Entre 5 y 10 Kg pueden aumentar su peso las mujeres en el período de transición a la menopausia

Más de un millón y medio de mujeres en España, en edad entre 45 y 50 años, pueden aumentar de una a dos tallas de ropa por no llevar una alimentación adecuada y hábitos de vida saludables

3 de cada 4 mujeres con riesgo de aumentar hasta 10 kilos en la perimenopausiaCon el motivo del Día Mundial de la Menopausia que se celebra este sábado, 18 de octubre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) recuerda que es una edad ‘crucial’ para la mujer, en el plano biológico, donde aumenta el riesgo de sufrir alteraciones en la salud física, mental y emocional, pudiendo acarrear un aumentar de peso significativo. Actualmente, en España hay más de dos millones doscientas mil mujeres en edad entre 45 y 50 años. Según estima el Instituto, más de un millón y medio de ellas tienen riesgo de aumentar su peso corporal entre 5 y 10 kilos en el período de transición a la menopausia, que sería el equivalente de dos tallas de ropa. Un riesgo que se puede reducir considerablemente, realizando cambios oportunos en la alimentación y actividad física que permite mantener la masa muscular y la grasa en niveles adecuados.

Mientras los hombres comienzan a coger peso a partir de los 35 años, a un ritmo aproximado de medio kilo por año concentrada principalmente en la zona del abdomen, la mujer está ‘protegida’ por las hormonas femeninas durante su etapa reproductiva. Con la llegada de la perimenopausia, entre los 45 y 50 años, el cuerpo femenino entra en cierto declive y produce menos cantidad de estrógeno y progesterona. El déficit de estas hormonas incide de forma directa en la tendencia a acumular grasa y perder masa muscular, y se acentúa con la edad. Según algunos estudios, en tres de cada cuatro mujeres se produce un aumento del tamaño de la cintura durante la edad adulta. Cabe recordar que la grasa visceral acumulada en esta zona está relacionada directamente con el incremento del riesgo cardiovascular o algunos tipos de cáncer que se dan en la mujer, como el cáncer de mamá y útero entre otros, al igual que la diabetes tipo II, el hígado graso, hipercolesterolemia e hipertensión.

Según Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO, durante la menopausia varios factores propician este aumento de peso en la mujer. En primer lugar, nos encontramos con un desorden endocrino que favorece la pérdida de masa muscular, así como el aumento de los adipócitos grasos en número y tamaño, junto a una ralentización de la tasa metabólica y disminución del metabolismo basal, es decir, la cantidad de energía mínima que necesitamos para subsistir y la eficacia de nuestro cuerpo para utilizar la grasa almacenada como fuente de energía. En segundo lugar, estos desordenes trascienden al perfil emocional de la mujer, imponiendo una tendencia a la ansiedad y a la depresión que puede derivar en trastornos relacionados con la alimentación.

Los ejercicios aeróbicos acuáticos para los adultos mayores causan menos impacto sobre las articulaciones«A partir de los 45 la mujer empieza a perder fibra y tono muscular, que es una beta de oro imprescindible para mantenerla o mejorarla en cualquier edad, pues es la responsable del 70% de nuestro gasto calórico diario», apunta Bravo. Por esta razón, recomienda acudir a un nutricionista especializado en menopausia, ya que se necesita una alimentación orientada a mantener esta masa muscular, que se sirva de las proteínas y grasas saludables y enfoque los hidratos de carbono en sus versiones completas e integrales, desechando las grasas perjudiciales para la salud.

Llevar un estilo de vida activo en esta edad nos ayudará a mantener un peso saludable y disminuirá el riesgo de enfermedades cardiovasculares o cáncer. La práctica de ejercicio físico repercute positivamente sobre nuestro estado de ánimo, mejora el funcionamiento mental y propicia tanto el sueño profundo, como la reparación celular. Los expertos de IMEO recomiendan una rutina semanal basada en 2 sesiones de 45 minutos de actividad física aeróbica moderada (bailar, montar en bicicleta, nadar, aqua aerobic) y 2 sesiones de 45 minutos de actividad de fortalecimiento muscular y flexibilidad (gimnasia de mantenimiento, pesas, abdominales, yoga, Pilates). La hidratación antes, durante y después del ejercicio es muy importante. Hay que beber el agua en pequeños sorbos y nunca a temperaturas extremas para evitar pérdidas de electrolitos y minerales.

