Día Mundial del Corazón: radiografía de la salud del corazón de los españoles

En España, la enfermedad cardiovascular causa el 30,3% de las muertes. En los últimos 30 años la esperanza de vida ha crecido en 6,4 años, el 63% gracias a los avances en las enfermedades cardiovasculares. La crisis: tras veinte años de descensos consecutivos, la mortalidad por causa cardiovascular aumentó en 2012. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

20 minutos / EFE

dia mundial del corazon 2014Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, responsables de más de 17 millones de defunciones cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, en 2012, las enfermedades cardiovasculares fueron las causantes del 30,3% de las muertes, lo que supone algo más de 122.000 fallecimientos. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

Como recuerda el doctor Leandro Plaza, presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), debido al crecimiento de la esperanza de vida actual, cada vez aumenta más el número de personas mayores en nuestra sociedad. En concreto, se calcula que en 2025 uno de cada cinco ciudadanos de la Unión Europea tendrá más de 65 años; en España y, según los últimos datos del INE, a día de hoy el 18% de la población actual posee más de 65 años y el 5,7% supera los 80 años.

En este sentido y fruto de las campañas preventivas que ya hace años vienen llevándose a cabo, un reciente estudio español, publicado en Revista Española de Cardiología, constató que en los últimos 30 años la esperanza de vida de la población española ha crecido en 6,4 años, de los que 3,8 años (un 63% del total del aumento) se deben a los avances en las enfermedades cardiovasculares y la mayor parte de ellas son debidas a la prevención de las mismas.

Pero la crisis también ha distorsionado esta mejora. La FEC constata que los programas de prevención cardiovascular han sufrido recortes y eso ha tenido consecuencias. Los datos del último informe del INE (análisis de las defunciones del 2012) muestran como, por primera vez, se ha observado un aumento en la mortalidad por causa cardiovascular tras veinte años de descensos consecutivos.

Prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en la población española

  • El 71,3% de los pacientes atendidos en los servicios de cardiología y el 40% en atención primaria son hipertensos. Cuanto mayores son las cifras de presión arterial mayor es el riesgo de presentar una enfermedad cardiovascular y el de muertes causadas por la hipertensión arterial.
  • Uno de cada dos adultos españoles tiene las tasas de colesterol elevadas (por encima de 220ml/dl). Las personas con niveles de colesterol en sangre de 240 mg/dl tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200 mg/dl.
  • El 36,65% de la población adulta española sufre sobrepeso y el 17,03% obesidad. Existe una relación directa entre el índice de masa corporal (IMC) y la mortalidad, de manera que a mayor IMC mayor la mortalidad, especialmente por motivos cardiovasculares.
  • El 35,86% de los hombres y el 46,64% de las mujeres son sedentarios. El sedentarismo, además de provocar por sí mismo un importante daño a nuestro sistema cardiovascular (alto riesgo de cardiopatía isquémica), contribuye a acentuar los efectos de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o la hipercolesterolemia.
  • El 4,54% de los mayores de 15 años toman alcohol, de manera intensiva, al menos una vez al mes. El abuso del alcohol tiene efectos graves en el cuerpo y un impacto particular sobre la presión arterial alta.
  • El 26,96% de los españoles fuma diaria u ocasionalmente (casi 12.600.000 personas). La incidencia de la patología coronaria en los fumadores es tres veces mayor que en el resto de la población. La posibilidad de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene este hábito nocivo.
  • Más de 4.500.000 de españoles padecen diabetes tipo 2, el 12% de la población total de España. La diabetes está estrechamente ligada a las enfermedades cardiovasculares; se calcula que las personas con diabetes son de dos a cuatro veces más propensas a desarrollar este tipo de enfermedades.

Para concienciar a la población sobre la importancia de prevenir estas enfermedades y promover unos hábitos de vida cardiosaludables, la Fundación Española del Corazón creó hace ya 30 años la iniciativa “Semanas del Corazón”, que ha recorrido estos días distintas ciudades españolas organizando varias actividades enfocadas a la prevención.

La obesidad mata a una persona cada 20 minutos en España

El exceso de peso contribuye a matar a una persona cada 20 minutos en España, desencadenando más de 25.000 muertes en total cada año.

Libertad Digital, Manuel Ansede

obesidad-corbisLa «mortalidad atribuible» a esta causa supuso alrededor de un 15% del total de muertes en el país, según calcula un nuevo estudio dirigido por el médico Javier Martín, del hospital madrileño Severo Ochoa.

Los autores del trabajo, recién publicado en la revista Medicina Clínica, consideran que estas cifras de mortalidad «convierten esta epidemia en un grave problema de salud pública que requiere medidas enérgicas para su control y, sobre todo, su prevención». El propio Martín, por teléfono y recién salido del quirófano tras llevar a cabo una operación del aparato digestivo, apunta algunas de estas medidas, sin esconder nombres y apellidos: «Yo eliminaría las bebidas carbonatadas, como la Coca-Cola y la Fanta, que es un factor importantísimo en la obesidad juvenil. Y es necesario fomentar el deporte entre los adolescentes: que no jueguen a la PlayStation, que jueguen al fútbol«.

