Descubre qué alimentos necesitas para sentirte fuerte y con energía
Otras maneras de vivir, El Mundo
“Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”, reza el dicho. Y la sabiduría popular, una vez más, da en el clavo. El secreto de una buena dieta pasa por empezar la jornada con “un desayuno fuerte, seguido por una comida moderada para terminar con una cena muy ligera que facilite la regeneración nocturna de nuestro organismo”, según aconseja Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Para mantener a tope nuestros niveles de energía, Bravo recomienda llenar nuestra despensa de: “Hidratos de carbono integrales, porque tienen más nutrientes, y legumbres, que deberían de formar parte de nuestra dieta, al menos, dos veces por semana”. Verdura y fruta han de estar omnipresentes en nuestro día a día mientras que nuestro consumo de proteínas variaría según el tipo de ejercicio que hagamos. Por último, Bravo resalta la importancia de una correcta hidratación que pasa por la ingesta de entre dos o tres litros de líquido.
Para ver el video: http://otrasmanerasdevivir.elmundo.es/video/como-debe-ser-la-dieta-ideal-de-un-deportista
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Cuando engordan más las torrijas
Noticias La Sexta
Las torijas, uno de los postres típicos de la Semana Santa, nos engordarán menos en época de frío que si las comemos en verano, gracias a la grasa marón.
«Lo que hace es activarse principalmente con las bajas temperaturas para potegerse del frío. Consumimos así más energía y bajamos de peso», señala Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
De todas formas, habrá que vigilar las cantidades, ya que sólo una torrija tiene cerca de 1000Kcal, la mitad del aporte calórico diario. Por esta razón, la mejor opción, sin duda, es las torijas light preparadas en casa, con leche desnatada, miel en el lugar de azúcar y al horno, en vez de fritas.
Un ayuno de Viernes Santo al estilo del Papa Francisco
Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad han recreado un ayuno de lo más tradicional inspirado en la carismática figura del Papa en el que no faltan frutas y verduras de temporada, empanada con salmón y pisto o dulce de leche en su versión light
- En el mundo hay cerca de mil 229 millones católicos; el 23,3 por ciento de ellos reside en Europa, lo que suma más de 286 millones de personas[1].
- Según las directrices de la Iglesia Católica, el Viernes Santo es día de abstinencia y ayuno. «La ley de ayuno» dicta abstenerse de carne, consumir sólo líquidos o hacer una comida sólida al día, siendo permitidos pescado, lacticinios, huevos y productos de grasa animal[2].
De cara a este Viernes Santo, 3 de abril, y para que sea de ayuda a los que van a guardar la tradicional jornada de ayuno y abstinencia, el equipo de nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha ideado un plan de alimentación inspirado en la carismática figura y gustos culinarios[3] del papa Francisco, uno de los personajes mejor valorados en la actualidad.
«Al plantear la idea, hemos pensado en un menú que corresponda a las afinidades del Santo Padre y sus preferencias culinarias, pero también hemos querido darle un toque saludable y nutritivo para que cumpla con los requerimientos de la ingesta diaria recomendada, asegurando óptima vitalidad», revela Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. Como resultado tenemos «un menú fácil de hacer, económico, humilde, compatible con la vida social y familiar, que utiliza frutas y verduras de proximidad y temporada y se sirve de platos populares criolla, como la empanada con salmón y pisto o el dulce de leche, del que tenemos constancia son del agrado del Papa».
De las dos opciones que da «ley de ayuno» –a base de líquidos o con una comida sólida al día–, se ha apostado por la opción más extendida y menos «severa» que contempla un almuerzo completo pero sin exceso de cantidades que se complementa con desayuno y cena muy ligera. Esta fórmula no contempla “picoteos” entre horas, ni tentempiés de media mañana y tarde.
«Es muy importante planificar lo que vamos a tomar y distribuirlo «estratégicamente» a lo largo de la jornada para evitar carencias nutricionales, mareos o debilidad», apunta Bravo. En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de las 800 Kcal diarias que han de provenir de alimentos cuidadosamente escogidos con un valor nutricional supremo.
Cabe recordar que durante la jornada la actividad física realizada debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar para evitar bajadas de tensión o azúcar. Tomar un tiempo para meditar o reflexionar mejorará el optimismo en cuanto a la perspectiva de vida, ya que, más allá de limitar el consumo completo o parcial de alimentos, el ayuno como disciplina universal busca la purificación del cuerpo para alzar el espíritu.
Para facilitar el proceso de depuración del organismo, necesitamos dormir las ocho horas diarias, ingerir 2 litros de agua y dejar de fumar.
El período de ayuno recomendado en ningún caso debería superar las 48 horas y se ha de interrumpir ante síntomas de debilidad, sudoración excesiva, temblor, fatiga, taquicardia o desmayos. Esta práctica está desaconsejada en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, embarazadas o lactantes, menores de edad y gente mayor de 65 años. También está contraindicada en casos de desnutrición, trastornos psiquiátricos, tuberculosis, cáncer, SIDA, insuficiencias cardiaca, de riñón o hepática, entre otros.
Menú de ayuno para Viernes Sano al estilo del Papa Francisco
1. DESAYUNO
Macedonia de frutas depurativas: naranja, kiwi, piña y manzana
Es todo un cóctel de «energizantes naturales» ricos en fibras, minerales, vitaminas A y C y carotenos. La naranja y el kiwi mejoran el sistema inmune. La manzana es rica en fibra que ayuda en la absorción de las toxinas. La piña genera vitalidad y optimismo, calma la ansiedad y mejora la concentración. Tiene efecto anti estreñimiento y contra la retención de líquidos.
Un suplemento que protege el corazón y mejora la memoria, tomado por el propio papa Francisco debido a sus múltiples beneficios. Los Omega-3 del aceite de este crustáceo extraído en frío son muy beneficiosos para la salud cardiovascular y los procesos inflamatorios. Este producto 100% natural tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y es de gran ayuda contra las enfermedades degenerativas. Influye positivamente el estado anímico, disminuye la depresión y mejora la función cognitiva. No está indicado para embarazadas, lactantes, alérgicos a crustáceos o en casos de tratamiento con anticoagulantes.
2. ALMUERZO
Es un verdadero elixir para la salud y arma nuestras defensas con grandes cantidades de vitamina C y fitoquímicos. Éstos últimos representan componentes químicos naturales, biológicamente activos que funcionan como antioxidantes y reguladores del metabolismo y juegan un papel importante en la prevención de enfermedades crónicas.