Pautas nutricionales a partir de la perimenopausia

Lácteos, almendras, brocoli, salmón y aguacate - fuente principal de calcioDesde el departamento de nutrición del IMEO recomiendan seguir las siguientes pautas en esta etapa combinando dieta equilibrada con ejercicio físico:

– Incrementar la dosis de calcio a 1500mg al día. Equivaldría a 2 vasos de leche (500mg Ca), 1 yogur (175mg Ca), 200g de acelgas (225mg Ca), 1 sardina en aceite (125mg Ca) y 30g de queso manchego curado (250mg Ca). Lo ideal es tomar la leche desnatada, enriquecida con calcio y vitamina D.

– Moderar el consumo de frutas hasta 2 piezas al día. Las frutas de carne blanca, como pera o manzana, reducen el riesgo de enfermedad vascular cerebral que aumenta en la mujer con la menopausia, debido a la disminución del estrógeno. La naranja y las fresas son fuentes de bioflavonoides y ayudan a aliviar los síntomas como los sofocos.

– Tomar copos de avena integral o pan de centeno integral en el desayuno, y una o dos veces a la semana legumbres con verduras en las comida.

– Priorizar el consumo de las siguientes verduras y hortalizas: espinacas, brócoli, calabaza, coliflor, col, berenjenas, ajos y cebollas.

– Aumentar el consumo de grasas saludables (aceite de oliva, nueces) y disminuir el consumo de grasas menos recomendadas (embutidos, bollería o fritos).

– Comer dos veces a la semana pescado azul, tanto por sus proteínas de alto nivel biológico, como por su alto contenido en Omega 3.

– Tomar 4 raciones a la semana de carnes blancas como pescado, pechugas de pollo y/o pavo.

– Beber entre 1,5 y 2l de agua al día para lograr una buena hidratación y acompañar la cena con una copa de vino tinto, ya que disminuye el riesgo de depresión e influye positivamente en la salud mental.

– Ajustar los alimentos al ciclo circadiano y biorritmo, concentrando la mayor parte de la ingesta en el desayuno y la comida y disminuir el aporte calórico a partir de la tarde/noche.

Alimentos que conviene priorizar en el menú de la mujer a partir de los 45 años

  • Alimentos ricos en vitaminas del grupo B para mantener y conservar la memoria, como cereales integrales y legumbres.
  • Alimentos ricos en colina, responsable de la secreción de acetilcolina, que entre otras cosas se encarga de regular el sistema nervioso cerebral. Encontramos colina en las legumbres, los cereales integrales, las berenjenas, los ajos y las cebollas.
  • Alimentos ricos en calcio y vitamina D que ayudan a mantener la densidad ósea. En la edad de la menopausia se necesitan alrededor de 1500 mg de calcio al día, puesto que la pérdida de estrógenos de la menopausia dificulta la absorción de este mineral en los huesos. Ricos en calcio son los lácteos, las almendras y verduras como espinacas, brócoli o col.
  • Desde IMEO advierten que hay que tener cuidado con el consumo excesivo de soja –rica en isoflavonas y calcio–, ya que es contraindicada en mujeres con trastornos de la glándula tiroides, así como en cualquier proceso tumoral, ya que pueden contribuir a la proliferación celular anormal.

Cuidado: Una dieta con mucha carne y queso puede ser tan peligrosa como fumar

Una investigación desarrollada durante casi dos décadas arroja resultados reveladores

El Intransigente

demasiada carne y queso es comparable del efecto fumar en saludUna dieta rica en carne y queso podría ser nociva para la salud, e incluso tan peligrosa como el tabaco. El dato se desprende de un estudio realizado durante dos décadas, que concluyó que una dieta basada en una alimentación rica en proteínas animales durante la etapa media eleva en cuatro las posibilidades de desarrollar cáncer que en el caso de una persona que se alimentó con dietas bajas en proteínas. El riesgo es comparable a fumar.
La investigación realizada bajo la dirección del científico italiano Valter Longo del Instituto de Longevidad de la Universidad del Sur en California, EE. UU.  y que cita el portal Natura Medioambiental ha disparado una serie de reacciones en el mundo científico con posiciones de apoyo y algunas otras que piden seguir indagando más sobre el tema.
Proteínas en personas de mediana edad
El investigador mencionó que «No porque todos nos alimentemos significa que comprender  la nutrición es algo simple. La pregunta que nos debemos hacer no trata sobre que dieta nos puede permitir vivir bien por tres días, sino cuál de esas nos ayudará a llegar a los 100 años», citó el autor según se lee en la revista científica «Cell Metabolism» del 4 de marzo del presente año, cuando se publicaron los resultados.
Los jóvenes que tienen una dieta con cantidades elevadas de proteínas animales como las carnes, la leche o los quesos son 74 por ciento más vulnerables de morir de cáncer que los que se alimentan con cantidades bajas o sino con las provenientes de fuentes vegetales.
Se puede leer en el estudio que nuestra biología cambia con nuestra edad. Si bien para el grupo de mediana edad no es aconsejable abusar en su nutrición con muchas proteínas, sucede lo contrario para las personas mayores de 65 años.
¿Cuántas proteínas se deben consumir?
El debate continúa, según la revista (en inglés) Forbes, cuando cubren la investigación realizada, indican que los conocedores del tema calculan que cuando un 20 % de las calorías vienen de proteínas se consideran elevadas.
«Una dieta moderada tiene entre 10 – 19 % de calorías de origen proteico y menos del 10 % se considera una dieta baja en proteínas”.
Según Natura Medioambiental, se considera adecuado ingerir unos 0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso. Es decir, una persona de 59 kilogramos debería consumir entre 45 y 50 gramos diariamente.
 