El análisis de Martín convierte al exceso de peso en «la segunda causa de muerte evitable derivada de hábitos personales«, sólo superada por el tabaquismo. «En pocos años», opinan los autores, «la obesidad y el sobrepeso pasarán a convertirse en la primera causa», ante la reducción en el consumo de tabaco y la llegada de una nueva generación de niños gordos. Más del 26% de la población infantil tiene exceso de peso.

Obesidad y cáncer

Los autores señalan a los kilos de más como uno de los principales culpables de miles de muertes por infarto, derrame cerebral, diabetes y varios tipos de cáncer asociados al sobrepeso y la obesidad, como el de hígado, el de colon y el de mama. «Una de cada seis muertes ocurridas entre los 35 y los 79 años puede ser atribuida al exceso de peso», alertan en su estudio. Más del 50% de estas muertes se debería a enfermedades cardiovasculares, el 15%, a tumores y un 12%, a la diabetes.

Martín aclara que su estudio no pretende señalar a un único culpable de estas 25.000 muertes, sino dejar claro que el exceso de peso actúa de forma sinérgica con otros factores de riesgo, como el tabaco y el alcohol, para desencadenar lo que en muchos casos es un suicidio a cámara lenta, cigarro a cigarro, refresco a refresco y bollo a bollo.

«Estos datos nos ayudan a demostrar que la obesidad no es un problema estético: es una enfermedad. Todavía se dice que labarriguita cervecera aparece por vivir feliz, cuando lo que pasa es que la obesidad mata», clama indignado el endocrinólogo Albert Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y ajeno al nuevo estudio.

Gordos y pobres

Goday cree que las muertes reales asociadas al exceso de peso podrían ser aún más numerosas. Las estimaciones de Martín emplean los datos de 2006 de la Encuesta Nacional de Salud, en la que los ciudadanos no se someten a la báscula y al metro, sino que ellos mismos dicen cuánto pesan y cuánto miden. «Todo el mundo declara un peso menor que el real y una altura mayor», sostiene Goday, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital del Mar, en Barcelona.

El equipo de Martín cruzó esos datos de exceso de peso con los ficheros de defunciones del Instituto Nacional de Estadística y con los riesgos relativos asociados al sobrepeso y la obesidad, centrándose en individuos de entre 35 y 79 años.

«Ahora, la obesidad se relaciona con estratos socioeconómicos y culturales bajos, al contrario que en otras épocas, que era un signo de opulencia. Ahora es más caro comer sano que comer insano, porque la verdura y la fruta no son baratas», apunta Goday. En España, la frecuencia de personas obesas es mayor en Murcia, Extremadura, Canarias y Andalucía.

Impuesto del 20% a las bebidas azucaradas

El endocrino también exige a las autoridades medidas más contundentes para luchar contra el exceso de peso, como reducir los impuestos de frutas y verduras y aumentarlos en el caso de bollería y bebidas azucaradas. Países como Finlandia, Hungría y Francia han implantado estos impuestos a los refrescos hipercalóricos en los últimos tres años. La Organización Mundial de la Salud sostiene que «el impuesto debe ser de al menos un 20% para tener un impacto en la obesidad y en las enfermedades cardiovasculares». Sin embargo, Goday admite que este camino está plagado de minas. «La industria azucarera es más potente que la del tabaco», remacha.

El médico Enrique Galve, de la Sociedad Española de Cardiología, también se muestra inquieto por la epidemia. «Estoy preocupado, porque nuestro país ha ido a más en sobrepeso y obesidad. Cada vez a edades más tempranas tenemos niños que se comen los Donettes en el colegio en vez de un bocadillo de atún, que sería mucho más sano», sostiene. El cardiólogo aboga por subir los impuestos a los establecimientos de comida rápida y también pide limitar el contenido de grasas trans o de azúcares de determinados alimentos, «igual que se limita la velocidad en una carretera».

Pese a las campañas de empresas como Coca-Cola para pregonar que el consumo de bebidas azucaradas no está asociado con el exceso de peso, una reciente revisión de estudios científicos financiada por la Organización Mundial de la Salud ha dejado claro que «el consumo de bebidas azucaradas se asocia a obesidad».

2.100 millones de personas en el mundo sufren obesidad o sobrepeso

El estudio, que fue realizado por la Universidad de Washington durante los últimos 33 años, señala que las cifras han aumentado a nivel global.

La tercera.com, por A. T. D. y Agencias

obesidad en el mundoUnas 2.100 millones de personas alrededor del mundo tienen problemas de sobrepeso o son obesas. Así lo indica el Instituto de Mediciones Sanitarias (IHME, en inglés) de la Universidad de Washington en la revista médica The Lancet.

La investigación es la más completa hasta la fecha de uno de los problemas de salud pública más apremiante de nuestra época, donde se usaron datos de 188 naciones durante 33 años: entre 1980 y 2013.

De acuerdo a este análisis, la obesidad ya no es un problema exclusivo de los países ricos -como lo era hasta el momento-, pues actualmente, el 62% de las personas obesas en el mundo viven en países en desarrollo.

«La obesidad es un problema que afecta a todo el mundo, independientemente de la edad o los ingresos o del país», señala Christopher Murray, director del IHME.

EN CIFRAS
El reporte señala que si en 1980 había 857 millones de personas con este tipo de problemas, en 2013 ya suman 2.100 millones de personas.

