Por qué estás tomando mucha más azúcar de la que crees

Huffington Post, por Margarita Lázaro

La Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere limitarnos el consumo de azúcar. En concreto recomienda no tomar más de 25 gramos al día, esto es, seis cucharadas pequeñas. Eso significa que un amante de lo dulce agotaría su cupo diario con dos cafés y un yogurt natural.

cafe con lecheLa cifra es baja, muy baja y el objetivo parece casi inalcanzable. Más todavía si tenemos en cuenta los datos de consumo actual. Según el estudio de energía y macronutrientes de 2011, la ingesta de azúcar en España es del 20% de las calorías totales de nuestra dieta diaria. Esto es cuatro veces más de lo que quiere recomendar la OMS (la propuesta está todavía pendiente de aprobación) y el doble de la cantidad recomendada en ese momento. «El problema es que llevamos una vida desastrosa y nos va a costar cambiarla», señala Irene Bretón, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición y miembro del Área de Nutrición de la SEEN.

La finalidad de esta medida es disminuir el riesgo de caries dental y reducir los altos índices de obesidad entre la población. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), un 37% de los españoles sufre sobrepreso y un 17% padece obesidad. «Siempre se ha relacionado esta enfermedad con la ingesta excesiva de grasa pero un exceso es un exceso, provenga de donde provenga», señala la nutricionista Vanesa León, miembro de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Madrid, ADDINMA. Así es tan negativo pasarse con las grasas como con los hidratos de carbono o las proteínas. «El abuso de cualquiera de ellos se transforma finalmente en depósitos de grasa en el tejido adiposo, lo que conocemos como obesidad», explica. Esta enfermedad, cada vez más presente en la sociedad, va asociada a la aparición de enfermedades cardiovasculares, déficit de vitaminas del grupo B, accidentes cerebrovasculares, enfermedades de hígado graso y algunos tipos de cáncer.

Conocido el objetivo, toca saber cómo podríamos cumplir este saludable propósito. ¿A qué azúcares se refiere exactamente la OMS? ¿Se incluirían todos o hay alguno que queda fuera del saco? La nutricionista Vanesa León señala que existen excepciones: «Quedan excluidos de esta limitación los hidratos de carbono, azúcares de absorción lenta, y los contenidos en la fruta y los lácteos». Quedarían fuera pan, cereales, patatas, pastas, arroz, legumbres, lácteos y frutas.

Los afectados por la norma serían los azúcares libres. «Estos son los monosacáridos (glucosa y fructosa) o disacáridos (sacarosa o azúcar de mesa) añadidos, así como los azúcares naturalmente presentes en la miel, siropes, zumos de fruta y concentrados de fruta», señala Eduard Baladia, responsable de Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AED-N). También se incluiría el azúcar moreno, que goza de mejor fama que el blanco por tener nutrientes extras pero que no deja de ser un disacárido, señala Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

LOS AZÚCARES ESCONDIDOS

panLa cuestión ahora es descubrir qué alimentos contienen esos azúcares y cuáles deberíamos suprimir o limitar. «Los refrescos, los caramelos y chucherías, la bollería y las galletas (incluidas chocolateadas y/o con mermelada) son los casos más claros, pero también deberían considerar los zumos de fruta (naturales o comerciales) o el binomio cacao soluble y cereales de desayuno (casi todos son muy azucarados)», señala Baladia.

Ahí no termina la lista. La tarea resulta mucho más complicada porque, como señala Bretón, «el azúcar está omnipresente». La encontramos en productos impensables como galletitas saladas, jamón york o el kétchup. Este ejemplo lo cita OMS para advertirnos de la cantidad de azúcar que está oculto en nuestra despensa. Una ración de esta salsa guarda 4 gramos.

patatas fritas«Lo primero que debemos hacer para descubrir si un alimento lleva o no azúcares de este tipo es leer bien el etiquetado nutricional. Si en él encontramos los términos glucosa, fructosa, sucrosa, sacarosa, jarabe de maíz, miel, maltosa o concentrado de zumos de frutas, sabemos que el alimento que tenemos delante sí contiene azúcar», señala León. Así encontremos grandes dosis en los cereales del desayuno, sobre todo los infantiles, el pan de molde, la salsa rosa, el cacao soluble y los refrescos azucarados.

Las OMS cita también este ejemplo. Una lata contiene alrededor de 35 gramos de azúcar, 10 más del índice diario permitido. Francesco Branca, director del área de Nutrición para la Salud y Desarrollo de la OMS, señala que un adulto puede tolerarlo esporádicamente pero el problema con los refrescos es que se consumen mucho (en cantidad) y con mucha frecuencia (a diario), incluso en el caso de los niños. Además son calorías añadidas. «Al tomar un refresco no dejas de tomar otro producto, sino que lo sumas», explica la doctora Bretón. No por beberse una lata de una bebida azucarada, comeremos menos que si acompañásemos el plato de un vaso agua.

ketchupSin embargo, por muy buenas que sean nuestras intenciones, cortar de raíz no es fácil. El azúcar genera adicción. Porque es capaz de levantar nuestro estado de ánimo y hacer que nos sintamos mucho mejor ya que estimula la segregación de serotonina, la llamada hormona de la felicidad. Ese rápido «subidón» anímico nos lleva a consumir en momentos en los que necesitamos consuelo o pensamos que merece un premio. El problema es que igual que llega, el subidón se va y nos hace sentir irritables, ansiosos y cansados. Para calmarlo volveríamos a consumir azúcar lo que nos hace entrar en un ciclo de atracones sucesivos.

CÓMO ELIMINAR EL CONSUMO DE AZÚCAR

¿Qué alternativa existe? No hay una solución infalible. Leyendo las etiquetas de los alimentos podemos limitar el consumo. Para Rubén Bravo eliminar el azúcar común sería una medida beneficiosa aunque no es fácil. «Nuestro paladar está acostumbrado al sabor dulce de los alimentos y nos parece impensable tomarnos un café sin azúcar pero deberíamos acostumbrarnos ya que nuestra salud nos lo agradecerá», añade Vanesa León.

La nutricionista señala que se puede seguir la metodología de las personas con diabetes tipo 2, que ven obligados a reducir su consumo de azúcares simples buscando alternativas y las más utilizadas son los edulcorantes acalóricos (aportan cero calorías) como el aspartamo, el ciclamato o la sacarina. «Es cierto que el consumo de estos edulcorantes artificiales está en constante revisión para establecer cuál debe ser la dosis adecuada y su efecto a largo plazo, pero hoy por hoy siguen siendo una buena alternativa», señala León. Otros no lo aconsejan por ser productos 100% químicos que pueden ser el origen de cánceres y pancreatitis.

