El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer depresión

Los especialistas destacan la importancia de una buena alimentación para prevenir estados depresivos y proponen a la dieta mediterránea como la alternativa más recomendable
El Dia
la dieta meditarránea favorece la saludEl riesgo de padecer depresión es un 55% mayor en las personas obesas, mientras que el riesgo de obesidad aumenta en un 58% entre quienes tienen depresión, según datos que aporta la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Esta entidad señala que muchos de los episodios depresivos que sufren personas con obesidad se deben a que su exceso de peso les deprime.
Por su parte, las personas deprimidas sufren ansiedad, que a menudo se traduce en una necesidad imperiosa de comer. De hecho, algunas pueden ingerir más de 5.000 calorías en un atracón, subraya. La SEEDO explica que estas personas “buscan sentirse saciadas, por lo que comen muchos hidratos de carbono. En algunos casos, se produce una auténtica adicción a la comida con el fin de calmar la ansiedad, lo que puede derivar en obesidad”.

Esta organización pone de relieve la importancia de la nutrición en la prevención primaria de la depresión y defiende la dieta mediterránea como el patrón alimentario más recomendable. “La dieta mediterránea podría tener un papel preponderante en la prevención de la depresión”, sostiene Miguel Angel Martínez-González, miembro de la SEEDO. La dieta mediterránea se caracteriza por la abundancia de alimentos de origen vegetal como el pan, la pasta, el arroz, las verduras, las hortalizas, las legumbres, las frutas y los frutos secos. Además, se emplea el aceite de oliva como fuente principal de grasa; se da un consumo moderado de pescado, mariscos, aves de corral, productos lácteos y huevos; comprende, asimismo, la ingesta de pequeñas cantidades de carnes rojas y un aporte diario de vino, consumido generalmente durante las comidas, indica la Fundación Dieta Mediterránea.

Según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es un trastorno mental frecuente que afecta a más de 350 millones de personas en el mundo. “Es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye, de forma muy importante, a la carga mundial de morbilidad”, añade. La OMS recalca que la depresión es distinta a las variaciones habituales del estado de ánimo y a las respuestas emocionales breves ante los problemas de la vida cotidiana. “Puede convertirse en un problema de salud serio, causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos, puede llevar al suicidio”, destaca este organismo. Asimismo, la OMS precisa que la depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. A su vez, esta patología “puede generar más estrés y disfunción, empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión”, puntualiza.
Por su parte, el doctor Martínez-González recuerda que la depresión “puede conducir a hábitos dietéticos más pobres” lo que puede acabar derivando en un exceso de peso. “En este sentido, varios estudios indican que la incidencia de la obesidad es mayor en las clases más desfavorecidas porque comen menos carne y pescado, ingieren más cantidad de grasas poco saludables y realizan menos deporte”, refleja la SEEDO. De ahí la importancia de mejorar la educación en lo que a hábitos alimentarios se refiere pues, según indica esta entidad, “la prevención es el mejor tratamiento”.
No en vano, la psicoterapia cognitivo-conductual indicada para las personas obesas que sufren depresión se centra en enseñar pautas alimenticias, además de en mejorar la autoestima, ayudar a desarrollar habilidades sociales, favorecer la motivación para bajar de peso y dotarles de pautas para hacer ejercicio.

¿Sabes distinguir las grasas buenas de las malas?

grasas no saturadas, foto ThinkstockBBC Mundo
Aunque la palabra grasa puede parecernos incompatible con una dieta saludable, eso no es así. No todas las grasas son iguales y es muy importante saber qué tipo de grasas debemos comer más y cuáles deberíamos reducir.

Grasas saturadas

Según NHS Choices, un servicio de asesoramiento online del Sistema Nacional de Salud británico, reducir algunas comidas ricas en grasas saturadas es una parte importante de una dieta saludable.

Entre esos alimentos está la mantequilla, la manteca, los chocolates, pasteles y masitas y los productos cárnicos como las salchichas o los pasteles de carne.

La mayoría de la gente come demasiada grasa saturada: en torno al 20% más del máximo recomendado, según recogen los estudios de la Asociación Británica de Dietética.

Las recomendaciones del Departmento de Salud británico dicen que el hombre promedio no debería comer más de 30 gramos de grasas saturadas al día, mientras que en el caso de la mujer esa cifra no debería ser superior a 20 gramos diarios.

Una dieta rica en grasas saturadas puede incrementar los niveles de colesterol de lipoproteína de baja densidad o colesterol malo en la sangre a lo largo del tiempo, lo que también aumenta la posibilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular.

Pero ese riesgo ha sido puesto en duda recientemente.

El cardiólogo Aseem Malhotra escribió recientemente en el British Medical Journal que las grasas saturadas han sido «demonizadas durante décadas» al vincularlas con las enfermedades del corazón, algo que, dice, no ha podido ser plenamente comprobado con evidencias científicas.

Según Malhotra, la industria alimentaria ha compensado la bajada de grasas saturadas con el aumento de azúcar.

Grasas no saturadas

Tener una dieta rica en grasas no saturadas puede ayudar a bajar los niveles de colesterol malos en la sangre y a incrementar los de lipoproteína de alta densidad, el conocido como colesterol bueno.

Las grasas saturadas pueden ser sustituidas en una dieta balanceada con las más saludables grasas monosaturadas y polisaturadas, que se encuentran en muchos alimentos como:

– Los pescados «azules» como el salmón, las sardinas o la caballa.

– Frutos secos y semillas.

– Frutas y vegetales, incluyendo el aguacate.

Los ácidos Omega-3 pueden ayudar a bajar los niveles de triglicéridos en la sangre, a prevenir los coágulos de sangre y a mantener los ritmos cardiacos a un nivel regular.

La Fundación Británica del Corazón asegura que deberíamos comer dos porciones de pescado a la semana y que al menos una de ellas debe ser pescado azul.

