La dieta de Angelina Jolie

Angelina JolieLa actriz Angelina Jolie está convencida de que «cereales antiguos» como el mijo, las semillas se chía, la escanda, el trigo sarraceno y la quinoa tienen grandes beneficios para su cuerpo y, últimamente, basa su alimentación en estos nutrientes.

Así lo ha asegurado una fuente de su entorno al National Enquirer: «Angie siempre ha sido fan de las semillas y los granos sanos, pero últimamente lo ha pasado a un nuevo nivel. Se ha aficionado a comer productos basados en ‘granos antiguos’ y alaba sus beneficios para la salud. Asegura que le proporcionan los nutrientes que no encuentra en otros lugares, así como una piel más brillante».

La escuálida figura de la actriz ha sido objeto de mucha especulación sobre su saluesd. Ya en 2011, se aseguró que sobrevivía con sólo 600 calorías diarias.

«Angelina comienza el día tomando una cucharada de aceite de coco y un puñado de cereales, nada más. Pero lo más preocupante es que a veces está tan atareada que se le olvida comer. Otras, simplemente coge unas cuantas almendras y un puñado de golosinas para comérselas de camino al trabajo, o un batido de cereales», reveló entonces una fuente cercana a la actriz.

Fuente: El Mundo

 

Es un mito que se adelgaza con sexo

· El esfuerzo es similar al que se hace al subir andando a un segundo piso
· Resulta poco apropiado recomendar las relaciones para adelgazar

El Mundo, por Beatriz G. Portalatín

el ejercicio físico no sustituye el sexo a la hora de aldelgazarEl esfuerzo físico que supone subir por las escaleras hasta un segundo piso es similar al que se hace cuando se está realizando el acto sexual. Mucho o poco, el sexo supone también ejercicio físico, pero cualquier actividad que implique mover el cuerpo, lo es ya de por sí. Por tanto, los expertos recuerdan que no es buena idea pensar en el sexo como una simple parte de una tabla de ejercicios.

«La actividad sexual, aunque supone un ejercicio físico, no tiene en sí misma como fin la realización de ese ejercicio. Sus componentes esenciales son otros y están vinculados a la erótica y al placer«, asegura a EL MUNDO Carlos San Martín Blanco, doctor en Medicina, sexólogo y director del Centro Interdisciplinar de Psicología y Salud, CIPSA de Santander.

De este modo, es erróneo el mensaje de ‘sexo para adelgazar’. Si tenemos en cuenta que la actividad sexual puede oscilar desde una relajante sesión de caricias, hasta una actividad física intensa, dependiendo de las prácticas y posiciones, «resulta muy poco apropiado recomendar el sexo de forma genérica para adelgazar, como se podría recomendar una hora de caminata al día o 30 minutos de bicicleta», añade la doctora Ana Rosa Jurado, sexóloga del Instituto Europeo de Sexología en Marbella.

Además, lo que cada persona necesita para adelgazar depende de su edad y de otros factores (condición física, sexo, etc.) que normalmente, explica esta especialista, se han de valorar para saber qué tipo de ejercicio físico hay que recomendar. «Es obvio que a una persona deportista no le adelgazaría caminar 30 minutos al día, mientras que a una persona sedentaria, ese podría ser un muy buen primer paso para perder peso», comenta.

El sexo no tiene que ser ‘vigoroso’

Uno de los mitos que refuerza la vinculación entre ejercicio físico y actividad sexual es la imagen del «sexo como algo que necesariamente tiene que ser vigoroso y muy activo», expone San Martín. Y nada más lejos de lo que para muchas personas es placentero y excitante. «Una relación serena, tierna y delicada es para muchas personas más placentera que un encuentro violento o vigoroso«, afirma.

De la misma forma opina la doctora Jurado: «El valorar el sexo como ejercicio físico puede contribuir a la imagen gimnástica y finalista que tienen las relaciones sexuales y que, en definitiva, es uno de los factores que condicionan la aparición de disfunciones y problemas».

Por otro lado, sería necesario determinar qué posturas y qué tipo de prácticas serían las adecuadas para provocar un gasto energético determinado, y además, añade que todo lo que suene a ‘normativo’ en relación al sexo puede conllevar frustraciones y desvalorización personal.

«Hacer ejercicio físico es bueno, y si lo que hacemos nos lleva a obtener placer, mucho mejor», indica. Pero ese aspecto de la actividad sexual no es ni mucho menos el más importante a destacar: «De la sexualidad se pueden obtener muchas y mejores gratificaciones como autoestima, autovaloración, satisfacción sexual, comunicación, intimidad, amor etc.)».

Problemas cardiovasculares

En algunas afecciones cardiovasculares, existe una preocupación por parte de los pacientes y de sus parejas a reanudar la actividad física. Sin embargo, según la evidencia científica, no hay que tenerle miedo al sexo después de un infarto. Tras un periodo de tiempo razonable, el paciente tiene que saber que cuando note que su cuerpo está preparado para hacer ejercicio físico, como caminar o pasear, también lo estará para la actividad sexual.

Como explica Jurado, algunos estudios han intentado medir el gasto energético que la actividad sexual supone, y aunque es difícil esta medición ya que existe gran variabilidad en los encuentros sexuales humanos, se ha tomado como referencia la actividad coital heterosexual en parejas estables.

«La mayoría de los estudios coinciden en indicar que el gasto metabólico que supone un coito vaginal en estas condiciones estaría alrededor de los 6 METS (1 MET es el gasto metabólico o consumo de oxígeno en reposo, y todas las actividades físicas se pueden expresar como múltiplos del MET)», expone. Por tanto, en el caso de los pacientes cardíacos, subraya la especialista, cuando pueden someterse a un ejercicio físico que suponga ese gasto metabólico -equivalente a subir andando a un segundo piso-, se supone que también pueden reanudar su actividad sexual.