La naranja es un potente antioxidante, beneficiosa para la vista, piel y aparato respiratorio. Su consumo es muy recomendado en casos de anemia, ya que ayuda a asimilar el hierro de otros alimentos.
La zanahoria es un alimento alcalinizante que ayuda a depurar la sangre y equilibra los niveles de azúcar, además, favorece la limpieza hepática y mejora la estructura muscular, de huesos y dientes.
Es mejor tomar el zumo media hora antes de comer, prepara los jugos gástricos para recibir los alimentos. «Recomendamos preparar el zumo en casa y tomarlo recién hecho, con la pulpa incluida», sugiere el experto en nutrición del IMEO. Cuando entra en contacto con el aire y la luz, el oxígeno acelera su deterioro y se pierden vitaminas. Se estima que a los 20 minutos los zumos naturales pierden el 50% de sus nutrientes.
Empanada de Salmón ahumado y pisto agridulce
No podía faltar en este menú basado en los gustos culinarios del pontífice argentino un plato típico criollo, como es la empanada gallega[4]. «Desde el departamento de nutrición del IMEO hemos realizado algunos intercambios saludables para poder incluir el plato en la jornada de ayuno, incluyendo «super alimentos», como el salmón ahumado, aceite de oliva virgen, miel de Manuka o la harina integral, y hemos cambiado la fritura por el método al horno», precisa Rubén Bravo.
Dada su alta cantidad de proteínas –25,40gr de proteínas por cada 100gr–, y vitamina D, el salmón ahumado es un alimento recomendado especialmente para mantener en buenas condiciones nuestra masa muscular, piel y huesos. Su regular consumo fortalece el sistema inmunitario y ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer.
3. CENA
La cena en el día de ayuno debe ser sumamente ligera. La sopa juliana es una excelente opción y se sirve de verduras depurativas por excelencias, como el puerro, apio, coliflor, zanahorias, boniato y ajo. «Este caldo nos ayudará a entrar en calor, concluyendo la jornada con una detoxificación multiorgánica, y es ideal para prevenir la retención de líquidos y mejorar la salud de nuestro hígado», puntualiza Bravo.
También conocido como manjar blanco o confiture de lait (mermelada de leche, en francés) es uno de los postres preferidos del Papa Francisco. Se elabora con leche, azúcar y esencia de vainilla. Suele agregarse una pizca de bicarbonato de sodio como colorante. Al ser un dulce muy calórico, desde el departamento de Nutrición del IMEO recomiendan apostar por la opción más light, elaborada con leche desnatada, gelatina sin color para darle más consistencia y miel, preferiblemente de Manuka por sus potentes propiedades antibacterianas.
«La miel es una alternativa saludable y natural de los edulcorantes, tiene relativamente pocas calorías y aumenta los niveles de serotonina del cerebro proporcionándonos sensación de bienestar», subraya Bravo.
RECETA: Empanada de salmón ahumado con pisto agridulce
para 8 personas
INGREDIENTES
Para el relleno: 300grs de salmón ahumado
Para la salsa agridulce de pimentón: 50cl de aceite de oliva extra virgen, 2gr de pimentón dulce, 100gr de miel de Manuka, 50gr de vinagre de Modena
Para la masa: 1kg de harina integral, 500gr de agua a temperatura ambiente, 20gr de sal, 20gr de levadura, 80gr de aceitunas sin hueso, 25gr de aceite de oliva extra virgen
Para el pisto:125gr de cebolla, pimiento rojo, verde y calabacín (125gr de cada), 2 dientes de ajo, 30gr de salsa de tomate
ELABORACIÓN
Salsa agridulce de pimentón:
Dorar el diente de ajo y retirar. Incorporar el pimentón, rehogar ligeramente y añadir el resto del aceite, mezclar y reservar.
En otro cazo, calentar la miel con el vinagre hasta que se disuelva. Montar con la batidora con el aceite de pimentón.
Salmón ahumado:
Cortar en lonchas finas, marinar en la salsa agridulce 10 minutos y dejar reposar en la nevera.
Pisto:
Dorar el diente de ajo, añadir la cebolla, cortada en pequeños dados (de 1 a 2 mm de lado) y saltear un minuto. Añadir el pimiento, también cortado en pequeños dados, saltear otro minuto y repetir la operación con el calabacín. Retirar, colar y añadir una cucharada de salsa de tomate.
Masa:
Poner la harina sobre la mesa en forma de volcán con la sal. En un bol aparte, disolver la levadura en agua. Añadir las aceitunas picadas y poner la mezcla en el centro de la harina. Amasar. Dejarla tapada con un trapo húmedo dos horas. Volver a trabajar la masa y estirar con rodillo. Dejar 15 minutos en la nevera.
Se precalienta el horno a 180 grados. Se divide la masa en dos partes, se estiran en dos círculos, uno ligeramente más grande que el otro. Se coloca una de las partes encima de una bandeja de horno con papel sulfurizado. Se reparte el salmón, la salsa y el pisto por esta base, se tapa con la otra parte y se sellan los bordes con un dobladito. Con unas tijeras de cocina abrimos un agujero en el centro que valga de chimenea y le pintamos la superficie con huevo batido y la leche. Horneamos durante cuarenta minutos o hasta que la veamos dorada.
[1] Anuario Estadístico de la Iglesia difundido por El Vaticano en mayo 2014, con datos correspondientes del 2012.
[2] Constitución Apostólica Paenitemini de 1966.
[3] El libro «Buon Appetito», coescrito por Daniel Anrig y Erwin Niederberger, que ya ha salido en alemán, recoge recetas de David Geisser, chef de la Guardia Suiza Pontificia, que desvelan los platos preferidos del papa Francisco y sus antecesores.
[4] Receta original de David Geisser, publicada en el libro «Buon Appetito», adaptada por los expertos del IMEO para los fines del día de ayuno de Viernes Santo.
Una dieta (con ejercicio) para cada edad
Llega la nueva temporada y, con ella, vuelven las dietas. ¿Sabías que elegir la dieta que más te conviene según tu edad y tu etapa personal es mucho más eficaz que ir probando dietas que han funcionado a otras personas? Con la ayuda de Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, desgranamos las claves que te ayudarán a perder o a mantener el peso de cara al verano.
Mujer hoy, por Raquel Alcolea Díaz
Una dieta para cada edad. Así le planteamos el reto a Rubén Bravo, experto en nutrición y actual portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Y así lo aceptó. Eso sí, lo hizo planteando una diferenciación por etapas basada en estos criterios: una dieta adecuada para una mujer joven en edad reproductiva (20-35 años), otra para una mujer en edad de premenopausia y menopausia) y otra a partir de los 45-60 años (orientada a conservar masa corporal).