Tampoco sería aconsejable el consumo de sorbitol o fructosa que aportan las mismas calorías del azúcar. Sí lo es la Stevia, considerada el edulcorante natural sin calorías por excelencia. «Su poder edulcorantes es unas 300 veces superior al del azúcar, por lo que no se necesitan grandes cantidades para dar sabor a los alimentos», señala León. Solo hay un problema: su ingesta diaria también está limitada. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria y Nutrición (EFSA) señala que debería ser de cuatro miligramos por kilo de peso corporal al día.

La OMS revisará el mínimo diario de azúcar para reducir la obesidad y la caries dental

azucarActualmente recomienda que su consumo sea inferior al 10% del consumo diario de calorías. La Organización Mundial de la Salud (OMS) abrió este miércoles una consulta pública para recibir sugerencias sobre un proyecto que pretende elaborar con directrices sobre la ingesta de azúcares, el cual incluirá recomendaciones a los países sobre la limitación del consumo de azúcar con vistas a reducir problemas de salud pública como la obesidad y la caries dental.
Los interesados podrán formular observaciones sobre este proyecto de directrices a través de la web de la OMS hasta el próximo 31 de marzo, previa presentación de una declaración de intereses.
En este periodo, la OMS llevará a cabo un proceso de examen colegiado. Una vez concluidos el examen y la consulta, estudiará todas las observaciones y el proyecto de directrices será revisado, si es preciso, y aprobado por el Comité de Examen de Directrices de la Organización Mundial de la Salud antes de ser ultimado.
La actual recomendación de la OMS, que data de 2002, es que el consumo de azúcares debe representar menos del 10% de la ingesta calórica total diaria.
En el nuevo proyecto de directrices se formula la misma recomendación, pero destaca los beneficios adicionales de la ingesta calórica total diaria inferior al 5%, lo que equivale a unos 25 gramos azúcar al día para un adulto con un índice de masa corporal normal, el equivalente a 6 cucharadas de café.
Los límites de ingesta de azúcares que se sugieren en el proyecto de directrices de la OMS se aplican a todos los monosacáridos (como glucosa y fructosa) y disacáridos (como sacarosa o azúcar de mesa) que son añadidos a los alimentos por los fabricantes, los cocineros o los consumidores, así como a los azúcares presentes de forma natural en la miel, los jarabes, los jugos de fruta y los concentrados de fruta.
La OMS señaló que gran parte de los azúcares que se consumen hoy en día están ‘escondidos’ en alimentos elaborados que generalmente no se consideran dulces. Por ejemplo, una cucharada de ‘ketchup’ contiene unos cuatro gramos de azúcar (aproximadamente una cucharada de café) y una sola lata de refresco endulzado con azúcar contiene hasta 40 gramos de azúcar (unas 10 cucharadas de café).
Fuente: Te interesa

La obesidad se triplica en países en vías de desarrollo

Alt1040, por Santi Araujo
Obesidad McUn reciente estudio muestra la catastrófica alimentación que sigue el Planeta Tierra. La obesidad sigue en aumento, llegando a triplicarse el número de personas afectadas en países en vías de desarrollo.
Uno de los problemas a los que se enfrenta la sociedad moderna es la obesidad. Irónicamente, mientras medio planeta carece de alimentos para sobrevivir, la otra mitad sufre las consecuencias de vivir en un sistema alimenticio industrializado, expandiéndose esta enfermedad a una velocidad vertiginosa.
En un reciente estudio publicado por ODI, se puede comprobar que la obesidad ya no es algo que deba asociarse automáticamente a Estados Unidos, ya que el resto de países parecen estar en una carrera para alcanzar esos porcentajes, estando cada vez más cerca. En dicho estudio, se puede comprobar (en una serie de infografías) cómo esta enfermedad se está expandiendo rápidamente a otras áreas del planeta.
En dos décadas (entre 1980 y 2008) el porcentaje de adultos que sufre de sobrepeso / obesidad creció de un 23% a un 34%, siendo responsables de ese crecimiento los países con ingresos económicos bajos. Los países en vías de desarrollo vieron como esa cifra aumentaba casi en cuatro veces (de 250 a 904 millones de personas), mientras que en los países «desarrollados» el aumento fue de un 1,7%.
Obesidad-mundialPaíses de Latinoamérica, Oriente Medio y África del Norte ya presentan niveles de obesidad similares a los que tenemos en Europa: sobre un 58% de la población. Como siempre, el pódium lo tendría Norteamérica, donde un 70% de los habitantes sufren de sobrepeso, una cifra que me parece impresionante. Las áreas del planeta donde más se expandió desde 1980 fueron Latinoamérica y Asia Oriental (en China, por ejemplo, se dobló el número de personas).

Dulces vs frutas

Dulces máquinaObviamente, se achaca a la «alimentación basura» como máximo culpable. Se afirma que de 1960 a 2009 se aumentó un 20% el consumo de dulces y azúcares por persona, algo que si no se modifica, seguirá causando estragos en la salud de las mayoría de las personas de la Tierra y que, aparentemente, sigue en continuo aumento.
De todos modos, también se nombran casos contrarios. Como buena noticia, se pone como ejemplo a Corea del Sur, donde una serie de campañas públicas de concienciación por la comida saludable han conseguido que consuman un 300% más de fruta y un 10% más de verduras (comparado con 1980).
Como vemos, los algunos gobiernos se resisten a tomar medidas o una posición clara sobre este tema. La comida es un tema delicado y que está directamente relacionado con el placer, pero tampoco debemos olvidarnos que antes está relacionado con nuestra propia salud. A pesar de los intereses industriales y empresariales, tendrá que llegar un momento (no muy lejano) en el que se ponga freno a este serio problema. De lo contrario, seguirán apareciendo víctimas de este sistema goloso y sin escrúpulos.

Niños: Cómo evitar los empachos y atracones durante las Navidades

Llega la Navidad y con ella la preocupación de que estas fechas alteren de manera negativa los hábitos alimenticios de los niños.
Dintersa
los niños también se pasan con la comida en Navidad
Llega la Navidad y con ella la preocupación de que estas fechas  alteren de manera negativa los hábitos alimenticios de los niños.

Llegan los dulces, los excesos, los cambios de horario… sabemos que está en nuestras manos el controlar estas situaciones para no afectar a su salud.