¿Cuál es la relación entre las proteínas y el cáncer?
La ingesta de proteínas eleva los niveles de la hormona de crecimiento IGF-I, que no sólo está relacionada con el crecimiento de células sanas sino que a las células cancerígenas también. De hecho en el estudio se encontró que por cada 10 ng/ml de incremento de la IGF-I, en las dietas altamente proteicas, en 9 % aumentaban las posibilidades de muerte  de cáncer comparando con el grupo opuesto.
A partir de los 65 años, el organismo de las personas reducen drásticamente la producción de la mencionada hormona, empiezan a perderse rápidamente la masa muscular y es en esta etapa donde el consumo de dietas con proteínas en cantidades moderadas a altas es muy importante.
Un ejemplo de longevidad
El periódico «The Washington Post» (en inglés), cuando cubre el tema expuesto, señala el caso de Salvatore Caruso, un hombre de 108 años de edad. Es el segundo más viejo de Italia. Como otros sujetos más del pueblo de Molochio, donde prevalecen las personas por encima del siglo de edad es «común», Caruso se alimentó con una dieta baja en proteínas basada en el consumo de plantas y granos para después de muchos años cambiar a un tipo de alimentación con muchas proteínas, asegura el sitio.
Conclusión
El equipo concluyó que una dieta basada en ingerir niveles altos de proteína puede resultar muy perjudicial para la salud en la mediana edad, alimentarse con niveles moderados a altos a partir de los 65 años puede reducir la ocurrencia de determinadas  enfermedades como el cáncer y la diabetes. Además, el consumo de proteínas de origen vegetal como los fréjoles parecía no causar efectos dañinos sobre la salud de las personas.

Día Mundial de la Tapa con una receta light de Albert Adrià: pimientos rojos asados

Según los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) esta tapa premiada con Estrella Michelin –su aturo es el famoso chef Albert Adrià de Tickets bar– es ideal para paliar el insomnio, la ansiedad y la anemia, de sólo 31 Kcal por ración.

Pimientos rojos de Tickets, una tapa light contra la ansiedad«Su alto contenido en vitamina C no sólo nos ayuda a mantener nuestras defensas fuertes, sino que también favorece la absorción del hierro, para combatir o prevenir la anemia», indica Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.
Sus niveles de vitamina B6 y magnesio potenciarán nuestro control del estrés y regularán nuestro sistema nervioso. Favorece el descanso y el sueño profundo, hecho que hace esta tapa especialmente recomendada en las cenas.
Con el motivo del Dia Mundial de la Tapa que se celebra el próximo 29 de septiembre, Albert Adrià, hermano de Ferrán Adrià y chef al mando del célebre gastrobar  Tickets de Barcelona,  nos invita a preparar esta rica tapa en casa.
Tomen nota de la receta:

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS 

Para hacer los pimientos

1000 gr de pimiento rojo

c/s de sal fina marina

c/s de pimienta negra molida

 

 

 

 

 

 

             ELABORACIÓN

  1. Limpiar los pimientos en agua, y asarlos en el Josper por todos los lados hasta que la piel esté quemada.
  2. Ponerlos en una bandeja gastronorm y mantenerlos tapados unos 30 minutos.
  3. Pelar los pimientos recuperando todo el jugo interior que guardaremos colado. Reservar.
  4. Desechar el tallo y las pepitas.
  5. Extender los pimientos en una bandeja de horno con papel sulfurizado, poner a punto de sal y pimienta negra recién molida y cocer 25-35 min más a 130 ºC.
  6. Cortar los pimientos cocidos en tiras de 0,5 cm de ancho y 7 cm de largo
  7. Reservar en un recipiente hermético con aceite de oliva virgen extra