1. De los 20 a los 35 años.
Alimentos estrella: fruta, verdura, pescado azul y jamón ibérico.
Dieta aconsejada para perder peso: Dieta del vino y del jamón (aconsejable en mujeres con sobrepeso) o dieta de los días alternos (recomendada a mujeres con obesidad).
Dieta para mantener peso: Dieta mediterránea.
Suplementos: Vitamina C y vitaminas del Grupo B.
Actividad física: Cuatro sesiones a la semana de 45 minutos de aeróbico moderado como zumba, aerobox o running.
2. De los 35 a los 45 años.
Alimentos estrella: fibra, proteína de alto valor biológico y chocolate negro (anti estrés).
Dieta para perder peso: Dieta del vino y del jamón (aconsejable en mujeres con sobrepeso) o dieta de los días alternos (recomendada a mujeres con obesidad).
Dieta para mantener peso: Dieta bioproteinada.
Suplementos: Griffonia y Omega 3.
Actividad física: A la semana, dos sesiones de 45 minutos de musculación o tonificación y dos sesiones de 45 minutos de aeróbico moderado.
3. De los 45 a los 60 años.
Alimentos estrella: Huevos, verdura y pescado azul.
Dieta para perder peso: Dieta Dash.
Dieta para mantener peso: Dieta Perricone.
Suplementos: Zinc, Calcio, Vitamina D y Vitamina E.
Actividad física: Tres sesiones de 50 minutos de yoga, pilates o musculación postural.
Los detalles de cada dieta
DIETA DE LOS DÍAS ALTERNOS. Es una dieta que se utiliza bastante en consulta con pacientes con sobrepeso u obesidad leve para perder de 4,5 a 6 kilos en 3 semanas, dependiendo de la constitución, sexo y la actividad física realizada. Como indica su nombre, esta dieta divide la semana en 3 bloques: 2 días de régimen, 3 días de depuración y 2 días de alimentación normal.
Los primeros dos días se pasan a régimen adaptado al biorritmo humano, donde prima la importancia del desayuno y, a la medida que se acerca la noche, disminuye la cantidad de la ingesta.
Los hidratos de carbono se incorporan en el desayuno, la verdura y las proteínas en la comida y la cena se limita a caldo y un lácteo 0% de postre. Los días depurativos aseguran el aporte calórico indispensable, 800 Kcal al día. Se consumen muchos alimentos detoxificantes, verduras depurativas, frutas ricas en vitaminas, proteínas de alta biodisponibilidad, vino tinto, chocolate negro y lácteos con 0% materia grasa y azúcares. El fin de semana se realiza alimentación normal permitiendo el consumo de legumbres, pasta, arroz o patatas en el menú, así como algún postre casero, vigilando las cantidades.
«La dieta de los días alternos funciona, entre otras cosas, porque se hace más llevadera y se plantea objetivos reales», apunta Bravo. Organizar la dieta en bloques requiere un ‘cambio del chip’ del paciente y reemplaza la sensación de estar a dieta todo el rato, permitiéndole disfrutar de una vida social normal durante el fin de semana.
DIETA DEL VINO Y DEL JAMÓN: Es una dieta diseñada para perder entre 4 Kg y 6 Kg en 4 semanas, dando instrucciones nutricionales individuales para mujeres, hombres o deportistas. Se basa en el consumo diario de dos superalimentos: el vino y el jamón. Está demostrado que tomar vino tinto con moderación puede reducir considerablemente el riesgo de enfermedad coronaria, arterioesclerosis, Alzhéimer o demencia senil. Su consumo durante miles de años le ha atribuido los efectos de elixir de larga vida, gracias a su capacidad de retrasar el envejecimiento celular del organismo.
El jamón, por su parte, es una fuente perfecta de hierro y vitaminas del grupo B, tan necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, el cerebro y para mantener la masa muscular sin carencias en aminoácidos esenciales. El perfil lipídico del jamón ibérico destaca por su bajo contenido en grasas saturadas y un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, por consiguiente favorece nuestra salud cardiovascular.
El jamón de bellota es la mejor opción entre los ibéricos, ya que es un alimento bajo en grasas insaludables, con un complejo vitamínico muy elevado y con un 50 por ciento más de proteínas de alta biodisponibilidad que el resto de carnes frescas.
Todos los días durante las 4 semanas de la dieta se incluye el vino tinto y el jamón ibérico, al mismo tiempo que una gran variedad de alimentos nacionales preparados, en su mayoría, de manera tradicional.
El desayuno en un régimen es tan importante, como necesario y no conviene omitirlo, ya que nos proporciona energía suficiente para empezar el día con buen pie. Hay que tener en cuenta que los ingredientes y la cantidad varían en función del sexo y la condición física de la persona y no es lo mismo si se toma por una mujer o un deportista. Eso sí, en la mesa no puede faltar el pan y el jamón, ni la fruta. El café siempre se toma sólo o con leche desnatada. Por regla general en esta dieta se evitan el plátano, el mango y el melón, porque aportan más calorías por 100 gramos que la mayoría de las frutas. A cambio, son especialmente recomendadas la manzana, la naranja, la pera, las fresas o el melocotón.
A la hora de la comida no puede faltar la verdura, ya sea en forma de ensalada o puré, rehogada o al horno. El plato principal consiste en pescado o carne, de lo más variado: salmón, anchoas, rape, merluza, panga, sepia, almejas, bacalao, atún, pollo, pavo, conejo, ternera y solomillo de buey o carne magra de cerdo.
Se aconseja evitar el pan en la comida y cena. Este alimento queda reservado para el desayuno.
Para beber, agua sin límite en la cantidad y vino. El patrón de consumo diario recomendado de tinto es de una copa de 150ml en el caso de las mujeres y hasta 2 copas de la misma cantidad en los hombres, repartida en la comida y la cena.
En la cena no puede faltar el caldo (de puchero, de verdura o pollo), dos lonchas de jamón ibérico (unas 15 gr cada) y una cantidad determinada (80-150gr según indica la tabla) de carne (pollo, pavo, cerdo o ternera) o pescado/marisco (emperador, boquerones, sardinas, melva, ventresca de bonito, atún, palitos de cangrejo, mejillones, pulpo, sepia). Para finalizar el día los expertos del IMEO sugieren tomarse una onza de chocolate negro puro (sin leche, ni azúcar), ya que sólo así podemos beneficiarnos de su efecto antioxidante y anti arteriosclerosis.