Además, recomienda tomar una pequeña cantidad de grasas monosaturadas para ayudar a mantener los niveles de colesterol.

Grasas trans (o ácidos grasos trans)

El tercer tipo de grasas se encuentra en los ácidos grasos trans o grasas trans.
Las grasas trans naturales se encuentran en bajos niveles en algunas comidas, como los productos lácteos.

Las trans artificiales se producen cuando la grasa pasa por un proceso de hidrogenación, conocido como grasa hidrogenada.

Se puede usar para freír.

Las grasas trans artificiales también se encuentran en algunas comidas procesadas, como las galletas y los pasteles y en algunas ocasiones se usan para alargar la duración de los productos.

Una dieta rica en grasas trans puede conducir a niveles altos de colesterol malo en la sangre.

Pero, en Reino Unido, por ejemplo, la mayoría de la gente no come mucha grasa trans. De media, cada británico ingiere cerca de la mitad del máximo recomendado.

Y la mayoría de los supermercados del país han retirado el aceite hidrogenado de sus productos.

NHS Choices asegura que consumimos muchas más grasas saturadas que trans, pero dice que reducir la cantidad de grasas saturadas es más importante que disminuir la ingesta de ácidos grasos trans.

El sobrepeso hará aumentar la diabetes un 250% en 2030

EFE, La Razón

image_content_medium_992338_20130920123109Con un 80% de la población actual con sobrepeso, la prevalencia de la diabetes crecerá un 250% en el año 2030, según ha advertido el doctor Luís Gutiérrez, que ha señalado que una alimentación equilibrada y hacer ejercicio son la base para el control eficaz de esta enfermedad.

Gutiérrez, médico de Atención Primaria y colaborador habitual desde hace 17 años en programas de TVE, ha impartido en Barcelona una conferencia dirigida a las personas con diabetes y sus familiares, organizada por la Associació de Diabètics de Catalunya (ADC), la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) y DiaBalance.

La falta de tiempo para cocinar, la pérdida de hábitos saludables, las restricciones alimenticias y, muchas veces la desinformación, llevan a muchas personas con diabetes a descartar la práctica de ejercicio o a descuidar su dieta, ha señalado el doctor.

«Es vital evitar el sedentarismo y perder peso si es necesario», ha comentado Luís Gutiérrez, que ha señalado que la clave para aprender a llevar una vida sana sin complicaciones es conocer bien el papel que desempeñan los hidratos de carbono en el organismo y saber cómo preparar y tomar los alimentos que son ricos en estos nutrientes.

Durante su conferencia, el doctor Gutiérrez también ha ofrecido algunos consejos prácticos en este sentido como el uso de alimentos específicos para diabéticos en los que la información acerca de su contenido en hidratos de carbono está detallada.

«Es importante evitar la sal y los alimentos con índice glucémico alto, pero la dieta de una persona con diabetes no difiere apenas de la dieta de quienes no son diabéticos», ha explicado.

La conferencia impartida en Barcelona forma parte de la campaña «Tú también puedes», una iniciativa de DiaBalance y la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) que nace con vocación de ayudar e informar a las personas con diabetes y de concienciar a la sociedad de que esta enfermedad no es ningún impedimento para poder realizar cualquier tipo de actividad.

La primera semana de la dieta del vino y el jamón ahora en el blog del IMEO

dieta del vino y el jamon del IMEO

Esta dieta, buena no sólo para el paladarm sino también para el corazón, está avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y permite perder entre 4 y 6 kilos en 4 semanas. Aquí os presentamos los primeros 7 días de la dieta del Vino y el Jamón. La dieta íntegra se puede descargar desde la página web del IMEO: http://www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php

¡Buen provecho!

DESAYUNO

Desayuno para deportistas

  • Café con leche desnatada.
  • Una rebanada de pan integral con una tortilla francesa de 1 huevo entero y dos claras de otro huevo con 2 lonchas de jamón ibérico picaditas.
  • Una pieza de fruta.

Desayuno para hombres

  • Café con leche desnatada.
  • Una rebanada de pan integral con un chorrito de aceite de oliva extra virgen y 2 lonchas de jamón ibérico.
  • Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón).

Desayuno para mujeres

  • Café con leche desnatada.
  • 2 biscotes de pan integral tostado con un chorrito de aceite de oliva extra virgen y 2 lonchas de jamón ibérico.
  • Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón).

MEDIA MAÑANA

  • Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón).
  • 2 nueces.


PRIMER DÍA

Comida
1,1Berenjena rellena de carne picada (mitad ternera, mitad pollo) rehogada con tomate natural triturado y gratinado con una loncha de queso Light.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.


Cena

1,2Un tazón de caldo de verduras, dos lonchas de jamón ibérico, 100grs de sepia a la plancha con ajito y perejil.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

SEGUNDO DÍA 

Comida
2,1
Acelgas rehogadas con aceite de oliva, ajo y 10 piñones. Cuarto de pollo al horno (sin piel) con un toque de limón.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
2,2Un tazón de caldo de puchero, dos lonchas de jamón ibérico, una lata de atún en aceite bien escurrida.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

TERCER DÍA

Comida
3,1
Crema de calabacín y puerro con un quesito Light y hamburguesa de pavo a la plancha.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

 

 

Cena
3,2Un tazón de caldo de pollo, dos lonchas de jamón ibérico, 100grs de lacón con pimentón y un chorrito de aceite.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

CUARTO DÍA

Comida
4,1
Pimientos rellenos de carne picada (mitad ternera, mitad pollo) y cebolla al horno.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
4,2Un tazón de caldo de verduras, dos lonchas de jamón ibérico, emperador a la plancha (150grs).
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.