Por ello, a continuación, te detallamos una serie de consejos saludables a tener en cuenta durante las fechas Navideñas:

En principio, los niños podrán comer el mismo menú que los mayores teniendo en cuenta estas recomendaciones básicas:

  1. Intenta mantener los mismos horarios previos a las vacaciones.
  2. No te saltes el desayuno, ya que es una de las comidas más importantes del día, aprovecha, ahora que tienes más tiempo, para desayunar  con tu  hijo.
  3. Cocina con poca sal.
  4. Si se trata de un bebe, no introduzcas alimentos que no estén ya introducidos en su dieta para prevenir las alergias.
  5. Si para la familia se han elaborado platos muy fuertes como podrían ser el cochinillo, cordero o platos muy condimentados, lo ideal sería cambiarlos por platos más suaves como el pollo, el pavo o el lenguado.
  6. Si el niño lo pide, a partir de los 18 meses de edad está permitido que prueben los típicos dulces de Navidad desmenuzados para evitar que se atraganten y en poca cantidad.
  7. El 31 de diciembre los más pequeños podrán probar las uvas, pero peladas y sin pepitas.
  8. Durante las comidas, beber agua y evitar los refrescos azucarados tipo limonada, naranjada y los que tengan cafeína.
  9. En cuanto a los brindis, nada de alcohol, éste se puede sustituir por zumos o agua.
  10. Opta por “El efecto aperitivo”, creado por el Instituto Medico Europeo de la Obesidad (IMEO). Este efecto tanto sirve para los más pequeños como para los mayores. consiste en hacer aperitivos bajos en calorías una media hora antes de empezar a comer, para que el cuerpo tenga tiempo a percibir el estímulo de la saciedad y se llegue a la mesa con menos hambre y evitar comer en exceso.

 Ejemplo de entrantes para obtener  EL “EFECTO APERITIVO”

Aceitunas, tortitas de arroz o maíz con crema de soja o paté vegetal, salmón ahumado, berberechos condimentados, mejillones al vapor, tomatitos con bolas de queso fresco, picadillo de cebolla, tomate, pepinillo sobre hoja de endivia, corazones de alcachofa salteados  con jamón, espárragos, champiñones salteados con ajo y perejil, gambas al vapor, almejas a la marinera…

¿Cómo actuar en caso de empacho?

Si ves que tu hijo presenta síntomas de empacho, tipo dolor abdominal que pueden preceder con vómitos, diarrea o fiebre… En principio, no necesita de mayores cuidados que una dieta blanda de  protección gástrica compuesta de: alimentos suaves tipo arroz blanco, pollo o pescado hervido o a la plancha, manzana horno o compota. Para evitar la deshidratación, ofrécele agua o mójale la boca con agua.  Puedes hacerle masajes en la tripa, ya que les tranquiliza muchísimo…

«La obesidad debería ser un problema de los gobiernos, no de las familias»

«Para perder peso no hay receta mágica, se necesitan voluntad e información: la gente no sabe que en una lata de Coca-Cola hay diez sobres de azúcar»

Llanera, Miguel L. SERRANO – La Nueva España

-Venga, póngase de pie. Hagamos la entrevista de pie.

Tim Lobstein, foto by Nacho OrejasTim Lobstein va en serio. Se levanta de su silla y, para explicarse, señala el enorme ventanal que enseña a decenas de personas trabajando delante de sus ordenadores. «Mire, ¿ve a toda esa gente? Esos son los hábitos actuales. Sentarse y trabajar. Estamos sentados mucho tiempo. El trabajo ahora es así y favorece la vida sedentaria». Lobstein es uno de los mayores expertos mundiales en obesidad, fenómeno que lleva estudiando 35 años. Es el coordinador del programa infantil de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad. Nació en Nueva York y vive en Londres pero va de una ciudad a la otra con frecuencia. La semana pasada estuvo en Llanera, invitado por la empresa Treelogic, y dedicó unos minutos a LA NUEVA ESPAÑA.

-Tome asiento.

-¿Pero me entiende lo que le quiero explicar, no?

-Perfectamente. Pero el sedentarismo no es la única causa de la obesidad

-Hay muchas otras, pero esa es la principal. Estamos más tiempo viendo la televisión, delante del ordenador y no hacemos nada para combatir eso. El nivel de sedentarismo es muy alto. Vamos a todos los sitios en coche, no caminamos. La actividad física cada vez la reducimos más, pero no el consumo de comida.

-Eso: la comida, la dieta.

-Comemos menos fruta y verduras, más carne, más quesos y cosas azucaradas. Especialmente bebidas azucaradas. Hemos cambiado los hábitos de consumo.

-¿Hay alguna receta sencilla para combatir la obesidad?

-Si la hubiera, no estaría aquí hablando con usted y tal vez sería un hombre rico (ríe). Hay mucha gente que intenta vender soluciones sencillas, dietas fáciles, relojes de pérdidas de peso, o cirugía para quitar la grasa. No hay ninguna receta mágica para perder peso.

-¿Nada de eso vale?

-La cirugía, pero para casos muy serios. Para aquellos que sea la única manera que tienen de salvar sus vidas. También es cierto que existen medicinas para otros casos. Pero para el resto de personas, cualquier receta que propongan siempre tendrá su parte mala. Lo que se tiene que hacer es no ver tanto la televisión, no estar tanto tiempo parado, mejorar los hábitos tanto en la comida como en la vida. Esa es la única manera sana de perder peso.

-Insiste en lo de la televisión.

-Es que ustedes, los periodistas, hacen cosas interesantes y están incitando a que nos quedemos delante de ella (ríe). En serio, ahora cada vez hay más canales, cada vez hay más programas para niños. Y los productores de comida utilizan la televisión para promocionarse y nos incitan a comer más. Coca-Cola, Pepsi… Se están anunciando para que consumas más y más. En una frase: la obesidad es un problema del sobreconsumo y de todas esas marcas. Eso debería combatirse.

-Pero es imposible. ¿Cómo se enfrenta uno a Coca-Cola?

-¡Con dinero! En serio, ahí está uno de los problemas. Combatir el sobreconsumo es luchar contra una gran industria. O sea, luchar contra la economía.

-¿La comida rápida es el principal enemigo?

-Son peores las bebidas azucaradas.

-¿Por qué?

-Porque es fácil beber mucha cantidad de estas bebidas sin tener conciencia de ello. Cuando comes algo muy grasiento, eres consciente de ello. Y con las bebidas azucaradas no pasa. Puedes tener más ingesta innecesaria de calorías por bebida que por comida, pero tú eso no lo sabes y no lo sientes así. En una lata de Coca-Cola hay más de diez sobres de azúcar y la gente no se entera. También es mala la comida rápida, y la bollería, y los cereales con azúcar, y las chucherías.

-De todo esto hay mucha publicidad.

-Demasiada. Y la mayoría de anuncios para niños incluyen estas cosas.

-¿Qué se puede hacer?

-En Gran Bretaña, por ejemplo, está prohibido anunciar estas cosas en los programas para niños que hay en televisión. En Dinamarca, Suecia y Noruega no hay anuncios para niños por debajo de los 12 años. Recomiendo que España haga algo como Gran Bretaña. Lo necesita para frenar la obesidad infantil, porque es uno de los peores países de Europa en este sentido.