Por otro lado, explica San Martín, en el mundo del deporte, a raíz de la creencia de que el sexo supone un esfuerzo físico de intensidad moderada, existe cierta controversia sobre si la práctica sexual previa a la competición deportiva puede ser beneficiosa o perjudicial para el rendimiento de los deportistas. Pero, sin duda, «son más los beneficios que puede reportar en el plano emocional, en cuanto al efecto de relajación que puede generar en el deportista, que el coste físico que para alguien entrenado supone», mantiene.

Está claro, por tanto, que practicar ejercicio físico y hacer deporte contribuye a mejorar nuestra salud y, por ende también, nuestras relaciones. Pero los especialistas insisten: «el sexo a pesar de suponer una actividad física por el simple hecho de estar moviéndote) no tiene esa finalidad en sí mismo».

Más de la mitad de los obesos padece ansiedad o depresión

La causa del fracaso a la hora de hacer dieta para bajar de peso puede deberse a la existencia de un trastorno mental como la ansiedad.

obesidad y ansiedadDos datos se cruzan para mostrar una preocupante realidad social y sanitaria. El primero: España es el país de Europa con mayor tasa de obesidad. Afecta a 25 por ciento de los adultos y a 33 por ciento de los tres niños. El segundo dato es que “más de un 20% de la población mundial sufre ansiedad sin saberlo, y en España afecta a afecta a más de 6 millones de españoles”, según datos del doctor Salvador Ros, presidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP). El resultado es que dentro este 20 por ciento de pacientes con ansiedad se encuentran entre un 50 y un 70 por ciento de las personas con obesidad.

“Pueden presentar algún tipo de trastorno psíquico asociado”, refiere el doctor Josep Ramon Domenech, co-coordinador del VII Congreso Nacional de Ansiedad y trastornos Comórbidos. “Los pacientes obesos tienen una probabilidad más alta de padecer trastornos psíquicos, al igual que los pacientes con enfermedades mentales tienen una probabilidad elevada de padecer obesidad. Estudios recientes sugieren que el fallo de muchos pacientes a la hora de seguir una dieta para perder peso puede deberse a la existencia de un trastorno mental, fundamentalmente de ansiedad, no tenido en cuenta o no tratado. Si se logra controlar el trastorno de ansiedad asociado, las posibilidades de que una dieta para perder peso sea exitosa se incrementan notablemente”.

El tratamiento ayuda a evitar la cronicidad

La ansiedad se presenta con síntomas físicos, como insomnio, angustia, cansancio injustificado, incremento de consumo de tóxicos o alteraciones de alimentación. Puede deberse a la actual situación de crisis e incertidumbre e “interfiere en todos los aspectos de la vida de una persona incitándola, en un porcentaje altísimo de los casos, al consumo de drogas, de alcohol, de todo tipo de sustancias adictivas o incluso al suicidio”, según el doctor Ros. “Causa absentismo laboral de un 10 por ciento, un 7 por ciento más que la media de los países europeos estimada en un 3 por ciento. Los tratamientos farmacológicos, antidepresivos y/o ansiolíticos de forma controlada, los cambios en hábitos de vida, deporte, alimentación, no tóxicos, vida familiar y social, y las terapias psicológicas pueden ayudar a reconducir el problema y evitar su cronificación o la aparición de otros trastornos añadidos”.

La ansiedad, además de afectar a buena parte de las personas con problemas de obesidad, se produce con más frecuencia en gente con edades comprendidas entre los 50 y los 65 años, seguida de la de 40 a 50 años, que está desempleada, o amas de casa o autónomos.

SALUD REVISTA.ES / El Correo

 

EE.UU. y la pizza: radiografía de una historia de amor

BBC

En un día cualquiera más de 40 millones de estadounidenses consumen pizza. Este pan plano horneado, normalmente redondo, aderezado con salsa, queso y otros condimentos es considerado como la comida más popular del mundo, y definitivamente una de las preferidas en Estados Unidos.

pizzaTanta es la afición al plato que el Departamento de Agricultura de EE.UU. publicó esta semana un informe sobre el consumo de pizza. No por nada es considerado por especialistas del estudio como un «contribuyente de nutrientes de importancia pública».

Pero, ¿el hecho que sea tan popular, lo hace importante?

El estudio sólo ofrece datos que son independientes de los juicios de valor sobre el consumo de este alimento, muchas veces calificado como «basura». Y deja las reflexiones para el consumidor… y los especialistas.

No se puede ignorar

Para el presidente de la Asociación de Dietistas de España, Giuseppe Russolillo -quien no participó en la investigación- lo primero que hay que dejar claro es la definición de este plato. Mientras que en gran parte de Italia se trata de un producto artesanal, en EE.UU. está relacionado a la llamada comida rápida.

De acuerdo con el reporte, el 13% de la población en EE.UU. -de 2 años en adelante- consume pizza cualquier día. Una tendencia que aumenta a un 22% cuando la muestra se concentra en niños y adolescentes entre los 6 y los 19 años.

Y si hablamos de adultos, son los hombres quienes consumen más pizza que las mujeres.

Estos hábitos también varían entre grupos étnicos. Los blancos no-hispanos (un 16% de ellos) son quienes más comen este alimento introducido en territorio estadounidense a principios del siglo XX.

Mientras que cerca del 14% de los negros no-hispanos y los hispanos -respectivamente- consumen al menos un trozo en un día cualquiera.

