riesgo son modificables y la población debe ser consciente que cambiando sus hábitos de vida disminuye la probabilidad de padecer un infarto. Por ejemplo, abandonando el tabaco, haciendo ejercicio de forma habitual y controlando los niveles de tensión arterial, azúcar y colesterol.

La dieta mediterránea anula el riesgo genético de sufrir un ictus

ABC, por N. Ramírez de Castro

Una investigación española con 7.000 pacientes confirma el efecto de la dieta tradicional por encima de la nutrición baja en grasa

dieta-mediterranea, Sociedad Española de NutriciónCuanto más se estudia la dieta mediterránea, más bondades se encuentra en su ingesta diaria. La última, su capacidad para neutralizar el riesgo genético de sufrir un ictus (infarto o hemorragia cerebral). Un equipo de investigadores españoles del CIBER de Nutrición y Obesidad, en colaboración con la Universidad de Tufts, en Estados Unidos, han demostrado la capacidad preventiva de nuestra forma de alimentación tradicional, incluso por encima de una dieta baja en grasa. La combinación mágica de aceite de oliva, pescado, legumbres y frutos secos «compensó totalmente la mala influencia genética», explica José Ordovás, director de la investigación y profesor de Nutrición de la Universidad de Tufts.

Las personas con dos copias de una variante genética relacionada también con la diabetes tipo 2 (el gen TCF7L2) multiplican por tres el riesgo de tener un accidente cerebrovascular. Pero al final del estudio se vio que los que seguían la dieta mediterránea tenían el mismo peligro que los que no tenían ese riesgo genético.

Reducir el consumo de grasa no basta

El estudio, que se publica en la revista médica «Diabetes Care», supone un importante avance para la nutrigenómica, la ciencia que estudia la relación entre la genética y la alimentación y su impacto en la salud. La investigación se basa en el estudio de 7.000 voluntarios españoles. Todos ellos forman parte de un estudio más amplio llamado Predimed para el estudio de la dieta mediterránea. Los participantes fueron divididos en dos grupos, unos seguían las pautas de la dieta mediterránea y otros se limitaban a seguir una dieta baja en grasa. Los resultados fueron muy diferentes en el grupo que no siguió la dieta mediterránea. Los factores de riesgo cardiovasculares (colestrol total, triglicéridos, lipoproteínas de baja densidad…) fueron mayores en las personas que seguían la dieta baja en grasa. Y las personas con riesgo genético tenían casi tres veces más probabilidades de padecer un derrame cerebral que las personas sin la variante del gen.

Efectos positivos en todas las personas

¿Por qué no basta con reducir el consumo de grasa para mantener en forma el corazón? Ordovás lo explica: «Las dietas bajas en grasa, van bien para unos, no ofrecen beneficios para otros y pueden ser contraproducente para algunos. Sin embargo la dieta mediterránea parece ser que va bien para unos y mejor para otros. Esto es lo que demuestra este estudio sobre la genética del TCF7L2». A su juicio, los beneficios se extraen sobre todo del aceite de oliva y de los frutos secos por su un alto poder anti-inflamatorio y antioxidante.

Para conseguir los efectos positivos de la comida tradicional, no es necesario seguirla a rajatabla, sino mantener el estilo mediterráneo. «Comer en el contexto de la tradición, esa es la mejor receta», señala el director del estudio.

Más del 40% de la población adulta padece hipertensión arterial en España

Más de un 14% lo ignora

Europa Press
Casi 14 millones de personas en España padece hipertensión arterial, lo que representa algo más del 40% de la población general adulta, y se calcula que un 14% de los pacientes hipertensos ignora que lo es a día de hoy, por lo que su presión arterial está fuera de control y desconocen que esto puede derivar en importantes problemas para la salud.

Con estos datos, dados a conocer por la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), se pretende remover conciencias con motivo del Día Mundial de la Salud que se celebra el 7 de abril, y que este año tiene por tema central la hipertensión arterial, conocida como la ‘epidemia silenciosa del siglo XXI’.

Se habla de hipertensión arterial (HTA) cuando se detectan cifras de presión arterial por encima de un valor que, por consenso, se ha fijado en 140 mmHg para la sistólica y en 90 mmHg para la diastólica.

La HTA, además de otros factores de riesgo vascular, es responsable de más de un tercio de los fallecimientos de causa cardiaca y cerebrovascular y es el principal factor de riesgo para padecer un ictus. Por eso, la organización alude a la necesidad de que el paciente se involucre en el autocuidado de su salud y éste pasa por un mejor control de su presión arterial.

En opinión de su presidenta, la doctora Nieves Martell, «el principal problema de la hipertensión es la dificultad que existe para obtener un adecuado control de la misma y, por consiguiente, de las cifras de presión arterial».

En este sentido, la automedida de la presión arterial (AMPA) ha demostrado ser una herramienta eficaz en el diagnóstico de la hipertensión arterial hasta el punto que podría llegar a evitar entre un 20% y un 30% de las decisiones clínicas inadecuadas. Asimismo, también permite diagnosticar entre un 15% y un 20% de los pacientes que están mal controlados en la consulta, pero bien controlados fuera de la misma.

La medida de la presión arterial es un método bien aceptado por los pacientes y de gran utilidad en la práctica clínica cotidiana en la detección, diagnóstico y control evolutivo de la hipertensión arterial. No obstante, pese a su aparente sencillez, prosigue la doctora Martell, «los valores de lectura no son siempre fiables, ya que el paciente, en el momento de la lectura, está expuesto a múltiples situaciones externas e internas que pueden alterar los resultados».

Para enseñar al paciente a medirse correctamente la presión arterial han realizado la infografía ‘La automedida de la presión arterial’, a disposición de pacientes y familiares en la página web del Club del Hipertenso. Cuestiones aparentemente poco relevantes,  como la temperatura ambiente, el estado físico o emocional, la hora del día o el lugar, pueden alterar la lectura final.

Finalmente, con motivo de este día, pone el acento en la prevención de las enfermedades cardiovasculares mediante la promoción de hábitos de vida adecuados, ya que alimentación juega  un papel esencial en la prevención del riesgo cardiovascular y según afirman los especialistas, en el 15% de los casos de hipertensión bastaría con que el paciente introdujera pequeños cambios en su estilo de vida para mantener los objetivos de salud.

«La falta de tiempo y las dietas severas son algunos de los motivos por los que los pacientes hipertensos abandonan el tratamiento, de modo que el mensaje que queremos transmitir es que mejorar la salud cardiovascular no exige hacer grandes sacrificios en nuestra dieta», comenta la presidenta de la SEH-LELHA.