-¿Los gobiernos deberían intervenir?

-Sí. Las medidas voluntarias no están funcionando, porque la industria promete y promete y no hace nada. La autorregulación es como pedirle al ladrón que sea el que te instale la cerradura de casa.

-¿Por qué los gobiernos no toman parte en este asunto?

-Esto es una batalla entre la protección del consumidor y la protección del consumo. La protección del consumo es buena para la economía, para el comercio, para el Gobierno. La protección del consumidor es buena para la salud y para las escuelas. Una cosa tiene más peso que la otra.

-¿Falta valentía?

-Bueno, es el resultado del capitalismo. Es la lucha entre el fuerte y el débil.

-¿Sabemos lo que comemos? ¿Las marcas dan suficiente información sobre lo que llevan sus productos?

-En el Reino Unido se ha puesto en marcha una iniciativa que es útil: es un código de colores para advertir a los ciudadanos, como si fuera un semáforo. Verde para los alimentos más saludables, amarillo para los que tienen más calorías y rojo para los hipercalóricos. Es voluntario, pero muchas marcas lo han implementado.

-¿Se ha perdido la vergüenza a ser obeso?

-Las personas, por mucho que digan lo contrario, no son felices si son obesas. Porque siempre quieres estar mejor. Lo que realmente es terrible en este fenómeno es que se produzca una batalla en el supermercado entre el padre y el niño por comprar un producto. La batalla no debe ser ahí, en el supermercado. La batalla debería ser de los gobiernos con los consumidores. La obesidad debería ser un problema de los gobiernos, no de las familias.

-¿Qué parte de responsabilidad tienen los padres en que un niño sea obeso?

-La responsabilidad, si se abre la perspectiva, es política. La situación del padre es compleja, pero debe cabrearse por cómo se están haciendo las cosas e impulsar actividades de protección al consumidor. Creo que los medios deben denunciar estas cosas también. En Europa hay sobrepeso en dos de cada tres adultos. Y un tercio llegan a ser obesos. Y la tendencia es al alza.

El «efecto postre», culpable de la epidemia de obesidad

El incremento mundial de la obesidad se asocia al consumo de alimentos más allá de la necesidad fisiológica, afirmó hoy el doctor estadounidense Stephen Benoit, quien atribuyó el fenómeno a factores psicológicos, emocionales e incluso sociales, algo que llamó «efecto postre».

Efe.  México / La Razón

El experto en mecanismos neuroendocrinos Stephen Benoit presentó este jueves una ponencia en el simposio «Cambios de Conducta», que reúne en Ciudad de México a expertos de diversos países para analizar el impacto de los hábitos alimentarios y de la actividad física en la salud.

Benoit, del departamento de Psiquiatría y Neurociencias del Comportamiento en la Universidad de Cincinnati, hizo énfasis en el hecho de que la incidencia de la obesidad en el mundo se ha incrementado en las últimas décadas.

Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad mundial casi se ha duplicado desde 1980 y en 2008 había más de 1.400 millones de adultos con sobrepeso, de los cuales 200 millones de hombres y casi 300 millones de mujeres eran obesos.

Este aumento, «que ha sido llamado epidemia», está estrechamente asociado a un incremento de la ingesta de alimentos por motivos distintos a la necesidad de regular los múltiples sistemas corporales con el fin de mantenerlos estables.

Explicó que existen otros factores que llevan a las personas a consumir alimentos, entre los que mencionó la simple búsqueda de placer. «Muchas veces podemos comer un litro de helado, aunque no necesitemos calorías», apuntó.

También mencionó la necesidad de recibir una recompensa dulce después de pasar un mal rato. «Sabemos que hay una relación entre ingesta calórica y un sistema de recompensa emocional», dijo el especialista.

Otros factores, indicó, son los hábitos, la oportunidad y las razones sociales. Citó por ejemplo el hecho de que los individuos suelen comer más en situaciones como reuniones familiares que cuando están solos. «A esto se le ha llamado efecto postre», explicó.

Benoit citó estudios según los cuales un importante componente en la alteración de los mecanismos internos de regulación en el consumo de alimentos y peso corporal tiene que ver con el valor hedonístico de alimentos «sabrosos», frecuentemente de un elevado nivel calórico.

Un estudio publicado en 2007 señala que los humanos tienen una preferencia innata por los sabores dulces que es al menos en parte genéticamente determinada.

«Muchos investigadores piensan que el aumento de la incidencia de la obesidad refleja una falla de regulación generalmente asociada a una mayor ingesta de alimentos. Probablemente se relaciona también con la disponibilidad de alimentos agradables al paladar», puntualizó.

Benoit destacó que el hecho de que «alimentos de calidad estén disponibles para todos debería ser una preocupación de los Gobiernos».

El simposio «Cambios de Conducta», que concluirá mañana viernes, es organizado por la Serie Científica Latinoamericana, una iniciativa que promueve la discusión de temas fundamentales de salud en la región.

Edulcorantes artificiales: con moderación hasta que se conozcan mejor sus efectos fisiológicos

A pesar de que todavía no se sabe a ciencia cierta (y con evidencia científica) cómo actúan los edulcorantes de origen artificial en el organismo y si acarrean riesgos o no, los expertos consultados por CF aconsejan una ingesta controlada de estas sustancias. Algunas investigaciones apuntan que las bebidas edulcoradas artificialmente podrían traer consigo riesgos antes achacados al propio azúcar, como es la obesidad. Así que, contención hasta nueva orden.

Correo Farmacéutico (número 2-9 de agosto), por Ana Callejo Mora

Para algunas personas un sobre de ázucar va acompañado de una señal de stop. En su lugar suelen elegir entre las variantes que existen en el mercado de edulcorantes artificiales (ver cuadro). Si estos productos son más sanos o no es algo que ha sido, y será, ampliamente debatido. Ahora, un artículo de opinión publicado en la edición electrónica de Trends in Endocrinology&Metabolism y firmado por Susan E. Swithers, profesora de Neurociencias del Comportamiento de la Universidad de Purdue, en Indiana (Estados Unidos), revisa -lo que la autora llama- “el lado oscuro” de los edulcorantes artificiales.

“El consumo de bebidas endulzadas con azúcar ha sido ligado a obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Como resultado, la mayoría de estadounidenses ha pasado a consumir edulcorantes artificiales. Sin embargo, algunos estudios en humanos han mostrado que las bebidas con estos edulcorantes también se asocian a estas patologías”, destaca la  profesora de la citada universidad.

Los expertos consultados por CF afirman no tener una opinión completamente conformada al respecto, puesto que es un tema controvertido y sobre el que todavía no existe evidencia científica. Además, “el de los edulcorantes dietéticos es un asunto muy nuevo como para poder hacer una recomendación. Sí podemos decir que debemos tomarlos con moderación hasta que se conozcan mejor sus efectos fisiológicos”, comenta Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición de la Universidad de Murcia.