«Esto nos indica la forma de alimentación en Estados Unidos, que podría ser una de las causas por las que lo sitúan entre los países con mayor índice de obesidad», le explica a BBC Mundo Rubén Bravo, supervisor del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), en España.

Russolillo, que coincide con Bravo, agrega que esta es la razón por la cual la pizza no debería consumirse más de dos o tres veces al mes. «No debe formar parte de la dieta habitual, mucho menos en los niños, pues es aquí donde hay que promocionar el consumo saludable y variado de integrales, vegetales y frutas».

Fuente de energía

Los especialistas que realizaron el informe determinaron que la pizza contribuye al 6% de la ingesta total de energía en niños y el 4% para adultos.

En el día que se consume, la pizza es fuente de aproximadamente el 27% de la energía total entre todos los consumidores.

La ingesta media de energía de la pizza es de 538 kilocalorías para los niños y 744 kilocalorías para los adultos.

«El problema no es la pizza, sino el abuso de la pizza, es un alimento muy calórico», comenta Rubén Bravo, quien tampoco estuvo involucrado en el informe.

«Pero lo mismo ocurriría con un bocadillo (o sándwich). Estamos tomando harinas refinadas con grasas que no son beneficiosas para la salud».

¿Tiene nutrientes?

pizza_464x261_reutersLa pizza es un gran contribuyente de nutrientes en la dieta estadounidense, pues ofrece altos porcentajes de la ingesta total diaria de proteína, grasas, grasas saturadas, fibra, calcio y licopeno.

De acuerdo con el informe, este alimento representa un tercio de la ingesta total de calcio en un día y más de la mitad de licopeno, un micronutriente que -según varios estudios- es beneficioso para la salud.

Además, el plato es fuente de sodio, tanto en niños como adultos.

Pero para el especialista Bravo, el problema está en que si bien se pueden hacer pizzas sanas en casa, lo más probable es que sean industriales, con un alto contenido de hidratos de carbono y grasas saturadas.

«Tiene harinas refinadas, no integrales, y sabemos que el abuso de ellas contribuyen a la obesidad, aumentan el colesterol y con el tiempo tienen tendencia a elevar los niveles de azúcar en la sangre».

No obstante, Bravo concede que, como cereal, aporta nutrientes y micronutrientes que también son válidos.

«Si hablamos de una pizza casera, entonces podría estar incluida en la dieta una vez a la semana», explica Russolillo, quien deja claro que tampoco se trata de promocionar este producto, cuando hay otros alimentos más importantes como las hortalizas.

Estrella de la noche

El problema no es el qué, sino el cómo.

La pizza, si se hace de forma casera, eliminando muchos de los ingredientes industrializados con altos contenidos de grasas, sales y preservativos, puede ser una buena fuente de nutrición. Aunque el mayor problema está en la hora en que se ingiere.

Para el 44% de los niños, este consumo ocurre a la hora del almuerzo, y el 42% en la cena. Pero los adultos la prefieren en la noche, con un 59%.

Sólo el 28% de las personas mayores de 20 años elige este plato en el almuerzo.

«Por los últimos estudios relacionados con el biorritmo del cuerpo, y con el ciclo circadiano del día y noche, sabemos que por la noche el consumo abundante de hidratos de carbono, con grasas saturadas tiene más tendencia a que se acumulen en forma de grasa corporal», señala Bravo.

Esto quiere decir, según el experto, que estos nutrientes a largo plazo pueden estar contribuyendo con la obesidad.

«También hace que la digestión sea pesada, y haya una carencia de sueño, producida por una cena demasiado fuerte», agrega.

Así que no es lo mismo comer esa pizza al mediodía que por la noche.

Pero, ¿cómo hacer de la pizza un aliado para la nutrición?

«Lo primero es no comerla en la noche», responde Bravo. Lo segundo sería utilizar ingredientes bajos en grasas.

Por su parte Russolillo considera que el mensaje debe ser consumir pizza «con prudencia y moderación».

Cómo podemos ahorrar en la comida, sin perder la silueta

La obesidad gana terreno a nivel mundial y la crisis económica que sufren algunos países no ayuda.
Amas de casa y expertos en nutrición coinciden en que comer sano y barato es posible, y explican cómo economizar de forma responsable al comprar y cocinar.

Eugenio Frater, EFE/Reportajes

  • «El sobrepeso u obesidad en una persona no significa que esté bien alimentada, ya que las deficiencias de algunos minerales y vitaminas en combinación con la grasa abdominal, favorecen los males de corazón, el «hígado graso» y el desarrollo de células anormales», explica Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO.
  • Según el informe ‘Generación XXL’ de la consultora IPSOS, en varios países la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos y menos nutritivos, como galletas o pizza en detrimento de la ingesta de carne, vegetales frescos o fruta.
  • «La plancha genera un gasto energético reducido comparado con el horno o el microondas, por lo que es aconsejable no abusar de estas dos últimas formas de cocinar, o utilizarlas preparando platos para varios días como los guisos u horneados», aconseja el experto del IMEO, en entrevista con Efe.

comrar sano low cost IMEOAhorrar en la compra de los alimentos es buena idea ante la «cuesta arriba de enero», lapso en que nuestros bolsillos y cuentas corrientes están desinfladas, debido a los gastos de las fiestas navideñas y las vacaciones de final de año.

En muchos hogares, sobre todo en aquellos con familias numerosas e ingresos ajustados, ahorrar en la cesta de la compra se ha convertido en una necesidad a lo largo de todo el año.