Descafeinado con leche, yogur y dos nueces son el compuesto perfecto de la merienda. Los lácteos en esta dieta siempre son desnatados (0% grasa).
DIETA MEDITERRÁNEA: Es una de las más completas, equilibradas y sanas que existen para mantener un peso saludable. Implica además de un estilo de vida particular, un aporte variado y equilibrado de productos naturales y tradicionales, procedentes de esta zona bañada por el mar Mediterráneo. Son básicas las frutas, verduras, legumbres, cereales, aceite de oliva como fuente de grasa, pescado, y en cantidades más moderadas, los huevos y las carnes de aves.
Combate la obesidad y aporta grandes beneficios para nuestra salud cardiovascular. Ofrece una mayor esperanza de vida y reduce tanto los niveles de colesterol, como el riesgo de enfermedades degenerativas.
La grasa presente en sus comidas procede básicamente del aceite de oliva, son por tanto grasas adecuadas y beneficiosas.
La dieta hace un buen uso del pescado, por tanto proporciona un aporte equilibrado de ácidos grasos poliinsaturados (omega-6 y omega-3).
Es también una dieta rica en fibra (cereales) y antioxidantes naturales (naranjas, limones, verduras).
DIETA BIOPROTEINADA. Partiendo de que la dieta hiperproteica tiene hoy en día muy mala fama, aquí tenemos una dieta proteinada (normoproteica) adecuada para la pérdida de peso.
beneficiosa sobre todo en mujeres con menopausia en las que el consumo abundante de verduras no siempre permite obtener la pérdida de peso deseada.
Debemos entender la dieta proteinada como una pauta en la que se limita el consumo de hidratos de carbono y se consume proteína, pero siempre sin sobrepasar las cantidades diarias recomendadas. Es decir, no consumimos más proteína de la debida (como suele ser el caso de una Dieta Dukan no controlada), sino que restringimos ciertos hidratos de carbono de elevado índice glucémico y elegimos en qué momento del día consumir los carbohidratos permitidos y el resto del día lo cubrimos con proteína de alto valor biológico.
DIETA DASH. Esta dieta diseñada especialmente para pacientes con hipertensión puede resultar idónea para la pérdida de peso. Prima el consumo de frutas, verduras y lácteos desnatados; la proteína debe ser magra y los carbohidratos están restringidos y siempre deben ser integrales. Además limita el consumo de sal y también hace hincapié en la importancia de la hidratación. Ideal para perder el peso, reducir los niveles de presión arterial y además reeducar hábitos alimentarios.
DIETA PERRICONE. Creada por el Doctor Nicholas Perricone, profesor universitario de medicina y dermatólogo. Según la última clasificación de Google es la dieta para perder peso más buscada por los españoles, quizás por los rumores que entre sus seguidoras confesas se encuentra la propia Reina Letizia. Existe en dos versiones: una de 28 días y otra de 3 con efecto flash. La dieta propone un cambio en el estilo de vida y la rutina alimenticia orientada a llevar una vida más sana con unas pautas generales en las que potenciar ciertos alimentos y reducir otros con el objetivo de frenar la inflamación y la oxidación de las células, responsables no sólo de la aparición de arrugas, sino de otro tipo de afecciones.
«Una gran dieta desde mi punto de vista, pues centra mucho más su importancia en la salud que en perder un gran número de kilos en pocos días», resalta Rubén Bravo. En principio se pueden ingerir la gran mayoría de los alimentos, aunque prioriza en algunos para tomar diariamente, como el salmón fresco (rico en proteínas de alto valor biológico y ácidos grasos Omega 3), los frutos del bosque (potentes antioxidantes), las verduras verdes (como el brécol, las espinacas o los espárragos, importante fuente de vitaminas y minerales), el aceite de oliva virgen extra o la avena en copos (rica en fibras, grasas monoinsaturadas y proteínas). Ofrece beneficios tanto en la piel como en la sensación de vitalidad y anti envejecimiento.
¿Por qué se aconsejan suplementos?
1. Mujer joven en edad reproductiva 20 – 35 años (periodos de postpartos incluidos). Se aconseja Vitamina C. Contribuye al funcionamiento estable del sistema inmunitario.Vitaminas del grupo B. Fundamentales en los niveles de vitalidad y sueño.
2. Mujer en edad de premenopausa y menopausia 35-45 años (Dieta orientada a aumentar los niveles de fertilidad por una posible maternidad tardía, mejorar el equilibrio emocional ansiedad/estrés). Se aconseja Griffonia. Mejora notablmente el equilibrio emocional ansiedad/depresión. Y Omega 3. Trabaja en la protección del sistema cardiovascular, buen funcionamiento cerebral y hormonal y prevención frente a las enfermedades inflamatorias.
3. A partir de los 45-60 años (Dieta orientada a mantener la masa muscular, combatir los efectos de la edad y proteger el sistema locomotor huesos/articulaciones). Recomendamos Zinc. Favorece huesos, mejora depresión; Calcio con Vitamina D. En prevención a la osteoporosis;Vitamina E. En prevención contra deterioro cognitivo, artritis reumática, hipertensión y fatiga crónica.
Baja de peso con la dieta del jamón y vino
El jamón ibérico y el vino tinto, dos componentes estrella de la gastronomía mediterránea, pueden ser grandes aliados para perder los kilos de más acumulados durante la época fría, reforzando la salud del corazón y alegrando el paladar.
EFE / El Universal
Con la llegada de la primavera y el buen tiempo, que invitan a usar ropas más ligeras y exponer más partes de nuestro cuerpo y más centímetros de piel, al aire libre, la mayoría queremos lucir una buena silueta.
Una de las ecuaciones para recuperar la figura y desprenderse del exceso de peso acumulado en el cuerpo durante el otoño y el invierno, es «Vino + Jamón = + Salud y – Sobrepeso», es decir que consumiendo estos alimentos se gana en salud y se pierde peso si se toman con moderación, regularidad y control, de acuerdo al Instituto Médico Europeo de Obesidad, IMEO.
«El vino tinto y el jamón ibérico son dos alimentos muy presentes en el modo de vida mediterráneo en sus aspecto social y gastronómico y podrían ser dos abanderados de la buena alimentación, junto a otros alimentos como las legumbres, las frutas, las verduras y los productos del mar», según Rubén Bravo, experto en Nutrición del IMEO (www.imeoobesidad.com).