“Son necesarios ensayos clínicos prospectivos bien controlados en los que se demuestre con mayor nivel de evidencia que las bebidas con edulcorantes artificiales son nocivas”, añade Dolores Corella, catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia. Es más, un artículo publicado el pasado julio en Nutrition Reviews por un grupo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, “concluye que no existe mayor riesgo para la salud debido al consumo de bebidas edulcoradas con edulcorantes artificiales”, dice Corella.

Otro estudio de este año, publicado en American Journal of Clinical Nutrition por la científica española Carmen Piernas junto con el profesor Barry Popkin, en la Universidad de Carolina del Norte, “ha demostrado que si se sigue una dieta para adelgazar controlada en calorías, aquellos individuos a los que se les permite ingerir bebidas edulcoradas toman menos energía en forma de postre que aquellos que sólo pueden beber agua”, resume Garaulet.

En el caso de los diabéticos y prediabéticos, el uso de edulcorantes bajos o sin calorías “puede facilitarles el control de sus niveles de glucosa y la pérdida de peso”, según plasma Craig Johnston, de la Facultad de Medicina de Baylor (Houston), en un artículo publicado en el último número de US Endocrinology.

ALTERACIÓN CEREBRAL

Volviendo al lado oscuro, “las personas que regularmente consumen edulcorantes artificiales muestran patrones de activación alterados en los centros de placer del cerebro en respuesta al sabor dulce, lo que sugiere que estos productos no satisfacen el deseo de dulces”, explica Swithers. Igualmente, apunta, “estudios en ratones y ratas han demostrado que el consumo de edulcorantes no calóricos disminuye la respuesta fisiológica al sabor dulce, provocando que los animales se atiborren de comida rica en calorías y dulce”. Dicho esto, quizás en el día a día, señala Garaulet, “en la dieta habitual, las bebidas edulcoradas no sean de utilidad, ya que a la larga sí producen una compensación de la ingesta energética”.

Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad  (IMEO), también da la razón a este razonamiento del artículo de opinión de Trends in Endocrinology&Metabolism. “Vivimos en una sociedad con sobresaturación gustativa alimentaria, que ha educado a nuestras papilas gustativas a que todos los alimentos posean un sabor intenso y predominante, que ha anestesiado el gusto por los matices y el sabor de un alimento natural”.

Bravo prosigue diciendo que “si nos centramos en los sabores dulces y en las bebidas edulcoradas, rápidamente me viene a la cabeza la tendencia de encontrarnos en consulta a pacientes a los que no les gusta el agua y necesitan que todas sus bebidas y comidas del día lleven uno u otro sabor. De aquí, las frecuentes dicciones hacia las bebidas de cola o similares en personas con sobrepeso u obesidad”.

El miembro del IMEO comenta que los estudios que muestran la repercusión que determinados alimentos tienen sobre las hormonas y neurotransmisores “comienza a evidenciar cómo el abuso de los edulcorantes y endulzantes de sabores intensos provocan picos de insulina y dopamina en el consumidor, sumiéndole, durante un breve periodo de tiempo, en una sensación agradable de plenitud y actividad, que se tornará en fatiga y tristeza en cuanto la insulina y dopamina caigan vertiginosamente, obligando al consumidor a buscar una nueva dosis”.

En definitiva, para Garaulet, “hay muchos factores que pueden estar influyendo en la respuesta a las bebidas edulcoradas. En la Universidad de Harvard estamos viendo que la hora a la que se consumen podría cambiar su efecto sobre nuestra fisiología”.

EN 5 IDEAS

1. SUPLANTAR EL AZÚCAR

El consumo de bebidas con azúcar se ha ligado a obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Por ello, la mayoría de estadounidenses consume ahora edulcorantes artificiales.

2. ASUNTO AÚN MUY ‘VERDE’

El asunto de los edulcorantes dietéticos es todavía muy nuevo como para poder hacer una recomendación. Son necesarios ensayos clínicos prospectivos con más evidencia.

3. POSIBLE UTILIDAD EN DIETA

Según la Universidad de Carolina del Norte, en una dieta para adelgazar controlada en calorías los individuos que pueden ingerir bebidas edulcoradas toman menos postre.

4. RESPUESTA ALTERADA

Los que suelen tomar edulcorantes artificiales muestran patrones de activación alterados en los centros de placer del cerebro en respuesta al sabor dulce, no satisfaciendo su deseo.

5. SATURACIÓN DEL GUSTO

La sobresaturación gustativa educa a las papilas gustativas a que todos los alimentos posean un sabor intenso, lo que anestesia el gusto por el sabor de un alimento natural.

CÓMO Y CUÁNTO ENDULZAN LA VIDA LOS SUSTITUTOS DEL AZÚCAR

Tipos de edulcorantes artificiales que se utilizan en lugar de los endulzantes con azúcar.

El aspartamo es una combinación de fenilalanina y ácido aspártico, que son dos aminoácidos.
El aspartamo es 220 veces más dulce que el azúcar y pierde su dulzor cuando se expone al calor. Se ha estudiado bien y no ha mostrado ningún efecto secundario serio.

La sucralosa es 600 veces más dulce que el azúcar.  Es termoestable, lo cual significa que no se descompone al cocinarse u hornearse. Se emplea en muchos alimentos y bebidas dietéticas.
La sucralosa también se encuentra en la goma de mascar, postres de leche congelados, jugo de fruta y gelatina. También se utiliza como un edulcorante para agregar a los alimentos en la mesa.

La sacarina es de 200 a 700 veces más dulce que el azúcar.
Se emplea en muchos alimentos y bebidas dietéticas. Puede tener un sabor amargo o saborcillo metálico en algunos líquidos.
No se utiliza para cocinar ni para hornear.

La stevia, un edulcorante no calórico, se obtiene de la planta Stevia rebaudiana, que se cultiva por sus hojas dulces.
Comúnmente se conoce como hierba dulce, hierba de azúcar o simplemente estevia.
El extracto de la stevia rebaudiana está aprobado como un aditivo para alimentos y se considera un suplemento dietético.

El acesulfamo K es un edulcorante artificial.
Es termoestable y puede usarse para cocinar y hornear. También está disponible como edulcorante de mesa.
Está aprobado por la FDA y se usa junto con otros edulcorantes, tales como la sacarina, en bebidas carbonatadas y otros productos bajos en calorías.

El neotamo es un edulcorante artificial usado en muchos alimentos y bebidas dietéticas.

Los ciclamatos son 30 veces más dulces que el azúcar.
Están prohibidos en Estados Unidos debido a que en el año 1970 se demostró que causaban cáncer de vejiga en animales.