Sin embargo, no hay que economizar a costa de mermar la salud y fomentar el sobrepeso, advierten los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), destacando un reciente estudio.

Según el informe ‘Generación XXL’ elaborado por IPSOS, la tercera compañía global de investigación de mercados, «la crisis económica global es uno de los principales factores del auge de casos de obesidad a nivel mundial en los últimos años».

Según IPSOS, en varios países la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos y, en consecuencia, menos nutritivos.

Un ejemplo es el Reino Unido, donde las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado de forma considerable, mientras que productos envasados como galletas o pizza han crecido en los últimos 5 años.

En Gran Bretaña, el mismo informe indica que «el 23 por ciento de la población es obesa, y el 61 por ciento tiene sobrepeso». También afirman que las ventas de productos orgánicos cayeron un 15 por ciento de 2011 a 2012, y el 23 por ciento de los consumidores se dio de baja en del gimnasio.

A nivel global, el 17 por ciento de los encuestados señaló que una de las principales barreras a la hora de llevar a cabo un estilo de vida más saludable, es que «resulta caro», y el 79 por ciento apunta que «vivir mejor» es hoy en día más difícil que nunca.

En América, Brasil es uno de los países con el porcentaje más alto de personas que luchan por mejorar sus condiciones y hábitos vitales, mientras que la obesidad comienza a ser alarmante en Estados Unidos, donde el 34 por ciento de la población es obesa y el 75 por ciento sufre algún tipo de sobrepeso, según recoge el estudio.

ESTAR GORDO NO EQUIVALE A ESTAR NUTRIDO

Rubén Bravo de IMEO«Es inevitable que en una situación de crisis económica nos mostremos más susceptibles al precio y apostemos por el formato «pack familiar», «segunda unidad a mitad del precio» o los cupones con descuento promocionales, olvidando que el precio no es lo único que importa cuando se trata de comer bien», indica Rubén Bravo, portavoz del IMEO.

Según Bravo, en los países europeos más afectados por la crisis, «el creciente número de desempleados impulsa a muchas familias a recortar del presupuesto destinado a la comida, basando su dieta en productos baratos y básicos».

«En muchos casos se trata de pizzas, zumos envasados y refrescos con altos niveles de azúcar; bollería industrial y precocinados de poco precio, pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados, lo que puede repercutir en un incremento de los casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares», señala este experto.

Además, la presencia de sobrepeso y obesidad en una persona no significa que esté más saludable. Según este profesional, la deficiencia de hierro, calcio, zinc y vitaminas, en combinación con una grasa predominante visceral, es decir en la zona del abdomen, favorece los males de corazón, el hígado graso y el desarrollo de células anormales.

No obstante, «sabemos que, aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo, como para la salud», explica el portavoz del IMEO.

Consultado por Efe sobre cómo evitar el gasto debido a que algunas comidas o bebidas se estropeen y haya que tirarlas, Bravo responde que, para no desperdiciar ningún alimento, «recomendamos realizar la compra semanalmente con un plan de menús determinados, comprando solo los alimentos y las cantidades justas».

Por otro lado, según el experto de IMEO es conveniente «aprovechar las ofertas estilo «2 x 3″ en productos susceptibles de ser congelados o no perecederos con fecha de caducidad amplia».

¿Cómo se asegura el consumidor de que está comprando un producto barato pero de una calidad aceptable para su salud?

Según Bravo, en muchos países «las asociaciones de consumidores desarrollan mensualmente una revista online y en papel, realizando comparativos de diferentes productos y grandes superficies donde analizan las mejores opciones calidad/precio de una gran gama de alimentos preparados o industrializados».

«Darse de alta o subscribirse a estas publicaciones nos aportará un punto de vista objetivo y profesional sobre las mejores opciones para nuestro carrito de la compra», sugiere.

Para comer sano a bajo precio, al elaborar y cocinar los platos «podemos reducir el coste y rebajar el riesgo de sobrepeso, utilizando una cucharada sopera de aceite en las comidas, en vez de rociar directamente desde la botella y evitar en lo posible las freidoras, que demandan gran cantidad de aceite y eso dispara el gasto mensual en aceite y coste», añade.

Respecto del ahorro derivado de la forma de preparar los platos, Bravo señala que la plancha genera un gasto energético reducido, si lo comparamos con el horno o el microondas, cuyo coste en electricidad es muy alto, por lo que es aconsejable no abusar de estas dos últimas formas de cocinar y, en caso de utilizarlas, realizar la preparación para varios días como es el caso de los guisos u horneados.

DECÁLOGO PARA COMER SANO A BAJO PRECIO

la cesta de compra de IMEOCon la colaboración de un grupo de amas de casa pertenecientes a un foro de ayuda para personas con problemas de obesidad, www.bandeados.es, el IMEO ha elaborado un decálogo de consejos para beneficiar el bolsillo, la salud y la silueta:

1.- Debemos comprar sin hambre. Cuando el apetito manda, solemos decantarnos por comida rápida de preparar, como pizzas, bollos, bebidas azucaradas o alimentos precocinados de poco precio pero escasa calidad.

2.- Ir a la compra sin prisa. Es primordial para poder procesar mejor la información del etiquetado y elegir el producto más indicado.

3.- Planificar la compra para los menús de la semana y evitar tirar las sobras. Si la familia se compone de una o dos personas, podemos usar las monodosis y comprar «packs» de tres o cuatro lonchas de embutido o postres unitarios.
Las tostadas integrales duran más que una barra de pan y permiten controlar las cantidades.

4.- Comprar la verdura y la fruta a última hora de la tarde. En algunos mercados o supermercados suelen hacer muy buenas ofertas a estas horas para no tirar el sobrante.