Hombres dos copas, la mujer una
Bravo, autor de la ‘Dieta del Vino y el Jamón’ (DVJ), que está centrada en esos dos ingredientes, opina que son claves, por sus beneficios para la salud de los sistemas circulatorio y nervioso, su aporte nutritivo y su contribución al control del peso.
La DVJ dura 4 semanas y permite una pérdida aproximada de peso de entre 4 y 6 kilos, dependiendo de la composición corporal, sexo y actividad física de la persona que la siga. Puede descargarse de forma gratuita y, como muestra, se ofrecen los menús diarios para 7 días, desde la web el IMEO (www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php) .
Independientemente de que siga la DVJ, de acuerdo a Bravo, «muchas personas pueden beneficiar su salud y silueta, simplemente incorporando el jamón ibérico y el vino tinto, de forma regular y moderada, a su alimentación del día a día».
«Las recomendaciones sobre el consumo del vino tinto son muy diversas entre unos estudios y otros, pero un buen equilibrio es tomar dos copas diarias distribuidas en ingestas diferentes para los hombres, y una copa, a ser posible en la hora de la cena, en el caso de las mujeres», explica este experto.
En cuanto al jamón ibérico, para Bravo son recomendables unos 120 gramos diarios, tanto para hombres como para mujeres, distribuidos en desayuno y cena, y unos 150 gramos diarios para quienes practiquen deporte.
De acuerdo a este profesional, estos alimentos ofrecen, por separado, una ayuda frente a varias patologías gracias a su composición y, si están juntos en la alimentación, «su potencial terapéutico aumenta, por ejemplo frente a las dolencias cardiovasculares y porque son unos «multivitamínicos reconstituyentes», que benefician el organismo por diferentes vías», indica el dietista.
El vino tiene que ser tinto
«Por eso no es de extrañar que sean dos alimentos recomendados frecuentemente por endocrinólogos, cardiólogos y expertos en nutrición, a aquellos pacientes que padecen enfermedades del corazón o tienen cierto riesgo de padecerlas», recalca.
«El vino tiene que ser tinto, ya que la potencia terapéutica del resveratrol y los taninos, dos compuestos saludables de la uva, se encuentra principalmente en la piel de esta fruta, y en el vino tinto la maceración en su proceso de elaboración se realiza con la uva completa», según Bravo.
En cuanto a la calidad del vino, su añada o sus características organolépticas, para este experto «es suficiente con elegir vinos de calidad media, ya sean jóvenes, reserva o gran reserva y, si cuenta con denominación de origen aún mejor, pues estará asegurada su calidad en todo el proceso de elaboración y embotellado».
En cuanto al jamón, para Bravo es indispensable que sea ibérico y, preferiblemente, ‘de bellota’, pues su contenido en polifenoles, compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, es superior en esta variedad y posee un mejor perfil de grasas saludables.
Este especialista destaca que «un reciente estudio del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid (España) concluye que el consumo moderado, regular y controlado de jamón ibérico tiene efectos beneficiosos en la salud cardiovascular».
Bravo recomienda tomar el vino tinto al menos en la cena, pues «actúa a favor del sueño reparador y el reposo profundo, al producir una ligera disminución de la presión arterial y de la actividad del sistema nervioso central, aportando una leve cantidad de melatonina, neurotransmisor involucrado en el sueño profundo».
Por otro lado, Bravo señala que su DVJ propone «un desayuno completo, saludable y contundente, que podemos incorporar a nuestros desayunos diarios, eligiendo el jamón ibérico como protagonista».
«Una rebanada de pan integral, con un poco de tomate triturado o entero, un chorrito de aceite de oliva extra, y unos 50 gramos de jamón ibérico», son una buena propuesta, para este experto.
Por otra parte, «el jamón ibérico se puede añadir de forma habitual como ‘picoteo’ o aperitivo en las cenas, una costumbre que se observa cada vez en las personas muy ocupadas y con falta de tiempo preparar platos más elaborados», finaliza.
DIETA IDEAL PARA PRIMAVERA
Según Rubén Bravo del IMEO, seguir la ‘Dieta del Vino y el Jamón’ o simplemente incorporar esto dos alimentos a nuestra alimentación habitual en Primavera, sería un acierto, porque:.
A) Muchas personas comienzan con lo que comúnmente conocemos como «operación bikini» (ponerse en forma y recuperar la silueta de cara a la temporada calida) y esta dieta está diseñada para perder entre 4 kilos y 6 kilos al mes de una forma sencilla y saludable.
B) Algunas personas padecen una astenia que les provoca somnolencia y perjudica su sensación de vitalidad, equilibrio emocional y sistema inmunitario, y el jamón ibérico y el vino tinto son reconstituyentes, al aportar vitaminas, minerales y antioxidantes, que favorecen la vitalidad diurna y el descanso nocturno.
C) Con la retirada del frío cobran auge los encuentros gastronómicos de índole social y esta dieta encaja con estos hábitos, tanto mediterráneos como latinos, ofreciendo combinaciones de raciones frías y templadas como el pulpo, la sepia y el jamón ibérico… aderezadas con una copa de tinto.
La OMS recomienda reducir la ingesta de azúcar para combatir la obesidad
Radio Aragón / Reuters
Esta nueva recomendación de la OMS ha suscitado polémica en la sociedad y en los medios de comunicación, ya que la gran mayoría del azúcar consumido proviene de la industria alimentaria y el documental Fed Up ya puso el problema del azúcar escondido en el punto de la mira.
Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierte que muchas veces los productos light o de 0% no son libres de azúcar, porque utilizan edulcorantes que también aportan calorías o tienen 0% grasas y no azúcares.
Los expertos a nivel mundial coinciden que para prevenir los altos índicces de sobrepeso y obesidad, hace falta de medidas drásticas. Entre ellas, la de disminuir a menos del 10 o hasta 5 por ciento la cantidad de ingesta diaria de energía, unos 50 gramos o 12 cucharaditas de azúcar para los adultos que es aproximadamente la mitad de la tasa actual que se consume en Estados Unidos y Sudamérica, dijeron a Reuters expertos de la OMS.
«Tenemos sólidas pruebas de que mantener la ingesta de azúcar a menos del 10 por ciento del total de energía ingerida reduce el riesgo de sobrepeso, obesidad y caries», subrayó Francesco Branca, director del departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo, en un comunicado.
Las recomendaciones de la OMS a los ministerios de salud se refieren a la glucosa y la fructosa, además de la sacarosa, añadidos a los alimentos procesados y bebidas, así como al azúcar que está presente de forma natural en la miel, en los jarabes y en los zumos de frutas.