QUINTO DÍA

Comida
5,1Cocido madrileño completo, garbanzos, caldo de jamón desgrasado, ternera y chorizo desgrasado.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena

5,2Un tazón de caldo de puchero, dos lonchas de jamón ibérico, 5 palitos de cangrejo a la plancha.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

SEXTO DÍA

Comida
6,1
Ensalada templada de lechuga, tomate cherry y una lata de atún con calabacín rehogado y 3 palitos de cangrejo (servir templado el calabacín).
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
6,2
Un tazón de caldo de puchero, dos lonchas de jamón ibérico, un gallo pequeño a la plancha con ajito.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.
SÉPTIMO DÍA

Comida
7,1Setas rehogadas con taquitos de jamón ibérico y bistec de ternera a la plancha con una pizca de mostaza de Dijon.
Una copita (150ml) de vino tinto sólo hombres.
Una pieza de fruta (cualquiera excepto el plátano, el mango y el melón) o Un yogur.

Cena
7,2
Un tazón de caldo de verduras, dos lonchas de jamón ibérico, 100grs de pulpo con sal gorda, pimentón y un chorrito de aceite de oliva.
Una copita (150ml) de vino tinto hombres y mujeres.
Una onza de chocolate negro puro.

Alimentos para no sufrir la menopausia

EFE / Mujer hoy, por Isabel Martínez Pita

Mujer y menopausiaLa mayoría de los ginecólogos y endocrinólogos aún no recetan a sus pacientes una terapia basada en la dieta para disminuir los “golpes de calor” “sofocos” o “calores” climatéricos y contrarrestar los posibles trastornos de la salud que puede ocasionar la menopausia. Pero hay evidencias científicas que sugieren que la alimentación puede ser tan eficaz como los suplementos hormonales para controlar estos desórdenes.

Los expertos que están a la vanguardia de las investigaciones sobre la menopausia ya admiten que las pautas de alimentación pueden explicar porqué las mujeres de algunas culturas asiáticas son menos propensas a sufrir los episodios de calor que suelen padecer las mujeres occidentales, como consecuencia de la cesación natural de la menstruación a determinada edad.

Las mujeres asiáticas tampoco parecen sufrir los efectos posmenopáusicos de largo plazo relacionados con la disminución de los niveles de estrógenos en el organismo, ya que se hayan mucho menos propensas a padecer trastornos cardíacos y fracturas de cadera, en comparación con las mujeres del mundo occidental.

Una alimentación más vegetariana, que incluya comidas de soja, tiene un alto contenido de una serie de compuestos naturales denominados fitoestrógenos, los cuales son transformados en el intestino en sustancias similares a las hormonas que el organismo femenino puede “confundir” con los estrógenos.

Las principales fuentes de fitoestrógenos son las comidas de soja, como el “tofu” (requesón de soja) y la leche de soja, así como los cereales enteros, con su salvado, y el germen de lino. Las frutas y verduras contienen estas sustancias en menores cantidades.

Según los expertos, no se trata de consumir grandes cantidades de fitoestrógenos. La dieta de las mujeres asiáticas contiene un promedio de 100 gramos de comida de soja al día, lo que les aporta de 25 a 40 miligramos de isoflavonos, uno de los principales grupos de fitoestrógenos. En cambio, las mujeres de los países desarrollados consumen mucho menos isoflavonos.

Algunos especialistas incluso advierten de que las comidas que contienen fitoestrógenos pueden llegar a ser muy potentes y a tener efectos similares a los de un medicamento.

Como el papel de los fitoestrógenos nutricionales en la salud todavía es un área de investigación relativamente nueva, los científicos están estudiando cuál es su proporción en los distintos tipos de comida de soja y cuál es la dosis diaria ideal para la salud.

Ingerir una o dos pequeñas raciones cotidianas de alimentos de soja como el “tofu” es un objetivo razonable para diseñar una dieta bien balanceada y saludable, según los nuevos nutricionistas.

Además de este rasgo característico de muchas dietas asiáticas, los investigadores han observado que cuando las mujeres de aquellas culturas, con alrededor de 50 años de edad, gozan de una salud fuerte y robusta, sus dietas contienen muy pocas proteínas animales y son extremadamente bajas en sustancias grasas, sobre todo las saturadas.

En los países donde la ingestión de proteínas, sobre todo las de origen animal, es más baja, se registra una menor incidencia de las fracturas de cadera, comparado con la población de las naciones occidentales, según un estudio del médico estadounidense Mark Messina, especialistas en dietas de soja.

Según este experto, este efecto “osteoprotector” puede deberse a que las proteínas de soja influyen en que el organismo pierda menos calcio a través de la orina.

Diversos estudios científicos demuestran que los requerimientos diarios de calcio de un organismo sano se sitúan en torno a los 1.500 miligramos. Por eso resulta aconsejable tomar algún suplemento de este mineral, como el citrato de calcio (sólo), o el carbonato cálcico (junto con las comidas).

Para lograr una mejor absorción del calcio es conveniente distribuir la ingestión diaria de esta sustancia (tanto la que proviene de los alimentos como la de los suplementos), a lo largo de la jornada, de modo que no se tomen más de 500 o 600 miligramos de una sola vez.

Después de la menopausia, la mujer no requiere las mismas cantidades de hierro. A partir de los 50 años, el aporte nutricional recomendado desciende desde los 15 miligramos hasta los 10 miligramos, con lo que desaparece una de las principales razones que tenía para comer carne, la cual aporta hierro.

Además, comparada incluso con la carne roja más magra, las comidas de soja -que de por sí representan un excelente sustituto de la carne-, tienen un contenido más bajo de grasas saturadas.

Apenas el 14 por ciento de las sustancias grasas presentes en la mayoría de los “tofu” son saturadas, y las versiones “ligth” o de “bajas calorías” de este producto tienen aún menos grasa. Algunas marcas comerciales, incluso brindan una considerable dosis de calcio adicional, debido a que su “tofu” está elaborado con granos de soja que contienen compuestos cálcicos.