Dietas altas en grasas y azúcares en el embarazo pueden provocar vulnerabilidad a abuso de alcohol y drogas en los hijos

Según investigación en modelo animal

Europa Press

Foto by Carla Bonnet EPLa vulnerabilidad al abuso de alcohol y las drogas puede comenzar en el útero y estar vinculada a la cantidad de alimentos grasos y azucarados que la madre ingirió durante el embarazo, según los resultados de experimentos de laboratorio de animales presentados en 121a Convención Anual de la Asociación Americana de Psicología (APA), que se celebra en Honolulu, Hawai (Estados Unidos).

«La mayoría de las mujeres a la edad de procrear en Estados Unidos tienen sobrepeso y esto es muy probablemente debido a que comen en exceso alimentos sabrosos, ricos en grasa, con alto contenido de azúcar. El aumento de la obesidad prenatal y en la infancia y el aumento del número de jóvenes que abusan del alcohol y las drogas son problemas que pueden convertirse en cada vez mayores», dijo Nicole Avena, neurocientífico de investigación en el Instituto del Cerebro McKnight de la Universidad de Florida (Estados Unidos).

En comparación con las crías de las ratas que comían la alimentación habitual de los roedores, las crías de ratas que se alimentaron con dietas ricas en grasa o alto contenido de azúcar durante el embarazo pesaron más que los adultos y bebieron más alcohol, y las de las dietas altas en azúcar también tuvieron respuestas más enérgicas para abusar comúnmente de drogas como la anfetamina, destacó Avena, cuyo trabajo examinó experimentos de tres estudios, con una duración cada uno de tres meses y la participación de entre tres y cuatro ratas hembras adultas y entre diez a 12 crías en cada modelo dietético.

Los investigadores compararon el peso y el comportamiento sobre el consumo de drogas entre las crías de ratas alimentadas con dietas ricas en grasas, sacarosa, que se produce de forma natural y se procesa comúnmente a partir de la caña de azúcar o remolacha en azúcar de mesa, o jarabe de maíz con alta cantidad de fructosa, que se sintetiza a partir del maíz, con la descendencia de ratas que tuvieron una alimentación normal de roedores durante la gestación o la lactancia.

Para determinar los efectos de las dietas de las madres durante la gestación, las crías de ratas alimentadas con dietas ricas en grasas, altas en sacarosa o fructosa de jarabe de maíz fueron amamantadas por ratas madres que tomaban comida normal. Para hallar los efectos de las dietas de las madres de las crías durante la lactancia, las crías de madres que habían tomado comida normal fueron amamantadas por madres ratas que comían alimentos altos en alta sacarosa, en grasa o jarabe de maíz de alta fructosa.

La dieta alta en grasa contenía un 50 por ciento de grasa, 25 por ciento de hidratos de carbono y 25 por ciento de proteína, mientras que la dieta de control refleja una dieta recomendada en humanos, con 25 por ciento de grasa, 50 por ciento de hidratos de carbono y 25 por ciento de proteína, según Avena.

La descendencia de las ratas que tenían dietas altas en grasa durante el embarazo bebió significativamente más alcohol en la edad adulta que las crías de ratas con la dieta normal, mientras que no hubo diferencias en la cantidad media diaria de agua que bebieron o la comida que tomaron.

Las crías de las ratas en la dieta alta en grasas durante el embarazo también tenían niveles significativamente más altos de triglicéridos, un tipo de grasa que se encuentra en el torrente sanguíneo que puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón. Los cachorros de ratas alimentadas con dietas con alto contenido en jarabe de maíz de alta fructosa o sacarosa no mostraron diferencias en los triglicéridos en comparación con el grupo de comida regular.

Para comprobar los efectos de las dietas ricas en sacarosa y el jarabe de maíz alto en fructosa, los expertos dieron a un grupo de las ratas embarazadas una dieta diaria de comida regular más una solución de sacarosa al 10 por ciento o una solución de jarabe de maíz de alta fructosa del 16 por ciento. Los recién nacidos amamantados por las ratas, ya sea de dietas con alta sacarosa o jarabe de maíz de alta fructosa durante el embarazo, bebían más alcohol en comparación con las crías del grupo que no tomó azúcar.

Además, los cachorros expuestos a cualquiera de las dietas ricas en azúcar antes del nacimiento o durante la lactancia se convirtieron en hiperactivos cuando se administraron dosis bajas de anfetamina, lo que sugiere la sensibilidad a la droga. Estos animales también pesaron significativamente más al final del estudio que los nacidos a las ratas que ingirieron comida regular.

Investigaciones previas con animales de laboratorio y personas han demostrado que comer en exceso alimentos de buen sabor altera sistemas cerebrales de recompensa, y las dietas con exceso de grasa y azúcar pueden causar un aumento del apetito, así como algunos comportamientos como la adicción, según el principal científico de este trabajo.

«Nuestros hallazgos sugieren que incluso cuando las ratas están todavía en el útero, la exposición a dietas altas en grasas y ricas en azúcar puede, además de aumentar el peso corporal, conducir a una predisposición a beber alcohol y una sensibilidad a las drogas», concluyó.

La Noche Temática: «La epidemia de la obesidad»

La Noche Temática, Canal 2 de RTVE

  • En Estados Unidos la obesidad mata a 400.000 personas al año
  • Los políticos empiezan a impulsar iniciativas para ponerle freno
  • La Noche Temática aborda este sábado la lucha contra la obesidad
  • Nos sumerge también en el modus operandi del lobby azucarero

La obesidad mata a 400.000 personas al año en Estados Unidos y está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país. La Noche Temática aborda la ‘epidemia’ de obesidad en la sociedad norteamericana y la lucha por combatirla a través de dos documentales.

“Estados Unidos contra la obesidad”

En el país de la hamburguesa los niños están cada vez más gordos, los obesos mueren cada vez más jóvenes y el sobrepeso se ha convertido incluso en la primera razón de expulsión del ejército. Pero la guerra contra la obesidad ya ha comenzado. Los políticos tratan de hacer cumplir las leyes que prohíben incluir juguetes en la comida rápida para niños, o crean aceras para animar a la gente a caminar. Los campamentos de vacaciones para perder peso aumentan su popularidad entre los jóvenes obesos. Sin embargo, también están los que glorifican la obesidad, aclamando que “lo grande es bonito”.

«La obesidad mata a tantas personas como el tabaco»

Estados Unidos se ha dado cuenta de que está gravemente enfermo. La obesidad está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país, ya que hoy en día mata a tantas personas como el tabaco. Cada día 1.100 personas mueren en Estados Unidos a causa de enfermedades relacionadas con la obesidad.