La media actual en los países de Norteamérica y Centroamérica es de 95 gramos diarios por adulto, en América del Sur es de alrededor de 130 gramos y en Europa Occidental alrededor de 101 gramos», dijo Francesco Branca, director del departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo, en un comunicado.
«Una sola lata de refresco endulzado con azúcar contiene hasta 40 gramos (alrededor de 10 cucharaditas) de azúcar», dijo la OMS.
Alimentos que te ayudan a cuidar el corazón
Con motivo del Día Europeo de la prevención del Riesgo Cardiovascular expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han elaborado una lista con 8 alimentos con poder cardioprotector.
ABC
1. Una de las principales causas de muerte en España.
Las enfermedades del sistema circulatorio son la primera causa de muerte y en nuestro país, representan el 30% de las muertes anuales. Las mujeres viven más años que los hombres, pero también tienen más probabilidad de padecer un ictus o insuficiencia cardíaca. Los hombres, a cambio, presentan mayor incidencia de infarto y angina de pecho. En ambos sexos, el riesgo cardiovascular incrementa en más de un 50% a partir de los 40 años de edad.
Con el motivo del Día Europeo de la prevención del Riesgo Cardiovascular, que el sábado, 14 de marzo celebra su décimo aniversario, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)reincide en la importancia de llevar un estilo de vida saludable y en la necesidad de remediar el exceso de peso, la inactividad física y el hábito de fumar.
Según Rubén Bravo, portavoz del instituto y experto en nutrición, pensar en la alimentación como una fuente de salud para nuestro corazón «sin duda es la mejor inversión a largo plazo que podemos hacer, que nos proporcionará no sólo mayor esperanza de vida, sino también calidad».
Con el fin de contribuir a reducir el impacto corrosivo que ejerce sobre la salud una alimentación no adecuada, los expertos en nutrición del IMEO han elaborado una lista con 8 alimentos con manifestado poder cardioprotector en numerosas publicaciones científicas. Ademásde una dieta sana, se recomienda evitar los excesos, mantenerse físicamente activo y realizar controles periódicos de los niveles de glucosa, presión arterial y colesterol.
2. Nueces, entre 3 y 6 unidades.
Dos de los compuestos de las nueces, el ácido linolénico que el organismo transforma en ácidos grasos omega 3 y los fitosteroles, juegan un papel importante en la reducción del colesterol. Los nutricionistas recomiendan comer un puñado de nueces a diario (no más de 4-6 unidades, debido a su alta intensidad energética) que se pueden alternar con otros frutos secos sin sal añadida(cacahuetes, avellanas, semillas de sésamo). Aprox. 25 gr equivalentes a unas 160 Kcal.
3. Jamón ibérico, hasta 150 gr. al día.
El jamón ibérico, preferiblemente de bellota, es un «superalimento» que nos aporta hierro y vitaminas del grupo B que permiten el buen funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. Contiene pocas grasas saturadas, es rico en ácidos grasos monoinsaturados y tiene menos colesterol que el pollo o el pavo.
Su consumo moderado y con regularidad aporta efectos beneficiosos en la salud cardiovascular, de modo que se está considerando la posibilidad de que este producto sea incorporado en la Dieta Mediterránea, según apunta un reciente estudio realizado por la Unidad de Endotelio y Medicina Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Aprox. 350 Kcal.
4. Una copa de vino tinto.
La potente terapéutica del resveratrol y los taninos se encuentra principalmente en la piel de la uva, y en el caso del vino tinto la maceración en su proceso de elaboración se realiza con la uva completa, algo que no ocurre con el vino blanco, y un hecho que sólo se realiza en la fase inicial en el vino rosado.
Según el estudio Predimed, realizado durante cinco años con 7.447 participantes, las dietas suplementadas con frutos secos, aceite de oliva y vino reducen un 30% el riesgo cardiovascular. Los beneficios de la ingesta moderada de caldos tintos radica en la presencia de los polifenoles, que tienen poder antioxidante, efecto antiinflamatorio y reducen la presión arterial. Una copa de 150 ml equivale a 87,5 Kcal.
5. Pescado azul, 3 veces a la semana.
Los pescados azules tienen de media unos 10g de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA y el EPA. Tienen gran capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos ayudan a prevenir el riesgo cardiovascular.
Los expertos en nutrición del IMEO aconsejan consumir pescado azul fresco dos, tres veces por semana, de 140gr la ración por persona y día,debido a su aporte energético. Una opción menos calórica sería pescadito, carpa, jurel, congrio, trucha o boquerón, en este orden. «Recomendamos evitar o limitar el consumo de pescados de dimensión grande, como atún, bonito, pez espada o emperador, frescos o en latas por su posible contaminación de mercurio, una sustancia altamente tóxica que es muy perjudicial para el organismo en grandes concentraciones», especifica Bravo. 140 gr por día, persona y ración aportaría entre 168 y 280 Kcal, en función del pescado.
6. Aceite de oliva virgen, 2 cucharadas soperas al día.

El aceite de oliva extra virgen es rico en antioxidantes, ácidos grasos monoinsaturados, vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos cardioprotectores. Se considera el aceite vegetal más seguro que existe, pero se ha de tomar con moderación, porque los ácidos grasos de cadena larga que se encuentran en él tienen más probabilidades de contribuir a la acumulación de grasa corporal que los ácidos grasos de cadena corta y media de la mantequilla, el aceite de coco o el aceite de almendra de palma.
Las cantidades de antioxidantes presentes en los aceites pueden disminuir, cuando se exponen a altas temperaturas en los procesos de cocción y dejan de ser beneficiosos para la salud. «El aceite de oliva, a pesar de su punto de humeo más alto (de 185 a 204 ºC), también se transforma en grasas trans cuando es reutilizado repetidamente y calentado a temperaturas muy altas», advierte el experto en nutrición del IMEO. Por esto es mejor consumirlo crudo.
Como recomendación general, para saber si un alimento contiene grasas trans (que suelen ser presentes en alimentos procesados, bollería industrial y patatas fritas) hay que comprobar si contiene las palabras «parcialmente hidrogenado» en el etiquetado. 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra son aprox. 30 gr y aportan unas 239 Kcal.
7. Legumbres, 2 veces al día.
Algunos fitoquímicos de las leguminosas (judías, habas, guisantes, lentejas, garbanzos) están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de la formación de la capa de ateroma que degenera en enfermedades cardiovasculares.
Las lectinas favorecen el transporte de colesterol sanguíneo y su metabolismo y reducen así el riesgo de acumulación en las paredes de las arterias.