No obstante, algunas comidas como las hamburguesas vegetarianas o las de soja, no son tan favorables, ya que se elaboran con “proteínas de soja concentrada”, las cuales casi no contienen los benéficos isoflavonos.

Las ventajas de que una mujer con menopausia adopte una dieta de tipo asiático todavía deben demostrarse, pero muchos de sus componentes nutricionales ya han sido identificados por los expertos como algunas de las llaves para prevenir el cáncer, por lo que no está de más intentar “matar dos pájaros” de un tiro.

Aunque todavía hay que efectuar más investigaciones para confirmar definitivamente que la comida puede influir en la menopausia femenina, algunos especialistas creen que la alimentación asiática clásica puede guardar claves importantes en este sentido y sugieren llevar una dieta que contenga menos del 20 por ciento de calorías en materia grasa, tenga un contenido reducido de carnes, y sea rica en variedad de frutas, verduras y cereales completos, los cuales son fuentes abundantes de fitoestrógenos,

Además debe incluir al menos una pequeña ración al día de “tofu” u otra comida a base de soja.

Las comidas “ardientes”, tanto las calentadas al fuego como las condimentadas con pimienta o picantes, elevan la temperatura del cuerpo y producen una oleada de calor que ruboriza la cara y el pecho. El alcohol y la cafeína también pueden causar rubores.

Por ello, los expertos recomiendan a las mujeres con menopausia evitar la ingestión, tanto de las comidas que elevan el calor corporal, como la de café, té, refrescos y chocolate.

Las mujeres españolas pasan una media de 8 años a dieta

El 44,6% tienen sobrepeso

Europa Press

Woman Eating Apple  Las mujeres españolas pasan una media de ocho años a dieta, lo que equivale a la realización de 94 dietas de cuatro semanas de duración cada una, según ha explicado el experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

No obstante, a juicio del experto, la preocupación por el estado físico es «natural» en las mujeres dado que su peso está destinado a fluctuar debido a los momentos de cambio físico y/u hormonal importantes que experimentan, como tener un hijo, factores emocionales derivados de las relaciones personales, la menopausia o el entorno laboral.

Sin embargo, los datos estadísticos a nivel nacional indican que el 44,6 por ciento de las españolas tiene sobrepeso. Esto demuestra que gran parte de estas mujeres no consigue deshacerse de los kilos de más y el hecho de que se embarquen al menos en dos dietas cada año –en la época posterior a las navidades y en la ‘Operación Bikini’ de verano– sugiere que recuperan cualquier peso que logran perder, debido a una «consecución innevitable» de efectos rebote.

«Si nos proponemos un objetivo real en la dieta, como éste de perder 2 o 3 kilos en un mes en vez de 10, al cabo del año habremos conseguido un avance importante hacia nuestra meta que no nos costaría tanto mantener. Es lógico que, si después de pasar por una dieta baja en calorías, volvemos a los hábitos anteriores, el cuerpo aumente de peso, pudiendo alcanzar hasta un peso mayor al que teníamos antes de empezar la dieta, ya que quiere asegurarse de sobrevivir gracias a las reservas suficientes, cuando vuelva aquella dieta que se le impone», ha explicado Bravo.

Además, algunos estudios alertan que cada vez son menos los españoles que siguen la dieta mediterránea, declarada en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Más que de un régimen, se trata de un estilo de vida saludable con una alimentación equilibrada y variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra y antioxidantes.

Pero en una sociedad azotada por los altos índices de la obesidad y el sobrepeso, las prioridades han cambiado y lo que busca la gran mayoría, sin duda, es una dieta que permite perder peso rápido. De hecho, actualmente hay registradas más de 130 dietas para adelgazar y su número va en aumento.

En este sentido, el experto en Nutrición ha recordado a las mujeres que escoger una diera al azar es «tan malo» como estar constantemente a dieta, al igual que fijarse unos objetivos muy altos a corto plazo, saltarse las comidas, retirar algún grupo de alimento o los que «dan placer», ingerir el mismo menú todos los días, no beber agua durante las comidas, consumir sólo productos ‘light’, cenar sólo fruta, no realizar ejercicio y consultar la báscula de forma compulsiva.

Por ello, ha recomendado acudir a un especialista en el momento en el que se tenga cualquier duda con la dieta y, especialmente, para seguir un programa profesional basado en las características propias de la persona, tanto emocionales, metabólicas como de hábitos y vida social. Además, ha recordado que lo saludable es perder un kilo por semana, realizar cinco comidas al día, reducir la ingesta de algunos alimentos y realizar ejercicio físico.

El ayuno extremo no tiene sentido alguno

El peso perdido con esta práctica se recupera rápidamente y es perjudicial para la salud. Los expertos aconsejan que, en caso de hacerlo, como método ‘depurativo’ o por creencias religiosas, debe ser más moderado (sin bajar de las 1.000 kilocalorías)

Ana Callejo Mora
Sección de Medicina del Correo Farmacéutico

Los zumos de verdura son muy importantes por su aporte vitamínico durante el ayunoEn Cuaresma y Semana Santa vuelve a sonar la expresión ayuno. Más allá de este simbólico gesto religioso, hay quien recurre al ayuno con fines depurativos o para adelgazar. ¿Es una medida saludable? No para los expertos en nutrición que han sido consultados por CF. Al menos el ayuno extremo.

Para Javier Aranceta, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC),“ayunar es alterar, de alguna manera, el protocolo del organismo. El ayuno total o dieta cero, consistente en agua y caldos sin calorías, es agresivo y poco justificado”.

Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición de la Universidad de Murcia, explica que“ si lo que se intenta es perder unos kilos, el ayuno no es eficaz porque acarrea un efecto rebote, por el cual el que ayuna un día come el doble al día siguiente. Además, provoca estrés metabólico”.

Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), está de acuerdo: “El ayuno extremo no tiene beneficios, puesto que lleva al organismo a desnutrición. Nunca debe hacerse con el objetivo de perder peso, porque la mayoría de lo que se pierde es agua, masa muscular y un poco de grasa. Este peso se recuperará rápidamente”.

Aranceta establece en un segundo nivel, que se sitúa por debajo del ayuno absoluto, lo que algunas clínicas especializadas -bajo supervisión de nutricionistas y médicos- denominan “ayuno terapéutico”, y explica que “los individuos que se someten a este método ingieren agua, zumos de frutas y algún tipo de complemento, llegando así a las 250 kilocalorías, como mínimo, al día. Es imprescindible que lo prescriba y controle un profesional, ya que se da un balance negativo de proteínas. Suele hacerse un fin de semana para desintoxicar”.

Bravo eleva las kilocalorías mínimas diarias necesarias en ”un ayuno en condiciones” a 1.000 ó 1.100. “Para desintoxicar es básico beber mucha agua, moderar la actividad física y nunca retirar las frutas y verduras porque el cerebro funciona con la glucosa”.

Garaulet disiente en el concepto de limpieza. “El organismo no es una casa. No es bueno privar a los órganos de energía. El propio ayuno provoca toxicidad, debido a la producción de cuerpos cetónicos”. Otra cosa es el tercer nivel: la restricción calórica (ver tabla de alimentos). Sin ser exactamente un ayuno es más eficaz en la pérdida de peso y en otros aspectos. “Hay que individualizar. Si calculamos que una persona necesita 2.500 kilocalorías al día le damos unas 1.800. Algunos estudios apuntan ya que esta pauta prolonga la vida”, dice el presidente de la SENC.

Aranceta y Garaulet coinciden en que en niños, mayores, embarazadas y mujeres en periodo de lactancia estas soluciones no tienen sentido, salvo en algún caso de obesidad.

LA IMPORTANCIA DEL CUÁNDO

La experta en nutrición recomienda hacer, de vez en cuando, un “reseteo del reloj circadiano. Las vacaciones son un buen momento para, además de hacer una dieta hipocalórica controlada, salir a caminar, tener horarios más fijos y organizados y dormir, al menos, ocho horas diarias. También deberíamos adelantar la hora de la comida a las 13:30 ó 14:00 horas y la de la cena a las 20:30 ó 21:00 horas”.

El equipo de Garaulet comprobó esta idea en un trabajo en el que observaron que comiendo lo mismo y moviéndose igual, las personas que comían tarde, después de las 15 horas, perdían menos peso que las que comían pronto. De los 420 participantes, los que comían sobre las 14:30 horas perdían unos 12 kilos y los que lo hacían pasadas las 15 horas adelgazaban 8 kilos. Según Garaulet, en general, “el número de comidas recomendadas son, como mínimo, tres. Desayuno, comida  y cena”. Su explicación es simple: cuantas más veces comes más oportunidades hay de ingerir mayor cantidad de alimentos, un riesgo para obesidad.

En la población general hay extendidas diversas formas de actuar tras una comilona. “El mensaje principal es que no hay que saltarse ninguna comida porque esto desencadenaría el mencionado efecto rebote”, concluye Garaulet.

SI NO SE COME CARNE

En cuanto a la abstinencia de carne en determinados momentos, como esta época del año según el calendario católico, Aranceta comenta que “se pueden sustituir las proteínas animales por pescado, huevos o soja”. Otra opción, planteada por la especialista de la Universidad de Murcia, es “una combinación de legumbres y cereales, como las lentejas con arroz”.

CLAVES DEL TRUEQUE ALIMENTICIO SI SE QUIERE PERDER PESO

Lista de alimentos sustituibles para llevar una dieta de restricción calórica saludable y completa.

Leche entera por descremada
Con este cambio se evita lo peor de la leche, que es la grasa láctea. Además de reducir la cantidad de esta grasa negativa y restar calorías, la leche descremada aporta proteínas e hidratos de carbono que  están más limpios de impurezas.

Carne grasa por carne magra (ya sea blanca o roja)
Se cambian las carnes más grasientas por carnes más magras. Es independiente de que la carne sea roja o blanca, pero normalmente las rojas -como ternera, cordero, etc.- suelen tener más grasa que las blancas -pollo, pavo o conejo-. Así, se mejora el colesterol y se añaden proteínas libres de grasa y hierro.

Pan blanco por pan integral
Esto conlleva tres beneficios: da al organismo más micronutrientes (oligoelementos, minerales y vitaminas). Un trozo de pan blanco tiene entre 8 y 10 micronutrientes y el integral entre 500 y 800. Su índice glucémico es más bajo y también aporta fibra.

Frutas: plátano y uvas por el resto (sobre todo manzanas)
El plátano, la uva, el melón y el mango son frutas más calóricas y con un índice glucémico muy alto, es decir, o se queman rápido mediante ejercicio físico o se convierten en grasa en el organismo. Por tanto, se aconseja tomar manzana, pera, fresa, cereza, melocotón, mandarina y naranja.

Patata y calabaza por el resto
La patata está en el top one de las verduras más calóricas. Le sigue la calabaza. La zanahoria es un caso extraño, como la cebolla: si se cocina a más de 120 grados de temperatura su índice glucémico se dispara. Pero crudas son recomendables.

Aceite de cocinar: chorro por pulverización
Para cocinar a la plancha es mejor usar un pulverizador que un chorro de aceite. Para las ensaladas, sólo una cucharada sopera. Este plato bañado en aceite no tiene sentido. Pueden añadirse hierbas aromáticas para aportar sabor.

Bollería industrial por repostería casera
Hay que evitar la bollería industrial a toda costa por su contenido en grasa y azúcar. Si la repostería se hace en casa se puede emplear harina integral, y para endulzar: azúcar moreno, miel o edulcorante natural, como el que procede de la planta Stevia.