 

Para hacer el jugo de pimento asado:Jugo de pimiento rojo asado (obtenido en uno de los pasos de la elaboración anterior)c/s de sal finac/s azúcarAceite de oliva virgen extra

 

 

 

  1. Disponer en un cacillo de tamaño adecuado el jugo de   pimientos obtenido en la elaboración anterior
  2. Añadir un poco de sal y azúcar y reducir a fuego lento.
  3. Una vez que lo tenemos a punto, disponer una pequeña
  4. cantidad en un biberón, añadir un 20% de aceite de oliva virgen extra del total del jugo, poner a punto de sal, reservar.

 

 

Otros:c/s Sal gris de Guerande
 ACABADO Y PRESENTACIÓN

  1. Disponer en un plato unos 40gr de tiras de pimientos asados.
  2. En la parte central de cada tira de pimiento pondremos un punto de sal gris.
  3. Napar con el jugo pimiento asado y una vuelta del molinillo de pimienta.
  4. Servir a temperatura ambiente

La buena educación alimentaria ayuda a reducir los casos de obesidad infantil

Radio Exterior

En este programa de Radio Exterior, dedicado a la obesidad infantil que vuelve en el foco del debate con la vuelta al cole, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) plantea el problema de la educación alimentaria. Los hijos toman ejemplo de los padres también en lo que se refiere a hábitos saludables y estos hay que inculcarlos desde temprana edad.
«Entre los 3 y 12 años es cuando podemos observar y corregir patrones de mala nutrición, raciones demasiado grandes, pereza en cuanto al deprote o algunas adicciones en la comida», subraya Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO.
La importancia de un desayuno completo es ecencial para el buen rendimiento académico de los escolares. La cena es otra de las tomas que los pequeños realizan en casa, donde los padres puede influir positivamente.

Para escuchar las indicaciones nutricionales que se ofrecen en el programa, pulsa PLAY.

La obesidad en España ya es un problema

Uno de cada seis adultos padece de ella y cada año mueren 18 mil personas por problemas prelsacionados con la obesidad.

Negocios.com
, por Daniel Marín Arribas
La obesidad se está convirtiendo en un problema crónico en las sociedades de consumo capitalistas occidentales. En EEUU, país que encabeza el ranking en cifras, casi uno de cada tres adultos padece esta enfermedad.

capitalismo_obesidadEl arco del mundo anglosajón sigue muy de cerca a los norteamericanos. Reino Unido y Australia se sitúan en los primeros puestos, y Méjico, que ha tomado los hábitos de sus vecinos, anda en parejos niveles que ellos.

España, que nunca había sufrido esta situación, en las últimas décadas se ha ido poniendo al día. Actualmente, su tasa de adultos obesos está en uno de cada seis, siendo uno de cada dos los que tienen exceso de peso.

Los principales causantes de que esto ocurra son los malos hábitos alimenticios y la falta de deporte. Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) asegura que «el abandono en muchos casos de la dieta mediterránea y sus beneficios nutritivos por la comida rápida adaptada a ritmos laborales estresantes» a la vez que el «incremento de la vida sedentaria», ha sido letal para el correcto desarrollo de la salud de las personas.

La obesidad ya es un problema en España, pero aún peor que esto, según explican desde IMEO, es que se haya extendido a los menores. Actualmente, casi un 45% de los niños de entre seis y nueve años sufre exceso de peso, y más del 10% padece directamente obesidad.

obesidad_mundoSi no se pone remedio a estos problemas tratando con expertos y cambiando de hábitos, la obesidad alcanzará aún niveles más preocupantes en unas sociedades donde no ha dejado de crecer desde hace tiempo y siendo, además, causante de más de 18.000 muertes al año.

Ejemplos de desayunos y cenas saludables para nuestros hijos, según su edad

La obesidad infantil, una asignatura pendiente_IMEODesayuno saludable para niños de 3 a 12 años

El desayuno ha de ser equilibrado y personalizado en cuanto a la edad del niño, su peso y la actividad física que ejerce a diario. Nunca se debe omitir o realizar con prisas o de pie. Entre semana conviene dedicarle, como mínimo, unos 15-20 minutos y los fines de semana, el doble. “Está demostrado que los niños que toman un desayuno saludable sacan mejores notas, tienen una actitud más positiva y una mejor condición física”, recomienda Bravo, experto en nutrición del Instituto médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

La base de un desayuno saludable para un menor de entre 3 a 12 años estaría compuesta por:

– Un lácteo entero que aportará el calcio y las proteínas de alto valor biológico necesarias para la primera mitad del día y fundamental para un crecimiento óseo óptimo. Puede consistir en un vaso de leche entera, acompañado o no de una cucharada de postre de cacao en polvo, o un yogur Pro, alto en proteínas.