5.- Adquirir los yogures de medio litro en lugar de en raciones individuales. Este envase sale más económico.

6.- Comprar los productos no perecederos –leche, aceite, latas de pescado, botes de verdura, galletas…– en gran cantidad, cuando hay buenas ofertas.

7.- Los frescos, mejor por unidad. Si necesitamos dos manzanas o dos filetes, ¿por qué llevarnos un kilo o más? Adquirir un producto fresco tiene sentido solo si se consume al poco tiempo.

8.- Las legumbres engordan menos que los hidratos y cuestan más o menos lo mismo. La regla de oro que debemos utilizar, si no se quiere engordar, es más lentejas y menos arroz.

9.- El pescado es caro, pero necesario. Es fuente de Omega 3 y previene de enfermedades del corazón. Hay que consumir pescado. Si no se quiere gastar en jurel, salmón, arenque, bacalao o mariscos, se puede optar por la panga o el atún enlatado.

10.- Cuidado con el envase antes de pesar el producto. En algunos establecimientos nos pesan el producto con papeles gruesos de estraza, que pesan unos 20 o 30 gramos. Según lo que uno compra, le puedan cobrar el papel o el envase de plástico a precio de embutido, carne o pescado.

Mueren 4 personas en Inglaterra por consumir unas pastillas fertilizantes para adelgazar

  • Chris Mapletoft fue encontrado muerto en su casa a finales del mes de agosto. La autopsia reveló que su muerte había sido causada por el consumo de unas pastillas para adelgazar que había comprado por internet.
  • Se trata de unas pastillas denominadas DNP, que están siendo utilizadas para quemar grasas de forma rápida y que en algunos casos, resultan mortales.

Te interesa, por T.I.

Pastillas-DNPEl periódico The Guardian publica que al menos cuatro personas han fallecido en los últimos 18 meses en el Reino Unido después de tomar DNP, un fertilizante envasado en capsulas que se ha estado vendido a las personas que querían hacer dieta o los culturistas.

El pasado mes de agosto, Chris Mapletoft fue encontrado muerto en su casa a finales del mes de agosto. La autopsia reveló que su muerte había sido causada por el consumo de unas pastillas para adelgazar que había comprado por internet.

Se trata de unas pastillas denominadas DNP, que están siendo utilizadas para quemar grasas de forma rápida y que en algunos casos, resultan mortales. DNP, también conocido como 2,4-dinitrofenol es un potente químico considerado como un medicamento para perder peso, ya que acelera el metabolismo de las grasas, pero que es muy tóxico para el ser humano.  La Autoridad Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA ) no tiene poder para impedir su uso como una droga, porque no es un producto farmacéutico.

Según este diario, en abril del pasado año, una joven británica de 23 años llamada Sarah Houston que sufría bulimia y tomó estas pastillas para perder peso, murió. Las horas anteriores a la muerte, les comentó a sus compañeros de carrera (estudiaba medicina en Leeds), que se encontraba muy mal con fiebre y con dificultades respiratorias. Las investigaciones posteriores a su muerte revelaron que ya se había tomado 38 cápsulas de DNT y las estaba mezclando con un antidepresivo que tomaba para superar su bulimia. La mezcla fue fatal.

En 4 meses perdió 71 kilos por lo que ganó el premio de un reality: 250 mil dólares

Rachel, de 24 años, pesaba unos 118 kilos al ingresar al ciclo y terminó con 47, es decir, bajó 71 kilos. Esto significa que logró perder casi el 60 por ciento de su peso original en un período de 16 semanas, que es lo que dura el entrenamiento.

Rachel FredericksonLa gran final de Biggest Loser, un programa del estilo de nuestro Cuestión de Peso, dejó un sabor amargo a los seguidores del reality. Rachel Frederickson, la ganadora, se coronó con estadísticas, al menos, alarmantes.
Rachel, de 24 años, pesaba unos 118 kilos al ingresar al ciclo y terminó con 47, es decir, bajó 71 kilos. Esto significa que logró perder casi el 60 por ciento de su peso original en un período de 16 semanas, que es lo que dura el entrenamiento de Biggest Loser.
Lo controvertido de la situación es que ahora la participante pasó de la obesidad mórbida a un índice de masa corporal por debajo del recomendado para su altura, 1,62 mts.
¿Cómo llegó a pesar 118 kilos? Durante la secundaria, Rachel participó en el equipo de natación de su escuela y luego, ingresó a la universidad con una beca deportiva. El problema llegó cuando decidió abandonar sus estudios para seguir a su novio en un viaje por Europa. La relación terminó muy mal, y por la depresión, aumentó de peso sin parar.
Es importante agregar que el premio de Biggest Loser son 250 mil dólares, un suma que actúa como gran motivador para los participantes, obviamente.

Fuente: TN/ Diariolaprovinciasj.com

La dieta Dukan, tachada como comercial y mala para la salud

En esta emisión del programa No nos moverán, de Castilla la Mancha Tv, es comentada, entre otros temas, la polémica dieta Dukan. Como invitado especial del programa y moderador del debate a nivel de nutrición, interviene Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
El programa pone a debate los pros y contras de la dieta proteinada de Pierre Dukan, que recientemente ha sido expulsado por el colegio de médicos francés por haber hecho promoción comercial de su régimen. La decisión fue adoptada por la cámara disciplinaria del colegio y, en la práctica, no tendrá ningún efecto, porque el propio Dukan ya se había dado de baja de este organismo en abril de 2012, poco después de su jubilación, en desacuerdo con sus colegas.