Además, durante los 33 años del estudio, el porcentaje de personas con un índice de masa corporal (IMC) superior al 25 -el umbral del sobrepeso- ha pasado a nivel mundial del 28,8% al 36,9% en el caso de los hombres y del 29,8% al 38% en el de las mujeres.

Más del 50% de los 671 millones de obesos del mundo viven en sólo 10 países, que son: Estados Unidos, China, India, Rusia, Brasil, México, Egipto, Alemania, Pakistán e Indonesia.

Otra noticia desalentadora es que el número de niños o adolescentes obesos o con sobrepeso a nivel global, cifra que aumentó un 50%.

«Este aumento es muy preocupante… En la medida en que la obesidad infantil puede tener graves consecuencias para la salud, sobre todo en las enfermedades cardiovasculares, diabetes y numerosos cánceres», dice Marie Ng, la investigadora que coordina el estudio.

El director del IHME, Christopher Murray, señala que en 30 años «ningún país ha logrado reducir las cifras de obesidad» y que se espera que sigan incrementándose «de forma constante, a medida que aumentan los ingresos en países de renta baja o media».

Además, este instituto que se encarga de elaborar y evaluar mediciones de los problemas de salud más importantes del mundo, apunta que, si la obesidad y el sobrepeso no se controlan, podrían provocar un fuerte descenso de la esperanza de vida.

«Tenemos que recordar que la obesidad no es realmente un tema estético. Es un factor importante de riesgo de mortalidad», puntualiza el profesor de salud global Ali Mokdad, otro de los investigadores.

IMC
El IMC es la relación entre el tamaño y el peso, un índice superior a 30 está considerado como una señal de obesidad en el adulto. En el caso de que el índice se sitúe entre el 25 y el 30, se considera sobrepeso.

Cómo podemos ahorrar en la comida, sin perder la silueta

La obesidad gana terreno a nivel mundial y la crisis económica que sufren algunos países no ayuda.
Amas de casa y expertos en nutrición coinciden en que comer sano y barato es posible, y explican cómo economizar de forma responsable al comprar y cocinar.

Eugenio Frater, EFE/Reportajes

  • «El sobrepeso u obesidad en una persona no significa que esté bien alimentada, ya que las deficiencias de algunos minerales y vitaminas en combinación con la grasa abdominal, favorecen los males de corazón, el «hígado graso» y el desarrollo de células anormales», explica Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO.
  • Según el informe ‘Generación XXL’ de la consultora IPSOS, en varios países la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos y menos nutritivos, como galletas o pizza en detrimento de la ingesta de carne, vegetales frescos o fruta.
  • «La plancha genera un gasto energético reducido comparado con el horno o el microondas, por lo que es aconsejable no abusar de estas dos últimas formas de cocinar, o utilizarlas preparando platos para varios días como los guisos u horneados», aconseja el experto del IMEO, en entrevista con Efe.

comrar sano low cost IMEOAhorrar en la compra de los alimentos es buena idea ante la «cuesta arriba de enero», lapso en que nuestros bolsillos y cuentas corrientes están desinfladas, debido a los gastos de las fiestas navideñas y las vacaciones de final de año.

En muchos hogares, sobre todo en aquellos con familias numerosas e ingresos ajustados, ahorrar en la cesta de la compra se ha convertido en una necesidad a lo largo de todo el año.

Sin embargo, no hay que economizar a costa de mermar la salud y fomentar el sobrepeso, advierten los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), destacando un reciente estudio.

Según el informe ‘Generación XXL’ elaborado por IPSOS, la tercera compañía global de investigación de mercados, «la crisis económica global es uno de los principales factores del auge de casos de obesidad a nivel mundial en los últimos años».

Según IPSOS, en varios países la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos y, en consecuencia, menos nutritivos.

Un ejemplo es el Reino Unido, donde las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado de forma considerable, mientras que productos envasados como galletas o pizza han crecido en los últimos 5 años.

En Gran Bretaña, el mismo informe indica que «el 23 por ciento de la población es obesa, y el 61 por ciento tiene sobrepeso». También afirman que las ventas de productos orgánicos cayeron un 15 por ciento de 2011 a 2012, y el 23 por ciento de los consumidores se dio de baja en del gimnasio.

A nivel global, el 17 por ciento de los encuestados señaló que una de las principales barreras a la hora de llevar a cabo un estilo de vida más saludable, es que «resulta caro», y el 79 por ciento apunta que «vivir mejor» es hoy en día más difícil que nunca.

En América, Brasil es uno de los países con el porcentaje más alto de personas que luchan por mejorar sus condiciones y hábitos vitales, mientras que la obesidad comienza a ser alarmante en Estados Unidos, donde el 34 por ciento de la población es obesa y el 75 por ciento sufre algún tipo de sobrepeso, según recoge el estudio.

ESTAR GORDO NO EQUIVALE A ESTAR NUTRIDO

Rubén Bravo de IMEO«Es inevitable que en una situación de crisis económica nos mostremos más susceptibles al precio y apostemos por el formato «pack familiar», «segunda unidad a mitad del precio» o los cupones con descuento promocionales, olvidando que el precio no es lo único que importa cuando se trata de comer bien», indica Rubén Bravo, portavoz del IMEO.