– Una opción de cereales integrales, que proporciona energía constante sin producir picos excesivos de insulina. Puede consistir en una tostada de pan integral con un chorrito de miel o un puñado de cereales integrales infantiles, que podremos mezclar con la leche.

– Una pieza o zumo de fruta, que incluirá vitaminas y energía rápida inicial para comenzar el día con vitalidad. La mejor opción es un zumo de naranja natural que proporciona altas cantidades de vitaminas y minerales, entre ellas la vitamina C, un antioxidante natural. También se puede optar por un zumo envasado sin azúcares añadidos, pero con pulpa, por su aporte de fibra.

Miel y naranjas como factores que potencian un funcionamiento óptimo del sistema inmunitario.

Cena saludable para niños de 3 a 12 años

Con la llegada del ciclo nocturno baja la vitalidad y los biorritmos del menor están sometidos a ciertas modificaciones hormonales. Ligeramente aumenta la temperatura corporal y el organismo entra en un estado de reposo y reparación celular. Por esto, a la hora de cenar es importante tomar alimentos que aporten más nutrientes estructurales, como proteínas y grasas, y menos hidratos de carbono por su alto valor energético. No hay que abusar de alimentos precocinados, bocadillos, dulces y picoteos. La cena ha de ser más ligera que el almuerzo, ya que el gasto energético será inferior. La bebida adecuada, desde luego, es el agua. Y, como regla de oro, habrá que evitar que los niños coman delante de la televisión para no prolongar innecesariamente la ingesta.

Como primer plato un puré de verduras casero sería una buena opción. Aporta vitaminas y mineras y es sencillo de enriquecer, por ejemplo, con leche, quesitos, aceite de oliva, clara de huevo, etc. Los alimentos calientes ayudan a relajar al niño y, al presentarlo en forma de puré, favorecerán la digestión.

De segundo plato aconsejamos incluir el pescado como la opción más saludable, pues se trata de una proteína más sencilla de digerir que aporta grasas omega 3, carentes en las carnes. Las formas de preparación pueden ser muy variadas evitando empanados o fritos.

De postre, se elegirán opciones fáciles, como yogures bebibles o piezas de frutas troceadas.


Desayuno saludable para niños de 12 a 18 años

Durante estos años de adolescencia se produce el “estirón” y se llega a alcanzar la estatura definitiva. Esto obliga a cuidar el aporte de calcio y de proteínas a diario que ayudará a formar los músculos y el esqueleto óseo del menor, al igual que la ingesta de grasas saludables para favorecer la evolución óptima del sistema hormonal.
Por ello es preciso:

– Tomar en el desayuno un lácteo en forma de vaso de leche, yogur o queso fresco, en función de la actividad física diaria y de la constitución del adolescente. Se puede acompañar de una cucharada de cacao en polvo o miel.

– Es importante acostumbrar el menor a beber zumo natural preparado en casa, pues es una forma más sencilla de ingerir varias piezas de fruta en una sola comida.

– Por último, se puede asegurar el aporte de hidratos de carbono tomando 2 tostadas integrales, acompañadas de aceite de oliva, tomate triturado o en rodajas, y jamón serrano o fiambres de pavo.

Cena saludable para niños de 12 a 18 años

En este caso la cantidad adecuada dependerá del sexo y actividad física diaria, ya que es una etapa en la que se diferencian los requerimientos por sexos. La correcta nutrición es clave para evitar desarrollar enfermedades como obesidad, sobrepeso o anorexia, ya que en estas edades los menores son más vulnerables emocionalmente.

Los expertos del IMEO sugieren a los padres inculcar en sus hijos el gusto por la comida y su preparación saludable para despertar su interés por un estilo de vida apropiado. Las preparaciones tendrán que ser más elaboradas y sabrosas, pues estarán compitiendo contra opciones menos recomendables sólo de forma esporádica, como pizzas, platos preparados o comida rápida.

Los carbohidratos complejos como la pasta, el arroz o similares los dejaremos para la hora de la comida, y en la cena seguiremos priorizando en aportes menos calóricos, en forma de proteínas saludables y verduras.