Pasta, cereales y arroz no integral por integral
Aunque los cereales, la pasta y el arroz sean integrales nunca deben tomarse en la merienda ni en la cena, ya que a partir de las 18:00 horas y hasta las 6 de la mañana el organismo no necesita energía y lo transforma en grasa.

Salmón por pescados azules y blancos sin piel
Las grasas que aportan los pescados, los omega 3, son beneficiosas. Sin embargo, si lo que se quiere es adelgazar hay que controlar la cantidad de salmón y sustituirlo por pescados azules y blancos sin piel.

Cuidados y consejos para un buen ayuno

El ayuno, una práctica religiosa tradicional, puede ayudar a mejorar el estado del aparato digestivo y desintoxicar el organismo, siempre que se sigan unas sencillas normas y precauciones nutricionales como indican los expertos.

EFE / Terra

sopa, Getty images«Ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. Su «práctica fiel» contribuye a “dar unidad a la persona, cuerpo y alma” y «nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos”.

Estas palabras son parte de uno de los mensajes para la Cuaresma del papa emérito Benedicto XVI, en el que destaca «los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública» y que «no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Para que la privación de alimentos nutra el espíritu y de paso beneficie al cuerpo conviene tomar ciertas precauciones y seguir los consejos de los profesionales y organismos sanitarios.

La Semana Santa es una temporada de reflexión, que incluye penitencias como el ayuno, que si se hace de forma inadecuada puede causar problemas, advierte en un comunicado, el  Ministerio de Salud del Gobierno de Perú (MINSA).

Según la nutricionista Elizabeth Racacha, citada por el MINSA, aunque «el ayuno es saludable, pues sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo, si no se hace con conocimiento previo, podría provocar la aparición de males gástricos, hipoglucemia (concentración de glucosa en la sangre anormalmente baja) e  incluso desmayos».

“El ayuno no consiste en dejar de comer y beber como muchos piensan, sino que está relacionado con la no ingesta de alimentos sólidos, pero si se puede consumir líquidos como por ejemplo, jugos de fruta” ha explicado Racacha.

“Si estamos en condiciones de salud adecuadas y  en las edades comprendidas entre los 18 y 60 años, se puede ayunar hasta el medio día o un día completo. En caso de no estar en condiciones de realizar el ayuno se puede suplir haciendo el sacrificio de abstenerse de un alimento que nos guste, de actividades que nos plazcan  o realizar obras de caridad a nuestros semejantes”, ha recomendado la especialista.

Para llevar una alimentación saludable en estos días esta nutricionista sugiere incrementar el consumo de frutas naturales, verduras y líquidos (zumos de frutas naturales), así como comer pescado en sus diferentes preparaciones.

Cuando conviene parar

Cuando el ayuno es parcial, es decir que se consume sólo líquidos, posiblemente el individuo recibe cierta cantidad de calorías provenientes de azúcares presentes en lo que se bebe, por lo que es poco probable que aparezcan algunos síntomas, según la doctora Karen Salvo, nutricionista de la Clínica Alemana, en Chile.

Sin embargo, según esta experta chilena conviene interrumpir el ayuno «si aparece una sensación de debilidad de cualquier grado, desmayos e indicios de hipoglucemia, como sudoración profusa, temblor, taquicardia y fatiga, entre otros».

En todo caso «antes de efectuar este tipo de ayuno» la doctora Salvo recomienda “no realizar actividad físca en exceso, además de ingerir líquidos en abundancia para evitar la deshidratación”.

Para compensar el ayuno, según esta nutricionista, el día anterior «es adecuado alimentarnos bien para que el cuerpo guarde glicógeno (depósito de glucosa en el hígado y músculo) y el día posterior es recomendable “tener una comida adecuada, pero moderada” en vez de ingerir “todo lo que no se comió durante un día».

«El ayuno es una práctica de tradición milenaria que en su connotación sagrada purifica el alma y eleva el espíritu,  mediante la supresión del aporte de comida”, apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En el caso de los creyentes católicos, Bravo señala que entre las recomendaciones que recoge la «ley del ayuno» de la Constitución Apostólica, figuran las de “abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día”, siendo permitidos lácteos, huevos y productos de grasa animal.

Para quienes van a guardar ayuno en Semana Santa, los nutricionistas del IMEO proponen un plan de alimentación basado en líquidos que asegura los niveles mínimos de glucosa para el correcto funcionamiento del organismo.

Consiste en tomar un vaso y medio de zumo de piña recién hecho como desayuno, un vaso y medio de yogur (sin grasas) bebido a media mañana, dos tazones de caldo de verduras y pescado en el almuerzo, el zumo de tres naranjas como merienda, y repetir la comida del almuerzo para la cena.

«En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de unos 1000 -1100 kilocalorías diarias. Por tanto, la actividad física debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar, para evitar el riesgo de bajadas de tensión o azúcar”, indica Bravo.

Precauciones y contraindicaciones

El experto del IMEO recomienda tener en cuenta que el período de ayuno no supere las 48 horas, “ya que estamos sometiendo al  cuerpo a niveles altos de abstinencia y debilidad, poniéndolo al límite de sus capacidades”.

Asimismo Bravo recuerda que el ayuno está desaconsejado en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de edad o en periodo de crecimiento, y gente mayor de 65 años, ya que “son grupos con una salud más frágil y tienen mayor riesgo de deshidratación y desórdenes metabólicos”.

Los días en los que se puede realizar una sola comida es importante tomar alimentos que aporten energía, como los hidratos de carbono que se encuentran en la pasta, arroz, patatas y legumbres, principalmente, combinado también con el consumo de frutas y verdura, ricas en micronutrientes, minerales y vitaminas, según el experto del IMEO.