Su propuesta, enviada al presidente de la República, François Hollande, de incluir en el Bachillerato la opción de la «lucha contra la obesidad» en la que los estudiantes conseguirían mejorar su nota si mantenían un peso equilibrado, es una de las razones argumentadas por el Colegio de Médicos para borrarle de sus listas. La consideran comercial y que se había extralimitado en su actividad.

Dukan ha vendido 13 millones de ejemplares con su método para adelgazar, por seis euros cada y percibe en torno a 100 millones de euros al año.

Desde un punto de vista médico, la dieta Dukan es totalmente desaconsejada

Estudios con personas que han adelgazado con la dieta Dukan muestran que 4 años después de sumarse al régimen, el 80% de ellos pesaba igual o más que antes de empezarlo.
La Sociedad Española de Nutrición advierte de «sobrecarga importante en el organismo» como consecuencia de realizar la dieta Dukan.

La Dieta Dukan es una dieta hiperproteica y como tal no es recomendada, primero porque acaba produciéndose la cetosis, que provoca náuseas, el ya comentado mal aliento y la falta de apetito, segundo porque se satura el hígado que trata de metabolizar el exceso de proteína, corriendo el riesgo de que se produzca lo que se conoce como “inanición cunicular”, que es una situación en que la vida de la persona puede llegar a correr peligro si las proteínas no van acompañadas de grasas, y tercero porque las dietas hiperproteicas tienen bastantes posibles efectos secundarios, a saber:

  • Al tomarse mucha carne se corre el riesgo de aumentar los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Puede producirse daño renal, porque no todas las proteínas se asimilan y muchas deben excretarse, forzando al riñón a trabajar más.
  • La falta de hidratos de carbono puede provocar fatiga y mareos. La glucosa es el combustible de nuestro cerebro y ni en la primera fase de la dieta, ni en la segunda, que puede llegar a durar a veces varios meses (he visto ejemplos de mujeres que han estado casi 300 días en la segunda fase), se come este tipo de alimentos, más allá de unas cucharaditas de salvado de avena. Desde luego, mal momento para una mujer que acaba de ser madre para empezar a fatigarse y marearse.
  • Se pierde proteína muscular, porque a falta de glucosa el cuerpo recurre al músculo para conseguir energía. Mal momento también, tras parir, para empezar a perder músculo.
  • Puede provocar deficiencia de calcio en los huesos con la consiguiente descalcificación ósea. A más proteína, peor absorción del calcio.
  • El rendimiento físico disminuye y el único ejercicio recomendable es caminar.

El hombre más gordo del mundo consiguió el amor luego de perder 292 kilos

paul_masonPaul Mason de Ipswich, Inglaterra, llegó a pesar 444 kilos, lo que lo convirtió en el hombre más pesado del mundo. Ahora, con 292 kilogramos menos luego de una cirugía y una larga dieta, Mason ha conseguido el amor en Rebecca Mountain, de Boston, EE UU, que lo contactó por Facebook luego de ver un documental sobre su obesidad extrema.

Ahora, luego de horas de videochat en Skype y conversaciones por Facebook, la pareja se ha encontrado en persona por primera vez. En una entrevista para un programa de televisión, Mountain dijo que tan pronto como se enteró de la lucha de Paul se sintió identificada con él.

“Me sentí obligada a acercarme y tratar de ayudarlo, eso es todo”, dijo la mujer.

«Tenía las ganas de ayudarlo y pensé que podía escribir para apoyarlo. Cuando pongo la vista en un objetivo, voy y lo hago. Sabía que tenía que ayudarlo”, dijo sobre la meta del hombre de lograr que le remuevan la piel que le sobra luego de su dramática perdida de peso.

paul mason case“Él es increíble, una persona genuina. Es increíblemente honesto y abierto sobre las dificultades que ha enfrentado, lo cual ayudó con nuestra relación”, continuó Mountain.

Por su parte, Mason habló sobre como se desarrolló la relación por internet. “Nuestra primera conversación por Skype duró cuatro horas y sentí como que teníamos años hablando. Al final simplemente le dije ‘¿A que hora mañana?’”, inició.

paul mason se desnuda“Cuando la vi en el aeropuerto fue mucho mejor que la fotos que ves en Skype, fue tan natural, como encontrarse con alguien a quien conoces desde hace 10 años”, dijo el hombre de 52 años, que solía consumir unas 20 mil calorías diarias.

Mason planea mudarse a EE UU para ayudar a Rebecca con su negocio. A pesar de haber sido sometido a un bypass gástrico hace cuatro años y perder casi 300 kilogramos, Paul aún necesita remover el exceso de piel que le quedó. El hombre aún busca perder más peso e iniciar la rehabilitación para poder volver a caminar.

Con información de Noticias 24Daily Mail

Las 10 mejores y peores dietas para el 2014, según el ranking de IMEO

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad reúne en un ranking, por primera vez en España, las dietas más saludables y también las menos indicadas para quienes se proponen perder peso a lo largo del año 

  • La dieta mediterránea es la segunda más buscada por los españoles en Google para el año 2013[1].
  • Según el ranking anual de la revista U.S. News  sólo 7 dietas han obtenido el sello de “BEST” de entre las 32 analizadas, siendo la dieta mediterránea la única que no es estadounidense[2].

top 10 de IMEOPor primera vez en España una entidad médica dedicada al tratamiento del sobrepeso y la obesidad se compromete con una clasificación tan singular. En un ranking que va de uno a diez, en orden descendiente, IMEO apostilla las mejores y peores dietas que fluyen en la actualidad entre los asiduos a conseguir la delgadez. El Top 10 representa un  trabajo conjunto, respaldado por más de 30 expertos en obesidad y cuidado de la salud, entre ellos médicos, nutricionistas, psicólogos y cirujanos, que somete a análisis las dietas más y menos indicadas para perder peso a lo largo del año.