Camp Shane es un campamento de vacaciones para jóvenes obesos. En el programa se incluye deporte, musculación, ocio y relax. A 1.000 dólares la semana, el régimen de Camp Shane garantiza resultados espectaculares. Más de 500 jóvenes pasan cada verano por este campamento deportivo. Janaia y Brandon asistirán durante tres semanas a este campamento.

Para Janaia Clarke, adelgazar también podría ser sinónimo de alargar su esperanza de vida. A los 15 años, esta adolescente del Bronx de Nueva York pesa 118 kilos. Tiene quince años pero ya es prediabética y es muy probable que sufra enfermedades cardiovasculares en el futuro si no pierde peso inmediatamente.

Brandon tiene 13 años y pesa 82 kilos, 32 más de lo que le correspondería por su edad. La obesidad le impide ya llevar una vida como la de los demás niños de su edad. Todos los miembros de su familia están gordos.

En San Francisco se ha creado una comunidad obesa alrededor de una sencilla idea: es posible estar gordo y ser feliz entre gordos. A los 36 años, Tigress adora sus curvas y sus michelines. Hace campaña a favor de los derechos de los obesos. Junto con un amigo fotógrafo y otras dos top models con curvas, prepara una exposición un poco provocadora.

«Hoy en día, 1 de cada 3 niños estadounidenses tiene sobrepeso»

Eric Mar, primer teniente de alcalde en San Francisco, ha declarado la guerra a la comida basura. Quiere impedir que las cadenas de comida rápida incluyan juguetes en los menús infantiles. Hoy en día, 1 de cada 3 niños estadounidenses tiene sobrepeso, y 1 de cada 5 está obeso.

“Sobredosis de azúcar”

El 80% del azúcar que consumimos está oculto en los alimentos cotidianos, como los “saludables” cereales de desayuno, yogures, refrescos o comidas preparadas. Según los expertos el consumo de azúcar se puede convertir en una adicción. Para algunos médicos, el azúcar es tan peligroso como los cigarrillos, y la causa principal de una serie de enfermedades graves, como la obesidad infantil, la diabetes, enfermedades del corazón, hipertensión y muchos cánceres comunes. Sin embargo el lobby del azúcar niega cualquier relación entre azúcar y enfermedades.

Antes se ponía azúcar en el té, en el café o en los pasteles. Pero después de la guerra la industria se dio cuenta que podía fabricar dulces para comer entre horas. Al hacer las pruebas de sabor, los fabricantes se dieron cuenta de que a la gente le gustaban las cosas dulces. Con la mezcla de materia grasa y azúcar encontraron el producto ideal. Hoy en día todo tiene azúcar. En cantidades industriales. En Francia se consume millón y medio de toneladas de azúcar al año, más de la mitad en productos procesados. Y no sólo en productos dulces. En alimentos preparados, en todo tipo de refrescos. Así es como la industria nos ha hecho adictos poco a poco.

«Se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad»

n 1990 Un informe encomendado por la Organización Mundial de la Salud concluye que se podía dejar de añadir azúcar a los alimentos. En el 2003 otro informe para la OMS refuerza la teoría anterior y establece una relación directa entre la obesidad y el consumo de azúcar. Según el informe, se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad. Estas conclusiones no sentaron nada bien a los fabricantes de refrescos. El entonces Ministro de Sanidad estadounidense fue a la OMS a decir que el informe no decía más que disparates, que ni la Coca-cola, ni los refrescos y ni el azúcar eran responsables de ningún problema relacionado con la salud.

La primera industria del mundo es la comida, el sector agroalimentario. Es un lobby ultra-poderoso. Y si te enfrentas a ellos puedes tener problemas. Sólo en Francia, la alimentación es la primera industria del país. Un peso pesado de la economía. Francia es el primer productor de azúcar en Europa. En los últimos años la industria azucarera ha estado a la ofensiva y ha minimizado los efectos del azúcar.

Serge Ahmed es un especialista en adicciones del Centro Nacional de Investigación Científica en Burdeos. Sus ratas de laboratorio no estaban destinadas a investigar sobre el azúcar. Su droga es más bien la cocaína, en forma líquida. Un día, Serge Ahmed para medir mejor la adicción les ofrece probar también agua azucarada, en principio una sustancia neutral e inofensiva. Entre la jeringuilla de cocaína líquida de la derecha y el agua azucarada de la izquierda, las ratas adictas deberían elegir la cocaína. Pero, sorpresa…aproximadamente entre el 80 y 90 por ciento de las ratas del experimento se decantaron por el agua azucarada en el lugar de la cocaína.

El azúcar es tan adictiva como la cocaína. Serge Ahmed es uno de los primeros en publicarlo. Desde entonces, otros científicos lo han confirmado. Según sus investigaciones, es como si el azúcar produjera un delicioso cosquilleo en las neuronas de la recompensa y motivación del cerebro.

Para ver el programa entero, ir en la página fuente del programa: Noche tématica de la 2, RTVE, 15 de abril 2013

Recetas bajas en calorías para no engordar en Semana Santa

Reinventa los potajes de vigilia, las torrijas o las recetas de bacalao para comer sano en estas fechas

Mujerdeelite.com

Desde hace cientos de años, la época de la Cuaresma y la Semana Santa se caracterizan por una serie de tradiciones culinarias que aún se conservan en el recetario español, dando salida a platos populares como los Potajes de Vigilia, las recetas de Bacalao o las Torrijas.

Ya puedes elaborar las recetas de la abuela, pero sin ganar calorías, sobre todo, en estas fechas en que gran parte de la población aprovecha para el descanso y la diversión, y en la que se cometen demasiados excesos.

Para caer en la tentación sin remordimientos, te proponemos las tradiciones culinarias de esos platos de la cultura mediterránea que tanto bien hacen a la salud y los reinventamos con menos calorías para que no falten en las mesas durante estos días sin que sean ‘una comida de pecado‘.

Platos o recetas como el Potaje Vigilia, la Sopa de Ajo, recetas de Bacalao como pescado estrella o el postre más repetido por excelencia, las Torrijas, son algunas de las comidas de la cocina tradicional en las que se han variado algunos ingredientes o detalles en su técnica de cocción para que resulten menos calóricas.

Potaje Vigilia
potaje de vigiliaEsta receta se prepara de un modo rápido y por lo tanto de manera más sencilla que la tradicional la cual suele llevar varias horas. Aquí contamos con unos garbanzos ya cocidos. Las espinacas congeladas las herviremos en agua de 5 a 7 minutos. El bacalao lo introduciremos en el horno con una sola cucharada de aceite, sin aportar más grasas. Después uniremos todos los ingredientes. De esta manera evitamos los caldos más grasos que suelen unirse a esta receta y sus principales ingredientes están elaborados con técnicas de cocción que no implican ningún inconveniente para una dieta de control de peso.