Las saponinas disminuyen la absorción de colesterol en el tracto digestivo, por lo que su aportación también es beneficiosa. Entre 57 y 113 gr de legumbres crudos, por persona, ración y día, en función del sexo, el peso y la actividad física realizada. Aportan entre 171 y 339 Kcal.
8. Cereales integrales, un puñado a diario en el desayuno.
La fibra es un componente de muchos alimentos que contribuye areducir significativamente los niveles de colesterol. Se encuentra en loscereales integrales, el salvado de avena, el germen de trigo, la avena integral, el pan integral y el arroz integral.
Los especialistas en nutrición recomiendan sustituir los cereales refinados por integrales, porque es cardiosaludable. Gran cantidad de estudios corroboran su capacidad de disminuir el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, hipertensión y cardiopatía. 100 gr de cereales integrales aportan unas 372 Kcal. Un puñado equivaldría a 40 gr que aportan 149 Kcal.
9. Frutos rojos, 3 o más veces por semana.

Las mujeres que siguen una dieta rica en frutos rojos reducen en un 32% el riesgo de padecer un infarto. Lo determina un estudio de laEscuela de Salud Pública de Harvard (EE.UU.) que durante 18 año estudió a los hábitos alimentarios de 93.600 mujeres.
Los resultados relacionaron el consumo frecuente de frutos rojos (fresas y arándanos tres o más veces por semana) con un riesgo de infarto un 32% menor. De acuerdo con los autores, el efecto protector de los frutos rojos es debido al alto contenido de antocianinas, unos pigmentos de color presentes en las células vegetales.
Estudios anteriores ya habían demostrado que este grupo de flavonoides contribuye a la protección de la pared interior de las arterias y al control de la presión arterial.
Las antocianinas se encuentran también en las cerezas, moras, frambuesas, grosellas y uvas negras. Diversos trabajos constatan sus propiedades antioxidantes y antiradicales libres. Además de proteger las arterias, las antocianinas también tienen efectos beneficiosos en el control metabólico de la glucosa y los lípidos. 100 gr de frutos rojos (sólo la parte comestible) aportan entre 30 y 39 Kcal, las cerezas más, unas 58 Kcal.
DIETA DEL CEVICHE: Para adelgazar rápido
Revista AR, número del Marzo 2015. Por Leticia Albi
Si el tradicional plato peruano es el rey de esta dieta, Kate Middleton es la reina. La duquesa de Cambridge ha puesto en boca de todos este plan alimenticio, pues parece ser que es el secreto de su envidiable figura y con el que ha conseguido perder, en tiempo récord, todo el peso que ganó durante su primer embarazo.
Se basa en el consumo de alimentos crudos, puesto que de esta forma conservan todos sus nutrientes. Las frutas y verduras frescas y de temporada son fundamentales en esta dieta, al igual que otros alimentos como, por ejemplo, el gazpacho, la leche de almendras o el ceviche, que da nombre al plan. Justo esta última forma de preparar el pescado «contiene poca grasa y es bajo en calorías. Se sirve crudo y marinado en zumo de limón. Tiene propiedades nutricionales, ya que aporta proteínas, omega 3 y 6, zinc, selenio, yodo, potasio y vitaminas A, D, E y K», asegura Rubén Bravo, directos del departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), en Madrid.
Tampoco deben faltar las ensaladas, que se aliñan con unas gotas de limón: «Es una dieta hipocalórica, es decir, busca el déficit calórico para perder peso», añade el experto. Por supuesto, se eliminan de ella todos los alimentos procesados y la comida rápida o precocinada. ¿Un plus de esta dieta? Aporta energía al organismo, fortalece el cabello y las uñas, y da a la piel un extra de luminosidad, pues incorpora algunos de los alimentos más recomendados por los dermatólogos, como el pescado (mejor azul), que ralentiza el envejecimiento celular y controla el exceso de grasa, o los cítricos, que son un potente antioxidante.
Una curiosidad sobre este último dato: ¿sabes que si rocías limón en una manzana pelada y troceada no se pone de color marrón?
Menú tipo
Desayuno
Un vaso de leche de soja y un trozo de papaya o una rebanada de pan de centeno con tofu.
Media mañana
Un vaso de zumo de zanahoria, apio y remolacha con una cuchara de polen.
Comida
Ensalada de germinados de alfalfa, tomate, cebolla y apio con aceite de oliva, zumo de limón y sal. Ceviche de salmón.
Merienda
Una pera o un yogurt natural con tres almendras.
Cena
Ensalada de soja, zanahoria rallada, remolacha y cebolla con aceite, sal y limón.
Alimentos que nos ayudan a entrar en calor sin descuidar la línea
Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad ofrecen 10 consejos para combatir el frío y cuidar la línea
La caída generalizada de las temperaturas en invierno, agudizada por la reciente ola de frío que congeló la Península Ibérica, hizo que los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) se planteen una pregunta: ¿Irrumpe el frío en nuestros hábitos alimenticios a la hora de cuidarnos?
Diferentes estudios[1] apuntan que consumimos más calorías mientras más expuestos al frío estamos[2]. Pese a ello, no se da un gasto calórico importante, porque contrarrestamos dichos efectos con medidas para entrar en calor: pasamos menos tiempo fuera, nos abrigados más y hacemos buen uso de la calefacción. Según Rubén Bravo, portavoz del IMEO y experto en nutrición, «el frío exige a nuestro cuerpo un esfuerzo extra para mantener una temperatura constante alrededor de los 37ºC, teniendo que activar los mecanismos de la termogénesis para generar calor interno y contrarestar de ésta manera el descenso de la temperatura que marca el exterior».
«Dado que los alimentos que ingerimos suelen consumir en diferentes procesos digestivos casi el 15 por ciento de la energía consumida, en época de frío el cuerpo nos pide más alimentos calientes y energéticos que ayudan a mantener la temperatura corporal constante, aumentan nuestras defensas y son una valiosa herramienta para combatir los resfriados», argumenta Bravo.
No obstante, los platos de puchero y potajes hipercalóricos –que son lo que más se consume en estas fechas– esconden cierto riesgo de engordar y no siempre son la mejor opción. Por esta razón, los especialistas en nutrición del IMEO han marcado diez puntos, en forma de consejos prácticos, que nos ayudarán a entrar en calor, sin descuidar la línea.
Para no desviarse de los hábitos saludables, desde IMEO recomiendan basar el menú de cada día en un 50% de hidratos de carbono, en un 30% de grasas saludables y en un 20% de proteínas sobre las calorías totales diarias.