A nivel mundial, existen varios rankings fiables que publican de forma anual las dietas mejor y peor valoradas, como son la lista de la revista US News o el Top 5 de las peores dietas, elaborado por la Asociación Británica de Dietistas. «Son guías realizadas por profesionales y como tales merecen confianza, aunque –esto también se ha de contemplar–, reflejan y corrigen las formas de comer de una sociedad bien distinta a la nuestra», reseña Rubén Bravo, portavoz del IMEO y también experto en nutrición. En este sentido, llama la atención que la publicación americana da preferencia a dietas autóctonas, originadas en Estados Unidos y respaldados por organismos o autores locales, mientras que el ranking británico queda muy lejos de lo que buscan los españoles a la hora de adelgazar[3]. Según el registro de Google para el año pasado, la dieta mediterránea es la segunda más buscada por los peninsulares y la única de la lista que, a nivel mundial, es señalada por los nutricionistas unánimemente como «buena para la salud».

Por todo ello el equipo de expertos del IMEO ha decidido elaborar el presente ranking, como una especie de guía orientativa, para que sea de ayuda a las personas que se van a someter a una dieta durante este año. «Todos sabemos que lo mejor es ponerse en manos de un endocrino o nutricionista, pero la práctica nos muestra que la realidad es bien diferente y la gran mayoría de personas emprenden una dieta sin consultar al médico», apunta Bravo, «de modo que hemos reunido las dietas que, desde nuestro punto de vista,  jamás se deben hacer y también las más adecuadas para una pérdida de peso saludable».

«A fecha de hoy conocemos más de 150 dietas para adelgazar y hay ‘mil y una formas’ de reducir el peso, pero el fin no siempre justifica los medios y habría que pensar lo que será bueno para nuestra salud a largo plazo», insiste el experto. Cada día por nuestras consultas pasan decenas de pacientes, tanto sobrealimentados, como malnutridos, que tienen un problema en común surgido a raíz de la alimentación. Sin embargo, cada uno de ellos cuenta con una amplia experiencia en dietas que ha emprendido por su cuenta, arrastrando, en algunos casos,  las consecuencias de una serie de efectos rebote que deterioran su salud y su metabolismo, complicando cada vez más la efectividad de los diferentes métodos de pérdida de peso.

Top 10 de IMEO de las dietas menos indicadas

Top 10 de IMEO de las peores dietas para 2014Se caracterizan por ser extremadamente agresivas. Prometen perder mucho peso en poco tiempo, hasta 15 kilos al mes o, incluso, un kilo por día. Muchas de ellas utilizan  productos o remedios milagro (lombriz, bacteria, parche de lengua), o se basan en el consumo excesivo de un producto (sirope de savia, agua marina, limón, manzana).  Además de múltiples efectos secundarios que deterioran la salud, estas dietas arrastran un importante efecto rebote y son totalmente desaconsejadas para adelgazar.

Para elaborar el ranking de las dietas menos indicadas para perder peso, en buena parte, nos hemos basado en éstas experiencias ajenas vividas de cerca, donde parece que ‘todo vale’ para desprenderse de los kilos de más en tiempo récord. Por esta razón hemos calificado como la peor dieta de todos los tiempos, si es que se le puede considerar como tal, la dieta de la solitaria que consiste en tragarse una cápsula con huevos de lombriz solitaria con el único propósito de perder peso. Este método es extremadamente peligroso y podría causar una gran cantidad de efectos secundarios indeseables como la desnutrición o incluso la muerte.

Número dos en la lista negra ocupa la dieta de E. coli que consiste en introducir al organismo una bacteria que provoca diarreas, produciendo en algunos casos deshidratación e incluso puede desencadenar un fallo renal.

El tercer y cuarto puesto en el Top 10 de las dietas milagro no aconsejables son ocupados por la dieta del parche de la lengua y la dieta de la sonda. Ambas son extremadamente agresivas y tienen un alto porcentaje de efecto rebote, ya que la primera promete perder 15 kilos en un mes y la segunda, 10 kilos en 10 días.

En el quinto y sexto lugar se sitúan la dieta del ayuno y la dieta del delfín, basada en el consumo de agua de mar. «Un ayuno prolongado reduce la velocidad del metabolismo y, si no se hace bajo control médico, puede ocasionar mareos, fatiga y debilidad muscular», recalca Bravo. Lo que respecta el consumo de agua de mar, no es nada recomendable, ya que la sal va a ir disminuyendo el índice de líquido de nuestro organismo, pudiendo provocar una deshidratación en forma de diarrea, además de hipertensión y cálculos renales.

La dieta Flash o Express es una dieta hipocalórica de aproximadamente 800 Kcal diarias, que se centra en consumir el mínimo diario necesario para subsistir. Permite perder un buen número de kilos en muy poco tiempo y también tiene un gran efecto rebote, razón por la que ocupa el séptimo puesto en nuestro Top 10 de las dietas menos indicadas.

La dieta de sirope de savia ocupa octavo lugar en esta peculiar clasificación del IMEO, porque desatiende por completo las necesidades del organismo humano y está totalmente contraindicada para adolescentes o persona en edad de crecimiento.

Penúltima en la lista es la dieta del limón, con un gran efecto rebote. Consumir en exceso un ácido tan potente es perjudicial y obliga a nuestro organismo a utilizar sus sistemas de compensación consumiendo muchos oligoelementos. Además, esta dieta es especialmente contraindicada en personas con problemas de reflujo, acidez de estómago, ácido úrico elevado o estreñimiento.