También recordamos que este plato se servirá como plato único, junto a un postre como una fruta o yogur obtendremos una comida completa, ya que se incluyen verduras, proteínas de alta calidad y legumbres ricas también en hidratos, que puedes preparan gracias a diferentes y riquísimas recetas.

Ingredientes:
•    150 gramos de garbanzos cocidos de bote
•    200 gramos de bacalao desalado
•    1 hoja de laurel
•    300 gramos de espinacas congeladas
•    2 cucharadas de aceite de oliva
•    3 dientes de ajo
•    1 cucharada de perejil picado
•    2 huevos
•    Pimentón dulce (opcional)
•    Azafrán (opcional)

Elaboración:
Una vez cocidas las espinacas durante unos 5 minutos las escurrimos. En una sartén con un par de cucharadas de aceite doramos un poco los ajos y añadimos las espinacas, mezclamos dando unas vueltas. Cocemos un huevo en agua, durante 10 minutos una vez empiece a hervir el agua. Pasado el tiempo lo refrescamos o dejamos enfriar y reservamos. En la bandeja de horno con los garbanzos ponemos sobre ella las tajadas de bacalao con una cucharadita de aceite de oliva por encima y lo introducimos al horno unos 8 minutos.

Sopa de ajo con huevo
sopa de ajo con huevoEsta receta cumple una función muy saciante. Principalmente lo que hacemos es reducir la cantidad de pan a menos de la mitad de lo que en las recetas tradicionales se le viene añadiendo, con esto reduciremos mucho su aporte de calorías provenientes de los hidratos de carbono, por lo demás es una receta perfectamente compatible dentro de una dieta saludable.

Y es que el ajo es uno de los tantos remedios naturales, que existen contra la presión arterial alta. Equilibra la presión, es un tónico cardiovascular natural y también nivela el colesterol, además de ser un gran bactericida. Sin duda, la sopa de ajo es una receta sana, sencilla y deliciosa.

Ingredientes:
•    Una cabeza de ajo
•    4 rebanadas pan tostado
•    1 guindilla Cayena
•    1 cucharada de pimentón dulce
•    2 cucharadas de pulpa de Pimiento Choricero o Ñora
•    1 litro de agua
•    1 Huevo cocido o escalfado
•    2 cucharadas de aceite
•    2 cucharadas de tomate natural
•    1 pizca de sal
•    1 loncha de jamón serrano

Elaboración:
Picar los ajos en láminas y la loncha de jamón en tiras y reservamos. Hervimos un huevo 10 minutos o lo escalfamos cascado durante 3 minutos. Ponemos el aceite en una cazuela, echando los ajos laminados y la guindilla hasta dorar un poco sin que se quemen. Añadimos las rodajas de pan tostado. Rehoga, añade el pimentón, el tomate natural y cubre con el caldo. Cuece a fuego medio durante 25-30 minutos. Tritura con la batidora y sazona. En un plato hondo colocamos en el centro el huevo cocido o escalfado y cubrimos alrededor con la sopa. Sobre el huevo coloca las tiras de jamón y una ramita de perejil.

Bacalao con pimientos
bacalao con pimientosOtra receta muy sencilla para elaborar un excelente pescado bajo en calorías como lo es el bacalao. Para su cocción emplearemos el horno y para su guarnición de verdura primeramente serán salteadas con un poco de aceite de oliva terminándose junto al bacalao en el horno.

El bacalao una vez desalado o fresco es un excelente pescado para dietas de control de peso, dado que no es rico en grasas.

Ingredientes:
•    300 gramos de bacalao (para 2 personas)
•    1/4 Unidad pimiento rojo
•    1/4 Unidad pimiento verde
•    1/4 Unidad pimiento amarillo
•    Media cebolla
•    2 cucharadas de aceite de oliva virgen
•    Una pizca de pimienta negra
•    1 pizca de sal

Elaboración:
Dispondremos de unas tajadas de bacalao desaladas. Picamos los pimientos y la cebolla en tiras. Precalentamos el horno a 180 grados. En una sartén con una cucharada de aceite de oliva, salteamos unos minutos los pimientos y la cebolla en tiras añadiendo una pizca de sal. Seguidamente en una fuente o bandejita de horno colocamos el bacalao, al que podemos añadir una pizca de pimienta. Colocamos sobre las tajadas de bacalao unas montañitas de la verdura salteada, una cucharada de aceite e introducimos en el horno a 180 ºC durante unos 15 minutos.

Con ayuda de una pala puedes pasar la tajada con su guarnición de verduras recién sacada del horno, de la fuente al plato, el cual podemos acompañar con una pequeña ensalada simple de lechuga aliñada.

Torrija de pan
torrijas al hornoLa principal novedad en esta receta es que el método de cocción a utilizar es quien reduce ostensiblemente las calorías del plato, ya que las Torrijas se elaborarán en el horno en lugar de fritas en aceite. Además de no utilizar ni una gota de grasa, sustituimos el azúcar refinado que normalmente se utiliza, por unas cucharadas de miel, que nutricionalmente hablando siempre será más aconsejable.

Así podremos obtener una ‘Torrija sin pecado’. También hay que recordar que siempre son más saludables todos aquellos postres elaborados en casa de la manera tradicional que cualquier otro creado a gran escala como la bollería industrial.

Ingredientes:
•    1/4 litro leche desnatada
•    4 cucharadas de miel
•    1 corteza de limón
•    1 corteza de naranja
•    Canela en rama y canela en polvo
•    2 fresas
•    1 huevo
•    2 rodajas de pan

Elaboración:
Cortamos 2 rebanadas de pan del mismo día, con un grosor de 1,5 cm (menos de 2 dedos). Calentamos la leche con la rama de canela, las cortezas de limón y naranja, más la miel hasta que esta quede bien disuelta. Después dejamos enfriar el conjunto. Encendemos el grill del horno para que vaya cogiendo calor a unos 210ºC y ponemos sobre una placa papel de horno o una lámina de silicona especial para horno.

En un plato hondo, vertemos la leche y colocamos las rodajas de pan durante 10 minutos. Batimos un huevo en otro plato hondo y pasamos por él las rebanadas de pan que previamente habíamos puesto en la leche aromatizada. Directamente ponemos las torrijas sobre el papel de horno o silicona que hayamos colocado sobre la placa de horno. El horno tiene que estar con su grill al rojo. Después de 4 ó 5 minutos en el horno, cuando veamos que la parte superior de las torrijas se ha dorado, las damos la vuelta para dorar la otra parte.

Para presentarlas, colocamos una torrija en un plato de postre y encima de la torrija ponemos una fresa decorativa. Espolvoreamos por encima con canela en polvo al gusto.

Con esta forma de elaborar la torrija se reducen las calorías a la mitad respecto a una torrija convencional, debido tanto a la técnica de cocción como el cambio de algunos ingredientes en su elaboración.