Además, la alimentación y el estado emocional están muy ligados, por lo que consumir ciertos alimentos en el ayuno puede hacernos sentir más alegres, positivos y optimistas, dice el especialista.

«Algunas frutas, como el plátano y la piña, el chocolate o el chile pueden estimular la producción de serotonina y potenciar la sensación de felicidad”, revela Bravo. Si incorporamos estos productos en forma de sopas o batidos en nuestro menú de ayuno, “literalmente alimentamos la felicidad”, señala.

Los lácteos, ricos en calcio, también favorecen al buen ánimo. No en vano –según Bravo- la leche es considerada producto básico en la alimentación. Su alto contenido en triptófano, uno de los veinte aminoácidos incluidos en el código genético, hace que estemos más predispuestos a las sensaciones placenteras.

Por ello, los expertos en nutrición del IMEO recomiendan que no falten en el menú del ayuno del Viernes Santo, batidos de leche y plátano, con un poder antidepresivo y detoxificante; yogures bajos en grasa y chocolate puro en dosis moderadas, ya que estimula de modo positivo el sistema nervioso.

“A la hora de comer, la sopa de pescados azules con verduras (ricas en hierro y ácido fólico) es la mejor opción. Los ácidos grasos esenciales y de omega-3, presentes en pescados como la caballa, el salmón y las sardinas, influyen positivamente el estado anímico y disminuyen la depresión”, señalan desde este centro.

Consejos clave para prevenir las alergias

Es el momento de armar las defensas con lo mejor de nuestro botiquín orgánico, aconsejan los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)

  • En España hay cerca de 5,5 millones de personas que padecen alergias, equivalente a un 16,3% de la población, siendo más frecuentes en mujeres que en hombres, según la Encuesta Europea de Salud publicada por el INE (2009, de periodicidad quinquenal).
  • Cada año mueren cerca de 250 mil personas en el mundo por causa de asma, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Woman SneezingTras estudiar los efectos de las alergias que actualmente sufren 5,5 millones de españoles, un equipo de investigación del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha elaborado un plan estratégico nutricional y multidisciplinar, cuyo objetivo es preparar a la población para las alergias que de forma inminente comenzaremos a sufrir. Basándose en la premisa que un sistema inmunitario reforzado responde mejor ante la amenaza de este mal común, el grupo de expertos –formados en dietética, naturopatía, nutrición, farmacia, homeopatía y suplementación ortomolecular– ha diseñado una guía de consejos prácticos que se sirve de la gran riqueza de nuestro botiquín orgánico, suplementación ortomolecular (de micronutrientes), técnicas de respiración y ritmonutrición.

En ésta época del año, de tiempo cambiante, cuando la ola de frío retarda la llegada de la primavera, por regla general, experimentamos un descenso en las defensas del sistema inmunológico. Aumentan los casos de algunas alergias, sobretodo las que guardan relación con la dificultad respiratoria, el asma o la rinitis. “Si al factor estacional sumamos algunas malas prácticas como inactividad física y alimentación inadecuada, más estados anímicos de ansiedad y estrés, la probabilidad de convertirse en un “blanco” para las alergias aumenta”, indica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y jefe del estudio.

En el IMEO, gracias a la alta tecnología, podemos analizar con precisión algunos parámetros relacionados con las alergias. El test de Biorresonancia, por ejemplo, nos permite medir y cuantificar en amplio espectro electromagnético más de 500 sustancias que pueden causar alergia. En algunas ocasiones se han  registrado en una sola persona hasta varias decenas de alérgenos, en diferente grado de afectación. Mediante un análisis por electro impedancia EIS, podemos registrar los niveles de ansiedad y estrés evaluando las cantidades de hormonas de cortisol y serotonina, las primeras producen y las segundas controlan el estrés. En cuanto al sobrepeso, nuestra experiencia nos demuestra que en personas con grasa predominante visceral, que no siempre se percibe a simple vista, aumenta considerablemente el riesgo de asma, ya que disminuye en un 20% la capacidad pulmonar total.

Test_de__Biorresonanciapara_detectar_alergenos_IMEOComo medidas preventivas contra los ataques de alergias los expertos del IMEO recomiendan reforzar el sistema inmune, realizando cambios oportunos en el menú. Se recomienda, por ejemplo, incorporar al desayuno y a la merienda zumo de naranjas y zanahorias o un puñado de fresas, ya que estos alimentos son ricos en vitaminas A y C, que a su vez tienen un poder antiinfeccioso y antioxidante. Asimismo, se aconseja tomar antibiótico natural para facilitar la descongestión (cebolla, ajos), incrementar el consumo de pescado azul de tres a siete veces a la semana por su acción antiinflamatoria y asegurar la ingesta de probióticos como el kéfir, por su alto contenido de bacterias que fortalecen las defensas naturales del organismo.

9 CONSEJOS DE IMEO PARA PREVENIR LAS ALERGIAS RESPIRATORIAS

1.- Desayunar un zumo de zanahoria y naranja
Durante el cambio estacional es más fácil que se irriten y estrechen los bronquios, dificultando el paso del aire a los pulmones. El moco de las vías respiratorias se hace más espeso y difícil de eliminar.
Los neumólogos recomiendan asegurar una adecuada ingesta de vitaminas antioxidantes, como la vitamina A y C, por su función en la regeneración de las mucosas y la inflamación asociada a procesos asmáticos. Una buena forma de comenzar el día y mejorar nuestras defensas es incluir un buen zumo de zanahoria y naranja en el desayuno.

2.- Fresas con zumo de naranja en la merienda
Para merendar, un tazón de fresas con zumo de naranja natural también contribuirá a un buen aporte de vitaminas A y C. Por su acción antioxidante protegen el epitelio respiratorio y además, tienen propiedades antiinfecciosas reduciendo la aparición de afecciones inflamatorias inductoras de muchos procesos asmáticos.