La comida caliente y la práctica regular de ejercicio físico son una forma natural del organismo humano para entrar en calor y, además, ayudan para alejar por un tiempo la sensación de hambre.

10 consejos prácticos que nos ayudan a entrar en calor en el invierno sin descuidar la línea
1. Añadir a las sopas, caldos, cremas y purés abundante cantidad de vegetales y hortalizas. Los caldos nos hidratan y ayudan al organismo a mantener la temperatura corporal adecuada. Los ingredientes indispensables para combatir el frío son: cebolla, ajo, jengibre, alcachofas, acelgas, espárragos, espinacas, zanahoria, lentejas, arroz, puerro, apio, calabacín, calabaza, berenjena, entre otros. La sopa Juliana y el caldo de verduras depurativo son la opción menos calórica.
Se desaconseja «potenciar el sabor» del plato añadiendo patatas, pastillas colorantes, quesos o nata, porque aportan calorías extras. Si se tiene mucha hambre, es mejor consumir las verduras en parrillada o rehogadas, por su efecto saciante.
2. Tomar a diario cebolla, ajo y jengibre para reforzar las defensas. Sus efectos antibióticos, antioxidntes y antiinflamatorios los convierten gran aliado contra los resfriados.
3. Servirse de súper especias como el comino, tomillo y pimienta. Además de ser un buen condimento, tienen pronunciadas propiedades antigripales. La pimienta de Cayena en sopas y guisos, por ejemplo, aumenta ligeramente el metabolismo, estimulando el uso de las grasas como fuente de energía.
4. En comida y cena priorizar las grasas saludables y omega-3 que se encuentran sobre todo en el pescado azul (sardinas, lubina, besugo).
«Hay que tener especial cuidado con las grasas, si queremos cuidar la línea: aunque son nuestra principal «gasolina» tenemos que limitar su consumo al 30 por ciento de las calorías totales diarias, que es el equivalente de cuatro cucharas soperas de aceite de oliva virgen», recalca Rubén Bravo.
5. Legumbres e hidratos de carbono, en su justa medida. Se trata de alimentos que nos suministran energía de forma rápida y son indispensables para una alimentación equilibrada, pero también esconden riesgo, si se toman en cantidades desmesuradas. Las legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos, judías) hay que tomarlas un par a la semana. En cuanto al consumo de pastas, patatas, arroz y cereales, si es un plato principal completo, se aconseja comerlo una vez a la semana como excepción. «En el caso contrario se pueden utilizar pequeñas cantidades como guarnición todos los días», explica Bravo.
6. Las proteínas deben constituir un 20 por ciento de las calorías totales diarias. La carne, el pescado, los huevos y los lácteos son alimentos indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo y, además, ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.
7. Comenzar el día con un café o té y a la tarde-noche tomar infusiones. Además de hidratar y dejarnos con buen sabor en la boca, estas bebidas calientes de tradición milenaria ejercen efectos terapeúticos sobre nuestro organismo y estado de ánimo si se usan correctamente. Pueden relajarnos (extracto de menta-poleo, pasionaria, valeriana o lúpulo), activar el metabolismo y contribuir a la pérdida de peso (te verde, rojo, rooibos) o mejorar la digestión (infusiones con manzanilla, hinojo o comino). Además, ayudan a combatir los resfriados, alivian el dolor de garganta y la congestión nasal.
En cuanto a las bebidas estimulantes como café y té, los expertos en nutrición advierten que no hay que abusar de ellas, porque puede provocar nerviosismo, insomnio o estados de ansiedad. «Hoy en día sabemos que se trata de la misma molécula, con la diferencia que los polifenoles presentes en gran cantidad en el té ralentizan el ritmo de absorción de la cafeína, con lo cual su efecto es más lento pero más duradero en el té», explica Bravo.
8. Aumentar las raciones de fruta en invierno, sobre todo de cítricos y temporada con altas dosis de vitamina C. Son el remedio natural por excelencia para prevenir los resfriados y reducir sus síntomas.
Es preferible comer la pieza entera, con piel o pulpa, que contiene entre 60 y 70 porcientos de sus apreciados nutrientes. De esta manera nos saciaremos antes que tomando un zumo que contiene tres veces más frutas y mucho más calorías.
9. Incluir en el menú ansiolíticos naturales como el chocolate negro o semillas de griffonia. Durante el invierno tenemos días más cortos y disfrutamos de menos horas de luz solar. Esto contribuye a que disminuyan nuestros niveles de serotonina, hormona del bienestar, y que a su vez sintamos más necesidad de comer para oprimir los ataques de ansiedad y depresión.
Un truco para aumentar nuestros niveles de serotonina sería añadir al aliño de la ensalada semillas de griffonia, una planta africana que contribuye a reducir los estados ansioso y depresivos sin afectar al funcionamiento del cerebro ni crear adicción.
El chocolate caliente conviene prepararlo en casa con leche desnatada y una onza de chocolate negro puro.
10. Al ser posible, hacer deporte en el exterior. Cuando se realicen ejercicios aeróbicos y el deportista está en movimiento constante, se queman más calorías al aire libre y en un ambiente frío que en un gimnasio o ambientes climatizados. Eso sí, hay que tomar medidas para no coger algún resfriado, como utilizar ropa para absorber la humedad, proteger debidamente los vías respiratorias y no dejar que el sudor se enfríe.
Estudios realizados con habitantes de países con climas más fríos han demostrado que correr al aire libre en el invierno resulta saludable, ya que mejora el estado de ánimo de quienes lo practican y disminuye el riesgo de desarrollar el denominado “trastorno afectivo estacional”.
[1] Dauncey MJ. Influence of mild cold on 24 h energy expenditure, resting metabolism and diet-induced thermogenesis. Br J Nutr. 1981 Mar;45(2):257-67.
[2] A.M.J. van Ooijen, W.D. van Marken Lichtenbelt, A.A. van Steenhoven, K.R. Westerterp. Seasonal changes in metabolic and temperature responses to cold air in humans. Physiology & Behavior 82 (2004) 545–553.
Comer sano, pero sin obsesionarse
En este programa de El Faro de Castilla la Mancha interviene como invitado Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
¿Qué dietas podemos seguir para perder peso?, ¿cómo distinguir una dieta buena de una tipo «milagro»?, ¿son compatibles los régimenes para perder peso con la vida social? A estas y otras preguntas responde el experto en este escpecial dedicado a un propósito muy común que nos acompaña en la entrada del año nuevo: adelgazar.
Para escuchar el programa integro, pulsa play.





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