Según Bravo, en los países europeos más afectados por la crisis, «el creciente número de desempleados impulsa a muchas familias a recortar del presupuesto destinado a la comida, basando su dieta en productos baratos y básicos».

«En muchos casos se trata de pizzas, zumos envasados y refrescos con altos niveles de azúcar; bollería industrial y precocinados de poco precio, pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados, lo que puede repercutir en un incremento de los casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares», señala este experto.

Además, la presencia de sobrepeso y obesidad en una persona no significa que esté más saludable. Según este profesional, la deficiencia de hierro, calcio, zinc y vitaminas, en combinación con una grasa predominante visceral, es decir en la zona del abdomen, favorece los males de corazón, el hígado graso y el desarrollo de células anormales.

No obstante, «sabemos que, aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo, como para la salud», explica el portavoz del IMEO.

Consultado por Efe sobre cómo evitar el gasto debido a que algunas comidas o bebidas se estropeen y haya que tirarlas, Bravo responde que, para no desperdiciar ningún alimento, «recomendamos realizar la compra semanalmente con un plan de menús determinados, comprando solo los alimentos y las cantidades justas».

Por otro lado, según el experto de IMEO es conveniente «aprovechar las ofertas estilo «2 x 3″ en productos susceptibles de ser congelados o no perecederos con fecha de caducidad amplia».

¿Cómo se asegura el consumidor de que está comprando un producto barato pero de una calidad aceptable para su salud?

Según Bravo, en muchos países «las asociaciones de consumidores desarrollan mensualmente una revista online y en papel, realizando comparativos de diferentes productos y grandes superficies donde analizan las mejores opciones calidad/precio de una gran gama de alimentos preparados o industrializados».

«Darse de alta o subscribirse a estas publicaciones nos aportará un punto de vista objetivo y profesional sobre las mejores opciones para nuestro carrito de la compra», sugiere.

Para comer sano a bajo precio, al elaborar y cocinar los platos «podemos reducir el coste y rebajar el riesgo de sobrepeso, utilizando una cucharada sopera de aceite en las comidas, en vez de rociar directamente desde la botella y evitar en lo posible las freidoras, que demandan gran cantidad de aceite y eso dispara el gasto mensual en aceite y coste», añade.

Respecto del ahorro derivado de la forma de preparar los platos, Bravo señala que la plancha genera un gasto energético reducido, si lo comparamos con el horno o el microondas, cuyo coste en electricidad es muy alto, por lo que es aconsejable no abusar de estas dos últimas formas de cocinar y, en caso de utilizarlas, realizar la preparación para varios días como es el caso de los guisos u horneados.

DECÁLOGO PARA COMER SANO A BAJO PRECIO

la cesta de compra de IMEOCon la colaboración de un grupo de amas de casa pertenecientes a un foro de ayuda para personas con problemas de obesidad, www.bandeados.es, el IMEO ha elaborado un decálogo de consejos para beneficiar el bolsillo, la salud y la silueta:

1.- Debemos comprar sin hambre. Cuando el apetito manda, solemos decantarnos por comida rápida de preparar, como pizzas, bollos, bebidas azucaradas o alimentos precocinados de poco precio pero escasa calidad.

2.- Ir a la compra sin prisa. Es primordial para poder procesar mejor la información del etiquetado y elegir el producto más indicado.

3.- Planificar la compra para los menús de la semana y evitar tirar las sobras. Si la familia se compone de una o dos personas, podemos usar las monodosis y comprar «packs» de tres o cuatro lonchas de embutido o postres unitarios.
Las tostadas integrales duran más que una barra de pan y permiten controlar las cantidades.

4.- Comprar la verdura y la fruta a última hora de la tarde. En algunos mercados o supermercados suelen hacer muy buenas ofertas a estas horas para no tirar el sobrante.

5.- Adquirir los yogures de medio litro en lugar de en raciones individuales. Este envase sale más económico.

6.- Comprar los productos no perecederos –leche, aceite, latas de pescado, botes de verdura, galletas…– en gran cantidad, cuando hay buenas ofertas.

7.- Los frescos, mejor por unidad. Si necesitamos dos manzanas o dos filetes, ¿por qué llevarnos un kilo o más? Adquirir un producto fresco tiene sentido solo si se consume al poco tiempo.

8.- Las legumbres engordan menos que los hidratos y cuestan más o menos lo mismo. La regla de oro que debemos utilizar, si no se quiere engordar, es más lentejas y menos arroz.

9.- El pescado es caro, pero necesario. Es fuente de Omega 3 y previene de enfermedades del corazón. Hay que consumir pescado. Si no se quiere gastar en jurel, salmón, arenque, bacalao o mariscos, se puede optar por la panga o el atún enlatado.

10.- Cuidado con el envase antes de pesar el producto. En algunos establecimientos nos pesan el producto con papeles gruesos de estraza, que pesan unos 20 o 30 gramos. Según lo que uno compra, le puedan cobrar el papel o el envase de plástico a precio de embutido, carne o pescado.