El último lugar del Top 10 de las dietas menos indicadas de IMEO ostenta la dieta de la manzana que se ha hecho especialmente popular tras los excesos navideños por sus propiedades tanto diuréticas, como depurativas. «Es una fruta que no contiene proteínas, por lo que a la hora de perder peso sólo eliminaremos masa muscular y cuándo terminemos la dieta volveremos a recuperar el peso con gran facilidad», advierte el experto de IMEO y añade que esta dieta es especialmente contraindicada en las mujeres en edad de menopausia.

Top 10 de IMEO de las dietas más saludables

Top 10 de IMEO de las mejores dietas para 2014Se proponen una pérdida de peso moderada, fácil de mantener en el tiempo y sin efecto rebote. Se sirven de casi todos los grupos de alimentos, aunque restringen las cantidades. Suelen especificar para quien son indicados o qué problemas vienen a tratar (mujeres en menopausia, vegetarianos, personas con hipertensión o retención de líquidos). Ayudan a reeducar los hábitos alimentarios y llevar una vida saludable.

Vivimos en un mundo donde la abundancia y variedad de comestibles ha llegado a un extremo de saturación, donde elegir el menú no es fácil. Qué comer, en qué cantidad y con qué frecuencia son preguntas que nuestros antepasados no se han tenido que hacer o, al menos, no del mismo modo que lo hacemos nosotros.

La obesidad, la anorexia o la bulimia nerviosa son trastornos de la conducta alimentaria y también un aviso que nuestra sociedad precisa un cambio de hábitos y dieta saludables. El ranking de IMEO de las dietas recomendadas está pensado expresamente para cubrir esta necesidad.

El primer lugar en la lista de las 10 mejores dietas de IMEO para el 2014 ocupa la dieta del vino y el jamón. Podemos decir que es la versión «gourmet» de la dieta mediterránea, con una selecta variedad de alimentos donde priman los productos por excelencia de España, el vino y el jamón, y como tal es una dieta rica en sabores que permite perder entre 4 y 6 kilos en un mes, sin aburrirse o sentir hambre, es la dieta para los que no les gusta hacer dieta.

Segundo lugar ocupa la dieta DASH, pensada especialmente para pacientes con hipertensión e idónea para la pérdida de peso. Limita el consumo de sal, procura una buena hidratación y ayuda a reeducar los hábitos alimentarios.

El tercer y cuarto puesto del ranking de las mejores dietas para 2014 corresponden, respectivamente, a la dieta bioproteinada y a la disociada, beneficiosas sobre todo en mujeres con menopausia. Estas dietas restringen ciertos hidratos de carbono de elevado índice glucémico y centran su consumo en la primera mitad del día, cubriendo el resto de comidas con proteína de alto valor biológico, pero sin sobrepasar la cantidad recomendada.

La dieta mediterránea ocupa quinto lugar y es ideal para mantener un estilo de vida saludable. Las raciones de frutas, verduras y proteínas animales son adecuadas. No obstante, para perder peso, necesita algunas restricciones, sobre todo en la cantidad de cereales.

En sexto lugar se sitúa la dieta depurativa, ideal para eliminar la retención de líquidos. No conviene mantenerla en el tiempo, ya que el aporte calórico es bastante restringido, pero iría bien uno o dos días a la semana intercalada con nuestra dieta de pérdida de peso.

Séptimo lugar en la clasificación ocupa la dieta de los indices glucémicos enfocada en la pérdida de masa grasa. Beneficiosa para perder peso en un plazo medio sin efecto rebote.

El octavo lugar en el ranking ocupa la dieta de la zona. Es la dieta antiinflamatoria por excelencia. Muy equilibrada en cuanto a cantidades de macronutrientes (40% de hidratos de carbono, 30% proteínas y 30% de grasas), pero bastante complicada de seguir en las comidas fuera de casa.

En penúltimo lugar se sitúa la dieta de la enzima prodigiosa, probablemente la más popular del año 2013. Se basa fundamentalmente en el consumo de frutas y verduras frescas y carne y pescado. Maligniza la leche y sus derivados, lo que puede conllevar a largo plazo déficit de calcio. Elimina completamente el alcohol y los excitantes para mejor la salud digestiva.

Última en el ranking de IMEO de dietas recomendadas para perder peso es la dieta vegetariana (ovolactovegetariana). Teniendo en cuenta los hábitos alimentarios de los vegetarianos para conseguir la pérdida de peso habría que reducir el consumo de hidratos de carbono de elevado índice glucémico y sustituirlos por verduras, reducir el consumo de quesos grasos o lácteos enteros y aumentar el consumo de proteína a través de legumbre, proteína vegetal y clara de huevo.


[2] Entre el Top 7 de Us News comparten lugar con la dieta mediterránea 6 dietas americanas, a penas conocidas en Europa, en este orden: la dieta Dash (para detener la hipertensión) y la dieta TLC (cambios terapéuticos de estilo de vida), ambas diseñadas por el Instituto de Salud Nacional estadounidense; la dieta de Clínica Mayo; la dieta de Weight Watchers; la dieta Flexitariana de D. J. Blatner, nutricionista de Chicago Cubs; y la dieta Volumétrica creada por la profesora universitaria Barbara Rolls.

[3] El Top 5 de las peores dietas de la Asociación Británica, en orden descendiente, son: método del Respiracionismo, dieta del biotipo, dieta exenta de gluten para perder peso, alcohorexia, dieta Dukan.