3.- De 3 a 7 raciones de pescado semanales
El pescado no puede faltar en nuestra alimentación. Debemos incluirlo por lo menos tres veces a la semana, optando por los pescados azules como el salmón y las sardinas, que nos aportan sustancias antiinflamatorias como los ácidos grasos omega 3.

4.- Cebollas, puerros y ajos para mejorar las vías respiratorias
En algunos casos, las alergias también son causa de la tan molesta congestión nasal. La inflamación de la nariz y las membranas nasales frecuente en un resfriado común, puede ser muy persistente debido a la alergia. En estos casos un rehogado de cebollas, puerros y ajos, podría ser más que buena guarnición, un antibiótico natural, ya que contribuye a la descongestión nasal.

5.- 2 sesiones de yoga semanales para mejorar la capacidad respiratoria
La práctica regular de determinados ejercicios respiratorios, como el yoga, es ideal para las personas con asma. Aprender a respirar lenta y profundamente ayuda mejorar la capacidad ventilatoria y el flujo respiratorio, reduciendo la frecuencia de las crisis asmáticas.
Según un estudio de la Agency for Healthcare Research and Quality, financiada por el gobierno de EEUU, este tipo de ejercicios no sólo proporcionan importantes mejoras en los síntomas de asma, sino también logran reducir el uso de inhaladores de hasta 2,5 veces diarias

6.- Fortalecer el sistema inmunitario con alimentos probióticos como el kéfir
Convivimos con más de 400 especies bacterianas en nuestro interior. Algunas de ellas juegan un papel importante en la prevención de una amplia gama de enfermedades. Los probióticos son microorganismos vivos añadidos a un alimento que ejercen un efecto beneficioso sobre la salud. El kéfir es un preparado a partir de leche fermentada, bacterias y levaduras que nos ayudará a disminuir los síntomas alérgicos y fortalecer el sistema inmunitario.

7.- Reducir los niveles de estrés a través de la ritmonutrición
A veces tenemos los ciclos de vida alterados, donde los estados de sueño y vigilia, trabajo y descanso desentonan con las horas habituales de comer. “Pero no sólo esto, sabemos que el estrés y la ansiedad influyen negativamente sobre los síntomas alérgicos, diezmando nuestras defensas y la respiración profunda”, subraya Bravo. La ritmonutrición, en este sentido, nos ayuda a controlar los niveles de estrés acompasando las comidas con nuestros ciclos vitales.

8.- Disminuir nuestra grasa visceral
Muchas veces el sobrepeso favorece la aparición de alergias respiratorias. En el IMEO, con la ayuda de un equipo denominado Tanita Médico Advanced podemos saber exactamente cuánta grasa tiene un paciente y dónde está ubicada. Si la grasa está acumulada detrás de la pared abdominal hace que disminuya nuestra capacidad respiratoria hasta en un 20%, pues empuja nuestro diafragma contra los pulmones dificultando la respiración plena y profunda, disminuyendo la capacidad pulmonar total. En este sentido, es importante perder peso de forma correcta, eliminando el exceso de grasa de la zona abdominal y conservando la masa muscular.

9.- Acudir a un especialista en homeopatía como tratamiento base
El tratamiento con medicamentos homeopáticos es una alternativa saludable para tratar las alergias y en un elevado porcentaje de los casos se logra la curación total. Según la Sociedad Española de Médicos, entorno al 25% de pacientes solicitan un tratamiento con homeopatía y en la actualidad esta es una tendencia al alza. El éxito de esta medicina alternativa se explica con el hecho que sus remedios son totalmente naturales y no provocan efectos secundarios en el paciente, somnolencia o interacción medicamentosa. “Cabe recordar que el tratamiento homeopático es siempre personalizado y no existe una “receta universal” de la que nos podemos servir todos”, subraya Elizabeth González, experta en nutrición y especialista universitaria en Homeopatía. Por esta razón, la experta aconseja acudir a un especialista en homeopatía para tratar no sólo los síntomas de una alergia, sino la raíz del problema hasta lograr su completa desaparición.

¿Es posible adelgazar sin dieta?

Consejos para la báscula
Pequeños cambios en la alimentación logran reducir peso

Las Provincias / Unimedia

Elimina la palabra dieta de tu vocabulario. Con unos pequeños cambios en nuestra alimentación es posible perder esos kilos de más que tanto nos incomodan sin tener que someternos a las exigentes y aburridas dietas. Ahí van unos consejos:

Aumenta el consumo de cereales integrales: estamos acostumbrados a tomar cereales refinados que no sólo nos aporta un aumento de peso, sino que, a la larga nos puede producir una diabetes del tipo 2.

Cambia los refrescos azucarados por aguas aromatizadas, por ejemplo con lima, con frambuesa o con cualquier otra fruta, que nos saciará y nos evitará ingerir un extra de azúcar. Puedes hacerlas en casa de forma muy sencilla. Introduce un poco de fruta en un vaso y sácale un poco de zumo. Luego añade un poco de hielo y agua. Reemplazar una bebida con azúcar por agua nos ahorra ingerir 10 cucharaditas de azúcar.

Potencia el consumo de legumbres, puesto que tienen alto contenido en fibra y muchas proteínas. Cambia el café por una infusión de té verde, te ayudará a estimular el metabolismo. Come con tiempo. Saborear cada bocado y haz que dure, porque las señales que nos indican que ya estamos saciados son un poco lentas y si comemos rápido podemos llegar a comer más de lo que necesitamos.

Come más verduras. El alto contenido de fibra y el agua que te sacia con menos calorías. Cocinar sin grasa añadida. Y sazonar con jugo de limón y hierbas en lugar de ahogar la comida en salsas altas en grasa. Procura caminar 20 minutos al día: no sólo adelgaza, sino que también reduce el apetito.