Chocolate negro, tableta de salud

Los flavonoides contenidos en el chocolate parecen jugar un efecto protector frente a enfermedades cardiovasculares por sus efectos antioxidantes

por Jordi Montaner, Eroski Consumer

Woman showing chocolatebarDurante años el chocolate ha sido objeto de un sinfín de acusaciones. Desde fuente de vicio hasta origen de caries infantiles, pasando por adicciones incontrolables, problemas metabólicos, cefaleas o sobrepeso. De un tiempo para esta parte, sin embargo, el chocolate se está reivindicando como fuente de salud. Si los resultados de distintas investigaciones acaban confirmándose, pronto podría figurar entre las prescripciones de todo médico de cabecera.

Un artículo publicado hace unos meses en la revista Nature (424:1013, 28/8/2003) despejó toda incógnita acerca del papel protector de los flavonoides del cacao y del chocolate frente a la enfermedad cardiovascular. Un equipo dirigido por Mauro Serafini, del Instituto Nacional Italiano para la Investigación de los Alimentos y la Nutrición (Roma), han identificado al flavonoide responsable, la epicatequina, que actúa como antioxidante en los vasos sanguíneos y previene la formación de placas de ateroma (arteriosclerosis). No obstante, los investigadores transalpinos subrayan que el efecto antioxidante del cacao se inhibe normalmente por acción de la leche con la que se acompaña tanto su presentación soluble como buena parte de las pastillas de consumo más extendido. En otras palabras, que para que el chocolate resulte verdaderamente sano, le sobra la leche.

Serafini llevó a cabo un estudio con 12 voluntarios sanos, a quienes hizo probar distintas variedades de chocolate y observó que la absorción de epicatequina en el organismo se veía dificultada en los chocolates que incluían leche o derivados lácteos en su composición. «Este hallazgo alimenta la controversia de que las acciones antioxidantes de determinados productos que ingerimos puede contrarrestarse mediante la acción de otros componentes de la dieta, al mismo tiempo que apoya el concepto de que los flavonoides desempeñan un papel esencial frente a las enfermedades del corazón y degenerativas», señala el investigador.

Carl Keen (Universidad de California) va más lejos aún y sostiene que la epicatequina podría actuar «como una aspirina de baja dosis» en el organismo, ejerciendo una actividad antiplaquetaria y protegiendo frente al ictus o el infarto. «Nuestro grupo no sólo observó un incremento de la capacidad antioxidante tras el consumo de chocolate, sino una variación de ciertos componentes que afectan a los vasos sanguíneos». El especialista estadounidense midió el efecto de los flavonoides en 25 voluntarios que habían ingerido 25 gramos de chocolate, y lo comparó con otros voluntarios que habían comido sólo pan. «Entre dos y seis horas después de haber tomado chocolate, la sangre de los voluntarios registró una disminución de la agregación plaquetaria que no se dio cuando el producto consumido era el pan», relata.

Una pequeña tableta de chocolate negro (sin leche) aporta al organismo, según Keen, tantos flavonoides como seis manzanas, algo más de cuatro tazas de té o dos vasos de vino tinto.

Néctar de los dioses

La acción antioxidante del chocolate podría verse limitada por otros componentes de la dieta, en especial de la leche Cristóbal Colón no sólo descubrió América. De vuelta a España, en 1502, trajo consigo algunas semillas de cacao que los indígenas utilizaban como moneda de cambio; aunque el almirante ignoró siempre su cotización en cuanto a salud. En la sociedad azteca, por contra, se atribuían al chocolate cualidades místicas (su nombre botánico, Theobroma cacao significa en griego «alimento de los dioses»). Hernán Cortés atestiguó cómo Moctezuma bebía con asiduidad un raro néctar que los aztecas denominaban xocalt (agua amarga), elaborado a base de cacao, maíz triturado, especias y agua. «Esta bebida le hace a uno más fuerte y resistente a la fatiga», relataba el conquistador.

Hasta su utilización industrial, el chocolate gozó durante siglos de un cierto halo de alimento exquisito y reconstituyente, que nuestro ecléctico recetario introdujo como condimento en determinadas salsas, como desayuno y merienda, o como acompañante del café en la sobremesa. Su pasta de sublime y fácil fusión acabó, sin embargo, relegando el chocolate a la categoría de golosina con la que alimentar múltiples caprichos. Y acabó generando adicciones tan insidiosas que pronto mereció casi el apelativo de pecado, colmo de vicios «sin virtud alguna», en opinión de algunas voces.

La ciencia, sin embargo, acabó jugando a favor de los partidarios del placer y, puestos a indagar en cosas buenas del chocolate, científicos californianos publicaron en 1996 un artículo en The Lancet, en el que se dejaba constancia de que las catequinas (flavonoides) del chocolate superaban a las del té en su acción antioxidante. Los autores no proponían introducir más cacao en la dieta, pero recordaban que «combinar algo de chocolate con una taza de té es sabroso y sano a la vez».

Desmitificación de una culpa

Como por arte de birlibirloque, en los últimos 10 años han proliferado trabajos científicos que podrían parar los pies a los padres o educadores que intenten frenar el consumo de chocolate por parte de los adolescentes. Pues bien, resulta que la grasa saturada de la manteca de cacao, el ácido esteárico, no aumenta el colesterol malo (LDL). Al contrario, parece ayudar al hígado a eliminar el exceso de este lípido de la sangre. Tampoco salen más granos en la cara por abusar del chocolate; aunque una dieta sana mejora siempre el estado de la piel, el acné se debe a una producción excesiva de sebo causada por factores hormonales, y no dietéticos. Con respecto a la migraña, un trabajo publicado en Cephalalgia concluyó recientemente que el chocolate no provocaba los dolores de cabeza del grupo que lo tomó en gran cantidad, comparado con otro que consumió una bebida con sucedáneo (algarrobas).