Para concluir el día se recomiendan platos únicos que combinan verdura y proteína, como berenjena rellena de carne picada, escalibada de pimientos rojos con atún, brochetas de pollo con cebolla, ensaladas completas, pollo asado con parrillada de verduras, etc.

De postre se incluirá un lácteo o una pieza de fruta entera, son alimentos que además de aportar diferentes vitaminas y minerales, proporcionan un aminoácido esencial, el triptófano, que ayuda a la conciliación del sueño.

La obesidad infantil, una asignatura pendiente a retomar con la vuelta al cole

EL sobrepeso en la adolescencia es malo para la autoestimaPrestar especial atención al desayuno y a la cena ayudará a lidiar con el problema desde casa, según los expertos del IMEO que ofrecen ejemplos de menús para inculcar hábitos saludables a los menores

  • Uno de cada tres niños van al colegio sin desayunar y sólo un 8% realiza un desayuno completo, cifras que fomentan y explican parte del problema de la obesidad en edad escolar.[1]
  • Casi un 45% de los menores de entre seis y nueve años en nuestro país sufre exceso de peso.[2]

Según atestiguan los últimos datos, uno de cada tres niños van al colegio sin desayunar y sólo un 8% realiza un desayuno completo. Algo que a la larga engrosa las cifras de sobrepeso que hoy por hoy sitúan España a la cabeza de obesidad infantil en Europa.

“No hay que olvidar que los niños con sobrepeso y obesidad presentan más problemas óseos y musculares; tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes, hígado graso y asma; entran en la pubertad antes que sus compañeros y en general muestran una autoestima más baja”, apostilla Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. El comienzo del curso escolar es un momento crucial para lidiar con el problema desde casa, donde los menores realizan dos de las comidas más importantes del día –desayuno y cena–, y para buscar formas que nos permitan inculcarles hábitos saludables desde edad temprana. Con el fin de ayudar a los padres en esta tarea, el Departamento de Nutrición del IMEO ha elaborado un patrón nutricional, fácil de seguir, que propone ideas de menús para la primera y la última toma del día, ya que el almuerzo suele ir a cargo del centro educativo.

“Muchos niños omiten el desayuno por varios motivos: las prisas de los padres para ir a trabajar, porque en esta hora de la madrugada tienen más sueño que hambre o por estar hartos de comer el mismo plato cada día”, anota Bravo. En consecuencia, se enfrentan a “una falta de combustible” que les impide rendir bien durante las clases. Comenzar la jornada con el estómago vacío genera en el pequeño un estado de ansiedad que puede tornarse en agresividad cuando alcanza la adolescencia alterando su comportamiento lineal. Además, a la hora del descanso el hambre hará que el menor sea más susceptible a la bollería industrial y las chucherías que suelen estar presentes en las máquinas expendedoras y que provocan estímulos fuertes por las subidas de azúcar pudiendo inducir cierta “dependencia”. En este sentido, la infancia y la adolescencia son determinantes, ya que en esta edad se forman las células grasas que pueden convertir a un niño “rellenito” en obeso para toda la vida.

Un niño de 3 años, por ejemplo, necesita unas 1.300 calorías diarias, y si tiene 12 años, cerca de 2.200. Podemos calcular la cantidad de calorías recomendada, partiendo de una base de 1.000 calorías y añadiendo 100 por cada año de edad en el proceso de crecimiento. “La clave para proporcionar una equilibrada alimentación a nuestros hijos reside en la correcta distribución del Valor Energético Total (VET) en las 5 tomas que se realizan a lo largo del día”, recalca el experto del IMEO. En este sentido recomendamos que el desayuno represente un 30% del aporte total, la comida principal un 35%, la cena un 15%, mientras que los tentempiés de media mañana y tarde representen un 10% del VET cada uno.

 

[1] Según datos de la SEEN y el Ministerio de Sanidad y Política Social de España.

[2] Según el estudio ‘Aladino’.

En verano se engorda entre tres y cinco kilos

Ruben Bravo de IMEOEuropa Press Tv
Volver a los hábitos previos al periodo vacacional, establecer un plan programado y combinarlo con una dieta equilibrada y ejercicio físico es lo que recomiendan los expertos en nutrición a la hora de regresar de las vacaciones con el fin de perder los kilos de más que se cogen durante los meses de descanso, evitando así recurrir a un ‘plan rápido’ de pérdida de peso.

En declaraciones a Europa Press TV, el especialista en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, ha declarado que durante el verano se suele engordar una media de entre tres y cinco kilos por persona y lo achaca debido a que los españoles se dan también «vacaciones gastronómicas»; se come menos pero peor.