De las caries, es cierto que existen alimentos más cariógenos que otros y que el chocolate, por su contenido en azúcares, se encuentra entre los de mayor peligro. Sin embargo, si éste y otros alimentos cariógenos se consumen con las comidas y antes del cepillado, el riesgo desaparece. Además, el chocolate se disuelve rápidamente y no está mucho tiempo en contacto con el esmalte dental (los caramelos blandos y pegajosos son mucho más dañinos).

A propósito de la adicción al chocolate no existen datos definitivos. Tres son las sustancias del chocolate que pueden incidir en el estado de ánimo (muchos le atribuyen cualidades antidepresivas). Su contenido en cafeína y teobromina lo convierten en un estimulante leve. La feniletilamina produce un efecto placentero a nivel cerebral y la anandamida causa relajación y sensación de bienestar. Estos dos últimos compuestos también están en el hachís, por lo que algunos trabajos sugirieron que el chocolate podría tener efectos adictivos similares a los del cannabis y justificar, de este modo, su apelativo polpular. Sin embargo, se ha demostrado que la concentración de estas sustancias en una tableta es insuficiente para que el chocolate provoque efectos adictivos.

LA CATEQUESIS DE LA CATEQUINA

Educar a comer bien no es cuestión de prohibir. En una cultura cada vez más inclinada a lo orgánico y lo funcional en los alimentos, nuestras generaciones emergentes deben conocer las cualidades de cuanto se llevan a la boca y recomponer su selección de gustos en torno al valor de lo ingerido. Como los bífidus activos, las vitaminas o los minerales, los más jóvenes tienen derecho a conocer que los flavonoides incluidos en algunas frutas, el té o el vino tinto mejoran, como en el caso del chocolate, los niveles de antioxidantes en la sangre hasta en un 20% y reducen el colesterol LDL.

Hay que subrayar que dicho efecto está presente de igual forma en cebollas, manzanas, judías, soja y zumos de naranja o uva, y que es mejor comer de forma extensiva (muchos alimentos distintos) que intensiva (más de lo mismo). La ventaja de frutas y verduras es que, además de flavonoides, contienen fibra, vitaminas y minerales. La ventaja del chocolate es su inigualable sabor (y mejor, cuanto más amargo, cuanta menos leche o azúcar).

«Es posible que a partir de ahora podamos pecar con un poco menos de remordimiento», comenta Franz Messerli, un experto en hipertensión de Nueva Orleáns que centra el poder curativo del chocolate en los polifenoles. «Los polifenoles son unos componentes químicos que también se encuentran en otras sustancias, como el té verde; son flavonoides, concretamente catequinas, y los científicos creen que son dichas catequinas las que más efectos antioxidantes y antitumorales poseen». Cuatro son las principales catequinas que se dan cita en el chocolate: EC (epicatequina), ECG, EGC y EGCG.

Cinco trucos para no engordar en Navidad

corazonBrinda con vino tinto para celebrar tu peso ideal.

La Gaceta de Intereconomía

Se acerca la Navidad y con ella las copiosas comidas, dulces y alcohol que no tardan en pasar factura a quienes postergan el cuidado de su salud para “una vez pasadas las fiestas”.

  • Durante estas fechas se disparan de forma considerable los casos de hipertensión, colesterol y obesidad, según el último informe del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), y por ello, un grupo de expertos ha trazado una serie de pautas para disfrutar de la Navidad sin aumentar peso.

    1. Compensar las comidas de los días festivosEn Navidad sólo hay 4 comidas que romperán con nuestra rutina diaria, celebrando Nochevieja, Navidad, Año Nuevo y Reyes de forma especial con familiares y amigos. En estas cuatro comidas realmente debemos tener un especial cuidado con los entrantes, los postres y las copas finales, porque suelen ser una inyección de calorías y grasas que elevan nuestro colesterol. Para los días no festivos el IMEO propone como ejemplo este menú:

    Desayuno: Un puñado de cereales sin azúcar con leche desnatada. Un descafeinado.
    Media mañana: 1 buen puñado de uvas y 2 nueces.
    Comida: Escalibada de pimientos rojos y atún.
    Media tarde: 2 yogures 0% y 2 nueces.
    Cena: 1 tazón de caldo de verduras, 5 shurimis de pescado a la plancha, 1 onza de chocolate puro, 1 vaso de vino tinto.

    2. Manejar el estrés y controlar las emociones

    Caminar 45 minutos diarios a un buen ritmo acompasando una respiración profunda mientras escuchamos música relajante, mejorará notablemente nuestro estado de ánimo, disminuyendo la depresión y reduciendo el riesgo cardiovascular.

    3. Reducir el consumo de grasas “malas”Sobretodo en Navidad, cuando pasamos más tiempo en la mesa comiendo o picando, debemos evitar el consumo de alimentos que contienen grasas trans o saturadas.

    Desde IMEO, recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio (verduras, frutas), calcio y magnesio (frutos secos, lácteos, algas marinas o brócoli), ya que favorecen la disminución de la hipertensión por estrés y suelen tener un efecto relajante muscular que también actúa sobre las arterias.

    Los frutos secos (nueces, almendras, avellanas y pistachos) tienen acción antiinflamatoria y antioxidante, además reducen el colesterol en la sangre. Por esta razón “es esencial su consumo diario, recomendando distribuir la toma de entre 6 y 8 frutos secos a lo largo del día”, aconseja Rubén Bravo, portavoz de IMEO.

    El consumo suficiente de agua o éste de frutas y verduras frescas con alto contenido de agua favorece la buena circulación de la sangre, reduce la presión arterial y asegura un buen nivel hídrico.

    El aceite de oliva es otro gran aliado del corazón, ya que tiene un fuerte efecto antiinflamatorio en el cuerpo humano, lo cual ayuda a prevenir enfermedades como la aterosclerosis que dificulta el flujo sanguíneo y aumenta la presión arterial.

    4. Brindar con vino tinto favorece el corazónDiversos estudios relacionan el consumo moderado del vino tinto con un menor riesgo de padecer enfermedad cardiovascular. Gracias a su poder antioxidante, este elixir de larga vida influye considerablemente en nuestro grado de bienestar, disminuye los niveles de estrés y retarda el envejecimiento celular.

    5. Propiciarnos un buen fondo emocional

    Es necesario aumentar los niveles de serotonina y dopamina, hormonas del bienestar. Estos dos neurotransmisores son los encargados de regular, entre otras cosas, nuestras emociones, apetito y estado de ánimo. No obstante, podemos influir de forma positiva en la secreción de esta hormona de la que depende, en gran medida, nuestro bienestar, aprovechando las horas de sol para realizar todas nuestras actividades diarias, y la noche procurar la calma y propiciar el descanso reparador”. Adaptar la nutrición a nuestro biorritmo es una de las claves para obtener el equilibrio emocional.

Estadísticas obesidad 2009

Con el motivo del Día Mundial de la lucha contra la obesidad, que se celebrado el 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) publica este resumen de las estadísticas y datos relevantes sobre la obesidad en España y en el mundo, correspondientes para el año 2009.

Los niveles de obesidad en Europa, según la Oficina Estadística de la UE, Eurostat

Personas con sobrepeso u obesidad (>15 años) VARONES MUJERES
1.Alemania2.Reino Unido3.Malta

4.Grecia

5.Austria

6.Hungría

7.España

8.Bélgica

9.Países Bajos

10.Rumania

11.Francia

12.Letonia

13.Estonia

66,866,265,6

61,4

59,4

58,4

57,1

47,7

47,3

45,8

44,5

44,0

42,7

53,056,650,3

47,3

28,9

47,7

41,3

36,2

37,2

38,1

30,4

46,3

45,4

– La obesidad, sumada a otros factores como la falta de ejercicio, el alcoholismo, la hipertensión, el tabaco, el colesterol alto y la falta de consumo de frutas y verduras también, contribuye a que la vida de una persona se acorte hasta cinco años. La combinación de estos aspectos es responsable del 75% de las enfermedades cardiovasculares, la causa principal de muerte por enfermedad en el mundo, según el informe “Riesgos Globales de la Salud” de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

– Cada año los españoles acumulan un promedio de 400 gramos más. Esa estimación reflejada en el estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition Study) explica una buena parte del problema de sobrepeso que padece medio mundo, incluidos los países con problemas de desnutrición, y la mitad de la población española. De cuatrocientos en cuatrocientos, se acaba sumando siete y ocho kilos más entre los 30 y los 50 años.

– El 42,3% de los pacientes fallecidos por gripe A padecía obesidad grave, según ha informado la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO).

– En Francia se puso en marcha hace años un programa para frenar la obesidad infantil llamado Epode que implicaba toda la vida familiar, escolar y social de los pequeños. Se ha logrado que no progrese el aumento de peso en los municipios donde se ha activado el programa, fomentando el deporte y la dieta variada, además de estimular el paso a pie de forma habitual.

– La crisis acentúa la obesidad infantil por un aumento de alimentos basura. Pizzas, hamburguesas, perritos calientes, patatas fritas y bollería industrial son productos más baratos y asequibles que otros recomendados en la dieta mediterránea. Expertos constatan un incremento en el consumo de estos productos entre los pequeños debido al recorte del gasto familiar y a la falta de suficiente tiempo para preparar la comida en familias en los que los dos padres trabajan fuera.

–    Según el Ministerio de Sanidad de España, más de la mitad de los adultos tiene problemas de peso; en los menores este porcentaje alcanza ya el 25%; Cifras exactas del INE: El 53,4% de la población adulta y el 27,6% de la población infantil presenta sobrepeso u obesidad.