«Los datos que manejamos en el Instituto son de entre tres y cinco kilos de media los que cogen los españoles en esta época del año. El problema es que esta cantidad posiblemente en kilos de grasa sea más y perderla es mucho más difícil, por lo que al final nuestro metabolismo se ve perjudicado porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta», destaca el experto.

Por ese motivo ha recomendado trazar un «plan programado» que incluye una dieta equilibrada y ejercicio regular. «Si vamos a un plan rápido en el que queramos perder peso a celeridad alta al final tendremos efecto rebote y no vamos a tener los tres o cuatro que hemos cogido en verano sino que se van a sumar otros y podemos llegar a navidad con ocho kilos de más«, ha advertido.

Así, Bravo ha asegurado de que los españoles «no se toman del todo en serio» la necesidad de llevar una alimentación equilibrada y solo ponen remedio al problema cuando los malos hábitos resienten la salud. «Los datos reflejan que entre el 60 y 65 por ciento de españoles tienen problemas de obesidad y el 30 por ciento de población infantil; hasta que no se ve el problema no saltan las alarmas», ha lamentado.

Por ese motivo ha indicado de que «con el actual carro de obesidad infantil» el nivel de obesidad adulta va a ser muy elevado en los próximos años; además, asegura que la Seguridad Social no va a poder encontrar soluciones a este «problema de pandemia importante» en el largo plazo.

«HAY QUE TOMAR MEDIDAS REALES»

«A veces me dicen que hay que disfrutar un poco también (con la comida) pero hay cosas con las que no se puede bromear porque hay gente que se está muriendo de esto. Las principales causas de muerte en los países desarrollados es por fallo cardiovascular que se produce principalmente por los niveles de obesidad y se trata de una pandemia. Mueren cientos de miles de personas por esto, por lo que hay que empezar a tomárselo en serio, concienciarnos y tomar medidas reales«, ha subrayado.

Finalmente ha recordado que existen dietas, como la ‘del vino tinto y jamón’, que promueven en IMEO, que demuestran que se puede comer «muy sano» con una alimentación muy variada que ayude a controlar el peso o a disminuirlo si es necesario.

3 peligros de la diabesidad

el peligro del sobrepeso y la diabesidadTiempo en línea.
Dos de las enfermedades muy relacionadas que deterioran el bienestar de las personas son la obesidad y la diabetes tipo 2; cuando ambas se padecen al mismo tiempo hay consecuencias importantes para la salud. Los especialistas explican ¿cuáles son los peligros de la diabesidad?
Este es un término para referir el estado que se produce cuando se padece diabetes tipo 2 y obesidad pero que implican doble riesgo para la salud. Una persona que padece obesidad tiene mayores probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2, detalla el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.
El sobrepeso es el principal factor de riesgo para la aparición de una diabetes mellitus tipo 2, ya que la grasa acumulada en la zona abdominal produce diversas sustancias como las adipoquinas que dificulta la función de la insulina, explica Albert Lecube, médico de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Un dúo muy peligroso
Entre algunas complicaciones se mencionan los problemas para dormir, pérdida de visión, depresión, daño en el sistema nervioso, insuficiencia renal y hasta infartos o embolias. Conoce detalles de otras enfermedades que pueden desencadenar.
1. Infartos y embolias. Son las principales consecuencias de la obesidad y la diabetes tipo 2, ya que las alteraciones metabólicas y hormonales ocasionan mayor esfuerzo del corazón, aceleran el ritmo y crecimiento de este órgano, afirma Saúl Salinas Orozco, endocrinólogo del IMSS.
Para disminuir el riesgo de estos problemas se recomiendan caminar todos los días 30 minutos o realizar alguna actividad física, evitar comer productos con azúcar refinada y grasas saturadas, así como el tabaquismo.
2. Cáncer. La obesidad está asociada con diversos tipos de cáncer como el de esófago, páncreas, colon y recto, seno después de la menopausia, riñón, tiroides y vesícula biliar, resume el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos.
Agrega que este riesgo surge porque la obesidad provoca inflamación crónica baja o subaguda, lo cual está asociado a un mayor riesgo de cáncer. Además, en esta condición hay exceso de estrógenos y su acumulación genera cáncer. A ello se agrega el factor de resistencia a la insulina, que favorece la presencia de algunos tumores.
3. Problemas respiratorios. La Unidad de Investigación en Diabetes y Metabolismo del Institut de Recerca del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, afirma que el aumento de los niveles de glucosa en la sangre ocasiona alteraciones respiratorias en mujeres que sufren de obesidad mórbida y diabetes tipo 2.
Los resultados han mostrado que en pacientes diabéticos la capacidad de expirar se reduce significativamente y presentan dificultades severas en la respiración, sobre todo las obstrucciones al paso del aire, explica el estudio del Institut de Recerca.