–    El 60,6% de los adultos realiza ejercicio físico en su tiempo libre. INE

–    El 11,2% de la población (9,3% de los hombres y 13,0% de las mujeres) sigue una dieta o régimen especial, ello es debido principalmente a problemas de salud o mantenimiento de peso. INE

–    Los motivos de la no realización de todo el ejercicio físico deseable para la población adulta son la falta de fuerza de voluntad y también la falta de tiempo. INE

–    484 productos conforman el carro de la compra modelo de los españoles; El 48,4% de la población de 16 y más años manifiesta consumir bebidas alcohólicas habitualmente, siendo la cerveza la más consumida. Entre los productos más consumidos de primera necesidad son los lácteos y los dulces. INE

–    40% de los españoles quieren adelgazar. Fuente: Antonio Villarino, vicepresidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca; 2008).

–    Los que padecen de sobrepeso y obesidad experimentan más problemas sexuales que las personas sin problemas de sobrepeso.

La barriga envejece y resta felicidad

Las personas con mucha grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con cambios del estado de ánimo

Foto y texto EFE / Madrid

Las personas con obesidad visceral o elevada acumulación de grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo, ha explicado hoy el doctor Rubén Bravo, especialista en nutrición y obesidad visceral. Este experto ha indicado que la grasa visceral aumenta la producción de la hormona del estrés, el cortisol, y reduce los niveles de endorfinas, que son las hormonas que facilitan la sensación de felicidad y bienestar.

Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ha comentado que el déficit de la dopamina en el organismo favorece la depresión, mientras que la disminución de serotonina eleva los niveles de ansiedad. Ambas carencias indican aumento de riesgo de infarto de corazón -3,4 veces mayor-, problemas de hipertensión, cáncer de próstata y colon, hipercolestoremia o una tendencia para desarrollar enfermedades degenerativas, como párkinson o demencia senil.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un «alto riesgo» para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Bravo ha explicado que un estilo de vida sedentario seguido por estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Más difícil de perder

«En el 82% de los hombres que acuden al Instituto Médico Europeo de la Obesidad, la principal grasa corporal es la visceral. Respecto las mujeres, este porcentaje asciende a un 34%, con una prevalencia de las que están en la edad de la menopausia, donde se observa esta migración de la grasa hacia el abdomen», ha subrayado. El doctor ha apostado por una medicina preventiva, porque los riesgos de salud relacionados con la grasa abdominal extra aumentan con la edad, a partir de los 35 años en los hombres y de los 55 años en las mujeres.

El especialista en Nutrición ha recordado que la grasa visceral se puede acumular rápidamente y es más difícil de perder que la subcutánea, ya que rodea los órganos internos y sirve como reserva de energía. Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta apropiada y se combina con ejercicios adecuados. «Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos», ha explicado Bravo.

Ejercicio aeróbico

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, «al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral«. Estos ejercicios se pueden complementar con una dieta antiinflamatoria que ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas y alivia el trabajo del páncreas, el intestino y el hígado graso.

Bravo ha apuntado que la grasa visceral es muy activa y genera un constante bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, un proceso que conduce a la acumulación de ácidos grasos libres en el hígado y otros órganos, desequilibrando la regulación insulínica del organismo, el azúcar sanguíneo y el colesterol.

Publicado en ABC

Enfermedades cardiovasculares: hay que prevenirlas desde niñez

Las enfermedades cardiovasculares se manifiestan normalmente en el adulto, pero prevenirlas es posible si desde la niñez se evita el sobrepeso, el colesterol o el tabaquismo, coinciden en afirmar los expertos con motivo de celebrarse mañana el Día Europeo para la Prevención de estas patologías.

«Los pacientes todavía no somos conscientes de la capacidad que tenemos para mejorar nuestra salud», ha dicho el coordinador del Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular (CEIPC), el doctor José María Lobos.

La adopción de hábitos de vida saludables podría disminuir, según Lobos, la incidencia y las consecuencias de estas patologías que suponen la primera causa de mortalidad en España y en la Unión Europea.

Hipertensión arterial, hipercolesterolemia, el tabaco, al diabetes, la obesidad y el estrés son los principales factores de riesgo cardiovascular que, si interaccionan, potencian dicho peligro o uno de ellos genera la aparición de otro.

Esta es una de las advertencias que recoge la «Guía para el Manejo del Riesgo Cardiovascular», realizada por la compañía biomédica Pfizer y en la que ha colaborado el CEIPC.

Por su lado, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha explicado que el sobrepeso aumenta por cinco la probabilidad de desarrollar un problema cardíaco.

Para evitar las dolencias cardíacas en el futuro, todo niño, adolescentes o adulto con sobrepeso u obesidad debería realizarse un estudio completo de los marcadores de riesgo cardiovascular y aumento del estrés oxidativo (reducción del potencial celular) para detectar precozmente la enfermedad, ha advertido la doctora del IMEO Elisa Blázquez.

Otra de las formas de prevenir e incluso recuperarse y curarse de las enfermedades cardiovasculares es a través de la fisioterapia, ha recordado el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE).

El CGCFE ha advertido de que el 30 por ciento de las muertes debidas a enfermedades cardiovasculares podrían evitarse con la práctica habitual de ejercicio físico.

Por ello, los fisioterapeutas recomiendan caminar a paso ligero durante media hora (entre 4,8 y 6,4 km/h) la mayor parte de los días de la semana.

Artículo publicado en ADN: http://www.adn.es/lavida/20100313/NWS-1043-Enfermedades-cardiovasculares-prevenirlas-medicos-ninez.html