El Instituto Médico Europeo explica que para prevenir las secuelas de la diabesidad que afecta tanto a niños, jóvenes y adultos, habría que cambiar el estilo de vida con una dieta adecuada libre de comida rápida e industrializada, realizar una actividad física diaria para reducir el exceso de grasa corporal e intraabdominal.
Ten presente que el consumo exagerado de alimentos poco saludables, así como el sedentarismo son las principales causas de estas dos enfermedades. ¡Cuida tu salud y la de tu familia!

Una dieta de verduras, frutas y legumbres, un seguro de vida

dietas para vegetarianosSe confirma que los menús vegetarianos con una correcta planificación previenen las enfermedades

Noticias de Gipuskoa
, por Isabel Román

Una dieta basada en verduras, frutas, cereales y legumbres reduce la presión arterial y las posibilidades de una muerte prematura por enfermedades cardiovasculares y previene la diabetes. Además, las verduras son protectoras frente a algunos tipos de cáncer como los de pulmón, estómago y boca.

Hay diferentes dietas basadas en el consumo de verduras y cereales y distintos modelos de vegetarianos, desde el vegano, persona que basa su dieta en productos obtenidos de la tierra, hasta aquellos que incorporan leche y huevos en su dieta diaria; hay incluso vegetarianos que admiten el consumo de pescado y otros, denominados flexivegetarianos, que consumen ocasionalmente carnes blancas. Los motivos para adoptar una dieta vegetariana son diversos, desde la sensibilidad con los animales a los beneficios para la salud o la conciencia ecológica, ya que relacionan la ganadería extensiva con la destrucción del medio ambiente y el aumento del CO2 y el metano.

En 2012 la revista científica Archives of Internal Medicine publicó un estudio realizado a 120.000 personas durante 28 años que asoció el consumo de carne con el incremento de la mortalidad prematura por cáncer y enfermedades cardiovasculares. Según la Universidad de Harvard, aunque ya existían estudios previos que habían identificado la relación entre el consumo de carne y la diabetes, la enfermedad coronaria y ciertos cánceres, lo sorprendente es la magnitud, porque incluso «una pequeña cantidad de carne está asociada con un aumento significativo del riesgo a morir».

Para Francisco Ruiz, que sigue una dieta vegetariana ovoláctea, «es importante que se abandone el discurso del déficit alimenticio, ya que hay muchas instituciones internacionales que indican que trae muchos beneficios para la salud». No obstante, reconoce que no es la «panacea», porque en algunas ocasiones se puede necesitar vitamina B12, obtenida de las proteínas de la carne, yodo o potasio, un déficit que el psicólogo compara con el que muchas personas omnívoras tienen de hierro o ácido fólico. Si bien es cierto que una dieta que incluya huevos y leche debe satisfacer todas las vitaminas, la planificación de los alimentos durante la transición de una dieta tradicional a una vegetariana es esencial para cumplir con la pirámide alimenticia.

El consumo de legumbres y productos integrales como el arroz y el trigo son primordiales. Según la Comisión Europea, las legumbres se consideran un tesoro por las proteínas que aportan y son comparables con las de la carne. Ruiz añade que la planificación de un patrón alimenticio es ideal para la creación de una rutina alimenticia sana y completa y que un cambio progresivo hacia la dieta vegetariana evita posibles cambios bruscos en el metabolismo.

Según un estudio de la Universidad de Oxford de 2002, la población que sigue una dieta vegetariana tiene un riesgo inferior a la morbimortalidad (muerte causada por enfermedades). Además, alimentos cotidianos en la dieta vegetariana como la fibra soluble, los frutos secos, los esteroles vegetales (legumbres, semillas, cereales integrales), la soja, los flavonoides y otros fitoquímicos reducen la posibilidades de enfermedades cardiovasculares. El consumo de fruta y verdura -de cinco a diez piezas diarias- reduce la presión arterial, y un estudio realizado en 2010 revela que existen beneficios preventivos para las personas con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 con la ingesta de verduras, cereales integrales, legumbres y frutos secos.
Según el World Cancer Fund, las frutas y verduras son alimentos protectores frente a diferentes tipos de cáncer, como el de pulmón, boca, esófago y estómago ya que contienen una compleja mezcla de fitoquímicos.